{"id":262293,"date":"2018-09-04T18:30:23","date_gmt":"2018-09-04T21:30:23","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=262293"},"modified":"2018-09-04T18:30:38","modified_gmt":"2018-09-04T21:30:38","slug":"propulsion-verde-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/propulsion-verde-2\/","title":{"rendered":"Propulsi\u00f3n verde"},"content":{"rendered":"<p>El uso de un combustible renovable para cohetes y sat\u00e9lites, con bajo \u00edndice de toxicidad, menos agresivo para la salud humana y m\u00e1s amigable con el medio ambiente es el objetivo de dos grupos de investigaci\u00f3n brasile\u00f1os: uno del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) y el otro del Instituto de Aeron\u00e1utica y Espacio (IAE), la rama de investigaci\u00f3n del Departamento de Ciencia y Tecnolog\u00eda Aeroespacial (DCTA) del Comando de la Aeron\u00e1utica. En el Inpe, cient\u00edficos del Laboratorio Asociado de Combusti\u00f3n y Propulsi\u00f3n (LCP), en el municipio de Cachoeira Paulista (S\u00e3o Paulo), desarrollaron un nuevo combustible espacial, tambi\u00e9n denominado propelente, que entre sus ingredientes contiene etanol y per\u00f3xido de hidr\u00f3geno, la popular agua oxigenada. Una singularidad de este combustible consiste en que no precisa una fuente de ignici\u00f3n, es decir, una chispa, para entrar en combusti\u00f3n y hacer funcionar al motor. En el IAE, en su sede de la localidad de S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos (S\u00e3o Paulo), la investigaci\u00f3n fue realizada en forma conjunta con el Centro Aeroespacial Alem\u00e1n (DLR, en su idioma de origen), y se enfoc\u00f3 en el desarrollo de un motor para veh\u00edculos lanzadores de sat\u00e9lites que funcione con etanol y ox\u00edgeno l\u00edquido.<\/p>\n<p>Los principales propelentes utilizados en cohetes y sat\u00e9lites son la hidracina, que es el combustible, y el tetr\u00f3xido de nitr\u00f3geno, la sustancia que provoca la reacci\u00f3n de ignici\u00f3n. Estas sustancias ofrecen buen desempe\u00f1o en propulsores, pero tienen sus desventajas. Adem\u00e1s de ser caras, la hidracina y sus derivados son cancer\u00edgenos, lo cual requiere extremar las precauciones para su manipuleo. En tanto, el tetr\u00f3xido de nitr\u00f3geno puede resultar fatal luego de algunos minutos de exposici\u00f3n, en caso de escapes o manejo indebido.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de un combustible espacial alternativo, menos nocivo para la salud y el ambiente, no es una exclusividad de las instituciones brasile\u00f1as. \u201cAgencias espaciales de varios pa\u00edses \u2013entre ellas la Nasa, de Estados Unidos\u2013 realizan investigaciones en ese sentido]\u201d, afirma el ingeniero Carlos Alberto Gurgel Veras, director de la Divisi\u00f3n de Sat\u00e9lites, Aplicaciones y Desarrollo de la Agencia Espacial Brasile\u00f1a (AEB). \u201cComo Brasil no domina el ciclo de producci\u00f3n de los propelentes tradicionales que se usan en los motores de los cohetes, el desarrollo de un combustible alternativo constituir\u00eda un avance significativo para el sector\u201d, apunta Gurgel. Disponer de un combustible de f\u00e1cil adquisici\u00f3n en el pa\u00eds, en gran medida renovable y de bajo costo, forma parte del paquete de desarrollo tecnol\u00f3gico por conquistar para la industria aeroespacial brasile\u00f1a. Hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os que el Inpe desarrolla sat\u00e9lites de peque\u00f1o porte para recabar datos ambientales y, mediante un convenio con China, para monitoreo remoto, destinados a captar im\u00e1genes de la superficie terrestre. Todos ellos fueron lanzados por cohetes extranjeros.<\/p>\n<div id=\"attachment_262295\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete02_Abre_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-262295 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete02_Abre_256.