{"id":264600,"date":"2018-10-16T17:45:08","date_gmt":"2018-10-16T20:45:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=264600"},"modified":"2018-10-16T17:47:29","modified_gmt":"2018-10-16T20:47:29","slug":"la-desaparicion-de-la-megafauna-de-lagoa-santa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-desaparicion-de-la-megafauna-de-lagoa-santa\/","title":{"rendered":"La desaparici\u00f3n de la megafauna de Lagoa Santa"},"content":{"rendered":"<p>La extinci\u00f3n de la denominada megafauna en Am\u00e9rica del Sur, hace alrededor de 11 mil a\u00f1os es tema de interminables debates. Hay dos factores a los que usualmente se los se\u00f1ala como posibles causas de la desaparici\u00f3n de perezosos terrestres gigantes, mastodontes, gliptodontes (ancestros de los tat\u00fas actuales) y otros animales que pod\u00edan llegar a pesar toneladas: cambios clim\u00e1ticos, que habr\u00edan hecho inviable su adaptaci\u00f3n a un ambiente natural mutando, y la llegada del hombre moderno a su h\u00e1bitat. Un estudio publicado el 18 de agosto en la revista cient\u00edfica <em>Quaternary Research<\/em> emplea una metodolog\u00eda alternativa para abordar este tema en Lagoa Santa, un municipio del estado de Minas Gerais, donde hay sitios arqueol\u00f3gicos prehist\u00f3ricos que dan cuenta de la presencia humana y de la megafauna.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo brasile\u00f1o Marco F. Raczka, quien realiza una pasant\u00eda posdoctoral en el Instituto de Tecnolog\u00eda de Florida (Florida Tech), en Estados Unidos, analiz\u00f3 la presencia de vestigios f\u00f3siles de hongos pertenecientes al g\u00e9nero <em>Sporormiella<\/em>, que funciona como marcador de la existencia de grandes herb\u00edvoros en un \u00e1rea determinada. Aunque tambi\u00e9n figuraban carn\u00edvoros en la c\u00faspide de la cadena tr\u00f3fica, como el tigre dientes de sable, la megafauna estaba integrada b\u00e1sicamente por herb\u00edvoros. \u201cNuestros estudios indican que la poblaci\u00f3n de grandes herb\u00edvoros ya ven\u00eda disminuyendo en Lagoa Santa antes de la llegada del hombre\u201d, explica Raczka. \u201cPero su presencia en la regi\u00f3n habr\u00eda colaborado para acelerar el proceso de extinci\u00f3n\u201d. El art\u00edculo tambi\u00e9n est\u00e1 firmado por el ge\u00f3logo Paulo Eduardo de Oliveira, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), y por el paleoec\u00f3logo Mark Bush, del Florida Tech.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo recogi\u00f3 vestigios de polen, carb\u00f3n y del hongo antes mencionado en dos espejos de agua de la regi\u00f3n minera, la laguna Olhos d\u2019Agua y el lago Mares, que se formaron hace alrededor de 23 mil a\u00f1os. El hongo se reproduce en el tracto intestinal de los herb\u00edvoros que lo eliminan a trav\u00e9s de sus heces. Como las riberas lacustres son un sitio elegido con frecuencia por los animales para dejar sus deyecciones, estos cuerpos de agua son \u00e1reas de concentraci\u00f3n del hongo cuando hay (o hab\u00eda) herb\u00edvoros en sus proximidades. Seg\u00fan surge de los an\u00e1lisis, la cantidad de ese hongo en ambos lagos comenz\u00f3 a disminuir hace alrededor de 18 mil a\u00f1os, antes del arribo del hombre a Lagoa Santa, llegando a su nivel m\u00e1s bajo hace unos 12 mil u 11 mil a\u00f1os, cuando el <em>Homo sapiens<\/em> ya se hab\u00eda asentado en el lugar. La declinaci\u00f3n de la megafauna habr\u00eda comenzado durante un per\u00edodo m\u00e1s fr\u00edo y h\u00famedo, y su final, habr\u00eda coincidido con una etapa de aumento de la temperatura. \u201cEl estudio no se propone brindar una respuesta definitiva al respecto de la extinci\u00f3n de la megafauna\u201d, sopesa Raczka. \u201cTan s\u00f3lo estamos aplicando un nuevo m\u00e9todo de an\u00e1lisis al estudio de ese tema\u201d. El hongo <em>Sporormiella<\/em> ha sido utilizado en estudios similares en Australia, Estados Unidos y Per\u00fa.<\/p>\n<p>Para el bioantrop\u00f3logo Walter Neves, de la USP, que estudia la regi\u00f3n de Lagoa Santa, suponer que los cambios clim\u00e1ticos o la caza hayan conducido a la desaparici\u00f3n de la megafauna es algo que no tiene sentido. \u201cNo adhiero a la hip\u00f3tesis ambiental porque antes de su extinci\u00f3n esos animales resistieron a varias oscilaciones clim\u00e1ticas igualmente severas durante los \u00faltimos 3 millones de a\u00f1os. Tampoco se encontr\u00f3 ni un huesito de megafauna en los sitios arqueol\u00f3gicos de Brasil, y mucho menos en Lagoa Santa, que sostenga la idea de que hubo una caza excesiva\u201d, comenta Neves. \u201cNadie sabe por qu\u00e9 desapareci\u00f3 la megafauna\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio indica que los cambios clim\u00e1ticos y la presencia humana podr\u00edan haber conducido a la extinci\u00f3n de los grandes herb\u00edvoros","protected":false},"author":13,"featured_media":264601,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[293,324],"coauthors":[101],"class_list":["post-264600","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-ecologia-es","tag-paleontologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/264600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=264600"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/264600\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":264609,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/264600\/revisions\/264609"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/264601"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=264600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=264600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=264600"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=264600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}