{"id":256320,"date":"2018-05-14T15:22:51","date_gmt":"2018-05-14T18:22:51","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=256320\/"},"modified":"2018-06-25T19:11:33","modified_gmt":"2018-06-25T22:11:33","slug":"articulos-durmientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/articulos-durmientes\/","title":{"rendered":"Art\u00edculos durmientes"},"content":{"rendered":"<p>Los investigadores que se encuentran al tanto de la producci\u00f3n cient\u00edfica de su \u00e1rea saben que los buenos <em>papers<\/em> no siempre tienen repercusi\u00f3n inmediata. No es nada raro que se tarde un poco en reconocer la importancia de las ideas innovadoras \u2013habitualmente, los ganadores del premio Nobel reciben ese premio por contribuciones hechas hace muchos a\u00f1os, a veces d\u00e9cadas\u2013, as\u00ed como tambi\u00e9n ocurre que surgen aplicaciones basadas en conceptos conocidos, que cobran relevancia en forma extempor\u00e1nea. Expertos del \u00e1rea de la cienciometr\u00eda, una disciplina que estudia los aspectos cuantitativos de la producci\u00f3n del conocimiento, les dieron el apodo de \u201cbellas durmientes\u201d a los art\u00edculos que despiertan inter\u00e9s a\u00f1os o incluso d\u00e9cadas despu\u00e9s de haber sido divulgados. Y comenzaron a estudiarlos como expresiones del fen\u00f3meno de reconocimiento tard\u00edo de la producci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Un caso famoso y extremo fue el del vir\u00f3logo estadounidense Francis Peyton Rous, quien en 1911 public\u00f3 un art\u00edculo demostrando que algunos tipos de c\u00e1ncer de piel detectados en aves eran causados por virus de ARN, los denominados retrovirus. La importancia de ese trabajo reci\u00e9n sali\u00f3 a la luz en 1951, cuando se aisl\u00f3 un virus de la leucemia, que marc\u00f3 el inicio de la asociaci\u00f3n entre las infecciones causadas por esos organismos y el c\u00e1ncer. En 1966, Rous fue galardonado con el Premio Nobel de Medicina. Se analizaron episodios similares en estudios que buscan comprender la naturaleza de los art\u00edculos durmientes e identificar cu\u00e1les son los factores que contribuyen a despertarlos.<\/p>\n<p>Para el f\u00edsico Anthony Van Raan, investigador de la Universidad de Leiden, en Holanda, hay que tener presente que los art\u00edculos latentes con potencial para provocar cambios de paradigma son bastante raros, algo que torna su identificaci\u00f3n una tarea compleja. \u201cEn su gran mayor\u00eda, los art\u00edculos que pasan desapercibidos seguir\u00e1n en ese estado para siempre simplemente porque no son interesantes\u201d, comenta Raan, quien acu\u00f1\u00f3 por primera vez el mote de \u201cbellas durmientes\u201d (<em>sleeping beauties<\/em>) para referirse a los <em>papers<\/em> que tardaron en lograr reconocimiento y ganar impacto. Sus trabajos m\u00e1s recientes buscan identificar a los \u201cpr\u00edncipes\u201d responsables de romper el hechizo y despertar el inter\u00e9s por esos art\u00edculos.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo publicado en febrero en la revista <em>Scientometrics<\/em>, Raan revel\u00f3 que, en el \u00e1rea de la f\u00edsica, el 16% de los art\u00edculos durmientes indexados en Web of Science se despertaron cuando fueron mencionados en patentes. Tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 que el intervalo de tiempo entre el a\u00f1o de publicaci\u00f3n de un art\u00edculo durmiente y su primera cita en una patente disminuy\u00f3 a partir del inicio de la d\u00e9cada de 1990. \u201cEsto podr\u00eda significar que los art\u00edculos latentes con importancia tecnol\u00f3gica, acaso invenciones potenciales, se est\u00e1n descubriendo cada vez m\u00e1s r\u00e1pido\u201d, sugiere Raan. Seg\u00fan \u00e9l, es algo com\u00fan que haya buenos art\u00edculos que pasan desapercibidos y contengan conceptos o tecnolog\u00edas muy avanzadas para su \u00e9poca. En 1958, por ejemplo, se public\u00f3 un art\u00edculo que describ\u00eda una forma eficiente de obtener \u00f3xido de grafito a gran escala. Ese estudio reci\u00e9n comenz\u00f3 a ser citado en 2007, cuando se descubri\u00f3 que el \u00f3xido de grafito podr\u00eda utilizarse para la obtenci\u00f3n, a escala industrial, del grafeno, un material extremadamente duro y maleable, que se caracteriza por ser una l\u00e1mina de carbono con espesor at\u00f3mico poseedora de ciertas propiedades el\u00e9ctricas, mec\u00e1nicas y \u00f3pticas.