{"id":254416,"date":"2018-03-19T17:00:04","date_gmt":"2018-03-19T20:00:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=254416\/"},"modified":"2018-03-19T17:18:59","modified_gmt":"2018-03-19T20:18:59","slug":"benvenuti-doctores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/benvenuti-doctores\/","title":{"rendered":"<em>Benvenuti<\/em>, doctores"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_254417\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_01_252.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254417\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_01_252-300x171.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"171\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CAPH-USP  <\/span><\/a> Vista a\u00e9rea del conjunto de edificios de la Facultad de Medicina y Cirug\u00eda de S\u00e3o Paulo, creada en 1912, en la avenida Dr. Arnaldo<span class=\"media-credits\">CAPH-USP  <\/span><\/p><\/div>\n<p>La expansi\u00f3n de la caficultura por el interior de S\u00e3o Paulo a finales del siglo XIX desencaden\u00f3 un intenso flujo migratorio de trabajadores europeos, sobre todo italianos, en busca de mejores condiciones de vida. El arribo de esos inmigrantes para trabajar en la agricultura y en las f\u00e1bricas que empezaban a multiplicarse en las ciudades contribuy\u00f3 al desarrollo econ\u00f3mico y a la expansi\u00f3n demogr\u00e1fica del estado. Pero es poco conocida la trayectoria de los m\u00e9dicos italianos que tambi\u00e9n llegaron a S\u00e3o Paulo motivados por la ampliaci\u00f3n su campo de actuaci\u00f3n, como consecuencia de la creaci\u00f3n de instituciones de salud p\u00fablica. Se calcula que unos 250 m\u00e9dicos graduados en Italia se radicaron en tierras paulistas entre 1880 y 1930. Pueden parecer pocos, pero varios de ellos tuvieron una participaci\u00f3n destacada en la formaci\u00f3n y en el desarrollo de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica paulista, y dejaron su impronta en la historia de la salud del estado.<\/p>\n<p>A finales del siglo XIX, S\u00e3o Paulo pas\u00f3 a enfrentarse con las mismas enfermedades que castigaban a la ciudad de R\u00edo de Janeiro. La eclosi\u00f3n de epidemias de fiebre amarilla, peste bub\u00f3nica y viruela, entre otras, desencadenadas por las p\u00e9simas condiciones sanitarias y propagadas por el intenso movimiento poblacional entre las ciudades y el campo, alter\u00f3 las condiciones sanitarias del estado. Frente a la degradaci\u00f3n de las condiciones de vida de una poblaci\u00f3n en aumento, el gobierno italiano, bas\u00e1ndose en informes de agentes enviados para inspeccionar la situaci\u00f3n de vida y de trabajo de los inmigrantes, pas\u00f3 a desaconsejar la ida a Brasil. Presionado por el surgimiento de brotes y epidemias que afectaban no solamente a la poblaci\u00f3n sino tambi\u00e9n el desarrollo econ\u00f3mico, el gobierno de S\u00e3o Paulo elabor\u00f3 una serie de medidas de reforma de la salud p\u00fablica.<\/p>\n<div id=\"attachment_254418\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_02_252.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254418\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_02_252-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo del Museo Hist\u00f3rico de la FMUSP <\/span><\/a> Grabado del edificio del Instituto Vacunog\u00e9nico realizado por el artista paulista Wasth Rodrigues<span class=\"media-credits\">Archivo del Museo Hist\u00f3rico de la FMUSP <\/span><\/p><\/div>\n<p>Las acciones culminaron en la creaci\u00f3n de instituciones tales como el Instituto Bacteriol\u00f3gico en 1893 y el Instituto Vacunog\u00e9nico en 1894. Posteriormente, dichas instituciones se fusionaron con el nombre de Instituto Butantan. En 1940, sin embargo, al desvincularse del