{"id":248839,"date":"2017-11-08T19:23:00","date_gmt":"2017-11-08T21:23:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=248839\/"},"modified":"2017-11-08T19:39:02","modified_gmt":"2017-11-08T21:39:02","slug":"estrategia-de-seduccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/estrategia-de-seduccion\/","title":{"rendered":"Estrategia de seducci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_248841\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0282_249.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248841\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0282_249-300x216.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"216\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Mapa Corogr\u00e1fico de la Provincia de Paran\u00e1, Biblioteca Nacional, R\u00edo de Janeiro \u2013 Documento Cartogr\u00e1fico <\/span><\/a> Mapa de la provincia de Paran\u00e1 y una vista de la aldea de S\u00e3o Pedro de Alc\u00e2ntara, en 1859<span class=\"media-credits\">Mapa Corogr\u00e1fico de la Provincia de Paran\u00e1, Biblioteca Nacional, R\u00edo de Janeiro \u2013 Documento Cartogr\u00e1fico <\/span><\/p><\/div>\n<p>Entre 1845 y 1889, el Imperio llev\u00f3 a cabo una pol\u00edtica de instauraci\u00f3n de asentamientos ind\u00edgenas que se implement\u00f3 en todas las provincias de Brasil. Esos asentamientos eran colonias agr\u00edcolas, con el objetivo de atraer poblaciones abor\u00edgenes y transformarlos en peones rurales. Fueron concebidas a partir de un acuerdo del Estado brasile\u00f1o con el organismo Propaganda Fide (propagaci\u00f3n de la fe, en lat\u00edn), un organismo del Vaticano que actualmente lleva el nombre de Sagrada Congregaci\u00f3n para la Evangelizaci\u00f3n de los Pueblos, que se ocupa del env\u00edo de misiones cat\u00f3licas a diferentes lugares del mundo. El Vaticano deseaba incrementar la presencia de la Iglesia en Brasil mediante la conversi\u00f3n de los pueblos originarios al cristianismo. En tanto, la corona imperial brasile\u00f1a estaba preocupada por ampliar el control sobre el territorio nacional y reclutar trabajadores para el cultivo del caf\u00e9 y del caucho, adem\u00e1s de construir caminos para interconectar regiones apartadas. En funci\u00f3n de esos intereses, el emperador Pedro II firm\u00f3 un decreto que permit\u00eda el arribo de misioneros de la Orden Menor de los Capuchinos de Italia para organizar y administrar esas misiones ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de la labor de los misioneros \u2012a los cuales se contrataba como empleados del Imperio\u2012, se pretend\u00eda que los abor\u00edgenes fueran \u201ccivilizados\u201d y catequizados para que as\u00ed, m\u00e1s adelante, uni\u00e9ndose a los inmigrantes europeos que llegaban a Brasil, se estableciesen en colonias. Adem\u00e1s, al incentivar a los abor\u00edgenes a abandonar sus tierras y desplazarse hacia la zona de los asentamientos, el gobierno contemplaba que las \u00e1reas ind\u00edgenas pudieran ser ocupadas por terratenientes y trabajadores inmigrantes. A algunos de los caciques de las aldeas ind\u00edgenas se les conced\u00edan t\u00edtulos militares y se los convocaba para prestar servicio en conflictos, entre los que puede mencionarse a la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay (1864-1870). M\u00e1s all\u00e1 del trabajo en labranzas, tambi\u00e9n se convocaba a los abor\u00edgenes para trabajar por un sueldo en la construcci\u00f3n de caminos.<\/p>\n<div id=\"attachment_248845\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0287_249.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248845\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0287_249-300x178.