{"id":285571,"date":"2019-05-02T15:44:33","date_gmt":"2019-05-02T18:44:33","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=285571"},"modified":"2019-05-03T16:23:03","modified_gmt":"2019-05-03T19:23:03","slug":"el-destino-incierto-de-los-archivos-policiales-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-destino-incierto-de-los-archivos-policiales-2\/","title":{"rendered":"El destino incierto de los archivos policiales"},"content":{"rendered":"<p>Como una de las curadoras de la 3\u00aa Bienal de Bah\u00eda, la comunic\u00f3loga paulista Ana Mattos Porto Pato ingres\u00f3 por primera vez al Museo Antropol\u00f3gico y Etnogr\u00e1fico Est\u00e1cio de Lima, en la ciudad de Salvador (estado de Bah\u00eda), el d\u00eda 8 de marzo de 2014. Este museo ocupaba una sala del Instituto M\u00e9dico Legal Nina Rodrigues, en una casona de estilo neocl\u00e1sico perteneciente a la Secretar\u00eda de Seguridad P\u00fablica, y hab\u00eda sido cerrado al p\u00fablico nueve a\u00f1os antes. En decenas de cajas de cart\u00f3n y poliestireno expandido, Mattos y el equipo de trabajo del Museo de Arte Moderno de Bah\u00eda, encargado de la organizaci\u00f3n de la Bienal, hallaron fotograf\u00edas, documentos y alrededor de 500 piezas incluyendo armas, objetos pertenecientes al arte popular, instrumental m\u00e9dico, ropa de bandoleros y cientos de cr\u00e1neos, con escasa informaci\u00f3n sobre las fechas, los autores y los lugares de recolecci\u00f3n. Las etiquetas de dos cuerpos momificados tan s\u00f3lo informaban que se trataba de una \u201caborigen karay\u00e1\u201d y de un \u201czambo\u201d, respectivamente.<\/p>\n<p>\u201cNos topamos con un museo de la polic\u00eda y con una historia de tormentos, racismo y violencia perpetrados contra la poblaci\u00f3n pobre y marginal\u201d, relat\u00f3 Mattos en un art\u00edculo escrito en 2015 en la <em>Revista CPC<\/em>, del Centro de Preservaci\u00f3n del Patrimonio Cultural de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). En septiembre de 2017, al recordar esa experiencia, la investigadora coment\u00f3: \u201cHab\u00eda objetos rituales sagrados del <em>candombl\u00e9<\/em> secuestrados por la polic\u00eda junto a fetos deformados, armas y drogas\u201d. Mattos analiz\u00f3 esa experiencia durante su doctorado, concluido al comienzo de este a\u00f1o en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), bajo la direcci\u00f3n de tesis de Giselle Beiguelman.<\/p>\n<div id=\"attachment_285580\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu02_260.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-285580 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu02_260.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"1913\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu02_260.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu02_260-250x399.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu02_260-700x1116.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu02_260-120x191.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Alfredo Mascarenhas\/ Colecci\u00f3n del Museo Est\u00e1cio de Lima\/ 3\u00aa Bienal de Bah\u00eda  <\/span><\/a> Escultura en forma de busto que integr\u00f3 la exposici\u00f3n del Archivo P\u00fablico del Estado de Bah\u00eda en 2014<span class=\"media-credits\">Alfredo Mascarenhas\/ Colecci\u00f3n del Museo Est\u00e1cio de Lima\/ 3\u00aa Bienal de Bah\u00eda  <\/span><\/p><\/div>\n<p>La apertura de las cajas fue otro de los cap\u00edtulos del debate acerca de qu\u00e9 hacer con el patrimonio de los museos de antropolog\u00eda criminal, que desde hace algunos trascienden los espacios acad\u00e9micos en los estados brasile\u00f1os de Bah\u00eda, R\u00edo de Janeiro y S\u00e3o Paulo. Investigadores ligados a las universidades alegan que las colecciones deber\u00edan conservarse y ser expuestas al p\u00fablico para su visita, mientras que los movimientos sociales y los parientes exigen la entrega de los restos de familiares que se encuentran en los museos. A grandes rasgos, el destino de los archivos con esas caracter\u00edsticas sigue siendo incierto en todo el mundo.