{"id":249482,"date":"2017-11-28T17:29:55","date_gmt":"2017-11-28T19:29:55","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=249482\/"},"modified":"2017-11-28T18:00:38","modified_gmt":"2017-11-28T20:00:38","slug":"dimensiones-del-abuso-en-el-ambito-academico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/dimensiones-del-abuso-en-el-ambito-academico\/","title":{"rendered":"Dimensiones del abuso en el \u00e1mbito acad\u00e9mico"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_249484\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/008-010_boas-praticas_251-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249484\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/008-010_boas-praticas_251-2-300x229.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"229\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">AMNHD<\/span><\/a> Brian Richmond&#8230;<span class=\"media-credits\">AMNHD<\/span><\/p><\/div>\n<p>El paleoantrop\u00f3logo estadounidense Brian Richmond, de 48 a\u00f1os, renunci\u00f3 al cargo de curador de la secci\u00f3n de Or\u00edgenes Humanos del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, Estados Unidos, en medio de acusaciones de acoso sexual. En marzo de 2015, una asistente lo denunci\u00f3 p\u00fablicamente en un congreso cient\u00edfico, al decir que hab\u00eda sido atacada por \u00e9l en un cuarto de hotel en Florencia, Italia. Tambi\u00e9n pesan sobre el investigador denuncias de acoso a alumnas y de comportamiento inapropiado en trabajos de campo en Kenia, cuando trabajaba en un instituto ligado a la Universidad George Washington. Richmond niega tales acusaciones y sostiene que el episodio que narra su asistente fue consensuado y no un ataque. \u00c9l fue apercibido por haber violado el c\u00f3digo de conducta del museo, que veta los idilios entre superiores y subordinados, y dijo haber sido presionado para renunciar.<\/p>\n<p>En el marco de una entrevista que le concedi\u00f3 a la revista <em>Science<\/em>, Richmond dijo que pretende seguir adelante con sus l\u00edneas de investigaci\u00f3n fuera del museo y publicar art\u00edculos cient\u00edficos. Aunque los delitos como el acoso sexual, la discriminaci\u00f3n o agresiones f\u00edsicas no se encuadren en las definiciones espec\u00edficas de mala conducta cient\u00edfica, el caso suscit\u00f3 discusiones que engloban temas de integridad acad\u00e9mica. Los cient\u00edficos que firman art\u00edculos en coautor\u00eda con Richmond no saben c\u00f3mo comportarse con relaci\u00f3n a trabajos que est\u00e1n en v\u00edas de publicarse. En un encuentro de la Asociaci\u00f3n Americana de Antropolog\u00eda F\u00edsica (AAPA, por sus siglas en ingl\u00e9s), la antrop\u00f3loga Kathryn Clancy, de la Universidad de Illinois en Urbana propuso en el mes de abril que los investigadores interrumpan todo tipo de colaboraci\u00f3n, incluyendo publicaciones en coautor\u00eda, con colegas investigados por acoso sexual o discriminaci\u00f3n. Sucede que las denuncias de abuso contra subordinados ponen en duda el compromiso de un cient\u00edfico con los conceptos de integridad en el \u00e1mbito acad\u00e9mico. Clancy es coautora de un estudio que recopil\u00f3 casos de acoso sexual en investigaciones de campo, publicado en 2014 en la revista <em>PLOS ONE<\/em>. Cuando un investigador acusado de mala conducta remite un art\u00edculo para su publicaci\u00f3n, el Committee on Publication Ethics (Cope), un foro de editores de peri\u00f3dicos cient\u00edficos sobre \u00e9tica en la investigaci\u00f3n, sugiere que se aguarde hasta que concluyan las investigaciones antes de aceptar el <em>paper<\/em>.<\/p>\n<p>El caso de Richmond resulta an\u00e1logo al de otros asuntos vinculados a la integridad acad\u00e9mica, tales como la asimetr\u00eda en las relaciones entre supervisores y alumnos, o entre jefes de laboratorios y subordinados, as\u00ed como las reglas para evitar que esa subordinaci\u00f3n genere situaciones de vulnerabilidad.<\/p>\n<div id=\"attachment_249483\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/008-010_boas-praticas_251-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249483\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/008-010_boas-praticas_251-1-300x168.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Captain-Tucker\/ Wikimedia Commons<\/span><\/a> renunci\u00f3 a su cargo en el Museo Americano de Historia Natural luego de haber sido acusado de un ataque sexual<span class=\"media-credits\">Captain-Tucker\/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan la revista <em>Science<\/em>, al menos un investigador supervisado por Richmond relat\u00f3 dificultades para publicar un art\u00edculo en coautor\u00eda con el paleoantrop\u00f3logo en una revista, porque los revisores se rehusaron a evaluar el manuscrito. Una de las soluciones propuestas fue el retiro del nombre de Richmond de los art\u00edculos, pero eso suscit\u00f3 otros problemas. David Strait, de la Universidad de Washington, quien redact\u00f3 art\u00edculos en colaboraci\u00f3n con Richmond, opina que eso ser\u00eda plagio. \u201cNo se puede borrar el nombre de un autor de un art\u00edculo cuyo contenido fue elaborado de buena fe\u201d, afirm\u00f3. La antrop\u00f3loga Leslie Aielo dice que no hay reglas en casos como \u00e9ste, pero recuerda que el consenso entre los editores es la prioridad de evitarles da\u00f1os a los investigadores que comienzan sus carreras.