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"178\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">J. H. Elliott \u2013 Biblioteca Nacional, Sector de Iconograf\u00eda<\/span><\/a> Imagen del Salto dos Dourados en el r\u00edo Paranapanema&#8230;<span class=\"media-credits\">J. H. Elliott \u2013 Biblioteca Nacional, Sector de Iconograf\u00eda<\/span><\/p><\/div>\n<p>El libro <em>Terra de \u00edndio: Imagens em aldeamentos do Imp\u00e9rio <\/em>(editorial Terceiro Nome), de Marta Amoroso,\u00a0 docente del Departamento de Antropolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), fue el resultado de investigaciones de doctorado y posdoctorado patrocinadas por la FAPESP. En el mismo, se analiza el fen\u00f3meno en un conglomerado de asentamientos en Paran\u00e1, especialmente en su n\u00facleo central, S\u00e3o Pedro de Alc\u00e2ntara, uno de los m\u00e1s duraderos de Brasil. Los estudios al respecto de los pueblos ind\u00edgenas en el siglo XIX son relativamente escasos, seg\u00fan refiere la investigadora, para quien dicha escasez est\u00e1 relacionada con las actividades catequistas del per\u00edodo, entre ellas la de los capuchinos, que bregaron por difundir la idea de que todos los abor\u00edgenes se hab\u00edan convertido, en un intento por disolver su identidad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>A partir del estudio de los informes y cartas que se encuentran al cuidado del Archivo Tutelar de la Orden Menor de los frailes capuchinos en el Santuario Bas\u00edlica de S\u00e3o Sebasti\u00e3o, en el barrio de Tijuca, en R\u00edo de Janeiro, de los informes de naturalistas expedicionarios que recorrieron la regi\u00f3n en estudio y de los trabajos de etn\u00f3logos, como es el caso del alem\u00e1n Curt Nimuendaju, la investigadora se propuso realizar una lectura que enfatizara en la experiencia de los asentamientos desde la perspectiva de los abor\u00edgenes, revelando una nueva dimensi\u00f3n del fen\u00f3meno, hasta entonces estudiado principalmente desde su enfoque oficial. Seg\u00fan Amoroso, la documentaci\u00f3n religiosa sobre la misi\u00f3n de S\u00e3o Pedro de Alc\u00e2ntara posibilita el acceso a informaci\u00f3n sobre la forma de ocupaci\u00f3n y la vida de las diferentes etnias en las misiones. Eso brinda evidencias de que ciertos l\u00edderes k\u00e1ingang se involucraron en la administraci\u00f3n de esas misiones y se quedaron all\u00ed luego de que finalizara la misi\u00f3n capuchina, como fue el caso del actual Territorio Ind\u00edgena S\u00e3o Jer\u00f4nimo da Serra, en el estado de Paran\u00e1. Adem\u00e1s, los documentos que conservan los capuchinos relatan la fuga de grupos ind\u00edgenas diezmados por epidemias y conflictos que surgieron debido al acercamiento forzado de grupos enemigos.<\/p>\n<div id=\"attachment_248844\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0286_249.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248844\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0286_249.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"307\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0286_249.jpg 781w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0286_249-700x717.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0286_249-120x123.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0286_249-250x256.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">J. H. Elliott \u2013 Biblioteca Nacional, Sector de Iconograf\u00eda<\/span><\/a> &#8230;y retrato del cacique Pahi Kaiow\u00e1, de la aldea de Santo In\u00e1cio do Paranapanema<span class=\"media-credits\">J. H. Elliott \u2013 Biblioteca Nacional, Sector de Iconograf\u00eda<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Para tentar el paladar de los nativos<\/strong><br \/>\nEn el libro, la investigadora tambi\u00e9n describe c\u00f3mo la creaci\u00f3n de los asentamientos estuvo aliada al emplazamiento de colonias militares, evidenciando la intenci\u00f3n, por medio de la intimidaci\u00f3n, de establecer fronteras internas en