{"id":279988,"date":"2019-03-20T15:00:11","date_gmt":"2019-03-20T18:00:11","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=279988"},"modified":"2019-06-27T16:25:02","modified_gmt":"2019-06-27T19:25:02","slug":"de-regreso-al-laboratorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/de-regreso-al-laboratorio\/","title":{"rendered":"De regreso al laboratorio"},"content":{"rendered":"<p>Durante un cierto tiempo se pens\u00f3 que las c\u00e9lulas madre adultas extra\u00eddas del interior de los huesos o de la capa de tejido adiposo que se encuentra debajo de la piel resolver\u00edan un antiguo problema cardiol\u00f3gico. Capaces de multiplicarse y generar c\u00e9lulas de algunos otros tejidos, le proveer\u00edan al coraz\u00f3n nuevas c\u00e9lulas card\u00edacas. Experimentos practicados en animales y en seres humanos durante la d\u00e9cada pasada suger\u00edan que bastar\u00eda con implantarlas en la cantidad y en el sitio adecuado para ponerle fin a una limitaci\u00f3n natural de aquel \u00f3rgano, que late 86.400 veces por d\u00eda y no repone las c\u00e9lulas muertas en el curso de la vida. Como toda c\u00e9lula madura y especializada en la ejecuci\u00f3n de una funci\u00f3n \u2013la de las card\u00edacas consiste en contraerse y relajarse en forma c\u00edclica\u2013, estas c\u00e9lulas tienen una capacidad limitada de dividirse, lo cual impide la reparaci\u00f3n del \u00f3rgano ante eventos de muerte celular masiva, como es el caso del infarto.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda se sabe que las c\u00e9lulas madre adultas son vers\u00e1tiles, pero no m\u00e1gicas. Por s\u00ed solas, no son capaces de restaurar el coraz\u00f3n, aunque liberan compuestos que pueden evitar la muerte de las c\u00e9lulas card\u00edacas y estimular la formaci\u00f3n de vasos sangu\u00edneos. Luego de una etapa de excesivo optimismo, los expertos que trabajan en importantes centros de investigaci\u00f3n y tratamiento en cardiolog\u00eda de todo el mundo tuvieron que volver a sus bancos de laboratorio para efectuar m\u00e1s test \u2013con c\u00e9lulas, roedores y animales mayores\u2013, al tiempo que siguieron evaluando el uso de esas c\u00e9lulas en personas con problemas card\u00edacos. De este repliegue necesario y estrat\u00e9gico puede que surjan nuevos usos para las c\u00e9lulas madre adultas, que se encuentran en algunos tejidos del cuerpo, aunque son menos vers\u00e1tiles que aqu\u00e9llas que se extraen de embriones, las c\u00e9lulas madre embrionarias, las cuales s\u00ed son capaces de generar c\u00e9lulas de cualquier tejido. En lugar de lograr que los corazones debilitados funcionen como nuevos, las c\u00e9lulas madre adultas tal vez puedan servir para optimizar el desempe\u00f1o de terapias y medicamentos disponibles. Las esperanzas actuales de reparaci\u00f3n del tejido card\u00edaco recaen sobre c\u00e9lulas m\u00e1s adaptables, como aqu\u00e9llas que se obtienen a partir de c\u00e9lulas madre pluripotentes inducidas.<\/p>\n<p>\u201cNuestro enfoque actual sobre las c\u00e9lulas madre adultas es diferente, dada su limitada plasticidad [la capacidad para generar c\u00e9lulas de diversos tejidos], pero a\u00fan tienen potencial como para modificar el entorno de donde se las injerta\u201d, dice el bi\u00f3logo Rafael Dariolli, miembro de un equipo en el Instituto del Coraz\u00f3n (InCor) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) quien estudia la utilidad de las c\u00e9lulas madre para el tratamiento de afecciones card\u00edacas. El grupo est\u00e1 coordinado por el m\u00e9dico e investigador Jos\u00e9 Eduardo Krieger, autor de un ensayo cl\u00ednico del Ministerio de Salud de Brasil que eval\u00faa la capacidad de las c\u00e9lulas madre adultas para mejorar la