{"id":249627,"date":"2017-11-28T17:49:01","date_gmt":"2017-11-28T19:49:01","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=249627\/"},"modified":"2017-11-28T17:49:01","modified_gmt":"2017-11-28T19:49:01","slug":"zika-una-colaboracion-para-caracterizar-un-sindrome-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/zika-una-colaboracion-para-caracterizar-un-sindrome-2\/","title":{"rendered":"Zika, una colaboraci\u00f3n para caracterizar un s\u00edndrome"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_249628\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249628\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-1-300x202.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"202\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">RODRIGO M\u00c9XAS E RAQUEL PORTUGAL\/FIOCRUZ<\/span><\/a> Una hembra del mosquito <em>Aedes aegypti<\/em>, el principal transmisor del virus del Zika y de otros tres virus en Brasil<span class=\"media-credits\">RODRIGO M\u00c9XAS E RAQUEL PORTUGAL\/FIOCRUZ<\/span><\/p><\/div>\n<p>A finales de 2016, cobr\u00f3 fuerza la idea de que la microcefalia representa tan s\u00f3lo una parte de los problemas que provoca el virus del Zika, posiblemente la menor, pero a su vez la m\u00e1s tr\u00e1gica, debido a sus consecuencias permanentes. Trabajos publicados en diciembre y durante los meses previos pasaron a caracterizar con mayor detalle el amplio espectro de da\u00f1os que los beb\u00e9s infectados durante el embarazo pueden sufrir: desde los m\u00e1s graves e incompatibles con la vida hasta aqu\u00e9llos tan sutiles que no se los detecta y quiz\u00e1 permitan una existencia plena. Entre estos extremos, seguramente raros, se ubica una gama m\u00e1s frecuente de lesiones del sistema nervioso central \u2013las m\u00e1s comunes son las calcificaciones, una especie de cicatrices presentes en el tejido cerebral\u2013 capaces de comprometer en un grado todav\u00eda incierto el desarrollo y la independencia de los ni\u00f1os. Este <em>continuum<\/em> de efectos refuerza, de acuerdo con los expertos, la idea planteada hace ya alg\u00fan tiempo que indica que el virus provoca un s\u00edndrome: el s\u00edndrome cong\u00e9nito del virus del Zika.<\/p>\n<p>A partir de la sospecha de que el virus estaba por detr\u00e1s de los casos de microcefalia y hasta llegar a la caracterizaci\u00f3n de este s\u00edndrome que se le atribuye, ha pasado un tiempo relativamente corto en t\u00e9rminos de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, una actividad que suele funcionar a un ritmo m\u00e1s lento, signado por la disponibilidad de recursos econ\u00f3micos y de infraestructura para la realizaci\u00f3n de experimentos. El alerta son\u00f3 en las maternidades de la ciudad de Recife a comienzos de agosto de 2015, cuando la neur\u00f3loga pedi\u00e1trica Vanessa van Der Linden y otros m\u00e9dicos del estado de Pernambuco empezaron a detectar un aumento at\u00edpico de los casos de microcefalia. Al mes siguiente, el Ministerio de Salud le solicit\u00f3 a la epidemi\u00f3loga Celina Turchi Martelli, del Centro de Investigaci\u00f3n Aggeu Magalh\u00e3es, con sede tambi\u00e9n en Recife, que investigase el problema. La investigadora entr\u00f3 en contacto con cient\u00edficos de Brasil y del exterior y cre\u00f3 un grupo de trabajo con la misi\u00f3n de estudiar la conexi\u00f3n entre el aumento de casos de microcefalia y la infecci\u00f3n por el virus del Zika: debido a su labor, Turchi Martelli fue elegida por la revista <em>Nature<\/em> en diciembre como una entre los 10 cient\u00edficos que marcaron la diferencia en 2016.