{"id":256327,"date":"2018-05-14T15:25:00","date_gmt":"2018-05-14T18:25:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=256327\/"},"modified":"2019-06-11T15:26:28","modified_gmt":"2019-06-11T18:26:28","slug":"para-recomponer-el-cerrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/para-recomponer-el-cerrado\/","title":{"rendered":"Para recomponer el Cerrado"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_256328\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/044_cerrado_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256328\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/044_cerrado_256-300x193.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"193\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fernando Tatagiba\/ ICMBio<\/span><\/a> Un tractor realiza siembra directa de especies de \u00e1rboles, arbustos y hierbas como parte de un experimento en el Parque Nacional Chapada dos Veadeiros, en noviembre de 2016<span class=\"media-credits\">Fernando Tatagiba\/ ICMBio<\/span><\/p><\/div>\n<p>En noviembre de 2016, un grupo de bi\u00f3logos, agr\u00f3nomos y t\u00e9cnicos, algunos de ellos manejando tractores con los remolques que normalmente se utilizan para espolvorear caliza en el suelo, esparcieron tierra mezclada con semillas de 80 especies de gram\u00edneas, arbustos y \u00e1rboles aut\u00f3ctonos del Cerrado, la sabana brasile\u00f1a, en un plant\u00edo experimental de 96 hect\u00e1reas situado en el municipio de Alto Para\u00edso, en el nordeste del estado de Goi\u00e1s, que forma parte del Parque Nacional Chapada dos Veadeiros, en Brasil. En marzo de este a\u00f1o, esas plantas \u2013a la saz\u00f3n con 10 cent\u00edmetros de altura\u2013 comenzaban a formar una alfombra verde sobre un \u00e1rea anteriormente ocupada por un pastizal de especies africanas, que crecen con rapidez e invaden el espacio de las especies nativas. Mediante ese trabajo, el grupo Restaura Cerrado, compuesto por investigadores del Instituto Chico Mendes de Conservaci\u00f3n de la Biodiversidad (ICMBio), de Embrapa Recursos Gen\u00e9ticos y Biotecnolog\u00eda, de Embrapa Cerrados y de la Universidad de Brasilia (UnB) se propone recabar evidencias adicionales de que la denominada siembra directa puede erigirse realmente una alternativa viable para recomponer la vegetaci\u00f3n de ese ecosistema natural del pa\u00eds. Esta t\u00e9cnica de siembra consiste en la aplicaci\u00f3n de semillas entremezcladas con tierra sobre un \u00e1rea por restaurarse, que fue evaluada tambi\u00e9n por otro grupo de investigaci\u00f3n de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>\u201cEstamos demostrando que el Cerrado puede efectivamente recuperarse, a contramano de lo que se ha dicho, incluso en centros de investigaci\u00f3n acad\u00e9micos\u201d, afirma el ingeniero forestal Alexandre Sampaio, investigador del Centro Nacional de An\u00e1lisis de la Biodiversidad e Investigaci\u00f3n y Conservaci\u00f3n del Cerrado del ICMBio, coordinador del experimento llevado a cabo a partir de 2012 en Chapada dos Veadeiros. Con un \u00e1rea original de 2 millones de kil\u00f3metros cuadrados (km<sup>2<\/sup>), el equivalente al 22% del territorio nacional, el Cerrado es el segundo mayor ambiente natural brasile\u00f1o, tan s\u00f3lo detr\u00e1s de la Amazonia, y se est\u00e1 reduciendo en forma permanente. Un an\u00e1lisis efectuado mediante im\u00e1genes satelitales indic\u00f3 que el \u00e1rea sufri\u00f3 entre 1990 y 2000, una mengua de 260 mil km<sup>2<\/sup>, una superficie equivalente al doble del tama\u00f1o de Inglaterra, como consecuencia de la expansi\u00f3n agropecuaria (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2015\/05\/15\/terreno-fragil\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 231<\/em><\/a>).<\/p>\n<div id=\"attachment_256330\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/044_cerrado03_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256330\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/044_cerrado03_256-300x180.