{"id":254283,"date":"2018-03-19T16:45:19","date_gmt":"2018-03-19T19:45:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=254283\/"},"modified":"2018-03-20T18:23:27","modified_gmt":"2018-03-20T21:23:27","slug":"un-pasillo-angosto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-pasillo-angosto\/","title":{"rendered":"Un pasillo angosto"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/032_filosofia_252_01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-254284\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/032_filosofia_252_01.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"323\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/032_filosofia_252_01.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/032_filosofia_252_01-700x754.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/032_filosofia_252_01-120x129.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/032_filosofia_252_01-250x269.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Sandra J\u00e1vera<\/span><\/a>Un estudio pionero en el pa\u00eds, realizado por Carolina Ara\u00fajo, docente del Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Sociales de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), obtuvo datos cuantitativos acerca de un fen\u00f3meno que investigadores del campo de la filosof\u00eda han notado en Brasil y en varios otros lugares del mundo: las mujeres son minor\u00eda entre los estudiantes y docentes de esa \u00e1rea del conocimiento, y la preponderancia masculina se acent\u00faa con el avance de la carrera acad\u00e9mica. En el trabajo se compar\u00f3 la proporci\u00f3n de varones y mujeres en tres instancias distintas de la carrera. El punto de partida fueron los datos del Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Educativas An\u00edsio Teixeira (Inep), seg\u00fan los cuales el 38,4% de los graduados en filosof\u00eda en Brasil, en 2014, correspond\u00eda al sexo femenino.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, Ara\u00fajo recopil\u00f3 los nombres de 4.437 alumnos y docentes de los 44 programas de posgrado en filosof\u00eda del pa\u00eds registrados en la Plataforma Sucupira, un banco de datos mantenido por la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes) y por la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN) que provee datos sobre la comunidad acad\u00e9mica brasile\u00f1a. Y constat\u00f3 que el porcentaje de mujeres cae durante el posgrado y a lo largo de toda la carrera docente. En 2015, las matr\u00edculas de alumnas representaban el 28,45% de los 3.652 estudiantes realizando maestr\u00edas y doctorados. En tanto, cuando se eval\u00faan los docentes permanentes de esos programas, la proporci\u00f3n de mujeres es de un 20,94%. \u201cEn Brasil, las mujeres tienen dos veces y media menos posibilidades que los varones de llegar a la c\u00faspide de la carrera acad\u00e9mica en filosof\u00eda\u201d, resume Ara\u00fajo, quien divulg\u00f3 su estudio el 8 de marzo del a\u00f1o pasado en el sitio web de la Asociaci\u00f3n Nacional de Posgrado en Filosof\u00eda (Anpof).<\/p>\n<p>Seg\u00fan muestra el estudio, el panorama de los programas de posgrado no es homog\u00e9neo. En dos casos extremos, ni siquiera hab\u00eda una mujer en el cuerpo docente en 2015: los programas de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE) y de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Paran\u00e1 (PUC-PR). Seg\u00fan el profesor de filosof\u00eda \u00c9rico Andrade Marques de Oliveira, uno de los coordinadores del programa de la UFPE, las mujeres siempre fueron minor\u00eda entre los docentes de la instituci\u00f3n, pero ese panorama se agrav\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os con la jubilaci\u00f3n de varias docentes, que fueron reemplazadas por varones. \u201cEste modelo de perfil del docente de filosof\u00eda es inc\u00f3modo y no colabora con los esfuerzos para atraer docentes de sexo femenino. Eso es perjudicial, dado que las reflexiones de las mujeres fil\u00f3sofas no necesariamente coinciden con los temas de los cuales se ocupan los profesores. Adem\u00e1s, en ocasiones, las reflexiones filos\u00f3ficas se ajustan a ciertos