{"id":256424,"date":"2018-05-14T15:41:07","date_gmt":"2018-05-14T18:41:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=256424\/"},"modified":"2018-06-25T18:56:14","modified_gmt":"2018-06-25T21:56:14","slug":"por-la-salud-de-las-plantas-y-los-animales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/por-la-salud-de-las-plantas-y-los-animales\/","title":{"rendered":"Por la salud de las plantas y los animales"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_256425\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256425\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_01-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"188\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Centro de la Mem\u00f3ria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/a> Dibujo art\u00edstico del edificio elaborado por el ingeniero M\u00e1rio Whately<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Centro de la Mem\u00f3ria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al comienzo de los a\u00f1os 1920, en el apogeo de la caficultura paulista, una plaga irrumpi\u00f3 en los cafetales. Un escarabajo diminuto, cuya larva acomet\u00eda la c\u00e1scara de los granos, succion\u00e1ndoles la pulpa, dejando los frutos huecos y asolando las cosechas. Era necesario desarrollar mecanismos de combate al denominado barrenador del caf\u00e9, y para eso el gobierno paulista form\u00f3 una comisi\u00f3n de investigadores, encabezada por el m\u00e9dico y entom\u00f3logo Arthur Neiva. El resultado fue una acci\u00f3n precursora del control biol\u00f3gico, por medio de una avispa tra\u00edda desde Uganda, en el continente africano. La labor de la comisi\u00f3n abri\u00f3 el camino hacia la creaci\u00f3n de una instituci\u00f3n de fiscalizaci\u00f3n y control que realizara en forma permanente la definici\u00f3n y la divulgaci\u00f3n de medidas de combate al barrenador, asegur\u00e1ndose que las haciendas implementaran las medidas definidas. El Instituto Biol\u00f3gico de Defensa Agr\u00edcola y Animal, creado hace 90 a\u00f1os y actualmente conocido simplemente como Instituto Biol\u00f3gico, se convirti\u00f3 entonces en un centro de excelencia en investigaciones enfocadas en la sanidad animal y vegetal, uno de los principales polos de debates cient\u00edficos de Brasil y una referencia para cient\u00edficos del pa\u00eds y del exterior.<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n del Instituto Biol\u00f3gico es fruto del esp\u00edritu inquieto de Arthur Neiva (1880-1943), el primero en asumir el cargo de director de la instituci\u00f3n. Neiva naci\u00f3 en la ciudad de Salvador (Bah\u00eda) e inici\u00f3 sus estudios superiores en la Facultad de Medicina de Bah\u00eda, concluy\u00e9ndolos en R\u00edo de Janeiro, en 1903. Disc\u00edpulo del m\u00e9dico higienista Oswaldo Cruz (1872-1917), comenz\u00f3 a trabajar con \u00e9ste en el Instituto Seroterap\u00e9utico, el actual Instituto Oswaldo Cruz. En 1910 se embarc\u00f3 rumbo a Washington, Estados Unidos, para estudiar entomolog\u00eda m\u00e9dica. Tres a\u00f1os despu\u00e9s, en 1913, describi\u00f3 una nueva especie de Triatoma, el cole\u00f3ptero que transmite el <em>Trypanosoma cruzi<\/em>, causante de la enfermedad de Chagas, en Buenos Aires, Argentina. Retorn\u00f3 a la capital porte\u00f1a en 1915 para instalar y dirigir la Secci\u00f3n de Zoolog\u00eda Animal y Parasitolog\u00eda del Instituto Bacteriol\u00f3gico de aquel pa\u00eds, en donde permaneci\u00f3 durante dos a\u00f1os antes de regresar a Brasil para asumir el cargo de director del Servicio Sanitario del Estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<div id=\"attachment_256427\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256427\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_03-300x218.