{"id":254408,"date":"2018-03-19T16:57:40","date_gmt":"2018-03-19T19:57:40","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=254408\/"},"modified":"2018-03-19T17:11:38","modified_gmt":"2018-03-19T20:11:38","slug":"luz-y-fuerza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/luz-y-fuerza\/","title":{"rendered":"Luz y fuerza"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_254409\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/084_eletricidade_252_01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254409\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/084_eletricidade_252_01-300x244.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"244\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Libro Hist\u00f3ria da Light - Primeiros 50 anos, de Edgard de Souza, 1989<\/span><\/a> Edificio de Companhia de \u00c1gua e Luz en 1901. La empresa concesionaria estaba instalada en el centro de la capital paulista<span class=\"media-credits\">Libro Hist\u00f3ria da Light - Primeiros 50 anos, de Edgard de Souza, 1989<\/span><\/p><\/div>\n<p>El sector el\u00e9ctrico del estado de S\u00e3o Paulo, hoy en d\u00eda controlado por grandes empresas, surgi\u00f3 en el siglo XIX gracias a decenas de peque\u00f1as compa\u00f1\u00edas, fundadas a menudo por empresarios ligados al cultivo del caf\u00e9. Seg\u00fan Gildo Magalh\u00e3es dos Santos Filho, del Departamento de Historia de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), este mismo proceso ocurri\u00f3 en Estados Unidos. \u201cAll\u00e1 exist\u00edan centenas de peque\u00f1as compa\u00f1\u00edas locales, que despu\u00e9s se un\u00edan en grupos que atend\u00edan a m\u00e1s ciudades. Las peque\u00f1as empresas optimizaban la generaci\u00f3n destinada a m\u00e1s clientes y las dos o tres ciudades se convert\u00edan en cinco, y luego en 10, y las asociaciones se transformaban en compa\u00f1\u00edas regionales. Fue eso precisamente lo que sucedi\u00f3 ac\u00e1\u201d, dice el investigador, quien coordina el proyecto tem\u00e1tico \u201cElectromemoria II\u201d. \u201cEsta semejanza fue un resultado sumamente significativo del trabajo, que ahora se encuentra en una segunda etapa\u201d. Desde 2007, el grupo de Magalh\u00e3es mapea los archivos de documentos sobre la historia de la energ\u00eda el\u00e9ctrica en el estado. El proyecto contar\u00e1 tambi\u00e9n con un banco de datos sobre el tema, que estar\u00e1 disponible para consulta p\u00fablica.<\/p>\n<p>La arquitecta D\u00e9bora de Almeida Nogueira, investigadora colaboradora del Laboratorio de Emprendimientos de la Universidad de Campinas (LaborE-Unicamp) y del Electromemoria II, comenta que la primera ciudad que inaugur\u00f3 un sistema de iluminaci\u00f3n p\u00fablica alimentado por una central termoel\u00e9ctrica fue Rio Claro, en 1885. Tres a\u00f1os despu\u00e9s, el d\u00eda 5 de diciembre de 1888, los paulistanos acompa\u00f1aron el encendido de las l\u00e1mparas en la calle Boa Vista, en el centro de la capital paulista, gracias a una termoel\u00e9ctrica de carb\u00f3n instalada en la calle Ara\u00fajo por la empresa concesionaria \u00c1gua e Luz, que cubr\u00eda el tri\u00e1ngulo formado por las calles S\u00e3o Bento, Direita y Quinze de Novembro, la principal \u00e1rea comercial de la ciudad.<\/p>\n<p>Tal como explica De Almeida Nogueira, las centrales t\u00e9rmicas ten\u00edan un costo inicial inferior al de las hidroel\u00e9ctricas, pues \u00e9stas requer\u00edan la construcci\u00f3n de represas. Pero a largo plazo, su operaci\u00f3n se volv\u00eda menos ventajosa, debido al precio del carb\u00f3n importado. La primera hidroel\u00e9ctrica que entr\u00f3 en operaci\u00f3n en el estado fue la usina de Monjolinho, en S\u00e3o Carlos, en 1893, seguida ese mismo a\u00f1o por la central Luiz de Queiroz, en Piracicaba. Hasta 1900, se construyeron otras nueve centrales hidroel\u00e9ctricas, todas en la regi\u00f3n situada entre Piracicaba y Ribeir\u00e3o Preto. Para la investigadora, esa concentraci\u00f3n indica que las utilidades del caf\u00e9 financiaron