{"id":249678,"date":"2017-11-28T17:55:34","date_gmt":"2017-11-28T19:55:34","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=249678\/"},"modified":"2017-11-29T13:07:22","modified_gmt":"2017-11-29T15:07:22","slug":"un-impulso-a-la-ciencia-brasilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-impulso-a-la-ciencia-brasilena\/","title":{"rendered":"Un impulso a la ciencia brasile\u00f1a"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_249679\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_abre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249679\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_abre-300x165.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"165\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fundecitrus<\/span><\/a> Mapa gen\u00f3mico de los 2,7 millones de pares de bases del cromosoma de la <em>X. fastidiosa<\/em><span class=\"media-credits\">Fundecitrus<\/span><\/p><\/div>\n<p>Durante la ma\u00f1ana del d\u00eda 1\u00ba de mayo de 1997, el f\u00edsico Jos\u00e9 Fernando Perez, entonces director cient\u00edfico de la FAPESP, recibi\u00f3 un llamado telef\u00f3nico del bi\u00f3logo Fernando Reinach, en ese entonces profesor del Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IQ-USP). Desde el a\u00f1o anterior, ellos discut\u00edan nuevas formas de invertir en la calificaci\u00f3n de los cient\u00edficos brasile\u00f1os en el \u00e1rea de gen\u00e9tica molecular, considerada central para el dominio de la biotecnolog\u00eda. De esa larga conversaci\u00f3n entre ambos naci\u00f3 aquello que se convirti\u00f3 en el primer proyecto de secuenciaci\u00f3n de un genoma en Brasil, el de la <em>Xylella fastidiosa<\/em>, la bacteria causante de la clorosis variegada de los c\u00edtricos (CVC), una de las peores plagas de los naranjales de S\u00e3o Paulo. Lanzado el 14 de octubre de ese a\u00f1o, el proyecto abarc\u00f3 a 35 laboratorios y a 191 investigadores de diversas instituciones del estado y de diferentes disciplinas, integrados virtualmente por la Red de Organizaci\u00f3n para la Secuenciaci\u00f3n y el An\u00e1lisis de Nucle\u00f3tidos (Onsa, en ingl\u00e9s). Adem\u00e1s de inaugurar la investigaci\u00f3n en gen\u00e9tica molecular, la primera secuenciaci\u00f3n de un fitopat\u00f3geno de plantas en el mundo constituy\u00f3 una nueva forma de hacer ciencia en Brasil, y contribuy\u00f3 a la formaci\u00f3n y la calificaci\u00f3n de una generaci\u00f3n de j\u00f3venes cient\u00edficos. Muchos se valieron del conocimiento y la experiencia adquiridos para abrir sus propias empresas. Otros cambiaron el enfoque de sus investigaciones, formaron nuevas redes de colaboraci\u00f3n cient\u00edfica y avanzaron en sus carreras dentro y fuera de la universidad.<\/p>\n<p>El mapeo del genoma de la <em>Xylella<\/em> ampli\u00f3 las perspectivas de investigaci\u00f3n en gen\u00e9tica en Brasil. Otras secuenciaciones se han concretado a partir de entonces, como el proyecto Genoma Ca\u00f1a, que concluy\u00f3 en noviembre de 2000, con el objetivo de secuenciar partes seleccionadas del ADN de la ca\u00f1a de az\u00facar e identificar genes con caracter\u00edsticas de inter\u00e9s econ\u00f3mico. Casi al mismo tiempo surgieron los proyectos Genoma C\u00e1ncer, finalizado en marzo de 2002, y de secuenciaci\u00f3n del c\u00f3digo gen\u00e9tico de la bacteria <em>Xanthomonas citri<\/em>, causante del cancro c\u00edtrico, concluido en agosto de 2001. Esos emprendimientos cient\u00edficos ayudaron a capacitar a los investigadores y a mejorar la infraestructura de los principales laboratorios de S\u00e3o Paulo, acelerando el desarrollo de la biolog\u00eda molecular en Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_249681\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_c.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-249681\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_c.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_c.jpg 381w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_c-120x157.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_c-250x328.