{"id":254795,"date":"2018-04-12T14:41:23","date_gmt":"2018-04-12T17:41:23","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=254795\/"},"modified":"2018-04-12T15:09:24","modified_gmt":"2018-04-12T18:09:24","slug":"los-precursores-de-lobato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-precursores-de-lobato\/","title":{"rendered":"Los precursores de Lobato"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-254798\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-3-702x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"437\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a>Tras permanecer in\u00e9ditos durante al menos 120 a\u00f1os, finalmente fueron publicados los <em>Versos para os pequeninos<\/em>, a fines del mes de febrero. Con 24 poemas infantiles escritos entre 1886 y 1897 por el licenciado en Derecho y educador fluminense Jo\u00e3o K\u00f6pke (1852-1926) que fueron rescatados por investigadores de la Universidad de Campinas (Unicamp), los <em>Versos<\/em> se suman a otros hallazgos de expertos de distintas universidades del pa\u00eds que revelan los autores nacionales y los mecanismos de funcionamiento del mercado editorial de libros para ni\u00f1os hacia el final del siglo XIX y comienzo del siglo XX. La articulaci\u00f3n entre editores, escritores, divulgadores y lectores empez\u00f3 a formarse d\u00e9cadas antes de la publicaci\u00f3n, en 1920, de <em>A menina do narizinho arrebitado<\/em>, el primer libro del escritor paulista Jos\u00e9 Bento Renato Monteiro Lobato (1882-1948), autor de una obra vasta y reconocida (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2009\/03\/01\/el-latifundio-de-lobato\/?cat=humanidades\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<\/a><em>, edici\u00f3n n\u00ba 157 y <\/em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2012\/08\/22\/el-brasil-visto-desde-la-quinta\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Especial 50 A\u00f1os<\/a>). En estudios recientes se reitera como conclusi\u00f3n que Monteiro Lobato moderniz\u00f3 la literatura infantil brasile\u00f1a, pero no fue quien la cre\u00f3, a diferencia de lo que sosten\u00edan investigadores y escritores del pasado. Uno de sus primeros bi\u00f3grafos, el escrito paulista Edgard Cavalheiro (1911-1958), en un comentario bastante citado en estudios del \u00e1rea, apart\u00f3 a los precursores al afirmar que antes de Monteiro Lobato \u201cla literatura infantil pr\u00e1cticamente no exist\u00eda entre nosotros\u201d y \u201clo \u00fanico que exist\u00eda era el cuento folkl\u00f3rico\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEn una carta que le enviara a un amigo, en 1919, Monteiro Lobato le comentaba que no hab\u00eda nada para leerle a sus hijos a no ser el libro de f\u00e1bulas de Jo\u00e3o K\u00f6pke. \u00c9l hac\u00eda alusi\u00f3n a la calidad de las obras disponibles, adaptaciones de obras europeas e incluso libros de autores nacionales, pero eso no es la pura verdad\u201d, dice Marisa Lajolo, docente de la Unicamp y de la Universidad Presbiteriana Mackenzie, quien retoma el tema en el libro <em>Literatura infantil brasileira: Uma nova\/ outra nova hist\u00f3ria<\/em> (FTD-PUC Press, 2017), que saldr\u00e1 a la venta en el mes de abril, en coautor\u00eda con Regina Zimmermann. \u201cEn 1920, Monteiro Lobato recibe de la imprenta que estaba imprimiendo la primera edici\u00f3n de <em>Narizinho arrebitado<\/em> la noticia de que <em>Primeiro livro de leitura<\/em>, de K\u00f6pke, servir\u00eda como modelo para la impresi\u00f3n de su historia\u201d. Seg\u00fan Lajolo, Lobato realiz\u00f3 transformaciones radicales en la literatura infantil, \u201ctal como los modernistas de 1922 lo hicieron en la literatura para adultos\u201d y, a partir de la d\u00e9cada de 1930, gan\u00f3 mucha mayor visibilidad que cualquier otro autor anterior a \u00e9l.