las inversiones en energ\u00eda. \u201cDe las familias de los caficultores proven\u00edan los empresarios de las nuevas industrias, los accionistas de los ferrocarriles y los concesionarios de la explotaci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos\u201d, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_254410\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/084_eletricidade_252_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-254410\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/084_eletricidade_252_02-715x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"430\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Renato Oliveira Diniz<\/span><\/a> Reportaje de A Gazeta (20\/7\/1965) muestra la construcci\u00f3n de Cherp: el gobierno de S\u00e3o Paulo empez\u00f3 a aumentar la generaci\u00f3n de energ\u00eda en la d\u00e9cada de 1950<span class=\"media-credits\">Renato Oliveira Diniz<\/span><\/p><\/div>\n<p>Esto explicar\u00eda por qu\u00e9 la luz el\u00e9ctrica apareci\u00f3 inicialmente en las ciudades del llamado Oeste Paulista, donde estaban las haciendas de caf\u00e9 m\u00e1s rentables. Fue reci\u00e9n a partir de 1900 que la electricidad comenz\u00f3 a llegar a las zonas cafeteras m\u00e1s antiguas, situadas en Vale do Para\u00edba, y se propag\u00f3 por las restantes regiones del estado despu\u00e9s de 1910 (168 de los 204 municipios paulistas contaban con este servicio en 1920). La primera central hidroel\u00e9ctrica destinada a atender a la capital paulista surgi\u00f3 en 1903, en Santana do Parana\u00edba, y era de gran porte, comparada con las centrales del interior del estado.<\/p>\n<p>Aunque los productores de caf\u00e9 se encontraban al frente de muchos de esos emprendimientos, empresarios de otros segmentos tambi\u00e9n se interesaban en el sector energ\u00e9tico. \u201cEn el estudio de caso que realizamos en S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Pardo, vimos que entre los 13 suscriptores originales, hab\u00eda desde inmigrantes italianos de bajo estrato, como un zapatero exitoso, hasta un hacendado del caf\u00e9 que despu\u00e9s compr\u00f3 las participaciones de los otros. El inicio de la empresa fue bastante democr\u00e1tico en ese sentido\u201d, sostiene Magalh\u00e3es. \u201cVerificamos tambi\u00e9n que, m\u00e1s all\u00e1 del conocido uso de la electricidad para la iluminaci\u00f3n y la tracci\u00f3n el\u00e9ctrica (tranv\u00edas y trenes), hubo desde el comienzo de la electrificaci\u00f3n una asociaci\u00f3n directa con la industrializaci\u00f3n en el interior del estado de S\u00e3o Paulo, fundamentalmente en los sectores de hilander\u00eda, papel y alimentos.\u201d<\/p>\n<p>Aunque atra\u00edan a muchos inversores, hab\u00eda l\u00edmites para la expansi\u00f3n de esas empresas. Seg\u00fan De Almeida Nogueira, los empresarios provenientes del caf\u00e9 ten\u00edan capital como para hacerse cargo de la electrificaci\u00f3n, pero no para todo el potencial de aprovechamiento, pues s\u00f3lo destinaban a la energ\u00eda una parte de su capital excedente, ya que el grueso de sus utilidades lo reinvert\u00edan en los cafetales. Asimismo, como los hacendados no ten\u00edan experiencia ni conocimiento tecnol\u00f3gico referente al sector, tuvieron que recurrir a las empresas extranjeras, que terminaron instal\u00e1ndose en la regi\u00f3n y dominando el mercado.<\/p>\n<div id=\"attachment_254411\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/084_eletricidade_252_03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254411\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/084_eletricidade_252_03-300x234.