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p class=\"wp-caption-text\">Portada de la edici\u00f3n de la revista Nature, que consider\u00f3 a la secuenciaci\u00f3n del fitopat\u00f3geno un hito en la biociencia brasile\u00f1a<\/p><\/div>\n<p>La experiencia adquirida al participar en el proyecto y el prometedor mercado de productos y soluciones biotecnol\u00f3gicas tambi\u00e9n incentivaron a varios investigadores a lanzarse como emprendedores. En 2002, dos a\u00f1os despu\u00e9s de la conclusi\u00f3n de la secuenciaci\u00f3n, el cient\u00edfico de la computaci\u00f3n Jo\u00e3o Paulo Kitajima dej\u00f3 el Laboratorio de Bioinform\u00e1tica (LBI) en el Instituto de Computaci\u00f3n de la Universidad de Campinas (IC-Unicamp), donde trabajaba, para fundar, junto con otros integrantes del proyecto, Alellyx, una empresa de investigaci\u00f3n y desarrollo de productos de biotecnolog\u00eda orientada a la generaci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de patentes en gen\u00f3mica aplicada (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2002\/04\/01\/de-la-a-alellyx\/?cat=politica\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 74<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Kitajima se uni\u00f3 al equipo de bioinform\u00e1tica inmediatamente despu\u00e9s del inicio del proyecto genoma de la <em>Xylella<\/em>. \u201cEmpec\u00e9 como analista de bioinform\u00e1tica en el LBI al lado de los bioinform\u00e1ticos Jo\u00e3o Meidanis y Jo\u00e3o Carlos Setubal. Y pas\u00e9 a\u00a0ayudar en la coordinaci\u00f3n de la parte de bioinform\u00e1tica del proyecto: era el tercer \u2018Jo\u00e3o\u2019 del liderazgo\u201d, comenta. En esa \u00e9poca, frente a la necesidad de que hubiera una comunicaci\u00f3n r\u00e1pida entre los laboratorios implicados, la direcci\u00f3n del proyecto opt\u00f3 por la creaci\u00f3n de una red virtual, con una coordinaci\u00f3n central, f\u00edsicamente distribuida por los centros de investigaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo. Lanzada en diciembre de 1997, la red Onsa interconect\u00f3 los laboratorios, estableciendo v\u00ednculos entre investigadores y posibilitando el desarrollo de protocolos gen\u00e9ticos, el intercambio de informaci\u00f3n, la resoluci\u00f3n de problemas y la adaptaci\u00f3n y el ajuste de t\u00e9cnicas.<\/p>\n<div id=\"attachment_249680\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_b.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249680\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_b-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fundecitrus<\/span><\/a> El insecto transmisor de la bacteria<span class=\"media-credits\">Fundecitrus<\/span><\/p><\/div>\n<p>La red contaba con un sistema de bioinform\u00e1tica para que los investigadores pudieran incorporar la informaci\u00f3n resultante de la secuenciaci\u00f3n del material gen\u00e9tico de la bacteria. Les cupo a Setubal, Meidanis y Kitajima garantizar el mantenimiento del flujo de informaci\u00f3n. \u201cNos encarg\u00e1bamos de recibir los datos de secuenciaci\u00f3n producidos por los laboratorios y procesarlos computacionalmente de manera tal de generar un genoma completo\u201d, comenta Set\u00fabal. \u201cNo sab\u00edamos si los grupos tendr\u00edan acceso a una banda de internet suficiente como para enviarnos todas la informaci\u00f3n gen\u00f3mica\u201d, recuerda Meidanis, quien entr\u00f3 en contacto con la bioinform\u00e1tica en su doctorado en la Universidad de Wisconsin-Madison, en Estados Unidos, en 1989.<\/p>\n<p>\u201cEn Alellyx tuve la oportunidad de coordinar la investigaci\u00f3n aplicada y de especializarme en el \u00e1rea de procesos regulatorios de organismos transg\u00e9nicos\u201d, comenta el bi\u00f3logo Jesus Aparecido Ferro, de la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) en Jaboticabal y uno de los fundadores de la empresa. Ferro tambi\u00e9n fue uno de los coordinadores del programa Genoma Funcional de la <em>Xylella<\/em>, lanzado en junio de 1999. El proyecto ten\u00eda el prop\u00f3sito de investigar la funci\u00f3n de los genes identificados a lo largo de la secuenciaci\u00f3n, a los efectos de comprender de qu\u00e9 manera la <em>Xylella<\/em> desencadenaba la CVC.