irrigaci\u00f3n del m\u00fasculo card\u00edaco en pacientes con isquemia cr\u00f3nica (la reducci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo hacia el coraz\u00f3n). En simult\u00e1neo a los ensayos con seres humanos, Krieger y su equipo retomaron varias veces los experimentos en laboratorio para entender c\u00f3mo se comportan esas c\u00e9lulas. En un estudio reciente con cerdos que public\u00f3 la revista <em>PLOS ONE<\/em>, Dariolli, Krieger y otros colaboradores revelaron que las c\u00e9lulas madre extra\u00eddas del tejido adiposo aumentaron la formaci\u00f3n de vasos y la irrigaci\u00f3n del tejido card\u00edaco, adem\u00e1s de reducir la cicatriz causada por el infarto, permiti\u00e9ndole al coraz\u00f3n contraerse mejor.<\/p>\n<p>\u201cLa ciencia tiene su propia din\u00e1mica, que muchas veces genera incertidumbre\u201d, analiza la soci\u00f3loga Maria Concei\u00e7\u00e3o da Costa, docente de la Universidad de Campinas (Unicamp), quien estudia c\u00f3mo los gobiernos, los cient\u00edficos, las agencias de fomento y la poblaci\u00f3n en general influyen sobre la agenda cient\u00edfica de un pa\u00eds y est\u00e1 empezando a comparar la regulaci\u00f3n de investigaciones y terapias con c\u00e9lulas madre en Brasil y en la India. \u201cA veces se requiere mayor tiempo para comprender si ciertas t\u00e9cnicas funcionan y c\u00f3mo lo hacen\u201d. Krieger coincide: \u201cSi una tecnolog\u00eda no ha madurado como para transformarse en un tratamiento, es necesario dar marcha atr\u00e1s\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>Estudios iniciales suger\u00edan que las c\u00e9lulas madre adultas pod\u00edan regenerar el tejido card\u00edaco<\/p><\/blockquote>\n<p>Si al d\u00eda de hoy a\u00fan no se sabe muy bien c\u00f3mo funcionan esas c\u00e9lulas, \u00bfno habr\u00eda sido precipitado testearlas en seres humanos al comienzo de los a\u00f1os 2000? \u201cNo creo que los ensayos cl\u00ednicos hayan arrancado demasiado pronto\u201d, sostuvo la investigadora Enca Martin Rendon, del Instituto de C\u00e9lulas Madre de Oxford, uno de los centros ligados a la Universidad de Oxford, en Inglaterra, en declaraciones a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. \u201cYa dispon\u00edamos de un exhaustivo conocimiento sobre las c\u00e9lulas madre de la m\u00e9dula \u00f3sea, usadas desde hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os en trasplantes de m\u00e9dula para el tratamiento de algunos casos de leucemia\u201d.<\/p>\n<p>No fue solamente la experiencia previa de los trasplantes de m\u00e9dula lo que posibilit\u00f3 una transici\u00f3n r\u00e1pida, en tan s\u00f3lo dos a\u00f1os, de los test con animales a los ensayos cl\u00ednicos con seres humanos para comprobar la eficacia de las c\u00e9lulas madre en la reparaci\u00f3n card\u00edaca. Con el viraje de milenio surgieron estudios que propon\u00edan propiedades hasta entonces inimaginables para las c\u00e9lulas madre adultas. \u201cA partir de 1999 proliferaron las publicaciones de alto impacto indicando que esas c\u00e9lulas tendr\u00edan una plasticidad comparable a la de las c\u00e9lulas madre embrionarias\u201d, recuerda el fisi\u00f3logo Antonio Carlos Campos de Carvalho, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). Junto al bi\u00f3logo croata Raduan Borojevic, su colega docente en la UFRJ, \u00e9l hab\u00eda llevado a cabo experimentos que suger\u00edan que las c\u00e9lulas madre adultas injertadas en el coraz\u00f3n de ratas con insuficiencia card\u00edaca mejoraban la capacidad de contracci\u00f3n del \u00f3rgano. Ese trabajo sirvi\u00f3 como base para uno de los primeros ensayos cl\u00ednicos con ese tipo de c\u00e9lulas en Brasil, concluido en 2003, y poco despu\u00e9s, como coordinador de ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n en el Instituto Nacional de Cardiolog\u00eda, en R\u00edo, Campos de Carvalho comand\u00f3 uno de los mayores ensayos cl\u00ednicos con c\u00e9lulas madre para tratamientos card\u00edacos que se hayan realizado en el mundo.