{"id":283549,"date":"2019-04-24T13:39:41","date_gmt":"2019-04-24T16:39:41","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=283549"},"modified":"2019-04-29T17:20:52","modified_gmt":"2019-04-29T20:20:52","slug":"los-monos-dan-la-alarma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-monos-dan-la-alarma\/","title":{"rendered":"Los monos dan la alarma"},"content":{"rendered":"<p>Durante las tres \u00faltimas semanas de diciembre de 2017, el ec\u00f3logo M\u00e1rcio Port Carvalho, investigador del Instituto Forestal de S\u00e3o Paulo, recogi\u00f3, en compa\u00f1\u00eda de otros bi\u00f3logos y equipos de la Guardia Civil Metropolitana y de la Polic\u00eda Ambiental, 65 ejemplares de caray\u00e1 colorado austral o mono aullador marr\u00f3n austral (<em>Alouatta guariba clamitans<\/em>) muertos por el virus de la fiebre amarilla en el Huerto Forestal, un parque estadual situado en la zona norte de la capital paulista, paulista, en Brasil. \u201cPr\u00e1cticamente murieron todos los monos aulladores del Huerto. Conoc\u00edamos a los 17 grupos que habitaban all\u00ed\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Para los seres humanos, el virus de la fiebre amarilla puede resultar letal, aunque se lo puede contrarrestar mediante la vacunaci\u00f3n. En el caso de los monos, para los cuales no existen vacunas, el resultado viene siendo catastr\u00f3fico. Los organismos de salud p\u00fablica registraron la muerte de m\u00e1s de 2.000 animales \u2013fundamentalmente caray\u00e1s\u2013 durante el brote de 2008 y 2009 en Rio Grande do Sul, pero el efecto del virus habr\u00eda sido m\u00e1s amplio. Tanto bi\u00f3logos como epidemi\u00f3logos estiman que la cifra registrada de primates salvajes muertos a causa de la fiebre amarilla en \u00e1reas urbanas corresponde tan s\u00f3lo al 10% del total del exterminio provocado por la enfermedad. El 90% restante muere en lo profundo de las selvas, se descomponen y desaparecen sin ser detectados. Se estima que en 2017 habr\u00edan muerto 1.300 monos en el estado de Espirito Santo y 5.000 en el estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<div id=\"attachment_283554\" style=\"max-width: 1510px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_02-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-283554 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_02-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"1146\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_02-1.jpg 1500w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_02-1-250x191.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_02-1-700x535.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_02-1-120x92.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Veterinarias de la Municipalidad de S\u00e3o Paulo comienzan la necropsia de un caray\u00e1 para extraer muestras de \u00f3rganos e identificar la causa de su muerte<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las muertes de los monos demarcan las zonas de mayor riesgo de transmisi\u00f3n del virus de la fiebre amarilla y sirven para orientar las campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n (<em>l\u00e9ase en el recuadro de la pagina 7<\/em>). \u201cSin los monos quedamos desprotegidos en cuanto a detectar la llegada y los desplazamientos del virus\u201d, advierte el bi\u00f3logo J\u00falio C\u00e9sar Bicca Marques, docente de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Rio Grande do Sul (PUC-RS). \u201cAntes de arrancar con el monitoreo de las muertes de los monos, el mapeo de la fiebre amarilla depend\u00eda solamente de la gente que se enfermaba y fallec\u00eda\u201d, dice el bi\u00f3logo Renato Pereira de Souza, director t\u00e9cnico del n\u00facleo de enfermedades de transmisi\u00f3n viral del Instituto Adolfo Lutz, de S\u00e3o Paulo. \u201cS\u00f3lo se registraban los casos graves, pues los pacientes con s\u00edntomas m\u00e1s leves no acud\u00edan a tratarse en los hospitales\u201d. En 1999, el Ministerio de Salud de Brasil les propuso a los organismos sanitarios realizar un seguimiento de las muertes de los monos como estrategia tendiente a detectar las nuevas \u00e1reas de transmisi\u00f3n del virus y planificar las medidas de prevenci\u00f3n para los habitantes de las ciudades, fundamentalmente en las zonas aleda\u00f1as a la selva.