{"id":254959,"date":"2018-04-12T15:07:04","date_gmt":"2018-04-12T18:07:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=254959\/"},"modified":"2018-04-12T15:36:30","modified_gmt":"2018-04-12T18:36:30","slug":"pionero-en-la-salud-de-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/pionero-en-la-salud-de-la-mujer\/","title":{"rendered":"Pionero en la salud de la mujer"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_254960\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/092-093_memoria_253-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-254960\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/092-093_memoria_253-1-642x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"478\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo de la Academia Nacional de Medicina  <\/span><\/a> Arnaldo de Moraes introdujo las primeras t\u00e9cnicas m\u00e9dicas de control de tumores cervicales en mujeres<span class=\"media-credits\">Archivo de la Academia Nacional de Medicina  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Las mujeres eran presas f\u00e1ciles del c\u00e1ncer de cuello uterino a finales del siglo XIX en Brasil. Sin acceso a los servicios m\u00e9dicos, muchas se mor\u00edan sin saber qu\u00e9 padec\u00edan o c\u00f3mo tratarse. Las cirug\u00edas y los tratamientos paliativos constitu\u00edan en ese entonces las principales estrategias de la medicina brasile\u00f1a contra esta enfermedad. No obstante, e independientemente de la terapia, las posibilidades de cura eran \u00ednfimas y se restring\u00edan a los tumores menores. A comienzos del siglo XX, frente al aumento de la cantidad de casos, los m\u00e9dicos empezaron a prestarle m\u00e1s atenci\u00f3n al problema. Pocos a poco, las acciones de control de este tipo de tumores empezaron estructurarse mejor, y esto culmin\u00f3 en la creaci\u00f3n de instituciones de atenci\u00f3n y control de la enfermedad, entre ellas el Instituto de Ginecolog\u00eda de R\u00edo de Janeiro. Inaugurado en marzo de 1947, dicho instituto fue pionero en la organizaci\u00f3n de acciones permanentes de combate contra el c\u00e1ncer cervical mediante la implementaci\u00f3n de un modelo espec\u00edfico de diagn\u00f3stico que se convirti\u00f3 en referencia en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>La atenci\u00f3n del c\u00e1ncer de cuello uterino en Brasil hasta la d\u00e9cada de 1930, en general se concentraba en los consultorios externos de las facultades de medicina, como parte de la ense\u00f1anza pr\u00e1ctica de la especialidad. Su diagn\u00f3stico se concretaba mediante un examen ginecol\u00f3gico simple. En los casos en que la enfermedad se encontraba en un estadio avanzado, la \u00fanica opci\u00f3n consist\u00eda en recurrir a la cirug\u00eda para la extirpaci\u00f3n del \u00fatero. La mayor\u00eda de las mujeres no sobreviv\u00edan. Adem\u00e1s, no era raro que los estigmas que reca\u00edan sobre este tipo de c\u00e1ncer, aludieran a una idea de promiscuidad. De este modo, muchas mujeres evitaban hacer p\u00fablicos sus malestares, y recurr\u00edan a los m\u00e9dicos solamente cuando los dolores se les volv\u00edan insoportables.<\/p>\n<p>En 1936, la Facultad de Medicina de la Universidad de Brasil (actual Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro) decidi\u00f3 escindir la c\u00e1tedra de cl\u00ednica quir\u00fargica, dando origen a la c\u00e1tedra de ginecolog\u00eda, a cargo del m\u00e9dico carioca Arnaldo de Moraes (1893-1961). De Moraes se hab\u00eda especializado en la Universidad Johns Hopkins, de Estados Unidos, en 1927, mediante una beca que le concediera la Fundaci\u00f3n Rockefeller. En 1930 fue a Alemania, en donde trabaj\u00f3 con el ginec\u00f3logo Hans Hinselmann (1884-1959), creador de una lupa binocular adaptada a la observaci\u00f3n del cuello del \u00fatero. Este aparato, llamado colposcopio, facilitaba el diagn\u00f3stico de anomal\u00edas celulares en el c\u00e9rvix.<\/p>\n<div id=\"attachment_254961\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/092-093_memoria_253-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-254961\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/092-093_memoria_253-2-300x253.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"253\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n del Museo Hist\u00f3rico de la FMUSP \u2013  Reproducci\u00f3n\u2002Eduardo Cesar <\/span><\/a> El colposcopio, desarrollado por Hans Hinselmann, facilit\u00f3 el diagn\u00f3stico de anomal\u00edas celulares en el c\u00e9rvix en la d\u00e9cada de 1940 en Brasil<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n del Museo Hist\u00f3rico de la FMUSP \u2013  Reproducci\u00f3n\u2002Eduardo Cesar <\/span><\/p><\/div>\n<p>De regreso a Brasil, De Moraes se trajo el colposcopio, con el objetivo de usarlo como herramienta de diagn\u00f3stico del c\u00e1ncer de cuello uterino junto a otras t\u00e9cnicas poco difundidas fuera de Europa y de Estados Unidos, tales como el uso del yodo diluido para la observaci\u00f3n de alteraciones cervicales y para del examen de frotis, seg\u00fan verific\u00f3 el historiador de la ciencia Luiz Antonio Teixeira, investigador de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), en R\u00edo. Al comenzar sus actividades en la Facultad de Medicina, De Moraes fund\u00f3 la publicaci\u00f3n cient\u00edfica <em>Anais Brasileiros de Ginecologia<\/em>, que circul\u00f3 hasta la d\u00e9cada de 1960. Ese mismo a\u00f1o se aboc\u00f3 a la ense\u00f1anza pr\u00e1ctica de la disciplina y cre\u00f3 una cl\u00ednica, instalada en el Hospital Est\u00e1cio de S\u00e1, con la aspiraci\u00f3n de que se tornase una instituci\u00f3n de punta, capaz de atraer a investigadores interesados en nuevas t\u00e9cnicas de diagn\u00f3stico del c\u00e1ncer de cuello uterino.