{"id":256401,"date":"2018-05-14T15:37:46","date_gmt":"2018-05-14T18:37:46","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=256401\/"},"modified":"2018-06-25T19:22:48","modified_gmt":"2018-06-25T22:22:48","slug":"de-la-planta-fabril-al-plenario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/de-la-planta-fabril-al-plenario\/","title":{"rendered":"De la planta fabril al plenario"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_256402\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/080_feminismo_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256402\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/080_feminismo_256-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"194\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Paim de Souza\/ Folhapress<\/span><\/a> Marcha por las \u00a1Directas ya! [por el voto directo] en el centro de S\u00e3o Paulo, en 1984&#8230;<span class=\"media-credits\">Paim de Souza\/ Folhapress<\/span><\/p><\/div>En los \u00faltimos 100 a\u00f1os, la lucha feminista por la igualdad y los derechos de la mujer caus\u00f3 impacto en la escena pol\u00edtica brasile\u00f1a. Desde las obreras huelguistas en 1917 a los grupos actuales de activismo pol\u00edtico, las mujeres tuvieron que batallar mucho para que se atendieran algunas de sus demandas. Investigaciones recientes profundizaron en la comprensi\u00f3n de los diferentes momentos de ese recorrido. Parte de esos trabajos figuran en el libro intitulado <em>50 anos de feminismo: Argentina, Brasil e Chile<\/em> (editorial Edusp, 2017), fruto de un proyecto coordinado por las soci\u00f3logas Eva Blay, de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), y L\u00facia Avelar, del Centro de Estudios de Opini\u00f3n P\u00fablica de la Universidad de Campinas (Cesop-Unicamp). El libro ayuda a la comprensi\u00f3n del rol central de las organizaciones feministas en la conquista de la protecci\u00f3n jur\u00eddica y social de las mujeres. Para adentrarse tan s\u00f3lo en el campo de la vida privada, hubo victorias fundamentales, tales como la eliminaci\u00f3n de la patria potestad y la criminalizaci\u00f3n de la violencia dom\u00e9stica y del acoso sexual.<\/p>\n<p>Pese a los avances, las mujeres brasile\u00f1as a\u00fan se encuentran subrepresentadas a nivel pol\u00edtico. Brasil ocupa el puesto 154\u00ba de un <em>ranking<\/em> con 190 pa\u00edses confeccionado por la organizaci\u00f3n Inter-Parliamentary Union referido a la presencia femenina en los parlamentos. Tan s\u00f3lo uno de cada 10 esca\u00f1os de la C\u00e1mara de Diputados, que suma 513 representantes, est\u00e1 ocupado por mujeres. En el Senado, esa presencia es del 14% de los 81 representantes elegidos. En ese punto, el pa\u00eds se encuentra detr\u00e1s incluso de Arabia Saudita, con todo su historial de supresi\u00f3n de los derechos y libertades femeninas. Seg\u00fan L\u00facia Avelar, las organizaciones feministas brasile\u00f1as funcionan como una especie de representaci\u00f3n extraparlamentaria de las mujeres, con actividad articulada con la acotada aunque activa bancada femenina.<\/p>\n<p>Coautora de uno de los art\u00edculos del libro, la polit\u00f3loga Patr\u00edcia Rangel, actualmente cursando una pasant\u00eda posdoctoral en la Freie Universit\u00e4t Berlin, en Alemania, argumenta que esa articulaci\u00f3n pol\u00edtica organizada condujo a los cambios legales que aseguraron igualdad jur\u00eddica entre mujeres y varones, abolieron de la legislaci\u00f3n t\u00e9rminos discriminatorios y les permitieron a ellas figurar legalmente como jefas de familia. Para Rangel, tambi\u00e9n son frutos de esa articulaci\u00f3n la ampliaci\u00f3n de la asignaci\u00f3n por maternidad (1988), la ley de cupos electorales (que data de 1995, con la exigencia de que el 30% de las candidaturas correspondan a mujeres), la esterilizaci\u00f3n en hospitales de la red p\u00fablica de salud (1996), la normativa de la pr\u00e1ctica del aborto legal en el Sistema \u00danico de Salud, el SUS (1998), y la Ley Maria da Penha (2006), contra la violencia dom\u00e9stica e intrafamiliar.