{"id":255785,"date":"2018-05-07T18:22:07","date_gmt":"2018-05-07T21:22:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=255785\/"},"modified":"2018-05-07T18:33:16","modified_gmt":"2018-05-07T21:33:16","slug":"los-viejos-animales-del-estado-de-parana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-viejos-animales-del-estado-de-parana\/","title":{"rendered":"Los viejos animales del estado de Paran\u00e1"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_255789\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/064_paleo_04_254.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-255789\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/064_paleo_04_254-300x210.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"210\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jos\u00e9 Manuel Canete\/ Wikimedia Commons  <\/span><\/a> Reconstituci\u00f3n de dos mam\u00edferos extintos similares a los que se hallaron en el sitio del estado de Paran\u00e1: el marsupial esparasodonto&#8230;<span class=\"media-credits\">Jos\u00e9 Manuel Canete\/ Wikimedia Commons  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Tras la extinci\u00f3n de los dinosauros, hace 66 millones de a\u00f1os, las formas de vida animal terrestre tomaron un camino singular en algunas partes del planeta. En Am\u00e9rica del Sur, que se hab\u00eda separado de \u00c1frica y todav\u00eda no estaba conectada con Am\u00e9rica del Norte, surgi\u00f3 un orden de mam\u00edferos con placenta, el de los Xenarthra, hoy en d\u00eda pr\u00e1cticamente extinto, con excepci\u00f3n de los actuales armadillos, perezosos y osos hormigueros. Tambi\u00e9n aparecieron por ac\u00e1 las primeras \u201caves del terror\u201d, nombre popular dado a ciertos carn\u00edvoros gigantes igualmente desaparecidos de la Tierra, que eran incapaces de volar y pertenec\u00edan a la familia Phorusrhacidae. Ejemplares de esa antigua fauna sudamericana que vivieron entre 42 y 39 millones de a\u00f1os atr\u00e1s \u2013un lapso de tiempo que hasta ahora no contaba con registros f\u00f3siles de vertebrados en Brasil\u2013 se descubrieron en un nuevo sitio paleontol\u00f3gico del estado de Paran\u00e1.<\/p>\n<p>En un afloramiento rocoso perteneciente a la formaci\u00f3n geol\u00f3gica Guabirotuba, en el l\u00edmite de la ciudad de Curitiba con el municipio aleda\u00f1o de Arauc\u00e1ria, un equipo coordinado por investigadores de la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR) y de la Universidad Estadual del Oeste de Paran\u00e1 (Unioeste) encontr\u00f3 dientes y fragmentos \u00f3seos de 10 tipos distintos de mam\u00edferos placentarios: siete con caparaz\u00f3n, ancestros de los extintos gliptodontes y de los actuales armadillos, y tres con pezu\u00f1a, cuya denominaci\u00f3n t\u00e9cnica es ungulados. Entre los marsupiales, mam\u00edferos con un envoltorio en forma de bolsa destinado a cargar a sus cr\u00edas, se hallaron vestigios de tres g\u00e9neros extintos, incluso de los esparasodontos, predadores carn\u00edvoros que ten\u00edan grandes colmillos y que alcanzaron el tama\u00f1o de un leopardo.<\/p>\n<div id=\"attachment_255788\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/064_paleo_03_254.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-255788\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/064_paleo_03_254-300x166.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"166\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Rextron\/ Wikimedia Commons<\/span><\/a> &#8230;y el astrapoterio<span class=\"media-credits\">Rextron\/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>La mayor parte de la fauna de Guabirotuba es igual o parecida a la de los mam\u00edferos f\u00f3siles hallados en la provincia de Chubut, en la Patagonia argentina, que vivieron en un momento geol\u00f3gico conocido como Barrancano, entre 42 y 39 millones de a\u00f1os atr\u00e1s. Pero una nueva especie hasta entonces desconocida de armadillo primitivo, el <em>Proeocoleophorus carlinii, <\/em>sali\u00f3 descrita en el art\u00edculo cient\u00edfico donde aparecen los hallazgos del sitio de Paran\u00e1, publicado este a\u00f1o en <em>Journal of Mammalian Evolution<\/em>. Los cient\u00edficos recuperaron una gran cantidad de placas fosilizadas que compon\u00edan el caparaz\u00f3n del animal. \u201cEmpezamos a estudiar el nuevo sitio por los mam\u00edferos, pues algunos de esos\u00a0 f\u00f3siles existieron \u00fanicamente en el per\u00edodo Barrancano y funcionan como evidencia para la dataci\u00f3n geol\u00f3gica\u201d, explica el paleont\u00f3logo Fernando Sedor, coordinador cient\u00edfico del Museo de Ciencias Naturales de la UFPR y autor principal del estudio.<\/p>\n<p>\u00c9ste es el caso de los vestigios del armadillo primitivo del g\u00e9nero <em>Utaetus<\/em> y del esparasodonto del g\u00e9nero<em> Nemolestes, <\/em>ambos hallados ahora en la capital paranaense. \u201cEn los pr\u00f3ximos trabajos, describiremos al menos dos nuevas especies extintas de marsupiales\u201d, dice el paleont\u00f3logo Eliseu Vieira Dias, docente de la Unioeste con sede en la ciudad de Cascavel. Adem\u00e1s de los mam\u00edferos, tambi\u00e9n hay en el sitio de Curitiba f\u00f3siles de peces, anfibios, tortugas, cocodrilomorfos, moluscos, un \u201cave del terror\u201d y rastros y marcas que dejaron en las rocas animales invertebrados. Los primeros f\u00f3siles de la formaci\u00f3n Guabirotuba fueron hallados en 2010 por los ge\u00f3logos Antonio Liccardo, de la Universidad Estadual de Ponta Grossa (UEPG), y Luiz Carlos Weinsch\u00fctz, de la Universidad de Contestado (UnC), en Santa Catarina, que encontraron all\u00ed un diente de cocodrilomorfo. Posteriormente, Sedor y Vieira Dias iniciaron investigaciones sistem\u00e1ticas en ese lugar que llevaron al rescate de un conjunto m\u00e1s amplio de f\u00f3siles.