{"id":254818,"date":"2018-04-12T14:44:19","date_gmt":"2018-04-12T17:44:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=254818\/"},"modified":"2018-04-13T13:14:05","modified_gmt":"2018-04-13T16:14:05","slug":"joao-antonio-zuffo-de-la-electricidad-al-mundo-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/joao-antonio-zuffo-de-la-electricidad-al-mundo-digital\/","title":{"rendered":"Jo\u00e3o Ant\u00f4nio Zuffo: De la electricidad al mundo digital"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/026-031_entrevista-zuffo_253-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-254819\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/026-031_entrevista-zuffo_253-1-766x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"401\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a>En la d\u00e9cada de 1950, cuando explotaba alguna bomba en el barrio paulistano de Cambuci, los vecinos ya sab\u00edan que era cosa de Jo\u00e3ozinho. A sus 10 a\u00f1os, a Jo\u00e3o Ant\u00f4nio Zuffo le gustaba la qu\u00edmica y fabricaba sus propias bombas y cohetes para divertirse y entretener a la muchachada del barrio. Inspir\u00e1ndose en la carrera espacial y en la bomba de hidr\u00f3geno, temas de actualidad en los noticieros de aquella \u00e9poca, hac\u00eda \u201cexperimentos\u201d hasta que un d\u00eda sufri\u00f3 un accidente en el \u201claboratorio\u201d que su abuelo hab\u00eda construido en los fondos de la casa. Heridas con trozos de vidrio clavados en el pecho llevaron a su madre a prohibirle los juegos de qu\u00edmica y lo inscribi\u00f3 en un curso de electr\u00f3nica. Zuffo se transformar\u00eda en uno de los m\u00e1s respetados investigadores de las \u00e1reas de microelectr\u00f3nica y de la computaci\u00f3n del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Durante su carrera de ingenier\u00eda el\u00e9ctrica en la Escuela Polit\u00e9cnica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Poli-USP) construy\u00f3 el primer chip brasile\u00f1o, particip\u00f3 en proyectos en una \u00e9poca en que las v\u00e1lvulas iban siendo reemplazadas por transistores y los procesadores de computadoras cobraban mayor velocidad y capacidad de almacenamiento. Se gradu\u00f3 en 1963 y realiz\u00f3 el doctorado entre 1964 y 1968, siempre en la Poli.<\/p>\n<p>En 1974 mont\u00f3 el Laboratorio de Sistemas Integrables (LSI) en la Poli. Actualmente, con m\u00e1s de 150 profesionales, entre docentes y alumnos de grado y posgrado, el LSI estuvo presente en la elaboraci\u00f3n de varios proyectos de computadoras nacionales, principalmente de computaci\u00f3n paralela con microprocesadores, adem\u00e1s de la televisi\u00f3n digital y cuevas [salas especiales con pantallas y proyecciones] de realidad virtual. En 1976 tom\u00f3 parte en la etapa inicial del proyecto del CPqD, que era el centro de investigaciones de Telebr\u00e1s, que deriv\u00f3 en la primera central telef\u00f3nica del pa\u00eds, denominada Tr\u00f3pico (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2018\/04\/12\/pionera-en-telefonia\/?cat=investigacion-empresarial-es-es-es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">lea el reportaje en la secci\u00f3n Investigaci\u00f3n Empresarial<\/a><\/em>).<\/p>\n<p>A los 77 a\u00f1os y jubilado desde 2009, Jo\u00e3o Zuffo sigue yendo cada ma\u00f1ana a la Poli. De los cuatro hijos que tuvo, dos son ingenieros (Marcelo y Cristina) y los otros dos son administradores de empresas (Paulo y Patr\u00edcia). Adem\u00e1s de colaborar con su hijo Marcelo, tambi\u00e9n en la Poli, forma parte de la Asociaci\u00f3n LSITec, que desarrolla proyectos en forma conjunta con empresas de las \u00e1reas de microelectr\u00f3nica y procesamiento digital.