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"234\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gildo Magalh\u00e3es dos Santos Filho\/ FFLCH-USP  <\/span><\/a> Trabajadores en la construcci\u00f3n de la represa, sobre la orilla izquierda del r\u00edo Paranapanema, en 1926<span class=\"media-credits\">Gildo Magalh\u00e3es dos Santos Filho\/ FFLCH-USP  <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>La internacionalizaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEl historiador Alexandre Ricardi, dirigido en su tesis doctoral por Magalh\u00e3es en la FFLCH e integrante del Electromemoria, estudi\u00f3 durante su maestr\u00eda el principal ejemplo de la internacionalizaci\u00f3n del capital en el sector y detall\u00f3 el proceso de organizaci\u00f3n de Companhia \u00c1gua e Luz a partir de 1886. Ricardi explica que, pese a contar con grandes empresarios y pol\u00edticos en su directorio, \u00c1gua e Luz no consigui\u00f3 el capital necesario como para erigir una central hidroel\u00e9ctrica, lo que trab\u00f3 la expansi\u00f3n de la empresa. \u201cYa eran poseedores del salto de Rasg\u00e3o y de la escritura de compromiso de compra del salto del salto Pau d\u2019Alho, en el r\u00edo Tiet\u00ea. Se necesitaban 13 mil <em>contos de r\u00e9is<\/em> para las obras, pero el directorio obtuvo solamente un valor de 2 mil <em>contos<\/em>\u201d, afirma. Por ese motivo, en 1909 los activos y pasivos de \u00c1gua e Luz fueron definitivamente incorporados a la contabilidad de Light and Power, \u00a0una empresa de capital canadiense que ya ten\u00eda desde 1900 el control accionario de la compa\u00f1\u00eda paulista.<\/p>\n<p>Light pose\u00eda m\u00e1s recursos y enseguida atrajo el apoyo de la elite paulista. \u201cLight lleg\u00f3 a Brasil con la propuesta de utilizar la matriz hidroel\u00e9ctrica. Como dispon\u00eda de dinero para invertir, se granje\u00f3 el apoyo de pol\u00edticos y de otros hombres p\u00fablicos para sus proyectos, a los cuales la elite consideraba modernizantes\u201d, comenta Ricardi. De acuerdo con Alexandre Macchione Saes, docente de la Facultad de Econom\u00eda, Administraci\u00f3n y Contabilidad (FEA) de la USP, su ascensi\u00f3n se produjo, no sin resistencia, tal como lo demostr\u00f3 en su tesis doctoral, intitulada \u201cLos conflictos del capital: Light versus CBEE [Compahia Brasileira de Energia El\u00e9trica] en la formaci\u00f3n del capitalismo brasile\u00f1o (1898-1927)\u201d, defendida en el Instituto de Econom\u00eda de la Unicamp en 2008. Sin embargo, la multinacional supo estructurar \u201cun amplio sistema de alianzas y relaciones con grupos pol\u00edticos locales\u201d, en un momento de escasa presencia del gobierno federal, en el cual las concesiones de energ\u00eda estaban en manos de los Concejos Municipales.<\/p>\n<p>En 1927, cuando Light ya hab\u00eda consolidado su dominio en la capital y en la zona de Vale do Para\u00edba, la estadounidense American &amp; Foreign Power (Amforp, del grupo General Electric) desembarc\u00f3 en Brasil y, al cabo tres a\u00f1os, compr\u00f3 22 concesionarias en el Oeste Paulista y en otros estados. En aquella \u00e9poca, las perspectivas de las dos empresas extranjeras eran bastante prometedoras: las concesiones de energ\u00eda val\u00edan por un m\u00e1ximo de 90 a\u00f1os y las tarifas pod\u00edan reajustarse cuando el tipo de cambio se desvaluaba.<\/p>\n<div id=\"attachment_254412\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/084_eletricidade_252_04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-254412\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/084_eletricidade_252_04-690x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"445\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">D\u00e9bora Nogueira Mortati<\/span><\/a> Las primeras centrales hidroel\u00e9ctricas paulistas que entraron en actividad fueron la de Monjolinho (<em>arriba<\/em>), en la ciudad de S\u00e3o Carlos, y la de Luiz de Queiroz, en la localidad de Piracicaba, ambas en 1893.