{"id":254812,"date":"2018-04-12T14:41:25","date_gmt":"2018-04-12T17:41:25","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=254812\/"},"modified":"2018-04-13T13:12:19","modified_gmt":"2018-04-13T16:12:19","slug":"intelectuales-en-accion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/intelectuales-en-accion\/","title":{"rendered":"Intelectuales en acci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_254813\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-10-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254813\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-10-1-300x214.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"214\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Patrimonio del Museo Paulista de la USP\/ Cr\u00e9ditos fotogr\u00e1ficos de la reproducci\u00f3n: H\u00e9lio Nobre\/ Jos\u00e9 Rosael<\/span><\/a> Cena familiar en la d\u00e9cada de 1920: leerles a los hijos era un h\u00e1bito<span class=\"media-credits\">Patrimonio del Museo Paulista de la USP\/ Cr\u00e9ditos fotogr\u00e1ficos de la reproducci\u00f3n: H\u00e9lio Nobre\/ Jos\u00e9 Rosael<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al analizar la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n y el consumo de los denominados \u201clibros para varones\u201d \u2013o pornogr\u00e1ficos\u2013, Alessandra El Far, docente de antropolog\u00eda en la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) y autora del libro <em>P\u00e1ginas de sensa\u00e7\u00e3o <\/em>(Companhia das Letras, 2004), not\u00f3 que \u201clos libros para ni\u00f1os tambi\u00e9n fueron bastante populares en R\u00edo de Janeiro, merced a la iniciativa de Pedro da Silva Quaresma, propietario de la Livraria do Povo, quien public\u00f3 la denominada Biblioteca Infantil\u201d.<\/p>\n<p>Ambos segmentos editoriales estaban conectados. Pimentel, quien compil\u00f3 la colecci\u00f3n de libros infantiles, hab\u00eda ganado gran visibilidad p\u00fablica como autor del pol\u00e9mico <em>O aborto<\/em>, de 1893, ejemplo de un libro dedicado a los varones y tambi\u00e9n editado por Quaresma, \u201ccon muchas escenas de sexo, lujuria y obscenidades, no recomendable para mujeres\u201d, describi\u00f3 El Far. Seg\u00fan la investigadora, <em>O aborto<\/em> y <em>A mulata<\/em>, del novelista portugu\u00e9s Carlos Malheiro Dias (1875-1941), quien tambi\u00e9n escribi\u00f3 libros infantiles, vendieron m\u00e1s de 5 mil ejemplares en pocos meses, lo que le permiti\u00f3 a Quaresma ganar impulso financiero para invertir en el mercado infantil. Al mismo tiempo, a partir de 1860, las novelas de Jos\u00e9 de Alencar y Machado de Assis empezaban a llegar a las librer\u00edas, concentradas en la calle Ouvidor y en las calles cercanas al centro de la ciudad de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p><div id=\"attachment_254814\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-11-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254814\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-11-1-300x234.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"234\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Cl\u00e1sicos europeos: <em>Juca e Chico<\/em> [<em>Max y Moritz<\/em>, de Wilhelm Busch], traducido por Olavo Bilac&#8230;<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>Los editores, adem\u00e1s de buscar nuevos autores, trababan contacto con la red escolar en expansi\u00f3n, con el gobierno, que compraba material did\u00e1ctico para los estudiantes, y con los peri\u00f3dicos, que sacaban partido inmediatamente con la publicidad de las obras. \u201cPaulatinamente, la prensa asume el papel de \u2018garante\u2019 de la calidad de los libros y de los autores did\u00e1cticos, algo que anteriormente estaba garantizado, b\u00e1sicamente por la pertenencia a instituciones, como por ejemplo el Colegio Pedro II y el Instituto Hist\u00f3rico y Geogr\u00e1fico Brasile\u00f1o\u201d, coment\u00f3 Alexandra Lima da Silva, docente del Programa de Posgrado en Historia de la Universidad Federal de Mato Grosso (UFMT), en un art\u00edculo publicado en 2014 en la <em>Revista Brasileira da Hist\u00f3ria da Educa\u00e7\u00e3o<\/em>. \u201cLa difusi\u00f3n resultaba crucial para el negocio de libros, y alternaba entre anuncios pagos por las editoriales, publicados en la prensa, y los folletos y extractos divulgados en los versos de los propios libros\u201d, dice.<\/p>\n<p>La soci\u00f3loga Andr\u00e9a Borges Le\u00e3o, docente de la Universidad Federal de Cear\u00e1 (UFC), analiz\u00f3 la formaci\u00f3n y la labor de la librer\u00eda Garnier y, en un art\u00edculo publicado en 2007 en <em>Hist\u00f3ria da Educa\u00e7\u00e3o<\/em>, arrib\u00f3 a la siguiente conclusi\u00f3n: No coincido con la hip\u00f3tesis que define a la historia de la librer\u00eda francesa en Brasil como una mera acci\u00f3n colonialista\u201d. Seg\u00fan ella, el editor Baptiste-Louis Garnier (1823-1893), pese a su fama de mercenario, hasta el punto de decirse que las iniciales de su nombre correspond\u00edan a la expresi\u00f3n Buen Ladr\u00f3n, fue un personaje decisivo en cuanto a la producci\u00f3n de libros para ni\u00f1os en Brasil, porque public\u00f3 traducciones de obras cl\u00e1sicas europeas, tales como los cuentos de Perrault y las novelas de Julio Verne, que abastecieron tanto a los lectores como a los futuros escritores de las obras nacionales que fueron surgiendo.<\/p>\n<p><div id=\"attachment_254815\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-12-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254815\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/018-025_capa-livros-infantis_253-12-1-300x210.