<\/p>\n<div id=\"attachment_256403\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/080_feminismo02_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256403\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/080_feminismo02_256-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Nelson Antoine\/ FotoArena\/ Folhapress<\/span><\/a> &#8230;, y manifestantes durante la Marcha Mundial de las Mujeres (arriba), en la autopista Anhanguera (S\u00e3o Paulo), en 2010<span class=\"media-credits\">Nelson Antoine\/ FotoArena\/ Folhapress<\/span><\/p><\/div>\n<p>L\u00facia Avelar sostiene que Brasil, incluso con su escasa representatividad femenina en el parlamento, es uno de los pa\u00edses con mayor nivel organizativo del movimiento feminista. \u201cEsa movilizaci\u00f3n alcanz\u00f3 un alto nivel de articulaci\u00f3n, con redes que construyen un puente entre la sociedad y el Estado. Las redes son mundialmente reconocidas, tales como la Articulaci\u00f3n de Mujeres Brasile\u00f1as y la Marcha Mundial de Mujeres\u201d, apunta. La soci\u00f3loga identific\u00f3 el punto de inflexi\u00f3n para ese nivel de organizaci\u00f3n: \u201cEl ingreso progresivo de las mujeres en las carreras educativas superiores y la formaci\u00f3n de ONGs [organizaciones no gubernamentales] feministas\u201d.<\/p>\n<p>Las conquistas femeninas entraron en Brasil por el siglo XXI, espec\u00edficamente en cuanto a la actividad en la esfera p\u00fablica. \u201cUn gran avance logrado ante los gobiernos para 2014 fue la instituci\u00f3n del Presupuesto Femenino, un caso excepcional entre los pa\u00edses latinoamericanos\u201d, comenta Avelar. El mismo se trata de un extracto del presupuesto de la Federaci\u00f3n que incluye a las actividades que impactan en la calidad de vida de las mujeres brasile\u00f1as, tales como la salud, enfrentamiento de la violencia, igualdad en el \u00e1mbito laboral, entre otros \u00edtems. El Presupuesto Femenino fue coordinado por el Centro Feminista de Estudios y Asesor\u00eda (CFEMEA) para monitorear el proceso presupuestario y garantizar que las asignaciones aprobadas fueran efectivamente liberadas para la implementaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas definidas en el mismo.<\/p>\n<p><strong>Resistentes y exiliadas<\/strong><br \/>\nParte de la organizaci\u00f3n feminista surgi\u00f3 a partir de la oposici\u00f3n femenina a la dictadura militar (1964-1985). El recrudecimiento del autoritarismo, principalmente a partir de 1968, produjo oleadas de exiliados entre los opositores al r\u00e9gimen. Muchas mujeres trabaron contacto con el feminismo en el exterior, principalmente en Francia. Desde all\u00e1, tanto brasile\u00f1as como otras latinoamericanas tambi\u00e9n expatriadas como consecuencia de los golpes militares en Chile (1973) y en Argentina (1976), editaron publicaciones que pugnaron por servir como punto de encuentro del debate feminista en el exilio.<\/p>\n<div id=\"attachment_256404\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/080_feminismo03_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-256404\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/080_feminismo03_256-950x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"323\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Hemeroteca Digital BN\/ Wikimedia Commons  <\/span><\/a> Bertha Lutz en 1925: una de las fundadoras de la Federaci\u00f3n Brasile\u00f1a para el Progreso Femenino, en 1922<span class=\"media-credits\">Hemeroteca Digital BN\/ Wikimedia Commons  <\/span><\/p><\/div>\n<p>Esos grupos fueron estudiados por la soci\u00f3loga Maira Abreu, doctora en ciencias sociales por la Unicamp, quien public\u00f3 el libro <em>Feminismo no ex\u00edlio<\/em> (editorial Alameda, 2016). La autora revela c\u00f3mo esos grupos constituyeron una presencia importante en la comunidad brasile\u00f1a en Francia y se constituyeron como elemento de difusi\u00f3n de las ideas feministas. Cuando retornaron a sus pa\u00edses de origen, muchas de ellas trajeron consigo esa experiencia e influenciaron, en alguna medida, los debates en curso en el feminismo latinoamericano. \u201cPero no debe pensarse eso como una simple relaci\u00f3n de importaci\u00f3n de ideas\u201d, advierte Abreu, \u201csino como la confluencia de los feminismos gestados en realidades distintas\u201d.