{"id":283591,"date":"2019-04-24T13:43:12","date_gmt":"2019-04-24T16:43:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=283591"},"modified":"2019-04-24T13:43:12","modified_gmt":"2019-04-24T16:43:12","slug":"de-monos-a-humanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/de-monos-a-humanos\/","title":{"rendered":"De monos a humanos"},"content":{"rendered":"<p>En 1966, el parasit\u00f3logo Le\u00f4nidas Deane (Par\u00e1, Brasil, 1914-1993), quien por entonces se desempe\u00f1aba como docente en la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP), describi\u00f3 el primer caso conocido de paludismo humano causado por el protozoario <em>Plasmodium simium<\/em>. Hasta entonces se pensaba que ese tipo de par\u00e1sito causaba la enfermedad tan s\u00f3lo en los monos. Los protozoos hab\u00edan sido detectados en la sangre de un guardia forestal que recolectaba mosquitos en la copa de los \u00e1rboles para los cient\u00edficos en el Huerto Forestal de la Ciudad de S\u00e3o Paulo, un \u00e1rea de bosque donde anteriormente no se hab\u00eda registrado ning\u00fan caso de paludismo, la afecci\u00f3n tambi\u00e9n conocida como malaria. La posibilidad de transmisi\u00f3n de esta forma de paludismo a otras personas, por intermedio de mosquitos que hab\u00edan picado a monos infectados, no lleg\u00f3 a quedar demostrada en la \u00e9poca en que se la identific\u00f3. Medio siglo despu\u00e9s, un equipo de cient\u00edficos de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) retom\u00f3 la hip\u00f3tesis de Deane y propuso una sexta forma de paludismo humano, transmitida por mosquitos que se infectaron con <em>P. simium<\/em> al picar a primates contaminados. Esta hip\u00f3tesis todav\u00eda deber\u00e1 validarse mediante la realizaci\u00f3n de otros estudios. Y obtener el reconocimiento de organismos internacionales.<\/p>\n<p>El paludismo es transmitido a los humanos por los mosquitos del g\u00e9nero <em>Anopheles<\/em> contaminados con los agentes infecciosos, los protozoarios del g\u00e9nero <em>Plasmodium<\/em>. Las diversas formas de malaria se diferencian mediante la identificaci\u00f3n con el microscopio de la especie de <em>Plasmodium<\/em> que se multiplica en los gl\u00f3bulos rojos de la sangre. Si bien los s\u00edntomas iniciales son similares \u2013fiebre, escalofr\u00edos, cefaleas y dolores corporales\u2013, la evoluci\u00f3n de la enfermedad depende del agente causal: el <em>P. vivax<\/em> provoca un paludismo leve y el <em>P. falciparum<\/em>, una versi\u00f3n m\u00e1s grave (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos10.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">l\u00e9ase en el recuadro<\/a><\/em>). Otra de las formas, causada por el <em>P. knowlesi<\/em>, fue descrita en 1965 en Malasia como la primera en ser transmitida a los humanos por mosquitos infectados al picar a primates, lo cual se caracteriza como una zoonosis, es decir, una enfermedad cuyo veh\u00edculo lo constituyen animales, que funcionan como reservorios de los agentes infecciosos. El <em>P. knowlesi<\/em>, descrito en 1932 en la sangre de monos y f\u00e1cilmente confundible con <em>P. malariae<\/em> y <em>P. falciparum<\/em>, ha sido el responsable de una cifra en aumento de casos en Malasia \u2013se registraron 703 en 2011 y 996 en 2013\u2013, en Tailandia, Indonesia, Vietnam y en Filipinas.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de que los monos podr\u00edan servir como reservorios de los protozoarios causantes del paludismo tambi\u00e9n en Brasil surgi\u00f3 como resultado de los an\u00e1lisis de muestras hematol\u00f3gicas de tres animales y de 20 habitantes de la regi\u00f3n serrana de R\u00edo de Janeiro. \u201cDe entrada cre\u00edamos que se trataba de casos de paludismo causados por <em>P. vivax<\/em>, la forma m\u00e1s com\u00fan de la enfermedad tanto en Brasil como en esa regi\u00f3n en particular\u201d, relata el parasit\u00f3logo Cl\u00e1udio Tadeu Daniel-Ribeiro, investigador de la Fiocruz de R\u00edo de Janeiro. \u201cComo los s\u00edntomas eran levemente diferentes, consideramos la posibilidad de que se tratara de la malaria de los monos descrita por Deane\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos8.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"734\" class=\"alignnone size-full wp-image-283601\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos8.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos8.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos8-250x161.