{"id":256356,"date":"2018-05-14T15:26:33","date_gmt":"2018-05-14T18:26:33","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=256356\/"},"modified":"2018-06-29T18:56:22","modified_gmt":"2018-06-29T21:56:22","slug":"tension-subterranea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/tension-subterranea\/","title":{"rendered":"Tensi\u00f3n subterr\u00e1nea"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_256357\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/056_terremoto_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256357\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/056_terremoto_256-300x203.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"203\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">JOSENILDO TEN\u00d3RIO\/ ESTAD\u00c3O CONTE\u00daDO<\/span><\/a> Habitantes de la localidad de Jo\u00e3o C\u00e2mara, en Rio Grande do Norte, a principio de diciembres de 1986, luego de registrarse un temblor de magnitud 5,3<span class=\"media-credits\">JOSENILDO TEN\u00d3RIO\/ ESTAD\u00c3O CONTE\u00daDO<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la ma\u00f1ana del 2 de mayo del a\u00f1o de este a\u00f1o, un punto rojo comenz\u00f3 a titilar en uno de los monitores de pared del Centro de Sismolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo, integrado por el Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) y por el Instituto de Energ\u00eda y Ambiente (IEE). Se trataba de un terremoto de magnitud 4.0, que ten\u00eda lugar a unos 3 mil kil\u00f3metros (km) de all\u00ed, en el l\u00edmite fronterizo entre Per\u00fa y Bolivia, detectado por la <a href=\"http:\/\/www.rsbr.gov.br\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Red Sismogr\u00e1fica Brasile\u00f1a (RSBR)<\/a>, de la cual dicho centro forma parte. Las 80 estaciones sismogr\u00e1ficas que componen la RSBR, que desde 2010 registran permanentemente episodios tales como el citado, permiten realizar una descripci\u00f3n y el estudio de las probables causas de los temblores de tierra en Brasil. Dotadas de un sism\u00f3grafo y de un transmisor de datos, las estaciones son administradas por universidades, institutos de investigaci\u00f3n y empresas.<\/p>\n<p>Bas\u00e1ndose en los datos aportados por la RSBR, en estudios previos y en el an\u00e1lisis de las ondas generadas por los temblores del terreno, cient\u00edficos de la USP, de la Universidad Estadual del Oeste de Par\u00e1 y de la Universidad de California en Davis, de Estados Unidos, identificaron los tipos y la direcci\u00f3n de las tensiones que causan el desplazamiento de las fallas geol\u00f3gicas \u2013las rupturas de los grandes bloques de roca superficiales\u2013 en Am\u00e9rica del Sur. La fractura de los bloques rocosos de la corteza, el estrato m\u00e1s superficial del planeta, libera una energ\u00eda que se expresa en forma de terremotos.<\/p>\n<p>Los investigadores estudiaron los desplazamientos horizontales o verticales de las fallas geol\u00f3gicas, a los cuales se los denomina mecanismos focales, asociados a casi 400 terremotos en Sudam\u00e9rica, en su mayor\u00eda a lo largo de la cordillera de los Andes y 76 de ellos en Brasil. En un art\u00edculo publicado en noviembre de 2016 en la revista <em>Journal of South American Earth Sciences<\/em>, los cient\u00edficos argumentaron que la identificaci\u00f3n del patr\u00f3n de tensi\u00f3n de la corteza podr\u00eda aportar nuevos datos sobre los movimientos de las placas de la lit\u00f3sfera, compuestas por las capas m\u00e1s externas de la Tierra, complementando los modelos matem\u00e1ticos adoptados para describir a esos fen\u00f3menos.<\/p>\n<p>La caracterizaci\u00f3n de la direcci\u00f3n y del tipo de los desplazamientos de las fallas geol\u00f3gicas ayud\u00f3 a comprender las tensiones que generaron los tres temblores registrados en las \u00faltimas d\u00e9cadas en el estado de Amazonas y el mayor de todos los que se hayan registrado en Brasil. En 1690, un terremoto con una magnitud estimada en 7.0 sacudi\u00f3 tierra, derrib\u00f3 \u00e1rboles y suscit\u00f3 olas en el r\u00edo Amazonas que anegaron poblados a 45 km de donde hoy se encuentra Manaos, seg\u00fan consignan los relatos de jesuitas de la \u00e9poca (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/10\/14\/los-ecos-de-la-separacion-3\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 224<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>\u201cLos mecanismos focales revelan la direcci\u00f3n de las fuerzas que provocaron el desplazamiento de las fallas geol\u00f3gicas, pero no las causas de esas fallas\u201d, explica el geof\u00edsico Fabio Luiz Dias, investigador