<\/p>\n<p>Tres meses despu\u00e9s de que se registrara el incremento de casos de microcefalia, las evidencias de que el virus del Zika causaba este problema se volvieron m\u00e1s fuertes. A mediados de noviembre, la obstetra Adriana Melo, con la ayuda de investigadores de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) de R\u00edo de Janeiro, detect\u00f3 el virus en el l\u00edquido amni\u00f3tico de dos mujeres embarazadas del estado de Para\u00edba cuyos fetos ten\u00edan microcefalia. Al final de ese mes, el equipo del vir\u00f3logo Pedro Vasconcelos, del Instituto Evandro Chagas (IEC), en el estado de Par\u00e1, aisl\u00f3 el virus partiendo de diversos tejidos de un beb\u00e9 del estado de Cear\u00e1 que naci\u00f3 con microcefalia y falleci\u00f3 poco despu\u00e9s del parto.<\/p>\n<div id=\"attachment_249629\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-249629\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-2-926x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"332\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">National Institute of Allergy and Infectious Diseases, National Institutes of Health  <\/span><\/a> <br \/> Copias del virus del Zika (<em>en rojo<\/em>) aisladas en un ni\u00f1o que naci\u00f3 con microcefalia en la ciudad de Fortaleza<span class=\"media-credits\">National Institute of Allergy and Infectious Diseases, National Institutes of Health  <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cLuego de los an\u00e1lisis iniciales, en los cuales detectamos los virus, a m\u00ed no me cab\u00eda ninguna duda de que el virus del Zika causaba microcefalia\u201d, afirma Pedro Vasconcelos, director del IEC, donde coordina un laboratorio que constituye una referencia nacional en arbovirosis \u2013las enfermedades causadas por virus transmitidos por artr\u00f3podos\u2013 tales como el zika, el dengue y la fiebre amarilla. \u201cTuve la convicci\u00f3n de que nuestro trabajo se hab\u00eda hecho bien\u201d, dijo el vir\u00f3logo a mediados del mes pasado, durante un viaje a R\u00edo. \u201cYo me encontraba en una reuni\u00f3n en Brasilia a fines de octubre de 2015 y corr\u00eda un rumor. Yo dije que si me enviaban el material adecuado y en las cantidades pertinentes, en dos o tres d\u00edas suministrar\u00eda un diagn\u00f3stico\u201d, comenta. Y lo cumpli\u00f3.<\/p>\n<p>A mediados de noviembre, la pat\u00f3loga Fernanda Montenegro de Carvalho Ara\u00fajo, del Laboratorio Central de Salud P\u00fablica (Lacen) de Cear\u00e1, le envi\u00f3 a Vasconcelos muestras de tejidos de un beb\u00e9 con microcefalia. D\u00edas despu\u00e9s el director del IEC inform\u00f3 sobre el hallazgo al Ministerio de la Salud, que el 28 de noviembre reconoci\u00f3 la conexi\u00f3n entre la infecci\u00f3n por zika durante la gestaci\u00f3n y los casos de microcefalia. Un comunicado del ministerio informaba que era \u201cuna situaci\u00f3n in\u00e9dita en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica mundial\u201d y convocaba a una movilizaci\u00f3n nacional para contener al <em>Aedes aegypti<\/em>, el principal transmisor del virus del Zika y de los virus del dengue y de la reci\u00e9n llegada fiebre del chikungu\u00f1a, que en ese momento preocupaba m\u00e1s a los investigadores y a las autoridades sanitarias.<\/p>\n<p>Una vez aislado el virus, Vasconcelos distribuy\u00f3 muestras entre equipos de Brasil y del exterior con el fin de acelerar las investigaciones. Los meses siguientes fueron ajetreados. Hab\u00eda que aprender a mantener y a multiplicar el virus y generar copias suficientes para la realizaci\u00f3n de los experimentos. En el Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas (ICB) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), los grupos de los vir\u00f3logos Edison Durigon y Paolo Zanotto iniciaron inmediatamente las tentativas de replicaci\u00f3n del virus y, en colaboraci\u00f3n con el grupo del neuroinmun\u00f3logo Jean Pierre Peron, tambi\u00e9n del ICB, y de la neurocient\u00edfica Patr\u00edcia Beltr\u00e3o-Braga, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la USP, dieron inicio a los experimentos con roedores y con c\u00e9lulas madre cultivadas en una matriz tridimensional que permite generar distintos tipos celulares que se organizan en esferas microsc\u00f3picas (neuroesferas) o en capas, como si fuesen minicerebros.