<\/p>\n<p>El estudio que caus\u00f3 mayor impacto y promovi\u00f3 las investigaciones con c\u00e9lulas madre en cardiolog\u00eda, el \u00e1rea de la salud en que los estudios con esas c\u00e9lulas registraron mayor avance, fue publicado el 5 de abril de 2001 en la revista <em>Nature<\/em>. En un art\u00edculo de cuatro p\u00e1ginas, el grupo del m\u00e9dico italoestadounidense Piero Anversa, por entonces un investigador eminente en el \u00e1rea de enfermedades cardiovasculares en el New York Medical College, en Estados Unidos, present\u00f3 los resultados que dejaron a una parte de los investigadores de reparaci\u00f3n card\u00edaca asombrados y a otra parte recelosos. Los experimentos apuntaban que las c\u00e9lulas madre adultas (de la m\u00e9dula \u00f3sea) inyectadas en el coraz\u00f3n de ratones hab\u00edan dado origen, adem\u00e1s de a vasos sangu\u00edneos, a c\u00e9lulas card\u00edacas que recompusieron el 70% del \u00e1rea da\u00f1ada por infarto. Pero lo m\u00e1s importante fue que las nuevas c\u00e9lulas parec\u00edan capaces de contraer y mejorar el bombeo card\u00edaco. \u201cEra todo lo que dese\u00e1bamos o\u00edr\u201d, comenta Krieger. \u201cEn ese entonces, cre\u00edmos que los problemas de reparaci\u00f3n card\u00edaca estaban resueltos\u201d.<\/p>\n<p>Pero hab\u00eda m\u00e1s. Al a\u00f1o siguiente Anversa y su equipo relataron en el <em>New England Journal of Medicine<\/em> que, en los corazones trasplantados, hasta un 10% de las c\u00e9lulas card\u00edacas provendr\u00eda del propio receptor, sugiriendo que el \u00f3rgano podr\u00eda regenerarse a partir de c\u00e9lulas madre del sistema circulatorio. En 2003, en la revista <em>Cell<\/em>, el grupo inform\u00f3 que finalmente hab\u00eda identificado c\u00e9lulas madre espec\u00edficas del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Un poco antes hab\u00edan surgido indicios de que era seguro inocular esas c\u00e9lulas en el coraz\u00f3n humano. En septiembre de 2001, el cirujano Kimikazu Hamano y otros investigadores de la Universidad Yamaguchi en Jap\u00f3n, informaron en el peri\u00f3dico <em>Japanese Circulation Journal<\/em> los resultados de un ensayo cl\u00ednico de seguridad, realizado a los efectos de verificar si el tratamiento no provoca da\u00f1os en la salud. Luego de efectuar pruebas en perros, inocularon c\u00e9lulas madre de la m\u00e9dula \u00f3sea en el coraz\u00f3n de cinco pacientes sometidos a una cirug\u00eda de revascularizaci\u00f3n card\u00edaca. Un a\u00f1o despu\u00e9s, no se hab\u00edan registrado s\u00edntomas de efectos indeseables, y la circulaci\u00f3n local hab\u00eda mejorado en tres de ellos. En octubre del a\u00f1o siguiente, el grupo del cardi\u00f3logo Bodo Strauer, de la Universidad de Dusseldorf, en Alemania, present\u00f3 en la revista <em>Circulation<\/em> datos que indicaban una mayor reducci\u00f3n en el \u00e1rea de infarto card\u00edaco en 10 pacientes tratados con medicamentos y c\u00e9lulas madre\u00a0 que en otro grupo de 10 personas que s\u00f3lo fueron medicadas.<\/p>\n<p>Brasil no se qued\u00f3 atr\u00e1s. El cardi\u00f3logo Hans Dohmann y su equipo en el Hospital Pr\u00f3-Card\u00edaco, en R\u00edo de Janeiro, con la colaboraci\u00f3n de Emerson Perin, cardi\u00f3logo brasile\u00f1o del Texas Heart Institute, ya hab\u00edan implantado c\u00e9lulas madre en el coraz\u00f3n de 14 pacientes con insuficiencia card\u00edaca cr\u00f3nica en un estudio con 21 participantes (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2003\/06\/01\/corazon-restaurado\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 88<\/em><\/a>). De los 14 tratados con esas c\u00e9lulas, 12 sobrevivieron y presentaron aumento en la irrigaci\u00f3n y en la capacidad de contracci\u00f3n del \u00f3rgano, seg\u00fan datos publicados en 2003 en la <em>Circulation<\/em>. No se registr\u00f3 una mejora significativa en los siete individuos del grupo de control.