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"218\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Centro de la Mem\u00f3ria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/a> Presentaci\u00f3n del Biol\u00f3gico al presidente Get\u00falio Vargas y a Ademar de Barros (<em>con bigote<\/em>) en 1945<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Centro de la Mem\u00f3ria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/p><\/div>\n<p>Cuando se fund\u00f3 el Biol\u00f3gico, Neiva asumi\u00f3 su direcci\u00f3n y les dio continuidad a las estrategias de control del barrenador del caf\u00e9 propuestas en el informe elaborado por la comisi\u00f3n que comand\u00f3. Pocos meses despu\u00e9s el instituto ampli\u00f3 su campo de incumbencias a otras \u00e1reas. En la \u00e9poca, varias casas, distribuidas en diferentes domicilios, fueron alquiladas para repartir entre ellas los laboratorios que integraban las secciones de Parasitolog\u00eda, Virolog\u00eda, y Ornitopatolog\u00eda y Bacteriolog\u00eda. En este \u00faltimo, los m\u00e9dicos Jos\u00e9 Reis (1907-2002) y Paulo da Cunha N\u00f3brega (1907-1974), expertos en ornitopatolog\u00eda, trabajaban en el diagn\u00f3stico de enfermedades que afectaban a las gallinas, tratando de atender a los requerimientos de los productores locales. \u201cEl trabajo estaba bien organizado\u201d, explica el ingeniero agr\u00f3nomo Antonio Batista Filho, actual director del Instituto Biol\u00f3gico. \u201cEl productor tra\u00eda al animal, vivo o muerto, les relataba los s\u00edntomas y los investigadores, luego de estudiar el caso, ofrec\u00edan una soluci\u00f3n de tratamiento o de manejo de la producci\u00f3n\u201d, describe.<\/p>\n<p>Los estudios experimentales eran constantes en los laboratorios de Ornitopatolog\u00eda y Bacteriolog\u00eda: se aislaba al agente etiol\u00f3gico de la enfermedad y se reproduc\u00eda la misma para un estudio pormenorizado. El conocimiento elaborado era entonces difundido por Jos\u00e9 Reis entre las cooperativas y otros sitios del interior de S\u00e3o Paulo por medio de conferencias orientativas sobre la salud de sus animales para los productores. La mera satisfacci\u00f3n y tambi\u00e9n debido a su capacidad para explicar conceptos cient\u00edficos a un p\u00fablico m\u00e1s amplio lo indujeron a redactar libros en un lenguaje accesible, no cient\u00edfico, como as\u00ed tambi\u00e9n una duradera columna de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica en el peri\u00f3dico <em>Folha de S.Paulo<\/em>.<\/p>\n<p>A medida que la instituci\u00f3n crec\u00eda, se hizo necesario aglutinar todos los laboratorios en un sitio \u00fanico. Neiva negoci\u00f3 la donaci\u00f3n de un predio municipal en la zona de Vila Mariana, en la regi\u00f3n sur de la ciudad de S\u00e3o Paulo, para la construcci\u00f3n de la sede del Instituto Biol\u00f3gico. El lugar escogido era un terreno de escaso valor, un humedal repleto de aves y peque\u00f1as lagunas. Ocupaba un \u00e1rea de aproximadamente 240 mil metros cuadrados, extendi\u00e9ndose por donde hoy se encuentra el Parque Ibirapuera. Las obras comenzaron en 1928. El proyecto, desarrollado por el arquitecto paulista M\u00e1rio Whately (1885-1943), contemplaba la construcci\u00f3n de un imponente edificio de estilo <em>art d\u00e9co<\/em>, que asum\u00eda formas geom\u00e9tricas influenciadas por movimientos vanguardistas, tales como el cubismo y el constructivismo. En tanto, el dise\u00f1o de los parques y jardines de su entorno, reservados a los campos experimentales con plantaciones de cafetos y frutales, fue proyectado por el paisajista belga Ars\u00e8ne Puttemans (1873-1937). La planta original, sin embargo, nunca se ejecut\u00f3 en su totalidad. Las obras del edificio se concluyeron en 1945.<\/p>\n<div id=\"attachment_256426\" style=\"max-width: 220px\" class=\"wp-caption alignright normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256426\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_02-210x300.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Centro de la Mem\u00f3ria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/a> El m\u00e9dico Arthur Neiva, primer director, entre 1927 y 1931<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Centro de la Mem\u00f3ria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Ocupaciones militares<\/strong><br \/>\nDurante la Revoluci\u00f3n de 1930, el edificio fue utilizado por tropas <em>ga\u00fachas<\/em> [enviadas desde el estado de Rio Grande do Sul]. El 17 de noviembre, Whately le inform\u00f3 al secretario de Vialidad y Obras P\u00fablicas acerca de la ocupaci\u00f3n del Biol\u00f3gico por 800 combatientes del 5\u00ba Batall\u00f3n de Ingenier\u00eda. \u201cLos soldados est\u00e1n durmiendo en el