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"180\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Mariana Siqueira  <\/span><\/a> El <em>jatob\u00e1-de-campo<\/em> (<em>Hymenaea stignocarpa<\/em>) sobresale entre las solan\u00e1ceas denominadas lobeiras (<em>Solanum lycocarpum<\/em>) y las leguminosas llamadas popularmente matapastos (<em>Senna obtusifolia<\/em>) en una plantaci\u00f3n experimental, un mes despu\u00e9s de ser sembrados<span class=\"media-credits\">Mariana Siqueira  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Estudios ya finalizados indicaron que la siembra directa podr\u00eda tener un costo alrededor de ocho veces menor que la implantaci\u00f3n de plantines de \u00e1rboles, la t\u00e9cnica m\u00e1s utilizada para recomponer la flora original de la sabana brasile\u00f1a, que consiste en el cultivo inicial de las plantas en viveros, antes de trasladarlas al campo. El problema radica en que las especies de ese tipo de vegetaci\u00f3n nativa producen ra\u00edces muy largas y, para reproducirlas en viveros, necesitar\u00edan de bolsitas o bandejas germinadoras muy profundas. \u201cEs com\u00fan que un \u00e1rbol de 5 a\u00f1os de edad tenga pocos cent\u00edmetros de altura y varios metros de ra\u00edz\u201d, dice Sampaio. Seg\u00fan el investigador, otros grupos importantes de plantas, los arbustos y las gram\u00edneas, no se producen en viveros. \u201cLa siembra directa de arbustos y gram\u00edneas permite una r\u00e1pida ocupaci\u00f3n del suelo, reduciendo la necesidad de roza y de aplicaci\u00f3n de herbicida entre los surcos de plantaci\u00f3n de los \u00e1rboles\u201d, dice la bi\u00f3loga Isabel Belloni Schmidt, docente de la UnB.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las 96 hect\u00e1reas (1 hect\u00e1rea equivale a 10 mil metros cuadrados) sembradas a finales de 2016 como resultado de un convenio con una empresa de distribuci\u00f3n de energ\u00eda que deb\u00eda realizar una compensaci\u00f3n ambiental, los investigadores de Brasilia efectuaron otros tres plant\u00edos con siembra directa en \u00e1reas menores de Chapada dos Veadeiros entre 2012 y 2014, y cuatro en el Distrito Federal. A continuaci\u00f3n y durante dos a\u00f1os y medio controlaron el crecimiento de 50 especies aut\u00f3ctonas de \u00e1rboles, 12 de arbustos y 13 de gram\u00edneas. Luego del primer a\u00f1o, 36 especies arb\u00f3reas y 5 arbustivas presentaban una supervivencia mayor al 60%, lo cual se consider\u00f3 algo satisfactorio. Algunas de las plantas llegaron al 90%, como en el caso del arbusto al que se conoce como <em>caju\u00ed <\/em>(<em>Anacardium humile<\/em>), una planta de hasta 2 metros (m) de altura con un fruto falso \u2013o pseudofruto, que en realidad es un tejido pr\u00f3ximo a la flor\u2013, conocido en ciertas regiones de Brasil como <em>caju-do-cerrado<\/em>, de c\u00e1scara roja y pulpa blanca y suculenta, que se emplea para elaborar jugos, mermeladas y licores. Las gram\u00edneas nativas como <em>Andropogon fastigiatus<\/em> y <em>Aristida riparia<\/em> ya cubr\u00edan un 30% del \u00e1rea al final del primer a\u00f1o luego de la siembra, tal como se describe en un art\u00edculo publicado en marzo de 2017 en la revista <em>Barzilian Journal of Botany<\/em>. \u201cTodav\u00eda quedan unas 500 hect\u00e1reas por recuperar en el Parque Nacional Chapada dos Veadeiros. Trataremos de establecer convenios para restaurarlas y monitorear las plantaciones ya efectuadas para ver como prosperan. Ya sabemos que cuanto mejor preparemos el suelo y extraigamos las gram\u00edneas ex\u00f3ticas, as\u00ed como cuantas m\u00e1s semillas de ciertas especies utilicemos, mayor ser\u00e1 la posibilidad de restaurar el Cerrado por medio de la siembra directa\u201d, dice Sampaio.<\/p>\n<p><strong>Buenos resultados con el <em>topsoil<\/em><\/strong><br \/>\nLa transferencia de la capa superficial de la tierra o suelo org\u00e1nico, en la jerga t\u00e9cnica denominado <em>topsoil<\/em>, de \u00e1reas preservadas a pasturas abandonadas y otras zonas que ser\u00e1n ocupadas por flora nativa, tambi\u00e9n es una metodolog\u00eda que ha mostrado buenos resultados. Se la aplic\u00f3 en forma exitosa para la reutilizaci\u00f3n de las plantas del Bosque Atl\u00e1ntico (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2013\/08\/20\/trasplante-de-selvas\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 209<\/em><\/a>). La t\u00e9cnica es muy sencilla. Antes de la construcci\u00f3n de una central hidroel\u00e9ctrica o de la implantaci\u00f3n de un \u00e1rea de miner\u00eda, por ejemplo, se remueve con un tractor una capa de 30 a 40 cent\u00edmetros del suelo, rico en materia org\u00e1nica, microorganismos, ra\u00edces y semillas, y se traslada ese material, que normalmente es desechado, a una nueva zona que va a ser ocupada por vegetaci\u00f3n nativa.