{"id":255723,"date":"2018-05-07T18:16:14","date_gmt":"2018-05-07T21:16:14","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=255723\/"},"modified":"2018-05-08T13:02:38","modified_gmt":"2018-05-08T16:02:38","slug":"revision-publica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/revision-publica\/","title":{"rendered":"Revisi\u00f3n en plaza p\u00fablica"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/preprint2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-255725\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/preprint2-300x186.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"186\" \/><\/a>El 17 de enero, la fundaci\u00f3n Wellcome Trust, del Reino Unido, que financia investigaciones biom\u00e9dicas, anunci\u00f3 que comenzar\u00e1 a aceptar <em>preprints<\/em> en las referencias bibliogr\u00e1ficas de los proyectos que patrocina. Los <em>preprints<\/em> son art\u00edculos que a\u00fan no pasaron por el filtro de la revisi\u00f3n por pares, la forma de evaluaci\u00f3n consagrada en las revistas cient\u00edficas. En lugar de ello, quedan disponibles en repositorios electr\u00f3nicos p\u00fablicos exponiendo sus resultados a la cr\u00edtica instant\u00e1nea de la comunidad cient\u00edfica. \u201cEsperamos que, al citar <em>preprints<\/em>, los investigadores se animen a emplear ese modelo para divulgar resultados y hallazgos con mayor rapidez\u201d, explic\u00f3 Robert Kiley, director de servicios digitales de la fundaci\u00f3n en un comunicado. El 24 de marzo fue el turno de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, en ingl\u00e9s), la principal organizaci\u00f3n de fomento de la investigaci\u00f3n m\u00e9dica de Estados Unidos, al autorizar a sus candidatos a citar <em>preprints<\/em> en los proyectos enviados a la agencia. Usualmente, las revistas cient\u00edficas tardan meses o incluso m\u00e1s de un a\u00f1o en cumplir las etapas del proceso de evaluaci\u00f3n de un art\u00edculo para concretar su publicaci\u00f3n. En tanto, en el caso de un <em>preprint<\/em>, el manuscrito queda inmediatamente disponible para su lectura y para efectuar comentarios.<\/p>\n<p>Las iniciativas de Wellcome Trust y de los NIH forman parte de un movimiento que cobr\u00f3 aliento con el aumento reciente de la publicaci\u00f3n de <em>preprints<\/em> en \u00e1reas tales como las ciencias de la vida y las ciencias sociales, reproduciendo la experiencia de las ciencias exactas. El repositorio arXiv, cuya sede actual se encuentra en la Universidad Cornell, en Estados Unidos, es utilizado por f\u00edsicos, matem\u00e1ticos y analistas de la computaci\u00f3n desde hace 26 a\u00f1os e inspira nuevas iniciativas. En febrero de 2016, 30 organizaciones cient\u00edficas e instituciones de apoyo en todo el mundo, entre las cuales figuran la Academia China de Ciencias, la Fundaci\u00f3n Bill y Melinda Gates, los NIH y la Wellcome Trust, firmaron un convenio y convocaron a que todos los datos recabados durante el brote del virus del Zika quedaran a disposici\u00f3n en forma r\u00e1pida y abierta. Esa decisi\u00f3n se apoya en los preceptos de una declaraci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud de septiembre de 2015, donde se estimula la divulgaci\u00f3n r\u00e1pida de datos en un marco de emergencia en la salud, acortando el recorrido entre informaciones cient\u00edficas, autoridades y el p\u00fablico en general. La medida surti\u00f3 efecto y, para el mes de marzo, hubo estudios con indicios contundentes sobre la relaci\u00f3n entre el virus del Zika y la microcefalia que fueron publicados bajo la modalidad de <em>preprints<\/em>.<\/p>\n<p>Uno de esos trabajos fue el que puso a disposici\u00f3n el equipo del neurocient\u00edfico Stevens Rehen, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y del Instituto D\u2019Or de Pesquisa e Ensino (Idor), en el repositorio PeerJ Preprints. El grupo verific\u00f3 que el Zika invade y mata c\u00e9lulas madre precursoras de c\u00e9lulas neuronales (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2017\/03\/22\/las-conexiones-del-zika\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 242<\/em><\/a>). Ese texto preliminar fue bastante citado y registr\u00f3 m\u00e1s de 13 mil visualizaciones, comenta Rehen, quien posteriormente remiti\u00f3 el art\u00edculo a la revista <em>Science<\/em>. \u201cEl <em>preprint<\/em> no impide la publicaci\u00f3n posterior del art\u00edculo en un peri\u00f3dico, permiti\u00e9ndole a su autor recibir cr\u00edticas de sus colegas, algo que podr\u00eda contribuir para mejorar el manuscrito que se enviar\u00e1 a una revista de impacto\u201d, explica el investigador. La versi\u00f3n publicada en abril de 2016 en la revista <em>Science<\/em> contiene modificaciones solicitadas por los revisores de la misma: \u201cEllos sugirieron que incluy\u00e9semos datos sobr4e el dengue, a los efectos de compararlo con el virus del Zika\u201d.