{"id":254322,"date":"2018-03-19T16:50:48","date_gmt":"2018-03-19T19:50:48","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=254322\/"},"modified":"2018-03-19T17:06:21","modified_gmt":"2018-03-19T20:06:21","slug":"los-circuitos-de-la-caza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-circuitos-de-la-caza\/","title":{"rendered":"Los circuitos de la caza"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_254323\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/052_ratofurioso_252.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254323\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/052_ratofurioso_252-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n de video de la Universidad Yale<\/span><\/a> Las fibras \u00f3pticas transportan haces de l\u00e1ser al cerebro de ratones. Cuando la luz se enciende, los ratones se ven estimulados a cazar (<em>im\u00e1genes 1, 2 y 3<\/em>). Cuando se apaga, los animales se detienen<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n de video de la Universidad Yale<\/span><\/p><\/div>\n<p>La am\u00edgdala es una peque\u00f1a estructura cerebral en forma de almendra situada en el interior del l\u00f3bulo temporal. Se la describe com\u00fanmente como un grupo de neuronas asociado al procesamiento de las emociones, especialmente a la sensaci\u00f3n de miedo. La escena cl\u00e1sica de una rata paralizada de pavor delante del inminente ataque de un gato, su predador natural, suele evocarse como ejemplo de una reacci\u00f3n ocasionada por la activaci\u00f3n de este centro nervioso. Pero un estudio publicado en la revista <em>Cell<\/em> el 12 de enero indica que la estimulaci\u00f3n de una subregi\u00f3n de esa estructura desencadena el comportamiento predatorio del felino en lugar de la respuesta defensiva del roedor. Mediante el empleo de una t\u00e9cnica denominada optogen\u00e9tica, que comprende el uso de luz l\u00e1ser para conectar y desconectar circuitos cerebrales espec\u00edficos, neurocient\u00edficos de la Universidad Yale (en Estados Unidos) y del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ICB-USP) indican que el n\u00facleo central de la am\u00edgdala controla en el predador el acto de salir en busca de la presa, capturarla y atacarla mordi\u00e9ndola.<\/p>\n<p>En este trabajo, los investigadores muestran que la activaci\u00f3n de dos v\u00edas neuronales independientes que salen de la am\u00edgdala resulta esencial para desencadenar la caza predatoria en busca de alimento (<em>vea el recuadro)<\/em>. Cuando esto sucede, los roedores persiguen y atacan a casi todo lo que se les cruza en el camino, desde insectos verdaderos, pasando por presas artificiales y hasta tapas de botellas. \u201cObservamos que el accionar de esas dos poblaciones de neuronas es al mismo tiempo una condici\u00f3n necesaria y a la vez suficiente para hacer que los ratones adopten el comportamiento t\u00edpico de los cazadores\u201d, comenta el neurocient\u00edfico brasile\u00f1o Ivan de Ara\u00fajo, de la Universidad Yale, en cuyo laboratorio se realizaron los experimentos con los animales. Aunque los neurocient\u00edficos no descartan que otras estructuras cerebrales tambi\u00e9n puedan modular actitudes predatorias, el dise\u00f1o del estudio indica que basta con estimular esos dos circuitos para que los roedores adopten la postura de cazadores (<em>vea el video del N\u00facleo de Divulgaci\u00f3n Cient\u00edfica de la USP en: bit.ly\/CamundongoCa\u00e7a<\/em>).<\/p>\n<p>La primera v\u00eda estimulada es la de la persecuci\u00f3n. En la naturaleza, esta situaci\u00f3n ocurre cuando el predador identifica a la presa con la ayuda de al menos uno de sus sentidos (el olfato, la visi\u00f3n o la audici\u00f3n) y pasa a moverse con el objetivo de acercarse a \u00e9sta. En los test con los roedores, los neurocient\u00edficos observaron que este comportamiento se encuentra mediado por una proyecci\u00f3n de neuronas presentes en el n\u00facleo central de la am\u00edgdala. Dicho circuito transporta impulsos hacia una estructura denominada sustancia gris periacueductal, que transmite informaci\u00f3n hacia la regi\u00f3n locomotora mesencef\u00e1lica. Por \u00faltimo, \u00e9sta acciona a la m\u00e9dula espinal, que permite la locomoci\u00f3n del animal en direcci\u00f3n a la presa.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/ratones.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-254327\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/ratones-300x213.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"213\" \/><\/a>El segundo circuito neuronal controla la captura propiamente dicha de la presa y su aniquilaci\u00f3n. Es el momento de la consumaci\u00f3n de la caza, cuando el predador ataca a su presa. La v\u00eda que modula este acto tambi\u00e9n tiene su origen en el n\u00facleo central de la am\u00edgdala, pero recorre un camino distinto. La activaci\u00f3n de un conjunto difuso de neuronas denominado formaci\u00f3n reticular transporta est\u00edmulos el\u00e9ctricos al n\u00facleo accesorio motor, que controla el movimiento del cuello, y al n\u00facleo motor del trig\u00e9mino, responsable de abrir y cerrar la mand\u00edbula. \u201cCuando estimulamos la primera v\u00eda, pero no as\u00ed la segunda, los roedores persiguen a la presa pero no la atacan\u201d, explica otro autor del trabajo, el neuroanatomista Newton Canteras, del ICB-USP, experto en el estudio de las bases neurales del miedo y la agresi\u00f3n. Si el circuito activado es, en cambio, el segundo \u00fanicamente y no el primero, los ratones dejan lo que est\u00e1n haciendo y sencillamente se aferran al vac\u00edo y muerden la nada, como si hubiera una presa imaginaria a la que deben destrozar.