{"id":284233,"date":"2019-04-24T15:13:47","date_gmt":"2019-04-24T18:13:47","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=284233"},"modified":"2019-04-24T15:13:47","modified_gmt":"2019-04-24T18:13:47","slug":"las-rocas-restantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-rocas-restantes\/","title":{"rendered":"Las rocas restantes"},"content":{"rendered":"<p>Miles de millones de cuerpos celestes con formato irregular, la mayor\u00eda del tama\u00f1o de una piedra y unos pocos con cientos de kil\u00f3metros di\u00e1metro, giran alrededor del Sol en la zona comprendida entre las \u00f3rbitas de Marte, el \u00faltimo de los cuatro planetas rocosos, y J\u00fapiter, el mayor de nuestro sistema planetario. Este grupo de rocas en \u00f3rbita compone lo que se dio en denominar el cintur\u00f3n de asteroides. El origen de este conglomerado de asteroides constituye un misterio, aunque las concepciones m\u00e1s aceptadas parten del supuesto de que hab\u00eda una cantidad mucho mayor de materia en esa regi\u00f3n en los or\u00edgenes del Sistema Solar y, por alg\u00fan motivo, el 99% de la misma habr\u00eda sido expelida de all\u00ed. Los astrof\u00edsicos Andr\u00e9 Izidoro, del Grupo de Din\u00e1mica Orbital y Planetolog\u00eda de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de la localidad de Guaratinguet\u00e1, y Sean Raymond, de la Universidad de Burdeos, en Francia, postularon un nuevo modelo, basado en simulaciones de computadora, para explicar el origen del cintur\u00f3n de asteroides, y con un enfoque radicalmente opuesto a las ideas tradicionales. El d\u00fao public\u00f3\u00a0 un art\u00edculo el 13 de septiembre en la revista cient\u00edfica <em>Science Advances<\/em> en el cual aparece descrito su modelo alternativo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los dos astrof\u00edsicos, la zona ocupada actualmente por el cintur\u00f3n habr\u00eda sido un enorme vac\u00edo, desprovisto de materia durante el surgimiento del Sistema Solar, hace alrededor de 4.500 millones de a\u00f1os, en lugar de haber sido un sitio con gran concentraci\u00f3n de masa, tal como sostienen los modelos m\u00e1s difundidos. De acuerdo con esta nueva propuesta, la configuraci\u00f3n actual del cintur\u00f3n no deriva de una enorme p\u00e9rdida de materia en el transcurso de la historia del sistema, sino de una modesta ganancia de materia. \u201cLa porci\u00f3n m\u00e1s exterior del cintur\u00f3n se habr\u00eda originado como un subproducto del proceso de formaci\u00f3n del n\u00facleo s\u00f3lido de los planetas gaseosos gigantes, es decir, J\u00fapiter y Saturno\u201d, explica Izidoro. \u201cEn tanto, la parte interior se habr\u00eda conformado a partir de los residuos de los embriones planetarios que dieron origen a los planetas terrestres: Mercurio, Venus, la Tierra y Marte\u201d. A la luz de esta hip\u00f3tesis, los conglomerados de materia que no formaron parte de la composici\u00f3n de los planetas gaseosos ni de los terrestres, especialmente de J\u00fapiter y de Marte, habr\u00edan sido expulsados hacia esa zona vac\u00eda del Sistema Solar naciente como consecuencia de interacciones gravitatorias y por efecto de la fuerza de arrastre del gas presente en el espacio. As\u00ed es como habr\u00eda surgido el cintur\u00f3n, \u201cuna suerte de campo de refugiados c\u00f3smicos\u201d, tal la met\u00e1fora que emple\u00f3 Raymond para describir ese recoveco de rocas de diversos tama\u00f1os.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos23-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"710\" class=\"alignnone size-full wp-image-284242\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos23-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos23-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos23-1-250x156.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos23-1-700x436.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/eng-e-esp-infos23-1-120x75.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El nuevo modelo tambi\u00e9n suministra una explicaci\u00f3n referente a la disposici\u00f3n de los principales tipos de asteroides del cintur\u00f3n. En su porci\u00f3n m\u00e1s externa en relaci\u00f3n con el Sol, se concentran los asteroides del tipo C, oscuros y ricos en carbono, que representan el 75% de los objetos all\u00ed existentes. En el segmento interior, la mayor\u00eda de los objetos son asteroides del tipo S, m\u00e1s brillantes y con alta concentraci\u00f3n de s\u00edlice, que suman el 17% de los cuerpos del cintur\u00f3n. Seg\u00fan el modelo propuesto por Izidoro y Raymond, los asteroides del tipo C, tambi\u00e9n denominados mojados, se habr\u00edan originado a partir de los restos de la materia part\u00edcipe en el proceso de formaci\u00f3n de los planetas gaseosos gigantes. \u201cPuede que el agua de la Tierra tambi\u00e9n sea proveniente de esos asteroides, que eventualmente chocaron con nuestro planeta a\u00fan en fase de formaci\u00f3n\u201d, comenta el astr\u00f3nomo brasile\u00f1o, quien junto a su colega de Burdeos abord\u00f3 este tema en otro art\u00edculo reciente, publicado el 30 de junio en la revista cient\u00edfica <em>Icarus<\/em>. Los asteroides del tipo S, considerados secos, ser\u00edan el sobrante de materia que no form\u00f3 parte de\u00a0 la conformaci\u00f3n de Marte y el resto de los mundos terrestres.