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/preprint.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-255724\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/preprint-300x242.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"242\" \/><\/a>Resistencia<\/strong><br \/>\nLa revista <em>Science<\/em> al igual que otras editoriales, no publica art\u00edculos cuyos resultados ya hayan sido divulgados en otras revistas, con el objetico de garantizar la originalidad de su contenido. Sin embargo admite la publicaci\u00f3n de buenos art\u00edculos que ya se hallaran disponibles en repositorios, tales como el bioRxiv, de ciencias biol\u00f3gicas, o el arXiv. Con todo, a\u00fan hay peri\u00f3dicos que no aceptan publicar art\u00edculos oriundos de <em>preprints<\/em>. Ese es el caso, por ejemplo, del <em>Journal of Clinical Investigation<\/em>, editado por la Sociedad Americana para la Investigaci\u00f3n Cl\u00ednica (Asci, en ingl\u00e9s).<\/p>\n<p>Aunque la cantidad de <em>preprints<\/em> en biolog\u00eda est\u00e9 creciendo (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/preprint4.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">vea el gr\u00e1fico<\/a>)<\/em>, el modelo enfrenta resistencias, principalmente entre investigadores de \u00e1reas tales como bioqu\u00edmica y microbiolog\u00eda, comenta la bi\u00f3loga Jessica Polka, de la Universidad de California en San Francisco, Estados Unidos. \u201cLa adhesi\u00f3n de los bi\u00f3logos al modelo de <em>preprints<\/em> es hist\u00f3ricamente baja, ya que no tenemos ese rasgo cultural de compartir los manuscritos de esa manera\u201d, explica. Jessica Polka dirige la organizaci\u00f3n ASAPbio, creada en 2015 para promover el uso de <em>preprints<\/em> en las ciencias de la vida. Recientemente, la entidad convalid\u00f3 lo que los investigadores piensan acerca de ese modelo. Si bien el 92% de los 392 participantes de la investigaci\u00f3n eran conscientes de lo que es un <em>preprint<\/em>, solamente el 31% refirieron haber publicado de tal modo. De cualquier modo, un 78% admitieron el uso de <em>preprints<\/em> como fuente de informaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Polka, el principal recelo de los bi\u00f3logos hacia los <em>preprints<\/em> reside en que esos art\u00edculos sean tomados como trabajos de inferior calidad, que no sortearon la revisi\u00f3n por pares. Polka acota, sin embargo, que el 65% de los art\u00edculos de astronom\u00eda, astrof\u00edsica, f\u00edsica nuclear y f\u00edsica de part\u00edculas publicados en revistas indexadas entre 1995 y 2011 ten\u00edan versiones preliminares depositadas en el arXiv. \u201cLos <em>preprints<\/em> no representan una competencia para la publicaci\u00f3n convencional en revistas. Se trata de un complemento\u201d, afirma. La iniciativa ha inspirado proyectos en otros pa\u00edses. En Brasil, la biblioteca electr\u00f3nica SciELO (sigla por Scientific Electronic Library Online) anunci\u00f3 en el mes de febrero que lanzar\u00e1 el repositorio SciELO Preprints. Seg\u00fan ese comunicado de la direcci\u00f3n de la biblioteca, el objetivo es brindarle celeridad a la publicaci\u00f3n de art\u00edculos en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>El profesor Olavo Amaral, del Instituto de Bioqu\u00edmica M\u00e9dica de la UFRJ, apunta que los sistemas de financiaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n delegaron la evaluaci\u00f3n de la calidad de la ciencia a los peri\u00f3dicos, debido a la confianza en la revisi\u00f3n por pares. \u201cPero la revisi\u00f3n por pares no constituye un filtro suficiente como para asegurar la calidad de un art\u00edculo\u201d, dice. En el modelo tradicional, sostiene, la mayor\u00eda de las revistas dispone de evaluadores voluntarios y, generalmente, cada trabajo es evaluado por un m\u00e1ximo de tres revisores. \u201cEn el modelo de <em>preprint<\/em>, el art\u00edculo queda sometido al an\u00e1lisis cr\u00edtico de cientos o miles de pares, en forma abierta\u201d, explica Amaral. El investigador, junto a Stevens Rehen y Eduardo Fraga, docente del Instituto de F\u00edsica de la UFRJ, debatieron sobre el tema en 2016, en el marco de un evento realizado por la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias (ABC) en Belo Horizonte.