<\/p>\n<div id=\"attachment_249630\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249630\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-3-300x206.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"206\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Un cultivo de c\u00e9lulas utilizado para producir copias del virus en el laboratorio de Edison Durigon, en la USP<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Con estos experimentos, se esperaba poder entender mejor de qu\u00e9 manera se transmit\u00eda el virus de la madre al feto, c\u00f3mo actuaba el mismo en el organismo del embri\u00f3n y cu\u00e1l era el per\u00edodo de mayor vulnerabilidad de la gestante. Tambi\u00e9n urg\u00eda confirmar si el virus del Zika era el causante de los problemas, aquello a lo que los cient\u00edficos denominan relaci\u00f3n de causalidad, pues no estaba descartada la posibilidad de que \u00e9ste estuviera presente en el cerebro sin provocar da\u00f1os.<\/p>\n<p>Diversas evidencias se fueron acumulando durante los meses siguientes. En febrero, investigadores de Eslovenia encontraron el virus en el cerebro de un beb\u00e9 de 8 meses abortado por una mujer que hab\u00eda quedado embarazada mientras viv\u00eda en Rio Grande do Norte y que hab\u00eda exhibido signos de zika durante la gestaci\u00f3n, y cuantificaron su presencia. A ese trabajo le siguieron otros que demostraron que el virus era capaz de atravesar la placenta e infectar el l\u00edquido amni\u00f3tico, algo que pocos virus hacen.<\/p>\n<p>Con la atenci\u00f3n de grupos de investigaci\u00f3n del pa\u00eds y del exterior volcada hacia el zika, surg\u00edan novedades casi diariamente. En Brasil, se empezaron a divulgar los avances obtenidos en los laboratorios antes de que los resultados hubiesen sido analizados y juzgados por otros cient\u00edficos, lo cual revirti\u00f3 el flujo de informaci\u00f3n caracter\u00edstico de la producci\u00f3n cient\u00edfica. Siguiendo una orientaci\u00f3n anunciada en septiembre de 2015 por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) y acordada por algunas editoriales de revistas cient\u00edficas, muchos investigadores pasaron a dejar disponibles los trabajos de sus grupos lo m\u00e1s pronto posible.<\/p>\n<div id=\"attachment_249631\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-249631\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-4-745x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"412\" \/><\/a><p class=\"wp-caption-text\">Hasta 2015 exist\u00edan dos art\u00edculos de brasile\u00f1os sobre el virus del Zika: en el primero se analizaban sus alteraciones gen\u00e9ticas\u2026<\/p><\/div>\n<p>Dos estudios presentados en los primeros d\u00edas de marzo demostraban que el virus del Zika era capaz de infectar las c\u00e9lulas neurales humanas y matarlas. En el primero de \u00e9stos, investigadores de R\u00edo y de S\u00e3o Paulo, trabajando bajo la coordinaci\u00f3n de Stevens Rehen y Patr\u00edcia Garcez, neurocient\u00edficos del Instituto D\u2019Or de Investigaci\u00f3n y Educaci\u00f3n (IDOR) y de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), comprobaron que el virus prefer\u00eda invadir y matar a los progenitores neurales, las c\u00e9lulas madre precursoras de las neuronas y de las c\u00e9lulas de la gl\u00eda, que conforman el tejido nervioso. D\u00edas despu\u00e9s, cient\u00edficos de Estados Unidos confirmaron ese hallazgo y demostraron que el virus del Zika infectaba <em>in vitro a <\/em>las c\u00e9lulas neurales correspondientes a las que forman la corteza, la capa exterior del cerebro, asociada a las funciones cognitivas, tales como la atenci\u00f3n, la memoria y el lenguaje.