<\/p>\n<div id=\"attachment_249682\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_d.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249682\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_d-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Ana Cla\u00fadia Rasera, Jo\u00e3o Kitajima, Jesus Ferro, Paulo Arruda y Jo\u00e3o Set\u00fabal durante el lanzamiento de la empresa de biotecnolog\u00eda Alellyx, en 2002<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>En 2008, Alellyx fue vendida junto con la empresa CanaVialis a la multinacional Monsanto por un valor de 290 millones de d\u00f3lares (el equivalente actual a 980 millones de reales). \u201cEn 2009 fui al \u00e1rea de salud humana\u201d, comenta Kitajima. \u201cTrabaj\u00e9 como bioinform\u00e1tico en el Instituto Israelita de Ense\u00f1anza e Investigaci\u00f3n del Hospital Albert Einstein hasta 2011\u201d. Recientemente, \u00e9l y otros socios fundaron Mendelics An\u00e1lise Gen\u00f4mica, una empresa de diagn\u00f3sticos gen\u00f3micos personalizados.<\/p>\n<p>Para Meidanis, el proyecto implic\u00f3 un gran cambio en su vida. \u201cMe convert\u00ed en un h\u00edbrido entre acad\u00e9mico y director de empresa\u201d, dice. Actualmente reparte su tiempo entre el cargo de profesor en la Unicamp y el de empresario en Scylla Bioinform\u00e1tica, la empresa de <em>software<\/em> para el desarrollo de la gen\u00f3mica y la prote\u00f3mica que fund\u00f3.<\/p>\n<div id=\"attachment_249685\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249685\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_g-300x160.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"160\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Adri Felden\/ Ag. Argos <\/span><\/a> La ceremonia de entrega de la Medalla Paulista al M\u00e9rito Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico&#8230;<span class=\"media-credits\">Adri Felden\/ Ag. Argos <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Un proyecto ambicioso<\/strong><br \/>\nEl proyecto genoma de la <em>Xylella<\/em> se puso en marcha durante un per\u00edodo de fuerte incidencia de investigaciones en el campo de la biolog\u00eda molecular. Sin embargo, esa ciencia estaba en mantillas en Brasil. \u201cPerez se percat\u00f3 de que la producci\u00f3n cient\u00edfica en ese campo crec\u00eda en otros pa\u00edses y que era necesario calificar a los investigadores brasile\u00f1os para que pudi\u00e9semos ascender a una posici\u00f3n de mayor relieve en el escenario cient\u00edfico internacional\u201d, comenta Reinach en su oficina en el Fondo Pitanga, un agrupamiento de recursos de inversores interesados en emprendimientos con base tecnol\u00f3gica. A partir de entonces, se dio inicio a una larga articulaci\u00f3n cient\u00edfica alrededor de la elaboraci\u00f3n del proyecto. \u201cHab\u00eda desconfianza por parte de los investigadores m\u00e1s antiguos\u201d, comenta. \u201cSe trataba de un proyecto ambicioso, arriesgado y que requerir\u00eda mucho dinero\u201d, dice el bi\u00f3logo, quien en esa \u00e9poca era uno de los pocos cient\u00edficos brasile\u00f1os con experiencia en el campo de la biolog\u00eda molecular y de los emprendimientos cient\u00edficos, habiendo sido fundador de la primera empresa de test de paternidad en el pa\u00eds, Genomic Engenharia Molecular.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n del microorganismo que ser\u00eda secuenciado se produjo semanas antes del lanzamiento del proyecto. \u201cEl genoma deb\u00eda ser lo suficientemente grande como para involucrar a muchos investigadores y lo suficientemente peque\u00f1o como para que logr\u00e1semos concluirlo\u201d, comenta Perez, en su despacho en Recepta Biopharma, la empresa de biotecnolog\u00eda que cre\u00f3 en 2005, orientada a la investigaci\u00f3n y el desarrollo de compuestos con potencial para combatir el c\u00e1ncer.<\/p>\n<div id=\"attachment_249684\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_f.