<\/p>\n<p>El f\u00edsico Ado J\u00f3rio de Vasconcelos, docente de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), public\u00f3 un <em>paper<\/em> en 2002, donde describ\u00eda la aplicaci\u00f3n de una t\u00e9cnica conocida como espectroscop\u00eda Raman para la identificaci\u00f3n de las propiedades de los nanotubos de carbono, a los que se considera buenos conductores t\u00e9rmicos. \u201cEl art\u00edculo comenz\u00f3 a ser citado asiduamente reci\u00e9n a partir de 2010, cuando la comunidad cient\u00edfica empez\u00f3 a darle importancia al estudio de la anomal\u00eda de Kohn, una caracter\u00edstica vibratoria de los n\u00facleos at\u00f3micos que se acoplan a los electrones. Este fen\u00f3meno ya era conocido en materiales met\u00e1licos. Mi trabajo pon\u00eda de manifiesto que tambi\u00e9n era una caracter\u00edstica de los nanotubos\u201d, comenta J\u00f3rio, quien en 2016 fue incluido en la lista de los 3 mil cient\u00edficos \u201cm\u00e1s influyentes\u201d del mundo, divulgada por la empresa Thomson Reuters.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/articulos-durmientes.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"568\" class=\"alignnone size-full wp-image-256324\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/articulos-durmientes.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/articulos-durmientes.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/articulos-durmientes-700x331.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/articulos-durmientes-120x57.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/articulos-durmientes-250x118.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>An\u00e1lisis<br \/>\n<\/strong>Los estudios sobre el reconocimiento tard\u00edo de <em>papers<\/em> tambi\u00e9n apuntan a perfeccionar los sistemas de evaluaci\u00f3n de la ciencia, muchos de ellos basados en indicadores que privilegian el impacto obtenido a corto plazo. Un trabajo publicado en abril en la revista <em>Nature<\/em> sugiere que los art\u00edculos cient\u00edficos que aportaron contribuciones transformadoras, aunque no se encuadren propiamente en el concepto de \u201cbellas durmientes\u201d, tardan m\u00e1s tiempo en cobrar repercusi\u00f3n que aqu\u00e9llos que produjeron avances incrementales. \u201cNotamos que las investigaciones realmente innovadoras reciben citas a largo plazo, a partir de unos siete a\u00f1os despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n\u201d, expres\u00f3 Jian Wang, investigador de la Universidad de Lovaina, en B\u00e9lgica, uno de los autores del estudio, en declaraciones a la revista <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. En dicho estudio se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que los indicadores bibliom\u00e9tricos que utilizan un per\u00edodo de citas de tan s\u00f3lo tres a\u00f1os son claramente ineficientes para analizar investigaciones cuyos resultados requieren mayor tiempo para su comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Wang y su equipo analizaron citas de una cifra superior a 660 mil art\u00edculos publicados en 2001 en todas las \u00e1reas del conocimiento, indexados en la base de datos Web of Science. Y verificaron que el 89% de los manuscritos presentaban un bajo grado de innovaci\u00f3n. Para caracterizar cu\u00e1les art\u00edculos ser\u00edan considerados innovadores, se seleccionaron trabajos que presentaban referencias bibliogr\u00e1ficas inusitadas, combinando autores y \u00e1reas del conocimiento en forma distinta al modelo de referencia de cada \u00e1rea. \u201cUn m\u00e9todo para comprobar si un art\u00edculo contiene nuevas ideas y conceptos consiste en vislumbrar su capacidad para combinar diferentes referencias bibliogr\u00e1ficas de manera in\u00e9dita. Esa caracter\u00edstica puede indicar una naturaleza m\u00e1s osada en una investigaci\u00f3n\u201d, explica Wang.