{"id":256012,"date":"2018-05-09T15:00:42","date_gmt":"2018-05-09T18:00:42","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=256012\/"},"modified":"2018-05-09T15:30:01","modified_gmt":"2018-05-09T18:30:01","slug":"roberto-lent-un-experto-en-conexiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/roberto-lent-un-experto-en-conexiones\/","title":{"rendered":"Roberto Lent: Un experto en conexiones"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/030-035_entrev_roberto-lent_255-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-256013\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/030-035_entrev_roberto-lent_255-1-766x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"401\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a>El neurocient\u00edfico Roberto Lent estudia desde hace casi 40 a\u00f1os la formaci\u00f3n y la reorganizaci\u00f3n de las conexiones entre las \u00e1reas del cerebro. Recientemente, se propuso estimular otro tipo de interacci\u00f3n: entre investigadores con emprendedores y educadores, con el objetivo de generar conocimientos que perfeccionen las estrategias de aprendizaje y puedan r\u00e1pidamente ser asimiladas por docentes y alumnos en las aulas. Y espera que el desarrollo de esta \u00e1rea, a la cual se le denomina ciencia para la educaci\u00f3n, contribuya a mejorar con rapidez el nivel educativo de los ni\u00f1os y adolescentes brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>Hijo del parasit\u00f3logo Herman Lent, estudioso de los insectos transmisores del Mal de Chagas, y de la qu\u00edmica Maria Greg\u00f3ria Rivarola, Roberto naci\u00f3 en R\u00edo de Janeiro en 1948 y creci\u00f3 sabiendo que quer\u00eda ser cient\u00edfico. Ingres\u00f3 en la carrera de medicina de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) en 1967 con la intenci\u00f3n de dedicarse a la gen\u00e9tica, por entonces, la ciencia de moda, pero una pasant\u00eda que realiz\u00f3 al comienzo de la carrera lo hizo cambiar de idea. Cuando a\u00fan no se hab\u00eda recibido inici\u00f3 una maestr\u00eda durante la cual investig\u00f3 la capacidad de alteraci\u00f3n de las conexiones cerebrales \u2013lo que se denomina neuroplasticidad\u2212 en el sistema visual de la zarig\u00fceya.<\/p>\n<p>Lent se transform\u00f3 en un experto en agenesia del cuerpo calloso, una malformaci\u00f3n cong\u00e9nita del cerebro que impide el intercambio de informaciones entre los dos hemisferios y perjudica el desarrollo. Junto a la neurocient\u00edfica Fernanda Tovar-Moll, investigadora de la UFRJ y del Instituto D\u2019Or de Pesquisa e Ensino, descubrieron que el cerebro de las personas afectadas por este problema establece rutas de comunicaci\u00f3n alternativas entre ambos hemisferios. Con todo, su trabajo cient\u00edfico m\u00e1s conocido se refiere al conteo de las neuronas cerebrales, un estudio que condujo a una revisi\u00f3n de algunos de los postulados de la neurociencia.<\/p>\n<p>Como divulgador de la ciencia entre el p\u00fablico en general, fue part\u00edcipe de la fundaci\u00f3n de la revista <em>Ci\u00eancia Hoje<\/em> en la d\u00e9cada de 1980 y escribi\u00f3 la serie de libros para ni\u00f1os <em>As aventuras do neur\u00f4nio lembrador <\/em>[Las aventuras de la neurona evocadora] (Vieira &amp; Lent), que luego fue adaptada como obra de teatro. Casado con la editora Cilene Vieira y padre de cuatro hijos, Lent recibi\u00f3 a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> en su laboratorio en la UFRJ y se refiri\u00f3 a su rol como articulador de una red nacional de investigaci\u00f3n en ciencia para la educaci\u00f3n y a otros proyectos.<\/p>\n<table class=\"tabela_interna\" border=\"0\" align=\"left\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong>Edad <\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>69 a\u00f1os<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Especialidad<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Neurociencia<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Estudios<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>T\u00edtulo de grado en medicina (1972), maestr\u00eda (1973) y doctorado en biof\u00edsica (1978) concedidos por la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Instituci\u00f3n<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td>Public\u00f3 87 art\u00edculos; dirigi\u00f3 a 17 alumnos en sus maestr\u00edas y a otros 17 en sus doctorados<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es su principal proyecto actual?