{"id":254274,"date":"2018-03-19T16:44:30","date_gmt":"2018-03-19T19:44:30","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=254274\/"},"modified":"2018-03-19T16:44:30","modified_gmt":"2018-03-19T19:44:30","slug":"eduardo-franco-con-un-pie-en-la-ciencia-y-otro-en-el-activismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/eduardo-franco-con-un-pie-en-la-ciencia-y-otro-en-el-activismo\/","title":{"rendered":"Eduardo Franco: Con un pie en la ciencia y otro en el activismo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/026_entrevista_eduardofranco_252_01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-254275\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/026_entrevista_eduardofranco_252_01-681x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"451\" \/><span class=\"media-credits-inline\">l\u00e9o ramos chaves<\/span><\/a>En 2009, el epidemi\u00f3logo brasile\u00f1o Eduardo Franco abon\u00f3 un debate p\u00fablico sobre la necesidad de vacunar a las ni\u00f1as contra el virus del papiloma humano (VPH), causante del c\u00e1ncer de cuello uterino, incluso en las escuelas cat\u00f3licas de la ciudad de Calgary, en la provincia de Alberta, Canad\u00e1. En las instituciones protestantes no hubo inconvenientes. Un a\u00f1o antes, el obispo local hab\u00eda difundido un decreto eclesi\u00e1stico prohibiendo la vacunaci\u00f3n, alegando que esa medida iba a incentivar la promiscuidad sexual. Franco resolvi\u00f3 involucrarse en esa disputa luego de que una colega le insistiera para que defendiera p\u00fablicamente sus argumentos en lugar de la mera presentaci\u00f3n de sus ideas y estudios en art\u00edculos cient\u00edficos. Finalmente, la presi\u00f3n de cient\u00edficos, del personal de organismos de la salud y de los padres de las estudiantes condujo al obispo a levantar la prohibici\u00f3n. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, Franco critic\u00f3 las estrategias brasile\u00f1as de prevenci\u00f3n. A partir del mes pasado, la vacunaci\u00f3n contra el VPH figura en el calendario nacional e incluye inicialmente a ni\u00f1os de 12 y 13 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Franco y Luisa Villa \u2012por entonces en el Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el C\u00e1ncer y actualmente en el Instituto del C\u00e1ncer del Estado de S\u00e3o Paulo (Icesp)\u2012 llevaron a cabo un estudio pionero en S\u00e3o Paulo en el que participaron 2.528 mujeres, a las cuales estudiaron durante 10 a\u00f1os, y que mostr\u00f3 una evidente asociaci\u00f3n entre la infecci\u00f3n persistente por VPH y el c\u00e1ncer de cuello uterino. Ese trabajo, que se realiz\u00f3 entre los a\u00f1os 1980 y 1990, dio como resultado 46 art\u00edculos que se publicaron a partir de 1999, donde uno de los m\u00e1s recientes, publicado en marzo de 2016 en la revista <em>BMC Infectious Diseases<\/em>, revela c\u00f3mo la inflamaci\u00f3n del \u00fatero podr\u00eda elevar el riesgo de infecci\u00f3n por VPH.<\/p>\n<p>Franco ocupa los cargos de jefe del Departamento de Oncolog\u00eda y director de la Divisi\u00f3n de Epidemiolog\u00eda del C\u00e1ncer en la Universidad McGill, de Montreal, en Canad\u00e1, donde reside desde 1989. Estuvo en S\u00e3o Paulo en noviembre de 2016 para asistir a una reuni\u00f3n del consejo consultivo cient\u00edfico del A.C.Camargo C\u00e1ncer Center y concedi\u00f3 la primera parte de esta entrevista, que luego prosigui\u00f3 v\u00eda Skype.<\/p>\n<p>El epidemi\u00f3logo, que est\u00e1 casado en terceras nupcias, tiene cuatro hijos y tres nietos, se acord\u00f3 de personas a quienes considera ejemplos de compromiso, liderazgo y generosidad que fueron importantes en su carrera, citando entre ellos a los m\u00e9dicos Ricardo Brentani (1937-2011; <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/12\/01\/pionerismo-incesante\/?cat=politica\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 190<\/em><\/a>), Sidney Arcifa (1938-2015), Antonio Carlos Corsini (1946-1984) y Humberto Torloni (1924-; <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/02\/10\/humberto-torloni-en-los-bastidores-de-la-oncologia\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 216<\/em><\/a>). Se refiri\u00f3 tambi\u00e9n a sus investigaciones en curso, tal como la evaluaci\u00f3n de un gel producido a partir de carragenano, un polisac\u00e1rido que se extrae de ciertas algas. Si funciona tal como se espera, podr\u00eda transformarse en una estrategia de bajo costo y amplio alcance contra las infecciones causadas por el VPH y que pueden derivar en el c\u00e1ncer de cuello uterino.