{"id":256295,"date":"2018-05-14T15:10:06","date_gmt":"2018-05-14T18:10:06","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=256295\/"},"modified":"2018-06-25T19:02:47","modified_gmt":"2018-06-25T22:02:47","slug":"financiacion-en-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/financiacion-en-crisis\/","title":{"rendered":"Financiaci\u00f3n en crisis"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion-en-crisis.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-256301\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion-en-crisis-1005x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"306\" \/><\/a>Una merma significativa en el presupuesto del Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda, Innovaci\u00f3n y Comunicaciones (MCTIC) tuvo gran repercusi\u00f3n entre la comunidad cient\u00edfica en este primer semestre de 2017. Al final de marzo, el presupuesto de costeo e inversi\u00f3n del MCTIC, que excluye los pagos al personal, se redujo a 3.200 millones de reales para 2017, una cifra 44% menor a la que se hab\u00eda establecido en la ley presupuestaria, y menos de la mitad del monto destinado al mismo fin en 2014, que fue de 7.300 millones de la misma moneda. \u00bfQu\u00e9 representa este recorte para el conjunto de la financiaci\u00f3n de la ciencia y la tecnolog\u00eda del pa\u00eds? Puede afirmarse que tal reducci\u00f3n impactar\u00e1 sobre el esfuerzo nacional de Investigaci\u00f3n y Desarrollo (I&amp;D), el conjunto de las actividades que realizan las empresas, universidades e instituciones cient\u00edficas, que contempla resultados en investigaci\u00f3n b\u00e1sica y aplicada, el lanzamiento de nuevos productos y la capacitaci\u00f3n de investigadores.<\/p>\n<p>En 2014, el a\u00f1o m\u00e1s reciente del que se cuente con estad\u00edsticas certeras, en Brasil se invirti\u00f3 el 1,27% del Producto Interno Bruto (PIB) en actividades de I&amp;D, lo cual equivale a 73.600 millones de reales, y la porci\u00f3n correspondiente al MCTIC (en esa \u00e9poca dividido en dos carteras ministeriales) fue de 5.600 millones, es decir, tan s\u00f3lo un 7,6% de esa inversi\u00f3n. En caso de que los recortes recientes no se reviertan, la participaci\u00f3n del MCTIC sobre el gasto nacional en I&amp;D caer\u00e1 de un escal\u00f3n correspondiente al 0,1% del PIB hace tres a\u00f1os a un \u00edndice pr\u00f3ximo al 0,07% del PIB en el presente a\u00f1o. Ser\u00eda prematuro determinar que la ca\u00edda de la participaci\u00f3n ser\u00e1 de tal dimensi\u00f3n. \u201cHay expectativas de que el gobierno libere recursos durante el segundo semestre. Ese tipo de recomposici\u00f3n ya ocurri\u00f3 en diciembre del a\u00f1o pasado, cuando el MCTIC recibi\u00f3 1.500 millones de reales provenientes de la repatriaci\u00f3n de cuentas mantenidas por brasile\u00f1os en el exterior\u201d, afirma \u00c1lvaro Prata, secretario de Desarrollo Tecnol\u00f3gico e Innovaci\u00f3n del MCTIC. \u201cEstamos atravesando una coyuntura excepcional, pero esperamos que la econom\u00eda vuelva a crecer\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es prematuro prever el desempe\u00f1o global del pa\u00eds en I&amp;D para 2017. Otros componentes de la inversi\u00f3n federal sufrieron recortes, aunque no tan dram\u00e1ticos como en el MCTIC. El Ministerio de Educaci\u00f3n (MEC), que en 2014 fue el responsable de alrededor del 21% de toda la iniciativa nacional de I&amp;D, tuvo una mengua presupuestaria del 12% en marzo. Los gastos del MEC se concentraron en las universidades federales y en el pago de becas de la Coordinaci\u00f3n Nacional de Perfeccionamiento del Personal de Ense\u00f1anza Superior (Capes). La Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa), vinculada al Ministerio de Agricultura, mantuvo estable su dotaci\u00f3n presupuestaria, del orden de unos 3 mil millones de reales desde 2015, aunque ese monto sea insuficiente, ya que en 2016 tuvo un d\u00e9ficit de 490 millones de reales.