<span class=\"media-credits\">D\u00e9bora Nogueira Mortati<\/span><\/p><\/div>\n<p>La Revoluci\u00f3n de 1930 gener\u00f3 cambios en el sector. En 1934, Get\u00falio Vargas instituy\u00f3 el C\u00f3digo de Aguas, que limit\u00f3 las concesiones a 30 a\u00f1os y modific\u00f3 el c\u00e1lculo de las tarifas, restringiendo la remuneraci\u00f3n del capital de las empresas a un 10% anual. Ante ese panorama, tanto Light como Amforp redujeron dr\u00e1sticamente sus inversiones, y los apagones se volvieron cada vez m\u00e1s frecuentes. Tal como destaca Marcelo Squinca da Silva en el libro <em>Energia el\u00e9trica \u2013 Estatiza\u00e7\u00e3o e desenvolvimento, 1956-1967<\/em> (Alameda, 2011), el estado se hizo cargo entonces de expandir la generaci\u00f3n de energ\u00eda, pero dej\u00f3 la distribuci\u00f3n \u2013el sector m\u00e1s rentable\u2013 en manos del sector privado.<\/p>\n<p>En 1951, el gobierno paulista empez\u00f3 a construir centrales hidroel\u00e9ctricas sobre el r\u00edo Paranapanema. En 1955 cre\u00f3 Compa\u00f1\u00eda Hidroel\u00e9ctrica de Rio Pardo (Cherp), y en 1961, Centrales El\u00e9ctricas del Urubupung\u00e1. Este cambi\u00f3 fue analizado por el historiador Renato de Oliveira Diniz en su tesis, defendida en la FFLCH en 2011. \u201cLo que justifica un cambio de rumbo, de estatal a privado o de privado a estatal, es el tema de la financiaci\u00f3n\u201d, dice De Oliveira Diniz, quien dirigi\u00f3 la Fundaci\u00f3n Energ\u00eda y Saneamiento y trabaj\u00f3 en la direcci\u00f3n de Comunicaci\u00f3n y Relaciones Institucionales de CPFL Energ\u00eda (sucesora de Amforp), con sede en Campinas. \u201cAl momento de la estatizaci\u00f3n se registraba una demanda creciente de energ\u00eda, pero no hab\u00eda inversiones, debido a la falta de inter\u00e9s del sector privado extranjero y a la falta de recursos del sector privado nacional. Entonces el estado intervino para construir ese parque energ\u00e9tico\u201d. Las abultadas inversiones estatales crearon las condiciones para que S\u00e3o Paulo expandiese su parque industrial. \u201cDespu\u00e9s de que Cesp [la Compa\u00f1\u00eda Energ\u00e9tica de S\u00e3o Paulo] construyera las centrales de Jupi\u00e1 e Ilha Solteira, S\u00e3o Paulo lleg\u00f3 a generar un 50% de la energ\u00eda el\u00e9ctrica de Brasil. El reflejo de esto fue la industrializaci\u00f3n\u201d, complementa Magalh\u00e3es.<\/p>\n<p>La demanda del sector p\u00fablico permiti\u00f3 la consolidaci\u00f3n de las grandes empresas de capital nacional. Tal como explica Diniz, hasta la Rep\u00fablica Vieja (1889-1930) la construcci\u00f3n civil estaba dominada por empresas extranjeras: \u201cLos proyectos de ingenier\u00eda en general se elaboraban en el exterior. Los estudios nacionales intermediaban en la contrataci\u00f3n y luego supervisaban la ejecuci\u00f3n. A partir de la d\u00e9cada de 1950, las empresas nacionales empezaron a proyectar y ejecutar las obras. Dejaron entonces de ser empresas regionales y adquirieron dimensi\u00f3n nacional\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_254413\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/084_eletricidade_252_05.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254413\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/084_eletricidade_252_05-300x190.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"190\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gildo Magalh\u00e3es dos Santos Filho\/ FFLCH-USP  <\/span><\/a> Tablero de control en m\u00e1rmol de Carrara, de 1912, perteneciente a la central Santa Alice, en S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Pardo: a\u00fan est\u00e1 en funcionamiento<span class=\"media-credits\">Gildo Magalh\u00e3es dos Santos Filho\/ FFLCH-USP  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Pero la informaci\u00f3n del proyecto Electromemoria no se limita a la parte econ\u00f3mica. Tambi\u00e9n se analizan los aspectos culturales de la electrificaci\u00f3n. \u201cLa central Santa Alice, en S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Pardo, de 1907, es un museo vivo\u201d, resalta Magalh\u00e3es. \u201cOpera con equipos de aquella \u00e9poca, no fue repotenciada y cuenta con un tablero que es todo de m\u00e1rmol de Carrara; y el reloj original, de Siemens, sigue funcionando\u201d. Este patrimonio tiene un gran potencial de aprovechamiento tur\u00edstico y museol\u00f3gico. \u201cEl problema es que pocos le dan valor al patrimonio industrial\u201d, se queja. Seg\u00fan Magalh\u00e3es, el propio Consejo de Defensa del Patrimonio Hist\u00f3rico, Arqueol\u00f3gico, Art\u00edstico y Tur\u00edstico (Condephaat) es reacio a considerar a las centrales como patrimonio hist\u00f3rico. \u201cLa usina de Corumbata\u00ed, en Rio Claro, es la \u00fanica que est\u00e1 as\u00ed considerada por el estado. Las secretar\u00edas municipales de Cultura en general no se mueven en tal sentido.