<\/p>\n<table class=\"tabela_interna\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>Edad <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>63<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Especialidad<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Epidemiolog\u00eda y prevenci\u00f3n del c\u00e1ncer<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Estudios<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Graduado en biolog\u00eda en la Universidad de Campinas (Unicamp) en 1975; mag\u00edster y doctora por la Universidad de Carolina del Norte, campus de Chapel Hill, Estados Unidos (1981-1984)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Instituci\u00f3n<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Universidad McGill, en Montreal, Canad\u00e1<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>441 art\u00edculos (\u00edndice h, 71), 2 libros sobre epidemiolog\u00eda del c\u00e1ncer, 59 cap\u00edtulos de libros, dirigi\u00f3 73 posgrados y supervis\u00f3 28 posdoctorados<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo pas\u00f3 de ser un cient\u00edfico absorto en el mundo de la ciencia a militante de la prevenci\u00f3n del c\u00e1ncer de cuello uterino?<\/strong><br \/>\nSiempre les digo a los alumnos que la ciencia por s\u00ed sola no es suficiente para cambiar nada. De hecho, si pretendemos cambiar algo tenemos que hacer campa\u00f1a y defender nuestro trabajo ante los administradores de la salud. Durante varios a\u00f1os cre\u00ed que el trabajo del cient\u00edfico deb\u00eda estar disociado de la funci\u00f3n de defensor de los resultados, algo que les concern\u00eda a otros. Cre\u00eda que perder\u00eda la idoneidad cient\u00edfica si defend\u00eda mi propio trabajo. Mi enfoque al respecto del rol del cient\u00edfico cambi\u00f3 en 2009 gracias a una colega bioeticista, Juliet Guichon, de la Universidad de Calgary. Ella me solicit\u00f3 ayuda porque el obispo de la provincia de Alberta, Frederick Henry, quien comandaba el Comit\u00e9 Distrital de las Escuelas Cat\u00f3licas de Calgary, hab\u00eda emitido un decreto prohibi\u00e9ndoles a las enfermeras del sistema p\u00fablico de salud vacunar a las ni\u00f1as de las escuelas cat\u00f3licas contra el virus del VPH.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nHenry, como obispo con autoridad sobre las escuelas p\u00fablicas cat\u00f3licas, aleg\u00f3 que la vacuna contra el VPH podr\u00eda generar promiscuidad y que la mejor manera de evitar la infecci\u00f3n por el VPH ser\u00eda simplemente no tener relaciones sexuales previas al matrimonio. Le di algunos consejos a Juliet, aunque sin trabajar con ella. Un d\u00eda, mientras hablaba con ella por tel\u00e9fono, me ret\u00f3: \u201c\u00a1Deje de darme datos y haga algo! \u00a1Venga a enfrentar a las fieras conmigo!\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 hizo?<\/strong><br \/>\nRedact\u00e9 un art\u00edculo con ella y con Ian Mitchell, tambi\u00e9n de la Universidad de Calgary, que sali\u00f3 publicado en el peri\u00f3dico <em>Calgary Herald<\/em>, y particip\u00e9 en un programa de radio con el obispo. \u00c9l se encontraba en el estudio y yo, a causa de otros compromisos, me comuniqu\u00e9 por tel\u00e9fono desde un hotel en Banff, a unos 100 kil\u00f3metros de distancia de Calgary. Mi argumento fue que si el obispo les prohib\u00eda vacunarse a las ni\u00f1as, algunas podr\u00edan desarrollar c\u00e1ncer de cuello uterino 20 a\u00f1os despu\u00e9s. Si supiesen que la prohibici\u00f3n de vacunarse era la causa de su enfermedad, podr\u00edan procesar judicialmente a los sucesores del