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los neurocient\u00edficos, la optogen\u00e9tica es una t\u00e9cnica que permite probar la funci\u00f3n de circuitos del cerebro de una manera m\u00e1s refinada que con otros abordajes, tales como los que implican la generaci\u00f3n de lesiones mec\u00e1nicas o qu\u00edmicas en determinadas \u00e1reas del enc\u00e9falo para observar sus repercusiones conductuales o cl\u00ednicas. Mediante una inyecci\u00f3n de una poblaci\u00f3n de virus gen\u00e9ticamente modificada, los investigadores incrementan la sensibilidad a la luz de la v\u00eda neuronal que han de estudiar. De esta forma, se crea una llave \u00f3ptica que \u201cconecta\u201d y \u201cdesconecta\u201d el circuito que queda bajo control de los cient\u00edficos. En el caso de los ratones del experimento sobre la caza, peque\u00f1as fibras \u00f3pticas conectadas al cerebro de los animales transmiten haces de l\u00e1ser azul a la am\u00edgdala y hacen posible la modulaci\u00f3n de ambos circuitos. \u201cAdem\u00e1s del color, podemos controlar la intensidad y la frecuencia del pulso de l\u00e1ser\u201d, detalla la morf\u00f3loga Simone Motta, tambi\u00e9n docente del ICB-USP, quien particip\u00f3 en el estudio y pas\u00f3 un tiempo en el laboratorio de Ara\u00fajo en Yale, a los efectos de aprender la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p><strong>La am\u00edgdala en los mam\u00edferos<\/strong><br \/>\nLa inspiraci\u00f3n para investigar el posible rol de los circuitos testeados en el experimento sobre el comportamiento de la caza predatoria surgi\u00f3 de trabajos que Canteras realiz\u00f3 hace m\u00e1s de 10 a\u00f1os. Dichos estudios ya suger\u00edan que ciertas v\u00edas neuronales que part\u00edan del n\u00facleo central de la am\u00edgdala estaban m\u00e1s asociadas a est\u00edmulos predatorios que a la expresi\u00f3n del miedo. Como la am\u00edgdala es una estructura cerebral mejor preservada entre los mam\u00edferos, es posible que tambi\u00e9n est\u00e9 implicada en la regulaci\u00f3n de la caza en otros vertebrados. Este nuevo trabajo pone nuevamente en jaque la idea de que el n\u00facleo central de la am\u00edgdala desempe\u00f1a un papel esencial en la organizaci\u00f3n de las respuestas desencadenadas por el miedo.<\/p>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> An\u00e1lisis de respuestas neuroend\u00f3crinas y auton\u00f3micas de ratas con lesi\u00f3n neurot\u00f3xica del n\u00facleo premamilar dorsal del hipot\u00e1lamo durante la derrota social (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/46441\/analise-de-respostas-neuroendocrinas-e-autonomicas-de-ratos-com-lesao-neurotoxica-do-nucleo-pre-mami\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 2010\/05905-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca Posdoctoral; <strong>Investigador responsable<\/strong> Newton Canteras (USP); <strong>Becaria<\/strong> Simone Motta; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 197.050,51 y R$ 176.479,88 (Beca de Pasant\u00eda de Investigaci\u00f3n en el Exterior, <a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/140443\/regulacao-neural-do-metabolismo-durante-derrotas-sociais-cronicas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 2012\/24679-0<\/a>).<br \/>\n<strong>2.<\/strong> El papel del t\u00e1lamo anterior y de sus blancos corticales en las respuestas de defensa condicionada al contexto de una derrota social (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/137472\/papel-do-talamo-anterior-e-de-seus-alvos-corticais-nas-respostas-de-defesa-condicionada-ao-contexto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 2012\/13804-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca de Doctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Newton Canteras (USP); <strong>Becario<\/strong> Miguel Jos\u00e9 Rangel Junior; <strong>Inversi\u00f3<\/strong>n R$ 188.066,58 y R$ 96.354,03 (Beca de Pasant\u00eda de Investigaci\u00f3n en el Exterior, <a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/156780\/papel-do-nucleo-pre-mamilar-dorsal-e-seus-principais-alvos-na-expressao-das-respostas-de-defesa-inat\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 2014\/26742-6<\/a>).<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nHAN, WENFEI <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0092867416317433\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Integrated control of predatory hunting by the central nucleus of the amygdala<\/a>. <strong>Cell<\/strong>. 12 ene. 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La am\u00edgdala cerebral controla el comportamiento de los predadores","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[319],"coauthors":[101],"class_list":["post-254322","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-neurociencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=254322"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254322\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=254322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=254322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=254322"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=254322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}