{"id":264329,"date":"2018-10-16T16:59:02","date_gmt":"2018-10-16T19:59:02","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=264329"},"modified":"2024-06-05T15:52:40","modified_gmt":"2024-06-05T18:52:40","slug":"cultura-primate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cultura-primate\/","title":{"rendered":"Cultura primate"},"content":{"rendered":"<p>Levantando una piedra por encima de su cabeza, el joven Porthos golpea vigorosamente el suelo arenoso tratando de abrir un pozo. Su objetivo: una ara\u00f1a, que pronto logra desenterrar y restriega entre las manos para atontarla y acto seguido com\u00e9rsela. Prothos es un mono capuchino de la especie <em>Sapajus libidinosus<\/em>, que habita en el Parque Nacional Serra da Capivara, en el estado brasile\u00f1o de Piau\u00ed, objeto de estudio de cient\u00edficos del Instituto de Psicolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IP-USP). El bi\u00f3logo Tiago Fal\u00f3tico ha caracterizado el uso de herramientas entre los animales de esta especie (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2013\/02\/06\/ramificaciones-ancestrales\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 196<\/em><\/a>) y revel\u00f3, en un art\u00edculo publicado en julio en la revista <em>Scientific Reports<\/em>, que la actitud del joven macho presupone conocimiento, aprendizaje y transmisi\u00f3n de pr\u00e1cticas culturales \u2013o tradiciones, tal como algunos prefieren denominarlas cuando los sujetos no son humanos\u2013 dentro de grupos sociales. Esta investigaci\u00f3n se enmarca en un cuerpo te\u00f3rico que apunta a entrelazar biolog\u00eda, ciencias sociales y humanas y recientemente redund\u00f3 en la creaci\u00f3n de la Sociedad de Evoluci\u00f3n Cultural. Su asamblea inaugural acaba de llevarse a cabo en Alemania, del 13 al 15 de septiembre.<\/p>\n<p>Por el momento, el uso de piedras como herramientas para cavar s\u00f3lo fue documentado en esa poblaci\u00f3n. Especialmente cuando se trata de desenterrar ara\u00f1as, se requiere experiencia. El estudio, resultado de observaciones realizadas durante el doctorado de Fal\u00f3tico, concluido en 2011 bajo la supervisi\u00f3n del bi\u00f3logo Eduardo Ottoni, muestra que casi un 60% de los adultos y j\u00f3venes (como en el caso de Porthos) tiene \u00e9xito en esa tarea. Por otra parte, los monos j\u00f3venes (a semejanza de los ni\u00f1os humanos), s\u00f3lo lo logran en poco m\u00e1s del 30% de los casos. Eso sucede porque es preciso reconocer el revestimiento de seda que obtura la cueva del ar\u00e1cnido, se\u00f1al de que su ocupante se encuentra dentro. \u201cA veces, los novatos excavan en una madriguera que recientemente fue abierta por otro cong\u00e9nere\u201d, relata Fal\u00f3tico. Ciertos tub\u00e9rculos, que se asemejan a las papas, de la planta conocida en Brasil como <em>farinha-seca<\/em> (<em>Thiloa glaucocarpa<\/em>) tambi\u00e9n son desenterrados con mayor eficiencia por los adultos de la especie. En tanto, las ra\u00edces de laurel (<em>Ocotea<\/em>), otro de los alimentos de estos primates, pese a requerir el uso de piedras de mayor tama\u00f1o, no parecen presentar un reto especial para los aprendices. Los monos sapajus de ambos sexos se mostraron igualmente capaces de excavar munidos con piedras, con un porcentaje de \u00e9xito similar, aunque ellos parecen tener mayor inter\u00e9s en esa actividad: de las 1.702 observaciones efectuadas, el 77% involucraba a machos y tan s\u00f3lo un 23% a hembras.<\/p>\n<div id=\"attachment_264330\" style=\"max-width: 2406px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos_259.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-264333 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos_259.jpg\" alt=\"\" width=\"2396\" height=\"1007\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos_259.jpg 2396w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos_259-250x105.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos_259-700x294.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos_259-120x50.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2396px) 100vw, 2396px\" \/><\/a><p class=\"wp-caption-text\">En Serra da Capivara, ramitas que sirven para encontrar alimento (<em>a la izq<\/em>.); el uso de piedras para romper frutos resulta bastante com\u00fan entre los ejemplares de esta especie (<em>a la der.