{"id":256019,"date":"2018-05-09T15:04:12","date_gmt":"2018-05-09T18:04:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=256019\/"},"modified":"2018-05-09T15:30:50","modified_gmt":"2018-05-09T18:30:50","slug":"en-la-jungla-de-piedra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-la-jungla-de-piedra\/","title":{"rendered":"En la jungla de piedra"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_256020\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/032-035_inventario-da-bio_255-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256020\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/032-035_inventario-da-bio_255-1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Huellas dejadas por un armadillo de nueve bandas&#8230;<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Mientras camina por uno de los senderos del Vivero Municipal Manequinho Lopes, en el Parque Ibirapuera de la capital paulista, la bi\u00f3loga Anelisa Magalh\u00e3es escudri\u00f1a en busca de una visitante frecuente que en aquella ma\u00f1ana lluviosa de abril a\u00fan no hab\u00eda aparecido. \u201cAh\u00ed est\u00e1 acurrucada\u201d, dice con entusiasmo, al avistar a la lechuza en lo alto de un \u00e1rbol. El ave representa a una de las 1.113 especies de animales silvestres que habitan las plazas, parques y otros espacios verdes de la ciudad de S\u00e3o Paulo. Ese contingente qued\u00f3 registrado en un trabajo que empez\u00f3 a realizar Magalh\u00e3es y su equipo hace 26 a\u00f1os, en la divisi\u00f3n de fauna del Departamento de Parques y \u00c1reas Verdes (Depave) de la municipalidad paulistana, que form\u00f3 parte, en diciembre de 2016, de la publicaci\u00f3n del <em>Invent\u00e1rio da biodiversidade de S\u00e3o Paulo<\/em> en una de las ediciones del <em>Di\u00e1rio Oficial<\/em> de la ciudad.<\/p>\n<p>El inventario tambi\u00e9n cataloga 4.768 especies de plantas, de las cuales 3.584 son aut\u00f3ctonas del municipio, recopiladas por equipos coordinados por el bi\u00f3logo Ricardo Garcia, curador del Herbario Municipal, que salen al campo a recoger e identificar ejemplares desde mediados de los a\u00f1os 1980. Es la primera vez que la Secretar\u00eda Municipal del Verde y el Medio Ambiente divulga en un \u00fanico documento registros de especies de la flora y fauna identificadas en 138 \u00e1reas de la capital paulista. El objetivo de ese estudio es proveer datos para la instauraci\u00f3n de estrategias de conservaci\u00f3n de la biodiversidad en la metr\u00f3poli, sirviendo como herramienta de monitoreo ambiental. \u201cEsperamos que estos datos puedan utilizarse en programas de educaci\u00f3n ambiental y en investigaciones sobre ecolog\u00eda urbana, por ejemplo\u201d, sugiere Magalh\u00e3es.<\/p>\n<div id=\"attachment_256021\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/032-035_inventario-da-bio_255-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256021\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/032-035_inventario-da-bio_255-2-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jair Moreira Fotograf\u00eda\/ Wikimedia Commons<\/span><\/a> &#8230; \u2212o tat\u00fa negro\u2212 en el Parque Anhanguera, en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Jair Moreira Fotograf\u00eda\/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>El trabajo constituye un compendio de informaciones recabadas en mapeos que se llevaron a cabo en a\u00f1os anteriores y tambi\u00e9n contiene novedades. Uno de los datos m\u00e1s destacables indica que, del total de especies animales registradas, 92 figuran en la lista de especies amenazadas de extinci\u00f3n en el estado de S\u00e3o Paulo. As\u00ed como por un lado hay peligro, por el otro despuntan sorpresas prometedoras. Se identificaron mam\u00edferos de gran porte a los cuales se los cre\u00eda extinguidos en el municipio. Ese es el caso del jaguar o yaguaret\u00e9, localizado en el N\u00facleo Curucutu del Parque Estadual Serra do Mar, en el extremo sur de la ciudad, registrado en enero de 2016 por un equipo de la organizaci\u00f3n ProCarn\u00edvoros. La presencia de ese ejemplar sugiere que la biodiversidad en la regi\u00f3n puede hallarse en un grado de conservaci\u00f3n m\u00e1s elevado que en el pasado, comenta Magalh\u00e3es. En 2010, hubo un hallazgo similar, cuando el equipo de la municipalidad identific\u00f3 ejemplares de mono ara\u00f1a muriqui del sur (<em>Brachyteles arachnoides<\/em>), un primate end\u00e9mico del Bosque Atl\u00e1ntico, en la reserva de Capivari-Monos.