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"210\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> &#8230;<em>Aventuras pasmosas do celeb\u00e9rrimo bar\u00e3o de M\u00fcnchhausen<\/em> [<em>Las aventuras del Bar\u00f3n de M\u00fcnchhausen<\/em>], de 1901, y <em>Robinson Crusoe<\/em>, de 1884, ambos traducidos por Carlos Jansen<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\u201cLa mayor\u00eda de los libros para ni\u00f1os y j\u00f3venes al final del siglo XIX se imprim\u00edan en Francia y en Alemania, porque los costos eran menores y la calidad de impresi\u00f3n era mejor que la de Brasil\u201d, dice Patr\u00edcia Raffaini, de la USP. Los libros llegaban a R\u00edo de Janeiro por barco, en algo m\u00e1s de 20 d\u00edas, y el servicio de correos y tel\u00e9grafos les permit\u00eda a los editores conocer las obras de \u00e9xito en Europa para luego publicarlas en Brasil pocos a\u00f1os despu\u00e9s de haber sido lanzadas en sus pa\u00edses de origen\u201d. A causa de esa red de producci\u00f3n y relaciones comerciales, los libros de autores ingleses, italianos o estadounidenses, tales como <em>Alicia en el pa\u00eds de las maravillas<\/em>, <em>Pinocho<\/em> y <em>Las Aventuras de Tom Sawyer<\/em>, llegaban por medio de las traducciones en franc\u00e9s o en alem\u00e1n y s\u00f3lo se editaron en Brasil a partir de 1920. Los relatos de los expertos que evaluaron esa \u00e9poca resaltan la calidad del trabajo de Carlos Jansen (1829-1889), un alem\u00e1n residente en R\u00edo de Janeiro desde 1878. Como profesor del Colegio Pedro II, hizo traducciones y adaptaciones que contaron con el benepl\u00e1cito del p\u00fablico y de los cr\u00edticos, como fue el caso de <em>Las mil y una noches<\/em>, publicadas en 1884 con pr\u00f3logo de Machado de Assis (1839-1908), y <em>Los viajes de Gulliver<\/em>, de 1888, prologado por Rui Barbosa (1849-1923), adem\u00e1s de escribir <em>Contos para filhos e netos<\/em>, de 1889, todos publicados por editorial Laemmert.<\/p>\n<p>El editor portugu\u00e9s Francisco Alves (1848-1917), propietario de la librer\u00eda y editorial con el mismo nombre, heredada de un t\u00edo, tambi\u00e9n public\u00f3 traducciones, pero se destac\u00f3 en la producci\u00f3n intensiva de libros escolares y silabarios a partir de 1860. Algunos libros se le\u00edan tanto en las escuelas como en los hogares, como fue el caso de <em>Coraz\u00f3n<\/em>, de Edmundo De Amicis (1846-1908), que conten\u00eda relatos heroicos de ni\u00f1os de varias regiones de Italia, publicado en Mil\u00e1n, en 1886, y en R\u00edo de Janeiro, en 1891, y de cuya traducci\u00f3n se ocup\u00f3 un prestigioso profesor del Colegio Pedro II, el escritor sergipano Jo\u00e3o Ribeiro (1860-1934).<\/p>\n<p>Los intelectuales de esa \u00e9poca tambi\u00e9n escrib\u00edan libros de car\u00e1cter c\u00edvico, \u201cbuscando cimentar valores morales y \u00e9ticos en los ni\u00f1os\u201d, dijo Patr\u00edcia Hansen. \u201cSe atribu\u00eda tanto a libros como a lectores el rol de transformadores sociales\u201d. En su doctorado, concluido en 2007 en la USP, Hansen analiz\u00f3 18 libros escolares, entre los cuales figuraban <em>Am\u00e9rica<\/em>, un libro del escritor <em>ga\u00facho<\/em> Henrique Coelho Neto (1864-1934) publicado en 1897 e inspirado en <em>Coraz\u00f3n<\/em>; <em>Poesias infantis<\/em>, de 1904, libro del poeta y periodista carioca Olavo Bilac (1865-1918), quien firm\u00f3 como Fant\u00e1sio la traducci\u00f3n de <em>Juca e Chico<\/em>, publicado por editorial Laemmert tres a\u00f1os antes; y <em>Saudade<\/em>, de 1919, uno de los libros raros que tratan sobre la vida en el campo, escrito por el historiador y profesor paulista Tales de Andrade (1890-1977), cuyo tiraje fue de 15 mil ejemplares ya en la primera edici\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>LEAO, A. B. <a href=\"http:\/\/seer.ufrgs.br\/asphe\/article\/view\/29396\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">A Livraria Garnier e a hist\u00f3ria dos livros infantis no Brasil \u2013 G\u00eanese e forma\u00e7\u00e3o de um campo liter\u00e1rio (1858-1920)<\/a>. <strong>Hist\u00f3ria da Educa\u00e7\u00e3o<\/strong>. v. 1, p. 159-84, 2007.<br \/>\nSILVA, A. L. da. <a href=\"http:\/\/www.rbhe.sbhe.org.br\/index.php\/rbhe\/article\/view\/513\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">A carne do mercado: Livros did\u00e1ticos e o florescimento do com\u00e9rcio livreiro na cidade do Rio de Janeiro<\/a>. <strong>Revista Brasileira de Hist\u00f3ria da Educa\u00e7\u00e3o<\/strong>. v. 14, p. 223-49, 2014.<\/p>\n<p>Libro<br \/>\nEL FAR, A. <strong>P\u00e1ginas de sensa\u00e7\u00e3o<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Companhia das Letras, 2004, 408 p\u00e1g.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Editores, docentes, periodistas y traductores producian libros para ni\u00f1os ","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[310],"coauthors":[5968],"class_list":["post-254812","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254812","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=254812"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254812\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=254812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=254812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=254812"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=254812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}