{"id":280151,"date":"2019-05-02T15:08:21","date_gmt":"2019-05-02T18:08:21","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=280151"},"modified":"2019-05-02T15:08:21","modified_gmt":"2019-05-02T18:08:21","slug":"gusanos-nada-insignificantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/gusanos-nada-insignificantes\/","title":{"rendered":"Gusanos nada insignificantes"},"content":{"rendered":"<p>Marcas muy disimuladas, semejantes a filamentos incrustados en rocas extra\u00eddas de canteras en la regi\u00f3n de Corumb\u00e1, en el estado de Mato Grosso do Sul, durante a\u00f1os pasaron desapercibidos. \u201cNi siquiera repar\u00e1bamos en ellas\u201d, recuerda la paleont\u00f3loga Juliana Leme, del Instituto de Geociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IGc-USP). La investigadora empez\u00f3 a trabajar con ese material en 2010, mientras estudiaba los f\u00f3siles de los primeros seres vivos con esqueleto del planeta (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2012\/09\/28\/una-vida-protegida-por-armaduras\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 199<\/em><\/a>). Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os qued\u00f3 claro que ah\u00ed hay un tesoro a\u00fan m\u00e1s valioso: las hebras en cuesti\u00f3n son vestigios dejados por seres m\u00e1s complejos de lo que se esperaba para el per\u00edodo comprendido entre 541 y 555 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, en el cual se pensaba que solamente exist\u00edan organismos bastante m\u00e1s sencillos.<\/p>\n<p>Esos filamentos son, de acuerdo con un art\u00edculo publicado en la edici\u00f3n de septiembre de la revista <em>Nature Ecology &amp; Evolution<\/em>, t\u00faneles dejados por unos helmintos diminutos a los que se conoce como nematodos. Para aquella etapa de la evoluci\u00f3n de la vida, caracterizada por organismos blandos que habitaban en la superficie, result\u00f3 sorprendente hallar indicios de gusanos que se desplazaban mediante contracciones musculares y excavaban el sedimento, aunque tan s\u00f3lo llegaran a algunos pocos mil\u00edmetros (mm) de profundidad. Se trata del registro m\u00e1s antiguo de f\u00f3siles de animales a los que se conoce como meiofauna, seres que miden como m\u00e1ximo 1 mm y que habitan en los sedimentos del lecho marino o en cursos de agua dulce.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n de Corumb\u00e1, que hoy en d\u00eda forma parte del Pantanal, en ese entonces era mar. Las rocas de esta regi\u00f3n ya eran muy buscadas por los paleont\u00f3logos debido a su contenido de vestigios de la fauna conocida como biota de Ediacara, cuyo surgimiento se produjo entre 580 y 560 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, tal como en el caso de los g\u00e9neros <em>Corumbella <\/em>\u00a0y <em>Cloudina<\/em>. Por eso, cuando el palobi\u00f3logo brit\u00e1nico Martin Brasier, de la Universidad de Oxford (Reino Unido), arrib\u00f3 a la USP en 2012 como profesor visitante, fue a visitar esa zona y lo llev\u00f3 a su por entonces alumno de maestr\u00eda, Luke Parry. Ellos tampoco detectaron esos sutiles trazados en las muestras de roca que se llevaron para profundizar sus estudios.<\/p>\n<p>Al regresar a Inglaterra, Parry examin\u00f3 las muestras empleando la t\u00e9cnica de microtomograf\u00eda tridimensional por rayos X y entonces repar\u00f3 en los t\u00faneles que llegan a introducirse 7 mm bajo la superficie, atravesando capas de sedimentos. Aparte de eso, las marcas hechas por los antiguos moradores de los t\u00faneles indican el tipo de desplazamiento que ten\u00edan, dejando espacios ligeramente ensanchados, como si fueran brotes. Se trata, seg\u00fan los investigadores, de huellas de contracciones musculares, una marca distintiva de aquellos organismos clasificados como bilaterales, que ya ostentaban cierta complejidad morfol\u00f3gica. Los t\u00faneles est\u00e1n rellenados con pirita, un material diferente a la capa de sedimentos externa, algo que indica que all\u00ed hab\u00eda moco org\u00e1nico.<\/p>\n<p>Era un hallazgo sorprendente en las rocas de la Formaci\u00f3n Guaicurus, que data de los comienzos del C\u00e1mbrico. En esa \u00e9poca, hace 541 millones de a\u00f1os, comenz\u00f3 la gran diversificaci\u00f3n que se conoce como Explosi\u00f3n de la Vida en el C\u00e1mbrico, cuando surgieron buena parte de los filos que dieron origen a la biodiversidad actual. Su mentor, Brasier, falleci\u00f3 en un accidente en 2014, pero Parry sigui\u00f3 adelante con el trabajo y este a\u00f1o concluy\u00f3 el doctorado. \u00c9l es el primer autor del art\u00edculo que se public\u00f3 ahora.