{"id":256069,"date":"2018-05-09T15:11:19","date_gmt":"2018-05-09T18:11:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=256069\/"},"modified":"2018-05-09T15:37:20","modified_gmt":"2018-05-09T18:37:20","slug":"el-impacto-de-la-luz-sobre-los-bosques","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-impacto-de-la-luz-sobre-los-bosques\/","title":{"rendered":"El impacto de la luz sobre los bosques"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_256070\" style=\"max-width: 590px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/056_poluicao-da-luz_255-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-256070\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/056_poluicao-da-luz_255-1-1024x350.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"198\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Las \u00e1reas de vegetaci\u00f3n situadas cerca de los centros urbanos son las m\u00e1s perjudicadas por el exceso de luz artificial<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las poblaciones de diversas regiones de Brasil, tal como es el caso de la Amazonia, cuentan con escaso alumbrado p\u00fablico. En la mayor parte de la referida regi\u00f3n, durante las noches de cielo l\u00edmpido, aun se puede contemplar la franja de estrellas de la V\u00eda L\u00e1ctea de una manera tan n\u00edtida como quiz\u00e1 haya sido posible verla antes de la llegada de los europeos a Am\u00e9rica. Un estudio publicado en la revista <em>Science<\/em> en junio del a\u00f1o pasado estim\u00f3 que el exceso de luz artificial durante las noches le impide a una tercera parte de la poblaci\u00f3n mundial la visualizaci\u00f3n de la V\u00eda L\u00e1ctea. Mientras que poblaciones enteras de los pa\u00edses europeos ya se ven privadas de las noches naturalmente oscuras, la poluci\u00f3n lum\u00ednica en Brasil s\u00f3lo llega al mismo nivel en sus grandes centros urbanos, concentrados en el \u00e1rea costera del pa\u00eds. En un trabajo publicado en febrero de este a\u00f1o en la revista <em>PLOS ONE<\/em>, cient\u00edficos de S\u00e3o Paulo y del Reino Unido efectuaron la primera evaluaci\u00f3n espacio-temporal de la presencia de la luz artificial en los tipos de vegetaci\u00f3n brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>La bi\u00f3loga Juliana de Freitas y el ec\u00f3logo Waldir Mantovani, del Instituto de Energ\u00eda y Medio Ambiente de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), en colaboraci\u00f3n con los tambi\u00e9n ec\u00f3logos Jonathan Bennie y Kevin Gaston, de la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, analizaron el porcentaje de \u00e1rea de cada tipo de vegetaci\u00f3n brasile\u00f1a expuesto a la iluminaci\u00f3n artificial o a aumentos de la intensidad luminosa en el transcurso del tiempo. Para ello, sobre cada uno de los 52 tipos de vegetaci\u00f3n nativa mapeados por el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), se superpusieron mapas con los datos de la iluminaci\u00f3n artificial obtenidos con los sat\u00e9lites de la Administraci\u00f3n Oce\u00e1nica y Atmosf\u00e9rica Nacional de Estados Unidos (Noaa) entre 1992 y 2012. De esta forma, los investigadores obtuvieron el porcentaje de \u00e1rea de cada tipo de vegetaci\u00f3n afectados por la luz artificial detectable y por el aumento en la intensidad lum\u00ednica a lo largo de 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El estudio publicado en <em>PLOS ONE<\/em> indica que var\u00eda entre 0% y un 25% el \u00e1rea de cada uno de esos tipos de vegetaci\u00f3n afectados por la iluminaci\u00f3n artificial. Como era de esperarse, las vegetaciones menos perjudicadas se ubican en las partes menos pobladas de Brasil. Los tipos de vegetaci\u00f3n en los cuales el porcentaje de \u00e1rea ba\u00f1ada por la luz artificial detectable fue cercana a cero fueron los afloramientos rocosos y las llamadas <em>campinaranas<\/em>, un tipo de vegetaci\u00f3n que existe sobre las manchas de suelo arenoso y pobre de la Amazonia, cuyas fisonom\u00edas pueden variar de formaciones de pastizales a formaciones forestales.<\/p>\n<p>El hecho de tener cielos menos estrellados constituye el menor de los perjuicios que provoca la poluci\u00f3n lum\u00ednica. Diversos estudios han venido confirmando los efectos del exceso de luz artificial sobre la salud humana: suprime la producci\u00f3n de la hormona melatonina, lo cual puede causar desde trastornos del sue\u00f1o hasta enfermedades tales como diabetes y depresi\u00f3n. La contaminaci\u00f3n lum\u00ednica tambi\u00e9n afecta a la salud de muchos animales y altera sus h\u00e1bitos, aparte de modificar el ritmo biol\u00f3gico de las plantas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/impacto-de-la-luz.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-256073\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/impacto-de-la-luz-300x249.