{"id":254938,"date":"2018-04-12T15:02:56","date_gmt":"2018-04-12T18:02:56","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=254938\/"},"modified":"2018-04-13T13:11:25","modified_gmt":"2018-04-13T16:11:25","slug":"un-barco-autonomo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-barco-autonomo\/","title":{"rendered":"Un barco aut\u00f3nomo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/080-081_barco-solar_253-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-254939\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/080-081_barco-solar_253-1-768x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"400\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Holos Brasil<\/span><\/a>Un peque\u00f1o barco el\u00e9ctrico desarrollado por la empresa Holos Brasil, de R\u00edo de Janeiro, es capaz de navegar en forma aut\u00f3noma, sin un piloto a bordo. Lo hace controlado \u00fanicamente por una persona apostada en tierra y munida de una computadora port\u00e1til. Se desplaza exclusivamente con energ\u00eda solar, la cual es captada por paneles fotovoltaicos instalados arriba de la embarcaci\u00f3n. Adem\u00e1s de bater\u00edas para almacenar electricidad, el barco puede llevar instrumentos destinados a la realizaci\u00f3n de diversos tipos de misiones, tales como recabar datos meteorol\u00f3gicos, oceanogr\u00e1ficos o fluviales (la profundidad y el trazado de la topograf\u00eda del lecho) as\u00ed como para el estudio de la vida acu\u00e1tica. Tambi\u00e9n podr\u00e1 tener aplicaciones en la industria del petr\u00f3leo, en el monitoreo de tuber\u00edas y equipamientos submarinos. Con 3,2 metros (m) de longitud, 1,6 m de ancho y un peso de 82 kilogramos (kg), este barco es de tipo catamar\u00e1n, con dos cascos paralelos interconectados por sendas barras sobre las cuales se encuentran las placas solares. Su velocidad es de 3 nudos por hora (5,5 kil\u00f3metros por hora, km\/h). Es la primera embarcaci\u00f3n con estas caracter\u00edsticas fabricada en Brasil. Y por ahora es un prototipo en etapa de pruebas.<\/p>\n<p>El ingeniero naval Lorenzo Cardoso de Souza, socio de Holos, comenta que la idea de desarrollar esta embarcaci\u00f3n surgi\u00f3 a partir de su participaci\u00f3n en el Desaf\u00edo Solar Brasil, en 2009. Se trata de una competencia de barcos movidos por energ\u00eda fotovoltaica con un piloto a bordo organizada por la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y patrocinada por la empresa Enel Brasil \u2013que act\u00faa en la generaci\u00f3n y en la distribuci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica y de gas natural\u2013, la municipalidad de B\u00fazios (R\u00edo de Janeiro) y por la Secretar\u00eda Estadual de Deportes de R\u00edo de Janeiro. \u201cEn la primera edici\u00f3n de este evento, Holos compiti\u00f3 con dos embarcaciones desarrolladas en colaboraci\u00f3n con investigadores del Coppe [Instituto Alberto Luiz Coimbra de Posgrado e Investigaci\u00f3n en Ingenier\u00eda de la UFRJ]\u201d, explica Cardoso de Souza, quien fund\u00f3 Holos en 1998 junto con Frederico Garcia Magalh\u00e3es. \u201cAmbas embarcaciones fueron victoriosas en sus respectivas categor\u00edas\u201d, inform\u00f3 Cardoso de Souza. Adem\u00e1s de haber desarrollado este prototipo, la empresa fabrica barcos de vela, boyas oceanogr\u00e1ficas, aparatos para barcos de regata y sillas de ruedas de fibra de carbono.<\/p>\n<p>En la misma competici\u00f3n, un equipo de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) gan\u00f3 en la categor\u00eda catamar\u00e1n. Ese grupo despu\u00e9s se uni\u00f3 a Holos para disputar un desaf\u00edo similar en Holanda, el Frisian Solar Challenge, en 2010. A partir de entonces, la colaboraci\u00f3n entre ambos equipos se afianz\u00f3 y, por invitaci\u00f3n de los catarinenses, Holos particip\u00f3 en la construcci\u00f3n de un barco impulsado con energ\u00eda fotovoltaica para el transporte escolar en la comunidad de Santa Rosa, localizada en Ilha das On\u00e7as, en el municipio de Barcarena, estado Par\u00e1. La embarcaci\u00f3n requiere de un piloto y tiene capacidad para transportar a 22 personas. Estuvo lista en 2014 y actualmente se encuentra operando: transporta a los estudiantes entre la isla en donde viven y la escuela, que se encuentra en la sede del municipio.<\/p>\n<p><strong>El primer prototipo<br \/>\n<\/strong>Cardoso de Souza comenta que, durante ese trabajo, Magalh\u00e3es y \u00e9l se zambulleron en el universo de las embarcaciones impulsadas con electricidad. \u201cSurgi\u00f3 entonces la idea de desarrollar un barco aut\u00f3nomo no s\u00f3lo desde el punto de vista de la navegaci\u00f3n sino tambi\u00e9n en cuanto a la energ\u00eda que lo impulsa\u201d, dice. \u201cUna embarcaci\u00f3n que pudiera almacenar energ\u00eda durante el d\u00eda en placas solares para navegar por la noche\u201d. Y presentaron el proyecto a la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica del Estado de R\u00edo de Janeiro (Faperj) en 2013, que aprob\u00f3 su financiaci\u00f3n por un valor de 300 mil reales.<\/p>\n<div id=\"attachment_254940\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/080-081_barco-solar_253-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254940\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/080-081_barco-solar_253-2-300x189.