<\/p>\n<p>El reconocimiento de la flora tambi\u00e9n llam\u00f3 la atenci\u00f3n. \u201cIdentificamos 35 especies que nunca hab\u00edan sido documentadas\u201d, dice Garcia. Entre ellas se encuentran: <em>Hypochaeris albiflora<\/em>, de la familia de las aster\u00e1ceas (la misma que incluye al girasol y a la margarita), <em>Bulbostylis subtilis<\/em>, de la familia de las ciper\u00e1ceas, y <em>Marlierea regeliana<\/em>, de la familia de las mirt\u00e1ceas. Dieciocho de las especies presentes en la capital paulista son exclusivas del Cerrado, la sabana brasile\u00f1a, y cinco de ellas fueron registradas recientemente en ambientes naturales. La especie <em>Mimosa debilis<\/em>, de la familia de las fab\u00e1ceas, constituye un buen ejemplo.<\/p>\n<div id=\"attachment_256022\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/032-035_inventario-da-bio_255-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256022\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/032-035_inventario-da-bio_255-3-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> &#8230;registradas por bi\u00f3logos del gobierno municipal que recolectan datos sobre la fauna y la flora de la ciudad<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>La riqueza de la biodiversidad en la capital paulista no es algo exclusivo de las zonas cercanas a lo que se denomina el cintur\u00f3n verde de S\u00e3o Paulo, donde est\u00e1n localizadas \u00e1reas de bosques espesos, tales como la Serra da Cantareira y la Serra de Itapeti. El inventario muestra que, en las localidades donde predomina la urbanizaci\u00f3n tambi\u00e9n se detecta una gran diversidad de plantas y animales silvestres que sobreviven rodeados de edificios y asfalto. \u201cEste, acaso sea el principal aporte del inventario\u201d, dice el bi\u00f3logo Carlos Joly, docente de la Universidad de Campinas (Unicamp). \u201cEl estudio apunta que, incluso en una gran metr\u00f3polia como S\u00e3o Paulo uno puede entrar en contacto con la naturaleza. Mucha gente piensa que para contactarse con la biodiversidad necesita viajar a la Amazonia\u201d, agrega Joly, quien se desempe\u00f1a como coordinador del programa Biota-FAPESP, de caracterizaci\u00f3n, conservaci\u00f3n, restauraci\u00f3n y manejo sostenible de la biodiversidad.<\/p>\n<p>Ejemplares de aves t\u00edpicas de selvas m\u00e1s densas, tales como las <em>Procnias<\/em> [conocidas vulgarmente como campaneros], el yacutoro [<em>Pyroderus scutatus<\/em>] y el tuc\u00e1n bicolor [o tuc\u00e1n pico verde, <em>Ramphastos dicolorus<\/em>] pueden observarse en los parques Ibirapuera, Aclima\u00e7\u00e3o, Buenos Aires, Independ\u00eancia, Burle Marx y Villa-Lobos. Magalh\u00e3es relata que, cuando se gradu\u00f3, en 1990, los estudios de campo realizados en el municipio se concentraban en \u00e1reas de protecci\u00f3n o conservaci\u00f3n. En esa \u00e9poca se contaba con el cat\u00e1logo de aves del campus de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), elaborado por la zo\u00f3loga Elizabeth Hofling, y un mapeo de las aves de Serra da Cantareira. \u201cEsos sitios fueron estudiados por albergar instituciones de investigaci\u00f3n, tales como la USP y el Instituto Forestal. El equipo de la municipalidad fue el primero en explorar los fragmentos remanentes de selvas de la zona sur y tambi\u00e9n los parques urbanos municipales\u201d, dice Magalh\u00e3es. \u201cAl principio, ten\u00eda la impresi\u00f3n de que en la ciudad s\u00f3lo hab\u00eda palomas, zopilotes y ratas, es decir, una fauna considerada de menor importancia ecol\u00f3gica\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_256023\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/032-035_inventario-da-bio_255-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-256023\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/032-035_inventario-da-bio_255-4-766x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"401\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Marcos Kawall<\/span><\/a> <em>Procnia<\/em>, un ave t\u00edpica del Cerrado: puede observ\u00e1rsela cuando sobrevuela los parques de la capital paulista<span class=\"media-credits\">Marcos Kawall<\/span><\/p><\/div>\n<p>Ciertos ejemplares de aves silvestres han logrado perdurar en la ciudad gracias a los parques. En muchos de ellos, la vegetaci\u00f3n predominante est\u00e1 constituida por bosques heterog\u00e9neos, que se