<\/p>\n<div id=\"attachment_256329\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/044_cerrado02_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256329\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/044_cerrado02_256-300x186.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"186\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fernando Tatagiba\/ ICMBio<\/span><\/a> La quema controlada se realiza seis meses antes de la siembra en el Parque Nacional Chapada dos Veadeiros<span class=\"media-credits\">Fernando Tatagiba\/ ICMBio<\/span><\/p><\/div>\n<p>En noviembre de 2013, el ec\u00f3logo Daniel Vieira, investigador de Embrapa Recursos Gen\u00e9ticos y Biotecnolog\u00eda, y Maxmiller Ferreira, bi\u00f3logo de la UnB, supervisaron el retiro del <em>topsoil<\/em> en una propiedad de 2 hect\u00e1reas, ubicada a 10 km de Brasilia, para permitir la expansi\u00f3n de una planta elaboradora de cemento. Acto seguido, ese material fue depositado en un pastizal abandonado a 1,4 km de all\u00ed, tal como se describe en un art\u00edculo que ser\u00e1 publicado en junio en la revista <em>Ecological Engineering<\/em>. Seis meses despu\u00e9s, los restos de troncos y ra\u00edces que rebrotaron representaban el 74% de la cantidad de especies arb\u00f3reas del \u00e1rea original, de donde era proveniente el <em>topsoil<\/em>. Luego de 28 meses, all\u00ed crec\u00edan 51 especies de \u00e1rboles, 8 de enredaderas, 12 de arbustos y 34 de hierbas, indicando que la diversidad hab\u00eda comenzado a restablecerse. \u201cEs muy importante reaprovechar ese suelo. Mucho de lo que hay ah\u00ed rebrota, trayendo una gran variedad de especies\u201d, recomienda Vieira.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador, la densidad, la altura y la extensi\u00f3n de la copa de los \u00e1rboles indicaban que el proceso de formaci\u00f3n de un monte similar al original prosegu\u00eda a ritmo acelerado y se instalaba una cobertura vegetal cuya sombra deber\u00eda moderar el crecimiento de pasturas invasoras, en su mayor\u00eda, pasto braquiaria (<em>Urochloa decumbens<\/em>) y pasto gamba (<em>Andropogon gayanus<\/em>). La densidad de \u00e1rboles alcanzada fue 11 veces mayor que en las restauraciones del Cerrado efectuadas a partir del plant\u00edo de pl\u00e1ntulas que, en general, derivan en un predominio de especies arb\u00f3reas y dejan de lado las lianas, los arbustos y las hierbas, importantes en el comienzo de la regeneraci\u00f3n y en la recuperaci\u00f3n de los procesos ecol\u00f3gicos.<\/p>\n<div id=\"attachment_256331\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/044_cerrado04_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256331\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/044_cerrado04_256-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Giselda Furigan\/ IF<\/span><\/a> La vegetaci\u00f3n rebrota tres meses despu\u00e9s de la quema controlada en el interior paulista&#8230;<span class=\"media-credits\">Giselda Furigan\/ IF<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las secretar\u00edas de Medio Ambiente del Distrito Federal y del estado de Mato Grosso reconocieron la utilidad de esos estudios. \u201cCon base en los resultados de estas investigaciones, estamos incorporando la transferencia de <em>topsoil<\/em> y la siembra directa a las reglas de compensaci\u00f3n ambiental\u201d, confirma Raul do Valle, jefe de la Asesor\u00eda Jur\u00eddica y Legislativa de la Secretar\u00eda de Medio Ambiente del Distrito Federal. En Mato Grosso, cuyo territorio estaba cubierto originalmente con alrededor de un 60% de Cerrado, existe un decreto que est\u00e1 en fase de elaboraci\u00f3n que reglamentar\u00e1 la recomposici\u00f3n de \u00e1reas degradadas vali\u00e9ndose de estas t\u00e9cnicas que, as\u00ed como en el Distrito Federal, ser\u00e1n monitoreadas. \u201cEvaluaremos la cobertura del suelo, la abundancia