<\/p>\n<p>El hijo mayor de K\u00f6pke, Winckelmann K\u00f6pke (1886-1951), fue quien inicialmente conserv\u00f3 el manuscrito original de 54 p\u00e1ginas de <em>Versos para os pequeninos<\/em>, con sus poemas ordenados correlativamente y las respectivas ilustraciones a p\u00e1gina completa, recortadas de otros libros, que serv\u00edan como referencia para aquel que las reprodujera. Probablemente, Winckelmann se lo habr\u00eda entregado a su hijo Jos\u00e9, quien a su vez se lo confi\u00f3 a su hija mayor, Maria Izabel K\u00f6pke Ramos, bisnieta de Jo\u00e3o K\u00f6pke. Una de las hermanas de Maria Izabel, Maria Lygia K\u00f6pke Santos, mencion\u00f3 el libro en su tesis doctoral, presentada en 2013 en la Facultad de la Educaci\u00f3n de la Universidad de Campinas (FE-Unicamp). Despu\u00e9s de eso, ella le entreg\u00f3 los originales a su directora de tesis, Norma Ferreira, docente de la FE-Unicamp. Ferreira analiz\u00f3 los <em>Versos <\/em>en su tesis de libre docencia, que presentara en 2014 y ahora se public\u00f3 en formato de libro, junto con los poemas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-254799\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-4-695x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"442\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a>Luego de construir una carrera respetada como educador en escuelas de las ciudades de S\u00e3o Paulo y Campinas, K\u00f6pke se mud\u00f3 en 1886 a R\u00edo de Janeiro y fund\u00f3 el Instituto Henrique K\u00f6pke, denominado as\u00ed en honor a su padre. El instituto funcionaba era una escuela particular, que funcion\u00f3 hasta 1897 y le serv\u00eda para lanzar sus propios libros de alfabetizaci\u00f3n y de lecturas para ni\u00f1os. Fue como director del instituto que K\u00f6pke se present\u00f3 en el pr\u00f3logo de los <em>Versos<\/em>, con grandes letras manuscritas. Seg\u00fan Ferreira, el prop\u00f3sito de su libro era ofrecerles a los ni\u00f1os una lectura amena y aplicar el m\u00e9todo anal\u00edtico de alfabetizaci\u00f3n, que \u00e9l ya hab\u00eda desarrollado en otros libros, el primero de ellos publicado en 1884 por la editorial Francisco Alves.<\/p>\n<p>Los poemas son historias alegres con rimas simples, que versan sobre la Luna, los abuelos, bromas, juguetes, animales y canciones para ni\u00f1os [<em>lea al lado, algunos tramos del poema <\/em>O balan\u00e7o (el columpio)]. \u201cLos <em>Versos para os pequeninos<\/em> ofrecen, en forma m\u00e1s contundente que en sus obras editadas, otra faceta de Jo\u00e3o K\u00f6pke: la de un escritor que se propone conquistar al lector ni\u00f1o mediante una representaci\u00f3n del universo infantil que cuestiona el conocimiento, la verdad y la realidad\u201d, escribi\u00f3 Ferreira en su tesis de libre docencia.<\/p>\n<p>Desde su perspectiva, la libertad y la informalidad de los poemas no encajaban en las propuestas pedag\u00f3gicas predominantes al comienzo del siglo XX, que apreciaban los poemas educativos y a los ni\u00f1os de buena conducta, como los de <em>Livros das crian\u00e7as<\/em>, de la educadora paulista Zalina Rolim (1867-1961), de 1897. \u201cK\u00f6pke era bastante cr\u00edtico de las propuestas educativas de aquel per\u00edodo, como lo fue el plan pedag\u00f3gico, adoptado para la creaci\u00f3n del Jard\u00edn de Infantes, el cual, seg\u00fan \u00e9l, presentaba salones superpoblados y cerrados, recreos cortos entre clases y docentes inexpertos\u201d, dice Ferreira. \u201cLa irreverencia en los poemas se convirti\u00f3, d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, en una marca de estilo para Monteiro Lobato\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_254804\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-9.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-254804\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-9.