<\/p>\n<p>Es autor de 20 libros did\u00e1cticos y t\u00e9cnicos sobre ingenier\u00eda, y en los \u00faltimos a\u00f1os ha escrito sobre la evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica y sus futuras consecuencias econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<table class=\"tabela_interna\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>Edad<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>77 a\u00f1os<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Especialidad<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Microelectr\u00f3nica y computaci\u00f3n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Estudios<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>T\u00edtulo de grado y doctorado en ingenier\u00eda el\u00e9ctrica en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) (1958-1968)<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Instituci\u00f3n<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Escuela Polit\u00e9cnica (Poli) de la USP<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>8 art\u00edculos cient\u00edficos, 16 libros, 5 cap\u00edtulos de libros, 36 direcciones de maestr\u00eda y 13 de doctorado<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue que produjo en un laboratorio el primer chip brasile\u00f1o, en abril de 1971?<\/strong><br \/>\nInmediatamente despu\u00e9s de doctorarme, en 1968, un grupo de docentes de la Poli propuso la creaci\u00f3n de un laboratorio de microelectr\u00f3nica. Enseguida visitaron la USP el profesor Alberto Carvalho da Silva, de la FAPESP [por entonces director cient\u00edfico], Jos\u00e9 Pel\u00facio Ferreira [que era presidente de la Finep \u2013 Financiadora de Estudios y Proyectos] y Manoel da Frota Moreira [en esa \u00e9poca director del CNPq \u2013 Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico]. A ellos les entusiasm\u00f3 la propuesta y recibimos un monto de 1 mill\u00f3n de d\u00f3lares como financiaci\u00f3n. Eso posibilit\u00f3 la construcci\u00f3n del laboratorio, que se inaugur\u00f3 en abril de 1970. Un a\u00f1o despu\u00e9s constru\u00ed el primer chip integrado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted s\u00f3lo?<\/strong><br \/>\nS\u00ed. Contaba con la estructura del laboratorio y con un t\u00e9cnico muy capaz, Jean Serrano. Sali\u00f3 bien, y se los mostr\u00e9 a los compa\u00f1eros de la Poli.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPreviamente hab\u00eda estudiado el tema en el exterior?<\/strong><br \/>\nNunca hab\u00eda viajado al exterior. Dispon\u00eda de un libro te\u00f3rico de proyecto, de Motorola, que versaba espec\u00edficamente sobre la construcci\u00f3n de un chip. Como yo daba clases sobre un proyecto de circuito integrado, ya sab\u00eda m\u00e1s o menos c\u00f3mo proyectar un chip.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo comenz\u00f3 su atracci\u00f3n por la electr\u00f3nica?<\/strong><br \/>\nA m\u00ed me gustaban desde peque\u00f1o los cables y los materiales el\u00e9ctricos. Despu\u00e9s me interes\u00e9 por la qu\u00edmica. Ten\u00eda libros antiguos que mostraban c\u00f3mo elaborar hidr\u00f3geno, ox\u00edgeno, y yo so\u00f1aba con hacerlo. Mi abuelo construy\u00f3 un cuarto en el fondo del patio para que yo, seg\u00fan \u00e9l, no le prendiera fuego a la casa. Compraba materiales en la botica Ao Vedo D\u2019Ouro [una antigua farmacia de f\u00f3rmulas magistrales en el centro de S\u00e3o Paulo]. Ah\u00ed pude comprar clorato de potasio, di\u00f3xido de manganeso, que era un estabilizador de reacciones qu\u00edmicas, y \u00e1cido sulf\u00farico; y as\u00ed elaboraba hidr\u00f3geno. Tambi\u00e9n dispon\u00eda de recipientes de vidrio para experimentos de qu\u00edmica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY por qu\u00e9 no estudi\u00f3 qu\u00edmica?