{"id":262229,"date":"2018-09-04T18:27:30","date_gmt":"2018-09-04T21:27:30","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=262229"},"modified":"2018-09-04T18:27:30","modified_gmt":"2018-09-04T21:27:30","slug":"una-alianza-en-el-fondo-del-mar-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-alianza-en-el-fondo-del-mar-2\/","title":{"rendered":"Una alianza en el fondo del mar"},"content":{"rendered":"<p>Las aguas del Atol\u00f3n de las Rocas, a 267 kil\u00f3metros (km) de la ciudad de Natal, la capital del estado brasile\u00f1o de Rio Grande do Norte, albergan uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s llamativos de los arrecifes, que se produce cuando los peces predadores se conceden momentos de tregua y se someten a la limpieza que les efect\u00faan otros peces y gambas. En uno de los estudios m\u00e1s abarcadores realizados hasta ahora en el referido atol\u00f3n, bi\u00f3logos de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) identificaron ocho especies limpiadoras \u2013seis de peces y dos de gambas\u2013 en esa zona de conservaci\u00f3n biol\u00f3gica cerrada a las visitas p\u00fablicas y con un \u00e1rea de 5,5 kil\u00f3metros cuadrados (km<sup>2<\/sup>).<\/p>\n<p>Los peces limpiadores se especializaron en comer par\u00e1sitos, tejidos enfermos o moco de peces mayores y tortugas, animales a los que los expertos denominan clientes. \u201cComo producto de estas interacciones, los clientes mantienen la salud y el limpiador obtiene su alimento, pero ambos lados tuvieron que evolucionar hasta reconocerse y no atacarse a la hora de la limpieza\u201d, resume el bi\u00f3logo colombiano Juan Pablo Quimbayo Agreda, investigador de la UFSC. Quimbayo Agreda integra la Red Nacional de Investigaci\u00f3n en Biodiversidad Marina (Sisbiota-Mar) de Brasil, que re\u00fane a 30 cient\u00edficos de nueve instituciones con el prop\u00f3sito de estudiar la biodiversidad de las cuatro islas oce\u00e1nicas del pa\u00eds: el Atol\u00f3n de las Rocas, los archipi\u00e9lagos de Fernando de Noronha y de S\u00e3o Pedro e S\u00e3o Paulo y las islas de Trindade y Martim Vaz.<\/p>\n<p>\u201cLos peces limpiadores evolucionaron a partir de otros peces que se alimentaban de peque\u00f1os crust\u00e1ceos y otros invertebrados\u201d, comenta el bi\u00f3logo Carlos Ferreira, docente de la Universidad Federal Fluminense (UFF) y uno de los coordinadores de la red Sisbiota-Mar. Seg\u00fan el investigador, al especializarse en comer par\u00e1sitos, un recurso alimentario no muy abundante, los peces que viven fundamentalmente en los arrecifes \u201cevitaron la competencia por otros alimentos\u201d.<\/p>\n<p>En mayo de 2016, bajo la direcci\u00f3n de Ferreira y de los bi\u00f3logos S\u00e9rgio Floeter, de la UFSC, e Ivan Sazima, de la Universidad de Campinas (Unicamp), Quimbayo y los bi\u00f3logos Lucas Nunes y Renan Ozekoski, tambi\u00e9n de la red Sisbiota-Mar, observaron 318 interacciones de limpieza entre los peces, a profundidades que variaban entre 1 metro (m) y 5 m, durante 44 horas y en el transcurso de 22 d\u00edas.<\/p>\n<blockquote><p>En el atol\u00f3n, el budi\u00f3n prefiere a los clientes herb\u00edvoros y evita a los predadores, que podr\u00edan com\u00e9rselo en caso de que no concrete una buena limpieza<\/p><\/blockquote>\n<p>Dos especies exclusivas de la zona fueron las m\u00e1s activas: el <em>bodi\u00e3o-de-noronha<\/em> (<em>Thalassoma noronhanum<\/em>) que mide 12 cm cuando llega a la vida adulta, y el <em>neon-cata-piolho<\/em> (<em>Elacatinus phthirophagus<\/em>), de hasta 4 cm. El budi\u00f3n mencionado, la primera especie, particip\u00f3 en el 75% de las limpiezas y atendi\u00f3 a la mayor cantidad de especies de clientes: 18, sobre un total de 22 especies de peces y una de tortuga que fueron en busca de los servicios de los limpiadores. En un art\u00edculo publicado en julio de este a\u00f1o en la revista <em>Environmental Biology of Fishes<\/em>, los bi\u00f3logos atribuyen la elevada cantidad de sesiones de limpieza al hecho de que los clientes son en su mayor\u00eda (el 82%) herb\u00edvoros. Asimismo, el budi\u00f3n era la especie m\u00e1s abundante all\u00ed.