obispo. \u00c9l se enoj\u00f3 mucho y dijo que la provincia de Quebec, donde resido, no deber\u00eda entrometerse en los asuntos de Calgary. Despu\u00e9s le ped\u00ed a Juliet que redactara un art\u00edculo para la revista <em>Preventive Medicine<\/em>, de la cual soy editor. Ella tambi\u00e9n visit\u00f3 escuelas y convers\u00f3 con los padres, que se convencieron de que el obispo era solamente una autoridad eclesi\u00e1stica y no ten\u00eda nada que ver con la salud p\u00fablica. Juliet y otros investigadores de la Universidad de Calgary tambi\u00e9n promovieron debates p\u00fablicos, redactaron una carta con la firma de m\u00e1s de 50 m\u00e9dicos y la enviaron al comit\u00e9 liderado por el obispo, publicaron art\u00edculos en peri\u00f3dicos, que finalmente tambi\u00e9n estaban bregando por el levantamiento de la prohibici\u00f3n de la vacunaci\u00f3n. Con toda esa presi\u00f3n, el obispo tuvo que cancelar su veto y la vacunaci\u00f3n en las escuelas protestantes y cat\u00f3licas tuvo finalmente una distribuci\u00f3n equilibrada.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fueron las cr\u00edticas que lanz\u00f3 sobre Brasil?<\/strong><br \/>\nEn 2011, durante un congreso en R\u00edo de Janeiro, sostuve que la pol\u00edtica de combate contra el c\u00e1ncer de cuello uterino adoptada por el Ministerio de Salud era completamente equivocada. El ministerio aleg\u00f3 que no adoptar\u00eda la vacunaci\u00f3n contra el VPH porque era muy cara. Esa premisa era falsa, porque si el gobierno efectuaba una compra centralizada, no pagar\u00eda el costo privado de la vacuna. El ministerio tambi\u00e9n dec\u00eda que no hab\u00eda pruebas de que esa estrategia de prevenci\u00f3n pudiera ser eficiente. De hecho, ninguno de los ensayo cl\u00ednicos realizados en varios pa\u00edses hab\u00edan sido lo suficientemente extensos como para demostrar alguna reducci\u00f3n, porque el c\u00e1ncer de cuello uterino tarda 20 a\u00f1os en comenzar a manifestarse, aunque demostraban que la vacuna previene la infecci\u00f3n y la lesi\u00f3n precursora del c\u00e1ncer. Luego, el gobierno cambi\u00f3 su estrategia y adopt\u00f3 la vacunaci\u00f3n contra el VPH. Eso arranc\u00f3 bien, cubriendo al 90% de las ni\u00f1as en la primera campa\u00f1a, con la dosis inicial, porque la vacunaci\u00f3n se realiz\u00f3 en las escuelas. Despu\u00e9s, determinaron que la segunda dosis se aplicar\u00eda en los centros de salud, imagino que para reducir los costos, y as\u00ed, la cobertura decay\u00f3 mucho.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se efect\u00faa la prevenci\u00f3n en Canad\u00e1?<\/strong><br \/>\nLa vacunaci\u00f3n comenz\u00f3 en 2007, inmediatamente despu\u00e9s de la aprobaci\u00f3n de la vacuna. El equipo de salud de la provincia de Quebec adopt\u00f3 la estrategia de vacunar a las ni\u00f1as m\u00e1s peque\u00f1as, con 9 y 10 a\u00f1os, en la preadolescencia y no en la adolescencia, en la creencia de que lograr\u00eda brindar la misma protecci\u00f3n con dos dosis en lugar de tres, y as\u00ed fue. La mayor\u00eda de las provincias adopt\u00f3 tambi\u00e9n la vacunaci\u00f3n para ni\u00f1os, vali\u00e9ndose de la misma pol\u00edtica de vacunaci\u00f3n escolar, lo cual garantiza una alta cobertura, del 80% o m\u00e1s, con dos dosis.<\/p>\n<p><strong>En 2011, usted tambi\u00e9n critic\u00f3 al sistema p\u00fablico de salud de Brasil porque manten\u00eda el m\u00e9todo citol\u00f3gico, el Papanicolau, para detectar nuevos casos de c\u00e1ncer de cuello uterino. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nEl Papanicolau, pese a haber brindado un importante beneficio a la humanidad, actualmente es obsoleto y poco exacto, en comparaci\u00f3n con los m\u00e9todos moleculares, por medio de PCR [reacci\u00f3n en cadena de polimerasa], que identifica el ADN de los virus. El Papanicolau presenta una alta cifra de resultados negativos. Las mujeres deben realizarse ese test todos los a\u00f1os precisamente porque hay muchos falsos negativos, para incrementar las posibilidades de hallar alguna lesi\u00f3n indicadora de c\u00e1ncer de cuello uterino. Con el PCR no es necesario realizarse los test a\u00f1o tras a\u00f1o.