<\/em>)<span class=\"media-credits\">Tiago Fal\u00f3tico\/USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEsper\u00e1bamos detectar una correlaci\u00f3n entre el uso de herramientas y la escasez de alimentos, pero no fue eso lo que observamos\u201d, relata Fal\u00f3tico. Si los monos de Serra da Capivara encuentran algo comestible que requiera el uso de herramientas, recurren a ellas. Su modo de vida, en el cual se pasan la mitad del tiempo en el suelo rodeados de piedras y peque\u00f1as ramas, parece ser propicio para el desarrollo de habilidades. Pero no se trata s\u00f3lo de eso. Si bien no hay diferencia entre los sexos en cuanto a los h\u00e1bitos alimenticios, las hembras nunca utilizan ramitas, que sus compa\u00f1eros s\u00ed emplean para sacar lagartos de las hendijas y extraer insectos de troncos, por ejemplo. La diferencia tan s\u00f3lo radica en el inter\u00e9s, en apariencia. \u201cCuando un macho ve a otro utilizando una varilla, lo observa atentamente; si es el caso de una hembra, aunque est\u00e9 al lado del que est\u00e1 usando una herramienta, no se interesa y mira hacia otro lado\u201d.<\/p>\n<p>Los primates de la misma especie que habitan en la finca Boa Vista, en Gilbu\u00e9s, situada a unos 300 kil\u00f3metros (km) hacia el sudoeste, poseen tradiciones distintas en el uso de herramientas. All\u00ed, en un \u00e1rea con mayor influencia del Cerrado [sabana] que de la Caatinga [matorral xer\u00f3filo], las piedras son menos abundantes, pero necesarias (y utilizadas) para romper cocos. Ramitas hay por todas partes, pero no se utilizan. Esa disociaci\u00f3n cultural entre grupos de monos se estudi\u00f3 en un experimento elaborado por el psic\u00f3logo Raphael Moura Cardoso durante el desarrollo de su tesis doctoral, bajo la direcci\u00f3n de Eduardo Ottoni y posteriormente relatada en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Biology Letters<\/em> en 2016. Ellos dispusieron \u2013tanto en la estancia Boa Vista como en Serra da Capivara\u2013 cajas de acr\u00edlico repletas de melaza de ca\u00f1a de az\u00facar. El \u00fanico modo de extraer la golosina era mediante una abertura en la parte superior con un ancho apenas suficiente para introducir ramitas. \u201cEn Serra da Capivara, un macho inmediatamente golpe\u00f3 la caja con una piedra\u201d, recuerda Ottoni, quien precavido, hab\u00eda ideado ese artilugio \u201ca prueba de monos capuchinos\u201d. \u201cComo eso no surti\u00f3 ning\u00fan efecto, el mono larg\u00f3 la piedra, se rasc\u00f3 la cabeza y tom\u00f3 una ramita\u201d. \u00c9l bromea con el hecho de que ni siquiera tuvo que editar el video para mostrarlo en un congreso, ya que fue una acci\u00f3n continua e inmediata. Durante los cinco d\u00edas que dej\u00f3 expuesta la caja, 10 de los 14 machos emplearon varillas inmediatamente en su primer encuentro y tan s\u00f3lo los tres m\u00e1s j\u00f3venes no lo lograron. Los restantes tuvieron un 90% de \u00e9xito en esa labor. Las hembras no lo intentaron, al igual que los monos de la finca Boa Vista. All\u00ed, los investigadores incluso intentaron ayudarlos: luego de seis horas librados a esa tarea, los primates se topaban con una ramilla inserta en la ranura. Si bien la sacaban y lam\u00edan la melaza adherida al extremo, ninguno de ellos volvi\u00f3 a introducir la herramienta en la caja en el curso de los 13 d\u00edas que dur\u00f3 el experimento. Lo sorprendente fue que los monos de Boa Vista, eximios partidores de cocos, no intentaran romper la caja. \u201cYo lo esperaba de ellos, no de los otros\u201d, dice Ottoni.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Repleto-de-recursos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1300\" height=\"632\" class=\"alignnone size-full wp-image-264361\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Repleto-de-recursos.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Repleto-de-recursos.jpg 1300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Repleto-de-recursos-250x122.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Repleto-de-recursos-700x340.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Repleto-de-recursos-120x58.