{"id":283999,"date":"2019-04-24T15:36:44","date_gmt":"2019-04-24T18:36:44","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=283999"},"modified":"2019-04-24T16:42:35","modified_gmt":"2019-04-24T19:42:35","slug":"plantaciones-mas-productivas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/plantaciones-mas-productivas\/","title":{"rendered":"Plantaciones m\u00e1s productivas"},"content":{"rendered":"<p>Brasil es lejos el mayor productor mundial de ca\u00f1a de az\u00facar, con 657 mil toneladas cosechadas en la zafra 2016-2017, alrededor del doble de la India, que se ubica en el segundo puesto y produjo aproximadamente 350 mil toneladas. Seg\u00fan proyecciones del Ministerio de Agricultura, Ganader\u00eda y Abastecimiento (Mapa), el cultivo de ca\u00f1a de az\u00facar, que en la \u00faltima zafra ocup\u00f3 9 millones de hect\u00e1reas, se posicionar\u00e1 en el segundo lugar entre los principales cultivos agr\u00edcolas en t\u00e9rminos de facturaci\u00f3n. Los ca\u00f1amelares brasile\u00f1os, de acuerdo con el Mapa, les granjearon a sus productores, hasta el mes de octubre, ingresos brutos por 71.800 millones de reales, tan s\u00f3lo por detr\u00e1s de las plantaciones de soja (116 mil millones de reales).<\/p>\n<p>Pese a tan buen desempe\u00f1o, hay un dato que preocupa al sector. La productividad promedio de los ca\u00f1averales, que se ubica en torno a 73 toneladas por hect\u00e1rea, no ha evolucionado durante los \u00faltimos a\u00f1os. La crisis econ\u00f3mica hizo que los productores contasen con menos recursos para invertir en el cuidado de las plantaciones (abono, control de plagas, renovaci\u00f3n del plant\u00edo) y contribuy\u00f3 para ese estancamiento, as\u00ed como el aumento de la superficie plantada. Algunas de estas nuevas regiones, cuyas tierras son menos adecuadas para el cultivo de ca\u00f1a de az\u00facar, generan un efecto negativo en t\u00e9rminos de productividad. La baja productividad constituye un reto que no s\u00f3lo afrontan las empresas del sector sino tambi\u00e9n los institutos de investigaci\u00f3n y las universidades, que desde hace d\u00e9cadas se dedican al estudio del cultivo de la ca\u00f1a con el objetivo de desarrollar nuevas tecnolog\u00edas y crear variedades de la planta m\u00e1s resistentes a las enfermedades y m\u00e1s adaptadas a distintos tipos de suelo y clima.<\/p>\n<div id=\"attachment_284000\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-284000 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1198\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264-1.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264-1-250x374.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264-1-700x1048.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264-1-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Plantines transg\u00e9nicos desarrolladas en los laboratorios de CTC<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Centro de Tecnologia Canavieira (CTC), una empresa de biotecnolog\u00eda con sede en la localidad de Piracicaba, en el interior paulista, es responsable de uno de los tres programas brasile\u00f1os de mejoramiento gen\u00e9tico de la ca\u00f1a de az\u00facar, junto con la Red Interuniversitaria para el Desarrollo del Sector Sucroenerg\u00e9tico (Ridesa), con sede en la localidad de Araras (S\u00e3o Paulo), y el Instituto Agron\u00f3mico de Campinas (IAC). En junio de este a\u00f1o, CTC obtuvo la autorizaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n T\u00e9cnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio), el organismo responsable del an\u00e1lisis de la evaluaci\u00f3n de bioseguridad de los organismos gen\u00e9ticamente modificados (OGM), para comercializar la primera ca\u00f1a de az\u00facar transg\u00e9nica de Brasil.<\/p>\n<p>Esta nueva variedad, bautizada con el nombre CTC 20 Bt, es resistente al barrenador de la ca\u00f1a, la fase larvaria de la polilla <em>Diatraea saccharalis<\/em>, a la que se considera como la plaga principal de los ca\u00f1averales brasile\u00f1os. Este insecto ocasiona p\u00e9rdidas anuales por un monto de alrededor de 5.000 millones de reales en los cultivos de ca\u00f1a de az\u00facar, en funci\u00f3n de la merma de productividad, la baja calidad del az\u00facar producido y los gastos en el control de plagas. Los primeros plantines de la ca\u00f1a Bt, en cuyo genoma se introdujo el gen Cry1Ab de la bacteria del suelo <em>Bacillus thuringiensis<\/em>, ya se les est\u00e1n ofreciendo a clientes seleccionados para que pongan en marcha su multiplicaci\u00f3n, un proceso que demandar\u00e1 entre dos y tres a\u00f1os. Luego de ello, se comenzar\u00e1 a utilizar esta ca\u00f1a para la producci\u00f3n de az\u00facar y alcohol.