<\/p>\n<div id=\"attachment_254276\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/026_entrevista_eduardofranco_252_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254276\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/026_entrevista_eduardofranco_252_02-300x189.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"189\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Franco en el laboratorio de los CDC en Atlanta, Estados Unidos, en 1983<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 eligi\u00f3 la carrera de biolog\u00eda?<\/strong><br \/>\nYo quer\u00eda ser cient\u00edfico y cre\u00eda que la mejor manera ser\u00eda estudiar biolog\u00eda. Para contentar a mis padres rend\u00ed el ingreso en medicina y aprob\u00e9 en Santos, pero me rebel\u00e9 y entr\u00e9 en biolog\u00eda, en la Unicamp, en 1972. Ellos quer\u00edan que estudiara en la Unicamp para facilit\u00e1rselos, porque mantenerme fuera de Campinas, donde nac\u00ed y viv\u00edamos, ser\u00eda muy dif\u00edcil. En 1973, el m\u00e9dico hemat\u00f3logo Sidney Arcifa me ofreci\u00f3 una pasant\u00eda en el laboratorio cl\u00ednico PrevLab, que ten\u00eda la concesi\u00f3n para realizar los an\u00e1lisis de laboratorio de un hospital de ni\u00f1os, el \u00c1lvaro Ribeiro, y del Centro M\u00e9dico de Campinas. Un a\u00f1o despu\u00e9s ya me hab\u00edan dado empleo en la guardia nocturna y estudiaba de d\u00eda. Hab\u00eda una epidemia de meningitis y yo corr\u00eda de un hospital a otro con la combi del PrevLab. Ni bien llegaba miraba la muestra del l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo para analizar y ya sab\u00eda que la condici\u00f3n del ni\u00f1o internado era grave. El l\u00edquido cerebroespinal normal es transparente como el agua, y lo que observaba era lechoso y purulento. Yo hac\u00eda los test, corr\u00eda al hospital con el informe para el m\u00e9dico y cuando arribaba el ni\u00f1o ya hab\u00eda fallecido. Fue una \u00e9poca muy triste, mor\u00edan muchos ni\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY despu\u00e9s?<\/strong><br \/>\nMe gradu\u00e9 en 1975 y comenc\u00e9 el m\u00e1ster en ecolog\u00eda, pero deb\u00eda trabajar en la guardia por las noches. Ya estaba casado y mi esposa me dio a elegir: o estudiaba o trabajaba. Abandon\u00e9 el m\u00e1ster, segu\u00ed trabajando en la guardia y empec\u00e9 a trabajar durante el d\u00eda. La concesi\u00f3n del laboratorio del Centro M\u00e9dico le fue traspasada al m\u00e9dico Vitor Ramos de Souza y a m\u00ed me promovieron al puesto de director asistente. Ramos me permiti\u00f3 volver a estudiar en la Unicamp y ah\u00ed comenc\u00e9 una pasant\u00eda con el inmun\u00f3logo Antonio Carlos Corsini. Junto a \u00e9l, durante tres d\u00edas por semana, llevaba a cabo experimentos para estudiar la evoluci\u00f3n de la infecci\u00f3n por <em>Toxoplasma gondii<\/em> en ratones y desarrollar inmunoensayos [t\u00e9cnica para la detecci\u00f3n de ant\u00edgenos y anticuerpos], y el resto de los d\u00edas aplicaba lo que aprend\u00eda en el laboratorio del Centro M\u00e9dico. El <em>Toxoplasma<\/em> fue importante en mi vida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nBajo el microscopio, yo observaba una fluorescencia polar, porque la morfolog\u00eda del <em>Toxoplasma <\/em>es similar a una medialuna. Comenc\u00e9 a leer sobre fluorescencia polar y me top\u00e9 con los trabajos de Alexander Sulzer, investigador de los CDC [Siglas en ingl\u00e9s por Centros de Control y Prevenci\u00f3n de Enfermedades] en Atlanta, Estados Unidos. Con la ayuda de Ramos, dado que yo no ten\u00eda buena redacci\u00f3n en ingl\u00e9s, le escrib\u00ed a Sulzer, quien me respondi\u00f3 con mucha simpat\u00eda, brind\u00f3 sugerencias de experimentos y me dio consejos para mi carrera. Intercambiamos correspondencia por varios a\u00f1os, hasta 1979. Cierto d\u00eda le pregunt\u00e9 por la posibilidad de realizar una pasant\u00eda y \u00e9l me invit\u00f3 a ser investigador en los CDC. Ya me hab\u00eda casado nuevamente, mi esposa era