<\/strong><br \/>\nMi atracci\u00f3n por la qu\u00edmica se acab\u00f3 durante el primer a\u00f1o del antiguo gimnasio [actualmente el 6\u00ba a\u00f1o de la ense\u00f1anza b\u00e1sica], porque mi laboratorio explot\u00f3. Yo constru\u00eda bombas para los vecinos, mezclaba clorato de potasio con azufre y otros elementos. Lo hac\u00eda para divertirme. Est\u00e1bamos en la d\u00e9cada de 1950, cuando se invent\u00f3 la bomba de hidr\u00f3geno, los estadounidenses y sovi\u00e9ticos comenzaban a lanzar sat\u00e9lites y a fabricar cohetes. A la muchachada le encantaba todo eso. Yo sal\u00ed herido de la explosi\u00f3n, mi pecho qued\u00f3 lleno de a\u00f1icos de vidrio y mi madre me llev\u00f3 a la farmacia para que me curaran. Ten\u00eda 10 a\u00f1os. La mesa estaba hecha con cajones y yo dej\u00e9 el tubo de ensayo encima de uno de ellos, entonces rod\u00f3, se cay\u00f3 al suelo y explot\u00f3. Despu\u00e9s de eso mi mam\u00e1 me prohibi\u00f3 seguir mezclando productos qu\u00edmicos y me inscribi\u00f3 en un curso de radio y televisi\u00f3n en el Instituto Monitor [Escuela a distancia]. Ah\u00ed empec\u00e9 a montar circuitos el\u00e9ctricos. Todav\u00eda conservo uno que hice en 1954.<\/p>\n<p><strong>Por ese entonces se estaban empezando a introducir los transistores en los aparatos electr\u00f3nicos.<\/strong><br \/>\nS\u00ed, se estaba comenzando, las radios a transistores surgieron en 1950, era muy raro ver gente por la calle escuchando la radio. Tambi\u00e9n fue la \u00e9poca en que apareci\u00f3 la televisi\u00f3n en Brasil.<\/p>\n<p><strong>Usted ingres\u00f3 en la Poli en 1958. \u00bfElabor\u00f3 alg\u00fan proyecto importante durante la carrera de grado?<\/strong><br \/>\nEn cuarto a\u00f1o, el profesor Jaime Gomes nos propuso hacer un proyecto de amplificador valvular de potencia. Sali\u00f3 muy bien y \u00e9l le llev\u00f3 el proceso a Inbelsa, una empresa que fabricaba transmisores para las emisoras de radio. Yo llegu\u00e9 a publicar un art\u00edculo sobre el proyecto en una revista que en esa \u00e9poca se llamaba <em>El\u00e9ctron<\/em>, de Ibrape [Industria Brasile\u00f1a de Productos Electr\u00f3nicos y El\u00e9ctricos]. Inbelsa lleg\u00f3 a utilizar ese proceso, pero despu\u00e9s cerr\u00f3.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY despu\u00e9s de recibirse?<\/strong><br \/>\nEntr\u00e9 a trabajar en Brasele, una empresa de Rodolf Charles Thom, que fabricaba conexiones para instrumentaci\u00f3n nuclear. \u00c9l me contrat\u00f3 para reemplazar las v\u00e1lvulas por transistores en la l\u00ednea de componentes. En esa \u00e9poca manten\u00edamos bastante contacto con el Ipen [el Instituto de Investigaciones Tecnol\u00f3gicas y Energ\u00e9ticas] y con el Instituto de F\u00edsica de la USP. Por entonces yo era investigador en la empresa becado por la FAPESP.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe trataba de instrumentaci\u00f3n para fabricar reactores?<\/strong><br \/>\nNo, para realizar diversos test, por ejemplo, de detecci\u00f3n de rayos c\u00f3smicos.<\/p>\n<div id=\"attachment_254820\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/026-031_entrevista-zuffo_253-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-254820\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/026-031_entrevista-zuffo_253-2-667x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"461\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Jo\u00e3o Zuffo junto a su \u201claboratorio\u201d, donde fabricaba bombas y cohetes para \u00e9l y para los ni\u00f1os del barrio<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue que retorn\u00f3 a la Poli como docente?