de la USP que actualmente trabaja en el Observatorio Nacional, en R\u00edo de Janeiro y es uno de los autores de ese estudio. \u201cAntes de nuestro trabajo, la determinaci\u00f3n del mecanismo focal de esos temblores no era posible en virtud de la limitaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas existentes\u201d. El perfeccionamiento de esa metodolog\u00eda posibilit\u00f3 la identificaci\u00f3n del mecanismo focal de 12 sacudidas cercanas a las estaciones sismogr\u00e1ficas, con magnitudes de 3.0 a 5.3, ocurridas en Brasil desde 1992 y cuyas causas eran inciertas. Ahora, con base en ese abordaje, el terremoto de magnitud 4.0 que acaeci\u00f3 en Montes Claros, en el norte del estado brasile\u00f1o de Minas Gerais, en 2012, est\u00e1 asociado al desplazamiento de una falla geol\u00f3gica a tan s\u00f3lo 1 km de profundidad, ubicada debajo de uno de los barrios de ese municipio.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/terremoto-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"1004\" class=\"aligncenter size-full wp-image-256464\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/terremoto-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/terremoto-1.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/terremoto-1-250x251.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/terremoto-1-700x703.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/terremoto-1-120x120.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La ruptura de las rocas debajo de la superficie es el resultado de la compresi\u00f3n o del estiramiento de la corteza. Ambos efectos expresan la presi\u00f3n aplicada fundamentalmente por la expansi\u00f3n de la cordillera mesooce\u00e1nica, que ocupa la regi\u00f3n central del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, y por la subducci\u00f3n de la placa de Nazca debajo de la placa Sudamericana, sobre la cual se asienta Brasil. \u201cConstatamos que la mayor\u00eda de los terremotos de la regi\u00f3n sudeste y del Pantanal son generados por tensiones que concuerdan con esa compresi\u00f3n este-oeste\u201d, afirma Dias.<\/p>\n<p>La compresi\u00f3n horizontal de las rocas de la corteza tambi\u00e9n explica el sismo de magnitud 3.6 que sobrevino durante la madrugada del 6 de enero de 2006 en el municipio de Tel\u00eamaco Borba, en el estado de Paran\u00e1. \u201cLa caracterizaci\u00f3n del desplazamiento de la falla geol\u00f3gica asociada a ese temblor fue uno de los datos m\u00e1s sorprendentes de ese trabajo, dado que los registros de temblores en la regi\u00f3n sur son escasos\u201d, dice Dias. En busca de m\u00e1s informaci\u00f3n, un equipo coordinado por el geof\u00edsico Marcelo Assump\u00e7\u00e3o, coordinador del Centro de Sismolog\u00eda y docente del IAG-USP, est\u00e1 implementando alrededor de 40 estaciones sismogr\u00e1ficas en el sur de Brasil, en colaboraci\u00f3n con instituciones de Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia.<\/p>\n<p>De acuerdo con el estudio publicado en <em>South American Earth Sciences<\/em>, toda la regi\u00f3n ecuatorial de Brasil \u2013desde Rio Grande do Norte hasta el delta del r\u00edo Amazonas\u2013 se encuentra sujeta a un mismo tipo de tensi\u00f3n geol\u00f3gica: \u201cLa superposici\u00f3n de una compresi\u00f3n paralela a la costa, siguiendo una direcci\u00f3n este-oeste con una extensi\u00f3n debido al contraste entre la densidad de las cortezas continental y oce\u00e1nica\u201d, describe Dias. Ese tipo de tensi\u00f3n fue la causa de un sismo de magnitud 4.3 en Vargem Grande, una localidad del estado de Maranh\u00e3o, acaecido en enero de 2017. \u201cLa estaci\u00f3n sismogr\u00e1fica m\u00e1s cercana se encuentra a 40 kil\u00f3metros del epicentro de ese terremoto, lo cual contribuy\u00f3 a determinar su mecanismo focal con alta precisi\u00f3n\u201d, dice Assump\u00e7\u00e3o.<\/p>\n<p>En las regiones norte y centro-oeste tambi\u00e9n predominan las compresiones de la corteza, aunque en estos casos en la direcci\u00f3n noroeste-sudeste. Las causas de esta orientaci\u00f3n divergente son inciertas, aunque para los expertos podr\u00edan estar relacionadas con movimientos de convecci\u00f3n del manto en la regi\u00f3n de la Amazonia. En cambio, en los estados de Cear\u00e1 y de Rio Grande do Norte, la corteza se est\u00e1 estirando, a causa de la proximidad de la costa y por acci\u00f3n de la gravedad, en opini\u00f3n de Asump\u00e7\u00e3o. El investigador sostiene que existe una tendencia de la corteza continental a expandirse en direcci\u00f3n al oc\u00e9ano, \u201ccausando una tensi\u00f3n por tracci\u00f3n\u201d. En el nordeste, aparte de que la corteza es m\u00e1s delgada, la lit\u00f3sfera, que es la capa que forman la corteza y la capa superior del manto, tambi\u00e9n es m\u00e1s estrecha que en el interior del pa\u00eds, lo cual facilita la ocurrencia de terremotos. \u201cAll\u00ed donde la lit\u00f3sfera es m\u00e1s delgada, la presi\u00f3n que surge del encuentro de las placas litosf\u00e9ricas vecinas se distribuye por un \u00e1rea menor, concentrando las tensiones y facilitando la aparici\u00f3n de rupturas en las fallas geol\u00f3gicas\u201d.