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"1554\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete02_Abre_256.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete02_Abre_256-250x389.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete02_Abre_256-700x1088.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete02_Abre_256-120x186.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">IAE<\/span><\/a> Maqueta del cohete L75 desarrollado en el IAE, que funciona con etanol y ox\u00edgeno l\u00edquido<span class=\"media-credits\">IAE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Brasil posee tecnolog\u00eda de motores de propulsi\u00f3n con combustibles s\u00f3lidos para peque\u00f1os cohetes que se utilizan en experimentos cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos. \u201cNuestro objetivo principal consiste en dominar las tecnolog\u00edas necesarias para el desarrollo de un motor de cohete impulsado por un propulsor l\u00edquido. Para el lanzamiento de sat\u00e9lites de gran porte es imprescindible el empleo de este tipo de propulsi\u00f3n\u201d, dice el ingeniero metal\u00fargico Daniel Soares de Almeida, gerente del proyecto en el IAE.<\/p>\n<p>La ingeniera qu\u00edmica Thais Maia Araujo, experta en combustibles de cohetes y docente de la carrera de ingenier\u00eda aeroespacial de la Universidad Federal del ABC (UFABC), campus de S\u00e3o Bernardo do Campo (S\u00e3o Paulo), considera importante que Brasil trabaje en la creaci\u00f3n de un propelente renovable para el sector. \u201cEl combustible en desarrollo en el Inpe, adem\u00e1s de ser m\u00e1s seguro y f\u00e1cil de manipular, es m\u00e1s barato que los impulsores tradicionales y posee el atractivo de la sostenibilidad. El etanol es un combustible renovable y ampliamente disponible en Brasil\u201d, comenta.<\/p>\n<p>El esfuerzo del Inpe por crear un propelente espacial a base de etanol comenz\u00f3 hace tres a\u00f1os. La investigaci\u00f3n, coordinada por el qu\u00edmico industrial Ricardo Vieira, jefe del LCP, cont\u00f3 con la participaci\u00f3n del doctorando Leandro Jos\u00e9 Maschio, de la Escuela de Ingenier\u00eda de Lorena, dependiente de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Si bien puede usarse en cohetes, el nuevo combustible se recomienda principalmente para sat\u00e9lites. \u201cNuestro propelente bien puede utilizarse en los denominados motores de apogeo, que se emplean para cambiar de \u00f3rbita a los sat\u00e9lites\u201d, explica Vieira. Luego de lanzarlos al espacio, es necesario posicionar a esos dispositivos en la \u00f3rbita correcta, y ese desplazamiento se efect\u00faa mediante propulsores existentes en el propio artefacto.<\/p>\n<div id=\"attachment_262296\" style=\"max-width: 1510px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete03_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-262296 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete03_256.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"574\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete03_256.jpg 1500w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete03_256-250x96.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete03_256-700x268.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete03_256-120x46.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">IAE<\/span><\/a> Banco de pruebas de motores en el IAE, en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos<span class=\"media-credits\">IAE<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Un agregado estrat\u00e9gico<\/strong><br \/>\nEl nuevo combustible, seg\u00fan Vieira, posee una eficiencia similar a la de los combustibles tradicionales. \u201cSu composici\u00f3n contiene alrededor de un 30% de etanol, un 60% de etanolamina [un compuesto org\u00e1nico que surge de la reacci\u00f3n entre el \u00f3xido de etileno y el amon\u00edaco] y un 10% de sales de cobre\u201d, comenta el jefe del LCP. \u201cEl agregado de etanol fue algo puramente estrat\u00e9gico, dado que Brasil es un gran productor de este alcohol combustible. Al cabo, durante el desarrollo, constatamos que el etanol elev\u00f3 el desempe\u00f1o del motor, redujo el tiempo de ignici\u00f3n de la mezcla y abarat\u00f3 el combustible\u201d.