Brasil que beneficiaran a los propietarios de la tierra e inmigrantes europeos. Maria Luiza Ferreira de Oliveira, profesora de historia de Brasil en la carrera de historia de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), campus de Guarulhos, explica que la colonizaci\u00f3n militar se adopt\u00f3 como pol\u00edtica de Estado en el mismo momento en que el gobierno quiso aumentar su dominio sobre las tierras ind\u00edgenas para fomentar el cultivo del caf\u00e9 en el sudeste y el de az\u00facar y algod\u00f3n en el nordeste. \u201cIncluso hab\u00eda expectativas de hallar riquezas potenciales en las selvas habitadas por abor\u00edgenes\u201d, dice. Dentro de ese contexto, la idea rectora de la instauraci\u00f3n de colonias militares era el acercamiento pac\u00edfico, es decir, intentar convencer a los ind\u00edgenas de acoplarse a los asentamientos. \u201cSin embargo, la realidad es que esa fue la manera que encontr\u00f3 el Imperio de hacer m\u00e1s efectivo ese convencimiento, mezclando amenazas y elementos de seducci\u00f3n\u201d, sostiene la historiadora.<\/p>\n<p>El enclave de S\u00e3o Pedro de Alc\u00e2ntara, ubicado a orillas del r\u00edo Tibagi, funcionaba como sede de una red que se extend\u00eda por S\u00e3o Paulo y Paran\u00e1, a lo largo de todo el curso del r\u00edo Paranapanema. Esta misi\u00f3n lleg\u00f3 a contar con alrededor de 4 mil abor\u00edgenes de cuatro etnias distintas: k\u00e1ingang, del tronco ling\u00fc\u00edstico macro-ye, y kaiow\u00e1, \u00f1andeva y m-bya, hablantes de la lengua guaran\u00ed. Esa cifra incluye tanto a ind\u00edgenas que se mudaron cerca de los asentamientos como a otros que ya habitaban en la regi\u00f3n. Pero los estudios de Amoroso indican la manera en que cada pueblo ind\u00edgena se relacionaba con la misi\u00f3n. La motivaci\u00f3n de cada grupo variaba seg\u00fan sus intereses espec\u00edficos: los guaran\u00edes \u00f1andeva acud\u00edan en busca de ropa y remedios que distribu\u00edan los monjes, pero no se quedaban en los asentamientos, mientras que los k\u00e1ingang y los guaran\u00edes kaiow\u00e1 se involucraban en labores de agricultura y en las actividades de la destiler\u00eda de aguardiente de S\u00e3o Pedro de Alc\u00e2ntara.<\/p>\n<div id=\"attachment_248843\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0284_249.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248843\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0284_249.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"310\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0284_249.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0284_249-700x724.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0284_249-120x124.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0284_249-250x258.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Franz Keller, 1865, Newton Carneiro 1950, Iconografia Paranaense, Curitiba, Impresora Paranaense<\/span><\/a> Vei-Banj, un aborigen coroado, de la misi\u00f3n de S\u00e3o Pedro de Alc\u00e2ntara&#8230;<span class=\"media-credits\">Franz Keller, 1865, Newton Carneiro 1950, Iconografia Paranaense, Curitiba, Impresora Paranaense<\/span><\/p><\/div>\n<p>En las sedes de las misiones resid\u00edan los misioneros y funcionarios del gobierno, pero los abor\u00edgenes resid\u00edan en aldeas cercanas a las sedes. Hab\u00eda cierta din\u00e1mica de migraciones entre los n\u00facleos y, en algunos casos, retornaban a sus tierras de origen. \u201cLos misioneros intentaban tentar a los ind\u00edgenas a trav\u00e9s del paladar, procurando que ellos experimentaran corporalmente a la civilizaci\u00f3n cristiana, por medio de la oferta de sal, az\u00facar, caf\u00e9 y <em>cacha\u00e7a<\/em>\u201d, relata la investigadora. Se cre\u00eda que, mediante esos atractivos, se tentar\u00eda a los nativos por el paladar para que abandonasen la vida salvaje. Pero la pol\u00edtica del Imperio contemplaba que, cuando el aborigen se \u201ccivilizaba\u201d, dejaba de tener derecho a los recursos de la misi\u00f3n. Los s\u00edntomas de que los nativos se hab\u00edan \u201ccivilizado\u201d eran su disposici\u00f3n a trabajar en las plantaciones, el uso de ropa y el abandono de la vida en la selva. Con todo, hubo el caso de algunos ind\u00edgenas \u201ccivilizados\u201d que se mudaban hacia otros asentamientos y se fing\u00edan \u201csalvajes\u201d para poder pedir ropa, herramientas, alimentos y otras provisiones.