<\/p>\n<p>Tal como ocurre en el nordeste del pa\u00eds, donde los sismos son m\u00e1s frecuentes, en el centro-oeste existen \u00e1reas en donde la corteza terrestre es m\u00e1s fina. La diferencia radica en que en la regi\u00f3n central, el manto \u2012la capa m\u00e1s densa ubicada debajo de la corteza\u2012, es menos voluminoso que en otras regiones. Como resultado de ello, la lit\u00f3sfera, formada por la corteza y la capa m\u00e1s externa del manto, se pliega y se rompe, generando los temblores del terreno (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2013\/06\/11\/por-que-la-tierra-tiembla-en-brasil\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 207<\/em><\/a>).<\/p>\n<div id=\"attachment_256358\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/056_terremoto02_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256358\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/056_terremoto02_256-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">JO\u00c3O MIRANDA\/ O TEMPO\/ FOLHAPRESS<\/span><\/a> Un temblor de magnitud 4.0 destruy\u00f3 el balc\u00f3n de esta casa de Montes Claros (MG) en diciembre de 2012<span class=\"media-credits\">JO\u00c3O MIRANDA\/ O TEMPO\/ FOLHAPRESS<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Riesgo de terremotos<\/strong><br \/>\nLos informes de la RSBR se\u00f1alaron las regiones con mayor riesgo de verse afectadas por temblores de tierra: los estados de Cear\u00e1 y Rio Grande do Norte, el sur de Minas Gerais y el Pantanal de Mato Grosso, seg\u00fan el mapa del riesgo s\u00edsmico presentado en diciembre de 2016 en el Bolet\u00edn de la Sociedad Brasile\u00f1a de Geof\u00edsica. En el art\u00edculo que contiene el mapa, los investigadores informan que en Brasil, tan s\u00f3lo las instalaciones cr\u00edticas efect\u00faan an\u00e1lisis sismol\u00f3gicos en forma sistem\u00e1tica, tales como las usinas nucleares y las represas hidroel\u00e9ctricas. \u201cAqu\u00ed casi nadie contempla la construcci\u00f3n de casas y edificios en funci\u00f3n de posibles sismos, que podr\u00edan ocurrir en cualquier lugar\u201d, sostiene el geof\u00edsico Lucas Vieira Barros, docente de la Universidad de Brasilia (UnB). El poder destructivo de un terremoto no depende solamente de la magnitud del temblor. La calidad de las edificaciones, as\u00ed como la capacidad de respuesta de la poblaci\u00f3n pueden elevar o disminuir el impacto.<\/p>\n<p>En Brasil, con base en registros hist\u00f3ricos, se registran en promedio dos temblores de magnitud 6.0 o mayor por siglo, mientras que en los Andes los eventos con tal intensidad son mensuales. \u201cUn terremoto es el resultado de la liberaci\u00f3n abrupta de energ\u00eda, acumulada a lo largo de muchos a\u00f1os, aunque inmediatamente despu\u00e9s de un sismo esa energ\u00eda comienza a acumularse nuevamente\u201d, dice Barros. Por ese motivo, podr\u00eda producirse un terremoto de igual magnitud en el mismo lugar, varios a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Esa perspectiva puede resultar inquietante para regiones tales como el municipio de Porto dos Ga\u00fachos, en el norte del estado de Mato Grosso. All\u00ed es donde se produjo el mayor terremoto que se haya registrado en Brasil, con una magnitud de 6.2, en 1955, dos a\u00f1os antes del arribo de los primeros colonos a esa regi\u00f3n. Hoy viven all\u00ed alrededor de 300 mil personas dentro de un radio de 100 kil\u00f3metros en torno a ese epicentro s\u00edsmico. Con la ayuda de sism\u00f3grafos, Barros y su equipo detectaron una falla geol\u00f3gica de 5 km de largo, lo cual pone de manifiesto el riesgo de otro terremoto devastador. En abril de 2009, un sismo de magnitud similar, 6.3, arras\u00f3 la ciudad italiana de L\u2019Aquila causando la muerte de casi 300 personas.<\/p>\n<p>La idea de que los terremotos en Brasil son inofensivos est\u00e1 comenzando a cambiar en funci\u00f3n de ciertos episodios tr\u00e1gicos. En 2007, una sacudida tel\u00farica de magnitud 4.9 en la comunidad rural de Cara\u00edbas, en el municipio de Itacarambi, en el norte del estado de Minas Gerais, se cobr\u00f3 la primera v\u00edctima fatal por causa de un terremoto en el pa\u00eds, un ni\u00f1o de 5 a\u00f1os de edad, y derrumb\u00f3 casi todas las viviendas del barrio.