<\/p>\n<p>La fiebre amarilla silvestre es causada por un virus transmitido a los monos por los mosquitos de los g\u00e9neros <em>Haemagogus<\/em> y <em>Sabethes<\/em>, luego de alimentarse con la sangre de monos infectados. Los insectos transmiten el virus a otros monos y, eventualmente, a los seres humanos que entran a la selva. Los monos no les transmiten el virus en forma directa a los humanos. \u201cEnfermedades tales como la fiebre amarilla pueden causar la extinci\u00f3n total de algunas especies de primates y deben constituir una advertencia para nosotros, pues esta clase de amenaza se suma a otras, tales como la desaparici\u00f3n del h\u00e1bitat y la caza\u201d, dice la bi\u00f3loga Laurence Culot, docente de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de la localidad de Rio Claro. \u201cLos primates son v\u00edctimas por partida doble: de la enfermedad, a la cual algunas especies son muy sensibles, y de la persecuci\u00f3n humana: err\u00f3neamente se considera a los primates como causantes de la enfermedad y se los mata, en la creencia de que as\u00ed se resolver\u00e1 el problema\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_283562\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_05-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-283562 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_05-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"668\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_05-1.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_05-1-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_05-1-700x468.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_05-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Una investigadora del Adolfo Lutz prepara una muestra del h\u00edgado de un animal sometido a necropsia para detectar el virus de la fiebre amarilla<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los primates del g\u00e9nero <em>Alouatta<\/em> (monos aulladores o caray\u00e1s) son m\u00e1s sensibles al virus y mueren con mayor facilidad que los del g\u00e9nero <em>Sapajus<\/em> (monos capuchinos robustos). Ambos grupos habitan en la Amazonia y en el Bosque Atl\u00e1ntico. Los <em>Callithrix<\/em> (tit\u00edes), exclusivos del Bosque Atl\u00e1ntico, tambi\u00e9n se mostraron resistentes. Como el virus circula en \u00e1reas selv\u00e1ticas, los animales siguen muriendo a causa de la enfermedad, aunque un porcentaje cercano al 20% del total de la poblaci\u00f3n sobrevive y genera anticuerpos contra el virus. El \u00e1rea de recomendaci\u00f3n de vacunaci\u00f3n permanente para habitantes y turistas, que antes estaba limitada a la Amazonia, ahora se ha expandido y abarca casi la totalidad de Brasil.<\/p>\n<p>El brote anterior de fiebre amarilla empez\u00f3 en diciembre de 2007 y termin\u00f3 en abril de 2008, con 40 casos confirmados en humanos y 21 muertos. En S\u00e3o Paulo se diagnosticaron 26 casos, de los cuales 11 fallecieron a causa de la enfermedad. En cuanto al brote actual, al cual se lo considera el mayor de los \u00faltimos 14 a\u00f1os, se diagnosticaron 779 pacientes con fiebre amarilla y se registraron 262 muertes en todo el pa\u00eds entre diciembre de 2016 y agosto de 2017, seg\u00fan se consigna en un bolet\u00edn de diciembre de 2017 de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. El bolet\u00edn del 26 de diciembre de 2017 de la Secretar\u00eda de Salud del Estado de S\u00e3o Paulo (SES-SP) inform\u00f3 acerca de 53 casos de personas infectadas por el virus en el estado, de las cuales 16 murieron desde el comienzo del a\u00f1o pasado. Hasta el 9 de enero de 2018 se registraron otros cuatro \u00f3bitos en el Gran S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<div id=\"attachment_283558\" style=\"max-width: 710px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_04-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-283558 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_04-1.