<\/p>\n<p>M\u00e1s o menos por la misma \u00e9poca, empezaron a surgir cuestionamientos. Intrigados con los hallazgos de Anversa, varios grupos intentaron replicar sus experimentos sin \u00e9xito. Charles Murry, de la Universidad de Washington, y Loren Field, de la Universidad de Indiana, publicaron en 2004 un art\u00edculo en la revista <em>Nature<\/em> afirmando que, contrariamente a lo que Anversa hab\u00eda observado, las c\u00e9lulas madre de la m\u00e9dula \u00f3sea no se transformaban en c\u00e9lulas card\u00edacas y el escepticismo al respecto de los trabajos de Anversa recrudeci\u00f3 en los a\u00f1os posteriores llevando a la Universidad Harvard, a donde \u00e9l se traslad\u00f3 m\u00e1s tarde, a abrir una investigaci\u00f3n sobre algunos estudios, a pedir la retractaci\u00f3n de un art\u00edculo de 2012 y a poner un manto de sospecha sobre otro de 2011. Y sus hallazgos m\u00e1s antiguos no se reprodujeron, perdiendo credibilidad. \u201cEl conocimiento sobre esa \u00e1rea se comport\u00f3 como un p\u00e9ndulo\u201d, relata Campos De Carvalho, de la UFRJ. \u201cEn un principio se crey\u00f3 que las c\u00e9lulas madre adultas podr\u00edan originar cualquier cosa y a\u00f1os despu\u00e9s, las m\u00e1s importantes revistas cient\u00edficas publicaron art\u00edculos se\u00f1alando que nada de eso ocurr\u00eda\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_280003\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018_CelulaTronco01_260.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-280003 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018_CelulaTronco01_260.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"846\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018_CelulaTronco01_260.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018_CelulaTronco01_260-250x176.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018_CelulaTronco01_260-700x494.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018_CelulaTronco01_260-120x85.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Rafael Dariolli\/InCor-USP<\/span><\/a> Un conjunto de c\u00e9lulas madre del tejido adiposo cultivadas en el laboratorio del InCor para su implante en el coraz\u00f3n de cerdos infartados<span class=\"media-credits\">Rafael Dariolli\/InCor-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Todav\u00eda era poco para revisar lo que parec\u00eda ir bien. Los ensayos en curso generalmente eran peque\u00f1os (en fase I) y se destinaban a verificar la seguridad del tratamiento. Casi siempre mostraban resultados alentadores, como el que llev\u00f3 a cabo Dohmann en Brasil. Por entonces, estaban comenzando los estudios de fase II, con mayor cantidad de integrantes y una metodolog\u00eda m\u00e1s rigurosa, comparando el trasplante de c\u00e9lulas madre con el de un compuesto inocuo (placebo) y seleccionando aleatoriamente lo que se le suministrar\u00eda a cada paciente.<\/p>\n<p>A medida que se fueron conociendo los resultados de los ensayos fase II, la magia inicial de las c\u00e9lulas madre adultas comenz\u00f3 a desvanecerse. El estudio POSEIDON, efectuado con 37 pacientes en Estados Unidos, el BOOST-2, con 153 pacientes en Alemania y Noruega, y el TECAM Trial, que involucr\u00f3 a 120 pacientes en Espa\u00f1a, indicaron un beneficio m\u00e1s modesto que lo que se hab\u00eda observado con anterioridad.