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-9.jpg 585w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-9-120x171.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-9-250x356.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> <em>Jo\u00e3o Felpudo<\/em> en la tapa de la revista <em>O Tico-Tico<\/em> de 1925<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong><em>Jo\u00e3o Felpudo<\/em><\/strong><strong> en Brasil<br \/>\n<\/strong>A su vez, cuando estaba culminando su investigaci\u00f3n de posdoctorado en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), la historiadora Patr\u00edcia Raffaini, mientras estudiaba peri\u00f3dicos antiguos en el sitio web de la Biblioteca Nacional, al comienzo de 2016, se top\u00f3 con el siguiente anuncio: \u201cJo\u00e3o Felpudo \u2013 Historias alegres para ni\u00f1os traviesos con veinticuatro dibujos extra\u00f1os\u201d en la edici\u00f3n del 4 de diciembre de 1860 del <em>Jornal do Commercio<\/em>, de R\u00edo de Janeiro. Ese aviso era un registro de la primera edici\u00f3n de un libro de mucho \u00e9xito que se public\u00f3 en Alemania, en 1844. Su autor fue el m\u00e9dico Heinrich Hoffmann, quien lo escribi\u00f3 para su hijo de tres a\u00f1os, y conten\u00eda abundantes ilustraciones y cuentos cortos de ni\u00f1os que eran severamente castigados porque no les gustaba la sopa o ba\u00f1arse. Raffaini encontr\u00f3 al traductor original, el juez Henrique Velloso de Oliveira (1804-1861), posiblemente, uno de los responsables de la adaptaci\u00f3n del t\u00edtulo original \u2013<em>Der Struwwelpeter<\/em>\u2013, cuya traducci\u00f3n literal ser\u00eda <em>Pedro despeinado<\/em>.<\/p>\n<p>La historiadora encontr\u00f3 despu\u00e9s otras propagandas de <em>Jo\u00e3o Felpudo<\/em> en el <em>Jornal do Commercio<\/em>, que indicaba una de las formas mediante las cuales la editorial Laemmert promov\u00eda la venta de los libros. En 1894, tal como ella ya lo hab\u00eda comprobado, el editor fluminense Pedro Quaresma (1863-1921), due\u00f1o de la Livraria do Povo, invirti\u00f3 en anuncios de media p\u00e1gina para promover el relanzamiento de una producci\u00f3n nacional, <em>Contos da carochinha<\/em> [Cuentos fant\u00e1sticos], puesto que los 5 mil ejemplares de la primera edici\u00f3n se habr\u00edan agotado en menos de un mes. <em>Contos da carochinha<\/em> inauguraba una serie de libros compilados por el periodista carioca Alberto Figueiredo Pimentel (1869-1914) cuyo prop\u00f3sito era presentar con un lenguaje coloquial, las f\u00e1bulas de autores europeos, con animales parlantes, lobisones, santos y hadas. Con esos libros, Quaresma abogaba por la creaci\u00f3n de una literatura infantil de corte popular, con ediciones sencillas y m\u00e1s baratas que las traducciones refinadas de las editoriales Laemmert, de propietarios alemanes, Garnier, de origen franc\u00e9s, y Francisco Alves, portuguesa.<\/p>\n<div id=\"attachment_254803\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-8.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-254803\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-8-878x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"350\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Anuncio de la edici\u00f3n brasile\u00f1a de 1860 (<em>arriba<\/em>) y el dibujo original, de 1844<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl mercado de libros para ni\u00f1os y j\u00f3venes era pr\u00f3spero hacia el final del siglo XIX, un per\u00edodo en el cual se cre\u00eda que hab\u00eda poco o casi nada a disposici\u00f3n de los j\u00f3venes lectores\u201d, dice Raffaini. \u201cLos editores invert\u00edan en ese segmento hab\u00eda muchas obras, como fue el caso de <em>Jo\u00e3o Felpudo<\/em>, que ya hab\u00edan sido traducidas. La producci\u00f3n de obras con autores nacionales era incipiente\u201d. Ella comenz\u00f3 su investigaci\u00f3n con una lista de 20 t\u00edtulos de libros infantiles publicados entre 1860 y 1920, registrados en la Biblioteca Nacional y en el Real Gabinete Portugu\u00e9s de Lectura, ambos en R\u00edo de Janeiro. Tres a\u00f1os despu\u00e9s, luego de hurgar en librer\u00edas de todo el pa\u00eds, hab\u00eda reunido 70 t\u00edtulos diferentes.