{"id":254428,"date":"2018-03-19T17:02:08","date_gmt":"2018-03-19T20:02:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=254428\/"},"modified":"2018-03-19T17:24:37","modified_gmt":"2018-03-19T20:24:37","slug":"los-caminos-para-promover-la-innovacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-caminos-para-promover-la-innovacion\/","title":{"rendered":"Los caminos para promover la innovaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/094_carreiras_01_252.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-254429\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/094_carreiras_01_252-300x161.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"161\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Raul Aguiar<\/span><\/a>La preocupaci\u00f3n por proteger los resultados de las investigaciones cient\u00edficas con finalidades econ\u00f3micas, algo bastante com\u00fan en las empresas, paulatinamente empieza tambi\u00e9n a hacerse m\u00e1s presente entre los investigadores brasile\u00f1os de la academia. En parte esto se debe a las iniciativas de algunas universidades, que en los \u00faltimos a\u00f1os han pasado a dise\u00f1ar estrategias orientadas hacia la promoci\u00f3n de una cultura de la propiedad intelectual y de la gesti\u00f3n de la innovaci\u00f3n entre sus alumnos, docentes e investigadores. La idea es orientarlos con relaci\u00f3n a los requisitos necesarios para que un producto o un proceso puedan patentarse, a los efectos de hacer posible su explotaci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>La patente es un t\u00edtulo de propiedad temporal sobre una invenci\u00f3n. Es concedida a los detentores de los derechos sobre una creaci\u00f3n que pueda fabricarse o que constituya una soluci\u00f3n innovadora referente a un problema t\u00e9cnico de un determinado campo. En la patente tambi\u00e9n se especifican aspectos t\u00e9cnicos relacionados con la obtenci\u00f3n de la innovaci\u00f3n que fue objeto de la solicitud. Se trata de un documento cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico que puede ser muy bien aprovechado por los cient\u00edfico durante el desarrollo de sus investigaciones.<\/p>\n<p>Los titulares de los derechos sobre la creaci\u00f3n pueden ser los autores del invento, pero a menudo lo son sus empleadores o sus financistas. En Brasil, el an\u00e1lisis y la eventual concesi\u00f3n de las patentes queda a cargo del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI). En caso de que sean concedidas, podr\u00e1 explot\u00e1rselas comercialmente durante un m\u00e1ximo de 20 a\u00f1os a partir de la fecha de dep\u00f3sito de la solicitud. Luego las invenciones quedan bajo dominio p\u00fablico y puede explot\u00e1rselas econ\u00f3micamente sin necesidad de pagarles regal\u00edas a sus propietarios.<\/p>\n<p>Los expertos recomiendan que desde la planificaci\u00f3n de un proyecto, y a lo largo de su desarrollo, los investigadores verifiquen si sus posibles resultados contemplan las tres exigencias b\u00e1sicas en lo que hace a una solicitud de patente: si puede consider\u00e1rselos como una novedad (si no est\u00e1n comprendidos en el as\u00ed llamado estado de la t\u00e9cnica, que consiste en todo aquello que est\u00e1 accesible al p\u00fablico antes de la fecha de dep\u00f3sito), si se encuadran como una actividad inventiva (no se puede patentar lo obvio: una patente debe ser el resultado de un esfuerzo de investigaci\u00f3n) y si puede reproduc\u00edrselos industrialmente de alguna manera (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/03\/10\/senderos-para-la-proteccion-intelectual\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 217<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Con 56 solicitudes depositadas, la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) fue la instituci\u00f3n brasile\u00f1a de educaci\u00f3n superior mejor posicionada en el <em>ranking<\/em> del INPI de dep\u00f3sitos de pedidos de patentes en 2015. De acuerdo con el f\u00edsico Ado Jorio de Vasconcelos, prorrector de Investigaci\u00f3n de dicha universidad, este hito es el fruto del trabajo realizado por el N\u00facleo de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica de la UFMG, que desde 2006 cuenta con un sector de an\u00e1lisis y redacci\u00f3n de patentes. \u201cTambi\u00e9n a partir de 2010 pasamos a hacer un trabajo de educaci\u00f3n de la comunidad cient\u00edfica, llamando la atenci\u00f3n sobre la importancia de la protecci\u00f3n intelectual\u201d, explica.