m\u00e9dica y tambi\u00e9n deseaba pasar una temporada en el exterior. Entonces empezamos a ahorrar dinero para irnos a vivir a Estados Unidos. Para evitar alquilar, aceptamos la propuesta de mi padre de mudarnos a la planta alta de su local, un negocio de venta de accesorios para autom\u00f3viles, en un barrio industrial de Campinas. Luego de casi tres a\u00f1os, hab\u00edamos ahorrado 14 mil d\u00f3lares, una fortuna, algo que nos permitir\u00eda sobrevivir al menos un a\u00f1o en Estados Unidos. Y el 3 de marzo de 1980 partimos hacia Atlanta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo result\u00f3 la vida all\u00e1?<\/strong><br \/>\nMe aboqu\u00e9 al trabajo en los CDC y mi esposa hizo lo propio en el hospital de la Universidad de Emory. En esa \u00e9poca, los CDC hab\u00edan acabado de realizar estudios importantes, entre ellos, la identificaci\u00f3n de la bacteria responsable de la enfermedad del legionario [legionelosis]. Empezamos a hacer muchos test serol\u00f3gicos para <em>Toxoplasma<\/em> en muestras de sangre de varones homosexuales de San Francisco. Eran los tiempos en que surgi\u00f3 el Sida, cuando nadie sab\u00eda lo que pod\u00eda causar. Aprend\u00ed mucho sobre enfermedades infecciosas y surgi\u00f3 la oportunidad de realizar una maestr\u00eda en la Universidad de Carolina del Norte. El inconveniente era que el dinero se nos estaba acabando.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo ten\u00eda una beca?<\/strong><br \/>\nNo hab\u00eda conseguido ninguna beca en Brasil porque yo me desempe\u00f1aba como investigador independiente en un laboratorio cl\u00ednico privado, sin vinculaci\u00f3n con la universidad. Pero tuve suerte. Asist\u00ed al congreso de medicina tropical de 1980 ah\u00ed mismo en Atlanta junto a mi colega Jos\u00e9 Mauro Peralta, quien en ese entonces era pasante en los CDC, como yo, y actualmente es docente en la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro. All\u00e1 en el congreso \u00e9l se encontr\u00f3 con un m\u00e9dico de Goi\u00e1s conocido suyo y de qui\u00e9n me gustar\u00eda recordar el nombre, porque me ayud\u00f3 mucho. Ese m\u00e9dico se compadeci\u00f3 de mi situaci\u00f3n al saber que estaba finalizando mi pasant\u00eda y no ten\u00eda c\u00f3mo hacer la maestr\u00eda. Me dijo que lo que yo necesitaba era una beca para mantenerme y me propuso: \u201cLe voy a presentar al Dr. Paulo Machado\u201d. Se trataba de Paulo de Almeida Machado, quien trabajaba en medicina tropical y parasitolog\u00eda, hab\u00eda ocupado el cargo de ministro de Salud [entre 1974 y 1979] y se encontraba ah\u00ed. \u00c9l se mostr\u00f3 muy simp\u00e1tico conmigo, me escuch\u00f3 y me sugiri\u00f3: \u201cEscriba su plan de trabajo, env\u00edemelo e inscr\u00edbase normalmente en el CNPq [Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico]\u201d. Sulzer me ayud\u00f3 a preparar el dosier y obtuve una beca del CNPq para mi maestr\u00eda en la Universidad de Carolina del Norte. Todav\u00eda recuerdo el d\u00eda que cargu\u00e9 mis b\u00e1rtulos en un tr\u00e1iler detr\u00e1s del auto y partimos muy contentos con mi esposa hacia Chapel Hill, a 500 kil\u00f3metros de Atlanta, sabiendo que comenzaba una nueva etapa en mi vida. Entre mayo y septiembre yo regresaba a los CDC para realizar los experimentos. Inmediatamente despu\u00e9s hice el doctorado sobre paludismo, que finalic\u00e9 en julio de 1984.<\/p>\n<p><strong>\u00bfYa era tiempo de regresar a Brasil?<\/strong><br \/>\nMe hab\u00edan propuesto trabajar en el Instituto de Medicina Tropical de S\u00e3o Paulo y tambi\u00e9n me ofrecieron realizar un posdoctorado en el Walter Reed, un instituto de investigaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito de Estados Unidos, pero no hice nada de eso. En diciembre de 1983, me hallaba en un congreso en Texas, cuando recib\u00ed un mensaje telef\u00f3nico de Sulzer dici\u00e9ndome que un empleado del Ministerio de Salud hab\u00eda llamado preguntando sobre un tal Eduardo Franco que investigaba el c\u00e1ncer. Como yo no entend\u00eda nada sobre c\u00e1ncer, cre\u00ed que ser\u00eda una