{"id":257581,"date":"2018-06-01T16:49:03","date_gmt":"2018-06-01T19:49:03","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=257581"},"modified":"2018-08-23T15:32:31","modified_gmt":"2018-08-23T18:32:31","slug":"el-dengue-puede-atenuar-el-zika","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-dengue-puede-atenuar-el-zika\/","title":{"rendered":"El dengue puede atenuar el zika"},"content":{"rendered":"<p>Quienes ya tuvieron dengue y se infectan con el virus del Zika, aparentemente, no desarrollan esta \u00faltima enfermedad en forma m\u00e1s severa que las personas que no han tenido un contacto previo con el primer virus, tal como se pensaba. Incluso es posible que padezcan un cuadro m\u00e1s leve y transitorio de zika. La perspectiva de que una infecci\u00f3n anterior por dengue ejerza un efecto mitigador contra el otro virus surge de dos estudios recientes: uno publicado el pasado 20 de junio en la revista <em>Clinical Infectious Diseases<\/em>, y el otro el d\u00eda 23 en <em>Nature Communications<\/em>.<\/p>\n<p>Ambos trabajos, el primero realizado con seres humanos en Brasil y el segundo con monos en Puerto Rico, presentan las primeras evidencias de que una infecci\u00f3n por dengue seguida de otra por zika desencadena en el organismo de los primates una respuesta inmunitaria distinta a la observada en experimentos con roedores o con c\u00e9lulas cultivadas en laboratorio. Antes de los trabajos publicados en junio, modelos experimentales con c\u00e9lulas <em>in vitro\u00a0 <\/em>o con ratones con el sistema inmunol\u00f3gico debilitado indicaban que, despu\u00e9s de una infecci\u00f3n por dengue, el virus del Zika lograr\u00eda sortear con mayor facilidad las defensas del organismo y multiplicarse en mayor medida. La consecuencia de ello ser\u00eda un cuadro m\u00e1s grave de zika. Algunos grupos de investigaci\u00f3n se basaban en esta hip\u00f3tesis para intentar explicar por qu\u00e9 la cantidad de casos de microcefalia ligada al zika fue mucho mayor en Brasil, donde el dengue es end\u00e9mico, que en otras regiones del mundo.<\/p>\n<p>\u201cNuestros resultados indican que este agravamiento no se produce o, en caso de que ocurra, es sumamente raro y no puede detect\u00e1rselo mediante un estudio como el que hicimos\u201d, afirma el vir\u00f3logo Maur\u00edcio Lacerda Nogueira, docente de la Facultad de Medicina de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto (Famerp). Lacerda Nogueira coordin\u00f3 el estudio publicado en <em>Clinical Infectious Diseases<\/em>, el primero en indicar que, en seres humanos, una infecci\u00f3n previa por dengue no necesariamente deriva en un cuadro m\u00e1s grave de zika. El mosquito <em>Aedes aegypti<\/em> es el transmisor de ambos virus.<\/p>\n<p>El grupo de Lacerda Nogueira recolect\u00f3 sangre de 65 habitantes de la localidad de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, los cuales entre enero y julio de 2016, durante el apogeo de la epidemia de zika, requirieron atenci\u00f3n m\u00e9dica pues presentaban s\u00edntomas que parec\u00edan ser de dengue o de zika (fiebre y dolores musculares y de cabeza, aparte de manchas distribuidas por el cuerpo). La ciudad de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, situada en la zona norte del estado de S\u00e3o Paulo, a 450 kil\u00f3metros de su capital, se encuentra en un \u00e1rea en la cual el dengue es end\u00e9mico y por donde el zika se propag\u00f3 el a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de sangre de los participantes revel\u00f3 que ese momento 45 padec\u00edan la infecci\u00f3n por zika y 20 por dengue. Los test indicaron adem\u00e1s que el 78% de los que ten\u00edan zika (35 personas) y el 70% de los que padec\u00edan dengue (14 personas) ya se hab\u00edan infectado con el virus del dengue anteriormente.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Zika.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"434\" height=\"1300\" class=\"alignleft size-full wp-image-257583\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Zika.