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Aprendizaje social<\/strong><br \/>\nLos resultados, sorprendentes, pueden apuntalar la importancia de la transmisi\u00f3n de las tradiciones entre los primates. La portada de la edici\u00f3n del 25 de julio de este a\u00f1o de la revista <em>PNAS<\/em> contiene justamente la foto de un mono capuchino de la finca Boa Vista comiendo una casta\u00f1a que logr\u00f3 romper con ayuda de una gran piedra redonda, visto de cerca por un ejemplar m\u00e1s joven. La imagen anuncia una antolog\u00eda especial sobre c\u00f3mo la cultura se conecta a la biolog\u00eda, de la cual forma parte un art\u00edculo del grupo liderado por las primat\u00f3logas Patr\u00edcia Izar, del IP-USP, Dorothy Fragaszy, de la Universidad de Georgia, en Estados Unidos, y Elisabetta Visalberghi, del Instituto de Ciencias y Tecnolog\u00edas Cognitivas, en Italia, sobre los monos de la finca Boa Vista, a los que estudian de manera sistem\u00e1tica desde 2006. Entre las observaciones reunidas a lo largo de ese tiempo, llama la atenci\u00f3n la tolerancia de los adultos en relaci\u00f3n con los j\u00f3venes aprendices que observan de cerca e incluso se comen pedazos de los cocos partidos. \u201cLos adultos compiten por los recursos y los j\u00f3venes pueden quedarse cerca\u201d, relata Patr\u00edcia Izar. Los an\u00e1lisis publicados en el art\u00edculo reciente revelan mucho m\u00e1s que esa proximidad: los partidores de cocos influyen en la actividad de los otros, especialmente en los j\u00f3venes, que tambi\u00e9n empiezan a manipular guijarros y cocos. Eso dura algunos minutos. \u201cLa tradici\u00f3n canaliza la actividad hacia el mismo tipo de acci\u00f3n importante para esta tradici\u00f3n\u201d, define.<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Evolucion-y-la-cultura.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1300\" height=\"686\" class=\"alignnone size-full wp-image-264357\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Evolucion-y-la-cultura.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Evolucion-y-la-cultura.jpg 1300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Evolucion-y-la-cultura-250x132.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Evolucion-y-la-cultura-700x369.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Evolucion-y-la-cultura-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Izar resalta que los monos nacen en ese contexto. \u201cMuchas veces vemos cr\u00edas sobre la espalda de las madres mientras ellas se dedican a esa tarea\u201d, relata. Con ese aprendizaje continuo, acaban convirti\u00e9ndose en expertos en esa tarea. Pero no basta con observar, y de ah\u00ed la importancia de que las cr\u00edas sean atra\u00eddas por la actividad de los adultos, principalmente de aqu\u00e9llos m\u00e1s eficaces. \u201cEl \u00e9xito pasa por la percepci\u00f3n de la tarea y las propiedades de la herramienta\u201d, precisa, describiendo un complejo cuerpo-herramienta donde constantemente se requiere ajustar fuerza, gestos y postura. Cuando rompen frutos de la palmera <em>tucum<\/em> [<em>Astrocaryum vulgare<\/em>], un coquito menos resistente, los monos adecuan la fuerza de los golpes luego de o\u00edr el sonido de la c\u00e1scara al romperse, revel\u00f3 el grupo en un art\u00edculo publicado el a\u00f1o pasado en la revista <em>Animal Behaviour<\/em>. Para cocos m\u00e1s dif\u00edciles, ellos elijen piedras que pueden llegar a ser m\u00e1s pesadas que su propio cuerpo. Y la selecci\u00f3n de la piedra es criteriosa, seg\u00fan mostr\u00f3 un experimento en el que Izar y su grupo aportaron piedras artificiales de diverso tama\u00f1o, peso y densidad. Las piedras grandes inmediatamente llamaban la atenci\u00f3n de los primates, pero si eran poco densas \u2013m\u00e1s livianas de lo que aparentaban\u2013 las abandonaban. \u201cEllos perciben que el peso es importante para partir frutos\u201d, dice Patr\u00edcia Izar.