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos31.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"2540\" class=\"alignleft size-full wp-image-284020\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos31.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos31.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos31-250x557.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos31-700x1560.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos31-120x267.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u201cLa ca\u00f1a modificada gen\u00e9ticamente creada por CTC constituye un avance importante en la tecnolog\u00eda aplicada a la especie. Esto se ver\u00e1 reflejado en un incremento de la productividad agr\u00edcola e industrial y en la calidad del plant\u00edo y del az\u00facar\u201d, anticipa Antonio de Padua Rodrigues, director t\u00e9cnico de la Uni\u00f3n de la Industria de la Ca\u00f1a de Az\u00facar (Unica), una entidad cuyos asociados responden por m\u00e1s de la mitad de la producci\u00f3n nacional. \u201cEn comparaci\u00f3n con otros cultivos agr\u00edcolas, tales como la soja, el ma\u00edz y el algod\u00f3n, que ya sacan provecho de las t\u00e9cnicas avanzadas de mejora y de la biotecnolog\u00eda, se estima que la ca\u00f1a se encuentra atrasada unos 20 a\u00f1os. Esto tiene como resultado un menor incremento hist\u00f3rico de la productividad\u201d.<\/p>\n<p>El desarrollo de la ca\u00f1a transg\u00e9nica, de acuerdo con la expectativa de CTC, apunta a la reducci\u00f3n dr\u00e1stica del \u00edndice de infestaci\u00f3n \u2013actualmente en un rango del 3% al 5% del cultivo a nivel nacional\u2013, y es fruto de un esfuerzo permanente de investigaci\u00f3n. \u201cLa labor enfocada en esa variedad comenz\u00f3 en 2011, pero nuestros estudios con ca\u00f1a modificada gen\u00e9ticamente ya llevan m\u00e1s de 10 a\u00f1os\u201d, relata el ingeniero agr\u00f3nomo William Lee Burnquist, director de Mejora Gen\u00e9tica de CTC.<\/p>\n<blockquote><p>La actividad de investigaci\u00f3n est\u00e1 a cargo de un equipo de 260 integrantes, el 60% del total del personal<\/p><\/blockquote>\n<p>La creaci\u00f3n de CTC, data de 1969, como Centro de Tecnolog\u00eda Copersucar: surgi\u00f3 como una unidad de investigaci\u00f3n de la Cooperativa de Productores de Ca\u00f1a, Az\u00facar y Alcohol del Estado de S\u00e3o Paulo, la Copersucar. \u201cEl objetivo de los investigadores era la mejora gen\u00e9tica de la ca\u00f1a. Se buscaba el desarrollo de cultivares con mayor productividad y tolerantes a enfermedades, plagas y estr\u00e9s h\u00eddrico\u201d, recuerda. En 2004, el CTC se transform\u00f3 en una asociaci\u00f3n sin fines de lucro y, siete a\u00f1os despu\u00e9s, en una sociedad an\u00f3nima. El a\u00f1o pasado obtuvo el registro como compa\u00f1\u00eda abierta en la Comisi\u00f3n de Valores Mobiliarios (CVM) y pas\u00f3 a integrar la lista de la Bolsa de Valores de S\u00e3o Paulo (Bovespa), actualmente denominada B3. Sus principales accionistas son grandes titulares de ingenios, responsables del 60% de la ca\u00f1a de az\u00facar molida en Brasil.<\/p>\n<p>En la actualidad, del 70% al 80% de la facturaci\u00f3n de CTC, que en 2016 fue de 146 millones de reales, se destina a actividades de investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D). La principal fuente de ingresos de la compa\u00f1\u00eda proviene de la concesi\u00f3n de licencias de uso y multiplicaci\u00f3n de cultivos mediante el pago de regal\u00edas. La actividad de investigaci\u00f3n cient\u00edfica se encuentra a cargo de un equipo integrado por 260 personas (un 60% de la totalidad del personal, de 435 colaboradores), de las cuales un 30% son mag\u00edsteres y doctores, con formaci\u00f3n acad\u00e9mica en agronom\u00eda, ingenier\u00eda agr\u00edcola, biolog\u00eda e ingenier\u00eda qu\u00edmica. Hace dos a\u00f1os, la empresa inaugur\u00f3 un complejo de laboratorios de biotecnolog\u00eda, con m\u00e1s de 1.400 metros cuadrados (m2), ampliando as\u00ed su capacidad de transformaci\u00f3n gen\u00e9tica y de an\u00e1lisis moleculares. Esas unidades resultaron esenciales para el surgimiento de innovaciones disruptivas como es el caso de la ca\u00f1a de az\u00facar transg\u00e9nica.