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249684\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_f-300x154.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"154\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Adri Felden\/ Ag. Argos <\/span><\/a> &#8230;, otorgada por la gobernaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo a los 191 investigadores que tomaron parte en el proyecto genoma<span class=\"media-credits\">Adri Felden\/ Ag. Argos <\/span><\/p><\/div>\n<p>En aquel momento, el organismo que mejor cumpl\u00eda con esos requisitos previos era el <em>Thiobacillus ferrooxidans<\/em>, utilizado en biominer\u00eda. A su vez, la <em>Xylella<\/em> era una bacteria que ning\u00fan grupo brasile\u00f1o hab\u00eda logrado cultivar. \u201cEn septiembre de 1997, el Fondo de Defensa de la Citricultura [Fundecitrus] manifest\u00f3 su inter\u00e9s por participar en el proyecto en caso de que la <em>Xylella<\/em> fuese seleccionada\u201d, comenta Perez. \u201cMencion\u00e9 las dificultades que revest\u00eda la elecci\u00f3n de la bacteria, pero ellos me rebatieron diciendo que un investigador franc\u00e9s sab\u00eda c\u00f3mo cultivarla\u201d. Se refer\u00edan a Joseph Bov\u00e9, del Instituto Nacional de Investigaci\u00f3n Agron\u00f3mica (Inra, en franc\u00e9s), en Burdeos, Francia, que trabajaba con gen\u00e9tica molecular y que se hab\u00eda dispuesto a suministrar la bacteria, mientras que Fr\u00e9d\u00e9ric Laigret, de la Universidad Burdeos II, dar\u00eda apoyo a la constituci\u00f3n de un banco de ADN de la bacteria para el suministro de los fragmentos que ser\u00edan secuenciados. \u201cFueron convincentes y elegimos a la <em>Xylella<\/em>\u201d, dice Perez.<\/p>\n<p>El proyecto se lanz\u00f3 con una inversi\u00f3n de 12 millones de d\u00f3lares de la FAPESP y otros 400 mil d\u00f3lares por parte de Fundecitrus, el mayor valor hasta entonces destinado a un emprendimiento cient\u00edfico en Brasil. De los 70 laboratorios que se postularon para participar del proyecto, 35 fueron seleccionados por un comit\u00e9 internacional formado por Steve Oliver, de la Universidad de Manchester, Inglaterra, Andr\u00e9 Goffeau, de la Universidad Cat\u00f3lica de Lovaina, B\u00e9lgica, y John Sgouros, del Imperial Cancer Research Foundation, Inglaterra. Ese mismo comit\u00e9 se encarg\u00f3 a su vez de supervisar la marcha del proyecto.<\/p>\n<div id=\"attachment_249683\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_e.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249683\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_e-300x178.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"178\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Adri Felden\/ Ag. Argos <\/span><\/a> El exgobernador de S\u00e3o Paulo Mario Covas condecora al bioqu\u00edmico Andrew Simpson (<em>a la izq<\/em>.) por su liderazgo en la coordinaci\u00f3n del proyecto<span class=\"media-credits\">Adri Felden\/ Ag. Argos <\/span><\/p><\/div>\n<p>Habida cuenta de la inexperiencia de los investigadores brasile\u00f1os en el campo de la biolog\u00eda molecular, se decidi\u00f3 que el proyecto contar\u00eda con coordinadores de ADN y bioinform\u00e1tica, adem\u00e1s de laboratorios centrales de secuenciaci\u00f3n para capacitar a los investigadores y generar las secuencias necesarias. La coordinaci\u00f3n de ADN permaneci\u00f3 a cargo del bioqu\u00edmico Andrew Simpson, del Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el C\u00e1ncer, en S\u00e3o Paulo. Los laboratorios centrales de secuenciaci\u00f3n fueron el Laboratorio de Biolog\u00eda Molecular del IQ-USP, en esa \u00e9poca encabezado por Reinach, y el Centro de Biolog\u00eda Molecular e Ingenier\u00eda Gen\u00e9tica (CBMEG) de la Unicamp, coordinado por el bi\u00f3logo Paulo Arruda. Los laboratorios seleccionados recibieron secuenciadores autom\u00e1ticos de ADN, reactivos y asesor\u00eda t\u00e9cnica. La <em>Xylella<\/em> ser\u00eda mapeada mediante 99 c\u00f3smidos, fragmentos de ADN que cargan y multiplican partes del genoma que se pretende estudiar.