<\/p>\n<p>Se observ\u00f3 que, en un per\u00edodo de tres a\u00f1os posteriores a la publicaci\u00f3n, la probabilidad de que un art\u00edculo muy innovador se encontrara incluido en el conjunto del 1% de los altamente citados era menor que la de los dem\u00e1s. Seg\u00fan el estudio, los trabajos que recibieron muchas citas inmediatas en los tres primeros a\u00f1os tend\u00edan a quedar obsoletos. \u201cEn tanto, aqu\u00e9llos a los que se consideraba disruptivos, con alto grado de novedad, representaban el 60% de los trabajos m\u00e1s citados 15 a\u00f1os despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n\u201d, explica Wang. \u00c9ste lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que aunque las agencias de fomento sostengan la importancia de invertir en investigaciones con car\u00e1cter transformador, sus sistemas de evaluaci\u00f3n acaban prefiriendo los estudios incrementales al utilizar los indicadores de impacto m\u00e1s populares. \u201cEl uso generalizado de par\u00e1metros tales como la cantidad de citas por agencias de apoyo y revisores puede desanimar los estudios con potencial para romper paradigmas\u201d, sugiere Wang.<\/p>\n<p>El estudio cita como ejemplos de organismos que utilizan de alg\u00fan modo indicadores bibliom\u00e9tricos en sus procesos de evaluaci\u00f3n al Consejo Europeo de Investigaciones (ERC, en ingl\u00e9s), la Fundaci\u00f3n Nacional de Ciencias Naturales de China, la Fundaci\u00f3n Nacional de Ciencias de Estados Unidos (NSF, en ingl\u00e9s) y la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes, en portugu\u00e9s) de Brasil, que ide\u00f3 el sistema Qualis para la clasificaci\u00f3n de los peri\u00f3dicos cient\u00edficos. La directora de Evaluaci\u00f3n de la Capes, Rita Barradas Barata, explica que, para supervisar a los alrededor de 4.200 programas de posgrado del pa\u00eds, la instituci\u00f3n monitorea la producci\u00f3n cient\u00edfica de docentes y alumnos. \u201cComo resulta imposible medir la calidad de cada uno de los m\u00e1s de 800 mil art\u00edculos publicados por los programas, calificamos a los veh\u00edculos en los cuales se publicaron los trabajos\u201d, informa. Para ello, en varias disciplinas se tienen en cuenta indicadores tales como el <em>Journal Impact Factor <\/em>(<em>JIF<\/em>), apuntado en el estudio de Wang como una de las herramientas que desestiman art\u00edculos que demoran en ser reconocidos.<\/p>\n<p>Barradas reconoce que las instituciones se habituaron a concentrar su atenci\u00f3n en los art\u00edculos muy citados a corto plazo. \u201cHay cierta tendencia a orientar y concentrarse en aquello que los indicadores bibliom\u00e9tricos dicen que es bueno actualmente\u201d. Una idea en debate, seg\u00fan la directora, es que las agencias e instituciones de investigaci\u00f3n adopten alg\u00fan tipo de pol\u00edtica de prospecci\u00f3n, en un intento por traer a la luz temas que podr\u00edan estar siendo subestimados. Seg\u00fan Wang, las agencias no necesitan buscar formas de favorecer a investigadores poco citados. \u201cBasta con juzgar cada propuesta por su propio m\u00e9rito, algo que resulta dif\u00edcil de hacer. Los sistemas de evaluaci\u00f3n por pares constituyen un buen contrapunto para el uso excesivo de m\u00e9tricas\u201d, afirma.