y la densidad de regeneradores nativos [ra\u00edces, troncos, tub\u00e9rculos, etc.], sumados al an\u00e1lisis de im\u00e1genes provistas por sat\u00e9lites, fotograf\u00edas e inspecciones en campo\u201d, explica la bi\u00f3loga Ligia Nara Vendramin, analista de medio ambiente de la Secretar\u00eda de Estado del Medio Ambiente de Mato Grosso. A su vez, el grupo de investigaci\u00f3n Restaura Cerrado y la Red de Semillas del Cerrado, que promueve la recolecci\u00f3n de semillas y las distribuye a los proyectos de restauraci\u00f3n forestal, publicaron la <a href=\"https:\/\/www.embrapa.br\/busca-de-publicacoes\/-\/publicacao\/1042015\/guia-de-restauracao-do-cerrado-volume-1-semeadura-direta\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>Guia de restaura\u00e7\u00e3o do Cerrado<\/em><\/a>, organizan cursos para productores rurales y participan en debates con formuladores de pol\u00edticas p\u00fablicas y ferias agropecuarias para difundir las t\u00e9cnicas de restauraci\u00f3n entre los posibles usuarios.<\/p>\n<p><strong>Regeneraci\u00f3n natural<\/strong><br \/>\nLa ingeniera forestal Giselda Durigan, junto a su equipo del Instituto Forestal en Assis, una localidad del interior paulista, recupera la vegetaci\u00f3n nativa de una antigua pastura del Bosque Estadual de Assis usando el <em>topsoil<\/em> recolectado en un \u00e1rea conservada del Cerrado en la Estaci\u00f3n Ecol\u00f3gica de Santa B\u00e1rbara, a 150 km de distancia. En otro experimento, Durigan y la doctoranda en ecolog\u00eda Natashi Pilon, de la Universidad de Campinas (Unicamp), quedaron decepcionadas con los resultados de la t\u00e9cnica denominada transferencia de heno. Esta t\u00e9cnica, bastante utilizada en pa\u00edses con clima fr\u00edo o templado del hemisferio norte, consiste en rozar y recolectar la vegetaci\u00f3n herb\u00e1cea y las semillas que cubren el suelo de un \u00e1rea conservada y luego esparcir ese material en el terreno por restaurarse. Tan s\u00f3lo reaparecieron dos especies del terreno original. \u201cLas semillas del Cerrado germinan con mayor facilidad cuando el clima se calienta mucho durante el d\u00eda y se enfr\u00eda por la noche\u201d, dice Durigan. \u201cProbablemente, los rastrojos mantuvieron una temperatura estable, perjudicando la germinaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_256332\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/044_cerrado05_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-256332\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/044_cerrado05_256-768x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"400\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Giselda Furigan\/ IF<\/span><\/a> &#8230;marolo, un fruto con alto valor comercial que proviene de la planta conocida con el nombre de <em>maroleiro (Annona crassiflora)<\/em>, un \u00e1rbol t\u00edpico de la sabana brasile\u00f1a (<em>arriba<\/em>)<span class=\"media-credits\">Giselda Furigan\/ IF<\/span><\/p><\/div>\n<p>A menudo ese tipo de vegetaci\u00f3n puede regenerarse en forma natural. En pasturas abandonados de una propiedad en Canarana, estado de Mato Grosso, el ingeniero agr\u00f3nomo M\u00e1rio Cava, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de Botucatu, y el grupo de Durigan, registraron 112 especies de \u00e1rboles, de las cuales solamente 16 hab\u00edan sido plantadas dos a\u00f1os antes. El estudio formaba parte de un experimento realizado por Embrapa Agrosilvipastoril, que comparaba la regeneraci\u00f3n natural con la siembra directa y la implantaci\u00f3n de pl\u00e1ntulas. La implantaci\u00f3n de plantines registr\u00f3 costos m\u00e1s elevados y no dio como resultado ni densidad ni abundancia superiores a los otros abordajes. \u201cLa siembra directa de especies aut\u00f3ctonas parece prometedora en primera instancia, pero luego comprobamos una baja densidad, con predominancia de tan s\u00f3lo una o dos especies\u201d, explica la investigadora, presentando un resultado dis\u00edmil al del experimento llevado a cabo en Goi\u00e1s y en el Distrito Federal.