propio edificio en construcci\u00f3n y, en el primer piso, cocinan las raciones para los soldados\u201d, advirti\u00f3 el ingeniero en una misiva recuperada que actualmente es preservada por la bi\u00f3loga M\u00e1rcia Rebou\u00e7as, colaboradora del Centro de la Memoria del instituto, cuyo patrimonio alberga una colecci\u00f3n de alrededor de 340 mil documentos, entre peri\u00f3dicos, art\u00edculos, ilustraciones cient\u00edficas, fotograf\u00edas, etc. En abril de 1932, durante la Revoluci\u00f3n Constitucionalista, el edificio fue nuevamente ocupado. En esa ocasi\u00f3n, por soldados del 2\u00ba Batall\u00f3n de Ingenier\u00eda, que se aprestaban a combatir contra las tropas constitucionalistas. \u201cLas sucesivas ocupaciones aceleraron el traslado de los laboratorios al edificio, a\u00fan incompleto\u201d, relata Rebou\u00e7as.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o antes del inicio de las obras, Neiva hab\u00eda invitado al pat\u00f3logo y microbi\u00f3logo carioca Henrique da Rocha Lima (1879-1956) para que asumiera la direcci\u00f3n de la Divisi\u00f3n Animal de la instituci\u00f3n. Rocha Lima se gradu\u00f3 en la carrera de medicina de la Facultad de Medicina de R\u00edo de Janeiro en 1901 y, al igual que Neiva, trabaj\u00f3 tambi\u00e9n en el Instituto Seroterap\u00e9utico, donde conoci\u00f3 a Oswaldo Cruz. La convivencia con el m\u00e9dico salubrista alter\u00f3 el rumbo de su carrera, alej\u00e1ndolo de la cl\u00ednica y acerc\u00e1ndolo a las actividades cient\u00edficas.<\/p>\n<div id=\"attachment_256428\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256428\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_04-300x97.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"97\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Centro de la Mem\u00f3ria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/a> Durante la Revoluci\u00f3n de 1930, el biol\u00f3gico, a\u00fan inconcluso, fue ocupado como campamento militar por los soldados del 5\u00ba Batall\u00f3n de Ingenieros<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Centro de la Mem\u00f3ria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/p><\/div>\n<p>Rocha Lima se embarc\u00f3 rumbo a Alemania en 1901 para realizar una pasant\u00eda en el Laboratorio de Microbiolog\u00eda y Anatom\u00eda Patol\u00f3gica del Instituto de Higiene de Berl\u00edn. En el exterior, construy\u00f3 una s\u00f3lida carrera internacional como anatomopat\u00f3logo y bacteri\u00f3logo, cuyo c\u00e9nit lo constituy\u00f3 el descubrimiento del agente causante del tifus exantem\u00e1tico en 1916 (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/12\/01\/en-el-frente-de-la-infeccion\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 190<\/em><\/a>). Durante ese per\u00edodo, trabaj\u00f3 en la Universidad de Jena y en el Instituto de Afecciones Tropicales de Hamburgo. \u201cRocha Lima alcanz\u00f3 un sitial infrecuente para un cient\u00edfico sudamericano dentro del sistema acad\u00e9mico alem\u00e1n\u201d, refiere el historiador Andr\u00e9 Felipe C\u00e2ndido da Silva, investigador de la Casa Oswaldo Cruz, en la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), y autor de la tesis doctoral sobre la trayectoria del brasile\u00f1o y las relaciones cient\u00edficas entre Brasil y Alemania durante la primera mitad del siglo XX. \u201cComo era poco probable que alcanzara puestos de mayor prestigio, y debido a otras circunstancias de su vida privada, acept\u00f3 la invitaci\u00f3n de Neiva para trabajar en el instituto reci\u00e9n creado en S\u00e3o Paulo\u201d.<\/p>\n<p>Pol\u00edticamente bien relacionado, Neiva se alej\u00f3 del Instituto Biol\u00f3gico en 1931, cuando Get\u00falio Vargas lo invit\u00f3 para desempe\u00f1arse como interventor en la ciudad de Salvador. Rocha Lima asumi\u00f3 el cargo de director del Instituto Biol\u00f3gico en 1933, en medio de controversias acerca de la sucesi\u00f3n, provocadas por la conturbada revuelta civil que ocurriera en S\u00e3o Paulo el a\u00f1o anterior. \u201cEn cierta instancia, el m\u00e9dico bahiano acus\u00f3 al bacteri\u00f3logo de aprovecharse de las circunstancias para incitar animosidades de los miembros del Biol\u00f3gico contra \u00e9l para quedarse con la direcci\u00f3n\u201d, relata C\u00e2ndido da Silva.