caracterizan por aglutinar tanto a especies de \u00e1rboles aut\u00f3ctonos como ex\u00f3ticos. \u201cEstas islas verdes funcionan como viveros naturales para aquellas especies que requieren sombra\u201d, explica Garcia. Esos lugares, dice, sirven como \u201ctrampolines\u201d para aves, insectos y murci\u00e9lagos, que contribuyen a la polinizaci\u00f3n y dispersi\u00f3n de semillas. Pedro Develey, director ejecutivo de la organizaci\u00f3n no gubernamental BirdLife\/ Save Brasil sostiene que la aparici\u00f3n de tucanes y campaneros en la ciudad es un indicio de que a\u00fan hay ambientes capaces de cobijar especies silvestres, pese al avance de la urbanizaci\u00f3n. \u201cEsta informaci\u00f3n debe servirle como advertencia a la administraci\u00f3n p\u00fablica\u201d, sugiere Develey. \u201cQueda clara la importancia de poner en pr\u00e1ctica m\u00e1s proyectos de arborizaci\u00f3n que conecten a los fragmentos de vegetaci\u00f3n remanentes\u201d.<\/p>\n<p>En el pasado reciente, los estudios sobre la flora y la fauna fueron \u00fatiles para elaborar pol\u00edticas p\u00fablicas. Entre 1999 y 2003, se cre\u00f3 el <em>Atlas ambiental do munic\u00edpio de S\u00e3o Paulo<\/em>, por intermedio de las secretar\u00edas municipales del Verde y Medio Ambiente y de Planificaci\u00f3n, en colaboraci\u00f3n con investigadores de la USP y el apoyo del programa Biota-FAPESP. Sus resultados se tuvieron en cuenta para formular el Plan Director de la ciudad y la Pol\u00edtica Municipal de Medio Ambiente. Con anterioridad, en 1993, bi\u00f3logos del gobierno municipal hab\u00edan participado en una iniciativa que colabor\u00f3 para ampliar el estudio de las especies vegetales, el Proyecto Flora Fanerog\u00e1mica del Estado de S\u00e3o Paulo, financiado por la FAPESP, que moviliz\u00f3 a unos 200 investigadores y condujo a la descripci\u00f3n de alrededor de 2 mil especies faner\u00f3gamas (o espermatofitas) \u2013plantas que producen flores\u2212 entre la vegetaci\u00f3n nativa.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, otros municipios comenzaron a inventariar sus especies de flora y fauna, entre los cuales figuran Curitiba, Campinas y Guarulhos. \u201cNuestro inventario fue divulgado hace pocos meses. Todav\u00eda estamos en la fase inicial, que consiste en presentarles los datos a acad\u00e9micos y administradores p\u00fablicos\u201d, subraya Magalh\u00e3es. Uno de los primeros cient\u00edficos que utilizaron los datos recientemente publicados es el ec\u00f3logo Jean-Paul Metzger, del Instituto de Biociencias de la USP. \u201cEstoy usando el cat\u00e1logo para dar clases en la facultad. Los alumnos analizan los datos para identificar los factores que influyen sobre la biodiversidad en la ciudad de S\u00e3o Paulo\u201d, explica Metzger.<\/p>\n<div id=\"attachment_256024\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/032-035_inventario-da-bio_255-5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256024\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/032-035_inventario-da-bio_255-5-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Depave\/ Municipalidad de S\u00e3o Paulo <\/span><\/a> Un raro registro de un puma realizado en el parque Estadual de Serra do Mar, en el extremo sur de la ciudad: amenazado de extinci\u00f3n en el pa\u00eds<span class=\"media-credits\">Depave\/ Municipalidad de S\u00e3o Paulo <\/span><\/p><\/div>\n<p>Cuando se las compara con otras clases de animales, las aves est\u00e1n a la cabeza en cuanto a la cantidad de especies en la ciudad: en total, son 458. Por ese motivo y por la facilidad con la que puede observ\u00e1rselas y escuch\u00e1rselas, ellas ocupan un sitial destacado en los an\u00e1lisis que efectu\u00f3 el equipo de Magalh\u00e3es acerca del inventario. \u201cLas aves son buenos indicadores de la calidad ambiental en la ciudad\u201d, informa. Durante el per\u00edodo comprendido entre 1993 y 2016, por ejemplo, se observ\u00f3 la formaci\u00f3n de colonias de algunas especies que antes eran raras y ahora se han tornado muy comunes, como es el caso de la paloma picazur\u00f3 (<em>Patagioenas picazuro<\/em>), frecuente en el Cerrado, en la Caatinga [bosque xer\u00f3filo] y en la selvas en galer\u00eda, aqu\u00e9llas lindantes con los cursos de agua. Esa paloma fue registrada por primera vez en el municipio en 1993, en el Parque Ibirapuera y hoy en d\u00eda es com\u00fan en toda la ciudad. Otra paloma silvestre com\u00fan en la sabana y en el bosque xer\u00f3filo brasile\u00f1os, que acab\u00f3 colonizando la ciudad, es la torcaza com\u00fan (<em>Zenaida auriculata<\/em>).