<\/p>\n<p>Casi simult\u00e1neamente, en la USP, los grupos del ICB y de la FMVZ arribaron a resultados parecidos en los experimentos con las neuroesferas y los minicerebros. En el marco del mismo trabajo, realizado con la participaci\u00f3n de investigadores del Instituto Pasteur de Senegal y publicado el 11 de mayo en la revista <em>Nature<\/em>, los cient\u00edficos de S\u00e3o Paulo tambi\u00e9n presentaban el primer modelo animal de microcefalia causada por el virus del Zika y establec\u00edan la relaci\u00f3n causal del virus con esa anomal\u00eda.<\/p>\n<p>Utilizando copias del virus producidas en los laboratorios de Durigon y Zanotto, Peron y su grupo inocularon la variedad del virus del Zika en circulaci\u00f3n en Brasil en hembras pre\u00f1adas de ratones. El virus atraves\u00f3 la placenta de las hembras de un linaje m\u00e1s susceptible a infecciones virales y perjudic\u00f3 el desarrollo de las cr\u00edas. Nac\u00edan con menos peso, con un cerebro menor y con da\u00f1os similares a los observados en los beb\u00e9s humanos. Ese modelo de microcefalia se utiliz\u00f3 despu\u00e9s en pruebas realizadas por investigadores de Estados Unidos en colaboraci\u00f3n con los cient\u00edficos de la USP, en las cuales se demostr\u00f3 que era posible crear una vacuna contra el zika.<\/p>\n<div id=\"attachment_249632\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-249632\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-5-737x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"417\" \/><\/a><p class=\"wp-caption-text\">\u2026el segundo describ\u00eda los primeros casos de transmisi\u00f3n interna en el pa\u00eds<\/p><\/div>\n<p><strong>Una se\u00f1al de alarma<\/strong><br \/>\nFrente a estos resultados y con el aumento de casos sospechosos de microcefalia en Brasil, el d\u00eda 31 de marzo la OMS divulg\u00f3 un informe en el cual afirmaba que exist\u00eda un \u201cfuerte consenso cient\u00edfico\u201d que apuntaba que el virus del Zika causaba microcefalia y el s\u00edndrome de Guillain-Barr\u00e9, un trastorno inmunol\u00f3gico que lleva a la destrucci\u00f3n de la mielina, la sustancia que forma la vaina que reviste los nervios, y que puede causar par\u00e1lisis. Era un importante cambio de postura, a tan s\u00f3lo dos meses despu\u00e9s de haber considerado que exist\u00eda una \u201cposible asociaci\u00f3n\u201d del virus con estos problemas y de declarar la situaci\u00f3n de emergencia en salud p\u00fablica de inter\u00e9s internacional.<\/p>\n<p>\u201cDesde el comienzo de la epidemia, ha avanzado bastante el conocimiento sobre el virus, especialmente al respecto de su biolog\u00eda y de su interacci\u00f3n con organismos de mam\u00edferos\u201d, comenta Peron. S\u00f3lo en 2016 se produjo mucha m\u00e1s informaci\u00f3n sobre el virus del Zika que toda la que se hab\u00eda acumulado durante las seis d\u00e9cadas anteriores. Pubmed, una de las m\u00e1s importantes bases que indexan art\u00edculos cient\u00edficos en biolog\u00eda y ciencias de la vida, registr\u00f3 el a\u00f1o pasado 1.756 art\u00edculos sobre el zika (casi 200 con autor\u00eda de brasile\u00f1os). Ese total es aproximadamente ocho veces mayor que el volumen disponible hasta el final de 2015. Desde 1952, cuando se registr\u00f3 la primera infecci\u00f3n en humanos, hasta que el virus se convirti\u00f3 en una preocupaci\u00f3n mundial, en 2015, hab\u00eda 218 art\u00edculos sobre el zika en Pubmed. Algunos trabajos mostraban la afinidad del virus con el sistema nervioso de los mam\u00edferos y varios otros describ\u00edan casos espor\u00e1dicos de fiebre en \u00c1frica y en Asia. Al margen de la epidemia de 2007 en isla Yap, en Micronesia, y la de 2013 en la Polinesia Francesa, cuando miles de personas fueron infectadas, nada se sab\u00eda al respecto de la acci\u00f3n del virus del Zika sobre los fetos en desarrollo.