<\/p>\n<p>\u201cUna de las precursoras de la literatura infantil brasile\u00f1a fue la novelista J\u00falia Lopes de Almeida (1862-1934)\u201d, declar\u00f3 Nelly Novaes Coelho, docente jubilada de la USP y una de las mayores expertas en el tema, en el libro <em>Panorama hist\u00f3rico da literatura infantil\/ juvenil<\/em> (editorial Amarilys, 2010). En 1886, J\u00falia Lopes public\u00f3 <em>Contos infantis<\/em>, que inclu\u00eda 60 narraciones en verso y prosa escritas en colaboraci\u00f3n con su hermana Adelina Lopes Vieira, y m\u00e1s tarde <em>Hist\u00f3rias da nossa terra<\/em> [Historias de nuestra tierra], en 1907, y <em>Era uma vez <\/em>[\u00c9rase una vez], en 1917, todos reeditados. \u201cSimult\u00e1neamente con el aumento de las traducciones y adaptaciones de libros literarios para un p\u00fablico infantojuvenil\u201d, escribi\u00f3 Nelly Coelho en su libro, \u201cComienza a instaurarse en Brasil la conciencia de que disponer de una literatura propia, que valorase lo nacional, era algo urgente para el ni\u00f1o y la juventud brasile\u00f1a\u201d. Ella tambi\u00e9n reconoce a Pimentel como \u201cel primer intelectual en popularizar el libro, por medio de ediciones m\u00e1s accesibles de los autores cl\u00e1sicos\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_254800\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-254800\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-5.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"375\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-5.jpg 760w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-5-700x876.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-5-120x150.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-5-250x313.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Libros de autores nacionales: <em>\u00c1lbum das crian\u00e7as<\/em>, de Figueiredo Pimentel, de 1897<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de la cr\u00edtica literaria<br \/>\n<\/strong>Los escritores antecesores de Monteiro Lobato ya eran citados en varios libros y sitios web, tales como <a href=\"http:\/\/www.unicamp.br\/iel\/memoria\/Ensaios\/LiteraturaInfantil\/autob.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Mem\u00f3ria de Leitura, de la Unicamp<\/a>, que registra 19 autores entre 1880 y 1910, con sus obras m\u00e1s importantes. Un estudio m\u00e1s profundo conducir\u00e1 a una representante de una \u00e9poca a\u00fan m\u00e1s remota, N\u00edsia Floresta (1809-1885), una educadora de Rio Grande do Norte que fund\u00f3 un colegio para ni\u00f1as en R\u00edo de Janeiro y escribi\u00f3 poemas y novelas: <em>Conselhos \u00e0 minha filha<\/em> que data de 1842 y las novelas <em>Fany ou modelo das donzelas<\/em> y <em>Daciz ou a jovem completa<\/em>, de 1847.<\/p>\n<p>Los investigadores de S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro, Mato Grosso, Cear\u00e1 y otros estados brasile\u00f1os han ampliado su enfoque m\u00e1s all\u00e1 de los textos de los libros. \u201cNos escindimos del sesgo de la cr\u00edtica literaria \u2013que solamente resalta aquello que era bueno\u2013 para ocuparnos de la historia cultural, que tiene en cuenta lo que se le\u00eda, independientemente de su calidad, de qui\u00e9n lo elaboraba, de qu\u00e9 modo, en qu\u00e9 lugar y qui\u00e9nes lo consum\u00edan\u201d, explica la historiadora Gabriela Pellegrino Soares, docente de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH) de la USP y autora del libro <em>Semear horizontes <\/em>(editorial de la UFMG, 2007), al respecto de la conformaci\u00f3n del mercado editorial de libros para ni\u00f1os en Argentina y Brasil. \u201cEl an\u00e1lisis de los engranajes de la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de los libros es un sendero muy f\u00e9rtil para conocer las ideas y las representaciones del mundo en determinada \u00e9poca\u201d, agrega.