<\/p>\n<p>El fomento de la I&amp;D del gobierno federal dispone de fuentes importantes en los ministerios de Educaci\u00f3n y de Salud. \u201cEste perfil es diferente al que se observa en Estados Unidos, donde las mayores inversiones del gobierno se dan en los ministerios vinculados a los sectores fuertes de la econom\u00eda, como son Defensa y Energ\u00eda\u201d, dice Carlos Am\u00e9rico Pacheco, docente del Instituto de Econom\u00eda de la Universidad de Campinas (Unicamp). \u201cEn Brasil, las inversiones son m\u00e1s significativas en el \u00e1mbito del MEC y del MCTIC. Pese al mayor inter\u00e9s del sector privado en la agenda de la innovaci\u00f3n, en Brasil, los asuntos de ciencia, tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n a\u00fan se encuentran muy vinculados con las universidades y los institutos de investigaci\u00f3n. Siendo as\u00ed, existen dificultades para movilizar al \u00e1rea econ\u00f3mica, como el Ministerio de Hacienda y carteras sectoriales para garantizar la financiaci\u00f3n\u201d, a\u00f1ade Pacheco, que es el director presidente del Consejo T\u00e9cnico Administrativo de la FAPESP. Los gastos p\u00fablicos en I&amp;D comprenden una porci\u00f3n proveniente de los estados, la cual en 2014 sum\u00f3 12.800 millones de reales, es decir, un 17% del total. El estado de S\u00e3o Paulo respondi\u00f3 por dos tercios de ese monto, a trav\u00e9s de las erogaciones de las tres universidades estaduales, institutos de investigaci\u00f3n e inversiones realizadas por la FAPESP.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-256296\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion02-639x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"481\" \/><\/a>En el documento intitulado <em>Estrat\u00e9gia nacional de ci\u00eancia e tecnologia<\/em>, que lanz\u00f3 el gobierno federal en 2016, el pa\u00eds se propon\u00eda invertir un 2% del PIB en I&amp;D para 2019, una meta cada vez m\u00e1s dif\u00edcil de alcanzar. Esa cota no resulta exorbitante. El promedio de inversi\u00f3n de los 34 pa\u00edses que componen la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE), que agrupa a algunas de las naciones m\u00e1s industrializadas, fue del 2,4% del PIB en 2015. \u201cLos pa\u00edses desarrollados invierten m\u00e1s del 2% del PIB en ciencia y tecnolog\u00eda. Con ellos es con quienes tenemos que competir\u201d, sostiene Helena Nader, presidenta de la Sociedad Brasile\u00f1a para el Progreso de la Ciencia (SBPC).<\/p>\n<p>Para llegar a ese nivel, tomando el PIB de Brasil en 2016, que fue de 6,26 billones de reales, la inversi\u00f3n en I&amp;D deber\u00eda ser de 125 mil millones de reales, un 70% mayor que en 2014. \u201cEn los pa\u00edses desarrollados que invierten m\u00e1s del 2% del PIB en I&amp;D, el porcentaje que aportan las empresas es siempre superior al 1,3% del PIB\u201d, dice el director cient\u00edfico de la FAPESP, Carlos Henrique de Brito Cruz. \u201cEn los pa\u00edses de la OCDE, donde la inversi\u00f3n total en I&amp;D alcanz\u00f3 el 2,4% del PIB, el 1,65% fue aportado por las empresas, y el gobierno sum\u00f3 el 0,75% restante\u201d.<\/p>\n<p>La sanci\u00f3n en diciembre de una enmienda constitucional que impuso un techo al aumento de los gastos p\u00fablicos torna improbable un crecimiento de los recursos federales y de los estados, a menos que se logre identificar otras fuentes de recursos mediante alguna ingenier\u00eda financiera y la misma cuente con un aval pol\u00edtico como para poder implementarla. La mirada se posa sobre el sector privado. En Brasil, la participaci\u00f3n de las empresas en el esfuerzo nacional en I&amp;D alcanz\u00f3 el 47,1% de las inversiones en 2014, un porcentaje menor que el registrado en Estados Unidos (un 64,1%), en Alemania (un 65,8%) y en Jap\u00f3n (un 77,9%). El estado de S\u00e3o Paulo es la excepci\u00f3n dentro del panorama brasile\u00f1o, con un 60% de las inversiones estaduales en I&amp;D a cargo de las empresas. \u201cLa financiaci\u00f3n proveniente de las empresas a\u00fan es pobre en Brasil. En Corea aportan m\u00e1s del 70% del total de las inversiones en CT&amp;I (Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n)\u201d, comenta Helena Nader.