<\/p>\n<div id=\"attachment_256429\" style=\"max-width: 232px\" class=\"wp-caption alignright normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_05.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256429\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_05-222x300.jpg\" alt=\"\" width=\"222\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Centro de la Memoria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/a> Cartel de difusi\u00f3n de las medidas para combatir al barrenador que se distribuy\u00f3 entre los productores<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Centro de la Memoria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/p><\/div>\n<p>Bajo el liderazgo de Rocha Lima el Instituto Biol\u00f3gico se transform\u00f3 en un centro de investigaci\u00f3n de renombre internacional, privilegiando la interfaz entre la investigaci\u00f3n b\u00e1sica y aplicada y el di\u00e1logo\u00a0 con los productores locales. En esa \u00e9poca, la instituci\u00f3n ampli\u00f3 sus actividades de combate al barrenador del caf\u00e9 por medio de la cr\u00eda de la avispa tra\u00edda de Uganda en sus laboratorios. Entre los meses de junio y agosto de 1936, se enviaron 228 mil ejemplares de avispas a 270 productores. En 1939, m\u00e1s de 2 millones de esos insectos hab\u00edan sido distribuidos en diversas regiones del pa\u00eds. Durante la d\u00e9cada de 1930, el instituto tambi\u00e9n invirti\u00f3 en la contrataci\u00f3n de cient\u00edficos brasile\u00f1os y extranjeros para desempe\u00f1arse en \u00e1reas diversas, entre ellos, el alem\u00e1n Karl Martin Silberschmidt, quien pas\u00f3 a trabajar en la organizaci\u00f3n del departamento de Fisiolog\u00eda Vegetal del Biol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Consciente de la importancia de la difusi\u00f3n del conocimiento, Rocha Lima lanz\u00f3 en 1935 la revista <em>O Biol\u00f3gico<\/em> que, junto con la revista<em> Arquivos do Instituto Biol\u00f3gico<\/em>, creada por Neiva en 1928, divulgaban textos destinados a los agricultores y productores del campo, as\u00ed como art\u00edculos cient\u00edficos para la comunidad de investigadores, respectivamente. En otro frente, instituy\u00f3 reuniones que se llevaban a cabo los d\u00edas viernes, conocidas como \u201clas reuniones de los viernes\u201d, en las cuales los cient\u00edficos del Biol\u00f3gico y de otras instituciones discut\u00edan sobre art\u00edculos cient\u00edficos relevantes. \u201cEl Instituto Biol\u00f3gico fue uno de los centros pioneros del debate cient\u00edfico en el estado de S\u00e3o Paulo\u201d, afirma Antonio Batista Filho. Adem\u00e1s de Rocha Lima, en esas reuniones participaban investigadores tales como Jos\u00e9 Reis y Zeferino Vaz, el ide\u00f3logo de la Universidad de Campinas (Unicamp), fundada en 1966 (<em>lea en la edici\u00f3n <\/em>Especial Unicamp 50 a\u00f1os<em>, de la revista <\/em>Pesquisa FAPESP). \u201cFue en el marco de esas reuniones que se comenzaron a concebir la Sociedad Brasile\u00f1a para el Progreso de la Ciencia (SBPC) y la Sociedad Brasile\u00f1a de Entomolog\u00eda\u201d, relata M\u00e1rcia Rebou\u00e7as.<\/p>\n<div id=\"attachment_256431\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_07.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256431\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_07-300x195.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"195\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Centro de la Memoria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/a> Henrique da Rocha Lima (<em>con chaleco<\/em>) y el anatomista italiano Alfonso Bovero (<em>con anteojos y corbata de mo\u00f1o<\/em>) durante una de las reuniones de los viernes<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Centro de la Memoria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/p><\/div>\n<p>Por esa \u00e9poca tambi\u00e9n se cre\u00f3 el Servicio de Planificaci\u00f3n y Documentaci\u00f3n Cient\u00edfica, que constaba de las secciones de Planificaci\u00f3n de Experimentos, Fotomicrograf\u00eda, Biblioteca y Dise\u00f1o. Esta \u00faltima cumpli\u00f3 un rol destacado en el Biol\u00f3gico. En total, hab\u00eda 17 dibujantes que produjeron entre las d\u00e9cadas de 1930 y 1970 vastas ilustraciones de plantas, animales y sus enfermedades para darle visibilidad a la investigaci\u00f3n, formando parte de art\u00edculos cient\u00edficos, c\u00e1tedras, folletos de propaganda, entre otros (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/08\/02\/una-interseccion-entre-ciencia-y-arte\/?