<\/p>\n<p>Con una extensa producci\u00f3n acerca de la evoluci\u00f3n humana, Richmond coordina diversos proyectos, algunos de ellos patrocinados por la National Science Foundation (NSF), la principal agencia de fomento a la investigaci\u00f3n b\u00e1sica de Estados Unidos. \u00c9ste y otros esc\u00e1ndalos de acoso sexual y moral motivaron a la agencia a divulgar, en enero de 2016, una declaraci\u00f3n en la cual condena los abusos y la discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero. Otras entidades divulgaron recomendaciones para incrementar el control de los casos de acoso sexual que involucran a investigadores. La AAPA advirti\u00f3 que los casos de acoso, tentativa de agresi\u00f3n o amenazas pueden contribuir a que la v\u00edctima no complete su formaci\u00f3n o incluso a que abandone la carrera. La asociaci\u00f3n llama la atenci\u00f3n al respecto de la importancia de que los damnificados acudan a los auditores de sus instituciones y relaten sus denuncias. El documento cita al estudio publicado en la revista <em>PLOS ONE<\/em>, que entrevist\u00f3 a m\u00e1s de 600 antrop\u00f3logas. Seg\u00fan el mismo, el 64% de las consultadas hab\u00edan sufrido alg\u00fan tipo de acoso sexual en los trabajos de campo, y la mayor\u00eda de los acosadores eran investigadores s\u00e9nior. De las 139 mujeres que relataron haber sufrido alg\u00fan contacto f\u00edsico no deseado, tan s\u00f3lo 37 denunciaron el abuso.<\/p>\n<div id=\"attachment_249485\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/008-010_boas-praticas_251-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249485\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/008-010_boas-praticas_251-3-300x232.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"232\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">AMNHD<\/span><\/a> Secci\u00f3n de Or\u00edgenes Humanos del Museo de Nueva York, en la cual el paleoantrop\u00f3logo se desempe\u00f1aba como curador<span class=\"media-credits\">AMNHD<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los documentos de entidades internacionales inspiraron iniciativas similares en Brasil. Las investigadoras que trabajan en el sitio arqueol\u00f3gico Lapa do Santo, en Lagoa Santa, estado de Minas Gerais, crearon el <em>Zine Feminista de las Arque\u00f3logas<\/em>, con orientaciones para las investigadoras que realizan trabajo de campo en antropolog\u00eda, arqueolog\u00eda y \u00e1reas afines, tales como la b\u00fasqueda de canales institucionales para encauzar las denuncias. En el mes de agosto surgi\u00f3 otra iniciativa en el Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (MAE-USP). All\u00ed se cre\u00f3 un grupo de trabajo encargado de discutir y buscar soluciones para los casos de acoso moral y sexual en el ambiente de investigaci\u00f3n. Uno de los temas de debate, justamente, es lo que deben hacer los coautores cuando un colega fuera acusado de acoso. \u201c\u00c9se es un tema escasamente tratado a\u00fan en todo el mundo. Se carece de directrices que indiquen c\u00f3mo deben actuar investigadores, revisores y editores en tales casos\u201d, dice Ximena Suarez Villagran, investigadora del MAE-USP.<\/p>\n<p>A juicio de Andr\u00e9 Strauss, arque\u00f3logo de la Universidad de Tubinga, en Alemania, la exclusi\u00f3n del nombre del acusado en el art\u00edculo es el menor de los problemas. \u201cNo hay canales institucionales consolidados para lidiar con las denuncias\u201d. Para Villagran, aunque haya casos de acoso sexual en el \u00e1mbito acad\u00e9mico en todas las \u00e1reas del conocimiento, es posible que las profesiones que dependan de la actuaci\u00f3n en campo, tales como la antropolog\u00eda y la arqueolog\u00eda, resulten m\u00e1s susceptibles. \u201cEl trabajo en los sitios arqueol\u00f3gicos exige con frecuencia que los investigadores se re\u00fanan en sitios aislados durante varios d\u00edas, algo que podr\u00eda generar condiciones favorables para el abuso\u201d, aclara. \u201cEso no justifica el acoso sexual, que puede ocurrir en cualquier \u00e1mbito. El tema est\u00e1 m\u00e1s ligado al individuo que a los factores externos o a una determinada profesi\u00f3n\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Dimensiones del abuso en el \u00e1mbito acad\u00e9mico","protected":false},"author":475,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299],"coauthors":[785],"class_list":["post-249482","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249482","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/475"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=249482"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249482\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=249482"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=249482"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=249482"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=249482"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}