<\/p>\n<p><strong>Factor de impacto<br \/>\n<\/strong>En un estudio publicado en 2015 en la revista <em>PNAS<\/em>, acad\u00e9micos de la Universidad de Indiana, en Estados Unidos, analizaron 22 millones de <em>papers<\/em> publicados a lo largo de 100 a\u00f1os, indexados en los archivos de la American Physical Society y de la Web of Science, y comprobaron que la mayor\u00eda de los art\u00edculos que permanecieron dormidos por extensos per\u00edodos de tiempo y m\u00e1s tarde se tornaron c\u00e9lebres en sus \u00e1reas, pertenecen a la qu\u00edmica, la f\u00edsica y la estad\u00edstica. El estudio de los investigadores de Indiana llama la atenci\u00f3n sobre el hecho de que el propio concepto de \u201cfactor de impacto\u201d permaneci\u00f3 escondido en un art\u00edculo publicado en 1955 por Eugene Garfield. En ese art\u00edculo, Garfield, quien falleci\u00f3 en el mes de febrero, presenta ideas y conceptos que m\u00e1s tarde se usar\u00edan para consolidar la base de datos Web of Science, de Thomson Reuters. \u201cEl <em>paper<\/em> estuvo dormido durante casi 50 a\u00f1os hasta que se torn\u00f3 popular al comienzo de la d\u00e9cada del 2000 y fue citado en trabajos sobre bibliometr\u00eda, algunos del propio Garfield\u201d, informa el estudio.<\/p>\n<p>Van Raan explica que, si bien se concentran mayormente en las ciencias exactas, los art\u00edculos dormidos pueden encontrarse en pr\u00e1cticamente todas las \u00e1reas del conocimiento. \u201cEstoy comenzando a investigar las \u00e1reas m\u00e9dicas y tambi\u00e9n las ciencias sociales y espero descubrir cosas interesantes\u201d, comenta Raan, quien apuesta al desarrollo de <em>software<\/em> capaces de identificar bellas durmientes en la ciencia.<\/p>\n<p>El profesor Paulo Artaxo, del Instituto de F\u00edsica de la USP ve con naturalidad el hecho de que buenos art\u00edculos no hayan recibido, en primera instancia, el debido reconocimiento. \u201cInvestigaciones con ideas muy diferentes al <em>mainstream<\/em> demoran en ser digeridas por la comunidad cient\u00edfica, que muchas veces reacciona con recelo y hasta con prejuicio ante los nuevos conceptos\u201d, explica. Seg\u00fan Artaxo, los estudios que intentan analizar los art\u00edculos adormecidos pueden cumplir un papel importante. \u201cPueden aportarnos pistas para entender por qu\u00e9 las grandes ideas pasan desapercibidas. Se trata de una oportunidad para impulsar a las editoriales a concebir estrategias tendientes lograr que los art\u00edculos sean m\u00e1s visibles y legibles, dado que actualmente, el grado de especializaci\u00f3n en las investigaciones es excesivo, lo cual dificulta la comprensi\u00f3n incluso para aqu\u00e9llos que forman parte de la propia \u00e1rea de investigaci\u00f3n\u201d, dice. Para Ado J\u00f3rio, le cabe al autor de la investigaci\u00f3n esforzarse por divulgar sus trabajos, especialmente cuando sabe que est\u00e1 proponiendo algo que choca de frente con el paradigma vigente. \u201cNo basta con publicar el art\u00edculo y alentarlo para que el mismo sea le\u00eddo, comprendido y citado. Es necesario participar en congresos, conferencias y debates, procurando siempre hablar sobre ese estudio con la gente que pueda estar interesada en \u00e9l\u201d, recomienda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores analizan art\u00edculos que tienen reconocimiento tard\u00edo","protected":false},"author":421,"featured_media":256325,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284],"coauthors":[740],"class_list":["post-256320","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256320","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=256320"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256320\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/256325"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=256320"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=256320"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=256320"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=256320"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}