<\/p>\n<p>A partir de 1845, la fecha de la primera oleada tra\u00edda por el programa de misiones, llegaron desde Italia unos 100 frailes capuchinos. En sus primeros informes, describieron a los nativos como seres dotados de un esp\u00edritu infantil y con capacidad intelectual limitada. Sin embargo, las investigaciones de Amoroso revelaron c\u00f3mo, con el paso de los a\u00f1os, el proceso de convivencia alter\u00f3 esa percepci\u00f3n. \u201cLos abor\u00edgenes comenzaron a ser vistos como gente de una mentalidad pura, no adulterada\u201d, dice la investigadora. Un ejemplo de este fen\u00f3meno son los escritos de fray Thimoteo de Castelnuevo \u2012que se conservan en el Santuario Bas\u00edlica de S\u00e3o Sebasti\u00e3o\u2012, quien vivi\u00f3 en la aldea de S\u00e3o Jer\u00f4nimo de Alc\u00e2ntara durante 50 a\u00f1os. El religioso termin\u00f3 su vida, seg\u00fan la antrop\u00f3loga, \u201cexaltando la grandeza del alma ind\u00edgena, contrastante con la hipocres\u00eda de la civilizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_248840\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_249.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-248840\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_249.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_249.jpg 905w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_249-700x773.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_249-120x133.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_249-250x276.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Franz Keller, 1865, Newton Carneiro 1950, Iconografia Paranaense, Curitiba, Impresora Paranaense<\/span><\/a> &#8230;y el capit\u00e1n Manuel Arepquembe, jefe de los abor\u00edgenes coroados de la misi\u00f3n de S\u00e3o Pedro de Alc\u00e2ntara<span class=\"media-credits\">Franz Keller, 1865, Newton Carneiro 1950, Iconografia Paranaense, Curitiba, Impresora Paranaense<\/span><\/p><\/div>\n<p>En otro relato, fray Lu\u00eds de Cimitille revela su frustraci\u00f3n por las dificultades afrontadas para catequizar al cacique y capit\u00e1n Manuel Arepquembe, jefe de los abor\u00edgenes coroados (k\u00e1ingang) en la misi\u00f3n de S\u00e3o Jer\u00f4nimo. En sus memorias, el monje relata los diversos e infructuosos intentos para convertir al nativo al cristianismo, que se rehusaba a aceptar la existencia de un Dios supremo y omnipresente. El religioso constat\u00f3 que Arepquembe sol\u00eda acudir a la misi\u00f3n para recibir d\u00e1divas, y reconoci\u00f3 el fracaso de la cruzada de catequizaci\u00f3n. Por \u00faltimo, lamentaba que el cacique ni siquiera hab\u00eda aprendido a hacer la se\u00f1al de la cruz y, en su \u00faltimo encuentro, se hab\u00eda despedido con una carcajada, gesticulando un sarc\u00e1stico \u201cadi\u00f3s\u201d.<\/p>\n<p><strong>Conveniencia<\/strong><br \/>\nPara Amoroso, una evidencia de que muchos nativos se acercaban a las misiones seg\u00fan sus intereses fueron los intentos por tornar econ\u00f3micamente productivo a S\u00e3o Pedro de Alc\u00e2ntara, por medio de los cultivos de caf\u00e9 y tabaco. Esas experiencias no fueron exitosas porque a los abor\u00edgenes no les interesaba el primero y los cautivaba demasiado el segundo, esquilmando a la plantaci\u00f3n. M\u00e1s adelante, cuando los misioneros decidieron experimentar con el cultivo de la ca\u00f1a de az\u00facar e instalar una destiler\u00eda de <em>cacha\u00e7a<\/em>, contaron con la colaboraci\u00f3n de los k\u00e1ingang y de los guaran\u00edes kaiow\u00e1, que se involucraban en esa labor porque les gustaba la bebida. \u201cAlgunos pueblos tambi\u00e9n acud\u00edan a las misiones para obtener ayuda, solicitando armas que utilizaban en sus disputas con tribus rivales\u201d, informa la investigadora.