broma. Pero luego consult\u00e9 y el mensaje era verdadero, y proven\u00eda de una solicitud realizada por Ricardo Brentani. \u00c9l estaba buscando un epidemi\u00f3logo para trabajar en la sucursal reci\u00e9n inaugurada del Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el C\u00e1ncer en S\u00e3o Paulo, de la cual era el primer director. Humberto Torloni, a quien Brentani hab\u00eda contratado, le hab\u00eda solicitado al ministerio datos de investigadores con experiencia en epidemiolog\u00eda. Entonces le dieron mi nombre a ra\u00edz de mi beca del CNPq. Me comuniqu\u00e9 desde Atlanta con Torloni y le dije que yo no entend\u00eda nada sobre el c\u00e1ncer. \u00c9l me respondi\u00f3: \u201cNo hay problema. Usted trabaja con enfermedades infecciosas. \u00bfSab\u00eda que hay un tipo de c\u00e1ncer, el de cuello uterino, que podr\u00eda ser causado por un virus?\u201d. Le respond\u00ed: \u201cNo tengo la menor idea\u201d. Pero igualmente quisieron entrevistarme, me pagaron el pasaje y fui, a comienzos de 1984, pensando que ah\u00ed se dar\u00edan cuenta de que yo no era la persona que estaban buscando. Brind\u00e9 un seminario sobre enfermedades infecciosas para los jefes de las unidades y not\u00e9 que algunos se adormilaban mientras hablaba, aquello deber\u00eda ser muy aburrido para ellos. Regres\u00e9 a Atlanta creyendo que eso ir\u00eda a quedar en la nada, pero Brentani me llam\u00f3 para ofrecerme empleo. \u201cMe agrad\u00f3 su seriedad, su experiencia y su ambici\u00f3n. Tengo buen olfato para elegir a la gente y lo quiero a usted\u201d, me dijo. El sueldo era muy bueno y el contrato inclu\u00eda una cl\u00e1usula, tambi\u00e9n dif\u00edcil de rechazar, indicando que deber\u00eda realizar un posdoctorado en el exterior, pagado por ellos, para aprender sobre el c\u00e1ncer. Finalic\u00e9 el doctorado y arranqu\u00e9 con las pasant\u00edas, en primera instancia en la Universidad del Estado de Luisiana, en Nueva Orleans, y luego en el Instituto Nacional del C\u00e1ncer, en Bethesda, tambi\u00e9n en Estados Unidos, y finalmente una tercera en la Agencia Internacional de Investigaci\u00f3n sobre el C\u00e1ncer en Lyon, Francia. En noviembre de 1984 regres\u00e9 a S\u00e3o Paulo con mi mujer y empec\u00e9 a planificar lo que har\u00eda.<\/p>\n<div id=\"attachment_254277\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/026_entrevista_eduardofranco_252_03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254277\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/026_entrevista_eduardofranco_252_03-300x216.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"216\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Ricardo Brentani, Lourdes Marques y Franco en el Instituto Ludwig de S\u00e3o Paulo en 1990<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se torn\u00f3 un experto en VPH?<\/strong><br \/>\nMe dediqu\u00e9 a trabajar con c\u00e1ncer de cabeza y cuello e infantil, pero el de cuello uterino era un problema especialmente serio. Trabaj\u00e9 con Manuel Carvalho, jefe de registro del c\u00e1ncer en Recife, y qued\u00e9 anonadado con la incidencia de ese c\u00e1ncer en el nordeste, m\u00e1s de 100 casos nuevos al a\u00f1o por cada 100 mil mujeres. El riesgo acumulado durante la vida era del 10% para que cualquier mujer nacida en Recife desarrollara c\u00e1ncer de cuello uterino. Junto a Luisa Villa, quien ya trabajaba con virus en el Ludwig, efectuamos una serie de estudios para comprobar la prevalencia de mujeres con VPH en Jo\u00e3o Pessoa, Goi\u00e2nia y Recife. Todav\u00eda no se ten\u00edan certezas de que este virus fuera el responsable del c\u00e1ncer, tan s\u00f3lo eran sospechas. Tambi\u00e9n se pensaba que el causante de ese tipo de c\u00e1ncer pod\u00eda ser el virus del herpes. El estudio en varias capitales de Brasil s\u00f3lo fue posible porque Torloni nos presentaba a los directores de hospitales de las ciudades que visit\u00e1bamos. En 1988, luego de presentar los resultados preliminares en Montreal, me informaron de una vacante en la Universidad de Quebec, a mi esposa le gust\u00f3 esa posibilidad, porque