{"id":285471,"date":"2019-05-02T15:40:40","date_gmt":"2019-05-02T18:40:40","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=285471"},"modified":"2024-06-05T15:30:11","modified_gmt":"2024-06-05T18:30:11","slug":"menos-agua-en-el-arroz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/menos-agua-en-el-arroz\/","title":{"rendered":"Menos agua en el arroz"},"content":{"rendered":"<p>En busca de tierras m\u00e1s baratas y considerando el aumento de la poblaci\u00f3n y el crecimiento de la demanda de alimentos, los productores de arroz del estado brasile\u00f1o de Rio Grande do Sul comenzaron a emigrar hacia el norte del estado de Goi\u00e1s a finales de los a\u00f1os 1970. Con la separaci\u00f3n de aquella regi\u00f3n, que dio origen al estado de Tocantins, en 1988, se afincaron all\u00ed otras oleadas de ricicultores de diversas regiones de Brasil. Llevaron a esos nuevos parajes sus t\u00e9cnicas de cultivo, destac\u00e1ndose la inundaci\u00f3n permanente de los arrozales durante el ciclo de desarrollo del cultivo. Como la escasez de agua es uno de los principales retos de la agricultura a nivel mundial, el ingeniero agr\u00f3nomo Andr\u00e9 Borja Reis, quien trabaj\u00f3 como asesor en distintas fincas de la regi\u00f3n, ide\u00f3 un modelo de irrigaci\u00f3n que economiza hasta un 50% de agua y un 15% de fertilizantes, adem\u00e1s de incrementar la productividad hasta un 25%. Esta t\u00e9cnica de manejo de la irrigaci\u00f3n la elabor\u00f3 durante su doctorado en la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Esalq-USP), en Piracicaba, bajo la direcci\u00f3n del profesor Jos\u00e9 La\u00e9rcio Favarin.<\/p>\n<p>El ingeniero agr\u00f3nomo comenta que durante el tiempo en que trabaj\u00f3 como agr\u00f3nomo en aquella regi\u00f3n de Tocantins, espec\u00edficamente en el municipio de Lagoa da Confus\u00e3o, ubicado a unos 200 kil\u00f3metros (km) de la capital, la ciudad de Palmas, \u00e9l identific\u00f3 el escollo principal del sistema productivo local: c\u00f3mo ahorrar agua de riego sin perjudicar el desarrollo de la planta ni aumentar el impacto ambiental. \u201cAquella coyuntura merec\u00eda ser objeto de una investigaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d, dice Reis. El arrozal se encuentra naturalmente adaptado al suelo inundado porque respira por una estructura vascular espec\u00edfica, denominada aer\u00e9nquima, que capta el ox\u00edgeno de la atm\u00f3sfera y lo lleva a las c\u00e9lulas de las ra\u00edces. Gran parte de las plantas extrae el ox\u00edgeno de sus ra\u00edces, directamente del suelo, y no sobrevive en un ambiente inundado.<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, en las regiones tradicionales donde se cultiva arroz en Brasil y en el mundo, tanto en Asia como en Estados Unidos, est\u00e1 ampliamente recomendado que la irrigaci\u00f3n se realice por inundaci\u00f3n, es decir manteniendo a la planta dentro del agua. \u201cCon el suelo inundado, se establece un ambiente en donde el nitr\u00f3geno, propio del terreno o agregado como fertilizante, permanece disponible, lo que disminuye la p\u00e9rdida y aumenta su absorci\u00f3n por la planta. Pero para eso se gasta un volumen considerable de agua y, dependiendo del tama\u00f1o de la superficie y de la disponibilidad de recursos h\u00eddricos, hace inviable el cultivo\u201d.<\/p>\n<p>Para sustituir el modelo de inundaci\u00f3n permanente del cultivo por un proceso que utilice menos agua ser\u00eda necesario quedar atento a las p\u00e9rdidas de nitr\u00f3geno, ya que sin ese elemento la productividad decae dr\u00e1sticamente. Al desarrollar una t\u00e9cnica alternativa, Reis efectu\u00f3 un experimento de campo durante tres a\u00f1os, entre 2014 y 2017, en un \u00e1rea de 2.500 metros cuadrados (o sea, un cuarto de hect\u00e1rea), en colaboraci\u00f3n con productores locales que plantan aproximadamente 70 mil hect\u00e1reas (ha) de arroz. El investigador prob\u00f3 con cinco reg\u00edmenes diferentes de irrigaci\u00f3n: el tradicional, con anegaci\u00f3n permanente; dos combinaciones de alternancia entre inundaci\u00f3n y drenaje en diferentes ciclos; suelo saturado, aunque sin l\u00e1mina de agua sobre la superficie; e insaturado, con un porcentaje de humedad cercano a la capacidad de absorci\u00f3n del campo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Reis, en todos los modelos de irrigaci\u00f3n testeados se agregaron distintas dosis de nitr\u00f3geno. El objetivo fue verificar el desempe\u00f1o productivo del cultivo en cada situaci\u00f3n. Adem\u00e1s, se utiliz\u00f3 urea enriquecida con is\u00f3topo estable de nitr\u00f3geno 15 (15N) para marcar el destino de ese fertilizante en el suelo y en la planta, informando posteriormente en an\u00e1lisis espec\u00edficos, de qu\u00e9 manera influy\u00f3 en la absorci\u00f3n por la planta el r\u00e9gimen de irrigaci\u00f3n. El is\u00f3topo de nitr\u00f3geno es un elemento natural y no radiactivo, que se diferencia por el n\u00famero de neutrones presentes en el n\u00facleo.