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos8-700x451.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos8-120x77.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En los an\u00e1lisis bajo el microscopio, el <em>P. vivax<\/em> y el <em>P. simium<\/em> registran escasas divergencias. El equipo de la Fiocruz pudo distinguir a uno de otro al identificar dos tramos del ADN mitocondrial distintos en cada especie y consider\u00f3 que la posibilidad de infecci\u00f3n por <em>P. simium<\/em> podr\u00eda explicar los brotes en la zona del Bosque Atl\u00e1ntico fluminense. Los cient\u00edficos identificaron <em>P. simium<\/em> en 28 de los 49 casos aut\u00f3ctonos (de origen local) de paludismo registrados en la regi\u00f3n en 2015 y 2016. En este trabajo, llevado a cabo por la parasit\u00f3loga de la Fiocruz Patr\u00edcia Brasil, y descrito en un art\u00edculo que se public\u00f3 en el mes de octubre en la revista <em>Lancet Global Health<\/em>, se advierte sobre el riesgo de incidencia del paludismo en \u00e1reas alejadas de la Amazonia, origen del 99% de los 131 mil casos registrados entre enero y septiembre de 2017, de acuerdo con el Ministerio de Salud de Brasil. En 2015, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud registr\u00f3 214 millones de casos de paludismo y 438 mil muertes en 95 pa\u00edses como consecuencia de la enfermedad.<\/p>\n<p>Un equipo de investigadores de la filial en Minas Gerais de la Fiocruz identific\u00f3 <em>P. simium<\/em>, tambi\u00e9n mediante an\u00e1lisis molecular, en nueve ejemplares de un grupo de 65 monos aulladores marrones y capuchinos robustos en cautiverio o en \u00e1reas de Bosque Atl\u00e1ntico del municipio de Indaial, en el estado de Santa Catarina, tal como se relata en un estudio publicado en 2014 en la revista <em>Mem\u00f3rias do Instituto Oswaldo Cruz<\/em>. El mono ara\u00f1a es otra de las especies de primates que pueden albergar a ese par\u00e1sito, que fue identificado en 1951 en un mono de un bosque cercano a la ciudad de S\u00e3o Paulo y descrito por primera vez por el parasit\u00f3logo carioca Fl\u00e1vio Oliveira Ribeiro da Fonseca (1900-1963), docente de la FM-USP. Tambi\u00e9n se detect\u00f3 <em>P. simium<\/em> en la sangre de monos de los estados de S\u00e3o Paulo, Espirito Santo y Paran\u00e1, seg\u00fan informa la bi\u00f3loga Cristiana Ferreira Alves de Brito, investigadora de la Fiocruz de la ciudad de Belo Horizonte.<\/p>\n<p>\u201cLa letalidad del paludismo entre la gente fuera de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica es mucho mayor, pues los m\u00e9dicos de las ciudades del sur y del sudeste de Brasil no sospechan que la fiebre alta y la anemia puedan ser s\u00edntomas de malaria\u201d, dice Cristiana Ferreira. \u201cTenemos que poner sobre aviso a los m\u00e9dicos y a los centros de salud para que realicen un diagn\u00f3stico correcto, dado que el tratamiento resulta eficaz\u201d. En noviembre de 2010, un turista proveniente de Nigeria y otro de Costa de Marfil fallecieron en S\u00e3o Paulo, v\u00edctimas del paludismo, luego de ser atendidos en hospitales cuyos m\u00e9dicos no supieron diagnosticar la enfermedad. El Centro de Monitoreo Epidemiol\u00f3gico del Estado de S\u00e3o Paulo registr\u00f3 en 2016 ocho casos de paludismo aut\u00f3ctono en humanos, y cinco hasta octubre de 2017, en su mayor\u00eda en ciudades costeras cercanas a bosques.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos10.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"1140\" class=\"alignnone size-full wp-image-283605\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos10.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos10.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos10-250x250.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos10-700x700.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos10-120x120.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u201cA causa de las limitaciones que afrontan los m\u00e9dicos fuera de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica para reconocer la enfermedad, la descripci\u00f3n de casos de malaria en R\u00edo de Janeiro como una zoonosis se erige como un gran reto para el control de la dolencia\u201d, comenta la bi\u00f3loga Silvia Di Santi, investigadora de la Superintendencia de Control de Endemias (Sucen) y del Instituto de Medicina Tropical de la FM-USP. \u201cPara caracterizar mejor esta situaci\u00f3n, resulta fundamental ampliar las \u00e1reas de estudio en aquellas regiones con un mismo perfil epidemiol\u00f3gico, y describir el ciclo completo de transmisi\u00f3n por mosquitos, monos y humanos infectados\u201d.