modelos masculinos\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>El investigador dice que se esfuerza personalmente para romper con la excesiva presencia masculina en la universidad. \u201cSiempre insisto en mantener al menos una alumna entre mis dirigidos de iniciaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica porque este programa resulta decisivo para la aprobaci\u00f3n en los programas de posgrado. La ausencia de mujeres en el posgrado se refleja en las postulaciones para concurso donde la presencia de mujeres es rara. En algunos concursos, ni siquiera hay candidatas\u201d, comenta. En mayo de 2016 hubo una excepci\u00f3n, cuando Loraine de F\u00e1tima Oliveira, por entonces docente de filosof\u00eda en la Universidad de Brasilia, fue aprobada en un concurso de la UFPE. \u201cHab\u00eda tres varones compitiendo con ella\u201d, dice Marques. Oliveira a\u00fan no est\u00e1 acreditada en el programa de posgrado, que actualmente cuenta con 14 docentes permanentes.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/mujeres.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-254289\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/mujeres-300x191.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"191\" \/><\/a>En el programa de posgrado en filosof\u00eda de la Universidad Federal del ABC (UFABC), no hay escasez de voces femeninas. En 2015, seg\u00fan revela el estudio, la mitad de los docentes del programa eran mujeres. La situaci\u00f3n actual ha cambiado un poco: las docentes de sexo femenino ocupan seis de los diecinueve cargos docentes en el posgrado, aun as\u00ed, un nivel superior al promedio a nivel nacional. Ocurre que, cuando se recopilaron los datos, el programa acababa de lanzarse y, en un primer momento, se acreditaron pocos varones. La coordinadora del programa, Luciana Zaterka, arriesga una hip\u00f3tesis para explicar el caso de la UFABC. \u201cLa universidad s\u00f3lo tiene 10 a\u00f1os y trabaja en un proyecto que a\u00fan est\u00e1 en construcci\u00f3n. No hay departamentos. Los docentes dan clases a alumnos de grado de diversas carreras y con frecuencia tambi\u00e9n cuentan con formaci\u00f3n en otras \u00e1reas \u2012yo tambi\u00e9n estoy graduada en qu\u00edmica\u2012\u201d, comenta. \u201cPuede que este sesgo interdisciplinario, a diferencia de la estructura departamental del com\u00fan de las universidades, haya contribuido a atraer m\u00e1s mujeres\u201d.<\/p>\n<p>La universidad de S\u00e3o Paulo (USP), que cuenta con un 15% de docentes permanentes de sexo femenino, y la de Campinas (Unicamp), con un 12,5%, se ubican debajo del promedio nacional de los programas de posgrado en filosof\u00eda. \u201cEn la carrera de grado, disponemos solamente de dos j\u00f3venes docentes que se desempe\u00f1an activamente en el Departamento de Filosof\u00eda. En el posgrado, contamos con un n\u00famero algo mayor\u201d, dice Maria das Gra\u00e7as de Souza, profesora titular de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH) de la USP. \u201cQue esta situaci\u00f3n pueda revertirse depende del empe\u00f1o particular de los docentes para dirigir a m\u00e1s mujeres, pero para eso se necesita tener m\u00e1s postulantes. Yo tengo m\u00e1s chicos que chicas en el grupo que dirijo\u201d, afirma.<\/p>\n<p>La fuerte presencia de estudiantes e investigadores de sexo masculino hace de la filosof\u00eda una excepci\u00f3n entre las artes y humanidades, cuyas \u00e1reas del conocimiento han tenido bastante apertura a las mujeres en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Un estudio del Departamento de Filosof\u00eda de la Universidad de Princeton publicado en 2015, revel\u00f3 que en Estados Unidos hay m\u00e1s doctoras en los campos de historia del arte y psicolog\u00eda (alrededor del 70%) que en filosof\u00eda (menos del 35%). \u201cLa filosof\u00eda est\u00e1 vinculada a un ambiente acad\u00e9mico masculino, tal como ocurre con la f\u00edsica, la matem\u00e1tica y las ingenier\u00edas\u201d, dice Monique Hulshof, docente del Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas de la Unicamp. Esta coyuntura se repite en varios pa\u00edses. De acuerdo con un estudio publicado en julio de 2016 por Eric Schwitzgebel, del Departamento de Filosof\u00eda de la Universidad de California en Riverside, en los pa\u00edses angl\u00f3fonos tales como Estados Unidos, Reino Unido, Canad\u00e1 y Australia la disparidad de g\u00e9nero en la filosof\u00eda todav\u00eda es considerable y si bien, la implicaci\u00f3n de las mujeres con ese campo del conocimiento ha crecido en las \u00faltimas d\u00e9cadas, pareciera que no ha habido avances significativos desde la d\u00e9cada de 1990.