{"id":261428,"date":"2018-08-21T17:17:37","date_gmt":"2018-08-21T20:17:37","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=261428"},"modified":"2019-06-11T15:25:27","modified_gmt":"2019-06-11T18:25:27","slug":"la-diferencia-que-iguala-al-sol-con-sus-hermanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-diferencia-que-iguala-al-sol-con-sus-hermanas\/","title":{"rendered":"La diferencia que iguala al Sol con sus hermanas"},"content":{"rendered":"<p>Un grupo internacional de astrof\u00edsicos que cont\u00f3 con la participaci\u00f3n del brasile\u00f1o Jos\u00e9-Dias do Nascimento J\u00fanior, docente de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN), parece haber hallado la respuesta a una cuesti\u00f3n que intriga desde hace casi dos d\u00e9cadas a quienes estudian el Sol y las estrellas muy parecidas a este, las denominadas an\u00e1logas solares. Excepto por sus edades, que pueden variar bastante, estos astros guardan un parecido muy grande con el Sol, a punto tal de ser cuasi id\u00e9nticos. Su masa, su tama\u00f1o, su temperatura y son luminosidad son similares. Tantas semejanzas hacen que los cient\u00edficos imaginen que los mismos podr\u00edan ayudar a reconstituir el pasado y a proyectar el futuro de la estrella que le aporta calor e ilumina a la Tierra y a los planetas vecinos. Hasta hace poco, la dificultad de entender las variaciones en la duraci\u00f3n del ciclo de actividad magn\u00e9tica de esos astros hac\u00eda que el Sol pareciera una estrella sin igual. Pero un estudio publicado por Do Nascimento y sus colaboradores, en el mes de julio en la revista <em>Science<\/em> ayuda a develar este misterio e indica que nada en el Sol lo hace diferente a sus estrellas hermanas.<\/p>\n<p>\u201cLa duraci\u00f3n del ciclo magn\u00e9tico de las an\u00e1logas solares var\u00eda mucho: en algunos casos es m\u00e1s largo y en otros m\u00e1s corto, pero ninguno coincide con el del Sol\u201d, comenta el astrof\u00edsico brasile\u00f1o, quien tambi\u00e9n es investigador visitante del Centro de Astrof\u00edsica de la Universidad Harvard, en Estados Unidos. Uno de los trabajos que ayudaron a fortalecer la reputaci\u00f3n del Sol como estrella \u00fanica en su categor\u00eda sali\u00f3 publicado en 2007 en la revista <em>Astrophysical Journal<\/em> y estuvo a cargo de la astrof\u00edsica alemana Erika B\u00f6hm-Vitense (1923-2017), por entonces docente de la Universidad de Washington, en Estados Unidos. Una figura del art\u00edculo dejaba clara esa diferencia. El gr\u00e1fico que correlacionaba el tiempo que tardan las estrellas en completar una vuelta sobre sus ejes (el per\u00edodo de rotaci\u00f3n) con la duraci\u00f3n del ciclo magn\u00e9tico separaba en dos grupos a las casi 30 estrellas analizadas: las m\u00e1s j\u00f3venes, con un ciclo magn\u00e9tico m\u00e1s corto, se ubicaban de un lado, y las m\u00e1s antiguas, de ciclo largo, del otro. En el medio, aislado, aparec\u00eda situado el Sol.<\/p>\n<p>El trabajo publicado ahora en <em>Science<\/em> quita al Sol de ese puesto especial al explicar el origen de las variaciones en los ciclos magn\u00e9ticos e indicar que es sumamente improbable \u2013si no imposible\u2013 hallar dos de esos ciclos iguales, aun cuando todas las otras caracter\u00edsticas de las estrellas sean casi id\u00e9nticas. La raz\u00f3n de esta improbabilidad consiste en que algunos fen\u00f3menos implicados en la generaci\u00f3n de los campos magn\u00e9ticos estelares parecen seguir las reglas de la llamada teor\u00eda de los sistemas din\u00e1micos, o teor\u00eda del caos. Como los fen\u00f3menos que esta teor\u00eda describe son sumamente sensibles a las condiciones iniciales, aun cuando las mismas son muy parecidas, los resultados pueden ser muy distintos. De este modo, solamente habr\u00eda dos ciclos magn\u00e9ticos coincidentes si las estrellas fuesen iguales en todo, algo extremadamente raro en la naturaleza.<\/p>\n<p>\u201cEste componente ca\u00f3tico explica por qu\u00e9 dif\u00edcilmente logremos hallar dos estrellas con ciclo magn\u00e9tico de igual duraci\u00f3n\u201d, informa el investigador. El mismo tambi\u00e9n permite comprender por qu\u00e9 en el caso del Sol la duraci\u00f3n de este ciclo puede variar. \u201cNuestros resultados indican que el Sol es una estrella com\u00fan, como cualquier otra de su categor\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>Las estrellas como el Sol son esferas de gas superacaliente y cargado el\u00e9ctricamente (plasma), compuesto b\u00e1sicamente de hidr\u00f3geno y helio. Su campo magn\u00e9tico se genera en el tercio superficial de la estrella debido al movimiento del plasma, que es transportado desde las zonas m\u00e1s profundas y calientes de esa capa hacia las m\u00e1s superficiales y fr\u00edas, al tiempo que gira arrastrado por la rotaci\u00f3n de la estrella. Todo ese movimiento distorsiona las l\u00edneas del campo magn\u00e9tico y lo amplifica. De tiempo en tiempo, ese campo sufre una inversi\u00f3n de polaridad: el polo positivo se vuelve negativo y viceversa. En el caso del Sol, que da una vuelta alrededor de su eje en 28 d\u00edas, la inversi\u00f3n de polaridad ocurre aproximadamente una vez cada 11 a\u00f1os. Son necesarios otros 11 a\u00f1os para que los polos regresen a la configuraci\u00f3n magn\u00e9tica inicial y completen el ciclo, en un total de 22 a\u00f1os. Con todo, ya se han observado inversiones cada 9 y hasta cada 14 a\u00f1os. Esas inversiones de polaridad coinciden con el per\u00edodo de m\u00ednima actividad de la estrella, mientras que los per\u00edodos de m\u00e1xima actividad son signados por el surgimiento de las manchas (regiones oscuras y m\u00e1s fr\u00edas) en la superficie del Sol, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066-067_Sol_02_258-e1533922518212.