<\/p>\n<p>Esas sociedades primates alteran el ambiente. Los monos escogen piedras o troncos aplanados como base para romper cocos, y llevan hacia all\u00ed las escasas piedras grandes y duras que encuentran en su h\u00e1bitat. Esa conformaci\u00f3n resulta importante no s\u00f3lo por crear talleres de cascado, sino por canalizar la posibilidad de aprendizaje, ya que todos saben d\u00f3nde se realiza esa actividad y pueden observarla. \u201cNo tiene sentido pensar en una maduraci\u00f3n motriz independiente del contexto social, alimentario\u201d, dice la bi\u00f3loga Briseida Resende, tambi\u00e9n del IP-USP y coautora del art\u00edculo de la <em>PNAS<\/em>. El desarrollo individual depende de las experiencias de cada uno, de sus capacidades f\u00edsicas y del patrimonio cultural acumulado por el grupo, en el cual la creaci\u00f3n de una innovaci\u00f3n puede difundirse, perpetuarse y pasar a formar parte de la cultura preservada por generaciones. Resende sostiene que individuo y sociedad son indisociables, aunque hist\u00f3ricamente se los haya considerado entidades distintas.<\/p>\n<div id=\"attachment_264338\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos03_259.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-264341 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos03_259.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"667\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos03_259.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos03_259-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos03_259-700x467.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos03_259-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><p class=\"wp-caption-text\">Tolerancia: macho adulto de la finca Boa Vista come una casta\u00f1a partida mientras un joven lo observa de cerca<span class=\"media-credits\">Luca Antonio Marino  <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Una teor\u00eda revisada<\/strong><br \/>\nLa confluencia de la evoluci\u00f3n cultural y la biol\u00f3gica es, justamente, el foco de la s\u00edntesis extendida, ahora cimentada a partir de la fundaci\u00f3n, en 2016, de la Sociedad de Evoluci\u00f3n Cultural, siendo su primer presidente el zo\u00f3logo Peter Richerson, de la Universidad de California en Davis, cuyo grupo otorga preeminencia a la estad\u00edstica. Este enfoque conjunto ampl\u00eda el panorama evolutivo, puesto que la transmisi\u00f3n de ideas o innovaciones no ocurre exclusivamente entre padres e hijos y puede aportar ventajas selectivas favoreciendo las capacidades cognitivas y sociales relevantes. Tambi\u00e9n considera que la cultura podr\u00eda influir sobre aspectos f\u00edsicos, tales como la conformaci\u00f3n y el tama\u00f1o del cerebro, o en el desarrollo de habilidades que a su vez, consolidan el comportamiento. Los genes y la cultura, dos v\u00edas de transmisi\u00f3n de la informaci\u00f3n, se interrelacionan por lo tanto en una v\u00eda de doble mano.<\/p>\n<p>La oportunidad de observar el surgimiento y difusi\u00f3n de comportamientos es rara, y por eso, los abordajes experimentales que provocan innovaciones configuran un importante agregado a los comportamientos diversos de los monos capuchinos de Piau\u00ed. Herramientas estad\u00edsticas recientes podr\u00edan colaborar para una profundizaci\u00f3n de dicha comprensi\u00f3n, como es el caso del An\u00e1lisis de Difusi\u00f3n Basado en Redes (<em>Network-Based Diffusion Analysis<\/em>) que el grupo de Ottoni est\u00e1 empezando a utilizar. \u201cEl programa elabora una red social aleatoria y la compara con la realidad\u201d, explica el investigador, quien confiere mayor solidez a los an\u00e1lisis insert\u00e1ndoles caracter\u00edsticas medidas entre los sujetos en cuesti\u00f3n. En el mes de agosto de 2016, en el marco del congreso de la Sociedad de Primatolog\u00eda Internacional, celebrado en Chicago, Ottoni present\u00f3 los resultados del experimento realizado por la bi\u00f3loga Camila Coelho durante su doctorado, que \u00e9l dirigiera, en el marco de una pasant\u00eda en la Universidad de Durham, en el Reino Unido, para aprender el m\u00e9todo. Los resultados indican que, en el caso de los sapajus, el aprendizaje social contempla la difusi\u00f3n de informaci\u00f3n en la especie.<\/p>\n<div id=\"attachment_264342\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos04_259.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-264345 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos04_259.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"750\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos04_259.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos04_259-250x188.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos04_259-700x525.