<\/p>\n<p>\u201cEl brote en Micronesia deber\u00eda haber servido de alerta\u201d, afirma Zanotto. \u201cHago esta autocr\u00edtica porque, en ese momento, los expertos en arbovirus est\u00e1bamos secuenciando variedades africanas del virus del Zika, pero no nos imagin\u00e1bamos que el virus podr\u00eda alterar su perfil de actuaci\u00f3n de manera tan r\u00e1pida y avasalladora\u201d. Seg\u00fan el vir\u00f3logo, en esa \u00e9poca, tanto \u00e9l como otros especialistas estaban con la mira puesta en otros arbovirus considerados de mayor riesgo y mayor potencial pand\u00e9mico, tales como el de la fiebre del Valle del Rift, el linaje 2 del virus de la fiebre del Nilo Occidental y el virus de la fiebre del chikungu\u00f1a. \u201cAhora existe un consenso en el seno de la comunidad cient\u00edficas en el sentido de que debemos asumir una conducta m\u00e1s proactiva con los pat\u00f3genos emergentes\u201d, afirma Zanotto, quien al final de 2015 puso en marcha la movilizaci\u00f3n de la Red Zika, el consorcio de cient\u00edficos de S\u00e3o Paulo que investigan el virus con el apoyo de la FAPESP.<\/p>\n<div id=\"attachment_249633\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249633\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-6-300x170.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"170\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Pan American Health Organization PAHO<\/span><\/a> Participante de un estudio de seguimiento de gestantes con s\u00edntomas de zika en la ciudad de Recife<span class=\"media-credits\">Pan American Health Organization PAHO<\/span><\/p><\/div>\n<p>Adem\u00e1s de su colaboraci\u00f3n en el desarrollo del modelo animal de microcefalia, Zanotto trabaja con Durigon y con el bi\u00f3logo Luis Carlos de Souza Ferreira, tambi\u00e9n de la USP, en la mejora de un test serol\u00f3gico capaz de distinguir la infecci\u00f3n del dengue de la del zika. Y es coautor de uno de los dos trabajos de investigadores brasile\u00f1os sobre el zika que exist\u00edan entre los 218 art\u00edculos publicados hasta 2015. En dicho estudio, publicado en enero de 2014 en <em>PLOS Neglected Tropical Diseases<\/em>, el equipo de Zanotto y el grupo del vir\u00f3logo senegal\u00e9s Amad\u00f3 Alpha Sall, del Instituto Pasteur en Dakar, secuenciaron el material gen\u00e9tico de muestras del virus del Zika recolectadas en \u00c1frica y en Asia para estudiar las transformaciones que el virus hab\u00eda experimentado desde que se lo aisl\u00f3 en 1947. Este trabajo permiti\u00f3 reconstituir posteriormente la ruta migratoria del virus (v\u00eda Asia) hasta Brasil y verificar que en el camino parece haberse adaptado para infectar a los seres humanos.<\/p>\n<p><strong>Un virus, m\u00faltiples da\u00f1os<\/strong><br \/>\nAl tiempo que algunos investigadores se dedicaban a aprender m\u00e1s acerca de la biolog\u00eda del virus, otros grupos apuntaban a la caracterizaci\u00f3n de s\u00edndrome cong\u00e9nito causado por el virus del Zika. En enero de 2016, un equipo coordinado por la m\u00e9dica y genetista Lavinia Sch\u00fcler-Faccini, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), realiz\u00f3 una serie de an\u00e1lisis con algunos de los primeros ni\u00f1os con microcefalia relacionada con el zika nacidos en ocho estados brasile\u00f1os y verific\u00f3 que esa anomal\u00eda no era el \u00fanico problema. Muchos de ellos presentaban otras alteraciones neurol\u00f3gicas, tales como calcificaciones, lisencefalia, que es la ausencia de las circunvoluciones o pliegues caracter\u00edsticos del cerebro sano, o paquigiria, es decir, pliegues m\u00e1s ensanchados, aparte de un problema articular grave llamado artrogriposis.<\/p>\n<div id=\"attachment_249634\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249634\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-7-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Minicerebros cultivados en la USP y utilizados en experimentos con el virus del Zika<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al final del mes de agosto, un art\u00edculo publicado <em>online<\/em> en la revista <em>Radiology<\/em> y firmado por investigadores de S\u00e3o Paulo, Para\u00edba, R\u00edo de Janeiro y Campinas mostr\u00f3 el resultado del estudio de 17 ni\u00f1os probadamente infectados por el virus del Zika durante la gestaci\u00f3n y de otros 28 bajo sospecha de haber mantenido contacto con el virus. Todos exhib\u00edan una disminuci\u00f3n del volumen cerebral, m\u00e1s pronunciada entre aqu\u00e9llos en los cuales la infecci\u00f3n hab\u00eda sido confirmada, de acuerdo con el trabajo, coordinado por la m\u00e9dica y radi\u00f3loga Fernanda Tovar-Moll, docente de la UFRJ e investigadora del IDOR. En algunos casos, los investigadores verificaron que el cerebro incluso presentaba un ritmo de desarrollo normal al comienzo de la gestaci\u00f3n, pero, con el tiempo, pasaba a crecer m\u00e1s lentamente.