\u201d<\/p>\n<p>Magalh\u00e3es igualmente llama la atenci\u00f3n al respecto del tema ambiental. \u201cEn una buena cantidad de los lugares donde est\u00e1n esas centrales, los alrededores han sido devastados, reemplazados por plantaciones y pasturas, pero las \u00e1reas de las hidroel\u00e9ctrica se encuentran preservadas, incluso con sus montes naturales\u201d, dice. \u201cLas peque\u00f1as centrales son muy lindas. La usina Esmeril, en Patroc\u00ednio Paulista, tiene un salto de 90 metros. Se puede andar cinco minutos desde la casa de m\u00e1quinas y llegar a un lago formado por la cascada: s\u00f3lo se ve naturaleza alrededor\u201d, comenta. A ese hermoso paisaje, seg\u00fan dice, hoy en d\u00eda no lo ve casi nadie.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nHistoria de la energ\u00eda el\u00e9ctrica en el estado de S\u00e3o Paulo (1890-1960): Patrimonio industrial, paisaje y medio ambiente (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/57802\/historia-da-energia-eletrica-no-estado-de-sao-paulo-1890-1960-patrimonio-industrial-paisagem-e-m\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 12\/51424-2<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Gildo Magalh\u00e3es dos Santos Filho (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 682,670.72<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nMAGALH\u00c3ES, G. Is small really beautiful? Operating early Brazilian power plants. <strong>History of Energy<\/strong> (Electric Worlds). v. 8, p. 559-74, 2016.<br \/>\nMAGALH\u00c3ES, G. <a href=\"http:\/\/ieeexplore.ieee.org\/stamp\/stamp.jsp?arnumber=5711613\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Electricity in Brazil &#8211; Part 1<\/a>. <strong>IEEE Industry Applications Magazine<\/strong> (Print). v. 17\/2, p. 8-12, 2011; Part 2, v. 17\/3, p. 8-11\/69, 2011.<br \/>\nNOGUEIRA, D\u00e9bora Marques de Almeida y ARGOLLO FERRAO, Andr\u00e9 Munhoz de. <a href=\"http:\/\/periodicos.sbu.unicamp.br\/ojs\/index.php\/labore\/article\/view\/2091\/pdf_135\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Hidrel\u00e9cctricas no desenvolvimento urbano e territorial de S\u00e3o Paulo<\/a>. <strong>Labor &amp; Engenho<\/strong>. v. 9, p. 19-36, 2015.<\/p>\n<p><em>Libros<\/em><br \/>\nMagalh\u00e3es, G. <strong>For\u00e7a e luz: Eletricidade e moderniza\u00e7\u00e3o na Rep\u00fablica Velha<\/strong>. S\u00e3o Paulo, Unesp\/ FAPESP, 2000, 129 p.<br \/>\nMagalh\u00e3es, G. <strong>Hist\u00f3ria e energia \u2013 Mem\u00f3ria, informa\u00e7\u00e3o e sociedade<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Alameda\/ FAPESP, 2012, 375 p.<br \/>\nDiniz, R. <strong>100 anos de hist\u00f3ria e energia<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Via das Artes, 2012, 142 p.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Peque\u00f1as compa\u00f1\u00edas del siglo XIX conformaron el sector el\u00e9ctrico paulista","protected":false},"author":594,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[296,310],"coauthors":[1580],"class_list":["post-254408","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-energia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/594"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=254408"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254408\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=254408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=254408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=254408"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=254408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}