<\/p>\n<p>Para que el sector privado brasile\u00f1o asumiera dos tercios del esfuerzo nacional en I&amp;D, las empresas deber\u00edan invertir alrededor de 83.200 millones de reales, un 140% m\u00e1s que los 34.600 millones destinados a tal fin en 2014. Si el sector empresarial alcanzara tal desempe\u00f1o, la meta de inversi\u00f3n del 2% del PIB exigir\u00eda del sector p\u00fablico alrededor de 41.800 millones de reales, una cifra cercana a los 38.900 millones invertidos en 2014, si bien que elevada frente a la realidad presupuestaria actual. \u201cNo hay que perder de vista que, si ese nuevo rol del sector privado se consolidara, los recursos de las empresas fundamentalmente se enfocar\u00edan en la investigaci\u00f3n llevada a cabo en las propias empresas, tal como ocurre en cualquier lugar del mundo\u201d, dice Carlos Am\u00e9rico Pacheco. \u201cY como en promedio los gobiernos subvencionan alrededor del 15% de la inversi\u00f3n privada en I&amp;D, probablemente esa nueva escala del gasto privado exigir\u00eda la destinaci\u00f3n de m\u00e1s recursos p\u00fablicos para las empresas\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion022.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"771\" class=\"aligncenter size-full wp-image-256300\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion022.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion022.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion022-700x675.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion022-120x116.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion022-250x241.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La capacidad del sector privado para responder a tama\u00f1o desaf\u00edo se considera limitada. Los \u00edndices recientes sugieren que las inversiones del sector privado en innovaci\u00f3n han perdido vigor. La actividad innovadora de las empresas brasile\u00f1as marcha a la par de la adquisici\u00f3n de bienes de capital, aqu\u00e9llos que se utilizan para producir otros bienes, tales como m\u00e1quinas y equipamientos. El desempe\u00f1o de un indicador del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE) que mide cu\u00e1nto incrementaron las empresas sus bienes de capital, la Formaci\u00f3n Bruta de Capital Fijo (FBCF), indica una retracci\u00f3n. Entre febrero de 2016 y el mismo mes de 2017, la ca\u00edda acumulada del FBCF fue del 7,9%.<\/p>\n<p>Existen problemas estructurales que dificultan alcanzar porcentajes an\u00e1logos a los de los pa\u00edses de la OCDE. El economista David Kupfer, docente de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), detecta dificultades en dos frentes. Uno est\u00e1 relacionado con la contribuci\u00f3n de cada sector de la econom\u00eda brasile\u00f1a al esfuerzo de I&amp;D. Kupfer se\u00f1ala que hay segmentos importantes, como el extractivo o el de la producci\u00f3n de alimentos, que exigen inversiones en I&amp;D de niveles relativamente modestos, mientras que los sectores de innovaci\u00f3n intensiva, tales como el farmac\u00e9utico y el de la electr\u00f3nica, cuentan con fuerte presencia de multinacionales que producen escasa I&amp;D en Brasil, y optan por importarla desde sus casas matrices. \u201cEste modelo no puede modificarse con facilidad\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Otra de las dificultades est\u00e1 relacionada con la acotada eficacia de los instrumentos de est\u00edmulo a la innovaci\u00f3n, como son las leyes y pol\u00edticas de incentivo. \u201cTales instrumentos carecieron del vigor como para fomentar la innovaci\u00f3n en empresas y sectores tradicionalmente refractarios a este tipo de iniciativa, as\u00ed como tampoco lograron impulsar la innovaci\u00f3n en las empresas que ya eran innovadoras ya que, en gran medida, los est\u00edmulos concedidos por el gobierno sustituyeron a las inversiones que esas empresas estaban realizando, en lugar de multiplicarlos\u201d, dice Kupfer. Para Luiz Eug\u00eanio Mello, vicepresidente de la Asociaci\u00f3n Nacional de Investigaci\u00f3n y Desarrollo de Empresas Innovadoras (Anpei), el desaf\u00edo no pasa precisamente por aumentar la inversi\u00f3n en I&amp;D de las empresas, sino por movilizar a los segmentos que invierten poco. \u201cPetrobras es una de las empresas que m\u00e1s recursos destinan a la ciencia en todo el mundo. Pero hay sectores como el farmac\u00e9utico que escasamente invierten en Brasil, si se los compara con lo que destinan a ese fin en Estados Unidos o en Europa. El impulso empresarial a la I&amp;D no cambiar\u00e1 en tanto no maduren esos sectores\u201d, dice Mello, quien se desempe\u00f1a como gerente ejecutivo de Innovaci\u00f3n y Tecnolog\u00eda en la compa\u00f1\u00eda Vale.