<\/p>\n<p>Los tres bi\u00f3logos observaron comportamientos peculiares de los peces limpiadores del atol\u00f3n. En Fernando de Noronha, s\u00f3lo los budiones j\u00f3venes se alimentan de par\u00e1sitos de los otros peces, pero en el atol\u00f3n este h\u00e1bito se mantiene tambi\u00e9n entre los adultos. All\u00ed los budiones evitan acercarse a especies que podr\u00edan com\u00e9rselos. \u201cSuponemos que esta especie logra detectar a las especies peligrosas de alg\u00fan modo, probablemente debido a un proceso evolutivo que elimin\u00f3 a los imprudentes\u201d, dice Quimbayo.<\/p>\n<p>La segunda especie mencionada, el ne\u00f3n, exhibi\u00f3 una dieta flexible, abandonando los h\u00e1bitos herb\u00edvoros de otros lugares para saciarse con gusanos en el atol\u00f3n, arriesg\u00e1ndose al acercarse a clientes carn\u00edvoros como el tibur\u00f3n nodriza (<em>Ginglymostoma cirratum<\/em>), que llega a medir 4 m de largo con un peso de 100 kilogramos (kg). Alrededor de la isla Malpelo, a 400 km al oeste de la costa de Colombia, entre agosto de 2010 y abril de 2015 Quimbayo identific\u00f3 a cinco especies de peces que actuaban como limpiadores, y ninguna de ellas se especializaba en esta actividad como en el atol\u00f3n. En la mitad (el 56%) de las 120 interacciones, los clientes eran especies predadoras, tales como meros, rayas y tiburones.<\/p>\n<div id=\"attachment_262230\" style=\"max-width: 1510px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/055_Peixes_01b-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-262230 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/055_Peixes_01b-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"831\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/055_Peixes_01b-1.jpg 1500w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/055_Peixes_01b-1-250x139.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/055_Peixes_01b-1-700x388.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/055_Peixes_01b-1-120x66.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Juan Quimbayo<\/span><\/a> El camar\u00f3n <em>Lysmata<\/em>, de antenas blancas, entre las aletas ventrales de un <em>Holocentrus<\/em><span class=\"media-credits\">Juan Quimbayo<\/span><\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los rituales de limpieza<\/strong><br \/>\nLos aseos, m\u00e1s frecuentes al comienzo y al final del d\u00eda, pueden extenderse desde unos pocos segundos hasta varios minutos. Las sesiones transcurren en general en espacios espec\u00edficos que son las denominadas estaciones de limpieza, cerca de rocas o corales, y siguen rituales propios. Los clientes entran en las estaciones de limpieza y entonces asumen colores m\u00e1s vivos, o nadan boca abajo a los efectos de indicar que se dejar\u00e1n limpiar y no atacar\u00e1n. \u201cEst\u00e1n en una zona de tregua: nadie va a comerse nadie\u201d, relata Quimbayo. El investigador ya ha visto que los limpiadores no deben abusar de su suerte para no correr el riesgo de que se los coman durante el trabajo. \u201cSi el limpiador le arranca un trozo de piel o de moco, al cliente puede no gustarle este accionar y reaccionar con una dentellada brusca.\u201d<\/p>\n<p>Dispersas por las bah\u00edas y las islas del mundo circulan 208 especies de peces limpiadores, el equivalente a alrededor del 3% de las 6.500 especies de peces de arrecifes y menos del 1% del total de las 30 mil especies de peces, de acuerdo con un estudio coordinado por David Brendan Vaughan, de la Universidad James Cook, de Australia, publicado en 2016 en la revista <em>Fish and Fisheries<\/em>. Las gambas o camarones limpiadores son a\u00fan m\u00e1s raros. De las 51 especies identificadas hasta ahora, dos viven en el atol\u00f3n: <em>Lysmata grabhami<\/em>, con antenas blancas y hasta 6 cm de largo, y <em>Stenopus hispidus<\/em>, con cuerpo veteado en blanco y rojo, antenas blancas y hasta 10 cm de largo. Estas especies respondieron por tan s\u00f3lo el 3,7% y el 2,7% respectivamente de todos los episodios de limpieza registrados, y entraron en acci\u00f3n fundamentalmente cuando los peces limpiadores no estaban cerca, tal como Quimbayo lo hab\u00eda observado en un estudio realizado en las islas de Cabo Verde y Santo Tom\u00e9, en la costa de \u00c1frica, en el a\u00f1o 2012.