<\/p>\n<p>La antropolog\u00eda criminal fue creada hacia finales del siglo XIX por el m\u00e9dico italiano Cesare Lombroso (1836-1909), quien aplicaba el determinismo biol\u00f3gico en el campo criminal y aseguraba que se pod\u00eda identificar la propensi\u00f3n a la criminalidad partiendo de los rasgos f\u00edsicos. M\u00e9dicos de Bah\u00eda, R\u00edo de Janeiro, S\u00e3o Paulo y Pernambuco se basaron en sus postulados \u2013que se revelar\u00edan inconsistentes d\u00e9cadas m\u00e1s tarde\u2013 para apuntalar la idea de degeneraci\u00f3n de las razas vigente a comienzos del siglo XX, seg\u00fan la cual el atraso del pa\u00eds era consecuencia del mestizaje con negros e ind\u00edgenas, a los cuales se los consideraba inferiores. En S\u00e3o Paulo, el zo\u00f3logo alem\u00e1n Hermann von Ihering (1850-1930), fundador y el primer director del Museo Paulista, abogaba por el exterminio de los ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>En Salvador, el m\u00e9dico Raimundo Nina Rodrigues (1862-1906), del estado de Maranh\u00e3o y admirador de Lombroso, cre\u00f3 un museo en la Facultad de Medicina de Bah\u00eda para el resguardo de una colecci\u00f3n de objetos que demostrasen la inferioridad de los negros. En 1905, un incendio destruy\u00f3 la colecci\u00f3n, que inclu\u00eda la cabeza del cearense Ant\u00f4nio Conselheiro (Ant\u00f4nio Vicente Mendes Maciel, 1830-1897), l\u00edder de la revuelta de Canudos. En 1958, un disc\u00edpulo de Nina Rodrigues, el m\u00e9dico alagoano Est\u00e1cio Luiz Valente de Lima (1897-1984), reabri\u00f3 el museo en la Facultad de Medicina. Al ser tambi\u00e9n el director del Instituto M\u00e9dico Legal Nina Rodrigues, Valente de Lima recibi\u00f3 siete cabezas de <em>cangaceiros<\/em> de la banda de Lampi\u00e3o que la polic\u00eda hab\u00eda matado en 1938 y las dej\u00f3 en exposici\u00f3n, durante d\u00e9cadas, argumentando que \u00e9sa era una forma de identificar a los marginales. Luego de un intenso debate, las familias de los bandoleros pudieron darles sepultura a las cabezas en 1969. En 2010, cuando el museo ya hab\u00eda sido trasladado al Instituto M\u00e9dico Legal, la mayor parte de los objetos rituales del <em>candombl\u00e9<\/em> fueron trasladados al Mueso Afro, de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA), como resultado de una negociaci\u00f3n que se inici\u00f3 alrededor de 10 a\u00f1os antes.<\/p>\n<blockquote><p>Lombroso no era tan b\u00e1sico como sus reinterpretaciones en Brasil, dice el antrop\u00f3logo de la UFBA<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Sepultura<\/strong><br \/>\nEn 2014, luego de desembalar el archivo, Mattos le propuso trabajar con aquellos objetos a un grupo de artistas seleccionados para la Bienal. En el marco de una exposici\u00f3n en el Archivo P\u00fablico del Estado de Bah\u00eda, el artista Paulo Nazareth, de Minas Gerais, se acost\u00f3 entre los cr\u00e1neos y realiz\u00f3 ceremonias simb\u00f3licas de sepultura de los dos cuerpos momificados, a los cuales coloc\u00f3 en una urna de madera luego de rezar un d\u00eda completo por ellos. Quienes asistieran a la exposici\u00f3n ver\u00edan la urna y el video, pero ya no los cuerpos momificados.<\/p>\n<p>Los documentos administrativos del museo Est\u00e1cio de Lima permanecen en el Archivo P\u00fablico, que los recibi\u00f3 para la exposici\u00f3n de 2014. El archivo documental consta de 403 documentos textuales, 697 iconograf\u00edas y ocho negativos fotogr\u00e1ficos, ya catalogados, que s\u00f3lo quedar\u00e1n liberados para consulta p\u00fablica luego de la determinaci\u00f3n de la Secretar\u00eda de Seguridad P\u00fablica de Bah\u00eda, seg\u00fan inform\u00f3 Teresa Mattos, directora general del Archivo. Seg\u00fan Mattos, la direcci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Pedro Calmon (FPC), vinculada a la Secretar\u00eda de Cultura del Estado de Bah\u00eda, elev\u00f3 en febrero de 2017 un oficio a la Secretar\u00eda de Seguridad P\u00fablica solicitando la guarda de los documentos. El director general de la FPC, Edvaldo Mendes Ara\u00fajo, espera que el material quede habilitado para consulta p\u00fablica en noviembre, el mes de la conciencia negra, \u201cpara que sirva como ejemplo de la intolerancia y de la discriminaci\u00f3n religiosa\u201d, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_285572\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu04_260.