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos33.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"1070\" class=\"aligncenter size-full wp-image-284024\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos33.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos33.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos33-250x235.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos33-700x657.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos33-120x113.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>El mejoramiento gen\u00e9tico<\/strong><br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 de los avances en biotecnolog\u00eda, el \u00e1rea de I&amp;D de CTC se encuentra abocada a otros tres proyectos: la tecnolog\u00eda del etanol celul\u00f3sico o de 2\u00aa generaci\u00f3n (E2G), que se elabora a partir de la biomasa de la ca\u00f1a de az\u00facar (paja y bagazo), nuevos sistemas de plant\u00edo y mejoramiento gen\u00e9tico convencional. Desde la fundaci\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda, el equipo encargado del Programa de Mejoramiento Gen\u00e9tico (PMG) de la ca\u00f1a de az\u00facar del CTC ha desarrollado 87 variedades nuevas. Mediante el cruzamiento de distintas variedades, un proceso al cual se lo conoce con el nombre de hibridaci\u00f3n, los investigadores combinan aquellas plantas a las que se denomina parentales con el objetivo de obtener, al cabo de varias combinaciones, una tercera planta con caracter\u00edsticas superiores a las de aqu\u00e9llas que le dieron origen.<\/p>\n<p>En Brasil existen m\u00e1s de 500 variedades comerciales de ca\u00f1a de az\u00facar, de las cuales 15 ocupan un 80% del \u00e1rea cultivada en el centro-sur del pa\u00eds, la principal regi\u00f3n productora, responsable de m\u00e1s del 90% de la zafra nacional, y el resto se encuentra en el nordeste. De esas 15 variedades principales, siete se desarrollaron en CTC, responsable de alrededor del 30% del \u00e1rea plantada en el pa\u00eds (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos33.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico<\/em><\/a>). Los cultivares surgidos de los laboratorios de la empresa reciben dos denominaciones: CTC (lanzados a partir de 2005) y SP (creados hasta 2004, cuando el CTC a\u00fan era un brazo de investigaci\u00f3n cient\u00edfica de la Copersucar).<\/p>\n<div id=\"attachment_284004\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264_02-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-284004 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264_02-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"1130\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264_02-1.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264_02-1-250x283.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264_02-1-700x791.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264_02-1-120x136.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Las plantaciones de ca\u00f1a de az\u00facar ocupar\u00e1n 8,7 millones de hect\u00e1reas en la zafra de 2017-2018<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el marco del proceso de mejoramiento gen\u00e9tico convencional, el cruzamiento de las variedades se realiza en la estaci\u00f3n de Camamu, en el estado de Bah\u00eda, donde las condiciones clim\u00e1ticas de temperatura y humedad son propicias para la prosperidad natural de la ca\u00f1a de az\u00facar. En esa localidad, la empresa atesora uno de los mayores bancos de germoplasma de ca\u00f1a del mundo, con m\u00e1s de 5.000 variedades parentales. El banco de datos de CTC contiene informaci\u00f3n minuciosa sobre el desempe\u00f1o de esas variedades y el historial de las familias que \u00e9stas generaron. Esa informaci\u00f3n se utiliza para prever el desempe\u00f1o de nuevos cruzamientos en las seis \u00e1reas de intervenci\u00f3n del programa de mejoramiento gen\u00e9tico de la empresa, todas ellas localizadas en el centro y en el sur de Brasil. Para cada una de esas regiones, la empresa produce variedades personalizadas, que atienden a las necesidades espec\u00edficas de cada lugar.