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/preprint3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-255726\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/preprint3-300x143.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"143\" \/><\/a>Amaral relata que public\u00f3 dos <em>preprint<\/em> en el repositorio bioRxiv, una revisi\u00f3n de la literatura cient\u00edfica sobre biomarcadores en psiquiatr\u00eda y otra sobre un modelo usado para estudiar la memoria en roedores. Seg\u00fan \u00e9l, la repercusi\u00f3n que lograron los art\u00edculos fue r\u00e1pida y positiva en las redes sociales, con diversos tuits citando los art\u00edculos pocas horas despu\u00e9s de que fueran publicados. Mientras tanto, el retorno de los lectores en el repositorio fue poco expresivo en t\u00e9rminos de cr\u00edticas y comentarios. \u201cLos investigadores precisan que los estimulen para comentar y proponer modificaciones en los <em>preprint<\/em> que leen. Ese h\u00e1bito a\u00fan no se ha naturalizado entre los bi\u00f3logos\u201d, analiza.<\/p>\n<p>En el caso de la f\u00edsica de part\u00edculas el panorama es bastante favorable: los <em>preprint<\/em> quedaron en el centro del debate sobre nuevas teor\u00edas. Uno de los ejemplos m\u00e1s recientes es el del difot\u00f3n a 750 GeV, una se\u00f1al d\u00e9bil que surgi\u00f3 en diciembre de 2015 en los resultados del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, en ingl\u00e9s). La noticia de una posible nueva part\u00edcula gener\u00f3 la producci\u00f3n de muchos estudios te\u00f3ricos, publicados especialmente en el arXiv, en un intento por caracterizar y explicar ese hallazgo. \u201cLos f\u00edsicos est\u00e1n acostumbrados a escribir art\u00edculos especulativos o no conclusivos. No hay ning\u00fan error en ello. En el mejor de los escenarios, descubrimos algo nuevo a partir del intercambio de ideas\u201d, aclara Mihailo Backovic, investigador del Centro de Cosmolog\u00eda, F\u00edsica de Part\u00edculas y Fenomenolog\u00eda de la Universidad Cat\u00f3lica de Lovaina, en B\u00e9lgica.<\/p>\n<p>Actualmente el arXiv lleva registrados m\u00e1s de 210 mil investigadores activos y esa cifra crece alrededor de un 10% anualmente. Cada d\u00eda, se registran m\u00e1s de 1,2 millones de accesos al sitio web y se reciben entre 500 y mil nuevos manuscritos. \u201cResulta evidente que entre todo eso hay muchas malas ideas e incluso algunas erradas. Por eso es que el filtro de revisi\u00f3n por pares sigue siendo importante\u201d, sopesa Backovic. Con frecuencia, los repositorios de <em>preprints<\/em> son objetados en cuanto a la verificaci\u00f3n de la calidad de lo que publican. Algunos de ellos, como en el caso del arXiv, han invertido en <em>software<\/em> que logran detectar palabras duplicadas y posibles casos de plagio. Tambi\u00e9n exigen que los investigadores comprueben su v\u00ednculo institucional.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/preprint4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-255727\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/preprint4-300x246.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"246\" \/><\/a>C\u00f3mo navegar<\/strong><br \/>\nEntonces, \u00bfc\u00f3mo navegar por los repositorios en medio de esa enorme cantidad de <em>preprints<\/em>? \u201cUna pr\u00e1ctica com\u00fan entre los f\u00edsicos consiste en entrar al arXiv por la ma\u00f1ana y chequear lo que se ha publicado\u201d, comenta George Matsas, docente del Instituto de F\u00edsica Te\u00f3rica de la Universidade Estadual Paulista (Unesp). Seg\u00fan \u00e9l, el repositorio instaur\u00f3 mecanismos que ayudan al investigador a acceder al contenido deseado. \u201cEl arXiv se actualiza una vez al d\u00eda con las listas de <em>preprints<\/em> ordenados por sub\u00e1reas. En mi caso, siempre consulto las categor\u00edas sobre relatividad general y f\u00edsica cu\u00e1ntica, en las cuales se publican entre 20 y 30 trabajos por d\u00eda\u201d, explica Matsas.