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Zika.jpg 434w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Zika-250x749.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Zika-120x359.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 434px) 100vw, 434px\" \/><\/a>Con una gravedad similar<\/strong><br \/>\nEn este estudio, realizado en colaboraci\u00f3n con cient\u00edficos de dos instituciones estadounidenses y otras tres paulistas \u2013la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), la Universidade Estadual Paulista (Unesp) y el Instituto Butantan\u2013, Lacerda Nogueira y su equipo examinaron tambi\u00e9n la cantidad de copias del virus del Zika presentes en la sangre de personas infectadas anteriormente con dengue y la compararon con la cantidad hallada en la sangre de aquellas personas que nunca hab\u00edan estado expuestas a ese virus. Si la infecci\u00f3n previa por dengue facilitase la multiplicaci\u00f3n del virus del Zika, la cantidad de este virus deber\u00eda ser mucho m\u00e1s elevada en el organismo del primer grupo de pacientes. Pero no fue eso lo que observaron. La concentraci\u00f3n del virus fue similar en ambos.<\/p>\n<p>\u201cNuestro estudio ten\u00eda poder estad\u00edstico suficiente como para detectar una diferencia muy peque\u00f1a \u2012de tan s\u00f3lo 10 veces\u2012 en la concentraci\u00f3n del virus\u201d, comenta Lacerda Nogueira, quien integra la Red de Investigaciones sobre el Virus del Zika de S\u00e3o Paulo (la Red Zika), que cuenta con el apoyo de la FAPESP. Ser\u00eda de esperarse encontrar decenas de miles de veces m\u00e1s copias del virus del Zika en la sangre de quienes ya hab\u00edan tenido dengue en caso de que el fen\u00f3meno observado en roedores y en c\u00e9lulas <em>in vitro <\/em>tambi\u00e9n se replicara en seres humanos.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de la propagaci\u00f3n de los casos de zika en Brasil \u2013un estudio publicado en junio en la revista<em> Lancet<\/em> inform\u00f3 que el Ministerio de Salud registr\u00f3 casi 310 mil casos entre 2015 y 2016\u2013, se empez\u00f3 a sospechar que la infecci\u00f3n previa por dengue podr\u00eda generar cuadros de zika m\u00e1s graves, similares a los que se producen con el dengue hemorr\u00e1gico. Caracterizado por los sangrados y, cuando es m\u00e1s severo, por una baja importante de la presi\u00f3n arterial, el dengue hemorr\u00e1gico suele acometer a personas que ya hab\u00edan padecido la enfermedad y que son infectadas por un subtipo distinto del virus (existen cuatro subtipos en Brasil). El problema reside en que los anticuerpos que produce el sistema inmunol\u00f3gico contra uno de \u00e9stos no siempre neutralizan a los otros en forma eficiente, raz\u00f3n por la cual generan una inmunidad parcial.<\/p>\n<p>De acuerdo con una hip\u00f3tesis denominada amplificaci\u00f3n dependiente de anticuerpos (ADA), la inmunizaci\u00f3n incompleta podr\u00eda facilitar el ingreso del virus a las c\u00e9lulas del sistema de defensa en donde logra reproducirse, aumentando la cantidad de copias presentes en el organismo y la gravedad de la infecci\u00f3n. Como los virus del dengue y de la fiebre del Zika son muy parecidos evolutivamente (integran la familia de los flavivirus), se imaginaba que la inmunizaci\u00f3n parcial que favorece el agravamiento del dengue tambi\u00e9n podr\u00eda volver m\u00e1s severos los cuadros de zika.<\/p>\n<p>Esta sospecha cobr\u00f3 fuerza a mediados de 2016, cuando surgieron los primeros estudios en los cuales se demostraba que los anticuerpos que protegen contra el dengue tambi\u00e9n act\u00faan contra el virus del Zika, pero no lo neutralizan completamente. En marzo de este a\u00f1o, investigadores de Estados Unidos verificaron que esa inmunizaci\u00f3n parcial incrementaba la multiplicaci\u00f3n del virus del Zika en ratones cuyo sistema inmunol\u00f3gico se encontraba debilitado. Los resultados que ahora han salido publicados en <em>Clinical Infectious Diseases<\/em> indican que lo que sucede con las c\u00e9lulas <em>in vitro<\/em> y con los roedores no necesariamente ocurre con los seres humanos.