<\/p>\n<p>En Brasil, los datos publicados sobre uno de los mayores ensayos cl\u00ednicos con miras a evaluar la eficacia de las c\u00e9lulas madre adultas en la reparaci\u00f3n card\u00edaca tampoco fueron alentadores. El estudio aleatorio multic\u00e9ntrico de terapia celular en cardiopat\u00edas (Miheart), lanzado en 2004 por el Ministerio de Salud, cost\u00f3 13 millones de reales y su objetivo era el tratamiento de 1.200 pacientes v\u00edctimas de infarto, isquemia cr\u00f3nica, cardiomiopat\u00eda dilatada y cardiomiopat\u00eda causada por mal de Chagas con c\u00e9lulas madre de la m\u00e9dula \u00f3sea.<\/p>\n<p>Ya se concluyeron dos sus cuatro articulaciones y los resultados fueron publicados sin mayor repercusi\u00f3n. Uno de ellos evalu\u00f3 el injerto de c\u00e9lulas madre en las arterias que irrigan el coraz\u00f3n para mejorar la funci\u00f3n card\u00edaca en 183 pacientes con Chagas. Otro estudi\u00f3 el efecto de esas c\u00e9lulas en 160 individuos afectados por cardiomiopat\u00eda dilatada, un agrandamiento del coraz\u00f3n que dificulta el bombeo de la sangre. En ambos casos, la mejor\u00eda provocada por las c\u00e9lulas result\u00f3 similar a la que presentaron aqu\u00e9llos que fueron tratados con placebo. Los datos de la tercera vertiente del estudio (infarto) se remitieron para su publicaci\u00f3n y tampoco revelaron avances; los del cuarto caso (isquemia cr\u00f3nica) a\u00fan se est\u00e1n analizando. De acuerdo a lo que se conoce hasta ahora, no habr\u00eda raz\u00f3n que justifique el uso de esas c\u00e9lulas para el tratamiento de los problemas evaluados en el Miheart. Al menos, no para el nivel de gravedad, generalmente elevado, de los casos incluidos en el estudio.<\/p>\n<p>Los estudios de metaan\u00e1lisis, que recurren a herramientas estad\u00edsticas para agrupar ensayos cl\u00ednicos similares y elevar el n\u00famero de casos en la b\u00fasqueda de efectos m\u00e1s sutiles, tampoco han sido concluyentes por ahora. Una de las razones de ello reside en que hay diferencias en la concepci\u00f3n de los ensayos, por lo cual se dificulta el an\u00e1lisis de los datos en conjunto, dado que la estrategia de trasplante de c\u00e9lulas madre puede variar (en las arterias o en el m\u00fasculo card\u00edaco) y el desenlace ulterior que se mide tambi\u00e9n puede cambiar (por ejemplo, aumento en la capacidad de bombeo o disminuci\u00f3n de la mortalidad). En un comentario publicado en junio de este a\u00f1o en el peri\u00f3dico cient\u00edfico <em>British Medical Journal<\/em>, Enca Martin Rendon y su grupo, luego de analizar 38 ensayos cl\u00ednicos, sostienen que es preciso aguardar por los resultados de trabajos con m\u00e1s pacientes antes de poder recomendar o no el uso de c\u00e9lulas madre adultas en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica.<\/p>\n<p>Uno de los estudios que se esperan es el ensayo cl\u00ednico europeo BAMI, que se propone testear c\u00e9lulas madre de la m\u00e9dula \u00f3sea en 3 mil v\u00edctimas de infarto. \u201cSi el BAMI no revela beneficios, no habr\u00e1 nada m\u00e1s que discutir\u201d, dice Campos de Carvalho. \u201cSer\u00e1 necesario concentrarse en otros tipos de c\u00e9lulas\u201d. A pesar de su visi\u00f3n cr\u00edtica, el investigador no se dio por vencido. Retom\u00f3 las pruebas con animales y, junto a la parasit\u00f3loga Maria Terezinha Bahia, de la Universidad Federal de Ouro Preto (Ufop), intenta utilizar c\u00e9lulas madre del tejido adiposo, m\u00e1s homog\u00e9neas que las de la m\u00e9dula \u00f3sea, para el tratamiento de canes con Chagas.<\/p>\n<div id=\"attachment_279995\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018_CelulaTronco03_260.