<\/p>\n<p>El trabajo tom\u00f3 datos de diversas fuentes, tales como la lista de autores de publicaciones peri\u00f3dicas de filosof\u00eda prestigiosos, una investigaci\u00f3n sobre doctores realizada por la National Science Foundation, listas de disertantes en conferencias de la American Philosophical Association, entre otros. Los hallazgos del estudio sugieren que las \u00e1reas de los campos de la filosof\u00eda moral, social y pol\u00edtica est\u00e1n m\u00e1s cerca de la paridad de g\u00e9nero que el resto de las \u00e1reas de la filosof\u00eda. \u201cA muchas de las m\u00e1s prominentes mujeres fil\u00f3sofas de los \u00faltimos 100 a\u00f1os se las conoce principalmente por su labor en esas \u00e1reas\u201d, escribi\u00f3 el investigador refiri\u00e9ndose a personalidades tales como Simone de Beauvoir, Hannah Arendt, Philippa Foot, Martha Nusbaum y Christine Korsgaard.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/032_filosofia_252_03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-254286\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/032_filosofia_252_03.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"368\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/032_filosofia_252_03.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/032_filosofia_252_03-700x859.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/032_filosofia_252_03-120x147.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/032_filosofia_252_03-250x307.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Sandra J\u00e1vera<\/span><\/a>No hay una explicaci\u00f3n sencilla para la escasa participaci\u00f3n de las mujeres en la filosof\u00eda. Un informe divulgado en 2011 por la British Philosophical Association (BPA) atribuye esas barreras a ciertos fen\u00f3menos culturales, entre los que se pueden citar la creencia de que las mujeres no tienen afinidad por ciertas disciplinas y la consolidaci\u00f3n de estereotipos que estigmatizan a las investigadoras. Tambi\u00e9n est\u00e1n quienes apuntan causas hist\u00f3ricas. \u201cHay escasas referencias femeninas en la filosof\u00eda. Tal como ha ocurrido con las ciencias, desde la antig\u00fcedad y hasta el siglo XIX, las mujeres tuvieron el acceso vedado a la escritura y eso impact\u00f3 tanto en la filosof\u00eda como en la literatura\u201d, dice Maria das Gra\u00e7as de Souza. \u201cExisten causas generales y particulares. Hay instituciones que logran atraer m\u00e1s alumnas y profesoras para las carreras de filosof\u00eda que otras, as\u00ed como hay cargos docentes de filosof\u00eda ligados a licenciaturas donde hay mayor cantidad de mujeres\u201d.<\/p>\n<p>De hecho, hay hip\u00f3tesis que explican este fen\u00f3meno y la principal de ellas est\u00e1 relacionada con la idea de que el \u00e1mbito acad\u00e9mico ser\u00eda poco amigable para las mujeres. Monique Hulshof, de la Unicamp, recuerda que la filosof\u00eda opera espec\u00edficamente con lo discursivo y con la argumentaci\u00f3n. \u201cEsta funci\u00f3n argumentativa abarca a la ret\u00f3rica y la seguridad al hablar, y eso suele ser m\u00e1s dif\u00edcil para las mujeres. Eso lo noto mucho en las alumnas de la carrera. Con frecuencia tienen dificultades para posicionarse con seguridad, desarrollar argumentos m\u00e1s incisivos o producir una ret\u00f3rica m\u00e1s elaborada. Evidentemente, no se trata de que no tengan capacidad para hacerlo, pero ellas se formaron en un \u00e1mbito cultural en el cual mayormente se las estimul\u00f3 a comprender y no a imponer argumentos\u201d, sostiene. El problema se profundiza, seg\u00fan Hulshof, debido a un discurso masculinizado y masculinizante que adoptan las instituciones acad\u00e9micas de filosof\u00eda. \u201cEl problema no reside solamente en que las mujeres evidencien un discurso inseguro, sino tambi\u00e9n en el comportamiento de muchos varones que interrumpen sus decires, desmerecen sus argumentos, y descalifican sistem\u00e1ticamente sus trabajos\u201d, afirma. \u201cTambi\u00e9n hay otros motivos para el abandono de la carrera acad\u00e9mica, tales como la tarea de la maternidad que recae generalmente sobre la mujer, el acoso moral y sexual, entre otros\u201d.