<\/p>\n<div id=\"attachment_248842\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0283_249.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-248842\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/088_indios_edu_0283_249-300x179.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"179\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Franz Keller, 1865, Newton Carneiro 1950, Iconografia Paranaense, Curitiba, Impresora Paranaense <\/span><\/a> La misi\u00f3n de S\u00e3o Pedro de Alc\u00e2ntara seg\u00fan un dibujo de 1865 del alem\u00e1n Franz Keller<span class=\"media-credits\">Franz Keller, 1865, Newton Carneiro 1950, Iconografia Paranaense, Curitiba, Impresora Paranaense <\/span><\/p><\/div>\n<p>Estas conclusiones contradicen, dice Amoroso, la percepci\u00f3n tradicional de la pol\u00edtica de misiones, que era tendiente a situar a los pueblos abor\u00edgenes en una postura pasiva. \u201cIncluso \u2018civilizados\u2019, los nativos hicieron valer sus creencias y se aprovecharon de la pol\u00edtica de asentamientos en la forma que m\u00e1s les convino\u201d, argumenta la antrop\u00f3loga Paula Montero, docente del Departamento de Antropolog\u00eda de la USP y coordinadora adjunta de Ciencias Humanas y Sociales en la FAPESP, al considerar la reconstrucci\u00f3n de la subjetividad de los abor\u00edgenes como uno de los principales \u00e9xitos emergentes de los estudios de Marta Amoroso. Montero estudi\u00f3 el fen\u00f3menos de las misiones a cargo de misioneros cristianos en las investigaciones\u00a0 <em>Mission\u00e1rios crist\u00e3os na Amaz\u00f4nia brasileira: Um estudo de media\u00e7\u00e3o cultural<\/em> (2001-2007) y <em>A textualidade mission\u00e1ria: As etnografias salesianas no Brasil<\/em> (2008-2010).<\/p>\n<p>En cuanto a la escasez de estudios sobre el asunto ind\u00edgena en el siglo XIX, Paula Montero aclara que, a partir de los a\u00f1os 1950, hubo un esfuerzo de la etnolog\u00eda para llevar a cabo un estudio de las poblaciones nativas <em>in situ<\/em>, con \u00e9nfasis en lograr una comprensi\u00f3n de su universo cosmol\u00f3gico, un conocimiento al cual se aboc\u00f3 esa rama de la ciencia hasta hace poco. Adem\u00e1s, seg\u00fan ella, en los \u00faltimos 50 a\u00f1os se responsabiliz\u00f3 a los religiosos por la destrucci\u00f3n de las poblaciones nativas, un concepto que merm\u00f3 el inter\u00e9s por abordar las relaciones entre misioneros y abor\u00edgenes desde el campo de los estudios antropol\u00f3gicos.<\/p>\n<p><strong>Libro<\/strong><br \/>\nAMOROSO, M. <strong>Terra de \u00edndios: Imagens em aldeamentos do Imp\u00e9rio<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Terceiro Nome, 2014, 246 p\u00e1g.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Imperio intent\u00f3 apartar a los pueblos abor\u00edgenes de sus tierras","protected":false},"author":601,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[270,310],"coauthors":[1600],"class_list":["post-248839","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-antropologia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248839","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248839"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248839\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248839"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=248839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}