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_04-1.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_04-1-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/018_Macaco_263_04-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Muestras conservadas a -70 \u00baC<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>A la espera del virus<\/strong><br \/>\nEl virus que ocasion\u00f3 el brote actual habr\u00eda surgido en la Amazonia en 2014, y por de los corredores de la selva habr\u00eda atravesado la regi\u00f3n centro-oeste de Brasil, ingresando a los estados de Minas Gerais y S\u00e3o Paulo y siguiendo en direcci\u00f3n hacia Esp\u00edrito Santo, de acuerdo con un estudio reciente de la Superintendencia de Control de Endemias (Sucen) y del Instituto Adolfo Lutz. En S\u00e3o Paulo, el brote actual emergi\u00f3 en abril de 2016 en la regi\u00f3n de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto y luego se difundi\u00f3 por Campinas, generando la expectativa de un inmediato arribo a la capital (<em>v\u00e9ase el mapa na p\u00e1gina 7<\/em>).<\/p>\n<p>La bi\u00f3loga Juliana Summa, directora del Departamento de Fauna Silvestre de la Municipalidad de S\u00e3o Paulo, se\u00f1al\u00f3 que a partir del primer domingo de diciembre comenzaron a llegar al Centro de Manejo y Conservaci\u00f3n de Animales Silvestres (CeMaCAS), instalado en el Parque Anhanguera, en la zona norte de la ciudad, de cinco a seis monos muertos por d\u00eda, el triple de lo habitual, en forma coincidente con la intensificaci\u00f3n de las lluvias de verano y la consiguiente proliferaci\u00f3n de mosquitos.<\/p>\n<blockquote><p>Los 22 caray\u00e1s mantenidos en el Parque Anhanguera pueden resultar estrat\u00e9gicos cuando llegue la hora de repoblar los montes<\/p><\/blockquote>\n<p>\u201cAhora la fiebre amarilla est\u00e1 entrando con fuerza en la zona norte de la ciudad. Antes tan s\u00f3lo era un aviso de su llegada inminente\u201d, coment\u00f3 la investigadora al comienzo de la tarde del 11 de diciembre. Aquel d\u00eda ya hab\u00edan arribado cinco aulladores y un tit\u00ed muertos; para el final de la semana siguiente, otros 12. \u201cSab\u00edamos que el virus iba a llegar a la capital, pero no logramos preverlo en su totalidad\u201d, dice Summa. \u201cAl comienzo no sab\u00edamos qu\u00e9 hacer con las cr\u00edas que llegaban vivas, con sus madres muertas, que en pocos d\u00edas tambi\u00e9n desarrollaban la enfermedad y mor\u00edan\u201d. Los pocos animales que llegan vivos quedan en cuarentena y, si no se han muerto al cabo de una semana, se los traslada al refugio del CeMaCAS.<\/p>\n<p>Investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), de la alcald\u00eda y de la Sucen hab\u00edan detectado en 2015 a los mosquitos de las especies <em>Haemagogus leucocelaenus <\/em>y <em>Sabethes metanonymphe<\/em>, las principales especies transmisoras del virus de la fiebre amarilla, en el Parque Anhanguera y en Serra da Cantareira. \u201cLos mosquitos se alimentan de la sangre de los monos que viven en las copas de los \u00e1rboles, descendiendo a la superficie solamente cuando les falta alimento o los empuja el viento, picando al azar a otros animales o incluso a la gente\u201d, explica el bi\u00f3logo Mauro Marrelli, docente de la Facultad de Salud P\u00fablica de la USP.