Butantan, el Instituto Bacteriol\u00f3gico pas\u00f3 a llamarse Instituto Adolfo Lutz. \u201cS\u00e3o Paulo fue el estado que m\u00e1s invirti\u00f3 en salud p\u00fablica y en el combate contra las enfermedades epid\u00e9micas en el viraje del siglo pasado\u201d, afirma el historiador Claudio Bertolli Filho, docente del Programa de Posgrado en Educaci\u00f3n para la Ciencia de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), con sede en la ciudad de Bauru, en el interior paulista. Seg\u00fan Bertolli Filho, la gravedad de las epidemias aceler\u00f3 el ritmo de los avances institucionales en esa \u00e1rea y ampli\u00f3 la demanda de profesionales de la salud. Atra\u00eddos por las nuevas condiciones, m\u00e9dicos italianos ya radicados en el pa\u00eds se mudaban desde otros estados a S\u00e3o Paulo o llegaban directamente provenientes del exterior.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n de empresarios de origen italiano en la industria paulista, como Francesco Matarazzo (1854-1937), estimul\u00f3 la creaci\u00f3n de hospitales, casas de beneficencia y sociedades de socorros mutuos como la Sociedad Italiana de Beneficencia de S\u00e3o Paulo \u2012que manten\u00eda al Hospital Umberto I, que funcion\u00f3 en el barrio de Bela Vista entre 1904 y 1993\u2012, atrayendo a\u00fan m\u00e1s a los profesionales extranjeros. \u201cLos m\u00e9dicos italianos ya ten\u00edan alg\u00fan conocimiento en microbiolog\u00eda y en enfermedades tropicales\u201d, dice Bertolli. \u201cOtros llegaron creyendo que su clientela cautiva estar\u00eda formada por los inmigrantes italianos, pero enseguida pasaron a atender a toda la poblaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<div id=\"attachment_254419\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_03_252.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-254419\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_03_252.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"441\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_03_252.jpg 400w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_03_252-120x176.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_03_252-250x368.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo del Museo Hist\u00f3rico de la FMUSP <\/span><\/a> Alfonso Bovero cre\u00f3 y organiz\u00f3 el Departamento de Anatom\u00eda de la Facultad Medicina de la USP<span class=\"media-credits\">Archivo del Museo Hist\u00f3rico de la FMUSP <\/span><\/p><\/div>\n<p>La situaci\u00f3n de la ciencia y de la cl\u00ednica m\u00e9dica italiana se distingu\u00eda de la del resto de Europa de finales del siglo XIX, seg\u00fan verific\u00f3 la soci\u00f3loga Maria do Rosario Rolfsen Salles, de la Universidade Anhembi Morumbi, en el libro intitulado <em>M\u00e9dicos italianos em S\u00e3o Paulo (1890-1930): um projeto de ascens\u00e3o social<\/em> (Sumar\u00e9, 1997). Seg\u00fan la investigadora, la laicizaci\u00f3n de la atenci\u00f3n m\u00e9dica que surgi\u00f3 tras la reforma protestante en Europa no se aplic\u00f3 en Italia. \u201cEl control que ejerc\u00eda la Iglesia en los hospitales y sobre las pr\u00e1cticas m\u00e9dicas dificultaba el ascenso profesional de los m\u00e9dicos en el pa\u00eds y la aplicaci\u00f3n del conocimiento adquirido\u201d, dice. La opci\u00f3n por la emigraci\u00f3n, de este modo, encontr\u00f3 su raz\u00f3n de ser tambi\u00e9n en las condiciones de desarrollo de la ciencia y de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica italiana.