<\/p>\n<p>Menos de un a\u00f1o despu\u00e9s del lanzamiento del proyecto, el 90% del c\u00f3digo gen\u00e9tico de la <em>Xylella<\/em> hab\u00eda sido secuenciado. Restaban a\u00fan algunos agujeros, o interrupciones de la secuencia total del genoma, llamados <em>gaps<\/em>. Para cerrarlos y confirmar el orden de los c\u00f3smidos, Simpson desarroll\u00f3 abordajes experimentales alternativos en los laboratorios del Instituto Ludwig, mientras que intentaba unir esos c\u00f3smidos a los contiguos, de modo tal de ordenar las secuencias y describir completamente el genoma.<\/p>\n<div id=\"attachment_249686\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_h.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249686\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_h-300x195.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"195\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gilberto Alves<\/span><\/a> El grupo de cient\u00edficos responsable de la secuenciaci\u00f3n de la Xylella es recibido por el expresidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso (<em>de traje claro<\/em>), en el Palacio de Alvorada<span class=\"media-credits\">Gilberto Alves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Nuevas oportunidades<\/strong><br \/>\nLa genetista Anamaria Camargo se sum\u00f3 al equipo encabezado por Simpson en el Instituto Ludwig en 1998, en su pasant\u00eda posdoctoral. Su trabajo consisti\u00f3 en el cierre de los <em>gaps<\/em> del genoma de la <em>Xylella<\/em> junto a las investigadoras Cl\u00e1udia Monteiro-Vitorello, Elizabeth Martins, Mariana Cabral de Oliveira, Marie-Anne Van Sluys, Marilis do Valle Marques y Ana Cl\u00e1udia Rasera. \u201cHoy en d\u00eda trabajo en el \u00e1rea de gen\u00f3mica del c\u00e1ncer utilizando mucho de lo que aprend\u00ed en el proyecto de la <em>Xylella<\/em>\u201d, comenta Camargo, coordinadora del Centro de Oncolog\u00eda Molecular del Instituto Sirio-Liban\u00e9s de Ense\u00f1anza e Investigaci\u00f3n, en S\u00e3o Paulo. Su colega, la bi\u00f3loga Marilis do Valle Marques, se involucr\u00f3 en el proyecto por invitaci\u00f3n de la f\u00edsica Suely Lopes Gomes, docente del IQ-USP. \u201cParticip\u00e9 en el an\u00e1lisis y el montaje de las secuencias y del montaje y la anotaci\u00f3n del pl\u00e1smido pXF51, lo que constituy\u00f3 un desaf\u00edo, pues ten\u00eda una regi\u00f3n duplicada que dificultaba el montaje de la secuencia\u201d, explica Do Valle Marques, docente del Departamento de Microbiolog\u00eda del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas (ICB) de la USP.<\/p>\n<p>El proyecto qued\u00f3 concluido en enero de 2000 y consisti\u00f3 en el secuenciaci\u00f3n de 2,7 millones de pares de bases del cromosoma de la <em>Xylella<\/em>. El d\u00eda 13 de julio de ese a\u00f1o, <em>Nature<\/em> le dedic\u00f3 la portada de la revista al trabajo. En Brasil, los cient\u00edficos recibieron premios y homenajes, como la Medalla Paulista al M\u00e9rito Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico, concedida por la gobernaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<div id=\"attachment_249688\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_nova01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249688\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_nova01-300x209.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"209\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar\u2002| L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Van Sluys y Cabral de Oliveira: experiencia adquirida en Brasil y liderazgo en proyectos en Estados Unidos<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar\u2002| L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para Simpson, el \u00e9xito del proyecto genoma de la <em>Xylella<\/em> le permiti\u00f3 encabezar otros proyectos, como el del Genoma del C\u00e1ncer. \u201cComo resultado de esos trabajos, ascend\u00ed al puesto de director cient\u00edfico del Instituto Ludwig en Nueva York\u201d, comenta. A\u00f1os despu\u00e9s regres\u00f3 a Brasil como director presidente de la empresa de biotecnolog\u00eda Orygen, que trabaja en el desarrollo, la fabricaci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de anticuerpos terap\u00e9uticos y vacunas.