<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/055_Peixes_258-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2400\" height=\"1790\" class=\"aligncenter size-full wp-image-262235\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/055_Peixes_258-1-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/055_Peixes_258-1-1.jpg 2400w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/055_Peixes_258-1-1-250x186.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/055_Peixes_258-1-1-700x522.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/055_Peixes_258-1-1-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2400px) 100vw, 2400px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Islas en peligro<\/strong><br \/>\nLos estudios de la red Sisbiota-Mar indicaron que el Atol\u00f3n de las Rocas es la m\u00e1s preservada entre las cuatro islas oce\u00e1nicas brasile\u00f1as, pues constituye una reserva biol\u00f3gica con acceso permitido \u00fanicamente a cient\u00edficos. \u201cIncluso en Fernando de Noronha, que posee el estatus de parque nacional, el \u00e1rea protegida sostiene a una poblaci\u00f3n humana creciente y existe una \u00e1rea fuera del parque en donde se permiten ciertas actividades como la pesca\u201d, afirma Ferreira. Seg\u00fan el investigador, los peces del \u00e1rea protegida pueden nadar hacia el \u00e1rea no protegida en donde se los pesca.<\/p>\n<p>En el archipi\u00e9lago de S\u00e3o Pedro e S\u00e3o Paulo, a mil km de Natal, no hay m\u00e1s tiburones y los card\u00famenes de atunes han mermado bastante a causa de la pesca excesiva, seg\u00fan Ferreira. En los \u00faltimos a\u00f1os, la isla de Trindade, a 1.200 mil al este de Vit\u00f3ria, la capital del estado de Esp\u00edrito Santo, ha sufrido la amenaza de la pesca submarina \u201cpor no contar con ning\u00fan estatus de protecci\u00f3n\u201d, a\u00f1ade. En agosto de este a\u00f1o, en la quinta expedici\u00f3n del proyecto, el equipo de la red Sisbiota-Mar pretende regresar a Trindade para concretar el monitoreo anual de las comunidades de organismos marinos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2018\/08\/21\/una-alianza-en-el-fondo-del-mar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Publicado en agosto de 2017<\/em><\/a><\/p>\n<p><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nQUIMBAYO, J. P. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s10641-017-0612-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cleaning interactions at the only atoll in the South Atlantic<\/a>. <strong>Environmental Biology of Fishes<\/strong>. v. 100, n. 7, p. 865-73. 2017.<br \/>\nVAUGHAN, D. B. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/faf.12198\/full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cleaner fishes and shrimp diversity and a re-evaluation of cleaning symbioses<\/a>.\u00a0<strong>Fish and Fisheries<\/strong>.\u00a0v. 18, p. 698-716. 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las seis especies de peces limpiadores del Atol\u00f3n de las Rocas obtienen su alimento al removerles par\u00e1sitos a peces mayores","protected":false},"author":17,"featured_media":262231,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[293,321,335],"coauthors":[5968],"class_list":["post-262229","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-ecologia-es","tag-oceanografia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/262229","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=262229"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/262229\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/262231"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=262229"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=262229"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=262229"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=262229"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}