<\/p>\n<p>Para lograr que el motor funcione, la mezcla compuesta por etanol, etanolamina y sales de cobre reacciona con el per\u00f3xido de hidr\u00f3geno. \u201cEste \u00faltimo componente act\u00faa como oxidante al proveer ox\u00edgeno \u2013elemento inexistente en el espacio\u2013 para la reacci\u00f3n. El per\u00f3xido de hidr\u00f3geno se descompone cuando entra en contacto con el combustible. La reacci\u00f3n es catalizada por el cobre y genera calor \u2013alrededor de 900 \u00baC\u2013, lo que provoca la ignici\u00f3n del etanol de la etanolamina\u201d, explica Vieira. Como resultado de esa reacci\u00f3n se produce un gran volumen de gases, responsable de la propulsi\u00f3n deseada. La combusti\u00f3n espont\u00e1nea es aportada directamente por el contacto de los componentes qu\u00edmicos. La mezcla se controla por medio de un <em>software<\/em> y, de ser factible, con la intervenci\u00f3n de t\u00e9cnicos desde Tierra.<\/p>\n<blockquote><p>Se recomienda el combustible con etanol fundamentalmente para el posicionamiento de los sat\u00e9lites en \u00f3rbita<\/p><\/blockquote>\n<p>Otra de las ventajas est\u00e1 dada por su bajo costo. El Inpe importa hidracina por un monto de unos 700 reales el kilogramo (kg) y tetr\u00f3xido de nitr\u00f3geno a 1.300 reales el kilo. \u201cEl combustible a base de etanol y etanolamina tendr\u00eda un costo estimado cercano a unos 35 reales el kg y el per\u00f3xido de hidr\u00f3geno, 15 reales el kg. Como un sat\u00e9lite carga m\u00e1s de 100 kg de propelente, se economiza bastante en ese aspecto, si bien ese monto es relativamente peque\u00f1o en relaci\u00f3n con el costo final del artefacto\u201d, resalta Vieira. \u201cPero si tomamos en cuenta su aplicaci\u00f3n futura en etapas de cohetes lanzadores de sat\u00e9lites, esa econom\u00eda pasa a ser bastante significativa\u201d.<\/p>\n<p>Para demostrar que el propelente es viable y funciona, el Inpe proyect\u00f3 y teste\u00f3 en su laboratorio un propulsor que emplea el nuevo combustible en forma exitosa. De acuerdo con Vieira, el paso siguiente ser\u00eda fabricar un motor mayor y realizar ensayos en vac\u00edo, simulando las condiciones del espacio. Seg\u00fan el investigador, la AEB ha mostrado inter\u00e9s en financiar la fabricaci\u00f3n y los test de un motor que emplee combustible a base de etanol. \u201cSi determinamos correctamente el ciclo para la realizaci\u00f3n del proyecto y hallamos a los colaboradores adecuados, creo que el motor impulsado a etanol y etanolamina podr\u00eda estar listo en 10 a\u00f1os\u201d, afirma Gurgel.<\/p>\n<p>En el IAE, el equipo encargado del proyecto de un impulsor para cohetes propulsado a etanol dio un paso importante con la realizaci\u00f3n de pruebas exitosas. Los ensayos se llevaron a cabo al final del segundo semestre de 2016 en los laboratorios del Instituto de Propulsi\u00f3n Espacial del DLR, en Lampoldshausen, Alemania, que colabora con el IAE en el proyecto. El motor L75 emplea etanol de mejor calidad que el automovil\u00edstico y ox\u00edgeno l\u00edquido. Su nombre alude al combustible l\u00edquido (L) y al empuje que desarrolla (la fuerza que lo impulsa), cuyo valor se ubica en 75 kilonewton (kN), suficiente para levantar del suelo un cami\u00f3n de 7,5 toneladas.<\/p>\n<div id=\"attachment_262297\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete04_256.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-262297 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete04_256.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete04_256.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete04_256-250x115.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete04_256-700x322.