{"id":261344,"date":"2018-08-21T17:04:18","date_gmt":"2018-08-21T20:04:18","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=261344"},"modified":"2018-09-11T16:05:55","modified_gmt":"2018-09-11T19:05:55","slug":"delgadez-reversible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/delgadez-reversible\/","title":{"rendered":"Delgadez reversible"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2000\" height=\"2684\" class=\"alignright size-full wp-image-261345\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_04.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_04.jpg 2000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_04-250x336.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_04-700x939.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_04-120x161.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Zak Hussein\/ Corbis\/ Getty Images<\/span><\/a>Hace cinco a\u00f1os, el cirujano Paulo Alc\u00e2ntara qued\u00f3 perplejo al comprobar que dos pacientes que atendi\u00f3 en una misma semana en el Hospital Universitario de la Universidad de S\u00e3o Paulo (HU-USP), con la misma edad y el mismo tipo de c\u00e1ncer avanzado de intestino, reaccionaban de manera diferente al tratamiento. Uno era obeso y el otro, muy delgado. Esa delgadez era una manifestaci\u00f3n de la caquexia, un s\u00edndrome caracterizado por la p\u00e9rdida recurrente de masa muscular y del apetito que puede acompa\u00f1ar \u2013y agravar\u2013 no s\u00f3lo el c\u00e1ncer, sino tambi\u00e9n el sida, la insuficiencia card\u00edaca y la enfermedad pulmonar obstructiva cr\u00f3nica (EPOC). La caquexia, que se verifica en el 40% de los pacientes con c\u00e1ncer y en el 80% de los hospitalizados con tumores malignos, dificulta el tratamiento y constituye la causa del 20% de las muertes provocadas por esa dolencia. El paciente flaco muri\u00f3 un a\u00f1o y medio despu\u00e9s como consecuencia del c\u00e1ncer y de la caquexia, en tanto que el otro vivi\u00f3 otros cuatro a\u00f1os.<\/p>\n<p>Intrigado por esa situaci\u00f3n, Alc\u00e2ntara consult\u00f3 a la bi\u00f3loga Mar\u00edlia Seelander, quien trabaja con ejercicios f\u00edsicos, inflamaciones y c\u00e1ncer desde hace 25 a\u00f1os en el Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas (ICB) de la USP (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/07\/01\/una-prueba-de-resistencia-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 89<\/em><\/a>). Con base en los resultados de experimentos realizados en modelos animales, ambos investigadores concibieron un estudio con el objetivo de evaluar los posibles efectos de la actividad f\u00edsica en los pacientes con c\u00e1ncer y caquexia.<\/p>\n<p>Los resultados preliminares de los test en el HU apuntan que un programa de ejercicios f\u00edsicos \u2013caminar o correr en una cinta durante una hora diaria, durante seis semanas, en el propio hospital\u2013 puede reducir los procesos inflamatorios que derivan en la p\u00e9rdida de peso. Los participantes con c\u00e1ncer y caquexia recuperaron masa muscular y el apetito, y evidenciaron una mejor recuperaci\u00f3n posoperatoria en comparaci\u00f3n con quienes no padec\u00edan caquexia. Tambi\u00e9n se not\u00f3 un cambio en el perfil de las citocinas, las prote\u00ednas que activan las c\u00e9lulas de defensa: los niveles de citocinas proinflamatorias, que causan y agravan la caquexia, se redujeron, y los de citocinas antiinflamatorias aumentaron.<\/p>\n<div id=\"attachment_261347\" style=\"max-width: 1510px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-261347 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_01.