<\/p>\n<p>La regeneraci\u00f3n natural, si bien es el m\u00e9todo m\u00e1s barato, puede resultar muy lenta y no siempre cubre las expectativas. \u201cEn algunos casos, ser\u00eda incluso mejor que la implantaci\u00f3n de plantines, pero tardar\u00eda 20 a\u00f1os en concretarse. Y quienes est\u00e1n cumpliendo acuerdos judiciales de recuperaci\u00f3n ambiental normalmente disponen de algunos meses o pocos a\u00f1os para efectuar dicha restauraci\u00f3n\u201d, comenta el ingeniero agr\u00f3nomo Pedro Brancalion, de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Esalq-USP). Su conclusi\u00f3n se basa en un an\u00e1lisis publicado en noviembre de 2016 en la revista <em>Biotropica<\/em> donde se comparan 42 programas de empresas que deb\u00edan restaurar \u00e1reas de Bosque Atl\u00e1ntico, Amazonia y el intervalo entre esos ambientes y el Cerrado para cumplir con el C\u00f3digo Forestal o acuerdos con la Justicia.<\/p>\n<p>El pasto braquiaria, una gram\u00ednea ex\u00f3tica, es responsable en parte de la dificultad para recomponer la flora aut\u00f3ctona. En un estudio finalizado a comienzo del a\u00f1o en curso, el equipo del Instituto Forestal determin\u00f3 que esos pastos, dado su r\u00e1pido y abundante crecimiento, causan p\u00e9rdidas muy grandes entre las plantas nativas. \u201cLas especies aut\u00f3ctonas no pueden competir con el pasto braquiaria\u201d, destaca Durigan. Entre las t\u00e9cnicas de erradicaci\u00f3n analizadas, la que ofreci\u00f3 mejor resultado fue una combinaci\u00f3n de quema controlada con posterior extracci\u00f3n de matas de pasto braquiaria que rebrotan, un abordaje similar al que adopt\u00f3 Restaura Cerrado. \u201cEl uso de herbicida puede ser eficiente para acabar con el pasto invasor, pero tambi\u00e9n mata a los pastos nativos\u201d, advierte la investigadora.<\/p>\n<div id=\"attachment_256333\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/044_cerrado06_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256333\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/044_cerrado06_256-300x221.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"221\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Giselda Furigan\/ IF<\/span><\/a> Ciertas plantas raras del Cerrado, como <em>Evolvulus pusillus<\/em>, una herb\u00e1cea conocida como <em>gotas-de-orvalho<\/em>, pueden desaparecer con la consolidaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n y la falta de luz, pero rebrotan despu\u00e9s de la quema<span class=\"media-credits\">Giselda Furigan\/ IF<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Reclamo de la ABC y la SBPC<\/strong><br \/>\nEn un comunicado oficial difundido en abril, la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias (ABC) y la Sociedad Brasile\u00f1a para el Progreso de la Ciencia (SBPC) remarcaron la necesidad de tomar medidas urgentes de conservaci\u00f3n de los ecosistemas naturales brasile\u00f1os, como es la implementaci\u00f3n de la Pol\u00edtica Nacional de Recuperaci\u00f3n de la Vegetaci\u00f3n Nativa (Proveg), y reclamaron a los gobiernos federal y estaduales la ampliaci\u00f3n de las unidades de conservaci\u00f3n del actual 7,5% a por lo menos un 20% del \u00e1rea original del Cerrado, ayuda efectiva para las poblaciones tradicionales e ind\u00edgenas, bajo amenaza por la expansi\u00f3n de las ciudades y los establecimientos agropecuarios, as\u00ed como la ampliaci\u00f3n de las investigaciones cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas que propicien un mayor reaprovechamiento de los recursos naturales de ese ecosistema natural brasile\u00f1o. \u201cLa ganader\u00eda en las \u00e1reas preservadas, con una baja densidad de cabezas de ganado, certificaci\u00f3n y legislaci\u00f3n espec\u00edficas, haciendo uso solamente de los pastos nativos, podr\u00eda ser una soluci\u00f3n viable\u201d, comenta Durigan. En el estado de Rio Grande do Sul, 24 ganaderos y ambientalistas, luego de 12 a\u00f1os de negociaciones, implementaron m\u00e9todos certificados de cr\u00eda de ganado en pastizal nativo, la vegetaci\u00f3n t\u00edpica del sur del pa\u00eds (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/09\/06\/ganaderos-y-ambientalistas-en-armonia\/?cat=politica\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 240<\/em><\/a>).