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-279995 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018_CelulaTronco03_260.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"899\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018_CelulaTronco03_260.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018_CelulaTronco03_260-250x187.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018_CelulaTronco03_260-700x524.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018_CelulaTronco03_260-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Rafael Dariolli y Chrystian J. Alves<\/span><\/a> En verde, c\u00e9lulas similares a las del coraz\u00f3n, obtenidas a partir de c\u00e9lulas pluripotentes<span class=\"media-credits\">Rafael Dariolli y Chrystian J. Alves<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el InCor, Krieger conserva su optimismo. Para \u00e9l, el experimento con los cerdos y la revisi\u00f3n del rol de las c\u00e9lulas madre adultas abren nuevas perspectivas de uso, especialmente, para las extra\u00eddas del tejido graso. Junto a Dariolli, atribuyen la mejor\u00eda del coraz\u00f3n\u00a0 de los animales a la capacidad de esas c\u00e9lulas para tornar menos hostil al ambiente de la lesi\u00f3n. Ellas liberan al menos 30 compuestos. Algunos estimulan la formaci\u00f3n de vasos sangu\u00edneos; otros pueden controlar la inflamaci\u00f3n y evitar una degradaci\u00f3n mayor del tejido privado de sangre. \u201cEstas c\u00e9lulas no reparan el coraz\u00f3n, pero tal vez incrementen la eficacia de los tratamientos cl\u00ednicos y quir\u00fargicos existentes\u201d, dice Krieger. E incluso sospecha que las mismas podr\u00edan beneficiar a los pacientes con da\u00f1os card\u00edacos menos graves que los tratados en los primeros ensayos cl\u00ednicos. Enca Rendon, de Oxford, tambi\u00e9n avizora potencial en esas c\u00e9lulas \u2013y en c\u00e9lulas inmaduras del coraz\u00f3n (progenitores card\u00edacos)\u2013 para mitigar la insuficiencia card\u00edaca, que hoy en d\u00eda se resuelve con el trasplante del \u00f3rgano.<\/p>\n<p>En el exterior ya se han puesto en marcha test con c\u00e9lulas madre, en apariencia, m\u00e1s vers\u00e1tiles. El cardi\u00f3logo Eduardo Marb\u00e1n y su equipo en el Instituto del Coraz\u00f3n Cedars-Sinai, en California, han trasplantado en el coraz\u00f3n de animales y humanos c\u00e9lulas obtenidas de progenitores card\u00edacos cultivadas posteriormente en laboratorio. Un ensayo de seguridad, con 17 pacientes v\u00edctimas de infarto, apunt\u00f3 que el procedimiento era seguro y habr\u00eda reducido la cicatriz del coraz\u00f3n, seg\u00fan un art\u00edculo publicado en 2014 en <em>Journal of American College of Cardiology<\/em>.<\/p>\n<p>En la Universidad de Osaka, en Jap\u00f3n, el cardi\u00f3logo Yoshiki Sawa y sus colaboradores implantaron en el coraz\u00f3n de cerdos c\u00e9lulas card\u00edacas (cardiomiocitos) humanas obtenidas de c\u00e9lulas madre pluripotentes inducidas (iPS), c\u00e9lulas adultas reprogramadas para comportarse como c\u00e9lulas madre. Los an\u00e1lisis iniciales presentados en agosto de este a\u00f1o en la revista <em>Scientific Reports<\/em> indican que las c\u00e9lulas se incorporaron al \u00f3rgano y mejoraron su capacidad de bombeo de sangre. Pero los resultados no siempre son alentadores. En el marco del Simposio de Medicina Cardiovascular Regenerativa, llevado a cabo en el mes de septiembre en Estados Unidos, Michael Laflamme, del Instituto de Investigaci\u00f3n del Hospital General de Toronto, en Canad\u00e1, relat\u00f3 sus experimentos con cardiomiocitos humanos obtenidos de c\u00e9lulas iPS. Cuando se los implant\u00f3 en el coraz\u00f3n de cerdos, se integraron a la regi\u00f3n del infarto, pero no hubo beneficios y, de los siete animales tratados, dos murieron como consecuencia de alteraciones de los latidos card\u00edacos (arritmia). \u201cAhora se intenta comprender qu\u00e9 es lo que causa esa arritmia\u201d, relata Campos de Carvalho, quien sigui\u00f3 de cerca el experimento.