<\/p>\n<p>La muerte de tit\u00edes y monos capuchinos robustos en el interior del estado, as\u00ed como la de aulladores en los municipios cercanos a la capital paulista, intensific\u00f3 el trabajo conjunto de expertos de institutos de investigaci\u00f3n, equipos de las secretar\u00edas de salud y medio ambiente estaduales y municipales, la Guardia Forestal y la Guardia Civil Metropolitana. En junio de 2017, la Coordinaci\u00f3n de Vigilancia Sanitaria, por medio de un comunicado, defini\u00f3 las incumbencias y los procedimientos de los equipos de la Secretar\u00eda de Salud del municipio. Al final de julio, la m\u00e9dica Helena Leiko Sato, directora de inmunizaci\u00f3n de la SES-SP, ofreci\u00f3 una charla para los empleados de organismos p\u00fablicos y de empresas que trabajan en el Huerto Forestal, contiguo a otra \u00e1rea de monte que es Serra de Cantareira, la mayor selva urbana del pa\u00eds, con sus 80 kil\u00f3metros cuadrados (km<sup>2<\/sup>), que abarca parte de los municipios de S\u00e3o Paulo, Maripor\u00e3, Caieiras y Guarulhos. La investigadora disert\u00f3 sobre el brote en S\u00e3o Paulo y la campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n que se llev\u00f3 a cabo al final del mes de agosto. A continuaci\u00f3n, Carvalho, del Instituto Forestal, brind\u00f3 un informe acerca de los procedimientos que se deben realizar cuando se encuentran monos muertos en el interior o en las adyacencias de los parques.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"1140\" class=\"size-full wp-image-283570 aligncenter\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos4.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos4.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos4-250x250.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos4-700x700.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos4-120x120.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><strong>Una respuesta r\u00e1pida<\/strong><br \/>\nAl haber asistido a la conferencia, Monoel Ferreira Costa, un empleado que se encarga de la limpieza de los bosques, supo qu\u00e9 hacer durante la ma\u00f1ana del 9 de octubre, cuando hall\u00f3 a un caray\u00e1 muerto en medio de una plantaci\u00f3n de eucaliptos, a media hora de camino de la entrada del arboreto Vila Am\u00e1lia, un bosque del Huerto Forestal anexo a un barrio con unos 3.000 habitantes, que en muchos tramos no tiene muros y los patios de las casas se funden con la selva. Habiendo sido avisados, Carvalho y Paulo Roberto dos Santos, uno de los bi\u00f3logos del parque, fueron a recoger al animal. Los acompa\u00f1\u00f3 Costa y notaron que se trataba de un macho de menos de un a\u00f1o de edad, sin se\u00f1ales de que hubiera sido atacado por perros u otros monos, ni de haberse electrocutado con los cables de las columnas o de haber sido atropellado, y que llevaba muerto al menos dos d\u00edas. Carvalho le avis\u00f3 a Summa, del CeMaCAS, quien inmediatamente despu\u00e9s recibi\u00f3 el cad\u00e1ver del animal y le extrajo muestras del h\u00edgado, envi\u00e1ndolas ese mismo d\u00eda para su an\u00e1lisis en el Instituto Adolfo Lutz.<\/p>\n<p>Desde 2016, Souza, del Adolfo Lutz, recibe \u00f3rganos de caray\u00e1s muertos en el estado de S\u00e3o Paulo, pero le prest\u00f3 especial atenci\u00f3n a aquel pedido de an\u00e1lisis porque era el primero en una ciudad a\u00fan sin rastros del virus de la fiebre amarilla. Su equipo extrajo el ADN, realiz\u00f3 los an\u00e1lisis y luego los repiti\u00f3 para confirmar el resultado positivo para el virus. Durante la ma\u00f1ana del d\u00eda 19, le comunic\u00f3 el resultado a la biom\u00e9dica Regiane Cardoso de Paula, directora del Centro de Monitoreo Epidemiol\u00f3gico de la SES-SP. De inmediato, \u00e9sta le llev\u00f3 los resultados al infect\u00f3logo Marcos Boulos, coordinador de la Coordinaci\u00f3n de Control de Enfermedades de la SES-SP y docente de la Facultad de Medicina de la USP.