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-285572 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu04_260.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"798\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu04_260.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu04_260-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu04_260-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu04_260-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a> El Museo de la Polic\u00eda de S\u00e3o Paulo expone bustos de criminales famosos y documentos sobre los delitos que cometieron<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/p><\/div>\n<p>La direcci\u00f3n del Departamento de Polic\u00eda T\u00e9cnica de Bah\u00eda (DPT), por medio de una nota de su asesor\u00eda de comunicaci\u00f3n, inform\u00f3 que reconoce la importancia hist\u00f3rica de los documentos, que entiende la necesidad de acceso a ellos y que \u201cincluso est\u00e1 evaluando la solicitud de permanencia de ese patrimonio en el Archivo P\u00fablico de Bah\u00eda\u201d. Las piezas de ese patrimonio que se usaron en la exposici\u00f3n en el Archivo P\u00fablico retornaron en marzo de 2017 al DPT, a cargo del museo Est\u00e1cio de Lima, el cual permanece cerrado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfConservar o devolver?<\/strong><br \/>\nEl antrop\u00f3logo italiano Livio Sansone, docente de la UFBA y uno de los coordinadores del Museo Digital de la Memoria Africana y Afrobrasile\u00f1a, critica el desmembramiento del archivo, el cual, seg\u00fan \u00e9l, deber\u00eda mantenerse completo y abierto al p\u00fablico en general como una forma de promover debates al respecto de la segregaci\u00f3n social y racial. \u201cLas calaveras de los <em>cangaceiros<\/em> y los objetos rituales del <em>candombl\u00e9<\/em> secuestrados por la polic\u00eda traen recuerdos dolorosos, pero debemos lidiar con las contradicciones en lugar de borrarlo todo\u201d, recomienda. De manera m\u00e1s amplia, el profesor resalta que \u201cnecesitamos un plan museol\u00f3gico para organizar las instituciones, definir los objetivos y asegurar la permanencia de los archivos\u201d.<\/p>\n<p>Como ejemplo de lo que puede hacerse, Sansone menciona el Museo de Antropolog\u00eda Criminal Cesare Lombroso de Tur\u00edn, en Italia. El mismo fue creado en 1892 por Lombroso y cerrado al p\u00fablico en 1914, siendo reabierto en 2011, con una vasta colecci\u00f3n de cr\u00e1neos, m\u00e1scaras mortuorias, fotograf\u00edas y restos de piel de criminales. \u201cLos curadores actuales montaron un museo antirracismo, que pone el eje en los errores de una teor\u00eda cient\u00edfica, conservando las piezas del archivo, sin repatriar nada\u201d, comenta el docente de la UFBA, quien tambi\u00e9n se desempe\u00f1a como investigador en el museo italiano. \u201cLombroso no estaba a favor de la masacre de los pueblos originarios ni del imperialismo, y tampoco cre\u00eda que el mestizaje podr\u00eda degenerar a un pueblo. \u00c9l no era tan b\u00e1sico como sus reinterpretaciones en Brasil\u201d, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_285576\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu03_260.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-285576 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu03_260.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"803\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu03_260.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu03_260-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu03_260-700x468.