<\/p>\n<p>Otra de las investigaciones principales de CTC es el desarrollo de una nueva tecnolog\u00eda de plant\u00edo que se basa en el uso de semillas de ca\u00f1a, una antigua demanda de los productores. El modelo actual \u2013en donde los culmos (el tipo de tallo) de la planta se entierran en surcos abiertos en el suelo mediante el empleo de tractores y otros implementos agr\u00edcolas\u2013 se considera ineficiente, pues requiere de una gran cantidad de materia prima, equipamientos, insumos y mano de obra. \u201cCualquier tecnolog\u00eda novedosa de plant\u00edo es bienvenida. El sistema actual resulta oneroso para los productores, ya que consume mucho gasoil, emite contaminantes en la atm\u00f3sfera y contribuye a la compactaci\u00f3n del suelo\u201d, opina el ingeniero industrial qu\u00edmico Cl\u00e1udio Lima de Aguiar, docente del Departamento de Agroindustria, Alimentos y Nutrici\u00f3n de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz, en la Universidad de S\u00e3o Paulo (Esalq-USP).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos35.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"930\" class=\"aligncenter size-full wp-image-284028\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos35.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos35.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos35-250x204.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos35-700x571.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos35-120x98.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Un embri\u00f3n de laboratorio<\/strong><br \/>\nEl proceso de desarrollo de una semilla de ca\u00f1a de az\u00facar comenz\u00f3 en 2009 y a\u00fan demandar\u00e1 algunos a\u00f1os hasta su conclusi\u00f3n. \u201cNuestra semilla es un embri\u00f3n generado en laboratorio, mediante el uso de biotecnolog\u00eda, envuelto en un endospermo [un tejido que envuelve al embri\u00f3n y se ocupa de nutrirlo] artificial. Ya disponemos de varias pruebas de concepto definidas, pero a\u00fan nos falta avanzar en las investigaciones para alcanzar los resultados necesarios\u201d, resalta Danila Montewka Melotto Passarin, ingeniera agr\u00f3noma e investigadora de CTC. \u201cSe trata de algo realmente nuevo. A\u00fan no hay un formato definido, pero creemos que va a tener el tama\u00f1o de una semilla de soja o algo mayor\u201d.<\/p>\n<p>Para Antonio de Padua Rodrigues, director t\u00e9cnico de la Unica, la nueva tecnolog\u00eda de plant\u00edo de CTC es esperada con ansiedad por el sector. \u201cLa misma podr\u00eda significar una evoluci\u00f3n en el sistema de producci\u00f3n de la ca\u00f1a de az\u00facar. Esperamos mejorar la eficiencia y la calidad, con una productividad mayor y con salud en el ca\u00f1amelar\u201d, subraya. \u201cEsta tecnolog\u00eda har\u00e1 posible liberar aquellas \u00e1reas que hoy en d\u00eda se emplean como vivero de plantines para destinarlas a molienda y, fundamentalmente, permitir\u00e1 incrementar la velocidad y la escala de nuevas variedades de ca\u00f1a, m\u00e1s modernas y productivas\u201d.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Un modelo exitoso<\/strong><br \/>\n<em>La empresa realiza investigaci\u00f3n y desarrollo y sus principales accionistas son grupos del sector de az\u00facar y energ\u00eda<\/em><\/p>\n<p>El trabajo de investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D) de CTC y los buenos resultados obtenidos hasta ahora tambi\u00e9n se deben al modelo de negocio que la empresa implement\u00f3. El centro de biotecnolog\u00eda que naci\u00f3 como un brazo de investigaci\u00f3n de la Cooperativa de Productores de Ca\u00f1a, Az\u00facar y Alcohol del Estado de S\u00e3o Paulo, la Copersucar, en 1969, comenz\u00f3 su giro institucional en 2004. Ese a\u00f1o se convirti\u00f3 en un instituto de investigaci\u00f3n sin fines de lucro financiado por los cooperadores de la Copersucar y por centrales y asociaciones de proveedores. Y en 2011 se transform\u00f3 en una Sociedad An\u00f3nima (S.A.), cuyos accionistas principales son del sector sucroenerg\u00e9tico.<\/p>\n<p>\u201cLa transformaci\u00f3n en una S.A. tuvo como objetivo expandir el acceso de la empresa a nuevos recursos tecnol\u00f3gicos y financieros\u201d, comenta Gustavo Leite, presidente de CTC. \u201cDichos recursos se emplean en I&amp;D enfocados en la industria de la ca\u00f1a de az\u00facar con el objetivo de aumentar su competitividad. En la actualidad, las investigaciones est\u00e1n concentradas en mejoramiento gen\u00e9tico, biotecnolog\u00eda y tecnolog\u00edas con potencial disruptivo y de gran impacto para el futuro productivo del sector, tal como es el caso de las semillas artificiales\u201d.