<\/p>\n<p>En esa \u00e9poca, los m\u00e9dicos paulistas cursaban en las escuelas de medicina de R\u00edo o de Bah\u00eda. En raros casos, iban a estudiar al exterior. \u201cAl traer y difundir nuevos conocimientos y pr\u00e1cticas de Europa, los m\u00e9dicos italianos cumplieron un rol importante en la ense\u00f1anza y en la investigaci\u00f3n m\u00e9dica desarrollada en S\u00e3o Paulo\u201d, comenta el soci\u00f3logo Luiz Antonio de Castro Santos, docente del Instituto de Humanidades, Artes y Ciencias de la Universidad Federal del Sur de Bah\u00eda (UFSB). De Castro Santos estudi\u00f3 la trayectoria de los m\u00e9dicos italianos en S\u00e3o Paulo durante la Primera Rep\u00fablica junto a Salles, entre ellas la de Giovanni Sanarelli, conocido por haber aislado el bacilo icteroide, considerado el causante de la fiebre amarilla. Actualmente se sabe que esta enfermedad es causada por un arbovirus del g\u00e9nero <em>Flavivirus<\/em>.<\/p>\n<div id=\"attachment_254421\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_05_252.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254421\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_05_252-300x155.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"155\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo del Museo Hist\u00f3rico de la FMUSP <\/span><\/a> En el barrio de Bela Vista, en S\u00e3o Paulo, el Hospital Umberto I atrajo a m\u00e9dicos italianos que estaban dispersos por Brasil<span class=\"media-credits\">Archivo del Museo Hist\u00f3rico de la FMUSP <\/span><\/p><\/div>\n<p>Sanarelli desembarc\u00f3 en S\u00e3o Paulo en 1898 y particip\u00f3 activamente en la campa\u00f1a de erradicaci\u00f3n de la fiebre amarilla en S\u00e3o Carlos do Pinhal, en el interior del estado. A partir de 1900 empezaron a llegar otros m\u00e9dicos provenientes de Italia, como Alfonso Splendore. A los 22 a\u00f1os de edad, Splendore particip\u00f3 en las actividades del Instituto Bacteriol\u00f3gico, cuyo jefe en ese entonces era el m\u00e9dico Adolfo Lutz (1855-1940), investigando y escribiendo sobre toxoplasmosis, leishmaniasis, blastomicosis sudamericana \u2012un tipo de infecci\u00f3n causada por hongos\u2012 y s\u00edfilis, una de las enfermedades consideradas villanas de la salud p\u00fablica en Brasil durante las primeras dos d\u00e9cadas del siglo XX.<\/p>\n<p>El peso de las enfermedades de los ojos entre los inmigrantes italianos fue responsable de la llegada de oftalm\u00f3logos como Giuseppe Zaccaro, quien particip\u00f3 en la erradicaci\u00f3n de la epidemia de conjuntivitis granulosa, tambi\u00e9n conocida como tracoma, en Tacuaritinga. El tracoma afect\u00f3 a una cantidad considerable de personas en el interior de S\u00e3o Paulo durante aquel per\u00edodo. La intensa propagaci\u00f3n de la enfermedad hizo que en 1906, las autoridades del estado creasen comisiones de tratamiento y profilaxis de la afecci\u00f3n, un servicio costoso, que exig\u00eda la instalaci\u00f3n de centros de tratamiento distribuidos por municipios que, en algunos casos, estaban a m\u00e1s de 400 kil\u00f3metros de la capital.<\/p>\n<div id=\"attachment_254420\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_04_252.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254420\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_04_252-300x210.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"210\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca del Instituto Pasteur<\/span><\/a> Fachada del Instituto Pasteur de S\u00e3o Paulo, inaugurado en agosto de 1903, en la capital paulista<span class=\"media-credits\">Biblioteca del Instituto Pasteur<\/span><\/p><\/div>\n<p>Tres a\u00f1os antes, en noviembre de 1903, el oftalm\u00f3logo italiano Francisco Pignatari ya se hab\u00eda anticipado a las acciones del Servicio Sanitario de S\u00e3o Paulo en la asistencia a las personas con tracoma al fundar el Hospital Oft\u00e1lmico de Morro Rojo, el primero de S\u00e3o Paulo, seg\u00fan la investigadora Soraya Lodola, del Instituto de Geociencias de la Universidad de Campinas (Unicamp). Dicho hospital dispon\u00eda de una capacidad para atender a 314 pacientes, con amplios salones y habitaciones apropiadas para los diversos tipos de enfermedades oft\u00e1lmicas. \u201cEn pocos meses, el hospital se convirti\u00f3 en un importante centro de asistencia para las personas con tracoma\u201d, dice Lodola. En 1906, seg\u00fan la investigadora, se atendieron 2.934 pacientes, de los cuales 2.390 padec\u00edan tracoma y 544 otras enfermedades oftalmol\u00f3gicas. \u201cLos aportes de Pignatari fueron de gran val\u00eda para la historia del combate contra la epidemia de tracoma\u201d, afirma.<\/p>\n<p>El movimiento de inter\u00e9s cient\u00edfico ligado a la medicina y a la salud p\u00fablica en S\u00e3o Paulo culmin\u00f3 en la creaci\u00f3n del Instituto Pasteur en agosto de 1903, en la capital del estado. Dicho instituto, orientado hacia el desarrollo de la medicina de laboratorio mediante la investigaci\u00f3n bacteriol\u00f3gica, la ense\u00f1anza de la microbiolog\u00eda y la producci\u00f3n de inmunizantes, gener\u00f3 un espacio de discusi\u00f3n, ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n cient\u00edfica, paliando en alguna medida la falta de una facultad de medicina en S\u00e3o Paulo, que s\u00f3lo ser\u00eda creada en 1912.<\/p>\n<div id=\"attachment_254425\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_06_252-1-e1521487126886.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-254425\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_06_252-1-e1521487126886-187x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"481\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n del libro  M\u00e9dicos italianos em S\u00e3o Paulo (1890-1930)<\/span><\/a> El m\u00e9dico italiano Alfonso Splendore trabaj\u00f3 junto a Adolfo Lutz en el antiguo Instituto Bacteriol\u00f3gico<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n del libro  M\u00e9dicos italianos em S\u00e3o Paulo (1890-1930)<\/span><\/p><\/div>\n<p>El instituto fue dirigido inicialmente por el m\u00e9dico italiano Ivo Bandi, que dej\u00f3 el cargo por divergencias con el m\u00e9dico infect\u00f3logo Em\u00edlio Ribas (1862-1925), en ese entonces director del Servicio Sanitario Paulista. En 1906, Antonio Carini, bacteri\u00f3logo italiano y director del Instituto de Bacteriolog\u00eda, Seroterapia y Enfermedades Infecciosas de Berna, en Suiza, acept\u00f3 el cargo de director del Pasteur, ampliando los trabajos del instituto en el tratamiento antirr\u00e1bico. \u201cLos m\u00e9dicos brasile\u00f1os esperaban de los italianos un conocimiento m\u00e9dico m\u00e1s perfeccionado que aqu\u00e9l que se ense\u00f1aba en las escuelas m\u00e9dicas nacionales\u201d, dice Bertolli. \u201cPor eso los invitaban a venir a S\u00e3o Paulo\u201d. Seg\u00fan Castro Santos, tambi\u00e9n se esperaba de esos profesionales una formaci\u00f3n cl\u00ednica basada en investigaciones en salud p\u00fablica, lo que m\u00e1s tarde contribuy\u00f3 a la formaci\u00f3n de m\u00e9dicos en el Instituto de Higiene \u2013la actual Facultad de Salud P\u00fablica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP)\u2013,<\/p>\n<div id=\"attachment_254422\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_06_252-e1521487218804.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254422\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/088_memoria_06_252-e1521487218804-300x227.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"227\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo del Museo Hist\u00f3rico de la FMUSP <\/span><\/a> En 1912, el bacteri\u00f3logo Antonio Carini dej\u00f3 la direcci\u00f3n del Pasteur para ejercer la docencia en la Facultad de Medicina de S\u00e3o Paulo junto al pat\u00f3logo Alessandro Donati (<em>a la izq<\/em>.)