<\/p>\n<p>Incluso con la creciente organizaci\u00f3n, las mujeres a\u00fan cuentan con escasa inserci\u00f3n en las estructuras partidarias. L\u00facia Avelar apunta al car\u00e1cter olig\u00e1rquico de los partidos pol\u00edticos brasile\u00f1os y a la centralizaci\u00f3n de su poder como algunas de las principales causas de dicha exclusi\u00f3n. La soci\u00f3loga pondera que actualmente, los partidos de izquierda ofrecen oportunidades pol\u00edticas algo mejores para las mujeres. \u201cEn el caso de los partidos con ra\u00edces en los movimientos sociales, la disputa interna entre las distintas tendencias mejora la posici\u00f3n de las mujeres, dado que la apertura hacia nuevos segmentos suele ser mayor\u201d, afirma. Para Patr\u00edcia Rangel, los partidos parecen no comprender que la presencia de las mujeres tambi\u00e9n es sin\u00f3nimo de democracia. \u201cEsto tiene efectos negativos para las mujeres en general, visto que son las instancias partidarias las que determinan el acceso a la pol\u00edtica institucionalizada y cumplen un rol importante en el cambio del sistema pol\u00edtico\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Esa no comprensi\u00f3n del papel de las mujeres las dej\u00f3 durante mucho tiempo relegadas a la condici\u00f3n de auxiliares y subordinadas tanto en los partidos pol\u00edticos como en los sindicatos, \u00e1mbitos en los cuales se supondr\u00eda, por coherencia ideol\u00f3gica, que habr\u00eda una defensa del igualitarismo. \u201cEl enfrentamiento del patriarcado generalmente era algo situado en segundo plano, despu\u00e9s de la prioridad pol\u00edtica, que era la cr\u00edtica al capitalismo\u201d, dice Rangel. Eva Blay afirma que hab\u00eda una creencia de que la modernizaci\u00f3n de la sociedad llevar\u00eda a la igualdad entre varones y mujeres. \u201cEse enfoque mecanicista se vio cuestionado a medida que se comprob\u00f3 que la propia modernizaci\u00f3n manten\u00eda los est\u00e1ndares patriarcales, ocultos tras nuevos maquillajes y recomponiendo los patrones de dominaci\u00f3n, de violencia contra la mujer, de desigualdades laborales y en los sueldos\u201d, sostiene. Estos planteos provienen de las feministas de la d\u00e9cada de 1970, aunque las primeras transformaciones fomentadas por el feminismo brasile\u00f1o tienen ra\u00edces m\u00e1s antiguas.<\/p>\n<div id=\"attachment_256405\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/080_feminismo04_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-256405\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/080_feminismo04_256-914x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"336\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Nacional<\/span><\/a> El peri\u00f3dico<em> A Manh\u00e3<\/em>, de R\u00edo de Janeiro, hac\u00eda campa\u00f1a por el voto de la mujer en 1926<span class=\"media-credits\">Biblioteca Nacional<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Obreras e intelectuales<\/strong><br \/>\nEn el Brasil de los a\u00f1os 1920, las mujeres no ten\u00edan derechos pol\u00edticos, no pod\u00edan votar ni candidatearse a cargos electivos. Para ejercer una actividad profesional fuera del hogar, necesitaban la autorizaci\u00f3n de sus maridos y llegaban a ganar menos de la mitad que los varones cumpliendo las mismas funciones. Esa situaci\u00f3n s\u00f3lo empez\u00f3 a ser superada a partir de la resistencia de las trabajadoras y del surgimiento de organizaciones tales como la Federaci\u00f3n Brasile\u00f1a para el Progreso Femenino (FBPF), liderada\u00a0 por la bi\u00f3loga Bertha Lutz (1894-1976).<\/p>\n<p>Hija del bacteri\u00f3logo Adofo Lutz (1855-1940), Bertha naci\u00f3 en S\u00e3o Paulo y estudi\u00f3 en Francia, bajo el influjo del panorama internacional de eclosi\u00f3n del feminismo, abroquelado en torno a la demanda del sufragio universal. La FBPF, fundada en 1922, generalmente es vista como un indicio de que los primeros pasos del feminismo en Brasil fueron dados s\u00f3lo por mujeres pertenecientes a la elite econ\u00f3mica e intelectual, desconectadas de la realidad de la mayor\u00eda de las trabajadoras.<\/p>\n<p>Pero lo que sucedi\u00f3 no fue as\u00ed precisamente. Un estudio de la historiadora Glaucia Fraccaro rescata la importancia de la intervenci\u00f3n pol\u00edtica de las mujeres de la clase obrera y su influencia indirecta sobre l\u00edderes y organizaciones feministas en los a\u00f1os 1930. La investigadora defendi\u00f3 recientemente su tesis doctoral intitulada \u201cLos derechos de las mujeres. La organizaci\u00f3n social y la legislaci\u00f3n laboral en la \u00e9poca entreguerras en Brasil (1917-1937)\u201d, en el Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas de la Unicamp.