no le agradaba vivir en S\u00e3o Paulo, entonces me inscrib\u00ed, me aceptaron y nos mudamos, pero segu\u00ed colaborando con Luisa Villa, que ha sido una colega espl\u00e9ndida hasta hoy. Planificamos un estudio para comprobar la persistencia de la infecci\u00f3n por VPH a lo largo de los a\u00f1os, inicialmente con recursos aportados tan s\u00f3lo por el Ludwig y despu\u00e9s, tambi\u00e9n de los NIH [siglas en ingl\u00e9s de Institutos Nacionales de Salud] de Estados Unidos. El estudio Ludwig-McGill, que a\u00fan no llevaba ese nombre, se puso en marcha en noviembre de 1993, cuando reclutamos a la primera mujer, en el Hospital Vila Nova Cachoeirinha, en S\u00e3o Paulo, y la \u00faltima ingres\u00f3 en 1997. El trabajo finaliz\u00f3 en 2004, con 2.528 pacientes con edades entre 18 y 60 a\u00f1os, a quienes estudiamos durante casi 10 a\u00f1os. Fue uno de los primeros estudios de larga duraci\u00f3n a nivel mundial que revel\u00f3 la infecci\u00f3n persistente del VPH como la raz\u00f3n primaria del c\u00e1ncer de cuello uterino. A\u00fan hoy en d\u00eda sacamos provecho de ese estudio, ya que guardamos las muestras de c\u00e9lulas y virus recolectados.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hace actualmente en Canad\u00e1?<\/strong><br \/>\nParticipo en las campa\u00f1as para convencer a las diferentes provincias de que adopten el m\u00e9todo molecular de rastreo del c\u00e1ncer de cuello uterino. Tambi\u00e9n estoy escribiendo para el p\u00fablico en general. Un ejemplo: luego de trabajar muchas horas para acordar un texto sobre prevenci\u00f3n junto a la editora del blog Health Debate, el resultado fue maravilloso. Tras ello me convocaron, reun\u00ed a otros 14 l\u00edderes canadienses del \u00e1rea y redactamos un documento de casi 30 mil palabras con argumentos para modificar los m\u00e9todos de rastreo, que les enviamos a los departamentos de salud de cada provincia. Ya me he reunido con los equipos de salud de las provincias de Ontario y Quebec. Ahora atravieso una etapa de pragmatismo, donde priorizo las investigaciones aplicadas sobre nuevos m\u00e9todos de control del c\u00e1ncer para la mayor parte de la poblaci\u00f3n. Una de ellos es la autorrecolecci\u00f3n: las propias mujeres extraen sus muestras de c\u00e9lulas del cuello del \u00fatero para analizarlas, en lugar de tener que acudir al centro de salud.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEso ya es posible?<\/strong><br \/>\nUno de nuestros estudios, el CASSIS, que en ingl\u00e9s significa Cervical and Self-Sample In Screening, surgi\u00f3 de una propuesta de una ingeniera talentosa de Toronto, Jessica Ching, quien ide\u00f3 un dispositivo, el HerSwab, para recolectar muestras de c\u00e9lulas del cuello del \u00fatero para an\u00e1lisis. Se trata de un sobre con un dispositivo adecuado anat\u00f3micamente que la mujer se lleva a su casa, lo introduce en la vagina, gira su extremo para recolectar las c\u00e9lulas, lo coloca nuevamente en el sobre, y lo env\u00eda por correo para realizar el an\u00e1lisis. Lo probamos con m\u00e1s de mil mujeres y comprobamos que la autorrecolecci\u00f3n funciona mucho mejor que el Papanicolau. Otro ejemplo de investigaci\u00f3n aplicada es el gel, porque la vacuna, pese a ser buena, todav\u00eda es cara y s\u00f3lo previene algunos tipos de VPH.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 est\u00e1 hecho el gel?<\/strong><br \/>\nEst\u00e1 elaborado con carragenano, un polisac\u00e1rido que se extrae de ciertas algas rojas. Ese trabajo surgi\u00f3 de una presentaci\u00f3n de John Schiller a la que asist\u00ed, en 2006. Es un cient\u00edfico de los NIH que hab\u00eda notado que el carragenano se un\u00eda <em>in vitro<\/em> al receptor de la superficie del VPH, el cual, a su vez, se une a la c\u00e9lula hu\u00e9sped, incluso en bajas concentraciones. De ah\u00ed surgi\u00f3 la pregunta: \u00bfesto podr\u00eda inhibir la uni\u00f3n del virus con las c\u00e9lulas epiteliales? Ideamos el estudio CATCH, siglas en ingl\u00e9s de Carrageenan-gel against Transmission of Cervical HPV, pero nos llev\u00f3 dos a\u00f1os