<\/p>\n<p>Dos meses despu\u00e9s, los neur\u00f3logos pedi\u00e1tricos Andr\u00e9 Pessoa, de Cear\u00e1, y Vanessa van der Linden, de Pernambuco, informaron sobre 13 casos de ni\u00f1os infectados con el virus del Zika durante el embarazo que nacieron con el per\u00edmetro cef\u00e1lico en el l\u00edmite y alteraciones neurol\u00f3gicas detectadas mediante estudios por im\u00e1genes. Algunos meses despu\u00e9s del parto, 11 chicos exhib\u00edan cr\u00e1neos menores que el tama\u00f1o esperable para sus edades: hab\u00edan desarrollado microcefalia posnatal como consecuencia de la desaceleraci\u00f3n del desarrollo del cerebro. \u201cLa ausencia de microcefalia al momento de nacer no excluye la infecci\u00f3n cong\u00e9nita por el virus del Zika ni la existencia de anomal\u00edas en el cerebro o en otros \u00f3rganos relacionadas con el mismo\u201d, escribieron los investigadores en un art\u00edculo publicado en <em>Morbidity and Mortality Weekly Report<\/em>.<\/p>\n<p>En la edici\u00f3n del 15 de diciembre de <em>New England Journal of Medicine<\/em>, la infect\u00f3loga Patr\u00edcia Brasil y su equipo de la Fiocruz de R\u00edo, en asociaci\u00f3n con colaboradores de S\u00e3o Paulo, Estados Unidos, Suecia y Austria, describen el desenlace del que es probablemente el m\u00e1s amplio estudio de seguimiento de gestantes brasile\u00f1as con zika. En ese trabajo, presentan el resultado de las gestaciones de 186 mujeres (125 positivas para el virus del Zika y 61 negativas) de las 345 que se someten a un seguimiento en la capital fluminense desde el apogeo de la epidemia de zika en Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_249635\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-8.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249635\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-8-300x114.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"114\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Pan Patr\u00edcia Garcez\/ UFRJ e Idor <\/span><\/a> Una neuroesfera formada con base en c\u00e9lulas sanas (<em>a la izq<\/em>.) y otra generada por c\u00e9lulas infectadas por el virus<span class=\"media-credits\">Pan Patr\u00edcia Garcez\/ UFRJ e Idor <\/span><\/p><\/div>\n<p>De los 117 ni\u00f1os expuestos al virus del Zika durante la gestaci\u00f3n y estudiados por los investigadores, s\u00f3lo cuatro (un 3,4%) nacieron con microcefalia y 49, el equivalente al 42% del total, exhibieron se\u00f1ales de desarrollo anormal durante el primer mes de vida, casi siempre asociados con da\u00f1os en el sistema nervioso central. Ex\u00e1menes de im\u00e1genes mostraron calcificaciones en el sistema nervioso de varios de los 49 ni\u00f1os y una disminuci\u00f3n del tama\u00f1o cerebral \u2013no necesariamente de los cr\u00e1neos\u2013, aparte de un aumento del volumen de las cavidades (ventr\u00edculos) cerebrales. Esas alteraciones ocurrieron en beb\u00e9s cuyas madres fueron infectadas al comienzo, a la mitad y al final de la gestaci\u00f3n: una tuvo zika durante la 39<sup>a <\/sup>semana, poco antes del parto. Esas observaciones indican que el virus representa un riesgo para el beb\u00e9 durante todo el embarazo.