<\/p>\n<div id=\"attachment_255787\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/064_paleo_02_254.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-255787\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/064_paleo_02_254-609x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"504\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">R\u00e9gine Debatty\/ Wikimedia Commons<\/span><\/a> Un f\u00f3sil de \u201cave del terror\u201d parecida al <em>Paraphysornis brasiliensis<\/em>, cuyo modelo se encuentra en un museo de Austria, apareci\u00f3 en la formaci\u00f3n Guabirotuba<span class=\"media-credits\">R\u00e9gine Debatty\/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Un nuevo armadillo primitivo<\/strong><br \/>\nEn Brasil, adem\u00e1s de Guabirotuba, existen s\u00f3lo cuatro formaciones geol\u00f3gicas conocidas en donde hay f\u00f3siles de vertebrados del Pale\u00f3geno, un per\u00edodo geol\u00f3gico comprendidohace entre 66 y 23 millones de a\u00f1os: Maria Farinha, en el estado de Pernambuco, con una material de una edad entre 66 y 56 millones de a\u00f1os; Itabora\u00ed, en R\u00edo de Janeiro (56 y 48 millones de a\u00f1os); Entre-C\u00f3rregos, en Minas Gerais (35 y 30 millones de a\u00f1os), y Trememb\u00e9, en la cuenca de Taubat\u00e9, en S\u00e3o Paulo (28 y 16 millones de a\u00f1os). Pero s\u00f3lo se hallaron vestigios de mam\u00edferos del Pale\u00f3geno en Itabora\u00ed y en Trememb\u00e9. En t\u00e9rminos cronol\u00f3gicos, los f\u00f3siles de Curitiba tienen, por ende, una edad intermedia con relaci\u00f3n a las faunas extintas encontradas en esas dos formaciones. \u201cLos mam\u00edferos de Guabirotuba son un poco m\u00e1s recientes que los de Itabora\u00ed y un poco m\u00e1s antiguos que los de Trememb\u00e9\u201d, comenta Sedor. \u201cY son de extrema importancia para entender la evoluci\u00f3n de algunos linajes de mam\u00edferos en Am\u00e9rica del Sur.\u201d<\/p>\n<p>A la nueva especie de mam\u00edfero xenartro descubierta en Paran\u00e1 se le dio el nombre de <em>Proeocoleophorus carlinii <\/em>porque aparenta ser una forma m\u00e1s antigua y anterior del <em>Eocoleophorus<\/em>, un g\u00e9nero extinto de armadillo primitivo encontrado originalmente en la regi\u00f3n de Taubat\u00e9. Sedor y Vieira Dias esperan identificar otros casos similares al comparar los f\u00f3siles de las formaciones Itabora\u00ed, Trememb\u00e9 y Guabirotuba, situadas en cuencas del sudeste que se originaron en raz\u00f3n del llamado Rift Continental del Sudeste de Brasil. Esa ruptura dio origen a diversas fallas que resultaron en un conjunto de valles de m\u00e1s o menos 100 kil\u00f3metros (km) de ancho y que se extiende por alrededor de mil km, desde la costa del estado de Paran\u00e1 hasta R\u00edo de Janeiro, pasando por Curitiba y S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<div id=\"attachment_255786\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/064_paleo_01_254.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-255786\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/064_paleo_01_254-300x75.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"75\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fernando Sedor<\/span><\/a> F\u00f3siles de distintos animales rescatados en Curitiba, tales como la mand\u00edbula de un ungulado, el caparaz\u00f3n de una tortuga y un diente de un astrapoterio<span class=\"media-credits\">Fernando Sedor<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los estudios comparativos de vertebrados no se ce\u00f1ir\u00e1n a los mam\u00edferos. En colaboraci\u00f3n con los colegas de Paran\u00e1, el paleont\u00f3logo Herculano Alvarenga, fundador y director del Muso de Historia Natural de Taubat\u00e9, analizar\u00e1 los vestigios del ejemplar de \u201cave del terror\u201d hallado en la capital paranaense. \u201cRealmente encontraron un Phorusrhacidae\u201d, explica Alvarenga, experto en aves f\u00f3siles. \u201cEs menor que nuestro <em>Paraphysornis brasiliensis<\/em>, pero puede ser el primer representante de \u2018ave del terror\u2019 que vivi\u00f3 durante el Eoceno [una \u00e9poca geol\u00f3gica situadahace entre 55 y 36 millones de a\u00f1os]\u201d. El paleont\u00f3logo de Taubat\u00e9 descubri\u00f3 un esqueleto casi completo de <em>Paraphysornis brasiliensis<\/em> y describi\u00f3 la especie, un predador de 2 metros de altura que aterrorizaba la zona de Vale do Para\u00edba con su pico en forma de garfio hace 23 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nSEDOR. F. A. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s10914-016-9364-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">A new South American paleogene land mammal fauna, Guabirotuba formation (Southern Brazil)<\/a>. <strong>Journal of Mammalian Evolution<\/strong>. v. 24, n. 1, p. 39-55. mar. 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"F\u00f3siles indican la existencia de una antigua fauna desconocida","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[324,335],"coauthors":[101],"class_list":["post-255785","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-paleontologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/255785","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=255785"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/255785\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=255785"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=255785"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=255785"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=255785"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}