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/066_Foguete04_256-120x55.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DLR<\/span><\/a> Pruebas del motor L75 efectuadas en 2016 en el Centro Espacial Alem\u00e1n, en colaboraci\u00f3n con investigadores brasile\u00f1os<span class=\"media-credits\">DLR<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Desempe\u00f1o doble<\/strong><br \/>\nEl proyecto del motor L75 comenz\u00f3 en el IAE en 2008 y cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde pas\u00f3 a contar con la colaboraci\u00f3n de t\u00e9cnicos y cient\u00edficos del DLR. En los ensayos efectuados este a\u00f1o en Alemania se probaron dos cabezales de inyecci\u00f3n de combustible conceptualmente distintos, desarrollados simult\u00e1neamente por investigadores del IAE y del DLR. El objetivo de las pruebas fue verificar los par\u00e1metros de desempe\u00f1o en la combusti\u00f3n y definir la mejor tecnolog\u00eda propulsora. Los dos cabezales difieren en la forma en que pulverizan el combustible dentro de la c\u00e1mara de combusti\u00f3n para mezclarse con el ox\u00edgeno.<\/p>\n<p>\u201cEn esta primera serie de ensayos, los principales objetivos se lograron\u201d, subray\u00f3 la ingeniera aeroespacial alemana Lysan Pf\u00fctzenreuter, gerente del proyecto en el DLR. \u201cSe realizaron exitosamente un total de 42 igniciones en un per\u00edodo de 20 d\u00edas. Pudimos analizar de cerca, entre otras cosas, el comportamiento y la estabilidad del sistema durante la ignici\u00f3n y el arranque en la c\u00e1mara impulsora\u201d. Las evaluaciones preliminares de los resultados revelaron que ambos cabezales tuvieron un desempe\u00f1o similar.<\/p>\n<blockquote><p>Al final de lla d\u00e9cada de 1960, se lanzaron cohetes del Instituto Max Planck desde el Centro de Lanzamiento de Barreira do Inferno<\/p><\/blockquote>\n<p>La cooperaci\u00f3n entre el IAE y el DLR se remonta al final de la d\u00e9cada de 1960, cuando el Centro de Lanzamiento de Barreira do Inferno (CLBI), en Rio Grande do Norte, se utiliz\u00f3 para lanzar cohetes relacionados con experimentos cient\u00edficos del Instituto Max Planck para F\u00edsica Extraterrestre. Alrededor del a\u00f1o 2000, la cooperaci\u00f3n se fortaleci\u00f3 mediante un acuerdo para el desarrollo conjunto de un cohete de sondeo de dos etapas, que ser\u00eda bautizado VSB-30 y que realiz\u00f3 su vuelo de evaluaci\u00f3n en 2004. M\u00e1s cerca en el tiempo, en 2012, los alemanes emplearon un cohete suborbital brasile\u00f1o, el VS-40M para llevar al espacio al experimento Shefex II (Sharp Edge Flight Experiment), cuyo objetivo fue el desarrollo de tecnolog\u00edas claves, tales como sistemas de protecci\u00f3n t\u00e9rmica para naves espaciales capacitadas para salir al espacio y retornar a la Tierra soportando las condiciones extremas del reingreso en la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el IAE, a\u00fan ser\u00e1n necesarios alrededor de 10 a\u00f1os para que el motor L75 realice su primer vuelo de calificaci\u00f3n, cuando todos los par\u00e1metros del propulsor se hayan testeado. El proyecto qued\u00f3 dividido en cuatro etapas (estudio de factibilidad, proyecto preliminar, proyecto espec\u00edfico y calificaci\u00f3n) y actualmente se est\u00e1 concluyendo la segunda fase. \u201cLa pr\u00f3xima consiste en la elaboraci\u00f3n del proyecto espec\u00edfico, algo que se llevar\u00e1 a cabo entre 2017 y 2021. Despu\u00e9s, durante en el per\u00edodo 2022-2026, el motor L75 entrar\u00e1 en fase de calificaci\u00f3n, y podr\u00e1 efectuar sus primeros vuelos luego de dicho per\u00edodo\u201d, dice Almeida.