<\/p>\n<p>No es nuevo que los cient\u00edficos comparten informaciones antes de publicarlas. En los tiempos anteriores a internet hubo <em>preprints<\/em> impresos que eran enviados por correo a los investigadores y bibliotecas interesados antes de la revisi\u00f3n formal por pares. Entre 1961 y 1966, los NIH de Estados Unidos promovieron la creaci\u00f3n de los Grupos de Intercambio de Informaciones en instituciones de investigaci\u00f3n y universidades, mediante una distribuci\u00f3n organizada de <em>preprints<\/em>. En Brasil hubo una experiencia pionera que fue la creaci\u00f3n, en 1952, de la revista <em>Notas de F\u00edsica<\/em>, editada por el Centro Brasile\u00f1o de Investigaciones F\u00edsicas (CBPF, en portugu\u00e9s) y dedicada a publicar trabajos preliminares.<\/p>\n<p>El f\u00edsico Francisco Antonio Doria, que obtuvo un doctorado en el CBPF en 1977, relata que a lo largo de su carrera public\u00f3 diversos <em>preprints<\/em> y considera a ese modelo m\u00e1s democr\u00e1tico que el convencional. \u201cEn ocasiones, la revisi\u00f3n por pares se torna una barrera infranqueable cuando el investigador propone ideas radicales o controversiales\u201d, afirma. En los repositorios, dice Doria, hay m\u00e1s espacio para la pol\u00e9mica, aunque no siempre el <em>feedback<\/em> es amigable. \u201cCierta vez publiqu\u00e9 en el arXiv un <em>paper<\/em> sobre complejidad computacional. Mis conclusiones quedaban a contramano de las ideas corrientes y recib\u00ed muchos comentarios agresivos y hasta insultos\u201d.<\/p>\n<p>Para Eduardo Fraga, de la UFRJ, el intercambio de informaciones es fundamental para el avance de la ciencia, y puede ocurrir de diferentes formas: en reuniones de departamentos, congresos o grupos de correo electr\u00f3nico. \u201cLo que los repositorios electr\u00f3nicos de <em>preprints <\/em>est\u00e1n logrando hacer es amplificar el alcance de esa pr\u00e1ctica\u201d, se\u00f1ala. \u201cCient\u00edficos de regiones perif\u00e9ricas, alejados de los grandes centros productores de conocimiento, pueden consultar repositorios como el arXiv y ponerse al tanto de lo que se est\u00e1 estudiando en determinada disciplina\u201d.<\/p>\n<p>Otra \u00e1rea que est\u00e1 explorando con mayor intensidad el uso de los <em>preprint<\/em> es la de las ciencias humanas. El a\u00f1o pasado, el Center for Open Science, una organizaci\u00f3n sin fines de lucro cuya sede se encuentra en Estados Unidos, lanz\u00f3 el SocArXiv, volcado a los investigadores de sociolog\u00eda, derecho, educaci\u00f3n y artes. La instituci\u00f3n tambi\u00e9n mantiene otros repositorios, como el PsyArXiv, dedicado a la psicolog\u00eda. \u201cNuestro desaf\u00edo es convencer a los investigadores de las ciencias sociales para lograr su participaci\u00f3n\u201d, dice la soci\u00f3loga Elizabeth Popp Berman, docente de la Universidad de Albany, en Estados Unidos, y miembro del comit\u00e9 administrativo del SocArXiv. De manera general, dice, la mayor\u00eda de los investigadores en ciencias sociales no siente la necesidad de publicar sus trabajos con la misma asiduidad que sus colegas de las ciencias naturales. \u201cAdem\u00e1s, en algunas \u00e1reas de humanidades, los investigadores prefieren publicar libros, aunque para la sociolog\u00eda la producci\u00f3n de art\u00edculos se est\u00e1 tornando prioritaria\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/preprint5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-255728\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/preprint5-300x289.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"289\" \/><\/a>Costos<\/strong><br \/>\nAl igual que otros repositorios, el SocArXiv se sostiene gracias a donaciones, provenientes, por ejemplo, del Instituto de Tecnolog\u00eda de Massachusetts y de la Universidad de California. Uno de los aspectos positivos de los <em>preprints<\/em> radica en que los costos de mantenimiento de los repositorios son menores que los las editoriales para mantener las revistas. El arXiv, por ejemplo, dispone de m\u00e1s de 1,2 millones de art\u00edculos a un costo anual de alrededor de 827 mil d\u00f3lares, es decir, aproximadamente 70 centavos de d\u00f3lar por art\u00edculo. Los