<\/p>\n<p>\u201cEstos resultados no excluyen totalmente la posibilidad de que ocurra la ADE, pero constituyen un indicio importante de que el hecho de haber tenido dengue no deriva en una infecci\u00f3n m\u00e1s grave de zika\u201d, comenta el inmun\u00f3logo Jorge Kalil, docente de la USP y coautor de la investigaci\u00f3n. \u201cA decir verdad existen relatos no publicados de que personas que ya hab\u00edan tenido dengue padecieron una forma m\u00e1s leve de infecci\u00f3n al contraer el zika.\u201d<\/p>\n<p>La posibilidad de que la infecci\u00f3n previa por dengue pueda derivar en una forma m\u00e1s benigna de zika conquist\u00f3 un refuerzo importante recientemente.\u00a0 En el art\u00edculo publicado el d\u00eda 23 de junio en <em>Nature Communications<\/em>, el grupo del vir\u00f3logo Carlos Sariol, de la Universidad de Puerto Rico, present\u00f3 indicios de que en los monos, animales con un sistema de defensa m\u00e1s parecido al del ser humano, la inmunidad desarrollada contra el virus del dengue puede atenuar la infecci\u00f3n por el virus del zika. Los investigadores contaminaron con este \u00faltimo virus a ocho monos del Centro Caribe\u00f1o para la Investigaci\u00f3n de Primates y luego efectuaron un seguimiento de la respuesta inmunol\u00f3gica de esos animales en el transcurso de 60 d\u00edas. La mitad de los monos ya hab\u00edan sido infectados por dengue unos tres a\u00f1os antes, mientras que la otra mitad de los animales nunca hab\u00edan mantenido contacto con el virus.<\/p>\n<div id=\"attachment_257582\" style=\"max-width: 2100px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/053-055_Zika_257-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-257582 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/053-055_Zika_257-2.jpg\" alt=\"\" width=\"2090\" height=\"1051\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/053-055_Zika_257-2.jpg 2090w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/053-055_Zika_257-2-250x126.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/053-055_Zika_257-2-700x352.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/053-055_Zika_257-2-120x60.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2090px) 100vw, 2090px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Una pantalla de computadora muestra la detecci\u00f3n del virus del Zika (<em>la curva ascendente<\/em>) realizada mediante el test de reacci\u00f3n en cadena de la polimerasa (PCR)<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Una infecci\u00f3n m\u00e1s leve<\/strong><br \/>\nEn las pruebas <em>in vitro<\/em> realizadas con la sangre de los animales, los anticuerpos contra el dengue inmunizaron s\u00f3lo parcialmente contra el virus del Zika, facilitando su multiplicaci\u00f3n y corroborando as\u00ed el resultado de los estudios con roedores. Sin embargo, con los monos fue distinto. En lugar de agravar el cuadro, los anticuerpos contra el dengue ayudaron a reducir m\u00e1s r\u00e1pido la concentraci\u00f3n de zika en la sangre, acortando as\u00ed la infecci\u00f3n. \u201cRecomendamos cautela en el uso de modelos de ratones inmunodeficientes para comprender la patog\u00e9nesis de la infecci\u00f3n por el virus del Zika en los seres humanos\u201d, escriben los cient\u00edficos en el art\u00edculo de <em>Nature Communications<\/em>.<\/p>\n<p>Con base en estos resultados, el grupo coordinado por Sariol plante\u00f3 la hip\u00f3tesis de que las mujeres embarazadas expuestas anteriormente al virus del dengue quiz\u00e1 tengan menores probabilidades de transmitir el virus del Zika a los fetos, lo cual disminuir\u00eda el riesgo de que ocurran da\u00f1os en el sistema nervioso central de los ni\u00f1os. Sucede que la transmisi\u00f3n de la gestante al beb\u00e9 parece depender de una infecci\u00f3n por el virus Zika m\u00e1s duradera y de la presencia de una mayor cantidad de virus.