<\/p>\n<p>La calidad de las inversiones de las empresas brasile\u00f1as en I&amp;D es inferior a la que se observa en otros pa\u00edses. El sector privado del pa\u00eds invierte en I&amp;D, en valores absolutos, montos similares a las de las empresas de Espa\u00f1a, pero obtiene una cantidad de patentes bastante menor. De un estudio en que se compar\u00f3 las patentes concedidas en Estados Unidos surge que las empresas brasile\u00f1as obtuvieron 197 registros por a\u00f1o entre 2011 y 2015, mientras que las espa\u00f1olas consiguieron, en promedio, 524 patentes anuales durante ese mismo per\u00edodo. Seg\u00fan Luiz Mello, la intensidad de las inversiones en I&amp;D es baja incluso en empresas l\u00edderes. Con base en los datos recopilados por la Anpei, entre los a\u00f1os 2011 y 2015, las 10 empresas con sede en Brasil que depositaron mayor cantidad de patentes en EE.UU. fueron Petrobras, Whirlpool, IBM, Embraer, Freescale, Voith, Vale, Natura, Pioneer y Tyco. \u201cEn conjunto depositaron 392 patentes. En tanto, las 10 que m\u00e1s sumaron en Espa\u00f1a, que fueron HP, Airbus, Ericsson, CSIC, Fractus, Gamesa, Vodafone, Laboratorios Dr. Esteve, Intel y Telef\u00f3nica, y depositaron 739 patentes en Estados Unidos, un porcentaje un 88% mayor\u201d, dice Mello. Seg\u00fan \u00e9ste, la baja intensidad en I&amp;D es un problema m\u00e1s grave que la criticada tendencia de las empresas brasile\u00f1as a producir innovaciones meramente incrementales. \u201cLas innovaciones incrementales les sirven a las empresas para reforzar su puesto en el mercado e incrementar sus utilidades. Si logramos un mayor volumen de patentes, dentro de esa masa cr\u00edtica tambi\u00e9n tendremos innovaciones disruptivas\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-256297\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion03-718x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"428\" \/><\/a>\u00c1lvaro Prata sostiene que el MCTIC intenta impulsar la inversi\u00f3n de las empresas en I&amp;D y vislumbra razones para ser optimistas. \u201cContamos con un sector industrial bien desarrollado y con gran potencial de crecimiento\u201d, comenta. Seg\u00fan \u00e9l, en las pr\u00f3ximas semanas se firmar\u00eda un decreto con 83 art\u00edculos reglamentando la Ley n\u00ba 13.243, de 2016, que actualiz\u00f3 y perfeccion\u00f3 el andamiaje jur\u00eddico para promover la innovaci\u00f3n y la interacci\u00f3n entre centros de investigaci\u00f3n privados y p\u00fablicos. \u201cEse decreto aportar\u00e1 seguridad al sector industrial para que pueda interactuar con el \u00e1mbito cient\u00edfico\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>El gobierno y la comunidad cient\u00edfica coinciden en que ser\u00e1 necesario hallar nuevas fuentes de financiaci\u00f3n y tornar m\u00e1s productiva la aplicaci\u00f3n de los recursos existentes. La SBPC se est\u00e1 movilizando para reforzar la inversi\u00f3n privada en las universidades p\u00fablicas. Otro frente implica la definici\u00f3n de un marco regulatorio para los fondos de <em>endowment<\/em>, destinados a captar donaciones de exalumnos y mecenas. Existen proyectos en el Congreso que abren la posibilidad de que las instituciones p\u00fablicas mantengan <em>endowments<\/em> con incentivos fiscales para las donaciones.