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo publicado en octubre en el sitio web de la Anpof, Maria Isabel Limongi, docente de filosof\u00eda de la Universidad Federal de Paran\u00e1, refuerza esa hip\u00f3tesis. \u201c\u00bfQu\u00e9 es la filosof\u00eda sino un campo de disputa entre diversas perspectivas discursivas? Pero considero que es all\u00ed donde las mujeres se encuentran en desventaja, puesto que, al contrario que los hombres, nunca se las estimul\u00f3 a adquirir seguridad en sus propios discursos\u201d, escribi\u00f3. \u201cEn ese juego, ellas generalmente se intimidan y, cuando no, lo hacen a duras penas. No profundic\u00e9 mucho m\u00e1s all\u00e1 de declarar las razones que me habr\u00edan llevado a abandonar la filosof\u00eda, en las tantas veces que medit\u00e9 sobre ello, as\u00ed como relatar aquello que noto aqu\u00ed y all\u00ed, entre mis alumnas de posgrado, por ejemplo, muchas de las cuales sienten un temor terrible de decir tonter\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s de Carolina Ara\u00fajo por el tema tambi\u00e9n surgi\u00f3 de su experiencia personal: ella fue madre mientras hac\u00eda el doctorado, en 2002, en una \u00e9poca en que las becarias no ten\u00edan derecho a la licencia por maternidad. Su intenci\u00f3n es llamar la atenci\u00f3n en forma permanente hacia la disparidad de g\u00e9nero en la filosof\u00eda. \u201cQueremos que la Capes monitoree la divisi\u00f3n de g\u00e9nero en los programas de posgrado y aporte datos actualizados\u201d, dice Ara\u00fajo. Eso ayudar\u00eda a identificar grupos de investigaci\u00f3n y programas de posgrado poco permeables a la participaci\u00f3n femenina. \u201cUna labor significativa ser\u00eda distribuir becas de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica manteniendo la proporci\u00f3n de varones y mujeres que ingresan a las carreras, que actualmente son del 60% y 40% respectivamente. As\u00ed habr\u00eda mayor posibilidad de que el ingreso al posgrado mantuviera ese patr\u00f3n y a mediano o largo plazo podr\u00eda producirse un cambio de escenario\u201d, dice.<\/p>\n<p>En otros pa\u00edses, el diagn\u00f3stico del problema dio lugar a estrategias para contrarrestarlo. La British Philosophical Association elabor\u00f3 documentos sobre buenas pr\u00e1cticas para reducir la disparidad de g\u00e9nero en la carrera de filosof\u00eda, con recomendaciones sobre la relaci\u00f3n entre docentes y estudiantes y la distribuci\u00f3n de los cargos acad\u00e9micos. El ejemplo m\u00e1s contundente de movilizaci\u00f3n es el de la American Philosophical Association, que mantiene un Comit\u00e9 sobre el Estatus de las Mujeres. Esa instancia monitorea la participaci\u00f3n de las mujeres en la carrera en Estados Unidos y divulga trabajos de fil\u00f3sofos y fil\u00f3sofas que se consideran subrepresentados en el curr\u00edculo de las universidades.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La presencia femenina disminuye a lo largo de la carrera docente en filosof\u00eda","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[295,330],"coauthors":[98],"class_list":["post-254283","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-educacion","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254283","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=254283"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254283\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=254283"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=254283"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=254283"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=254283"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}