<\/strong><br \/>\nRegres\u00e9 gracias a una invitaci\u00f3n del profesor Luiz de Queiroz Orsini. Yo quer\u00eda labrarme una carrera acad\u00e9mica y finalic\u00e9 el doctorado en 1968. En aquel tiempo, la USP no exig\u00eda un director de tesis. Tan s\u00f3lo tres meses antes de entregar mi tesis la universidad comenz\u00f3 a requerirlo y mi director fue Louis Richard Anderson. Pero el que me ayud\u00f3 mucho con el planteo matem\u00e1tico de la tesis fue el profesor L\u00e9o Borges Vieira.<\/p>\n<p><strong>Luego de haber ingresado al laboratorio de microelectr\u00f3nica, \u00bfqu\u00e9 lo impuls\u00f3 a montar el LSI en 1975?<\/strong><br \/>\nFue por el exceso de trabajo, desde 1968 hasta julio de 1974, que finalmente me produjo un derrame en la retina, un susto tremendo. Yo daba clases aqu\u00ed y en la FEI [el Centro Universitario de la Fundaci\u00f3n Educativa Ignaciana, en S\u00e3o Bernardo do Campo]. Tambi\u00e9n desarrollaba otros proyectos, como lo fue un panel de comando de ascensor a transistores para la empresa \u00c1tomo Elevadores, junto al profesor Walter Del Picchia, proyecto con el cual ingres\u00e9 al \u00e1rea digital. Despu\u00e9s del problema en el ojo, tuve que convencerme de que deb\u00eda trabajar menos, dejar de trabajar en varios proyectos simult\u00e1neos. Al final de 1975, elev\u00e9 un proyecto a la Finep, el IF 275, y fund\u00e9 el LSI, que era un laboratorio que combinaba microelectr\u00f3nica y sistemas digitales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 se trataba ese proyecto?<\/strong><br \/>\nEra para construir una m\u00e1quina de calcular cient\u00edfica con componentes simples, a\u00fan sin circuitos integrados. Uno de los proyectos que elaboramos era el de una impresora para generar s\u00edmbolos en braille e imprimir libros de ese tipo. Para ello, utilic\u00e9 una m\u00e1quina de calcular IBM.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY esa m\u00e1quina sali\u00f3 a la venta?<\/strong><br \/>\nGanamos un premio de la Fundaci\u00f3n Dorina Nowill para Ciegos, pero la impresora en braille no sali\u00f3 al mercado. La evoluci\u00f3n del sector fue muy r\u00e1pida y otras empresas con proyectos similares tomaron la delantera.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 abandon\u00f3 el \u00e1rea de microelectr\u00f3nica? \u00bfLos chips que ide\u00f3 tuvieron \u00e9xito?<\/strong><br \/>\nDesgraciadamente no. Lo \u00fanico que sali\u00f3 del laboratorio de microelectr\u00f3nica en esa \u00e9poca fue el proyecto de fabricaci\u00f3n de transistores simples, que lo tom\u00f3 la empresa Transit, de Belo Horizonte, que luego cerr\u00f3. Hoy en d\u00eda, Brasil no cuenta con ninguna f\u00e1brica de microelectr\u00f3nica. Se est\u00e1 construyendo una en Belo Horizonte y existe un centro en Rio Grande do Sul, que a\u00fan no se han desarrollado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl LSI no se dedic\u00f3 a la microelectr\u00f3nica?<\/strong><br \/>\nCualquier proceso de microelectr\u00f3nica es fotolitogr\u00e1fico y t\u00e9rmico, y yo hab\u00eda le\u00eddo un art\u00edculo en 1966 sobre el uso de materiales refractarios con circuitos integrados en m\u00faltiples capas. Como no sali\u00f3 publicado nada m\u00e1s sobre procesos t\u00e9rmicos de producci\u00f3n de chips, decid\u00ed dedicarme a eso. Entonces, en 1980, le curs\u00e9 una solicitud a la Finep para ampliar el laboratorio. Nosotros necesit\u00e1bamos un equipamiento especial para la superposici\u00f3n simult\u00e1nea de materiales, algo de lo que se encargaba Edwards, una empresa inglesa. Acud\u00ed a ellos para colaborar en la especificaci\u00f3n del dispositivo, porque tampoco ellos hab\u00edan hecho nada de lo que anteriormente pedimos. Entretanto, de 1982 a 1983, estall\u00f3 la inflaci\u00f3n en Brasil y yo ten\u00eda un monto fijo en cruzeiros. Tambi\u00e9n comenz\u00f3 la Guerra de Malvinas, entre Argentina y el Reino Unido, y los ingleses ya no deseaban exportar equipamiento estrat\u00e9gico. Reci\u00e9n m\u00e1s tarde logramos traer ese dispositivo de deposici\u00f3n al LSI.