<\/p>\n<p>En 2016, con la colaboraci\u00f3n del paleobi\u00f3logo Alex Liu, de la Universidad de Cambridge, Parry y los investigadores brasile\u00f1os hallaron vestigios de los mismos organismos en muestras extra\u00eddas de otra capa m\u00e1s antigua, en la Formaci\u00f3n Tamengo. Este hallazgo fue todav\u00eda m\u00e1s sorprendente, ya que los f\u00f3siles que contiene son m\u00e1s antiguos y, lo que es a\u00fan mejor, pueden datarse gracias a la presencia de cenizas volc\u00e1nicas recolectadas por el ge\u00f3logo Paulo Boggiani, del IGc. Esta dataci\u00f3n, que se considera confiable, tambi\u00e9n se hizo en Inglaterra y atestigua la existencia de esos organismos antes del C\u00e1mbrico. A\u00fan no se encontraron capas de cenizas volc\u00e1nicas en la Formaci\u00f3n Guaicurus, algo que torna m\u00e1s complicada la dataci\u00f3n de los f\u00f3siles hallados en ella.<\/p>\n<p><strong>Volver al pasado<\/strong><br \/>\nComo no se puede hablar de una comprobaci\u00f3n cient\u00edfica, especialmente cuando se trata de acontecimientos tan antiguos, los cient\u00edficos son cautelosos. \u201cSi nuestras estimaciones fueran ciertas, eso significa que ya exist\u00edan organismos complejos antes de la Explosi\u00f3n de la Vida en el C\u00e1mbrico\u201d, insin\u00faa Leme, de la USP. Esa fauna ya habr\u00eda modificado el ambiente al perforar el sedimento llevando ox\u00edgeno a las capas internas, posiblemente tornando al medio m\u00e1s hospitalario para su colonizaci\u00f3n por otras formas de vida. Eso es lo que el bi\u00f3logo Cleber Diniz se propone estudiar m\u00e1s a fondo durante su doctorado en curso, bajo la tutela de Leme. \u201cYo estaba estudiando <em>Corumbella<\/em>, pero descubr\u00ed que hab\u00eda algo mucho m\u00e1s desconocido para explorar\u201d, relata. Ya lleva hecha una recopilaci\u00f3n minuciosa, capa por capa, en las canteras de la regi\u00f3n, y ya sabe d\u00f3nde se encuentran los vestigios de nematodos.<\/p>\n<p>En los pr\u00f3ximos a\u00f1os, un grupo integrado por alrededor de 15 docentes brasile\u00f1os y extranjeros, con sus estudiantes, desmenuzar\u00e1n esos hallazgos en el marco de un proyecto de investigaci\u00f3n que estar\u00e1 coordinado por el ge\u00f3logo Ricardo Trindade, del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la USP. Por ahora, Leme festeja que hoy en d\u00eda Brasil figura en el mapa de los estudios del Prec\u00e1mbrico. Literalmente: al comienzo de la colaboraci\u00f3n entre el grupo de la USP y sus colegas del Reino Unido, Mato Grosso do Sul no era considerado importante para la comprensi\u00f3n de esa etapa geol\u00f3gica.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nEl Sistema Tierra y la evoluci\u00f3n de la vida durante el Neoproterozoico (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/93926\/o-sistema-terra-e-a-evolucao-da-vida-durante-o-neoproterozoico\/?q=16\/06114-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 16\/06114-6<\/a>). <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Ricardo Ivan Ferreira da Trindade (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 4.305.689,93<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nPARRY, L. A. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41559-017-0301-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ichnological evidence for meiofaunal bilaterians from the terminal Ediacaran and earliest Cambrian of Brazil<\/a>. <strong>Nature Ecology &amp; Evolution<\/strong>. n. 1, p. 1455-64. 11 sept. 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"T\u00faneles fosilizados sugieren que los organismos complejos surgieron antes de la explosi\u00f3n de diversidad del per\u00edodo C\u00e1mbrico","protected":false},"author":3,"featured_media":280162,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,324,335],"coauthors":[1601],"class_list":["post-280151","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-paleontologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/280151","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=280151"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/280151\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":280172,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/280151\/revisions\/280172"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/280162"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=280151"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=280151"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=280151"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=280151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}