<span class=\"media-credits\">Archivo del Museo Hist\u00f3rico de la FMUSP <\/span><\/p><\/div>\n<p>creado en 1918.<\/p>\n<p>En 1912, muchos de los profesionales italianos dejaron los institutos donde trabajaban para ejercer la docencia en la reci\u00e9n creada Facultad de Medicina y Cirug\u00eda de S\u00e3o Paulo, que empez\u00f3 a funcionar al a\u00f1o siguiente. Las clases de las asignaturas cl\u00ednicas, en general, estaban a cargo de docentes de la elite m\u00e9dica paulista, mientras que las materias b\u00e1sicas, tales como parasitolog\u00eda, microbiolog\u00eda, fisiolog\u00eda, patolog\u00eda y anatom\u00eda patol\u00f3gica, quedaban por cuenta de los profesores extranjeros. Alessandro Donati se convirti\u00f3 en profesor de patolog\u00eda general y experimental y Carini dej\u00f3 el Instituto Pasteur para ense\u00f1ar microbiolog\u00eda e inmunolog\u00eda en la nueva facultad.<\/p>\n<p>Otro nombre importante en la consolidaci\u00f3n de la ense\u00f1anza m\u00e9dica paulista es el del anatomista italiano Alfonso Bovero, quien se uni\u00f3 al cuerpo docente de la nueva facultad por invitaci\u00f3n del m\u00e9dico Arnaldo Vieira de Carvalho (1867-1920), uno de los mentores de la Facultad de Medicina y Cirug\u00eda, una de las unidades que en 1934 conformaron la USP. Bovero lleg\u00f3 a S\u00e3o Paulo como \u201cuna eminencia acad\u00e9mica\u201d debido al prestigio que hab\u00eda obtenido en Europa. \u201cEl anatomista italiano cre\u00f3 y organiz\u00f3 el Departamento de Anatom\u00eda de la facultad, y fue uno de los primeros que ense\u00f1\u00f3 en Brasil que la anatom\u00eda como disciplina deber\u00eda entenderse como un saber propio, que cobraba importancia cuando se la asociaba con disciplinas tales como la fisiolog\u00eda y la patolog\u00eda\u201d, escribi\u00f3 Bertolli en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancia, Sa\u00fade \u2014 Manguinhos<\/em> junto a la psic\u00f3loga Ana Carolina Talamoni, en donde se aborda la ense\u00f1anza de la anatom\u00eda en Brasil a la luz de las ideas de Bovero.<\/p>\n<p>Bovero cont\u00f3 tambi\u00e9n con un campo f\u00e9rtil de investigaci\u00f3n en el Hospital Umberto I, y junto a otros m\u00e9dicos e investigadores ayud\u00f3 a fundar la <em>Revista ARS M\u00e9dica<\/em>. Esta publicaci\u00f3n se erigi\u00f3 en un importante veh\u00edculo de discusi\u00f3n de los resultados de los estudios desarrollados en la Facultad de Medicina y, al mismo tiempo, acerc\u00f3 a las \u00e1reas de la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n, toda vez que gran parte de los trabajos publicados eran de docentes de la nueva escuela m\u00e9dica de S\u00e3o Paulo, seg\u00fan Salles. \u201cLa participaci\u00f3n de los m\u00e9dicos italianos fue determinante para la formaci\u00f3n de la comunidad cient\u00edfica paulista, para el desarrollo de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y para la difusi\u00f3n de la ciencia microbiol\u00f3gica\u201d, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Italianos hicieron su aporte a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en S\u00e3o Paulo","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[295,310,316],"coauthors":[662],"class_list":["post-254416","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-educacion","tag-historia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254416","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=254416"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254416\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=254416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=254416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=254416"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=254416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}