<\/p>\n<p>El proyecto genoma de la <em>Xylella<\/em> se transform\u00f3 en una oportunidad para que muchos j\u00f3venes cient\u00edficos se consolidasen como investigadores independientes. Tras participar en el proyecto, el bi\u00f3logo Marcelo Briones, del Departamento de Microbiolog\u00eda de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), se convirti\u00f3 en uno de los coordinadores del proyecto Genoma C\u00e1ncer junto a Simpson. En ese entonces, los equipos usados en su laboratorio para la secuenciaci\u00f3n de los c\u00f3smidos de la <em>Xylella <\/em>lo ayudaron a secuenciar genes expresados en c\u00e1nceres de gran incidencia en Brasil, tales como los de cuello uterino y de cabeza y cuello. En 2000, tras la conclusi\u00f3n de ambos proyectos, Briones recibi\u00f3 una financiaci\u00f3n del Instituto de Medicina Howard Hughes, en Estados Unidos, para desarrollar investigaciones sobre enfermedades infecciosas y parasitarias en Brasil. \u201cSin los equipos y el conocimiento adquirido durante los proyectos genoma de la <em>Xylella<\/em> y del C\u00e1ncer, no habr\u00eda obtenido la financiaci\u00f3n\u201d, comenta.<\/p>\n<div id=\"attachment_249689\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_nova02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249689\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_nova02-300x211.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"211\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">M\u00e1rcia Minilo <\/span><\/a> Perez y Reinach: un enfoque en las nuevas formas de calificar a los investigadores brasile\u00f1os<span class=\"media-credits\">M\u00e1rcia Minilo <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cToda mi carrera se basa en el estudio de la <em>Xylella<\/em>\u201d, dice la bi\u00f3loga Alessandra Alves de Souza, del Centro de Citricultura Sylvio Moreira, del Instituto Agron\u00f3mico de Campinas (IAC), con sede en la ciudad de Cordeir\u00f3polis, interior paulista. Graduada en el estado de Pernambuco, Alves de Souza lleg\u00f3 a S\u00e3o Paulo cuando ingres\u00f3 a la maestr\u00eda en la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq) de la USP. En el doctorado, en la Unicamp, realiz\u00f3 an\u00e1lisis comparativos de la expresi\u00f3n de genes de la <em>Xylella <\/em>asociados con la patogenicidad y con la formaci\u00f3n de una biopel\u00edcula que une a la comunidad de microorganismos invasores en las plantas. Esto la llev\u00f3 a estudiar una mol\u00e9cula llamada N-acetilciste\u00edna (NAC) como posible alternativa de control de la CVC. El NAC es un compuesto utilizado para desobstruir las v\u00edas respiratorias y reducir las biopel\u00edculas formados por bacterias que causan enfermedades en humanos. En pruebas preliminares, el NAC se mostr\u00f3 eficaz al romper las biopel\u00edculas producidos por la <em>Xylella<\/em>, disminuyendo los s\u00edntomas de la CVC. Recientemente, Alves de Souza y la bi\u00f3loga Simone Picchi, tambi\u00e9n del IAC, abrieron CiaCamp, una empresa de investigaci\u00f3n y desarrollo de fertilizantes a base de NAC (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2017\/10\/26\/una-defensora-de-los-citricos\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 247<\/em><\/a>). Alves de Souza participa actualmente en un proyecto financiado por la Comisi\u00f3n Europea para el combate de una variante de la <em>Xylella <\/em>de Italia, que est\u00e1 destruyendo los olivos de la regi\u00f3n de Apulia.