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"998\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_01.jpg 1500w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_01-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_01-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_01-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Sala de entrenamiento del Hospital Universitario de la USP utilizada para la recuperaci\u00f3n de peso<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>Hasta el momento, 332 pacientes con c\u00e1ncer de est\u00f3mago, p\u00e1ncreas e intestino \u2013con y sin caquexia\u2013 participaron en el estudio; 272 de ellos integraron el grupo de los sedentarios y 50, el de los que se sometieron al entrenamiento f\u00edsico. \u201cEl bloqueo de la caquexia podr\u00eda posibilitar un tratamiento m\u00e1s intensivo en favor de la calidad de vida, y prolongar la vida de los pacientes\u201d, dice Alc\u00e2ntara. \u201cPero debemos llegar a 100 casos en cada uno de los grupos de pacientes con y sin c\u00e1ncer y con y sin caquexia para lograr resultados significativos estad\u00edsticamente\u201d. Los estudios en curso, propuestos en un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en 2015 en la revista <em>Current Opinion in Supportive and Palliative Care<\/em>, congregan a equipos de la USP, del Instituto del C\u00e1ncer del Estado de S\u00e3o Paulo (Icesp), del hospital Santa Casa de S\u00e3o Paulo y del hospital Santa Marcelina.<\/p>\n<p>A\u00fan no existen estudios cient\u00edficos concluidos al respecto de la incidencia de los ejercicios f\u00edsicos en los pacientes con c\u00e1ncer y con caquexia, pero sus efectos han sido observados en enfermos con EPOC. Un grupo de Alemania y de Holanda verific\u00f3 que los ejercicios f\u00edsicos intensivos durante cuatro meses favorecieron la recuperaci\u00f3n del estado de salud y del tono muscular en pacientes con EPOC y caquexia, en comparaci\u00f3n con aqu\u00e9llos que recibieron suplementos nutricionales y con el grupo de control. Ese estudio se llev\u00f3 a cabo con 81 pacientes y sali\u00f3 publicado en junio de este a\u00f1o en la revista <em>Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cLas alteraciones metab\u00f3licas caracter\u00edsticas de la caquexia debilitan al organismo, promueven el crecimiento tumoral y dificultan el tratamiento\u201d, sintetiz\u00f3 Alc\u00e2ntara. En la tarde del 13 de junio, el investigador asisti\u00f3 a una reuni\u00f3n en el ICB, donde los cient\u00edficos del equipo de Mar\u00edlia Seelander presentaron los resultados de los an\u00e1lisis de sangre y de tejidos extra\u00eddos a los participantes en el estudio del HU. Los individuos que padec\u00edan caquexia exhibieron una reducci\u00f3n en el metabolismo de las prote\u00ednas y en los niveles de dos hormonas: la leptina, que regula el apetito, y la insulina, que favorece la absorci\u00f3n de glucosa por las c\u00e9lulas. El funcionamiento del hipot\u00e1lamo, la regi\u00f3n del sistema nervioso central que controla el hambre, registr\u00f3 alteraciones. Las comunidades bacterianas del intestino, que podr\u00edan causar o agravar los procesos inflamatorios, se modificaron, y los m\u00fasculos, el card\u00edaco inclusive, se hab\u00edan debilitado. \u201cEl desequilibrio causado por la caquexia es tan intenso que los pacientes contin\u00faan perdiendo peso, incluso cuando reciben suplementos nutricionales, pues las c\u00e9lulas ya no logran asimilar los nutrientes\u201d, coment\u00f3 Seelander.<\/p>\n<blockquote><p>El ejercicio f\u00edsico se mostr\u00f3 beneficioso para detener la inflamaci\u00f3n en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva cr\u00f3nica (EPOC)<\/p><\/blockquote>\n<p>La caquexia fue registrada por primera vez por el m\u00e9dico y fil\u00f3sofo griego Hip\u00f3crates (460-370 a. C), y fue descrita como un abatimiento profundo por el m\u00e9dico franc\u00e9s Paul Broca (1824-1880) en su tratado sobre tumores publicado en 1866. El m\u00e9dico Alfredo Leal Pimenta Bueno (1886-?), de Par\u00e1, en Brasil, la present\u00f3 como uno de los s\u00edntomas de la fase final del c\u00e1ncer, cuyo origen analiz\u00f3 en una serie de art\u00edculos que salieron publicados en la revista <em>Brasil M\u00e9dico<\/em> entre 1926 y 1928.