<\/p>\n<p>\u201cSi la amplificaci\u00f3n dependiente de anticuerpos causada por el dengue derivase en microcefalia, deber\u00edamos haber detectado centenas de casos en Rio Preto y en Ribeir\u00e3o Preto\u201d, explica Lacerda Nogueira. \u201cPero no detectamos ninguno\u201d. El equipo del vir\u00f3logo tambi\u00e9n realiz\u00f3 un seguimiento en Rio Preto con 55 mujeres que tuvieron zika durante el embarazo. Y todas dieron a luz hijos sin microcefalia, aunque algunos de los ni\u00f1os exhib\u00edan da\u00f1os neurol\u00f3gicos, pero mucho m\u00e1s leves que los registrados en el nordeste de Brasil.<\/p>\n<p>\u201cSin lugar a dudas, este art\u00edculo [el de <em>Clinical Infectious Diseases<\/em>] tiene implicaciones de largo alcance, tanto epidemiol\u00f3gicas como para el desarrollo de vacunas\u201d, afirma el investigador Nikos Vasilakis, de la Universidad de Texas, coautor del estudio. \u201cEstos datos sugieren que otros factores pueden ser responsables del s\u00edndrome cong\u00e9nito del zika.\u201d<\/p>\n<p>Las evidencias de que la infecci\u00f3n por dengue derivar\u00eda en una fiebre del Zika m\u00e1s severa generaron preocupaci\u00f3n con respecto al desarrollo de vacunas, especialmente en lo que se refiere a la vacuna contra el dengue que se encuentra en fase de ensayos en Brasil. \u201cSurgi\u00f3 el temor de que el vacunar a la poblaci\u00f3n contra el dengue pudiese generar casos m\u00e1s severos de zika\u201d, comenta Kalil. \u201cPero los resultados indican que este problema no existir\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nEstudio epidemiol\u00f3gico del dengue (serotipos del 1 al 4) en cohorte prospectiva de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, en S\u00e3o Paulo, Brasil, entre 2014 y 2018 (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/89473\/estudo-epidemiologico-da-dengue-sorotipos-1-a-4-em-coorte-prospectiva-de-sao-jose-do-rio-preto-sa\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 13\/21719-3<\/a>). <strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable <\/strong>Maur\u00edcio Lacerda Nogueira (Famerp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 2.306.387,68<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nTERZIAN, A. C. B. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/cid\/article-abstract\/doi\/10.1093\/cid\/cix558\/3872368\/Viral-load-and-cytokine-response-profile-does-not\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Viral load and cytokine response profile does not support antibody-dependent enhancement in dengue-primed Zika-infected patients<\/a>. <strong>Clinical Infectious Diseases<\/strong>. 20 jun. 2017.<br \/>\nPANTOJA, P. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/ncomms15674\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Zika virus pathogenesis in rhesus macaques is unaffected by pre-existing immunity to dengue virus<\/a>. <strong>Nature Communications<\/strong>. 23 jun. 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios sugieren que la infecci\u00f3n previa por el primer virus mitiga el cuadro de la segunda enfermedad","protected":false},"author":16,"featured_media":257584,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[298,311,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-257581","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-epidemiologia-es","tag-inmunologia","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/257581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=257581"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/257581\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/257584"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=257581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=257581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=257581"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=257581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}