<\/p>\n<p>Hasta el a\u00f1o 2005, la UFMG sumaba 160 patentes. En 2015 dicha cifra trep\u00f3 a 747. \u201cLa UFMG deposit\u00f3 en los \u00faltimos 10 a\u00f1os cinco veces m\u00e1s patentes que en toda su historia previa\u201d, informa Ado Jorio. Seg\u00fan el f\u00edsico, es importante que los cient\u00edficos realicen b\u00fasquedas peri\u00f3dicas en bases de patentes para verificar si sus investigaciones presentan efectivamente alguna novedad pasible de ser patentada. \u201cSi la b\u00fasqueda se restringe a los bancos de art\u00edculos acad\u00e9micos, los investigadores quedar\u00e1n desfasados al cabo de algunos meses, toda vez que existe un largo intervalo entre la remisi\u00f3n de un art\u00edculo y su publicaci\u00f3n\u201d, explica Vera Cr\u00f3sta, consultora del \u00e1rea de innovaci\u00f3n y transferencia de tecnolog\u00eda de VC Consultoria y de la Asociaci\u00f3n Nacional de Investigaci\u00f3n y Desarrollo de Empresas Innovadoras (Anpei).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de preocuparse por la originalidad de la investigaci\u00f3n, al pensar en la posibilidad de proteger sus resultados, es importante que el investigador sepa que la patente no posee una finalidad en s\u00ed misma. El objetivo final de una patente es licenciarla, lo que permite su explotaci\u00f3n econ\u00f3mica a cargo de una o m\u00e1s empresas. Una licencia es una autorizaci\u00f3n que le concede el titular del registro intelectual a quien pretende fabricar o comercializar el producto patentado. El contrato entre las partes interesadas estipula los plazos de fabricaci\u00f3n, las regal\u00edas que se pagar\u00e1n y las multas, por ejemplo.<\/p>\n<p>Existen varios repositorios para efectuar la consulta de patentes en Brasil y en el exterior. Algunos son gratuitos, como la base de datos de la oficina de patentes de Estados Unidos (USPTO), que re\u00fane alrededor de 7 millones de documentos de patentes de diversas \u00e1reas del conocimiento, y Espacenet, mantenida por la Oficina Europea de Patentes (EPO), con m\u00e1s de 60 millones de patentes de distintos pa\u00edses. Otros son pagos, como Derwent Innovations Index, de Thomson Reuters, que contiene res\u00famenes de m\u00e1s de 11 millones de patentes. Los investigadores de las universidades p\u00fablicas de Brasil pueden ingresar gratuitamente a los repositorios pagos a trav\u00e9s del Portal de Peri\u00f3dicos de la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/propriedad-intelectual.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-254430\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/propriedad-intelectual-300x166.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"166\" \/><\/a>La b\u00fasqueda en repositorios nacionales e internacionales le permite al investigador contar con un mejor conocimiento sobre el estado del arte en sus \u00e1reas de inter\u00e9s, independientemente de si la obtenci\u00f3n de patentes es o no uno de los objetivos de su propia investigaci\u00f3n. La revisi\u00f3n de la literatura pertinente, ya sea en revistas cient\u00edficas o en bancos de patentes, es esencial en cualquier esfuerzo de investigaci\u00f3n en busca de resultados in\u00e9ditos que puedan promover el avance del conocimiento. \u201cAntes de redactar la solicitud, es recomendable que el investigador efect\u00fae una b\u00fasqueda previa en los archivos del INPI para analizar documentos de patentes que aborden temas similares al suyo\u201d, sugiere Ana Maria Nunes Gimenez, investigadora del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica de la Universidad de Campinas (DPCT-Unicamp). Seg\u00fan Nunes Gimenez, es importante evitar la divulgaci\u00f3n de informaci\u00f3n in\u00e9dita en eventos o publicaciones cient\u00edficas antes de concretar el dep\u00f3sito de la solicitud. Eso posteriormente puede comprometer la obtenci\u00f3n de la patente. Sin embargo, una vez realizado el dep\u00f3sito, el investigador puede divulgar los resultados de su trabajo normalmente, explica la investigadora.<\/p>\n<p>La consulta en bancos de patentes es una estrategia que aplican desde hace alg\u00fan tiempo los investigadores de Clorovale Diamantes, una empresa productora de diamantes sint\u00e9ticos creada en 1997 y financiada por el Programa Investigaci\u00f3n Innovadora en Peque\u00f1as Empresas (Pipe), de la FAPESP. \u201cEs una etapa fundamental del proceso de elaboraci\u00f3n de nuestros proyectos cient\u00edficos\u201d, explica el f\u00edsico Vladimir Airoldi, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), con sede en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, en el interior paulista, y socio fundador de Clorovale. \u201cEso nos ayuda a planificar la investigaci\u00f3n de manera tal de que su enfoque recaiga m\u00e1s sobre lo in\u00e9dito y sobre las