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"249\" \/><\/a>Tal como era de esperarse, el Bosque Atl\u00e1ntico, el ecosistema brasile\u00f1o m\u00e1s devastado, tambi\u00e9n es el m\u00e1s afectado por la contaminaci\u00f3n lum\u00ednica. Originariamente distribuido en una franja angosta situada a lo largo de casi todo el litoral del pa\u00eds, desde Rio Grande do Norte hasta Rio Grande do Sul, este bioma ha perdido m\u00e1s del 70% de su cobertura nativa, y sus tierras albergan a las ciudades m\u00e1s populosas del pa\u00eds. Los dos tipos de vegetaci\u00f3n del Bosque Atl\u00e1ntico m\u00e1s afectados por la luz artificial de las metr\u00f3polis de Brasil son los de las restingas y los manglares. \u201cNo es un resultado sorprendente\u201d, dice De Freitas. \u201cPero nadie hab\u00eda medido hasta ahora ese impacto.\u201d<\/p>\n<p>Un estudio anterior realizado por Bennie y sus colegas con los mismos datos satelitales ya hab\u00eda mostrado que entre 1992 y 2012, la iluminaci\u00f3n artificial hab\u00eda aumentado un 9% en el \u00e1rea ocupada por manglares en todo el planeta. Durante id\u00e9ntico per\u00edodo, el 17% del \u00e1rea de los manglares brasile\u00f1os padeci\u00f3 el aumento de la luz artificial: casi el doble del promedio mundial. Otra vegetaci\u00f3n costera, la de restinga, se ha visto a\u00fan m\u00e1s afectada. Alrededor del 25% del \u00e1rea ocupada por esta vegetaci\u00f3n, formada por \u00e1rboles bajos y arbustos que crecen en suelos \u00e1cidos y pobres en nutrientes, recibe iluminaci\u00f3n artificial. En las restingas brasile\u00f1as habitan varias especies de murci\u00e9lagos, mam\u00edferos de ojos sumamente sensibles que evitan la luz a toda costa. Los que son frug\u00edvoros dispersan semillas de distintas especies de plantas y colaboran en la renovaci\u00f3n de los bosques cercanos a las restingas (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2018\/05\/09\/los-seres-de-la-noche-urbana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">lea el reportaje<\/a><\/em>). Con esos animales ahuyentados a causa de la luz, esos montes pueden empezar a perder diversidad. Con todo, para conocer el impacto de la iluminaci\u00f3n artificial, se hace necesario investigar m\u00e1s.<\/p>\n<p>En los ecosistemas templados y tropicales hay una gran variedad de especies de insectos que, en general, sienten una atracci\u00f3n irresistible por las luces artificiales. Brasil posee una diversidad inmensa de \u00e9stos, especialmente de cole\u00f3pteros. Algunos de \u00e9stos emiten naturalmente luz \u2013son bioluminiscentes, como las luci\u00e9rnagas\u2013 y no logran reproducirse en presencia de luz artificial intensa. Otras especies usan la franja de estrellas de la V\u00eda L\u00e1ctea para orientarse durante sus vuelos nocturnos. El desequilibrio en las poblaciones de esos animales puede generar consecuencias dif\u00edciles de prever, pues distintas especies de escarabajos cumplen roles variados y diversos en un bosque, que van desde la descomposici\u00f3n de materia org\u00e1nica hasta las polinizaci\u00f3n de plantas, seg\u00fan explica el entom\u00f3logo brasile\u00f1o Bruno de Medeiros, de la Universidad Harvard, en Estados Unidos.<\/p>\n<p>En un estudio publicado en 2016 en la <em>Revista Brasileira de Entomologia<\/em>, Medeiros, el entom\u00f3logo S\u00e9rgio Vanin, del Instituto de Biociencias de la USP, y el antrop\u00f3logo italiano Alessandro Barghini, doctor en biolog\u00eda por la USP y especialista en contaminaci\u00f3n lum\u00ednica, demostraron de qu\u00e9 manera las distintas l\u00e1mparas atraen a especies diferentes de escarabajos. \u201cLas l\u00e1mparas que atraen a una mayor cantidad de especies de insectos son las que emiten m\u00e1s radiaci\u00f3n ultravioleta\u201d, comenta Medeiros.<\/p>\n<p>Por ende, una soluci\u00f3n a los efectos de minimizar el impacto de la contaminaci\u00f3n luminosa sobre los cole\u00f3pteros consistir\u00eda en utilizar l\u00e1mparas de LEDs, que no emiten radiaci\u00f3n ultravioleta. El problema reside en que la luz que emiten las l\u00e1mparas LED m\u00e1s comunes, que son blancas, es la que m\u00e1s interfiere en la producci\u00f3n de melatonina, fundamental para la salud de los vertebrados. \u201cSer\u00eda importante crear grupos multidisciplinarios que estudien el tema\u201d, recomienda Barghini.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nFREITAS, J. R. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0171655\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Exposure of tropical ecosystems to artificial light at night: Brazil as a case study<\/a>. <strong>PLOS ONE<\/strong>. 8 feb. 2017.<br \/>\nMEDEIROS, B. A. S. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0085562616301376\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Streetlights attract a broad array of beetle species<\/a>. <strong>Revista Brasileira de Entomologia<\/strong>. 14 dic. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La contaminaci\u00f3n lum\u00ednica se vuelve m\u00e1s intensa","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[293,269],"coauthors":[103],"class_list":["post-256069","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256069","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=256069"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256069\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=256069"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=256069"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=256069"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=256069"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}