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/087_Museu03_260-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Sergio Menezes\/ Defensor\u00eda P\u00fablica del Estado de S\u00e3o Paulo<\/span><\/a> Escena del juicio simb\u00f3lico de Preto Amaral organizado por la Defensor\u00eda P\u00fablica de S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">Sergio Menezes\/ Defensor\u00eda P\u00fablica del Estado de S\u00e3o Paulo<\/span><\/p><\/div>\n<p>El derecho a la posesi\u00f3n del patrimonio de los museos etnogr\u00e1ficos ha sido cuestionado en varios pa\u00edses. Bas\u00e1ndose en leyes internacionales, la Organizaci\u00f3n para la Unidad Africana recuper\u00f3 y le dio sepultura en Botsuana, en el a\u00f1o 2000, al cuerpo de un guerrero de 27 a\u00f1os fallecido en 1830, que hab\u00eda sido llevado a Europa por un comerciante franc\u00e9s y permaneci\u00f3 conservado en un museo de Espa\u00f1a durante 170 a\u00f1os. Tres museos de las ciudades de Seattle, Denver y Chicago, en Estados Unidos, tuvieron que devolver objetos y restos de cuerpos sonsacados a pueblos originarios de Canad\u00e1. Por otra parte, \u201clos museos pueden ser muy \u00fatiles para los abor\u00edgenes que padecieron un proceso de deculturaci\u00f3n violenta, acciones en contra de sus valores, sus tecnolog\u00edas, sus conocimientos\u201d, se\u00f1al\u00f3 el antrop\u00f3logo Jo\u00e3o Pacheco de Oliveira, investigador del Museo Nacional de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (MN-UFRJ), en un art\u00edculo publicado en 2007 en la revista <em>Tempo<\/em>. \u201cEl museo es un instrumento poderoso para inculcar y apuntalar demarcaciones de identidad, que contrasta con el prejuicio y la invisibilidad con que se trata a esos colectivos de identidad en otros contextos\u201d.<\/p>\n<p><strong>Magia negra<\/strong><br \/>\nLa historiadora del arte estadounidense Amy Buono, docente de la Universidad de California en Santa B\u00e1rbara, Estados Unidos, considera al Museo de la Polic\u00eda Civil de R\u00edo de Janeiro, con sede en la capital de fluminense, como un ejemplo de la \u201cpar\u00e1bola que permite entender c\u00f3mo la cultura material de Brasil se entrecruza con el poder institucional y la pr\u00e1ctica disciplinaria\u201d, tal como escribiera en un art\u00edculo publicado en 2015 en la revista <em>Getty Research Journal<\/em>. El museo fundado en 1912 en la antigua central de la polic\u00eda, ofici\u00f3 como sal\u00f3n de clases para estudiantes de esa corporaci\u00f3n y fue abierto al p\u00fablico en la d\u00e9cada de 1930. Al igual que el Est\u00e1cio de Lima, reun\u00eda objetos considerados ilegales: armas, materiales pertenecientes al juego, drogas, dinero falso, banderines nazis y objetos de <em>terreiros<\/em>, los espacios rituales del <em>candombl\u00e9<\/em>.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes, instrumentos musicales, recipientes, calabazas y caracolas y otras piezas religiosas integraron la Colecci\u00f3n de Magia Negra, que fue declaradas bajo protecci\u00f3n en 1938 por el Servicio del Patrimonio Hist\u00f3rico y Art\u00edstico Nacional, actual Instituto del Patrimonio Hist\u00f3rico y Art\u00edstico Nacional (Iphan). El destino de esa colecci\u00f3n, que no est\u00e1 exhibida al p\u00fablico, tambi\u00e9n es incierto. En junio de este a\u00f1o, <em>m\u00e3es de santo <\/em>del <em>candombl\u00e9<\/em>, militantes del movimiento negro, intelectuales y pol\u00edticos lanzaron la campa\u00f1a Liberen Nuestros \u00cdconos Sagrados, por intermedio de la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos de la Legislatura del Estado de R\u00edo de Janeiro, para recuperar unos 200 objetos de una colecci\u00f3n y un museo que expresar\u00edan prejuicio religioso.<\/p>\n<blockquote><p>Activistas de R\u00edo de Janeiro reclaman los objetos religiosos conservados en el Museo de la Polic\u00eda Civil<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Preto Amaral<\/strong><br \/>\n\u201cNo debemos desmembrar el patrimonio de los museos, lo que s\u00ed debe hacerse es reconstruir la memoria para revelar los horrores que a\u00fan padecemos\u201d, sugiere el historiador Paulo Fernando de Souza Campos, docente de la Universidade Santo Amaro (Unisa), en S\u00e3o Paulo. En su doctorado, De Souza Campos rescat\u00f3 la historia de Jos\u00e9 Augusto do Amaral, nacido de Minas Gerais (1871-1927). Hijo de esclavos liberados por la Ley de Libertad de Vientres, desempleado luego de desertar del Ej\u00e9rcito, Preto Amaral, como se lo denominaba, fue encarcelado en S\u00e3o Paulo, bajo la acusaci\u00f3n de haber asesinado y violado a tres adolescentes. El m\u00e9dico Antonio Carlos Pacheco e Silva (1898-1998), director del hospital Juquery y fundador de la c\u00e1tedra de psiquiatr\u00eda en la USP, \u201cutiliz\u00f3 el caso de Preto Amaral para justificar la teor\u00eda de la degradaci\u00f3n de la raza\u201d, relata De Souza Campos. \u201cTanto para la medicina, como para el derecho, a comienzos del siglo XX, el negro era un criminal nato\u201d, dice.