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">registradas por primera vez en el siglo XVII por el matem\u00e1tico y astr\u00f3nomo Galileo Galilei<\/a>.<\/p>\n<p>El f\u00edsico y matem\u00e1tico irland\u00e9s Joseph Larmor propuso en 1919, en la denominada teor\u00eda del d\u00ednamo, que el origen del campo magn\u00e9tico continuo del Sol ser\u00eda el movimiento de part\u00edculas el\u00e9ctricas en su interior, algo v\u00e1lido tambi\u00e9n para otras estrellas. Sin embargo, proyectos que monitorearon la actividad estelar durante largos per\u00edodos indicaron que el comportamiento de los ciclos magn\u00e9ticos ser\u00eda m\u00e1s complejo. Los modelos de magneto-hidrodin\u00e1mica, que son m\u00e1s sofisticados y contemplan a las estrellas rellenas con un fluido conductor de electricidad, lograban incluso reproducir las inversiones de campo magn\u00e9tico, pero no generaban de manera fiel el ciclo completo de muchas de ellas. Do Nascimento y los astrof\u00edsicos franceses Allan Sacha Brun, del Laboratorio de Astrof\u00edsica, Instrumentaci\u00f3n y Modelado Par\u00eds-Saclay, y Antoine Strugarek, de la Universidad de Montreal, en Canad\u00e1, mejoraron la capacidad de pron\u00f3stico de esos modelos al a\u00f1adirles\u00a0 ecuaciones de la teor\u00eda del caos que describen el movimiento turbulento del plasma.<\/p>\n<p><strong>Simulaciones en 3D<\/strong><br \/>\nCon el nuevo modelo, los cient\u00edficos realizaron simulaciones tridimensionales del interior del Sol y de 30 an\u00e1logas solares, y obtuvieron ciclos muy similares a los que midieron mediante observaciones astron\u00f3micas. Tambi\u00e9n notaron que la duraci\u00f3n del ciclo magn\u00e9tico depende de la velocidad de rotaci\u00f3n de cada estrella: los astros que giran m\u00e1s r\u00e1pido exhiben ciclos m\u00e1s cortos. \u201cLa tendencia que registramos es distinta a la que se obtiene con los modelos del pasado\u201d, afirm\u00f3 Strugarek, primer autor del art\u00edculo publicado en <em>Science<\/em>, en un comunicado de prensa.<\/p>\n<p>\u201cYa se esperaba que la actividad magn\u00e9tica de la estrella recibiera el influjo de su velocidad de rotaci\u00f3n\u201d, comenta la astrof\u00edsica Elisabete Dal Pino, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien no particip\u00f3 en el estudio. \u201cEl resultado que obtuvieron\u201d, a\u00f1ade la cient\u00edfica, \u201ces relevante porque muestra que estrellas similares al Sol, pero con rotaci\u00f3n distinta, pueden exhibir ciclos magn\u00e9ticos de duraci\u00f3n dis\u00edmil\u201d.<\/p>\n<p>El conocimiento referente a la duraci\u00f3n del ciclo magn\u00e9tico de las estrellas es importante para la detecci\u00f3n de planetas y la orientaci\u00f3n de la b\u00fasqueda de vida alrededor de estrellas como el Sol. \u201cLa actividad magn\u00e9tica de las estrellas genera una se\u00f1al que puede confundirse con un planeta en su \u00f3rbita\u201d, comenta Do Nascimento. Seg\u00fan el investigador, se estima que algunos de los planetas extrasolares hallados mediante el empleo de una de estas t\u00e9cnicas pueden no existir y, en algunos casos, pueden constituir resultados falsos causados por manifestaciones magn\u00e9ticas.<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nSTRUGAREK, A. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/science.sciencemag.org\/content\/357\/6347\/185\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Reconciling solar and stellar magnetic cycles with nonlinear dynamo simulations<\/a>. <strong>Science<\/strong>. 14 jul. 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El comportamiento ca\u00f3tico del plasma ayuda a explicar las variaciones en el ciclo magn\u00e9tico de las estrellas an\u00e1logas solares","protected":false},"author":16,"featured_media":261429,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,304],"coauthors":[105],"class_list":["post-261428","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/261428","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=261428"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/261428\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":291054,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/261428\/revisions\/291054"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/261429"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=261428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=261428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=261428"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=261428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}