<\/p>\n<p>Los casos de paludismo transmitido en \u00e1reas de Bosque Atl\u00e1ntico que se extienden a lo largo del litoral brasile\u00f1o se caracterizan por constituir una variante benigna de la enfermedad, seg\u00fan sostiene Di Santi. Los habitantes de la regi\u00f3n serrana de R\u00edo de Janeiro infectados con <em>P. simium <\/em>presentaron s\u00edntomas similares, aunque m\u00e1s leves que los causados por <em>P. vivax<\/em>, y respondieron al tratamiento con una combinaci\u00f3n de cloroquina y primaquina. Dos de los pacientes, al no poder tomar primaquina, fueron tratados solamente con cloroquina y, 18 meses despu\u00e9s, no registraron recidivas. Seg\u00fan Ribeiro, el hecho de que el paludismo no haya reaparecido en esos individuos indica que el <em>P. simium<\/em>, a diferencia del <em>P. vivax<\/em>, puede que no mantenga cepas adormecidas del par\u00e1sito en el h\u00edgado, que generalmente se eliminan por la acci\u00f3n de la primaquina.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de Ribeiro, la infecci\u00f3n podr\u00eda estar causada por <em>P. simium<\/em> o por <em>P. vivax<\/em> que se adapt\u00f3 al mono y que lleg\u00f3 a la gente a trav\u00e9s de los<br \/>\nmosquitos: \u201cReci\u00e9n vamos a saberlo cuando dispongamos de la secuenciaci\u00f3n completa de sus genomas\u201d. Entre los expertos, no existe un consenso al respecto de si <em>P. vivax<\/em> y <em>P. simium<\/em> ser\u00edan especies diferentes o bien variantes de una misma. En un art\u00edculo publicado en 2005 en la revista <em>PNAS<\/em>, investigadores de la Universidad de California en Irvine, Estados Unidos, sostuvieron que podr\u00edan haber sido al menos dos contagios de <em>P. vivax <\/em>de primates a humanos o en el sentido opuesto en los \u00faltimos miles de a\u00f1os. \u201cEn \u00c1frica\u201d, dice Ferreira, \u201cel <em>P. vivax<\/em> y el <em>P. falciparum<\/em> se contagiaron de los monos a la gente\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nBRASIL, P. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S2214109X17303339\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Outbreak of human malaria caused by Plasmodium simium in the Atlantic Forest in Rio de Janeiro: A molecular epidemiological investigation<\/a>.<strong> Lancet Global Health<\/strong>. v. 5, p. e1038-1046. 2017.<br \/>\nCOSTA, D. C. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S0074-02762014005030578&amp;script=sci_arttext&amp;tlng=pt\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Plasmodium simium\/ Plasmodium vivax infections in southern brown howler monkeys from the Atlantic Forest<\/a>. <strong>Mem\u00f3rias do Instituto Oswaldo Cruz<\/strong>. v. 109 (5), p. 641-53. 2014.<br \/>\nLIM, C. S. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.pnas.org\/content\/102\/43\/15523.short\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Plasmodium vivax: Recent world expansion and genetic identity to Plasmodium simium<\/a>. <strong>PNAS<\/strong>. v. 102 (43), p. 15523-2005.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un equipo de cient\u00edficos de la Fundaci\u00f3n Osvaldo Cruz propone una sexta forma de paludismo transmitida por mosquitos que se infectan al picar a primates silvestres del Bosque Atl\u00e1ntico","protected":false},"author":17,"featured_media":283593,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[298,300,306,311,316,329],"coauthors":[5968],"class_list":["post-283591","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-epidemiologia-es","tag-evolucion","tag-genetica-es","tag-inmunologia","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/283591","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=283591"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/283591\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":283613,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/283591\/revisions\/283613"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/283593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=283591"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=283591"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=283591"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=283591"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}