<\/p>\n<p>Do Amaral muri\u00f3 de tuberculosis cinco meses despu\u00e9s de ser encarcelado y se lo consideraba el primer <em>serial killer <\/em>\u2013asesino en serie\u2013 brasile\u00f1o, incluso sin juicio. Bas\u00e1ndose en eso, la Companhia de Teatro Pessoal do Faroeste puso en escena, en 2006, la obra <em>Os crimes do Preto Amaral<\/em>, y en 2012, la Defensor\u00eda P\u00fablica del Estado de S\u00e3o Paulo organiz\u00f3 un juicio simb\u00f3lico en la Facultad de Derecho de la USP. Preto Amaral result\u00f3 absuelto por falta de pruebas.<\/p>\n<p>El Museo de la Polic\u00eda de S\u00e3o Paulo, al que se lo conoce como el Museo del Crimen, que forma parte de la Academia de Polic\u00eda, en la Ciudad Universitaria, manten\u00eda expuesto un busto de Preto Amaral. A pedido de sus familiares, la pieza fue retirada de ese espacio y guardada. \u201cPodr\u00eda quedar expuesta\u201d, reflexiona De Souza Campos, \u201ccomo una muestra del modo en que la medicina y el derecho erigieron al negro como representaci\u00f3n de lo criminal\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nArte contempor\u00e1neo y archivo: \u00bfC\u00f3mo tornar p\u00fablico al archivo p\u00fablico? (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/145176\/arte-contemporanea-e-arquivo-como-tornar-publico-o-arquivo-publico\/?q=13\/08130-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 13\/08130-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Beca doctoral; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Giselle Beiguelman (USP); <strong>Becaria<\/strong> Ana Mattos Porto Pato; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 160.873,04<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nPATO, A. <a href=\"https:\/\/www.revistas.usp.br\/cpc\/article\/view\/102614\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Arte contempor\u00e2nea e arquivo: reflex\u00f5es sobre a 3a Bienal da Bahia<\/a>. <strong>Revista CPC<\/strong>. v. 20, p. 112-136, 2015.<br \/>\nCAMPOS, P. F. de S. <a href=\"http:\/\/www.arquivoestado.sp.gov.br\/viver\/publicacoes.php\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Outras faces do monstro urbano: criminalidade e racismo na cidade de S\u00e3o Paulo. Os crimes de preto Amaral<\/a>. <strong>Hist\u00f3rica.<\/strong>\u00a0v. 14, n. 1, p. 4-10, 2004.<br \/>\nOLIVEIRA, J. P. de. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/pdf\/tem\/v12n23\/v12n23a06\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">O retrato de um menino Bororo: narrativas sobre o destino dos \u00edndios e o horizonte pol\u00edtico dos museus, s\u00e9culos XIX e XXI<\/a>. <strong>Tempo.<\/strong>\u00a0v.12, n. 23, p.73-99, 2007.<br \/>\nBUONO, A. J. <a href=\"https:\/\/www.journals.uchicago.edu\/doi\/abs\/10.1086\/680732\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Historicity, Achronicity, and the materiality of cultures in Colonial Brazil<\/a>. <strong>Getty Research Journal.<\/strong>\u00a0v. 7, p. 19-34, 2015.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cient\u00edficos abogan por la preservaci\u00f3n de las colecciones, mientras que los movimientos sociales y los familiares reivindican el retiro de objetos y restos de cuerpos","protected":false},"author":17,"featured_media":285584,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-285571","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/285571","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=285571"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/285571\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":285803,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/285571\/revisions\/285803"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/285584"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=285571"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=285571"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=285571"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=285571"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}