<\/p>\n<p><div id=\"attachment_284016\" style=\"max-width: 1510px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264_06-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-284016 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264_06-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"1002\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264_06-1.jpg 1500w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264_06-1-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264_06-1-700x468.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/072_CTC_264_06-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span><\/a> Plantines creciendo en un invernadero en el centro de Piracicaba: nvestigaciones enfocadas en el mejoramiento gen\u00e9tico y en la biotecnolog\u00eda<span class=\"media-credits\">Eduardo Cesar<\/span><\/p><\/div><\/p>\n<p>En 2014, el Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES) de Brasil ingres\u00f3 al cuadro de accionistas de la empresa y, dos a\u00f1os despu\u00e9s, sus acciones comenzaron a cotizar en la Bolsa de Valores de S\u00e3o Paulo (Bovespa). Para los pr\u00f3ximos a\u00f1os, est\u00e1 contemplado hacer una IPO (en ingl\u00e9s) u OPV, oferta p\u00fablica de venta, un procedimiento que inaugura la venta de acciones al p\u00fablico o apertura de capital.<\/p>\n<p>Para Leite, este progreso es fruto de una inversi\u00f3n continua en investigadores y profesionales altamente calificados (<em>obs\u00e9rvese en el recuadro<\/em>). \u201cEn el modelo implementado por CTC, la empresa se queda con una fracci\u00f3n del valor creado por las tecnolog\u00edas que genera, cediendo la mayor parte de los beneficios al cliente\u201d, aclara. Los ingresos, a su vez, se emplean para costear nuevas investigaciones y avances tecnol\u00f3gicos. Esta forma de funcionamiento podr\u00edan utilizarla otras empresas brasile\u00f1as, pues el modelo encauza la investigaci\u00f3n hacia las necesidades espec\u00edficas de determinado sector. \u201cEsto eleva su percepci\u00f3n de urgencia, la calidad de las inversiones y el compromiso con el resultado\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la experta en desarrollo de negocios Rosana Ceron Di Giorgio, exgestora de Innovaci\u00f3n del Centro Nacional de Investigaci\u00f3n en Energ\u00eda y Materiales, y actual responsable del dise\u00f1o de implementaci\u00f3n de la Plataforma de Relaciones del Agropolo de Campinas, el modelo de CTC es poco com\u00fan en Brasil. \u201cEl hecho de agrupar a las empresas para que compartan el riesgo, fundamentalmente en las etapas iniciales de la investigaci\u00f3n \u2013la fase precompetitiva\u2013, m\u00e1s all\u00e1 de planificar las actividades de I&amp;D a partir de los requerimientos de la industria, constituye uno de los puntos fundamentales de este modelo\u201d, dice Ceron Di Giorgio. La especialista recuerda que, normalmente, el gobierno es quien asume el riesgo de las inversiones en investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Suele ocurrir que la industria tome parte en el proceso m\u00e1s adelante, cuando la tecnolog\u00eda ya se encuentra m\u00e1s madura y mejor demostrada, y el riesgo ha disminuido.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Para incrementar la eficiencia de los ca\u00f1averales brasile\u00f1os, la empresa Centro de Tecnologia Canavieira invierte en biotecnolog\u00eda, en mejoramiento gen\u00e9tico y en una nueva forma de plant\u00edo","protected":false},"author":23,"featured_media":284008,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1568],"tags":[268,281,306],"coauthors":[116],"class_list":["post-283999","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-investigacion-empresarial-es-es-es","tag-agropecuaria-es","tag-biotecnologia-es","tag-genetica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/283999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=283999"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/283999\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":284298,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/283999\/revisions\/284298"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/284008"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=283999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=283999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=283999"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=283999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}