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY ustedes lograron especializarse en esa \u00e1rea de la microelectr\u00f3nica?<\/strong><br \/>\nNo. Al comienzo de la d\u00e9cada de 1980, empezaron a surgir las supercomputadoras, que eran car\u00edsimas, su precio oscilaba entre 20 y 30 millones de d\u00f3lares, y tambi\u00e9n las microcomputadoras m\u00e1s avanzadas. Entonces se nos ocurri\u00f3 que en lugar de fabricar una supercomputadora basada en un \u00fanico procesador superpotente, pod\u00edamos elaborar una con varios microprocesadores. Ser\u00eda algo as\u00ed como sustituir un elefante por hormiguitas. Tambi\u00e9n era la \u00e9poca de la computaci\u00f3n paralela [varios procesadores trabajando en simult\u00e1neo]. Yo ten\u00eda algunos alumnos brillantes y desarrollamos varios tipos de computaci\u00f3n paralela. En 1996, presentamos esas computadoras en el congreso de supercomputaci\u00f3n que se llev\u00f3 a cabo en San Jos\u00e9, California. Y causamos un gran revuelo, porque ellos no esperaban que Brasil pudiera disponer de tal tecnolog\u00eda. Tambi\u00e9n en la d\u00e9cada de 1980 ideamos, por ejemplo, un s\u00faper microprocesador para Prol\u00f3gica, una empresa nacional de inform\u00e1tica, con sistema operativo Unix.<\/p>\n<p><strong>\u00bfProl\u00f3gica produjo esa computadora?<\/strong><br \/>\nLleg\u00f3 a fabricar y vender algunas. Pero luego pirate\u00f3 el sistema operativo DOS y fueron demandados por Microsoft. Terminaron cerrando. En esa \u00e9poca, varias empresas pirateaban los sistemas operativos. Otro proyecto interesante de la d\u00e9cada de 1990 se ocupaba del desarrollo de supercomputadoras y realidad virtual, algo que hoy en d\u00eda est\u00e1 en boga. Era un proyecto de aplicaci\u00f3n en medicina. El propio m\u00e9dico podr\u00eda observar con estos visores [muestra el dibujo], el cuerpo de un paciente virtual. La idea era que pudiera realizar una inspecci\u00f3n virtual para luego practicar la cirug\u00eda real. El proyecto, que fue aprobado en 1992 por la Finep, gener\u00f3 una cadena de modelos de computaci\u00f3n paralela y un sistema de realidad virtual, pero no logramos desarrollar el visor para que el m\u00e9dico observara al paciente por dentro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa computaci\u00f3n paralela sigui\u00f3 desarroll\u00e1ndose?<\/strong><br \/>\nNosotros ten\u00edamos los procesadores listos. Como el montaje fue exitoso, la Finep realiz\u00f3 una licitaci\u00f3n para el mercado en 1995. Esa licitaci\u00f3n la gan\u00f3 Elebra y nosotros desarrollamos un sistema para la empresa. Ocurri\u00f3 que antes de que Elebra comenzara a producir, la empresa quebr\u00f3. La Finep llam\u00f3 a una nueva licitaci\u00f3n y result\u00f3 escogida Itautec. Nosotros ideamos una computadora personalizada para la empresa. Itautec fabric\u00f3 varios dispositivos de ese tipo en paralelo. Tambi\u00e9n contribuimos al desarrollo de una gran computadora, de tipo <em>mainframe<\/em>, de computaci\u00f3n paralela.<\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s de la computaci\u00f3n paralela, \u00bfcu\u00e1les fueron los proyectos?<\/strong><br \/>\nUna vez que estuvo lista la parte de la computaci\u00f3n paralela, nos ocupamos de la fase de realidad virtual y construimos la cueva digital, una sala de proyecciones donde pueden visualizarse im\u00e1genes en 3D utilizando anteojos especiales, eso fue en el a\u00f1o 2000. Para construir la cueva adquirimos pantallas especiales, los proyectores, y faltaba comprar el oscilador. La que dispon\u00eda de ese aparato, por entonces, era la empresa Silicon Graphics. Nos pidieron 1 mill\u00f3n y medio de d\u00f3lares. Yo s\u00f3lo contaba con 150 mil y le dije a mi