<\/strong><br \/>\nHace cuatro a\u00f1os que estoy fascinado con la <em>science of learning<\/em>, la ciencia para la educaci\u00f3n. Mucha gente la confunde con la ense\u00f1anza de ciencias o divulgaci\u00f3n cient\u00edfica, pero es una cosa diferente. Es la investigaci\u00f3n inspirada por la educaci\u00f3n. Puede tratarse de estudios sobre la memoria, la neuroplasticidad, la transmisi\u00f3n sin\u00e1ptica, la alfabetizaci\u00f3n y los trastornos del aprendizaje. Hay espacio para la ciencia b\u00e1sica y para el desarrollo de productos, tales como videojuegos que ayuden al aprendizaje. El objetivo es ampliar el conocimiento al respecto de las formas m\u00e1s eficientes de ense\u00f1ar y trasladarlo al sal\u00f3n de clases. Se trata, por lo tanto, de una forma de investigaci\u00f3n traslacional, que consiste en acelerar la transferencia de resultados de la investigaci\u00f3n b\u00e1sica hacia la aplicada en el \u00e1rea de la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue que se interes\u00f3 por la ciencia para la educaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nPese a que nunca ejerc\u00ed la medicina, siempre trabaj\u00e9 con temas relacionados a la salud pensando en su aplicabilidad. Este enfoque surge del trabajo de dos asesores del gobierno estadounidense que crearon el panorama de la investigaci\u00f3n traslacional en Estados Unidos. Uno de ellos fue el ingeniero Vannevar Bush [1890-1974], que dirig\u00eda la Oficina de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica y Desarrollo, y ni bien finaliz\u00f3 la Segunda Guerra Mundial elabor\u00f3 un informe que se hizo famoso, proponiendo que Estados Unidos se abocara de lleno a la investigaci\u00f3n traslacional, algo meramente conceptual por ese entonces, sin dejar de lado la investigaci\u00f3n b\u00e1sica. El otro fue el polit\u00f3logo estadounidense Donald Stokes [1927-1997], autor del libro <em>El cuadrante de Pasteur<\/em> (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2005\/04\/01\/el-cuadrante-de-pasteur\/?cat=politica\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 110<\/em><\/a>). Al final de los a\u00f1os 1990, Stokes dijo que la investigaci\u00f3n traslacional no ser\u00eda una l\u00ednea recta de la investigaci\u00f3n b\u00e1sica hasta la innovaci\u00f3n, sino un cuadrante bidimensional formado por un eje que mide la utilidad social de la investigaci\u00f3n y otro que eval\u00faa su nivel de innovaci\u00f3n y el aporte de conceptos fundamentales para la ciencia. Si una investigaci\u00f3n cumple con esos dos requisitos, es m\u00e1s rentable desde el punto de vista social. En el \u00e1rea de la salud hace d\u00e9cadas que se trabaja as\u00ed y, debido a ello, se redujo la mortalidad infantil, muchas enfermedades se tornaron curables y aument\u00f3 la longevidad. Yo crec\u00ed con esa concepci\u00f3n en la mente y, al comienzo de 2014, Jorge Guimar\u00e3es, en ese entonces presidente de la Capes [la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior, del Ministerio de Educaci\u00f3n (MEC)], me pidi\u00f3 que asistiera a un simposio sobre <em>science of learning<\/em> que se realizar\u00eda en Shangh\u00e1i, en China. Tendr\u00eda que brindar una conferencia sobre mi trabajo, en representaci\u00f3n del MEC. Para mi sorpresa, hab\u00eda pocos pa\u00edses representados en ese congreso: Australia, Estados Unidos y China, adem\u00e1s de Hong Kong. Entonces me di cuenta de que la investigaci\u00f3n traslacional volcada a la educaci\u00f3n podr\u00eda abrir nuevos horizontes. Adem\u00e1s, todo ello estaba relacionado con mi trabajo con la neuroplasticidad, dado que el aprendizaje depende de la capacidad del cerebro de modificarse y formar memorias. A mi regreso, comenc\u00e9 a leer sobre el tema y percib\u00ed la ventana de oportunidades que representar\u00eda para el pa\u00eds. Varias universidades trabajan en esa \u00e1rea, pero casi ning\u00fan pa\u00eds dispone de pol\u00edticas p\u00fablicas y medidas estructuradoras para la educaci\u00f3n. En Brasil, el CNPq [el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico] cuenta con pliegos para el est\u00edmulo de estudios sobre varias enfermedades, pero no as\u00ed para la educaci\u00f3n. Por eso, decid\u00ed fundar la Red Nacional de Ciencia para la Educaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son las implicaciones de la Red?