<\/p>\n<p>\u201cEn la ciencia m\u00e9dica, se observan m\u00e1s controversias que certezas\u201d, comenta Rafaela Zorzanelli, profesora de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj), quien, junto a colaboradores, describi\u00f3 la evoluci\u00f3n de las investigaciones con c\u00e9lulas madre en Brasil en un art\u00edculo publicado en octubre de 2016 en la revista <em>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancias, Sa\u00fade \u2013 Manguinhos<\/em>. \u201cHoy en d\u00eda, acaso haya menos expectativas grandilocuentes acerca del uso de c\u00e9lulas madre. No creo que esto sea un retroceso, sino una perspectiva m\u00e1s realista de lo que puede esperarse de este tipo de biotecnolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018-023_CAPA-celulas-tronco_260_info.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"680\" class=\"alignnone size-full wp-image-285681\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018-023_CAPA-celulas-tronco_260_info.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018-023_CAPA-celulas-tronco_260_info.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018-023_CAPA-celulas-tronco_260_info-250x149.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018-023_CAPA-celulas-tronco_260_info-700x418.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/018-023_CAPA-celulas-tronco_260_info-120x72.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p><p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nGen\u00f3mica cardiovascular: Mecanismos y nuevas terapias \u2013 CVGen mech2ther (n\u00ba <a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/83847\/genomica-cardiovascular-mechanismos-novas-terapias-cvgen-mech2ther\/?q=13\/17368-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">13\/17368-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Jos\u00e9 Eduardo Krieger (InCor-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 6.902.193,63<\/p><br \/>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nDARIOLLI, R. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0176412\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Allogeneic pASC transplantation in humanized pigs attenuates cardiac remodeling post-myocardial infarction<\/a>. <strong>PLOS ONE<\/strong>. 27 abr. 2017.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Testeada en seres humanos desde los a\u00f1os 2000, la terapia con c\u00e9lulas madre para problemas card\u00edacos no ofrece resultados concluyentes y eso conduce a nuevas pruebas in vitro y con animales","protected":false},"author":16,"featured_media":279999,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[280,306,316],"coauthors":[105],"class_list":["post-279988","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-bioquimica-es","tag-genetica-es","tag-medicina-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/279988","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=279988"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/279988\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":291064,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/279988\/revisions\/291064"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/279999"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=279988"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=279988"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=279988"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=279988"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}