repositorios no cobran tasas a los autores y el <em>preprint<\/em> se publica en acceso abierto. En tanto, las tasas de publicaci\u00f3n que cobran las revistas editadas por la editorial holandesa Elsevier, por ejemplo, pueden variar entre 500 y 5.000 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Otras \u00e1reas de las ciencias humanas est\u00e1n m\u00e1s familiarizadas con los <em>preprints<\/em>. \u00c9se es el caso de la econom\u00eda, cuyos investigadores cuentan con algunos repositorios consolidados. Uno de ellos es el del National Bureau of Economic Research (NBER), de Estados Unidos. Otro, es el proyecto Research Papers in Economics (RePEc), lanzado en 1997, que re\u00fane m\u00e1s de 1.800 archivos de repositorios y bibliotecas electr\u00f3nicas de 89 pa\u00edses. En el \u00e1mbito de las ciencias sociales, est\u00e1 la pionera Social Science Research Network (SSRN) que opera desde 1994. El abogado Douglas Castro, investigador de posdoctorado en la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas de S\u00e3o Paulo (FGV-SP), quien se desempe\u00f1a\u00a0 en el \u00e1rea de derecho ambiental, comenz\u00f3 a utilizar la SSRN en 2014. \u201cPublicar en revistas prestigiosas\u00a0 no garantiza que un art\u00edculo sea ampliamente divulgado\u201d, dice. \u201cRecurr\u00ed a los <em>preprint<\/em> para que mi trabajo tenga mayor visibilidad entre los investigadores de otras \u00e1reas y no s\u00f3lo los del derecho\u201d, dice Castro, quien aprovecha las sugerencias que recibe de usuarios del repositorio para preparar la versi\u00f3n final de los art\u00edculos. Un <em>preprint<\/em> que \u00e9l public\u00f3 el mes pasado, por ejemplo, concit\u00f3 la atenci\u00f3n de un ge\u00f3logo, que propuso una definici\u00f3n mejor para el t\u00e9rmino \u201cescasez h\u00eddrica\u201d.<\/p>\n<p>En mayo de 2016, Elsevier adquiri\u00f3 la SSRN. \u201cLa meta es brindar un mayor acceso a la creciente base de contenidos generados por los usuarios y aumentar los lazos con un conjunto m\u00e1s amplio de investigadores\u201d, explica Gemma Hersh, directora de pol\u00edtica y comunicaciones de la editorial Elsevier. Si bien reconoce el rol que cumplen los servidores de <em>preprints<\/em>, Hersh sostiene que la publicaci\u00f3n en peri\u00f3dicos todav\u00eda es la manera m\u00e1s segura de evaluar el m\u00e9rito de un estudio. \u201cEl rol de los revisores y editores es crucial\u201d, resalta. \u201cEllos garantizan que un <em>preprint<\/em> se convierta en un art\u00edculo confiable, perfeccionado luego de sortear la revisi\u00f3n por pares\u201d.<\/p>\n<p>Con todo, eso no siempre parece ser necesario. En un estudio publicado en 2016, investigadores de la Universidad de California analizaron alrededor de 12 mil <em>preprints<\/em> depositados en el arXiv entre 2003 y 2015, y los compararon con sus versiones publicadas en revistas cient\u00edficas. La principal conclusi\u00f3n fue que no hab\u00eda diferencias sustanciales en los textos de las dos versiones en un 80% de los art\u00edculos. Seg\u00fan analiza Stevens Rehen, de la UFRJ, el rol de los peri\u00f3dicos tiende a cambiar con el avance de los <em>preprints<\/em>. Rehen sugiere, al igual que otros partidarios del modelo, que las editoras pasen a actuar como curadoras de informaciones cient\u00edficas. \u201cEn lugar de determinar lo que debe o no publicarse, ellas podr\u00edan seleccionar de los grandes repositorios de <em>preprints<\/em> aquello que consideran m\u00e1s relevante para publicarlo como art\u00edculo\u201d, propone.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Preprints ganan espacio en la biolog\u00eda y en las ciencias sociales","protected":false},"author":421,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284,289],"coauthors":[740],"class_list":["post-255723","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es","tag-comunicacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/255723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=255723"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/255723\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=255723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=255723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=255723"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=255723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}