<\/p>\n<p><strong>La ayuda de los ciudadanos<\/strong><br \/>\nEl equipo comandado por Magalh\u00e3es aprovech\u00f3 los datos recabados por observadores de aves registrados en WikiAves, una base con registros de m\u00e1s de 1.800 especies brasile\u00f1as y 1,9 millones de fotos, tomadas por m\u00e1s de 26 mil usuarios (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2017\/04\/26\/vuelos-colectivos\/?cat=politica\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 245<\/em><\/a>). \u201c\u00c9sa fue la primera vez que utilizamos datos provistos por aficionados como complemento para nuestras informaciones\u201d, explica la investigadora. En 2016, el programa de monitoreo del Ciudadano Cient\u00edfico de la ONG Save Brasil ampli\u00f3 sus actividades mediante una colaboraci\u00f3n con el Instituto Butantan y el gobierno municipal de S\u00e3o Paulo, a trav\u00e9s del Depave, y lanz\u00f3 la iniciativa Vem Passarinhar (#vempassarinhar), efectuando excursiones para avistamiento de aves en los parques municipales. Esas actividades se componen de una caminata, seguida de un desayuno con todos los participantes y una presentaci\u00f3n de las especies avistadas.<\/p>\n<div id=\"attachment_256025\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/032-035_inventario-da-bio_255-6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256025\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/032-035_inventario-da-bio_255-6-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Anillado de aves efectuado por t\u00e9cnicos del municipio<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al igual que el Depave, el Instituto Butantan se ha valido de los datos recabados durante esa experiencia para el monitoreo mensual que realiza de sus especies de aves. Este seguimiento forma parte de un proyecto que comenz\u00f3 hace casi tres a\u00f1os, que consiste en la actualizaci\u00f3n de un inventario de la flora y fauna de las especies animales y vegetales existentes en el parque del instituto. \u201cRealizamos un trabajo similar al que hace el Depave en el municipio de S\u00e3o Paulo, s\u00f3lo que en nuestro caso estamos escudri\u00f1ando la biodiversidad presente dentro del Butantan, que ocupa un \u00e1rea de 80 hect\u00e1reas, de las cuales 60 son de bosque denso\u201d, explica la bi\u00f3loga Erika Hingst-Zaher, investigadora del Museo Biol\u00f3gico de la instituci\u00f3n. El objetivo, seg\u00fan la investigadora, consiste en recopilar datos m\u00e1s minuciosos sobre las especies silvestres presentes en ese lugar y utilizarlos en iniciativas de manejo de la vegetaci\u00f3n y de la fauna del parque. \u201cPretendemos elevar la diversidad de la fauna en el instituto y, para ello, necesitamos conocer bien lo que tenemos aqu\u00ed\u201d, aclara la bi\u00f3loga.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo Luciano Lima explica que, desde el inicio de ese mapeo, ya se han registrado m\u00e1s de 150 especies de aves en el lugar. \u201cMuchas de esas especies figuran en la lista, pero no viven permanentemente en el Butantan. Ah\u00ed es que nos percatamos de la importancia del parque del instituto como lugar de refugio para las especies migratorias, provenientes de la Amazonia y del nordeste\u201d, dice Lima. M\u00e1s all\u00e1 de los p\u00e1jaros, el inventario tambi\u00e9n se concentra en otras especies de animales, tales como ara\u00f1as, murci\u00e9lagos y mariposas. No obstante, seg\u00fan Lima, las aves son las m\u00e1s vistas y o\u00eddas. \u201cMientras estamos conversando aqu\u00ed, all\u00e1 afuera ya cantaron unas seis especies de aves\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hallan una inesperada diversidad de especies en S\u00e3o Paulo","protected":false},"author":421,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[275,278,293,335],"coauthors":[740],"class_list":["post-256019","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256019","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=256019"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256019\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=256019"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=256019"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=256019"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=256019"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}