<\/p>\n<p><strong>La diversidad institucional<\/strong><br \/>\nEn un sistema de ciencia, tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n como el brasile\u00f1o, que en las \u00faltimas d\u00e9cadas se ha vuelto progresivamente m\u00e1s complejo, asegurar su vitalidad no es un reto trivial. El pa\u00eds tom\u00f3 distancia de un modelo que, hasta la d\u00e9cada de 1960, patrocinaba proyectos individuales de investigadores, para organizar un sistema de posgrado del que actualmente emergen 18 mil nuevos doctores por a\u00f1o y establecer una red de grupos de investigaci\u00f3n que desde el a\u00f1o 2000 hasta ahora ha triplicado su envergadura. \u201cEl sistema de financiaci\u00f3n a la ciencia en Brasil posee una diversidad\u00a0 institucional que s\u00f3lo tiene parang\u00f3n en los pa\u00edses desarrollados\u201d, dice el economista y exdiputado federal Marcos Cintra, presidente de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), agencia vinculada al MCTIC. \u201cCon el recorte de las inversiones corremos el riesgo de echar a perder todo ese esfuerzo. Un pa\u00eds que deja de invertir en ciencia, tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n pierde contacto con la frontera del conocimiento y queda retrasado\u201d.<\/p>\n<p>Este universo institucional multifac\u00e9tico fue moldeado por herramientas y leyes que instituyeron nuevos modelos de gesti\u00f3n, incorporaron la dimensi\u00f3n innovadora al sistema de C&amp;T y propiciaron un est\u00edmulo a la interacci\u00f3n entre universidades y empresas. Uno de los hitos fue la creaci\u00f3n, al final de los a\u00f1os 1990, de los Fondos Sectoriales de Ciencia y Tecnolog\u00eda, concebidos para superar la inestabilidad en cuanto a la oferta de recursos y dinamizar la investigaci\u00f3n de inter\u00e9s para ciertos sectores de la econom\u00eda. Otros sucesos fueron la Ley de Innovaci\u00f3n, de 2004, que autoriz\u00f3 la inversi\u00f3n de recursos p\u00fablicos en empresas y posibilit\u00f3 que investigadores de instituciones p\u00fablicas desempe\u00f1asen actividades en el sector privado; y la Ley de Bienes, de 2005, que estableci\u00f3 incentivos fiscales para la I&amp;D e innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"902\" class=\"aligncenter size-full wp-image-256298\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion04.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion04.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion04-700x526.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion04-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion04-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El panorama actual sugiere que una parte de esos instrumentos ha perdido eficacia. Un ejemplo de ello es la coyuntura que atraviesa el Fondo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (FNDCT), la principal herramienta de apoyo para los proyectos de investigaci\u00f3n del MCTIC. En los \u00faltimos a\u00f1os, dicho fondo represent\u00f3 una cuota del 30% al 40% del presupuesto del ministerio, siendo que el resto estuvo destinado a los gastos en personal y al mantenimiento de los diferentes organismos que integran la cartera ministerial. En efecto, el FNDCT viene sufriendo varios reveses. El golpe m\u00e1s reciente se produjo con la ca\u00edda en la recaudaci\u00f3n tributaria. Los Fondos Sectoriales de Ciencia y Tecnolog\u00eda, la principal fuente de recursos del FNDCT, embolsaron 2.900 millones de reales por recaudaciones en 2016, un 11,6% menos que en 2015. Las giros del Tesoro al FNDCT pr\u00e1cticamente cesaron, tanto es as\u00ed que se redujeron de 500 millones de reales hace dos a\u00f1os a apenas 500 mil reales durante el a\u00f1o pasado. Tambi\u00e9n hay una tercera fuente que abastece al fondo, que proviene de la Finep. La agencia toma como pr\u00e9stamo el 25% de los recursos del FNDCT para realizar operaciones de cr\u00e9dito reembolsable y devuelve los recursos al recuperarlos de los deudores. En 2016, la Finep deposit\u00f3 507 millones de reales en el FNDCT, frente a 440 millones de esa misma moneda en el a\u00f1o anterior.<\/p>\n<p>Entre 2013 y 2015, m\u00e1s de 2 mil millones de reales de los recursos del FNDCT se utilizaron para financiar el programa Ciencia sin Fronteras (CsF), aunque la capacitaci\u00f3n de recursos humanos no figura entre los prop\u00f3sitos del fondo (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2018\/05\/14\/experimento-terminado\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">lea el reportaje<\/a><\/em>). Otro obst\u00e1culo estuvo dado por la modificaci\u00f3n de las reglas de distribuci\u00f3n de regal\u00edas del petr\u00f3leo, que signific\u00f3 el vaciamiento de uno de los fondos sectoriales m\u00e1s importantes, el CT-Petro, del \u00e1rea del petr\u00f3leo y gas. Ese fondo era el responsable, hasta 2012, de casi la mitad del aporte de los fondos sectoriales para el FNDCT y dej\u00f3 de recibir la mayor parte de esa fuente cuando el Congreso reglament\u00f3 la explotaci\u00f3n del presal. Dicha p\u00e9rdida redujo el total ejecutado en proyectos del CT-Petro, pasando de 139 millones de reales en 2007 a 4,5 millones de reales en 2016.