<\/p>\n<p>\u201cLa caquexia propicia el crecimiento de los tumores y puede progresar a punto tal de tornarse irreversible\u201d, dijo el onc\u00f3logo Gilberto de Castro Jr., del Icesp. No siempre el tratamiento del tumor resuelve la caquexia. \u201cEl ejercicio f\u00edsico, de alguna manera, puede bloquearla y constituirse en una terapia de apoyo\u201d, dice. \u201cA\u00fan debemos definir la intensidad, la frecuencia y la duraci\u00f3n de los ejercicios m\u00e1s adecuados, pero tenemos que lograr que los pacientes con c\u00e1ncer se ejerciten m\u00e1s\u201d. Varios estudios ya han se\u00f1alado los beneficios de los ejercicios f\u00edsicos en la lucha contra el c\u00e1ncer (<em>obs\u00e9rvese el recuadro<\/em>).<\/p>\n<div id=\"attachment_261348\" style=\"max-width: 2010px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_05.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-261348 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_05.jpg\" alt=\"\" width=\"2000\" height=\"651\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_05.jpg 2000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_05-250x81.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_05-700x228.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_05-120x39.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Miguel Luis Batista Jr.\/ UMC  <\/span><\/a> La producci\u00f3n de la prote\u00edna col\u00e1geno (<em>en rojo<\/em>) se intensifica en los pacientes con c\u00e1ncer y con caquexia, y redunda en la formaci\u00f3n de fibras que da\u00f1an el funcionamiento de las c\u00e9lulas adiposas (<em>a la izq<\/em>.). Los pacientes con c\u00e1ncer y sin caquexia tienen menos col\u00e1geno (<em>a la der<\/em>.)<span class=\"media-credits\">Miguel Luis Batista Jr.\/ UMC  <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>En el laboratorio<\/strong><br \/>\n\u201cEl ejercicio f\u00edsico minimiza la caquexia\u201d, corrobora la profesora de educaci\u00f3n f\u00edsica Patr\u00edcia Chakur Brum, con base en sus experimentos con modelos animales en la Escuela de Educaci\u00f3n F\u00edsica y Deporte de la USP. Junto a su equipo, Chakur Brum realiz\u00f3 un estudio con dos grupos de ratas con tumor de Walker 256, que se emplea en estudios experimentales porque crece con rapidez e induce la atrofia muscular caracter\u00edstica de la caquexia. Un grupo estaba compuesto por animales sedentarios y el otro tuvo que hacer ejercicios en una cinta diariamente, durante 15 d\u00edas, comenzando al d\u00eda siguiente de la inoculaci\u00f3n de las c\u00e9lulas tumorales. Las ratas que hicieron ejercicios presentaron una prolongaci\u00f3n de la vida un 31% mayor que las del otro grupo, aunque sin reducci\u00f3n en el ritmo de progresi\u00f3n de ese tipo de tumor, bastante agresivo.<\/p>\n<p>Chakur Brum detect\u00f3 se\u00f1ales de que el ejercicio aer\u00f3bico podr\u00eda mejorar el funcionamiento de las c\u00e9lulas musculares en los animales con tumor de Walker 256. \u201cLa actividad f\u00edsica puede que no incida directamente sobre el tumor, pero torna a los m\u00fasculos m\u00e1s funcionales\u201d, dice. Su equipo tambi\u00e9n verific\u00f3 que el entrenamiento f\u00edsico previo puede retardar la aparici\u00f3n del c\u00e1ncer de piel y de mama en ratones. En el laboratorio de Seelander en el ICB los resultados fueron m\u00e1s significativos: en aquellos animales que tuvieron que ejercitarse en la cinta o nadar en el marco de un programa m\u00e1s extenso de ejercicios, el tama\u00f1o del tumor de Walker experiment\u00f3 una reducci\u00f3n del orden del 50%.