equipo: \u201cNosotros ya hicimos computaci\u00f3n paralela para Ita\u00fa; intentaremos hacer la computaci\u00f3n paralela para computaci\u00f3n gr\u00e1fica\u201d. Ah\u00ed se sum\u00f3 Marcelo [el hijo, por entonces ya docente en la Poli]. Trabajamos en eso, logramos hacerlo y funcion\u00f3. Cuando la gente de Silicon lo vio, nos ofreci\u00f3 la m\u00e1quina por 100 mil d\u00f3lares, pero entonces ya no nos interesaba. Marcelo present\u00f3 nuestro trabajo en un congreso en Estados Unidos. M\u00e1s tarde Silicon cerr\u00f3 y actualmente todos usan computaci\u00f3n paralela en la parte de computaci\u00f3n gr\u00e1fica.<\/p>\n<div id=\"attachment_254821\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/026-031_entrevista-zuffo_253-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-254821\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/026-031_entrevista-zuffo_253-3-822x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"374\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> La divisi\u00f3n de ingenier\u00eda el\u00e9ctrica de la Poli-USP en 1963. En la foto, destacado, Jo\u00e3o Zuffo<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfUsted particip\u00f3 en el debate sobre la Pol\u00edtica Nacional de Inform\u00e1tica, en 1984, que creaba la reserva del mercado de inform\u00e1tica para las empresas brasile\u00f1as?<\/strong><br \/>\nComenc\u00e9 a participar antes en el congreso financiado por la antigua Capre [Comisi\u00f3n de Coordinaci\u00f3n de las Actividades de Procesamiento Electr\u00f3nico], ligada al gobierno federal, e integrada tambi\u00e9n por investigadores en microelectr\u00f3nica. Ten\u00edamos reuniones anuales y discut\u00edamos si determinada pol\u00edtica era buena para Brasil o no. Hubo una reuni\u00f3n importante en Fortaleza, en 1975, en la cual se establecieron las bases de c\u00f3mo ser\u00eda la pol\u00edtica gubernamental para el desarrollo del sector. Pero en 1979 nosotros hicimos una reuni\u00f3n en Rio Grande do Sul y de repente, la Capre fue disuelta mediante una resoluci\u00f3n del gobierno. Eso fue un duro golpe para los investigadores. Enseguida se cre\u00f3 la SEI [la Secretar\u00eda Especial de Inform\u00e1tica, ligada al Consejo de Seguridad Nacional]. Yo particip\u00e9 bastante en el debate, pero no en su instauraci\u00f3n. Dentro de la SEI, que fue creada en 1979 para implementar la microelectr\u00f3nica en Brasil, estuve a cargo de una comisi\u00f3n de microelectr\u00f3nica. Nos invitaron inmediatamente a m\u00ed, a Carlos In\u00e1cio Mammana, a Jos\u00e9 Ellis Ripper Filho [ambos docentes de la Unicamp], a Carlos Morato de Andrade [de la Poli] y a otros profesores. Luego la SEI hizo una licitaci\u00f3n para la elecci\u00f3n de empresas que recibir\u00edan inversiones del gobierno. Se seleccionaron cuatro empresas: Elebra, Labo, Itautec y SID Microeletr\u00f4nica. Cada una de estas empresas present\u00f3 un proyecto y los mismos eran m\u00e1s o menos simples. El \u00fanico proyecto interesante lo present\u00f3 Ita\u00fa, que pretend\u00eda construir una f\u00e1brica de microelectr\u00f3nica que pudiera estar funcionando en 1990. Seg\u00fan ellos, la f\u00e1brica emplear\u00eda 2 mil doctores. S\u00f3lo que para poder realizarlo la empresa tendr\u00eda p\u00e9rdidas durante una d\u00e9cada. Ellos quer\u00edan deducir las p\u00e9rdidas de las utilizades del Ita\u00fa. Pero Delfim Netto, el ministro de Planificaci\u00f3n de la \u00e9poca, no lo acept\u00f3. Entonces hicieron un peque\u00f1o proyecto en Jundia\u00ed para montajes de memoria. Hoy en d\u00eda, nosotros podr\u00edamos haber tenido una f\u00e1brica mayor que Samsung.