<\/p>\n<p>En 1942, la cl\u00ednica se traslad\u00f3 al Hospital Moncorvo Filho, en donde funciona hasta los d\u00edas actuales. En 1947, el claustro de la universidad le concedi\u00f3 entidad legal, pasando a llamarse Instituto de Ginecolog\u00eda. \u201cLa creaci\u00f3n del instituto represent\u00f3 la institucionalizaci\u00f3n de los trabajos de ginecolog\u00eda que ya se desarrollaban en la cl\u00ednica dirigida por De Moraes\u201d, explica la historiadora de la ciencia Vanessa Lana, del Departamento de Historia de la Universidad Federal de Vi\u00e7osa (UFV), en Minas Gerais, en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancia, Sa\u00fade \u2014Manguinhos<\/em>. El instituto trabajaba con la idea de la prevenci\u00f3n de la enfermedad. \u201cFrente a los l\u00edmites de la medicina, la detecci\u00f3n del tumor en etapas iniciales aumentaba las posibilidades de intervenci\u00f3n terap\u00e9utica, como en el caso de la radioterapia\u201d, explica Lana. De este modo, todas las mujeres que iban al instituto, con o sin s\u00edntomas de c\u00e1ncer, se somet\u00edan a ex\u00e1menes.<\/p>\n<div id=\"attachment_254962\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/092-093_memoria_253-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-254962\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/092-093_memoria_253-3.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"451\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/092-093_memoria_253-3.jpg 458w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/092-093_memoria_253-3-120x181.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/092-093_memoria_253-3-250x376.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca de la FMUSP \u2013  Reproducci\u00f3n\u2002Eduardo Cesar<\/span><\/a> La publicaci\u00f3n creada por Moraes en 1936 ayud\u00f3 a difundir los trabajos en ginecolog\u00eda de la Facultad de Medicina de la entonces Universidad de Brasil<span class=\"media-credits\">Biblioteca de la FMUSP \u2013  Reproducci\u00f3n\u2002Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>La instituci\u00f3n hac\u00eda del uso combinado de la colposcopia, la citolog\u00eda y la biopsia su modelo de actuaci\u00f3n para la detecci\u00f3n de la enfermedad. \u201cEl uso aunado de estos m\u00e9todos se convirti\u00f3 en la impronta del instituto y en la principal orientaci\u00f3n en las acciones de control del c\u00e1ncer de cuello uterino en Brasil\u201d, afirma Lana. \u201cLa combinaci\u00f3n sistem\u00e1tica de estos m\u00e9todos aument\u00f3 las posibilidades de detecci\u00f3n de lesiones uterinas\u201d, a\u00f1ade. Seg\u00fan la investigadora, en 15 a\u00f1os, la cantidad de casos identificados precozmente subi\u00f3 un 300% en comparaci\u00f3n con el final de la d\u00e9cada de 1940, cuando De Moraes empez\u00f3 sus trabajos en la cl\u00ednica ginecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Esta estrategia le permiti\u00f3 al instituto aumentar los porcentajes de diagn\u00f3sticos de tumores en estadio inicial, disminuyendo as\u00ed la cantidad de muertes, para convertirse en referente de otras instituciones de control de la enfermedad, como el Hospital Aristides Maltez (HAM), inaugurado en 1952 en Salvador por la Liga Bahiana de Combate contra el C\u00e1ncer.<\/p>\n<p>En S\u00e3o Paulo, el Departamento de Tocoginecolog\u00eda de la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas de la Universidad de Campinas (Unicamp), dirigido por el m\u00e9dico Jos\u00e9 Aristodemo Pinotti, puso en marcha en 1965 un importante programa de control del c\u00e1ncer de cuello uterino. Todas las mujeres atendidas se hac\u00edan la prueba de Papanicolau. Posteriormente, cuando la demanda de atenci\u00f3n lo volvi\u00f3 insuficiente, se empez\u00f3 a planificar la construcci\u00f3n de lo que vino a ser el Centro de Control del C\u00e1ncer Ginecol\u00f3gico y Mamario, embri\u00f3n del Centro de Atenci\u00f3n Integral a la Salud de la Mujer (CAISM), actual Hospital de la Mujer Jos\u00e9 Aristodemo Pinotti.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Instituto perfeccion\u00f3 las estrategias de combate contra el c\u00e1ncer","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[316,329],"coauthors":[662],"class_list":["post-254959","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254959","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=254959"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/254959\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=254959"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=254959"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=254959"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=254959"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}