<\/p>\n<p>Durante meses, Izidoro y Raymond reprodujeron m\u00e1s de 200 simulaciones en computadora de c\u00f3mo podr\u00eda haber sido el proceso de formaci\u00f3n de los planetas del Sistema Solar y del surgimiento del cintur\u00f3n de asteroides. En esas simulaciones partieron de la premisa de que entre Marte y J\u00fapiter no hab\u00eda materia primitiva y lograron reproducir virtualmente la configuraci\u00f3n actual del cintur\u00f3n. \u201cNuestro pr\u00f3ximo paso consiste en poner a prueba cada uno de los modelos existentes, el nuestro y los otros, para explicar el cintur\u00f3n de asteroides y ver qu\u00e9 podemos aprender acerca de la formaci\u00f3n del Sistema Solar\u201d, resalta Raymond.<\/p>\n<p><strong>Baja densidad<\/strong><br \/>\nPara el astrof\u00edsico Jorge Mel\u00e9ndez, del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IAG-USP), las simulaciones efectuadas por el d\u00fao son muy interesantes y aportan un nuevo enfoque sobre el Sistema Solar. \u201cEste estudio revela que en los comienzos del sistema no necesariamente habr\u00eda existido un cintur\u00f3n de asteroides mucho m\u00e1s masivo\u201d, comenta Mel\u00e9ndez. \u201cUno de los inconvenientes que afronta el modelo actual consiste en suministrar una explicaci\u00f3n referente al modo en que ese cintur\u00f3n [supuestamente masivo en sus albores] habr\u00eda perdido tanta masa\u201d. Actualmente, la masa del cintur\u00f3n no supera al 4% de la de la Luna y es m\u00e1s de mil veces menor que la de la Tierra. Pese a que sus asteroides orbitan alrededor de una enorme banda espacial del sistema, el cintur\u00f3n presenta una baja densidad de objetos en relaci\u00f3n con el \u00e1rea delimitada. Tan s\u00f3lo un cuerpo celeste, el planeta enano Ceres, representa un tercio de la masa total del cintur\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nFormaci\u00f3n y din\u00e1mica planetaria. Del Sistema Solar a los exoplanetas (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/94835\/formacao-e-dinamica-planetaria-do-sistema-solar-a-exoplanetas\/?q=16\/12686-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 16\/12686-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Joven Investigador; <strong>Investigador responsable<\/strong> Andr\u00e9 Izidoro (Unesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 178.755.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nRAYMOND, S. N. e IZIDORO, A. <a href=\"https:\/\/advances.sciencemag.org\/content\/3\/9\/e1701138.abstract\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The empty primordial asteroid belt<\/a>. <strong>Science Advances<\/strong>. 13 sept. 2017.<br \/>\nRAYMOND, S. N. e IZIDORO, A. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0019103517302592\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Origin of water in the inner Solar System: Planetesimals scattered inward during Jupiter and Saturn\u2019s rapid gas accretion<\/a>. <strong>Icarus<\/strong>. 30 jun. 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un modelo alternativo sugiere que restos de la formaci\u00f3n de los planetas del Sistema Solar dieron origen al cintur\u00f3n de asteroides","protected":false},"author":13,"featured_media":284234,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,304,309],"coauthors":[101],"class_list":["post-284233","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es","tag-geologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/284233","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=284233"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/284233\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":284250,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/284233\/revisions\/284250"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/284234"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=284233"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=284233"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=284233"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=284233"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}