\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 238<\/em><\/a>). Las ilustraciones retrataban con abundancia de detalles y rigurosidad cient\u00edfica figuras de insectos, \u00e1caros, larvas, \u00f3rganos de animales, vegetales, plantas y sus patolog\u00edas, registrando, traduciendo y complementando las observaciones y los experimentos cient\u00edficos desarrollados en el Biol\u00f3gico.<\/p>\n<p>En 1942, Rocha Lima cre\u00f3 una Divisi\u00f3n de Biolog\u00eda, encargada de las investigaciones b\u00e1sicas para apuntalar la labor de agr\u00f3nomos y veterinarios en la lucha contra las plagas y las enfermedades. Tambi\u00e9n se crearon las divisiones de Defensa Sanitaria Vegetal y Defensa Sanitaria Animal, adem\u00e1s de las de Educaci\u00f3n y Documentaci\u00f3n Cient\u00edfica. A\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1947, el Departamento de Biolog\u00eda fue dividido en dos partes, el de Biolog\u00eda Animal y el de Biolog\u00eda Vegetal. \u201cEsa fue una \u00e9poca extremadamente prol\u00edfica en el Biol\u00f3gico\u201d, comenta M\u00e1rcia Rebou\u00e7as. \u201cEl Instituto comenz\u00f3 a fabricar m\u00e1s de 30 productos diferentes enfocados en la sanidad animal en todo el pa\u00eds, firmando contratos con empresas de farmacolog\u00eda ganadera\u201d, comenta.<\/p>\n<div id=\"attachment_256432\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_08.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256432\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_08-300x227.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"227\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Centro de la Memoria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/a> La planta del proyecto paisaj\u00edstico ideado por Ars\u00e8ne Puttemans abarcaba a los parques y jardines del entorno del edificio<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Centro de la Memoria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Presi\u00f3n bajo control<\/strong><br \/>\nAl final de la d\u00e9cada de 1940, el Biol\u00f3gico logr\u00f3 otro hito importante. Los m\u00e9dicos Maur\u00edcio Rocha e Silva (1910-1983), Wilson Teixeira Beraldo (1917-1998) y Gast\u00e3o Rosenfeld (1912-1990) identificaron el denominado Factor de Potenciaci\u00f3n de la Bradiquinina a partir de la globulina del plasma del veneno de la yarar\u00e1. La sustancia, tal como se verific\u00f3 m\u00e1s tarde, relajaba los m\u00fasculos y los vasos sangu\u00edneos, y por eso se la consider\u00f3 como un potencial regulador de la presi\u00f3n arterial. El descubrimiento condujo a una comunicaci\u00f3n publicada en 1949 en el n\u00famero inaugural de la revista <em>Ci\u00eancia &amp; Cultura<\/em>, editada por la en ese entonces reci\u00e9n creada SBPC. Al a\u00f1o siguiente se public\u00f3 una versi\u00f3n ampliada del estudio en la revista <em>American Journal of Physiology<\/em>. Tiempo despu\u00e9s, la bradiquinina fue usada como principio activo en medicamentos contra la hipertensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Rocha Lima se jubil\u00f3 en 1949, al cumplir 70 a\u00f1os. En su lugar, asumi\u00f3 el cargo el ingeniero agr\u00f3nomo Agesilau Antonio Bitancourt (1899-1987), quien hasta entonces dirig\u00eda la secci\u00f3n de Biolog\u00eda Vegetal. Durante su gesti\u00f3n, entre 1949 y 1953, Bitancourt cre\u00f3 tres cursos anuales de formaci\u00f3n en fitopatolog\u00eda, entomolog\u00eda agr\u00edcola y patolog\u00eda animal, atrayendo a profesionales de todo Brasil.<\/p>\n<div id=\"attachment_256434\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft normal\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_10.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-256434\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/088_memoria_10-300x221.