<\/p>\n<div id=\"attachment_285472\" style=\"max-width: 1510px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/076_Arroz02_260.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-285472 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/076_Arroz02_260.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"1125\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/076_Arroz02_260.jpg 1500w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/076_Arroz02_260-250x188.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/076_Arroz02_260-700x525.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/076_Arroz02_260-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Andr\u00e9 Borja Reis\/ Esalq-USP<\/span><\/a> Uno de los experimentos realizados en Tocantins fue el plant\u00edo tradicional con l\u00e1mina de agua<span class=\"media-credits\">Andr\u00e9 Borja Reis\/ Esalq-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Menor impacto<\/strong><br \/>\nEl estudio apunt\u00f3 que, para el tipo de suelo de aquella regi\u00f3n del estado de Tocantins \u2013antiguo, empobrecido y muy poroso\u2013, el mejor sistema es el insaturado. \u201cEste m\u00e9todo de riego alternativo surte plenamente la demanda de agua del cultivo, pero requiere menos l\u00edquido que la t\u00e9cnica por anegamiento e incluso incrementa la disponibilidad de nitr\u00f3geno\u201d, refiere Reis. En este sistema, el terreno mantiene los microporos del suelo parcialmente rellenos de agua, aproximadamente en un 60%, y el resto con aire, o sea que el suelo queda bastante h\u00famedo, aunque sin l\u00e1mina de agua por encima. De esa forma hay agua para el desarrollo del cultivo y tambi\u00e9n ox\u00edgeno. \u201cCreemos que el modelo desarrollado tiene un menor impacto ambiental en lo tocante a la conservaci\u00f3n del nitr\u00f3geno en el sistema suelo-planta, toda vez que la p\u00e9rdida de ese nutriente en el ambiente se redujo en un 40%\u201d.<\/p>\n<p>El pa\u00eds posee una superficie cultivada con arroz de 1,97 millones de ha, de las cuales, 1,45 millones de ha corresponden a arroz irrigado y el resto, de secano, ambos, cultivos plantados en suelos sin riego, por lo tanto, necesitan un per\u00edodo lluvioso adecuado para que el cultivo complete su ciclo de vida. Brasil recoger\u00e1 11,5 millones de toneladas de arroz en la pr\u00f3xima cosecha, un incremento de un 8,5% comparada con la de 2015\/ 2016. El modelo concebido por Reis no podr\u00e1 sustituir al tradicional, que se emplea principalmente en los estados de la regi\u00f3n sur. \u201cLo que proponemos es tan s\u00f3lo una adaptaci\u00f3n para los suelos de la regi\u00f3n del Cerrado, manteni\u00e9ndolos parcialmente h\u00famedos (un 60%)\u201d, explica el investigador.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador Lu\u00eds Fernando Stone, del Laboratorio de An\u00e1lisis Agroambiental de Embrapa Arroz y Frijol, emplazada en Santo Ant\u00f4nio de Goi\u00e1s (GO), el modelo de riego ideado por Reis es algo realmente novedoso en el pa\u00eds. \u201cLo que se ha estudiado en Brasil como alternativa al sistema tradicional es la inundaci\u00f3n intermitente, que consiste en ciclos de anegamiento\u201d, esclarece.<\/p>\n<p>Stone considera que el m\u00e9todo nuevo es prometedor para las vegas tropicales con caracter\u00edsticas similares a las que se usaron en el estudio. Reis dice que su sistema puede utilizarse en la vega del valle del r\u00edo Araguaia, adem\u00e1s de otras regiones del Cerrado o incluso en \u00c1frica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un agr\u00f3nomo desarrolla un nuevo m\u00e9todo de plant\u00edo para la ricicultura","protected":false},"author":20,"featured_media":285476,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[268],"coauthors":[112],"class_list":["post-285471","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tecnologia-es","tag-agropecuaria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/285471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=285471"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/285471\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":285484,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/285471\/revisions\/285484"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/285476"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=285471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=285471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=285471"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=285471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}