<\/strong><br \/>\nHay una serie de acciones plenamente aceptadas para mejorar la educaci\u00f3n en Brasil: aumentar el sueldo de los docentes, mejorar las escuelas, hacer turno \u00fanico, implementar la dedicaci\u00f3n exclusiva del docente, disponer de acceso a bibliograf\u00eda, entre otras. Estas medidas producen mejor\u00edas, pero no resultan suficientes para elevar la calidad educativa hasta el punto de reducir el abismo existente en comparaci\u00f3n con el nivel educativo de los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados. Calcul\u00e9 el tiempo que se necesitar\u00eda para que los alumnos brasile\u00f1os alcanzaran la calificaci\u00f3n promedio que ostentan 72 pa\u00edses evaluados en el examen PISA [Las siglas en ingl\u00e9s del Programa Internacional de Evaluaci\u00f3n de los Alumnos], de la OCDE [la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico], que mide la capacidad de lectura y el conocimiento en matem\u00e1tica y ciencias de los alumnos de la escuela de ense\u00f1anza media. Brasil ocupa uno de los 10 \u00faltimos puestos del escalaf\u00f3n elaborado a partir de esa prueba. Si se mantuviera el ritmo de mejora de la educaci\u00f3n de los \u00faltimos 12 a\u00f1os, el pa\u00eds reci\u00e9n alcanzar\u00eda el promedio de la OCDE en 2060. Mi propuesta apunta a que, si adopt\u00e1ramos medidas para mejorar la educaci\u00f3n cuya eficiencia haya sido comprobada cient\u00edficamente, habr\u00eda mayores posibilidades de incrementar la inclinaci\u00f3n de esa curva de crecimiento y llegar al nivel promedio de la OCDE con mayor rapidez, all\u00e1 por 2030.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda la ciencia ayudar a mejorar la educaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nLas conclusiones que surgen de los estudios sobre el sue\u00f1o, por ejemplo, podr\u00edan incorporarse a las actividades escolares. El sue\u00f1o es el momento en que se consolida la memoria. Una buena calidad de sue\u00f1o resulta esencial para el aprendizaje en los ni\u00f1os. Adem\u00e1s, la vigilia depende de un ciclo que var\u00eda entre uno y otro individuo. Yo formo parte del 20% de la humanidad que somos matutinos. Me despierto espont\u00e1neamente a las 4 de la ma\u00f1ana y me duermo a las 9 de la noche. El 80% restante tienden a despertarse y dormirse m\u00e1s tarde. En la forma en que est\u00e1 organizada actualmente la educaci\u00f3n, los ni\u00f1os tienen que despertarse a las 5 de la ma\u00f1ana para entrar a clases a las 7. Eso no tiene sentido desde el punto de vista fisiol\u00f3gico, porque el 80% de ellos no est\u00e1n en el apogeo de su capacidad cognitiva, a causa del ciclo cronobiol\u00f3gico. Por eso, Fernando Louzada, de la Universidad Federal de Paran\u00e1 e investigador asociado de la Red propone, a partir de estudios efectuados por \u00e9l y por otros grupos, que la jornada escolar comience y se extienda hasta un poco m\u00e1s tarde. De modo tal que el 20% que se despiertan y llegan m\u00e1s temprano ir\u00edan a jugar al f\u00fatbol o a hacer alguna otra actividad l\u00fadica. Esta recomendaci\u00f3n implica solamente un cambio en la gesti\u00f3n escolar, basada en evidencias de la ciencia. Y luego se necesitar\u00edan realizar mediciones y evaluar si funciona cabalmente.<\/p>\n<div id=\"attachment_256014\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/030-035_entrev_roberto-lent_255-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256014\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/030-035_entrev_roberto-lent_255-2-300x205.