comenzar, porque tuvimos que probar que su uso era seguro. El CATCH es un estudio cl\u00ednico aleatorizado, con 500 mujeres. La mitad utiliza un\u00a0 gel con carragenano y la otra mitad, otro gel como placebo. Los dos grupos lo utilizan antes de tener relaciones sexuales y regresan peri\u00f3dicamente para detectar si adquieren menos VPH. Presentaremos los resultados en un congreso sobre VPH que se llevar\u00e1 a cabo en Sud\u00e1frica a fines del mes de febrero. Si fuera exitoso, ser\u00eda \u00f3ptimo, porque el carragenano es una materia prima abundante, el m\u00e9todo de producci\u00f3n ya no est\u00e1 protegido por patentes y el costo final ser\u00eda muy bajo. Tambi\u00e9n estamos analizando la eficacia del gel en homosexuales, con y sin VPH, en varios centros de investigaci\u00f3n. El impacto podr\u00eda ser determinante, imag\u00ednense: un simple gel que previene contra todos los tipos de VPH, aunque no surta efecto contra el VIH.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY su enfrentamiento con las revistas depredadoras?<\/strong><br \/>\nEn los \u00faltimos a\u00f1os brind\u00e9 varios seminarios, incluso en Brasil, sobre buenas pr\u00e1cticas de publicaci\u00f3n en revistas cient\u00edficas. A partir del 2000, el acceso abierto amplific\u00f3 el acceso a las publicaciones cient\u00edficas, pero gener\u00f3 un monstruo, las revistas depredadoras, sin ninguna \u00e9tica profesional, con nombres atractivos y direcciones ap\u00f3crifas en Estados Unidos o Inglaterra. Invitan a publicar a autores incautos y, evidentemente, cobran por ello. No hay ning\u00fan control de calidad. El \u00e9xito de las revistas depredadoras se extendi\u00f3 a las pseudoconferencias cient\u00edficas, que atraen a cient\u00edficos \u00e1vidos de mostrar su trabajo, pero despu\u00e9s, cuando aceptan los halag\u00fce\u00f1os convites, se dan cuenta que tienen que pagar para ir. La mayor decepci\u00f3n llega m\u00e1s tarde, cuando llegan a la conferencia y se topan con dos o tres gatos locos que tambi\u00e9n cayeron en la trampa. Tenemos que hacerle un boicot a las publicaciones deshonestas para evitar que una informaci\u00f3n inconsistente pase por un hecho cient\u00edfico. A comienzos de enero distribu\u00ed un correo electr\u00f3nico al equipo de mi departamento alert\u00e1ndoles sobre las revistas depredadoras y recomend\u00e1ndoles: \u201cProtejan su nombre y su reputaci\u00f3n\u201d. Otra de mis cruzadas es la lucha contra las armas de fuego. Organic\u00e9 una edici\u00f3n especial de la revista <em>Preventive Medicine<\/em> dedicada a mi padre, que recibi\u00f3 dos balazos durante un asalto en su negocio y falleci\u00f3 en 1998. Esa edici\u00f3n sali\u00f3 en septiembre de 2015, con buenos art\u00edculos sobre el alcance de la violencia causada por las armas de fuego, que nadie conoc\u00eda a ciencia cierta. Uno de los art\u00edculos indica que los suicidios causados por armas de fuego se reducir\u00edan en un 15% si el control sobre las armas fuera mayor en Estados Unidos, donde se estima que alrededor de 10 millones de personas poseen armas de fuego en su casa. A\u00fan no hemos podido organizarnos para ayudar a resolver el problema de las armas de fuego. La criminalidad tambi\u00e9n es un problema de salud p\u00fablica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El epidemi\u00f3logo concilia el activismo con la investigaci\u00f3n  ","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[278,298,311,316,329],"coauthors":[5968],"class_list":["post-254274","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-biologia-es","tag-epidemiologia-es","tag-inmunologia","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254274","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=254274"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254274\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=254274"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=254274"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=254274"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=254274"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}