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/052_Macacos04_259-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><p class=\"wp-caption-text\">J\u00f3venes aprendices intentan sacar provecho de una excavaci\u00f3n efectuada por una hembra<span class=\"media-credits\">Tiago Fal\u00f3tico\/USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Hasta hace medio siglo, el uso de herramientas se consideraba una prerrogativa humana. Al estudiar a los chimpanc\u00e9s de Tanzania, la inglesa Jane Goodall derrumb\u00f3 esa exclusividad y, en cierto modo, propici\u00f3 una redefinici\u00f3n de las fronteras entre humanos y animales. Se ha descubierto mucho desde entonces, pero hablar de cultura animal a\u00fan encierra cierto malestar. Aunque tal vez no por mucho tiempo m\u00e1s.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Con las hormonas al mando<br \/>\n<\/strong>Entre los mam\u00edferos, el cuidado de las cr\u00edas est\u00e1 ligado a la hormona oxitocina. El grupo que lidera Maria C\u00e1tira Bortolini, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, describi\u00f3 hace pocos a\u00f1os las variaciones en la mol\u00e9cula de oxitocina en aquellas especies de primates en las cuales se observan buenos padres (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 228<\/em>). Ensayos farmacol\u00f3gicos efectuados en el laboratorio del bioqu\u00edmico Claudio Costa-Neto, de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto de la USP, dilucidaron ahora el recorrido de la oxitocina en el interior de las c\u00e9lulas y verificaron que los receptores de las formas alteradas se encuentran m\u00e1s expuestos en las membranas de las c\u00e9lulas, de manera tal que el sistema no se desensibiliza. \u201cEs como si el mono recibiese constantemente la indicaci\u00f3n \u2018tengo que cuidar a las cr\u00edas\u2019\u201d, explica C\u00e1tira Bortolini. Esto resulta crucial para la supervivencia de los tit\u00edes, entre los cuales es com\u00fan que tengan cr\u00edas gemelas, por ejemplo.<\/p>\n<p>Este resultado figura en un art\u00edculo publicado en agosto en la revista <em>PNAS<\/em>, que tambi\u00e9n describe el resultado de la aplicaci\u00f3n de esas oxitocinas en ratas por medio de inhalaciones, en un experimento llevado a cabo en colaboraci\u00f3n con el fisi\u00f3logo Aldo Lucion, de la UFRGS. Las hembras lactantes, atiborradas de oxitocina, poco alteraron su comportamiento. Pero los machos tratados con la hormona alteraron radicalmente su h\u00e1bito de ignorar a las cr\u00edas y corrieron a husmearlos, una reacci\u00f3n que fue tres veces m\u00e1s r\u00e1pida con la oxitocina de tit\u00ed.<\/p>\n<p>Los c\u00e9bidos, una familia de primates platirrinos que incluye a los monos capuchinos (sapajus), tambi\u00e9n disponen de un tipo de oxitocina que incrementa la propensi\u00f3n a la paternidad activa. Los grupos de C\u00e1tira Bortolini y Ottoni iniciaron recientemente una colaboraci\u00f3n para el estudio de las caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas en machos m\u00e1s y menos protectores. \u201cYa hemos logrado extraer material gen\u00e9tico de muestras de excrementos y estamos seleccionando los genes proclives a ser rastreados\u201d, relata la investigadora, fascinada con la tolerancia de los machos y las habilidades cognitivas de los primates del estado de Piau\u00ed. \u201cLa capacidad de innovar, por un lado, y la de sentarse a observar, por otro, son necesarias para el desarrollo y la transmisi\u00f3n de rasgos culturales adaptativos y ciertamente existe un patr\u00f3n gen\u00e9tico subyacente\u201d.<\/div>\n<p><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Uso de herramientas por monos capuchinos (<em>Sapajus libidinosus<\/em>) salvajes: Ecolog\u00eda, aprendizaje social y tradiciones comportamentales (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/85865\/uso-de-ferramentas-por-macacos-prego-sapajus-libidinosus-selvagens-ecologia-aprendizagem-socialm\/?q=14\/04818-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 14\/ 04818-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Eduardo Benedicto Ottoni (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 609.276,69<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Variabilidad del comportamiento social entre monos capuchinos (g\u00e9nero <em>Cebus<\/em>): An\u00e1lisis comparativo entre poblaciones para el estudio de correspondencias fisiol\u00f3gicas (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/26342\/variabilidade-de-comportamento-social-de-macacos-prego-genero-cebus-analise-comparativa-entre-pop\/?q=08\/55684-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 08\/55684-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Patr\u00edcia Izar (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 186.187,33<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Desarrollo de nuevos ligandos\/ drogas con acci\u00f3n agon\u00edstica selectiva (<em>biased agonism<\/em>) para receptores de los sistemas renina-angiotensina y calicre\u00ednas-cininas: Nuevas propiedades y nuevas aplicaciones biotecnol\u00f3gicas (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/82061\/desenvolvimento-de-novos-ligantesdrogas-com-acao-agonistica-seletiva-biased-agonism-para-recept\/?q=12\/20148-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 12\/20148-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Claudio Miguel da Costa Neto (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 3.169.674,21<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>FAL\u00d3TICO, T.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41598-017-06541-0https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41598-017-06541-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Digging up food: excavation stone tool use by wild capuchin monkeys<\/a>.\u00a0<strong>Scientific Reports<\/strong>. v. 7, n. 1, 6278. 24 jul. 2017.<br \/>\nCARDOSO, R. M. y OTTONI, E. B.\u00a0<a href=\"http:\/\/rsbl.royalsocietypublishing.org\/content\/12\/11\/20160604\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The effects of tradition on problem solving by two wild populations of bearded capuchin monkeys in a probing task.<\/a><strong>\u00a0Biology Letters<\/strong>. v. 12, n. 11, 20160604. nov. 2016.<br \/>\nFRAGASZY, D. M.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/content\/114\/30\/7798.short\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Synchronized practice helps bearded capuchin monkeys learn to extend attention while learning a tradition<\/a>.\u00a0<strong>PNAS<\/strong>. v. 114, n. 30, p. 7798-805. 25 jul. 2017.<br \/>\nMANGALAM, M., Izar,\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0003347216000142\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Task-specific temporal organization of percussive movements in wild bearded capuchin monkeys<\/a>.\u00a0<strong>Animal Behaviour<\/strong>. v. 114, p. 129\u2013137. abr. 2016.<br \/>\nPARREIRAS-E-SILVA, L. T.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/content\/114\/34\/9044\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Functional new world monkey oxytocin forms elicit na altered signaling profile and promotes parental care in rats<\/a>.\u00a0<strong>PNAS.\u00a0<\/strong>v. 114, n. 34, p. 9044-49. 22 ago. 2017.<br \/>\nVISALBERGHI, E.\u00a0<em>et al.\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0960982208016242\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Selection of effective stone tools by wild bearded capuchin monkeys (<em>Cebus libidinosus<\/em>)<\/a>.\u00a0<strong>Current Biology<\/strong>, v. 19, n. 3, p. 213-17. 10 feb. 2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La transmisi\u00f3n de las pr\u00e1cticas de uso de herramientas entre los monos capuchinos ayuda a repensar el rol de las tradiciones en la evoluci\u00f3n","protected":false},"author":3,"featured_media":264350,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,4986,300],"coauthors":[1601],"class_list":["post-264329","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-etologia-fr","tag-evolucion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/264329","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=264329"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/264329\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":518690,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/264329\/revisions\/518690"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/264350"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=264329"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=264329"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=264329"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=264329"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}