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"205\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Guga Melgar<\/span><\/a> Escena de la obra teatral <em>Um neur\u00f4nio apaixonado<\/em>, creada a partir de los libros para ni\u00f1os de Lent<span class=\"media-credits\">Guga Melgar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 ha hecho la Red hasta ahora?<\/strong><br \/>\nPublicamos cuatro documentos elaborados por grupos de expertos en temas relevantes para la educaci\u00f3n. Uno de ellos, sobre los factores fisiol\u00f3gicos que influyen en la educaci\u00f3n; otro, acerca de aquellos estudiantes con discapacidades o superdotados; un tercero referente a las competencias socioemocionales y la metacognici\u00f3n; y el \u00faltimo, al respecto de la alfabetizaci\u00f3n infantil. Cada documento trae sugerencias de investigaci\u00f3n (aquello que falta saber) y de pol\u00edticas p\u00fablicas (lo que puede hacerse bas\u00e1ndose en ese conocimiento). Por medio de una beca de posdoctorado a cargo del Instituto Ayrton Senna, la investigadora Daniele Botaro realiz\u00f3 un censo nacional de investigadores que dispongan de trabajos relacionados con la ciencia para la educaci\u00f3n. En colaboraci\u00f3n con Jesus Mena Chalco, docente de ciencias de la computaci\u00f3n de la Universidad Federal del ABC y autor de un excelente programa de b\u00fasqueda de datos, llevamos a cabo un estudio entre los 27 mil directores de posgrados registrados en la Capes con una producci\u00f3n cient\u00edfica relevante en el \u00e1rea mencionada. Seleccionamos alrededor de 300, a los cuales invitamos a integrarse a la Red, actualmente compuesta por 90 l\u00edderes de investigaci\u00f3n de varias universidades y estados. Nuestra meta para este a\u00f1o es llegar a 150 investigadores. Hemos convocado a neur\u00f3logos, cient\u00edficos de la computaci\u00f3n, economistas, soci\u00f3logos y educadores. Si muchos de ellos se dedican a la investigaci\u00f3n sobre educaci\u00f3n, el resultado ser\u00e1 grandioso. Y no podemos olvidarnos, por supuesto, de los innumerables grupos de investigaci\u00f3n existentes en Brasil que han elaborado trabajos respetables en esa \u00e1rea. Para la Red, hace falta articularlos en cadenas de conocimiento, para ganar oportunidad y escala en cuanto a resultados.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n los pr\u00f3ximos pasos?<\/strong><br \/>\nEste a\u00f1o haremos un encuentro nacional con cient\u00edficos y educadores del \u00e1rea de la educaci\u00f3n, y otro con cient\u00edficos y emprendedores. El primero fue en 2016, y se llev\u00f3 a cabo en el Museo del Ma\u00f1ana. Queremos estimularlos para que desarrollen ideas y productos para la educaci\u00f3n convalidados cient\u00edficamente. Hoy disponemos de varios <em>kits<\/em> de los cuales se dice que ser\u00edan capaces de perfeccionar el aprendizaje. \u00bfFuncionan? Nadie lo ha comprobado. Pretendemos sensibilizar al gobierno para que disponga la emisi\u00f3n de pliegos de ciencia para la educaci\u00f3n, con la participaci\u00f3n de las distintas fundaciones estaduales de apoyo a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, para fomentar el trabajo en red de la ciencia para la educaci\u00f3n y estimular el inter\u00e9s por hacer algo que redunde en mayores aplicaciones, tal como se hace en el \u00e1mbito de la salud. Elevamos un proyecto al BNDES [Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social] para la creaci\u00f3n de un Centro Nacional de Ciencia para la Educaci\u00f3n. Se trata de un proyecto que prev\u00e9 una inversi\u00f3n de 20 millones de reales para la construcci\u00f3n de laboratorios multiusuarios, disponibles para investigadores de instituciones acad\u00e9micas y de empresas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la fase del desarrollo en la cual vale la pena invertir m\u00e1s en educaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nEn la primera infancia. En esa etapa, el cerebro atraviesa por los per\u00edodos de transformaci\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica. En ella resulta m\u00e1s f\u00e1cil el aprendizaje de una segunda lengua y tambi\u00e9n se tiene un concepto abstracto de la cantidad, es decir, por ejemplo, la capacidad de saber en qu\u00e9 recipiente hay m\u00e1s bombones para los m\u00e1s concretos, que permite deducir la cantidad de bombones en cada pote. Resulta m\u00e1s f\u00e1cil aprender hasta los 20 o 30 a\u00f1os de edad. A partir de ah\u00ed, comienza un declive cognitivo que ya se ha determinado. Las manifestaciones del envejecimiento no comienzan a aparecer a los 60 a\u00f1os, \u00a1sino a los 20!