<\/p>\n<p><strong>Respuesta r\u00e1pida<\/strong><br \/>\nEn el Centro de Sismolog\u00eda, tres monitores reciben datos v\u00eda sat\u00e9lite o por internet desde las 80 estaciones sismol\u00f3gicas. Otras tres pantallas siguen los movimientos del <a href=\"http:\/\/sismo.iag.usp.br\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">sitio web del IAG<\/a>\u00a0y de la p\u00e1gina de <a href=\"http:\/\/facebook.com\/sismoUSP\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Facebook del centro<\/a>, desde los cuales llegan relatos de terremotos en Brasil. Desde 2015, el portal ha registrado m\u00e1s de 700 relatos, en su mayor\u00eda, de habitantes de las regiones sudeste y nordeste.<\/p>\n<p>Fue por esa v\u00eda que el equipo del IAG se anotici\u00f3 de los temblores en Jurupema, un distrito de 2 mil habitantes en el municipio de Taquaritinga, en el interior paulista, al comienzo de este a\u00f1o. \u201cLo que m\u00e1s atemoriza es el estruendo proveniente del subsuelo terrestre y el ruido que parece provenir de los desag\u00fces cloacales\u201d, relat\u00f3 el empresario Paulo Cesar Andreguetto, de 46 a\u00f1os, que trabaja en Jurupema. En respuesta a ello, los investigadores instalaron el primer sensor en Jurupema en el mes de abril y otros tres durante los meses posteriores, dado que los temblores se tornaron frecuentes, siendo que al final de mayo ya se hab\u00edan registrado m\u00e1s de 100. Los temblores son de baja intensidad, no superan los 2.0 de magnitud. Sin embargo, al surgir cerca del suelo, asustan a los residentes, hacen temblar las ventanas y los cuadros se caen de las paredes.<\/p>\n<p>\u201cLos temblores en Jurupema ocurren con mayor frecuencia cuando llueve m\u00e1s\u201d, dice Jos\u00e9 Roberto Barbosa, t\u00e9cnico del Centro de Sismolog\u00eda encargado de la instalaci\u00f3n de los sensores en Taquaritinga. Seg\u00fan Barbosa, una hip\u00f3tesis provisoria ser\u00eda que los pozos para extraer agua perforados hace poco tiempo contribuir\u00edan a generar los terremotos, tal como ya sucediera en Bebedouro, otra localidad tambi\u00e9n del interior paulista (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/04\/01\/cuando-el-hombre-hace-que-la-tierra-tiemble\/?cat=ciencia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 170<\/em><\/a>). Las perforaciones podr\u00edan intensificar las fracturas de las rocas bas\u00e1lticas bajo la superficie. A causa de esos pozos, se supone que, cuando llueve, el agua penetra con m\u00e1s facilidad y en mayor cantidad por las fracturas de las rocas, actuando como un lubricante y propiciando la liberaci\u00f3n de las tensiones acumuladas en dichas fracturas. \u201cLos pozos anticiparon un temblor que hubiera ocurrido solamente dentro de unos 100 a\u00f1os\u201d, supone Barbosa.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nMecanismos focales en Brasil con modelado en forma de onda (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/156083\/mecanismos-focais-no-brasil-com-modelagem-de-forma-de-onda\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 14\/26015-7<\/a>) <strong>Modalidad<\/strong> Beca doctoral; <strong>Investigador responsable<\/strong> Marcelo Sousa de Assump\u00e7\u00e3o (USP); <strong>Becario<\/strong> Fabio Luiz Dias; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 59.667,09<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nAssump\u00e7\u00e3o, M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0895981116301080\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Intraplate stress field in South America from earthquake focal mechanisms<\/a>. <strong>Journal of South American Earth Sciences<\/strong>. v. 71. p. 278-95. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las fallas geol\u00f3gicas explican los temblores s\u00edsmicos en Brasil","protected":false},"author":605,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[304,309],"coauthors":[1610],"class_list":["post-256356","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-fisica-es","tag-geologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/605"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=256356"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256356\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=256356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=256356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=256356"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=256356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}