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nPorque en 1979 el directorio de Samsung visit\u00f3 nuestro laboratorio y nos preguntaron cu\u00e1l era la ventaja de fabricar circuitos integrados, semiconductores o no. Era otra Samsung, muy peque\u00f1a a\u00fan, no el gigante que es ahora. Recuerdo que en 1966, Philco fabricaba transistores en Brasil. Los orientales ven\u00edan aqu\u00ed a fotografiar las salas limpias de la empresa en Tatuap\u00e9 [un barrio paulistano]. Entonces perdimos muchas oportunidades en microelectr\u00f3nica. El hecho de que yo haya fabricado un chip en esa \u00e9poca no era algo excepcional, porque Brasil estaba al mismo nivel de lo que se hac\u00eda en el extranjero. Incluso en el \u00e1rea industrial, en 1970 exist\u00edan algunas f\u00e1bricas de circuitos integrados. En Recife, Phillips fabricaba circuitos integrados y tambi\u00e9n Texas, en Campinas. Pero perdimos esa oportunidad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa instauraci\u00f3n de la reserva de mercado no era justamente para brindarle a Brasil esa condici\u00f3n?<\/strong><br \/>\nTe\u00f3ricamente lo era, pero desgraciadamente los empresarios promet\u00edan cosas y luego no cumpl\u00edan. Adquirimos una impresora a una empresa brasile\u00f1a y cuando despegamos la etiqueta de la marca, debajo estaba el original de una empresa japonesa. Yo no s\u00e9 c\u00f3mo el SEI lo permiti\u00f3. Incluso nos prohibieron importar computadoras. Se lo prohibieron a la propia universidad, las primeras PC de aqu\u00ed fueron adquiridas en la calle Santa Ifig\u00eania [una calle tradicional de locales de venta de art\u00edculos electr\u00f3nicos en S\u00e3o Paulo, que en esa \u00e9poca vend\u00eda computadoras ensambladas aqu\u00ed, pero con piezas contrabandeadas] Quer\u00edamos experimentar, pero no nos dejaban importar. No ten\u00edamos libertad para desarrollar proyectos novedosos. El problema de la Ley de Inform\u00e1tica fue la ejecuci\u00f3n, no la ley en s\u00ed, a mi juicio.<\/p>\n<p><strong>Usted public\u00f3 m\u00e1s de 20 libros t\u00e9cnicos. \u00bfDespu\u00e9s de jubilarse sigue escribiendo?<\/strong><br \/>\nEn efecto. Pero actualmente estoy m\u00e1s preocupado por el rumbo que tomar\u00e1 la sociedad en funci\u00f3n de toda esta tecnolog\u00eda. Desde la d\u00e9cada de 1970 vengo escribiendo libros del \u00e1rea digital, microelectr\u00f3nica, computaci\u00f3n, semiconductores, dado que no exist\u00eda literatura de ese tipo en portugu\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1l es su libro de mayor \u00e9xito?<\/strong><br \/>\nSon tres: <em>Subsistemas integrados e circuitos de pulso<\/em>, de 1974; <em>Dispositivos eletr\u00f4nicos: F\u00edsica e modelamento<\/em>, de 1976, y <em>Circuitos integrados de m\u00e9dia e larga escala<\/em>, de 1977, en varias ediciones. En total, vend\u00ed m\u00e1s de 200 mil ejemplares. Pero a partir de la d\u00e9cada de 1990 empec\u00e9 a preocuparme por lo que le va a ocurrir a la sociedad con todo cambiando tan velozmente. En 1998 publiqu\u00e9 el libro <em>A infoera: O imenso desafio do futuro<\/em>, que fue pirateado y ahora est\u00e1 en internet, para cualquiera que quiera leerlo. En 2007 publiqu\u00e9 tambi\u00e9n uno de ciencia ficci\u00f3n: <em>Flagrantes da vida do futuro <\/em>(Editorial Saraiva).<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 les depara el futuro a los ingenieros?