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de masa muscular, si bien es la expresi\u00f3n m\u00e1s visible, no es la causa, sino una de las consecuencias del proceso que conduce al organismo a consumirse. \u201cTodav\u00eda no hemos podido determinar cu\u00e1ndo y c\u00f3mo comienza la caquexia\u201d, reconoce el educador f\u00edsico Miguel Luiz Batista J\u00fanior, docente de la Universidad de Mogi das Cruzes. Su inicio estar\u00eda dado por una inflamaci\u00f3n activada por una intensa producci\u00f3n de citocinas proinflamatorias, fundamentalmente la interleucina 6 (IL-6), como resultado de la acci\u00f3n de las c\u00e9lulas de defensa contra los tumores. \u201cEl nivel de IL-6 en circulaci\u00f3n en el torrente sangu\u00edneo se incrementa entre dos y tres veces en los pacientes con c\u00e1ncer y entre cinco y seis veces en aquellos que presentan caquexia\u201d, dice Batista, quien estudia los mecanismos de la caquexia desde 2008 en colaboraci\u00f3n con el grupo de la USP y de la Universidad de Boston, en Estados Unidos (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044-049_Caquexia_258.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>vea la infograf\u00eda<\/em><\/a>).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044-049_Caquexia_258.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2400\" height=\"2290\" class=\"aligncenter size-full wp-image-261346\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044-049_Caquexia_258.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044-049_Caquexia_258.jpg 2400w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044-049_Caquexia_258-250x239.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044-049_Caquexia_258-700x668.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044-049_Caquexia_258-120x115.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2400px) 100vw, 2400px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Otras estrategias<\/strong><br \/>\nCon base en muestras de tejidos de pacientes con c\u00e1ncer, los equipos de la UMC y de la USP arribaron a la conclusi\u00f3n de que el tejido adiposo blanco subcut\u00e1neo se atrofia y se torna fibroso, como consecuencia de la acumulaci\u00f3n de c\u00e9lulas de defensa y de la formaci\u00f3n de una malla externa de la prote\u00edna col\u00e1geno sobre los adipocitos, tal como se describe en un art\u00edculo de 2016 en la revista <em>Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle<\/em>. \u201cComo consecuencia de ello, el tejido adiposo pierde la funci\u00f3n de almacenar energ\u00eda para el organismo\u201d, enfatiza Batista.<\/p>\n<p>En su laboratorio, el investigador prob\u00f3 con la pioglitazona, que se emplea contra la diabetes, para contrarrestar la caquexia. Ese f\u00e1rmaco detuvo la reducci\u00f3n de la masa muscular y extendi\u00f3 en un 27% la vida de las ratas con tumor de Walker 256 en comparaci\u00f3n con el grupo de control. Este estudio, descrito en 2015 en la revista <em>PLOS ONE<\/em>, sugiere que la pioglitazona podr\u00eda utilizarse en las etapas iniciales y finales de la caquexia, porque reduce la resistencia a la insulina y facilita la absorci\u00f3n de glucosa por las c\u00e9lulas, aunque podr\u00eda causar da\u00f1os en el coraz\u00f3n. En estudios cl\u00ednicos en curso en Estados Unidos, tambi\u00e9n se eval\u00faan las posibilidades del uso de un antidiab\u00e9tico, la metformina, y de otros f\u00e1rmacos, tales como la grelina y la anamorelina, por ejemplo.<\/p>\n<p>En el Instituto de Biolog\u00eda de la Universidad de Campinas (IB-Unicamp), la bi\u00f3loga Maria Cristina Marcondes comprob\u00f3 que la leucina, un amino\u00e1cido con acci\u00f3n antiinflamatoria, evita la degradaci\u00f3n muscular en las ratas con tumor de Walker 256. \u201cEl tumor sigue creciendo, pero los animales recuperan al menos un 25% de su masa muscular\u201d, dijo. Su equipo tambi\u00e9n est\u00e1 buscando marcadores moleculares que adviertan sobre el inicio de ese s\u00edndrome, en sinton\u00eda con la preocupaci\u00f3n de los equipos m\u00e9dicos que atienden a pacientes con c\u00e1ncer y caquexia y que desear\u00edan trazar un diagn\u00f3stico y actuar lo m\u00e1s tempranamente posible para detener la p\u00e9rdida de peso y el desequilibrio org\u00e1nico.