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Alternativas en el mundo<\/strong><br \/>\n<em>La Nasa y la ESA cuentan con proyectos de propelentes que pueden reemplazar con ventajas a la hidracina<\/em><\/p>\n<p>La agencia espacial estadounidense (Nasa) tambi\u00e9n tiene previsto testear este a\u00f1o un propelente alternativo a la hidracina, el combustible tradicional de los cohetes. Se trata de un l\u00edquido al que se lo denomin\u00f3 AF-M315E, a base de nitrato de amon\u00edaco, una sustancia m\u00e1s f\u00e1cil de obtener y cuya manipulaci\u00f3n es menos peligrosa que en el caso de la hidracina. El programa Green Propellant Infusion Mision (Misi\u00f3n de Desarrollo de un Propelente Verde), que la NASA inici\u00f3 en 2012, cuenta con la colaboraci\u00f3n del Laboratorio de Investigaciones de la Fuerza A\u00e9rea de Estados Unidos, donde se cre\u00f3 ese combustible, y de las empresas estadounidenses Aerojet Rocketdyne, que proyect\u00f3 el propulsor, y Ball Aerospace &amp; Technology, gestora del proyecto. Seg\u00fan esta \u00faltima compa\u00f1\u00eda, el nuevo propelente tiene un desempe\u00f1o casi un 50% superior al de los sistemas que utilizan la hidracina. Tanto es as\u00ed que un mismo tanque puede llevar un volumen mayor de AF-M315E ampliando, en teor\u00eda, la duraci\u00f3n de las misiones espaciales.<\/p>\n<p>Los estadounidenses consideran verde al nuevo propelente porque posee ventajas ambientales, tal como ser menos t\u00f3xico que la hidracina. Ese combustible se utilizar\u00e1 para maniobrar un sat\u00e9lite de peque\u00f1o porte en el espacio. Durante 13 meses, se efectuar\u00e1n alteraciones en la altitud y en la inclinaci\u00f3n orbital del artefacto para demostrar la viabilidad del sistema propulsor.<\/p>\n<p>La Agencia Espacial Europea (ESA) tambi\u00e9n tiene candidatos a combustibles verdes. Uno de los proyectos es el del monopropelente LMP-103S, desarrollado por la empresa sueca Ecaps, colaboradora de la ESA. El ingrediente principal es una sustancia a la que se conoce como dinitramida de amonio (ADN), que se obtiene por medio de procesos qu\u00edmicos cuyos residuos son menos nocivos para el ambiente cuando se los compara con los de otros propelentes espaciales. En su composici\u00f3n tambi\u00e9n figuran compuestos tales como metanol, amon\u00edaco y agua.<\/p>\n<p>El nuevo combustible, seg\u00fan informa Ecaps, es m\u00e1s estable, m\u00e1s eficiente y m\u00e1s seguro en su manipuleo que la hidracina. Con el mismo se pueden reutilizar componentes de los sistemas propulsores que emplean hidracina.<\/div>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2018\/05\/14\/propulsion-verde\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Publicado en junio de 2017<\/em><\/a><\/p>\n<p><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nEstudio de la ignici\u00f3n hiperg\u00f3lica del per\u00f3xido de hidr\u00f3geno con etanol catal\u00edticamente promovido (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/88189\/estudo-da-ignicao-hipergolica-do-peroxido-de-hidrogenio-com-etanol-cataliticamente-promovido\/?q=14\/23149-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 14\/23149-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Ricardo Vieira (Inpe); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 156.558,58<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Inpe y la Aeron\u00e1utica de Brasil desarrollan un motor y combustible sostenible para su uso en cohetes y sat\u00e9lites","protected":false},"author":23,"featured_media":262294,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[276,296,297],"coauthors":[116],"class_list":["post-262293","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tecnologia-es","tag-bioenergia-es","tag-energia-es","tag-ingenieria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/262293","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=262293"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/262293\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/262294"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=262293"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=262293"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=262293"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=262293"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}