<\/p>\n<p>La bi\u00f3loga Cl\u00e1udia Monteiro-Vitorello ya hab\u00eda trabajado con la secuenciaci\u00f3n de ADN mitocondrial de un hongo causante de enfermedades en casta\u00f1os norteamericanos durante su posdoctorado en la Universidad del Estado de Michigan, en Estados Unidos. Cuando regres\u00f3 a Brasil, en 1998, la invitaron a integrar el equipo del ingeniero agr\u00f3nomo Luiz Lehmann Coutinho, del Departamento de Ciencia Animal de la Esalq-USP. \u201cDurante el proyecto de la <em>Xylella<\/em> particip\u00e9 en un curso en el Laboratorio Nacional de Computaci\u00f3n Cient\u00edfica (LNCC), en R\u00edo de Janeiro\u201d, comenta. All\u00ed conoci\u00f3 a Amos Bairoch, coordinador del Swiss-Prot, un banco de datos de prote\u00ednas suizo. \u201cHabida cuenta de ese encuentro y del proyecto de la <em>Xylella<\/em>, me contrataron para trabajar en el Swiss-Prot en la parte de anotaciones de genomas de bacterias\u201d, recuerda. En 2008, Moneiro-Vitorello volvi\u00f3 a la universidad como profesora adjunta de Microbiolog\u00eda en la Universidad Federal del ABC, en Santo Andr\u00e9. En 2009 se traslad\u00f3 a la Esalq-USP, en donde trabaja en el \u00e1rea de gen\u00f3mica de la interacci\u00f3n planta-pat\u00f3geno con enfermedades de la ca\u00f1a de az\u00facar.<\/p>\n<div id=\"attachment_249687\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-249687\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/091-096_xylella_251_n-300x215.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"215\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FRANCISCO TANAKAE ELLIOT KITAJIMA\/ ESALQ-USP<\/span><\/a> Imagen de microscop\u00eda de las biopel\u00edculas formadas por la <em>Xylella<\/em> en el interior de las plantas<span class=\"media-credits\">FRANCISCO TANAKAE ELLIOT KITAJIMA\/ ESALQ-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para la bi\u00f3loga Marie-Anne Van Sluys, del Departamento de Bot\u00e1nica del Instituto de Biociencias (IB) de la USP, el proyecto genoma de la <em>Xylella<\/em> fue una oportunidad para transformar sus estudios sobre la interacci\u00f3n entre las bacterias y las plantas en el enfoque principal de sus investigaciones. Luego de terminar la secuenciaci\u00f3n del genoma de la <em>Xylella<\/em>, Van Sluys y la bi\u00f3loga Mariana Cabral de Oliveira, tambi\u00e9n del IB-USP, encabezaron un proyecto orientado a la decodificaci\u00f3n de los genomas de una cepa de la <em>Xylella<\/em> responsable de la destrucci\u00f3n de las vides en Estados Unidos y de la bacteria <em>Leifsonia xyli subsp xyli<\/em>, que ataca el tallo de la ca\u00f1a de az\u00facar. \u201cTambi\u00e9n participamos de una red liderada por el Joint Genome Institute, de Estados Unidos, para develar el ADN de otras dos cepas de la <em>Xylella<\/em> que acometen al almendro y que se instalan en una planta conocida como laurel de flor\u201d, comenta.<\/p>\n<p>\u201cFue una \u00e9poca de gran interacci\u00f3n con cient\u00edficos de diversas \u00e1reas\u201d, comenta Cabral de Oliveira. La bi\u00f3loga particip\u00f3 en todas las etapas del proyecto del genoma de la <em>Xylella<\/em>, desde la secuenciaci\u00f3n hasta el an\u00e1lisis macroestructural y comparativo de los genomas, lo que le permiti\u00f3 posteriormente transferir las t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis de secuencias a gran escala a su estudio con algas. Para Perez, este proyecto demostr\u00f3 que Brasil es capaz de hacer investigaci\u00f3n en forma colaborativa y abarcando a la comunidad cient\u00edfica, al poder p\u00fablico y a la iniciativa privada. \u201cY m\u00e1s que eso: le permiti\u00f3 al pa\u00eds cambiar su percepci\u00f3n sobre sus capacidades y su lugar en el mundo de la ciencia.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una generaci\u00f3n e calific\u00f3 en el proyecto de secuenciaci\u00f3n del genoma","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1217],"tags":[306,310,269],"coauthors":[662],"class_list":["post-249678","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-carreiras-es","tag-genetica-es","tag-historia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=249678"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249678\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=249678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=249678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=249678"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=249678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}