<\/p>\n<p>Vistos en conjunto, estos resultados ayudan a explicar por qu\u00e9 no siempre las mujeres infectadas durante la gestaci\u00f3n dan a luz beb\u00e9s con microcefalia. En S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, en el interior de S\u00e3o Paulo, el equipo del m\u00e9dico y vir\u00f3logo Maur\u00edcio Nogueira inici\u00f3 un seguimiento de 1.200 embarazadas a comienzos de 2016. De \u00e9stas, s\u00f3lo 54 padecieron infecci\u00f3n por zika. No obstante, ninguno de los beb\u00e9s naci\u00f3 con microcefalia, aunque un 30% presentaba lesiones neurol\u00f3gicas. En Jundia\u00ed, un municipio situado a 60 kil\u00f3metros de S\u00e3o Paulo, el grupo del pediatra Saulo Duarte Passos realiza un seguimiento con 560 gestantes desde marzo de 2016. Hasta diciembre, 265 beb\u00e9s hab\u00edan nacido y 33 ten\u00edan microcefalia; y s\u00f3lo tres casos probadamente causados por el virus del Zika, ya que los dem\u00e1s se encuentran en an\u00e1lisis. Entre los que nacieron con la cabeza normal, algunos empezaron a exhibir alteraciones neurol\u00f3gicas, visuales y auditivas entre el 5\u00ba y el 6\u00ba mes de vida.<\/p>\n<div id=\"attachment_249636\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-9.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-249636\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/064-069_zika_251-9-789x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"389\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">National Institute of Allergy and Infectious Diseases, National Institutes of Health<\/span><\/a> Aplicaci\u00f3n de la vacuna antizika en un voluntario, en ensayos iniciales con seres humanos realizados en Estados Unidos<span class=\"media-credits\">National Institute of Allergy and Infectious Diseases, National Institutes of Health<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>En busca de un inmunizante<\/strong><br \/>\nEn el Centro de Virolog\u00eda e Investigaciones de Vacunas (CVVR) de la Escuela M\u00e9dica Harvard, en Estados Unidos, el grupo de Dan Barouch, del cual forma parte el inmun\u00f3logo brasile\u00f1o Rafael Larocca, teste\u00f3 dos f\u00f3rmulas en roedores y comprob\u00f3 \u2013en colaboraci\u00f3n con los grupos del ICB-USP\u2013 que las mismas proteg\u00edan a los animales contra la infecci\u00f3n por el virus del Zika. Dos meses despu\u00e9s salieron los resultados de las pruebas en monos y empezaron a hacerse los ensayos cl\u00ednicos en seres humanos de dos compuestos que constituyen posibles vacunas. En la actualidad existen alrededor de 30 f\u00f3rmulas que se encuentran en distintos estadios de estudio. Aun cuando se muestren eficaces en seres humanos, se requerir\u00e1n a\u00f1os hasta que est\u00e9n disponibles para su aplicaci\u00f3n en la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cFue sorprendente la capacidad de respuesta de la ciencia brasile\u00f1a\u201d, afirma Rehen, director de investigaci\u00f3n del IDOR. A su juicio, esto fue posible porque durante un per\u00edodo de casi 10 a\u00f1os hubo mucho dinero disponible para hacer investigaciones en el pa\u00eds, y capacidad instalada como para realizar las investigaciones. \u201cLa existencia de un problema real hace que la comunidad cient\u00edfica se organice en busca de soluciones\u201d, a\u00f1ade. \u201cDemostramos que es posible hacerlo.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un trabajo interdisciplinario confirm\u00f3 que el virus causa microcefalia","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[298,311,316,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-249627","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-epidemiologia-es","tag-inmunologia","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249627","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=249627"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249627\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=249627"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=249627"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=249627"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=249627"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}