posibles aplicaciones de sus resultados\u201d. Airoldi tiene actualmente cinco solicitudes de patente depositadas en el INPI y una patente concedida, referente al uso del diamante sint\u00e9tico aplicado a fresas odontol\u00f3gicas que est\u00e1n presentes en el mercado desde hace m\u00e1s de 10 a\u00f1os. Dicha patente le fue concedida en Brasil, Estados Unidos, Europa, Australia, China y Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Otra empresa que se apoya en esta estrategia es Apis Flora. \u201cLa investigaci\u00f3n previa nos ayuda a no reinventar la rueda. Evitamos perder tiempo y as\u00ed nos enfocamos en aquello que realmente no existe\u201d, dice Andresa Berretta, gerente de Investigaci\u00f3n, Desarrollo e Innovaci\u00f3n de la empresa. Con sede en Ribeir\u00e3o Preto (S\u00e3o Paulo), Apis Flora fue una de las pioneras en Brasil en la fabricaci\u00f3n de productos a base de miel y prop\u00f3leos. La empresa, creada en 1982, cuenta con cuatro patentes relacionadas con prop\u00f3leos: un extracto estandarizado, un gel termorreversible, una biomembrana y micropart\u00edculas a base de este producto (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/12\/20\/la-riqueza-de-la-colmena\/?cat=tecnologia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 241<\/em><\/a>). Seg\u00fan Berretta, las primeras cuatro solicitudes de patentes de Apis Flora fueron redactadas por su equipo interno. \u201cContamos con las orientaciones de t\u00e9cnicos de un estudio de patentes que contratamos\u201d, comenta. M\u00e1s recientemente, habida cuenta de la cantidad de proyectos que posee en marcha, la empresa pas\u00f3 a remitirles los informes t\u00e9cnicos a estudios externos que se encargan de la redacci\u00f3n del pedido de patente junto al equipo de Apis Flora.<\/p>\n<p>El dep\u00f3sito de una patente implica el pago de tasas y tambi\u00e9n a empresas especializadas en la redacci\u00f3n de la solicitud de propiedad intelectual. En Brasil, este dep\u00f3sito cuesta entre 70 y 260 reales, dependiendo de la naturaleza del depositante y si es electr\u00f3nico o en papel. En Estados Unidos, var\u00eda entre 70 y 280 d\u00f3lares. Sumado a esto est\u00e1n tambi\u00e9n los honorarios de los agentes de propiedad intelectual que ayudan en el proceso de redacci\u00f3n y dep\u00f3sito, adem\u00e1s de los costos futuros del mantenimiento de los pedidos, las anualidades, las tarifas de concesi\u00f3n, etc. Seg\u00fan Patr\u00edcia Leal Gestic, directora de Propiedad Intelectual de la Agencia de Innovaci\u00f3n de la Unicamp (Innova Unicamp), la Universidad de Campinas asume la gesti\u00f3n de la mayor parte de los activos y los gastos de todo el proceso de protecci\u00f3n, desde las etapas de an\u00e1lisis y redacci\u00f3n hasta las tasas oficiales. \u201cEn julio de 2016, la Unicamp lleg\u00f3 a la marca de mil patentes activas en Brasil y en el exterior. De dicho total, 130 est\u00e1n licenciadas en el mercado\u201d, informa.<\/p>\n<p>Patr\u00edcia Villar Martins, coordinadora de Propiedad Intelectual de la Agencia de Innovaci\u00f3n de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), hace hincapi\u00e9 en la importancia de que los cient\u00edficos consulten a las agencias de innovaci\u00f3n o a los n\u00facleos de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica (NIT) de sus instituciones. \u201cEsos organismos orientan a los investigadores durante todo el proceso de protecci\u00f3n, gesti\u00f3n y mantenimiento de las patentes, desde el dep\u00f3sito hasta la concesi\u00f3n de las mismas\u201d, explica. Seg\u00fan Villar Martins, la comunidad cient\u00edfica a\u00fan desconoce qu\u00e9 modalidades de protecci\u00f3n existen, cu\u00e1les son sus requisitos, la importancia de la patente para el cient\u00edfico y para la universidad y cu\u00e1les son las mejores estrategias para sacar un producto al mercado por la v\u00eda de la transferencia de tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>Para las universidades que no tienen agencias de innovaci\u00f3n y para las empresas, el camino es consultar a estudios especializados en la prestaci\u00f3n de servicios de consultor\u00eda en propiedad intelectual. Seg\u00fan la agente de propiedad intelectual Leonor Magalh\u00e3es Galv\u00e3o, socia responsable del departamento de patentes de Magellan IP, en R\u00edo de Janeiro, \u201cmuchos investigadores no saben qu\u00e9 es o c\u00f3mo se elabora una solicitud de patente\u201d.