<\/p>\n<div id=\"attachment_254801\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254801\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-6-300x232.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"232\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Cantigas das crian\u00e7as e do povo, de Alexina Magalh\u00e3es Pinto, de 1911<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los libros para adultos y ni\u00f1os circulaban principalmente por las capitales brasile\u00f1as a lo largo del siglo XIX, a pesar del alto analfabetismo, que llegaba al 80% de una poblaci\u00f3n de casi 10 millones de personas en 1872, cuando se efectu\u00f3 el primer censo demogr\u00e1fico nacional. Se estima que el analfabetismo habr\u00eda sido menor, acaso del 50%, en R\u00edo de Janeiro, por entonces la capital del pa\u00eds. \u201cA partir del siglo XVIII se verific\u00f3 una intensa importaci\u00f3n de libros hacia Brasil, entre los cuales figuraron los infantiles\u201d, dice M\u00e1rcia Abreu, profesora del Instituto de Estudios del Lenguaje (IEL) de la Unicamp, y coordinadora de un proyecto de investigaci\u00f3n sobre la circulaci\u00f3n transatl\u00e1ntica de impresos (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/09\/06\/la-globalizacion-en-el-siglo-xix\/?cat=humanidades\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 240<\/em><\/a>) y autora de <em>Os caminhos dos livros<\/em> (editorial Mercado de Letras, 2003). \u201cLa lectura era una de las mayores fuentes de entretenimiento en esa \u00e9poca y los hombres libres compraban varios libros por a\u00f1o. Esto generaba un fuerte movimiento editorial y comercial, con importaci\u00f3n asidua de libros y, luego de 1808, tambi\u00e9n con muchas impresiones brasile\u00f1as\u201d.<\/p>\n<p>Hab\u00eda un mercado consumidor en formaci\u00f3n, compuesto por un contingente cada vez mayor de inmigrantes, hombres libres y profesionales aut\u00f3nomos o asalariados. Se calcula que para 1860 hab\u00eda en la ciudad de R\u00edo de Janeiro 17 librer\u00edas y 30 talleres tipogr\u00e1ficos. Actualmente, incluso con el permanente cierre de librer\u00edas, la literatura infantil constituye un mercado pujante. En 2014 se publicaron 37 millones de ejemplares de 7.802 libros para ni\u00f1os, seg\u00fan datos de la C\u00e1mara Brasile\u00f1a del Libro.<\/p>\n<div id=\"attachment_254802\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-254802\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-7.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"409\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-7.jpg 613w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-7-120x164.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-7-250x341.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Patr\u00edcia Hansen\/ Hemeroteca de la Biblioteca Nacional<\/span><\/a> Una publicidad que hace hincapi\u00e9 en la obra de Lobato<span class=\"media-credits\">Patr\u00edcia Hansen\/ Hemeroteca de la Biblioteca Nacional<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Despu\u00e9s de Monteiro Lobato<br \/>\n<\/strong>\u201cMonteiro Lobato fue tan importante que opac\u00f3 a los escritores predecesores. Ya nadie habla de Olavo Bilac y Tales de Andrade\u201d, dice la periodista Laura Sandroni, autora del libro <em>De Lobato a Bojunga \u2013 As reina\u00e7\u00f5es renovadas<\/em> (editorial Agir, 1987), aparte de fundadora y directora durante casi 20 a\u00f1os de la Fundaci\u00f3n Nacional del Libro Infantil y Juvenil (FNLIJ). Monteiro Lobato se impuso mediante una obra compuesta por 22 libros escritos en un lenguaje coloquial, irreverente y vibrante, versando sobre problemas de la \u00e9poca y no de un distante pa\u00eds del futuro, como ocurr\u00eda con los libros escolares anteriores. Con el aval de una intensa propaganda \u2013el propio Monteiro Lobato separ\u00f3 500 ejemplares de <em>Naricita<\/em> para distribuirlos en escuelas y acelerar su aceptaci\u00f3n\u2013, sus libros superaron el mill\u00f3n de ejemplares en 1943.