<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn cu\u00e1l etapa del desarrollo resulta m\u00e1s eficiente intervenir para mejorar el aprendizaje?<\/strong><br \/>\nEso depende de lo que se quiera ense\u00f1ar. La educaci\u00f3n volcada al desarrollo de las capacidades socioemocionales puede ser m\u00e1s eficaz en la preadolescencia que si se realiza en forma m\u00e1s temprana, porque es en la adolescencia cuando se estabiliza la corteza prefrontal, responsable del control ejecutivo de las emociones y de los pensamientos. En la adultez se desarrolla la metacognici\u00f3n, que es la capacidad de reflexionar acerca del mejor modo de aprender. O sea, se aprenden las ma\u00f1as del propio estilo de aprendizaje. El desarrollo de esa habilidad compensa la p\u00e9rdida de neuroplasticidad que sobreviene con la edad. La capacidad de aprender disminuye, pero mejora la eficiencia en el uso del cerebro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es lo que lo atrajo de la neurociencia?<\/strong><br \/>\nSoy hijo del parasit\u00f3logo Herman Lent [1911-2004] y de la qu\u00edmica farmac\u00e9utica de origen paraguayo Maria Greg\u00f3ria Rivarola [1914-1995]. Mi madre emigr\u00f3 a Brasil y a causa del modelo familiar de la \u00e9poca, donde la mujer no trabajaba, abandon\u00f3 la qu\u00edmica, pero me leg\u00f3 una influencia positiva en relaci\u00f3n con la ciencia. Cuando yo era un ni\u00f1o, mi padre me llevaba al Instituto Oswaldo Cruz, situado en el barrio de Manguinhos [RJ] y me pasaba todo el d\u00eda deambulando por los laboratorios. \u00c9l fue uno de los 10 cient\u00edficos del instituto que fueron dejados cesantes durante la dictadura militar y es autor del libro <em>O massacre de Manguinhos <\/em>[1978, editorial Avenir]. Dado el ambiente familiar en que crec\u00ed, muy pronto decid\u00ed ser cient\u00edfico. Como el camino para lograrlo no era muy variado en el Brasil de los a\u00f1os 1960, no tuve m\u00e1s alternativa que estudiar medicina. Quer\u00eda ser genetista, que en ese entonces estaba de moda. Pero al final del primer a\u00f1o me torn\u00e9 monitor de fisiolog\u00eda de Eduardo Oswaldo Cruz [1933-2015], experto en neurobiolog\u00eda del sistema visual y nieto del higienista Oswaldo Cruz [1872-1917]. Me enamor\u00e9 de la neurociencia. Comenc\u00e9 estudiando el sistema visual de la zarig\u00fceya, que era el tema de investigaci\u00f3n de Cruz y de Carlos Eduardo Rocha Miranda [1934-2016]. En esa \u00e9poca, \u00e9ste \u00faltimo viv\u00eda en Estados Unidos. Y fue uno de los descubridores de las c\u00e9lulas denominadas gn\u00f3sticas, en la corteza visual de los monos, que s\u00f3lo responden a est\u00edmulos complejos. Se activaban cuando un mono ve\u00eda fotograf\u00edas de otro mono, pero no respond\u00edan a colores, contrastes ni a otros est\u00edmulos simples. El descubrimiento de esas c\u00e9lulas caus\u00f3 revuelo en la psicolog\u00eda, porque indicaba que hab\u00eda neuronas espec\u00edficas para identificar el rostro de otro miembro de la misma especie. Empec\u00e9 mi investigaci\u00f3n de maestr\u00eda cuando a\u00fan cursaba la carrera de grado, utilizando una t\u00e9cnica de rastreo de proyecciones del ax\u00f3n que Rocha Miranda hab\u00eda aprendido en Estados Unidos, y me interes\u00e9 por la neuroplasticidad. Propuse un experimento para comprobar lo que ocurrir\u00eda con las prolongaciones de las c\u00e9lulas de la retina si se le extirpara un ojo a una zarig\u00fceya reci\u00e9n nacida; era un modelo experimental de ceguera cong\u00e9nita. Empleamos esa estrategia para estudiar c\u00f3mo alteraba eso al sistema visual del animal. \u00c9se fue el tema de mi tesis doctoral. Luego fui a hacer una investigaci\u00f3n