<\/p>\n<p>Para Vera Cr\u00f3sta, es importante que al pedido lo redacte un profesional especializado en propiedad intelectual. Ocurre que la redacci\u00f3n de la solicitud de patente es muy diferente a la de un art\u00edculo cient\u00edfico. \u201cSe requiere tener una visi\u00f3n de mercado para conocer las posibles aplicaciones del producto o proceso desarrollado. Si las reivindicaciones se elaboran bas\u00e1ndose \u00fanicamente en una perspectiva acad\u00e9mica, el radio que abarque la solicitud podr\u00e1 ser restringido, lo que dificultar\u00e1 su licenciamiento y la explotaci\u00f3n comercial a cargo de alguna empresa interesada\u201d, dice. Despu\u00e9s del dep\u00f3sito, el pedido permanece hasta 18 meses en secreto antes de su publicaci\u00f3n en la <em>Revista Eletr\u00f4nica da Propriedade Industrial<\/em> (<em>RPI<\/em>) del INPI. En caso de que se otorgue la patente, la misma entrar\u00e1 en vigencia a partir de la fecha del dep\u00f3sito de la solicitud. De este modo, cualquiera que tenga acceso a la informaci\u00f3n del pedido e intente copiar el producto, incluso antes de la concesi\u00f3n de la patente, puede ser intimado a pagar los derechos de propiedad intelectual.<\/p>\n<p>La falta de orientaci\u00f3n suele llevar a los investigadores a cometer equ\u00edvocos, como el de presentar un pedido en Estados Unidos s\u00f3lo porque el tiempo de an\u00e1lisis es menor. En promedio, la USPTO tarda cuatro a\u00f1os para conceder o negar una patente, mientras que en Brasil el tiempo de espera puede llegar a 14 a\u00f1os. \u201cEl tema es que la obtenci\u00f3n de una patente en Estados Unidos no le garantiza al investigador el derecho de exclusividad sobre esa misma invenci\u00f3n en Brasil\u201d, explica Magalh\u00e3es Galv\u00e3o. \u201cLa patente es un derecho territorial\u201d, aclara Patr\u00edcia Tedeschi, del N\u00facleo de Patentes y Licencias de Tecnolog\u00edas (Nuplitec), responsable de la gesti\u00f3n de la propiedad intelectual de proyectos financiados por la FAPESP. \u201cLas ventajas de patentar ac\u00e1 en Brasil o en Estados Unidos depender\u00e1n de la estrategia que defina el interesado en el registro\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>De acuerdo con un informe de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Propiedad Intelectual (Wipo, en ingl\u00e9s), Estados Unidos es el pa\u00eds con m\u00e1s patentes v\u00e1lidas, con 2.200.000 registradas. Luego se ubica Jap\u00f3n, con 1.600.000. Estas cifras traducen m\u00e1s que los meros resultados de esos esfuerzos inventivos nacionales: los pa\u00edses poseen culturas de propiedad intelectual sumamente diversas, con apreciaciones distintas sobre aquello que puede considerarse como acreedor de una patente. Brasil se ubica en el 19\u00ba puesto, con 41.453 patentes v\u00e1lidas. La posici\u00f3n brasile\u00f1a tambi\u00e9n tiene relaci\u00f3n con la demora en el an\u00e1lisis de los pedidos remitidos al INPI. El proceso entre el dep\u00f3sito y la concesi\u00f3n de la patente tarda entre ocho y 14 a\u00f1os. En 2016, el organismo cerr\u00f3 el a\u00f1o con una lista de espera de 243.820 solicitudes pendientes. S\u00f3lo 25.481 se concluyeron. En total, 31.020 nuevas solicitudes entraron en la cola del instituto en 2016. \u201cNuestra capacidad para evaluar los pedidos ha sido menor que el flujo de entrada de esas solicitudes\u201d, reconoce Luiz Pimentel, presidente del INPI.<\/p>\n<p>El organismo cuenta actualmente con 292 expertos para analizar todos los pedidos de patentes. En Estados Unidos son alrededor 6 mil examinadores. Para acelerar los an\u00e1lisis, el INPI contrat\u00f3 a 95 nuevos analistas en 2017. Estos profesionales est\u00e1n actualmente en proceso de capacitaci\u00f3n y empezar\u00e1n a trabajar al cabo de 18 meses, como m\u00e1ximo. Existen casos en que el organismo ofrece un an\u00e1lisis prioritario, como en el caso de tecnolog\u00edas orientadas a la conservaci\u00f3n del medio ambiente, y patentes consideradas estrat\u00e9gicas, especialmente para el Sistema \u00danico de Salud, entre otras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los caminos para promover la innovaci\u00f3n","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1217],"tags":[289,312],"coauthors":[662],"class_list":["post-254428","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-carreiras-es","tag-comunicacion","tag-innovacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254428","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=254428"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254428\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=254428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=254428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=254428"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=254428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}