<\/p>\n<p>Fraccaro argumenta que la falta de inter\u00e9s en la historia de las mujeres trabajadoras es uno de los motivos que consagraron al feminismo brasile\u00f1o como oriundo de las clases dominantes. Al mismo tiempo, cristalizaron la noci\u00f3n de que la clase obrera no hab\u00eda participado en el surgimiento del movimiento feminista. No obstante, una de las ra\u00edces de la actividad femenina organizada en busca de derechos no se encuentra entre los movimientos de mujeres de la elite, sino en el protagonismo de las obreras durante la huelga que par\u00f3 a S\u00e3o Paulo hace 100 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La huelga general de 1917 fue una reacci\u00f3n a la disminuci\u00f3n del poder de compra, al deterioro de las condiciones laborales y al crecimiento de la explotaci\u00f3n de menores en la industria. Como reflejo de la Primera Guerra Mundial, la aceleraci\u00f3n de las exportaciones se concentraba sobre las familias trabajadoras, empobrecidas y agobiadas por la ampliaci\u00f3n de la jornada laboral. Las mujeres constitu\u00edan el grueso de los asalariados en el sector textil y representaban alrededor de un tercio de la fuerza laboral urbana, y entre los menores explotados por la industria, las ni\u00f1as eran mayor\u00eda. \u201cCuando los trabajadores de ambos sexos se declararon en huelga en numerosas ocasiones a partir de 1917, emergi\u00f3 la noci\u00f3n de que los derechos sociales no son neutros y deber\u00edan abarcar la condici\u00f3n de las mujeres\u201d, relata Fraccaro.<\/p>\n<p>La lucha condujo a conquistas durante el primer gobierno de Get\u00falio Vargas (1930-1945). Durante ese per\u00edodo, la actuaci\u00f3n pol\u00edtica de Bertha Lutz estuvo influenciada en forma indirecta por las demandas de la clase obrera. \u201cLas mujeres del Partido Comunista Brasile\u00f1o denunciaban ante la prensa la falta de inter\u00e9s de la FBPF por las trabajadoras\u201d, recuerda Fraccaro, \u201cmientras que la red transnacional a la cual respond\u00eda la federaci\u00f3n impuso una agenda que abarcaba la licencia por maternidad, la prohibici\u00f3n del trabajo nocturno de las mujeres y el derecho al voto\u201d. Las presiones que ejercieron los movimientos llevaron a Vargas a aprobar en 1932 un decreto que contemplaba esas demandas, incluyendo la ley de igualdad salarial, que nunca se cumpli\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\n50 a\u00f1os de feminismo (1965-2015): Nuevos paradigmas, desaf\u00edos futuros (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/85399\/50-anos-de-feminismo-1965-2015-novos-paradigmas-desafios-futuros\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 12\/23065-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Eva Alterman Blay (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 273.280,93<\/p>\n<p>Libros<br \/>\nBLAY, E. A. y AVELAR, L. (org). <strong>50 anos de feminismo: Argentina, Brasil e Chile: A constru\u00e7\u00e3o das mulheres como atores pol\u00edticos e democr\u00e1ticos.<\/strong> S\u00e3o Paulo: Edusp, 2017.<br \/>\nABREU, M.<strong> Feminismo no ex\u00edlio<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Alameda Editorial, 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las organizaciones feministas contribuyeron al avance de los derechos ","protected":false},"author":630,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310,330],"coauthors":[1647],"class_list":["post-256401","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es","tag-sociologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256401","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/630"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=256401"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256401\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=256401"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=256401"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=256401"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=256401"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}