<\/p>\n<p>La jornada de reuniones con los equipos de salud y medio ambiente finaliz\u00f3 con dos decisiones: el inicio inmediato de la vacunaci\u00f3n de los habitantes de las zonas cercanas al bosque donde se hab\u00eda encontrado al caray\u00e1 y el cierre del Huerto Forestal y de Serra da Cantareira para evitar el contacto humano con los mosquitos transmisores del virus. El 20 de octubre, inmediatamente despu\u00e9s del cierre de los parques, los equipos del Instituto Forestal, de la SES-SP y de la Polic\u00eda Ambiental regresaron al arboreto y hallaron otros tres esqueletos de monos aulladores; dos d\u00edas m\u00e1s tarde, otros dos, lo que indicaba que todo el grupo hab\u00eda sucumbido. En la \u00faltima semana de diciembre, luego de haber encontrado 10 monos muertos en el municipio de Itapecerica da Serra, al sur del Gran S\u00e3o Paulo, fueron clausurados otros 10 parques, totalizando 26.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"830\" class=\"alignnone size-full wp-image-283574\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos6.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos6.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos6-250x182.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos6-700x510.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos6-120x87.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><strong>Repoblamiento<\/strong><br \/>\nLas muertes de los monos continuar\u00e1n registr\u00e1ndose hasta el mes de mayo, cuando las lluvias amainen, dificultando as\u00ed la proliferaci\u00f3n de los mosquitos transmisores del virus. \u201cLa batalla siguiente ser\u00e1 el repoblamiento de las \u00e1reas anteriormente ocupadas por los caray\u00e1s\u201d, dice Summa. Los 22 ejemplares criados en compartimientos de 18 metros cuadrados del CeMaCAS, posiblemente ser\u00e1n estrat\u00e9gicos para repoblar los bosques. B\u00e1caro es el que lleva m\u00e1s tiempo y el m\u00e1s viejo del grupo. Arrib\u00f3 siendo adulto, en 2009, y form\u00f3 una familia, compuesta por una hembra, un macho joven y una cr\u00eda, que podr\u00eda ser liberada en las \u00e1reas despobladas. El resto, como en los casos de Abrolhos, de 6 a\u00f1os, y Benjamin, de 5, llegaron siendo peque\u00f1os y deber\u00eda entren\u00e1rselos para que sobrevivieran en la selva.<\/p>\n<p>El brote de fiebre amarilla de 2008 y 2009 caus\u00f3 la p\u00e9rdida del 80% de los grupos de caray\u00e1s negros y colorados en Rio Grande do Sul, de acuerdo con un estudio de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica (PUC-RS) y de la Universidad Federal de Santa Maria en 82 fragmentos forestales de los municipios de Bossoroca y Santa Maria de ese estado sure\u00f1o. \u201cNo encontramos ejemplares solitarios, lo que indicaba que todo el grupo hab\u00eda muerto\u201d, relat\u00f3 Marques. En 2009, para evitar el ataque de la gente, pues se pensaba que los monos transmit\u00edan la enfermedad, Marques lanz\u00f3 una campa\u00f1a de protecci\u00f3n de los aulladores, que fue descrita en 2010 en la revista<em> Tropical Conservation Science<\/em>.<\/p>\n<p>Si no vuelve a producirse otra epidemia similar, la poblaci\u00f3n de aulladores de Rio Grande do Sul tal vez llegue a ser dentro de 100 a\u00f1os la mitad de lo que era antes de 2008, seg\u00fan estim\u00f3 el equipo de Santa Maria. Se trata de un problema mundial. De acuerdo con un estudio de 2017 publicado en la revista <em>Science Advances<\/em>, de las 504 especies de primates del planeta \u2013concentradas en Brasil, el Congo, Madagascar e Indonesia\u2013 el 75% presenta un declive poblacional y el 60% se encuentra en riesgo de extinci\u00f3n como consecuencia de la tala de bosques, la caza y las enfermedades.