<\/p>\n<p>Pero el principal da\u00f1o al FNDCT fue provocado por el bloqueo de recursos. En 2016, el presupuesto del fondo fue estimado en 2.600 millones de reales, descontando los 900 millones de reales tomados como pr\u00e9stamo por la Finep. De ese total, el 61%, alrededor de 1.600 millones, fueron transferidos a un fondo de reserva, un eufemismo para denominar al t\u00e9rmino \u201cretenciones\u201d. Entre 1999 y 2011, las retenciones sumaron el 48% del total recaudado, seg\u00fan la Finep, que administra al FNDCT. \u201cEso es algo muy grave. El gobierno utiliza una porci\u00f3n significativa de los recursos destinados a la ciencia para lograr super\u00e1vit fiscal\u201d, dice Helena Nader.<\/p>\n<p>De los 16 fondos sectoriales, 14 est\u00e1n vinculados a segmentos de la econom\u00eda tales como petr\u00f3leo, energ\u00eda, salud y biotecnolog\u00eda. Cada uno de ellos est\u00e1 abastecido por ingresos espec\u00edficos. El sector energ\u00e9tico, por ejemplo, recibe entre un 0,3% y un 0,4% sobre la facturaci\u00f3n de las empresas concesionarias del sector el\u00e9ctrico. Tambi\u00e9n existen dos fondos con car\u00e1cter transversal: el Verde-Amarillo, destinado a proyectos que promueven la interacci\u00f3n entre universidades y empresas, y el de Infraestructura, destinado a mejorar la infraestructura de las instituciones cient\u00edficas. \u00c9stos toman una porci\u00f3n del 20% de los dem\u00e1s fondos. La ambici\u00f3n original de los fondos era asegurar la estabilidad de las inversiones, principalmente, por medio del fomento a proyectos de investigaci\u00f3n cient\u00edfica en los sectores donde se recaudan los recursos. Las directrices y planes de inversi\u00f3n de cada fondo son definidos por comit\u00e9s administrativos, integrados por representantes del gobierno, del sector en juego y de la sociedad. \u201cLos fondos ten\u00edan el objetivo de innovar en la gesti\u00f3n y articular a los diversos actores implicados en la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas sectoriales\u201d, explica Carlos Am\u00e9rico Pacheco, uno de los art\u00edfices de los fondos cuando ocup\u00f3 el cargo de secretario ejecutivo del entonces Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda, entre 1999 y 2002. \u201cCon el tiempo, la dimensi\u00f3n sectorial perdi\u00f3 relevancia con las acciones transversales y la reasignaci\u00f3n de recursos para otros retos del sistema de ciencia y tecnolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion05.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-256299\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion05.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"435\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion05.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion05-120x174.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/financiacion05-250x363.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Las acciones transversales del FNDCT se fueron ampliando gradualmente, contemplando el apoyo a eventos, a proyectos no vinculados con las agendas sectoriales y a los t\u00f3picos de la pol\u00edtica industrial del gobierno. \u201cEl uso de dinero de los fondos para contemplar necesidades del sistema federal de C&amp;T socav\u00f3 el poder de los comit\u00e9s de gesti\u00f3n de los fondos, que pasaron a administrar montos cada vez menores\u201d, dice el bioqu\u00edmico Hernan Chaimovich, presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) entre 2015 y 2016. Durante el a\u00f1o pasado, los comit\u00e9s de gesti\u00f3n no se reunieron ni una sola vez. \u201cLos fondos acabaron sirviendo para cubrir agujeros en el presupuesto del ministerio, cosa que no era su funci\u00f3n original\u201d, a\u00f1ade la economista Fernanda de Negri, del Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea).<\/p>\n<p>Uno de los focos del debate sobre el futuro de la financiaci\u00f3n p\u00fablica de la ciencia se refiere al perfeccionamiento de los fondos sectoriales. Para Carlos Am\u00e9rico Pacheco, ser\u00eda necesario consolidarlos en una cifra menor que la actual, ya que algunos de ellos, tales como el de transportes y el denominado Innovar-Auto, movilizan pocos recursos. \u201cTambi\u00e9n es importante identificar nuevos ingresos, adem\u00e1s de articular los fondos con las actividades y compromisos de las agencias reguladoras\u201d, opina.<\/p>\n<p>La reglamentaci\u00f3n del FNDCT en 2007 consolid\u00f3 y ampli\u00f3 la utilizaci\u00f3n, prevista en las leyes aprobadas en 2001 y 2004, de recursos del fondo para instrumentos administrados por la Finep, tales como la oferta de cr\u00e9dito para empresas con ajuste de tasas de inter\u00e9s, participaci\u00f3n accionaria en compa\u00f1\u00edas y subvenci\u00f3n de proyectos de instituciones cient\u00edficas y del sector privado. Un esbozo de las inversiones del FNDCT en 2016 revela las m\u00faltiples misiones que cumple dicho fondo. De un total ejecutado de 1.042 millones de reales, 342 millones se asignaron a llamados a presentaci\u00f3n de proyectos definidos por los comit\u00e9s de los fondos sectoriales. Otros 309 millones de reales se utilizaron para instrumentar acciones tales como subvenciones econ\u00f3micas, brindar garant\u00eda de liquidez a inversores \u00e1ngeles o para ajustar responsabilidades contra\u00eddas, lo cual suministra a las empresas innovadoras el acceso a recursos con bajos intereses. Otros 329 millones de reales se destinaron a actividades transversales y 59 millones de reales a la construcci\u00f3n del Reactor Nuclear Multiprop\u00f3sito.<\/p>\n<p>Pese a los avances de la d\u00e9cada pasada, decrece la utilizaci\u00f3n de los recursos del FNDCT por empresas. En 2016 se destinaron solamente 58,6 millones de reales a subvencionar proyectos de desarrollo tecnol\u00f3gico, siendo que en 2010, ese monto sum\u00f3 526 millones de reales. De acuerdo con Marcos Cintra, en 2017 la Finep tan s\u00f3lo dispondr\u00e1 de un 50% de los recursos con los que operaba hace dos a\u00f1os y no lanzar\u00e1 ninguna nueva iniciativa de apoyo a instituciones de investigaci\u00f3n ni subvenci\u00f3n econ\u00f3mica a empresas. La reducci\u00f3n de las inversiones de la Finep y del BNDES preocupa a las empresas. \u201cEstamos a la expectativa de que en el segundo semestre se realice una recomposici\u00f3n del presupuesto de la Finep, pero eso depende del aumento de los ingresos tributarios. Si eso no ocurre, hay esperanza de que el BNDES se haga cargo de ese espacio e incremente el fomento a la innovaci\u00f3n en condiciones razonables\u201d, dice Pedro Wongtschowski, presidente del Consejo del Instituto de Estudios para el Desarrollo Industrial (Iedi) y vicepresidente del Consejo Administrativo de UIltrapar. Los desembolsos del BNDES para innovaci\u00f3n pasaron del 0,8% del total de las inversiones del banco en 2010, a un 4,4% en 2015. En el primer semestre de 2016, fueron de un 3,5%.<\/p>\n<p><strong>La participaci\u00f3n de los estados<\/strong><br \/>\nOtro de los desaf\u00edos tendientes a ampliar la financiaci\u00f3n de la ciencia se relaciona con el saneamiento financiero de los estados. Durante los \u00faltimos 20 a\u00f1os, varias de las unidades que componen la federaci\u00f3n brasile\u00f1a crearon fundaciones de apoyo a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y se comprometieron a invertir parte de la recaudaci\u00f3n tributaria en ciencia, tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n. \u201cHasta la d\u00e9cada de 1990, s\u00f3lo 14 estados pose\u00edan tales fundaciones. En la actualidad, el \u00fanico que no la tiene es Roraima\u201d, comenta Maria Zaira Turchi, presidenta de la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica del Estado de Goi\u00e1s (Fapeg) y del Consejo Nacional de Fundaciones Estaduales