de posdoctorado en el MIT [Instituto de Tecnolog\u00eda de Massachusetts], para estudiar la plasticidad en los h\u00e1msteres. Trabaj\u00e9 con Gerald Schneider, una eminencia en el \u00e1rea y autor de una teor\u00eda seg\u00fan la cual disponemos de dos sistemas visuales, uno que se encarga de los movimientos y de los reflejos orientados por la visi\u00f3n, y otro que se ocupa de la percepci\u00f3n visual compleja. Pas\u00e9 ah\u00ed tres a\u00f1os. Ya ten\u00eda a dos de mis cuatro hijos y, durante ese per\u00edodo, mi hija empez\u00f3 a manifestar cierto retraso en su desarrollo mental. Descubr\u00ed que ten\u00eda agenesia del cuerpo calloso, un conjunto de 200 millones de fibras nerviosas que conectan los dos hemisferios del cerebro. Esa conexi\u00f3n permite que la mano derecha interact\u00fae con la izquierda y viceversa, y que las ideas procesadas en un hemisferio lleguen al otro. Cuando supe de este problema que afectaba a mi hija Isabel, me deprim\u00ed. Fue Schneider quien me motiv\u00f3: \u201cT\u00fa tienes que dedicarte a eso\u201d. Publiqu\u00e9 tres o cuatro art\u00edculos en Estados Unidos describiendo un modelo en h\u00e1msteres de la anomal\u00eda en el desarrollo del cuerpo calloso causado por cirug\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es lo que ocurre en los que no poseen cuerpo calloso?<\/strong><br \/>\nEn un trabajo elaborado junto a Fernanda Tovar-Moll, que fue publicado en 2014 en la revista <em>PNAS<\/em>, descubrimos que quienes nacen sin cuerpo calloso, como fue el caso de mi hija, que hoy tiene 30 y pico de a\u00f1os y fue analizada en el estudio, presentan un mecanismo compensatorio [de procesamiento de informaciones y emociones]. Como el cuerpo calloso de esas personas no se forma durante el desarrollo en el \u00fatero, las neuronas que originan esa estructura intentan hallar otros caminos y generan conexiones alternativas. Ahora estamos estudiando los haces nerviosos an\u00f3malos que posiblemente sean los que generan los problemas que presentan esas personas. Habr\u00eda alg\u00fan grado de plasticidad en las conexiones de larga distancia, pero queda afectada la sinapsis, es decir, la conexi\u00f3n entre c\u00e9lulas vecinas. Durante la formaci\u00f3n del cuerpo calloso, que comienza temprano, all\u00e1 por la 12\u00aa semana de gestaci\u00f3n, pueden surgir v\u00edas alternativas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se desarroll\u00f3 su investigaci\u00f3n sobre el conteo de las c\u00e9lulas del cerebro?<\/strong><br \/>\nEs el resultado de mi asociaci\u00f3n inicial con la neurocient\u00edfica Suzana Herculano-Houzel, que ide\u00f3 una t\u00e9cnica de conteo de las c\u00e9lulas cerebrales. Me sum\u00e9 a ello estudiando el cerebro humano en asociaci\u00f3n con el grupo del banco de cerebros de la USP [Universidad de S\u00e3o Paulo]. De esa l\u00ednea de investigaci\u00f3n surgi\u00f3 mi trabajo m\u00e1s citado, mencionado alrededor de 500 veces en otros estudios, que trata sobre la cantidad de neuronas del cerebro humano. Fue publicado en 2009 junto a un alumno m\u00edo de maestr\u00eda, Frederico Azevedo.<\/p>\n<p><strong>En ese estudio ustedes determinaron que el cerebro humano posee 86 mil millones de neuronas, una cifra menor a los 100 mil millones que se supon\u00edan antes.<\/strong><br \/>\nExacto. Proseguimos con esa l\u00ednea. Ahora tenemos un proyecto en curso con beb\u00e9s. Queremos determinar con cu\u00e1ntas neuronas nace el ser humano. Se trata de un trabajo m\u00e1s lento, pero muy interesante. Si los beb\u00e9s nacieran con m\u00e1s neuronas de las que disponen los individuos adultos, eso ser\u00eda se\u00f1al de que se produce una p\u00e9rdida con el crecimiento. Eso podr\u00eda tener ciertas implicaciones, incluso en el aprendizaje.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY su trabajo con personas con las extremidades amputadas?