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Para anticiparse al virus<\/strong><br \/>\n<em>Una estrategia prev\u00e9 la vacunaci\u00f3n de los habitantes de las \u00e1reas de riesgo<\/em><\/p>\n<p>Con base en las fechas y en la localizaci\u00f3n de las muertes de los monos, el veterinario y epidemi\u00f3logo Adriano Pinter, investigador de la Sucen, elabor\u00f3 un modelo epidemiol\u00f3gico que describe el sentido, la velocidad de desplazamiento y los caminos probables \u2013los corredores ecol\u00f3gicos funcionales\u2013 del virus causante de la fiebre amarilla. Sus mapas sirvieron como base para que la Secretar\u00eda de Salud determinara dejar de lado la estrategia recomendada por los organismos internacionales \u2013consistente en la vacunaci\u00f3n de todos los habitantes en un radio de 30 kil\u00f3metros (km) desde el punto en el cual se encontr\u00f3 al animal muerto\u2013 y vacunar solamente a los residentes en zonas de riesgo, incluso antes de que aparezcan los monos muertos que indican la llegada del virus.<\/p>\n<p>\u201cEsta estrategia se ha mostrado bastante adecuada\u201d, dice la m\u00e9dica Helena Keiko Sato, directora t\u00e9cnica del departamento de inmunizaci\u00f3n de la SES-SP. \u201cEn abril de 2017, no ten\u00edamos forma de vacunar a 3,5 millones de personas en la regi\u00f3n de Campinas, la mayor\u00eda de ellas fuera de las \u00e1reas de riesgo. Bas\u00e1ndonos en los corredores ecol\u00f3gicos, vacunamos solamente a 1,4 millones, en las \u00e1reas de riesgo de Campinas y de los municipios vecinos\u201d. Adem\u00e1s de permitir la optimizaci\u00f3n en el uso de las partidas de vacunas, este m\u00e9todo podr\u00eda atenuar las potenciales reacciones adversas severas a la vacuna en personas con enfermedades autoinmunes o al\u00e9rgicas al huevo; ese riesgo es de un individuo por cada grupo de 400 mil vacunados, cuatro veces menor que el \u00edndice aceptable para las vacunas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"645\" class=\"alignnone size-full wp-image-283569\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos-250x141.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos-700x396.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos-120x68.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hasta enero de 2018, el virus se desplaz\u00f3 en sentido norte-sur a una velocidad de 2,7 km por d\u00eda durante los meses m\u00e1s c\u00e1lidos, y a 0,5 km por d\u00eda durante los m\u00e1s fr\u00edos. Con base en esos datos, los expertos de la Secretar\u00eda de Salud establecen las \u00e1reas de mayor riesgo e inician la vacunaci\u00f3n, con la colaboraci\u00f3n de los organismos de salud municipales, antes de que aparezcan los monos muertos. \u201cEn Jundia\u00ed, la vacunaci\u00f3n comenz\u00f3 a comienzos del mes de mayo y el primer mono muerto se hall\u00f3 el 30 de julio. En Mogi das Cruzes, a\u00fan no tenemos se\u00f1ales del virus; no obstante, empezamos a vacunar en diciembre\u201d, dice la biom\u00e9dica Regiane Cardoso de Paula, directora del Centro de Monitoreo Epidemiol\u00f3gico de la SES-SP. \u201cPodemos actuar con antelaci\u00f3n, sabiendo d\u00f3nde y cu\u00e1ndo el virus va a golpear\u201d.<\/p>\n<p>El modelo epidemiol\u00f3gico preve\u00eda el arribo del virus a la capital para octubre o noviembre. \u201cTuvimos la suerte de hallar a un caray\u00e1 muerto en el medio de un bosque en la ciudad de S\u00e3o Paulo\u201d, coment\u00f3 Pinter. En su opini\u00f3n, los primeros animales infectados por el virus mueren en lo profundo de las selvas y pasan inadvertidos. El virus reci\u00e9n se detecta alrededor de dos meses despu\u00e9s de su arribo, cuando muchos animales empiezan a morir en los bordes de las selvas y son hallados por los habitantes de los barrios perif\u00e9ricos. El hecho de que se haya encontrado a un animal muerto en el Huerto Forestal en octubre anticip\u00f3 las medidas preventivas contra el virus.