<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nInvasi\u00f3n del pastizal del Cerrado por pasto braquiaria (<em>Urochloa decumbens<\/em>): P\u00e9rdida de diversidad y experimentaci\u00f3n de t\u00e9cnicas de recomposici\u00f3n (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/85028\/invasao-do-campo-cerrado-por-braquiaria-urochloa-decumbens-perdas-de-diversidade-e-experimentacao\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 13\/24760-4<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Giselda Durigan (IF); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 139.392,99<\/p>\n<p><strong>Projeto<\/strong><br \/>\nInvas\u00e3o do campo Cerrado por braqui\u00e1ria (<em>Urochloa decumbens<\/em>): Perdas de diversidade e experimenta\u00e7\u00e3o de t\u00e9cnicas de restaura\u00e7\u00e3o (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/85028\/invasao-do-campo-cerrado-por-braquiaria-urochloa-decumbens-perdas-de-diversidade-e-experimentacao\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 13\/24760-4<\/a>);\u00a0<strong>Modalidade<\/strong>\u00a0Aux\u00edlio \u00e0 Pesquisa \u2013 Regular;\u00a0<strong>Pesquisadora respons\u00e1vel<\/strong>\u00a0Giselda Durigan (IF);\u00a0<strong>Investimento<\/strong>\u00a0R$ 139.392,99.<\/p>\n<p><em>Artigos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nBRANCALION, P. H. S.\u00a0<em>et. al<\/em>.\u00a0<a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/btp.12383\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Balancing economic costs and ecological outcomes of passive and active restoration in agricultural landscapes: The case of Brazil<\/a>.\u00a0<strong>Biotropica<\/strong>. v. 48, n. 6, p. 856\u201367, 2016.<br \/>\nCAVA, M. G. B.\u00a0<em>et. al<\/em>.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/pdf\/hoehnea\/v43n2\/2236-8906-hoehnea-43-02-0301.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Compara\u00e7\u00e3o de t\u00e9cnicas para restaura\u00e7\u00e3o da vegeta\u00e7\u00e3o lenhosa de Cerrado em pastagens abandonadas<\/a>.\u00a0<strong>Hoehnea<\/strong>. v. 43, n. 2, p. 301-15. 2016.<br \/>\nFERREIRA, M. C.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/scholar.google.com\/scholar_url?url=http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0925857417301374&amp;hl=pt-BR&amp;sa=T&amp;oi=gsb&amp;ct=res&amp;cd=0&amp;ei=clNEWZuRHsWVmgGDxofgAQ&amp;scisig=AAGBfm0lRs0ypuupMr3zhDZiobKWMkC0CA\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Topsoil for restoration: Resprouting of root fragments and germination of pioneers trigger tropical dry forest regeneration<\/a>.\u00a0<strong>Ecological Engineering<\/strong>. v. 103, p. 1-12. 2017.<br \/>\nPELLIZZARO, K. F.<em>\u00a0et al.<\/em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0925857417301374\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">\u2018\u2018Cerrado\u2019\u2019 restoration by direct seeding: Field establishment and initial growth of 75 trees, shrubs and grass species<\/a>.\u00a0<strong>Brazilian Journal of Botany<\/strong>, p.1-13. 2017.<\/p>\n<p>Libro<br \/>\nSAMPAIO, A. B. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.embrapa.br\/busca-de-publicacoes\/-\/publicacao\/1042015\/guia-de-restauracao-do-cerrado-volume-1-semeadura-direta\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>Guia de restaura\u00e7\u00e3o do Cerrado. V. 1 \u2013 Siembra directa<\/strong><\/a>. Universidad de Brasilia, Red de Semillas del Cerrado. 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Restauran la sabana brasile\u00f1a mediante el plant\u00edo directo","protected":false},"author":576,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[267,275,278,293],"coauthors":[1539],"class_list":["post-256327","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-agronomia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/576"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=256327"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256327\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":291059,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256327\/revisions\/291059"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=256327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=256327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=256327"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=256327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}