<\/p>\n<blockquote><p>Niveles bajos de alb\u00famina y altos de prote\u00edna C reactiva podr\u00edan indicar el comienzo de la caquexia<\/p><\/blockquote>\n<p>Mar\u00edlia Seelander recuerda que, como la medici\u00f3n de IL-6 y otras citocinas inflamatorias es cara, una alternativa consistir\u00eda en valerse de los ex\u00e1menes de los niveles de prote\u00edna C reactiva (PCR) del h\u00edgado y otras dos de la sangre, la hemoglobina y la alb\u00famina. A su juicio, valores de PCR muy por encima y de alb\u00famina y hemoglobina muy por debajo de los que se consideran normales podr\u00edan indicar el inicio de la caquexia antes de la p\u00e9rdida de masa muscular. Adem\u00e1s, las manchas claras en los m\u00fasculos en las im\u00e1genes registradas por tomograf\u00eda podr\u00edan indicar infiltraci\u00f3n de grasas o de c\u00e9lulas del tejido adiposo, apuntando el comienzo de un proceso inflamatorio capaz de conducir a una merma muscular.<\/p>\n<p>A medida que vayan avanzando, estas propuestas ayudar\u00edan a detener un\u00a0 problema que s\u00f3lo aparece cuando la p\u00e9rdida de masa muscular ya resulta evidente. En los pr\u00f3ximos a\u00f1os, es posible que el tratamiento contra la caquexia combine varias estrategias, aunando suplementos alimentarios, ejercicios f\u00edsicos y nuevos medicamentos para detener los desequilibrios org\u00e1nicos que agravan la evoluci\u00f3n del c\u00e1ncer y otras enfermedades. Pero una pregunta que constituy\u00f3 una de las motivaciones del m\u00e9dico Paulo Alc\u00e2ntara hace cinco a\u00f1os se mantiene sin respuesta a la vista. Hasta ahora s\u00f3lo existen hip\u00f3tesis dif\u00edciles de comprobar para brindar una explicaci\u00f3n acerca de por qu\u00e9 algunas personas sufren caquexia y otras no, aunque tengan la misma edad y atraviesen una misma etapa de un c\u00e1ncer.<\/p>\n<div class=\"box\"><\/p>\n<p><strong>Sudar como parte de la prevenci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Los ejercicios f\u00edsicos ayudan a prevenir el c\u00e1ncer, favorecen la recuperaci\u00f3n posquir\u00fargica y reducen los efectos colaterales de los medicamentos, la reincidencia de los tumores y la mortalidad, seg\u00fan estudios realizados en Estados Unidos. En un art\u00edculo que apareci\u00f3 en la edici\u00f3n de junio de 2016 del peri\u00f3dico <em>Journal of American Medical Association (Jama)<\/em>, Steven Moore y su equipo de epidemiolog\u00eda del Instituto Nacional del C\u00e1ncer, en Estados Unidos, presentaron un an\u00e1lisis basado en 12 estudios sobre los efectos de la actividad f\u00edsica en 26 tipos de c\u00e1ncer realizados en Estados Unidos y en Europa, con 1,4 millones de personas a las cuales se les realiz\u00f3 un seguimiento durante 11 a\u00f1os. Los investigadores asociaron la pr\u00e1ctica de actividad f\u00edsica moderada o intensa en las horas de ocio, tales como las caminatas, a un menor riesgo de incidencia de 13 tipos de c\u00e1ncer, con un descenso m\u00e1s acentuado en los tumores de es\u00f3fago (una incidencia un 42% menor) y m\u00e1s leve en los de mama (una ca\u00edda del 10%), incluso entre pacientes obesos y fumadores.<\/p>\n<p>Si los m\u00e9dicos y los pacientes con c\u00e1ncer adoptaran los ejercicios f\u00edsicos como parte del tratamiento, podr\u00eda ocurrir el mismo fen\u00f3meno que se verifica en el tratamiento de las enfermedades card\u00edacas, seg\u00fan el enfoque del educador f\u00edsico Carlos Eduardo Negr\u00e3o, docente de la Escuela de Educaci\u00f3n F\u00edsica y Deporte de la Facultad de Medicina y director de la Unidad de Rehabilitaci\u00f3n Cardiovascular y Fisiolog\u00eda del Ejercicio del Instituto del Coraz\u00f3n (InCor), tambi\u00e9n perteneciente a la USP. \u201cHasta la d\u00e9cada de 1970, se les