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"189\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Holos Brasil<\/span><\/a> Con las placas solares, la autonom\u00eda del barco es ininterrumpida. En d\u00edas nublados, su velocidad se reduce de 5,5 km\/h a 1,8 km\/h<span class=\"media-credits\">Holos Brasil<\/span><\/p><\/div>\n<p>El primer prototipo qued\u00f3 listo el a\u00f1o pasado y ya sido probado en un trabajo de batimetr\u00eda (medici\u00f3n de profundidad) solicitado por el Coppe en Ilha do Fund\u00e3o, en donde se encuentra el campus central de la UFRJ. El barco posee cuatro placas fotovoltaicas de 50 cent\u00edmetros por 1 m ubicadas entre sus dos cascos, con una potencia total de 400 vatios. La electricidad que se genera es almacenada en seis bater\u00edas de litio, lo que asegura una navegaci\u00f3n ininterrumpida, las 24 horas. \u201cCon las placas, la autonom\u00eda de la embarcaci\u00f3n es indefinida: puede navegar sin parar\u201d, explica Cardoso de Souza. \u201cIncluso en d\u00edas nublados, el barco sigue navegando. En ese caso, como hay menos energ\u00eda disponible, se producir\u00e1 una disminuci\u00f3n de la velocidad, que podr\u00e1 ser de tan s\u00f3lo 1 nudo (1,8 km\/h). Sin las placas, s\u00f3lo con las bater\u00edas, la autonom\u00eda es de 10 horas.\u201d<\/p>\n<p>El barco est\u00e1 equipado con computadoras y programas de navegaci\u00f3n aut\u00f3noma, br\u00fajula, aceler\u00f3metros y giroscopios. \u201cEstos sistemas y aparatos le aseguran que la navegaci\u00f3n siga una ruta programada previamente, independientemente de las mareas, los vientos y otras condiciones oce\u00e1nicas\u201d, dice Cardoso de Souza. En este primer prototipo, las comunicaciones entre el veh\u00edculo y la base de operaciones se realizan por radio UHF, lo que limita el radio de actuaci\u00f3n a alrededor de 10 km. \u201cTenemos un proyecto en el cual embarcaci\u00f3n se comunicar\u00e1 v\u00eda sat\u00e9lite.\u201d<\/p>\n<p>El \u00e9xito del prototipo, denominado C-400, motiv\u00f3 a Cardoso de Souza y a Magalh\u00e3es a crear una nueva empresa: Unmanned Surface Solar Vehicle (USSV), o Veh\u00edculo Solar de Superficie no Tripulado, para comercializar barcos aut\u00f3nomos. Dos modelos se encuentran en la etapa final de proyecto. Uno peque\u00f1o, para servicios costeros, de 2,5 m de largo y una autonom\u00eda de hasta 20 horas, y uno oce\u00e1nico, de 4,5 m de largo y una autonom\u00eda de 90 horas. La velocidad media de los barcos ser\u00e1 de 5,5 km\/h. \u201cEl C-400 despert\u00f3 el inter\u00e9s de Petrobras y de la Marina de Brasil\u201d, comenta Cardoso de Souza. Holos pretende vender su barco menor por 130 mil reales la unidad. La versi\u00f3n oce\u00e1nica a\u00fan no tiene precio.<\/p>\n<p>El ingeniero Marcos Gallo, docente del Laboratorio de Din\u00e1mica de Sedimentos Cohesivos (LDSC), del \u00c1rea de Ingenier\u00eda Costera y Oceanogr\u00e1fica de la Coppe, quien acompa\u00f1\u00f3 la prueba del prototipo, considera importante el desarrollo de barcos aut\u00f3nomos. \u201c\u00c9stos facilitan el acceso a lugares restringidos para otras embarcaciones debido a las dimensiones o al calado [la parte de la estructura de la embarcaci\u00f3n que queda dentro de agua] y ofrecen m\u00e1s movilidad y practicidad en las mediciones\u201d, dice Gallo.<\/p>\n<p>Sin embargo, Cardoso de Souza reconoce que el barco tiene sus desventajas, como la de su energ\u00eda limitada. \u201cEsto restringe el n\u00famero de aparatos que pueden embarcarse, pues la energ\u00eda que generan las placas fotovoltaicas debe dividirse entre \u00e9stos y la propia embarcaci\u00f3n\u201d, explica. \u201cOtra desventaja reside en la enorme \u00e1rea que ocupan los paneles solares.\u201d<\/p>\n<p>Las embarcaciones solares aut\u00f3nomas a\u00fan son raras. Cardoso de Souza menciona a la empresa inglesa ASV, fabricante de un barco que, adem\u00e1s de energ\u00eda solar, utiliza tambi\u00e9n un motor di\u00e9sel. Un barco aut\u00f3nomo solar que pas\u00f3 por su primera prueba en 2016 fue el SeaCharger, desarrollado por el estadounidense Damon McMillan. Este barco lleg\u00f3 a Haw\u00e1i tras un viaje de 41 d\u00edas y a trav\u00e9s de 4.469 kil\u00f3metros, que empez\u00f3 en California, Estados Unidos. El Wave Glider es otro barco aut\u00f3nomo que recorri\u00f3 grandes distancias. En 2015, viaj\u00f3 desde San Francisco, en Estados Unidos, hasta Australia. Desarrollado por la empresa estadounidense Liquid Robotics, cuenta con paneles solares que alimentan los artefactos a bordo, y su propulsi\u00f3n se obtiene mediante el movimiento de las olas del mar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Sin tripulaci\u00f3n, embarcaci\u00f3n efect\u00faa mediciones y recaba datos","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[276,296,297,312,269,331],"coauthors":[112],"class_list":["post-254938","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-bioenergia-es","tag-energia-es","tag-ingenieria","tag-innovacion","tag-ambiente-es","tag-sostenibilidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254938","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=254938"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254938\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=254938"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=254938"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=254938"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=254938"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}