<\/p>\n<p>\u201cLobato era un genio, como escritor y como editor, siendo \u00e9l mismo quien instaur\u00f3 en el imaginario que habr\u00eda sido un pionero\u201d, dice la historiadora Patr\u00edcia Hansen, quien actualmente est\u00e1 radicada en Lisboa. En el archivo digital de peri\u00f3dicos antiguos de la Biblioteca Nacional, Hansen encontr\u00f3 un anuncio de la edici\u00f3n del 15 de noviembre de 1933 en la revista <em>O Tico-Tico<\/em>, m\u00e1s tarde reproducido en otras publicaciones, presentando a <em>Hist\u00f3ria do mundo para crian\u00e7as<\/em>, el \u00faltimo lanzamiento de Companha Editora Nacional, y al escritor paulista como \u201cel creador de la literatura infantil en Brasil\u201d. \u201cFue una campa\u00f1a de <em>marketing<\/em> exitosa\u201d, concluy\u00f3 la historiadora. \u201cNo cuestionaron la fuente\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Lectura de ciencia ficci\u00f3n en la infancia, 1880-1920 (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/142947\/leitura-ficcional-na-infancia-1880-1920\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 13\/00454-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca de Posdoctorado; <strong>Investigador responsable<\/strong> Elias Thome Saliba (USP); <strong>Beneficiaria<\/strong> Patr\u00edcia Tavares Raffaini; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 240.377,83<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nHANSEN, P. S. <a href=\"http:\/\/www.casaruibarbosa.gov.br\/escritos\/numero05\/artigo05.php\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">A biblioteca dos jovens brasileiros: Do car\u00e1ter did\u00e1tico da literatura infantil aos usos dos livros pelas crian\u00e7as no in\u00edcio do s\u00e9culo XX<\/a>. <strong>Escritos<\/strong>. v. 5, n. 5, p. 79-96, 2011.<\/p>\n<p>Libros<br \/>\nSOARES, G. P.\u00a0<strong>Semear horizontes: Uma hist\u00f3ria da forma\u00e7\u00e3o de leitores na Argentina e no Brasil, 1915-1954<\/strong>. Belo Horizonte: Editorial UFMG, 2007.<br \/>\nABREU, M. <strong>Os caminhos dos livros<\/strong>. Campinas: Mercado de Letras\/ ALB\/ FAPESP, 2003, 382 p\u00e1g.<br \/>\nCOELHO, N. N. <strong>Panorama hist\u00f3rico da literatura infantil\/juvenil<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Amarylis, 2010, 320 p\u00e1g.<br \/>\nSANDRONI, L. <strong>De Lobato a Bojunga \u2013 As reina\u00e7\u00f5es renovadas<\/strong>. R\u00edo de Janeiro: Agir, 1987, 181 p\u00e1g.<br \/>\nFERREIRA, N. S. de A. <strong>Um estudo sobre os versos para os pequeninos, de Jo\u00e3o K\u00f6pke<\/strong>. Campinas: FAPESP\/ Mercado de Letras, 2017, 276 p\u00e1g.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Autores brasile\u00f1os empezaron a publicar libros infantiles en el siglo XIX","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[310],"coauthors":[5968],"class_list":["post-254795","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254795","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=254795"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254795\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=254795"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=254795"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=254795"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=254795"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}