<\/strong><br \/>\nTambi\u00e9n est\u00e1 relacionado con el cuerpo calloso. Las personas que sufren la amputaci\u00f3n de cualquier parte del cuerpo: brazo, pierna, mama, oreja, pueden presentar un fen\u00f3meno denominado s\u00edndrome del miembro fantasma, que consiste en percibir sensaciones de la parte que ya no existe. La amputaci\u00f3n elimina el miembro, pero la regi\u00f3n del cerebro relacionada con la representaci\u00f3n del mismo contin\u00faa existiendo. Las neuronas siguen estando vivas, aunque ya no reciban informaci\u00f3n de esa parte. Parece producirse una ocupaci\u00f3n de ese territorio cerebral que qued\u00f3 sin uso. Notamos que en el cuerpo calloso se suscita una deficiencia en la regi\u00f3n en la cual se producir\u00eda el intercambio de informaciones con la extremidad amputada. Nuestro primer art\u00edculo en el que mostramos eso sali\u00f3 publicado en 2015 en el peri\u00f3dico <em>Journal of Neuroscience<\/em>. El mismo, es el resultado de la tesis doctoral del neurocirujano Elington Lannes Sim\u00f5es. Nuestra hip\u00f3tesis sostiene que esa discapacidad ser\u00eda la que genera la percepci\u00f3n fantasma. El cuerpo calloso es un haz neuronal mayoritariamente inhibidor. La actividad de las neuronas de dicho haz en un hemisferio modula la actividad en el hemisferio opuesto por medio de la inhibici\u00f3n. Una deficiencia en el cuerpo calloso puede disminuir esa inhibici\u00f3n, produciendo la sensaci\u00f3n fantasma.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 se dedic\u00f3 a la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica?<\/strong><br \/>\nTengo un cerebro muy disperso. Cuando mi corteza prefrontal estaba poco mielinizada [inmadura], fui miembro del Partido Comunista Brasile\u00f1o, el PCB, y estuve preso durante dos meses. Yo pertenec\u00eda al centro de estudiantes de medicina y los militares sospechaban que era comunista. Era verdad, pero lo negu\u00e9 hasta que me concedieron la amnist\u00eda. Me arrestaron en la casa de mis padres, que sufrieron agresiones, el 13 de junio de 1969, y estuve preso en el cuartel de la Infanter\u00eda de Marina de Ilha das Flores hasta el 13 de agosto. Esa experiencia me dio una conciencia social que traslad\u00e9 a la ciencia y a la divulgaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 hizo?<\/strong><br \/>\nEn 1976, fui secretario regional de la Sociedad Brasile\u00f1a para el Progreso de la Ciencia, la SBPC, en R\u00edo de Janeiro. Por esa \u00e9poca, empec\u00e9 a contactarme con algunas personas, como fueron los f\u00edsicos Ennio Candotti y Alberto Passos Guimar\u00e3es, los antrop\u00f3logos Gilberto y Ot\u00e1vio Velho, y otros, y empezamos a contemplar el proyecto de una revista de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica. En 1979, part\u00ed para hacer el posdoctorado en Estados Unidos y Candotti llev\u00f3 adelante el proyecto. De hecho, fue el creador de la revista <em>Ci\u00eancia Hoje<\/em>. Cuando yo estaba en el MIT, \u00e9l me solicit\u00f3 que visitara revistas de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica, tales como <em>Discovery<\/em>, para ver la manera de hacer una revista de ese tipo en Brasil. El editor de <em>Discovery<\/em> sonri\u00f3 cuando le cont\u00e9 el plan. Era el comienzo de 1982 y quer\u00edamos lanzar la revista en el mes de julio, para el congreso anual de la SBPC, en Campinas. No dispon\u00edamos de un plan minucioso, pero logramos presentar la revista en la fecha prevista. Varios colegas docentes se opon\u00edan a la publicaci\u00f3n porque no la consideraban necesaria. Luego de un debate, la direcci\u00f3n de la SBPC acept\u00f3 publicar <em>Ci\u00eancia Hoje<\/em>, con la condici\u00f3n de que no ser\u00eda un veh\u00edculo oficial de la entidad. Ahora la revista est\u00e1 desapareciendo por iniciativa de la direcci\u00f3n actual de la SBPC, a la vista de la grave situaci\u00f3n econ\u00f3mica que atraviesa la publicaci\u00f3n, que ya era deficitaria, y del impacto de la crisis actual. La versi\u00f3n impresa ya no existe y es casi seguro que incluso la versi\u00f3n digital tambi\u00e9n dejar\u00e1 de existir. En el caso de <em>Ci\u00eancia Hoje das Crian\u00e7as <\/em>(la versi\u00f3n para ni\u00f1os de la revista), \u00e9se fue un proyecto m\u00e1s exitoso. Era adquirida por el MEC, que la repart\u00eda en las escuelas. Esa estrategia fue el sost\u00e9n, durante a\u00f1os, del Instituto Ci\u00eancia Hoje y de varios de sus productos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 escribi\u00f3 libros para ni\u00f1os?