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"221\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n Centro de la Memoria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/a> Cada a\u00f1o, durante el mes de mayo, se realiza en el Biol\u00f3gico el evento <em>Sabor da Colheita<\/em>, que marca en forma simb\u00f3lica el comienzo de la zafra en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n Centro de la Memoria del Instituto Biol\u00f3gico<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la d\u00e9cada\u00a0 de 1970 el instituto ampli\u00f3 sus trabajos de desarrollo de plaguicidas gracias a un convenio firmado con la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y Agricultura (FAO) y la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), que posibilit\u00f3 la adquisici\u00f3n de equipamientos y la mejora de las instalaciones, como fue el caso de la construcci\u00f3n del Centro Piloto de Desarrollo de F\u00f3rmulas\u00a0 de Herbicidas, en La Finca Experimental Mato Dentro, en Campinas. En 1988 se llev\u00f3 a cabo la primera Reuni\u00f3n Anual del Instituto Biol\u00f3gico (Raib), que congreg\u00f3 a investigadores\u00a0 y estudiantes de las \u00e1reas de sanidad animal y vegetal, protecci\u00f3n ambiental, adem\u00e1s de profesionales del agronegocio, entre otros, para discutir los problemas de la agricultura en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>El Biol\u00f3gico sufre actualmente por la fuga de cient\u00edficos hacia las universidades, empresas e institutos federales, como as\u00ed tambi\u00e9n por la falta de reposici\u00f3n de mano de obra calificada. De cualquier modo, sigue siendo uno de los principales centros de diagn\u00f3stico fitosanitario y zoosanitario de Brasil. Posee uno de los dos laboratorios brasile\u00f1os que producen inmunobiol\u00f3gicos para el diagn\u00f3stico de la brucelosis y de la tuberculosis animal, distribuyendo esos productos en varios estados brasile\u00f1os y en pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. Tambi\u00e9n atiende al 90% de los Centros de Inseminaci\u00f3n Artificial de Brasil, efectuando an\u00e1lisis de diagn\u00f3stico de enfermedades de la reproducci\u00f3n animal. Ofrece 350 tipos de an\u00e1lisis en las \u00e1reas animal, vegetal y de residuos en alimentos, realizando en promedio 500 diagn\u00f3sticos diarios, aparte de participar en campa\u00f1as sanitarias contra la fiebre aftosa, la rabia, la tuberculosis, la brucelosis, el cancro c\u00edtrico y la clorosis variegada de los c\u00edtricos.<\/p>\n<p>En 2007, la instituci\u00f3n comenz\u00f3 a dictar carreras de maestr\u00eda y, a partir de 2013, de doctorado. Recientemente, comenz\u00f3 a invertir en eventos educativos, acerc\u00e1ndole al p\u00fablico las actividades desarrolladas por medio de programas tales como Biol\u00f3gico de Puertas Abiertas y Planeta Insecto, en el Museo del Instituto Biol\u00f3gico, donde se llevan a cabo las famosas carreras de cucarachas, en un circuito al que se conoce como Cucarach\u00f3dromo [<em>Barat\u00f3dromo<\/em>, tal el nombre original en portugu\u00e9s]. Cada a\u00f1o, el instituto tambi\u00e9n lleva a cabo el <em>Sabor da Colheita<\/em>, un evento que marca simb\u00f3licamente el inicio de la temporada de cosecha del caf\u00e9 en el estado de S\u00e3o Paulo. \u201cLos participantes son invitados a cosechar los frutos del caf\u00e9 entre los m\u00e1s de 1.500 ejemplares plantados en las dependencias del Biol\u00f3gico\u201d, comenta Antonio Batista Filho.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Instituto Biol\u00f3gico de S\u00e3o Paulo es un importante centro de investigaci\u00f3n","protected":false},"author":346,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[268,267,275,278,310,329],"coauthors":[662],"class_list":["post-256424","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-agropecuaria-es","tag-agronomia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-historia-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256424","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=256424"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256424\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=256424"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=256424"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=256424"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=256424"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}