de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica (Confap, por sus siglas en portugues). Un estudio reciente elaborado por el Confap estim\u00f3 los recursos invertidos por las fundaciones de los estados en 2016 en una cifra cercana a los 2.500 millones de reales. La previsi\u00f3n presupuestaria para 2017 llegar\u00eda a 2.700 millones de reales, pero las dificultades econ\u00f3micas que afrontan varios estados tornan improbable que se llegue a ese monto. El estado de R\u00edo de Janeiro atraviesa una situaci\u00f3n particularmente compleja. En medio de una crisis financiera que retras\u00f3 el pago a los empleados p\u00fablicos, la gobernaci\u00f3n del estado no ha depositado los aportes previstos vinculados a su fundaci\u00f3n estadual de apoyo a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, la Faperj. En S\u00e3o Paulo, el presupuesto destinado a C&amp;T se redujo como consecuencia de la ca\u00edda de los ingresos tributarios, pero los porcentajes establecidos en la Constituci\u00f3n del estado no se vieron alterados.<\/p>\n<p>En a\u00f1os recientes, las fundaciones se transformaron en puntales, al asegurar recursos para proyectos de inter\u00e9s regional y nacional, y firmando convenios para la cofinanciaci\u00f3n de programas. Un ejemplo de esa relaci\u00f3n de colaboraci\u00f3n lo constituyen los Institutos Nacionales de Ciencia y Tecnolog\u00eda (INCTs), un\u00a0 programa conjunto de las FAPs y del gobierno federal. En el nuevo pliego licitatorio de los INCTs de 2014, se aprobaron 101 redes de investigaci\u00f3n en 16 estados. \u201cEn las instancias en que los giros de recursos de las agencias federales, especialmente del CNPq, fueron muy reducidos, los investigadores contaron principalmente con la financiaci\u00f3n de las fundaciones estaduales\u201d, dice Zaira Turchi.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n al respecto de c\u00f3mo mejorar la calidad de las inversiones viene cobrando cuerpo. \u201cHace falta una pol\u00edtica de ciencia y tecnolog\u00eda, as\u00ed como de desarrollo que establezca \u00e1reas prioritarias para las inversiones. En lugar de eso, durante los \u00faltimos 20 a\u00f1os Brasil elabor\u00f3 extensas listas de anhelos que involucran a todas las \u00e1reas del saber\u201d, analiza Hernan Chaimovich. \u201cLos pa\u00edses que establecieron metas y prioridades lograron apuntalar recursos\u201d. Luiz Eug\u00eanio Mello tambi\u00e9n critica la dificultad para trabajar con prioridades. \u201cEn Brasil existe una tendencia a atomizar las inversiones y atender a mucha gente al mismo tiempo. En ciertas situaciones, el pa\u00eds precisa pocos grupos bien financiados para poder competir con los mejores del mundo\u201d.<\/p>\n<p>Para Fernanda de Negri, del Ipea, la ciencia brasile\u00f1a necesita ser m\u00e1s ambiciosa. \u201cEn pa\u00edses como Estados Unidos, la financiaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n es terriblemente competitiva, con un componente de evaluaci\u00f3n muy fuerte. Eso a\u00fan es raro en Brasil, y habr\u00eda que modificarlo si lo que pretendemos es hacer ciencia de calidad\u201d, afirma. Si bien coincide en que es necesario atraer recursos privados, Negri remarca que en los pa\u00edses desarrollados le cabe al Estado el patrocinio de la porci\u00f3n principal de la financiaci\u00f3n a la ciencia. \u201cSe trata de inversiones de alto riesgo y en investigaci\u00f3n b\u00e1sica, y en ning\u00fan lugar del mundo el sector privado se ocupa de eso\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El impacto de los recortes en el presupuesto federal en I&#038;D","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[303],"coauthors":[98],"class_list":["post-256295","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-financiacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=256295"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256295\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=256295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=256295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=256295"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=256295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}