<\/strong><br \/>\nUna de las actividades de las reuniones anuales de la SBPC al final de los a\u00f1os 1980 consist\u00eda en la visita de cient\u00edficos a escuelas de la ense\u00f1anza b\u00e1sica. En una de esas ocasiones, tuve una charla con ni\u00f1os de 10 a\u00f1os sobre el cerebro y las neuronas. Para simplificar el l\u00e9xico se me ocurri\u00f3 emplear el t\u00e9rmino \u201cc\u00e9lulas nerviosas\u201d en lugar de \u201cneuronas\u201d; les habl\u00e9 durante 15 minutos y, al cabo, un ni\u00f1o me pregunt\u00f3: \u201cProfesor, \u00bfy hay c\u00e9lulas tranquilas?\u201d Ah\u00ed not\u00e9 que mi simplificaci\u00f3n no hab\u00eda sido apropiada y empec\u00e9 a pensar en escribir para ni\u00f1os. As\u00ed surgieron los cinco fasc\u00edculos de la serie <em>As aventuras de um neur\u00f4nio lembrador<\/em>, publicados por la editorial que en esa \u00e9poca estaba creando mi esposa, Cilene Vieira [Vieira &amp; Lent]. Esa serie se transform\u00f3 m\u00e1s tarde en la obra teatral <em>Um neur\u00f4nio apaixonado<\/em>, obra de la guionista Claudia Valli.<\/p>\n<p><strong>Recientemente, usted se manifest\u00f3 p\u00fablicamente sobre algunos temas de la ciencia, algo no muy frecuente entre los cient\u00edficos. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><br \/>\nNo puedo callarme cuando creo que debo expresar mi opini\u00f3n, tal como lo hice cuando Suzana Herculano-Houzel se mud\u00f3 a Estados Unidos [en mayo de 2016, Lent poste\u00f3 un mensaje en Facebook dirigido a Suzana donde dec\u00eda: \u201c(\u2026) Sus palabras contagian des\u00e1nimo, claudicaci\u00f3n, el abandono de Brasil y de nuestra ciencia. Una capitulaci\u00f3n. (\u2026) No podemos decirles a nuestros alumnos que no luchen, que se rindan\u201d]. Tampoco estuve de acuerdo con las declaraciones de otro neurocient\u00edfico, Miguel Nicolelis en 2007. Cuando Nicolelis regres\u00f3 a trabajar en Brasil, manifest\u00f3 en el sitio web de la Asociaci\u00f3n Santos Dumont de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica, creada por \u00e9l, al respecto del centro de investigaci\u00f3n que tambi\u00e9n \u00e9l estaba construyendo en Natal (estado de Rio Grande do Norte), algo as\u00ed como: \u201c\u00c9ste es el comienzo de la neurociencia brasile\u00f1a\u201d. No era cierto. Ya hab\u00eda una neurociencia brasile\u00f1a instalada, con gente como Aristides Le\u00e3o [1914-1993] y Carlos Chagas Filho [1910-2000] en R\u00edo de Janeiro, Miguel Covian [1913-1992] en Ribeir\u00e3o Preto, C\u00e9sar Timo-Iaria [1925-2005], quien fue docente suyo en la USP, e Iv\u00e1n Izquierdo, en Rio Grande do Sul. Nicolelis fue mesi\u00e1nico, al sugerir que un s\u00f3lo cient\u00edfico podr\u00eda resolver todos los problemas del \u00e1rea. Eso ya lo hab\u00edamos visto con Edson Xavier de Albuquerque, jefe del Departamento de Farmacolog\u00eda en la Universidad de Maryland, en Estados Unidos. \u00c9l era amigo de Jo\u00e3o Leit\u00e3o de Abreu [1913-1992], quien hab\u00eda sido ministro en uno de los gobiernos militares y lleg\u00f3 a la UFRJ con la idea de resolver el problema de la farmacolog\u00eda brasile\u00f1a. Qued\u00f3 en la nada. Se fue y no dej\u00f3 ning\u00fan disc\u00edpulo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El neurocient\u00edfico propone utilizar la ciencia para mejorar la educaci\u00f3n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[289,295,319],"coauthors":[105],"class_list":["post-256012","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-comunicacion","tag-educacion","tag-neurociencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256012","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=256012"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256012\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=256012"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=256012"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=256012"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=256012"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}