<\/strong><br \/>\nLa era del ingeniero superespecializado se termin\u00f3. Uno debe profundizar r\u00e1pidamente en determinada \u00e1rea, contar con una buena base de matem\u00e1tica, f\u00edsica, qu\u00edmica y en el \u00e1rea de humanidades. En el mundo del ma\u00f1ana no habr\u00e1 espacio para un profesional puramente t\u00e9cnico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nLa tecnolog\u00eda est\u00e1 alcanzando el punto de saturaci\u00f3n. Eso ya est\u00e1 ocurriendo con la microelectr\u00f3nica. Un celular moderno no es tan diferente a un aparato de dos, tres o cuatro a\u00f1os atr\u00e1s. Se est\u00e1 llegando a un nivel donde no hay ruptura de paradigma. Esto ya sucede con otros productos tecnol\u00f3gicos. Se discutir\u00e1 m\u00e1s sobre el aspecto humano que acerca de nuevas tecnolog\u00edas. De este modo, aqu\u00e9l que produzca contenidos, no s\u00f3lo <em>software<\/em>, cobrar\u00e1 importancia. La producci\u00f3n de pel\u00edculas, programas, documentales, juegos, educaci\u00f3n interactiva es el gran mercado laboral del futuro. Esto configura una oportunidad para Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTambi\u00e9n en forma virtual?<\/strong><br \/>\nExactamente, creando avatares, participando, debatiendo. \u00c9sa es la educaci\u00f3n que vislumbro de aqu\u00ed a cinco o diez a\u00f1os. Mi sue\u00f1o, por ejemplo, ser\u00eda construir una sala de realidad virtual de bajo costo. Creo que actualmente se puede hacerlo con unos 40 mil reales e instalarlas en todas las escuelas secundarias de Brasil. Incluso podr\u00edan hacerse a menor costo, inmersivas, donde uno pudiera entrar en la sala.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted ayud\u00f3 a montar departamentos de computaci\u00f3n en S\u00e3o Carlos?<\/strong><br \/>\nEso fue en la UFSCar [Universidad Federal de S\u00e3o Carlos]. Colabor\u00e9 en la instauraci\u00f3n de carreras y del posgrado del Departamento de Ingenier\u00eda El\u00e9ctrica durante cuatro a\u00f1os, entre 1976 y 1980. Iba a S\u00e3o Carlos una vez por semana con autorizaci\u00f3n de la USP.<\/p>\n<p><strong>Dos de sus hijos fueron alumnos suyos. \u00bfQu\u00e9 tal fue eso?<\/strong><br \/>\nPaulo ingres\u00f3 en la Poli, no le gust\u00f3 mucho la ingenier\u00eda mec\u00e1nica y decidi\u00f3 pasarse a el\u00e9ctrica. Le desagradaba la electr\u00f3nica y tuve que reprobarlo dos veces. Reci\u00e9n aprob\u00f3 cuando hubo otro docente en la c\u00e1tedra porque estuve con una licencia m\u00e9dica. Ah\u00ed \u00e9l me dijo: \u201cYa no soporto la electr\u00f3nica, pero voy a recibirme\u201d. Se gradu\u00f3 y se aboc\u00f3 al \u00e1rea administrativa, hizo un m\u00e1ster y actualmente se est\u00e1 doctorando en la FGV [Fundaci\u00f3n Getulio Vargas], donde ya es profesor. Mi hija Cristina tambi\u00e9n estudi\u00f3 en la Poli, hizo ingenier\u00eda civil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo fue tener a su hijo Marcelo como alumno y despu\u00e9s como colega en la Poli?<\/strong><br \/>\nSiempre fue buen alumno. Se gradu\u00f3 en la Poli e ingres\u00f3 como pasante en el LSI. El problema fue concursar teniendo al padre aqu\u00ed en la Poli, entonces concurs\u00f3 primero como docente de matem\u00e1tica [en el Instituto de Matem\u00e1tica y Estad\u00edstica (IME) de la USP] y logr\u00f3 ingresar con el primer puesto. Eso demostr\u00f3 que era competente. Inmediatamente despu\u00e9s se habilit\u00f3 el concurso para docente de ingenier\u00eda el\u00e9ctrica en la Poli, \u00e9l se postul\u00f3 y tambi\u00e9n entr\u00f3 primero. Es muy bueno tenerlo aqu\u00ed, conversamos mucho.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El ingeniero electricista fue el primero en fabricar un chip en Brasil ","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[288,297],"coauthors":[97],"class_list":["post-254818","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-computacion","tag-ingenieria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=254818"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254818\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=254818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=254818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=254818"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=254818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}