recomendaba a los pacientes con insuficiencia card\u00edaca que no hicieran ejercicios f\u00edsicos, lo cual luego comenz\u00f3 a constituir una pr\u00e1ctica recomendada y hoy en d\u00eda es una parte importante del tratamiento\u201d, recuerda (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2016\/08\/02\/ejercicios-de-rehabilitacion-para-el-corazon\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 238<\/em><\/a>). \u201cCon el c\u00e1ncer, muy probablemente vamos a recorrer un camino similar\u201d<\/p>\n<p><div id=\"attachment_261349\" style=\"max-width: 2010px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-261349 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_02.jpg\" alt=\"\" width=\"2000\" height=\"1331\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_02.jpg 2000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_02-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_02-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/044_Caquexia_02-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> Se recomiendan los ejercicios aer\u00f3bicos tales como correr y andar en bicicleta para ayudar a evitar el c\u00e1ncer y reducir los efectos colaterales de medicamentos<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div><\/p>\n<p>Dos estudios recientes de su grupo en el InCor que salieron publicados en 2014 y 2016 en la revista <em>American Journal of Physiology \u2013 Heart and Circulatory Physiology<\/em> revelaron que los ejercicios f\u00edsicos en pacientes con problemas card\u00edacos pueden desactivar los procesos de degradaci\u00f3n de las prote\u00ednas en las c\u00e9lulas de los m\u00fasculos, estimulando la producci\u00f3n de citocinas antiinflamatorias y mejorando el flujo de calcio, fundamental para el buen funcionamiento de los m\u00fasculos, principalmente del coraz\u00f3n, cuyo funcionamiento podr\u00eda resultar da\u00f1ado por los medicamentos antitumorales y por la caquexia. En un art\u00edculo que apareci\u00f3 en mayo de este a\u00f1o en la revista <em>Pncology Reports<\/em>, cient\u00edficos de Francia argumentaron que \u201clos ejercicios f\u00edsicos despuntan como una estrategia no farmacol\u00f3gica interesante para contrarrestar las deficiencias card\u00edacas inducidas por la caquexia\u201d, puesto que el entrenamiento aer\u00f3bico, tal como ellos tambi\u00e9n reconocieron, tiene efectos antiinflamatorios y evita la atrofia del m\u00fasculo card\u00edaco.<\/div>\n<p><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica en pacientes con caquexia asociada al c\u00e1ncer: Mecanismos y estrategias terap\u00e9uticas, un abordaje en medicina traslacional (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/81525\/inflamacao-sistemica-em-pacientes-com-caquexia-associada-ao-cancer-mecanismos-e-estrategias-terapeu\/?q=12\/50079-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 12\/50079-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Mar\u00edlia Cerqueira Leite Seelander (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 2.246.952,23<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Bases moleculares de la caquexia: Adipog\u00e9nesis y remodelaci\u00f3n de la matriz extracelular del tejido adiposo blanco en pacientes con c\u00e1ncer gastrointestinal (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/30414\/bases-moleculares-da-caquexia-adipogenese-e-remodelagem-da-matriz-extracelular-do-tecido-adiposo-br\/?q=10\/51078-1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 10\/51078-1<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Joven Investigador; <strong>Investigador responsable<\/strong> Miguel Luiz Batista Jr. (UMC); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 910.407,63<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nANTUNES-CORREA, L. M. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/ajpheart.physiology.org\/content\/307\/11\/h1655\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Molecular basis for the improvement in muscle metaboreflex and mechanoreflex control in exercise-trained humans with chronic heart failure<\/a>. <strong>American Journal of Physiology<\/strong>. v. 307, n. 11, p. 1655-66. 2014.<br \/>\nBATISTA, M. L. Jr., <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/jcsm.12037\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cachexia-associated adipose tissue morphological rearrangement in gastrointestinal cancer patients<\/a>. <strong>Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle<\/strong>. v. 7, n. 1, p. 37-47. 2016.<br \/>\nBELLOUM, Y. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.spandidos-publications.com\/or\/37\/5\/2543?text=fulltext\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cancer-induced cardiac cachexia: Pathogenesis and impact of physical activity<\/a>. <strong>Oncology Reports<\/strong>. v. 37, n. 5, p. 2543-52. 2017.<br \/>\nBELUZI, M.<em> et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0122660\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pioglitazone treatment increases survival and prevents body weight loss in tumor\u2013 bearing animals: Possible anti-cachectic effect<\/a>. <strong>PLOS ONE<\/strong>. V. 10, n. 3, p. 1-16. 2015.<br \/>\nLIRA, F.S.<em> et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/journals.lww.com\/co-supportiveandpalliativecare\/Abstract\/2015\/12000\/The_therapeutic_potential_of_exercise_to_treat.2.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The therapeutic potential of exercise to treat cachexia<\/a>. <strong>Current Opinion in Supportive and Palliative Care<\/strong>. v. 9, n. 4, p. 317-24. 2015.<br \/>\nMOORE, S. C. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/jamanetwork.com\/journals\/jamainternalmedicine\/fullarticle\/2521826?version=meter%20at%205&amp;module=meter-Links&amp;pgtype=Blogs&amp;contentId=&amp;mediaId=%%ADID%%&amp;referrer=&amp;priority=true&amp;action=click&amp;contentCollection=meter-links-click\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Association of leisure-time physical activity with risk of 26 types of cancer in 1,44 million adults<\/a>. <strong>Jama Internal Medicine<\/strong>.\u00a0v. 176, n. 6, p. 816-25. 2016.<br \/>\nNOBRE, T. S. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/ajpheart.physiology.org\/content\/311\/5\/H1180\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Exercise training improves neurovascular control and calcium cycling gene expression in patients with heart failure with cardiac resynchronization therapy<\/a>. <strong>American Journal of Physiology<\/strong>. v. 311, n. 5, p. 1180-88. 2016.<br \/>\nVAN DE BOOL, C. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/jcsm.12219\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A randomized\u00a0clinical trial\u00a0investigating the efficacy of targeted nutrition as adjunct to exercise training in COPD.<\/a> <strong>Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle<\/strong>. 2017 (en prensa).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los ejercicios f\u00edsicos pueden detener la caquexia, una inflamaci\u00f3n que induce la p\u00e9rdida de peso y agrava el c\u00e1ncer y otras enfermedades","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[305,316],"coauthors":[5968],"class_list":["post-261344","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-fisiologia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/261344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=261344"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/261344\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=261344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=261344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=261344"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=261344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}