<\/p>\n<p>Los equipos de los organismos de salud esperan poder evitar otros decesos humanos en 2018 mediante las campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n en las \u00e1reas de probable expansi\u00f3n del virus (<em>obs\u00e9rvese el mapa<\/em>). Si los pron\u00f3sticos estuvieran correctos, el virus llegar\u00eda en febrero a la zona sur de la capital, a la regi\u00f3n de Sorocaba y a la de Vale do Para\u00edba. La SES-SP inform\u00f3 en el mes de enero que deber\u00e1 fraccionar la vacuna, sin detrimento de su efecto protector, para proteger a la mayor cantidad posible de personas, tal como se hizo en \u00c1frica. Aqu\u00e9llas que habitan o circulan en regiones con selvas deben recibir la vacuna, que activa la producci\u00f3n de anticuerpos contra el virus solamente entre siete y diez d\u00edas despu\u00e9s de aplic\u00e1rsela. <\/div>\n<p><em>Publicado en enero de 2018<\/em><\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nBiodiversidad de mosquitos (Diptera: Culicidae) en el Parque Estadual de Serra da Cantareira y en el \u00e1rea de protecci\u00f3n ambiental Capivari \u2013 Monos, estado de S\u00e3o Paulo (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/87662\/biodiversidade-de-mosquitos-diptera-culicidae-no-parque-estadual-da-cantareira-e-na-area-de-prot\/?q=14\/50444-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 14\/50444-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Mauro Toledo Marrelli (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 272.905,54.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nBICCA-MARQUES, J. C.; FREITAS, D. S. <a href=\"https:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/full\/10.1177\/194008291000300107\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The role of monkeys, mosquitoes, and humans in the occurrence of a yellow fever outbreak in a fragmented landscape in south Brazil: Protecting howler monkeys is a matter of public health<\/a>. <strong>Tropical Conservation Science<\/strong>. v. 3, n. 1, p. 78-89. 2010.<br \/>\nESTRADA, A. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/advances.sciencemag.org\/content\/3\/1\/e1600946.abstract\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Impending extinction crisis of the world\u2019s primates: Why primates matter<\/a>. <strong>Science Advances<\/strong>. v. 3, n. 1, y 1600946. 2017.<br \/>\nMUCCI, L. F.<em> et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/bioone.org\/journals\/Journal-of-the-American-Mosquito-Control-Association\/volume-32\/issue-4\/16-6587.1\/iHaemagogus-leucocelaenus-i-and-Other-Mosquitoes-Potentially-Associated-With-Sylvatic\/10.2987\/16-6587.1.full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Haemagogus leucocelaenus and other mosquitoes potentially associated with sylvatic yellow fever in Cantareira State Park in the S\u00e3o Paulo Metropolitan Area, Brazil<\/a>. <strong>Journal of the American Mosquito Control Association<\/strong>. v. 32, n. 4, p. 329-32. 2016.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La fiebre amarilla, una enfermedad controlada en las ciudades mediante la vacunaci\u00f3n en Brasil, est\u00e1 diezmando poblaciones de primates silvestres, cuyas muertes indican las \u00e1reas de transmisi\u00f3n del virus\r\n","protected":false},"author":17,"featured_media":283550,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[298,306,311,316,329],"coauthors":[5968],"class_list":["post-283549","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-epidemiologia-es","tag-genetica-es","tag-inmunologia","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/283549","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=283549"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/283549\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":285101,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/283549\/revisions\/285101"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/283550"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=283549"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=283549"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=283549"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=283549"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}