{"id":286242,"date":"2019-06-26T15:14:31","date_gmt":"2019-06-26T18:14:31","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=286242"},"modified":"2019-06-28T17:52:04","modified_gmt":"2019-06-28T20:52:04","slug":"en-busca-de-la-luz-de-las-estrellas-de-neutrones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-busca-de-la-luz-de-las-estrellas-de-neutrones\/","title":{"rendered":"En busca de la luz de las estrellas de neutrones"},"content":{"rendered":"<p>En el transcurso de los \u00faltimos 10 a\u00f1os, grupos de astrof\u00edsicos de todo el mundo ligados a observatorios instalados en tierra y en el espacio, tales como sat\u00e9lites y telescopios de diversos tipos, firmaron acuerdos con el consorcio cient\u00edfico Ligo-Virgo, los tres grandes detectores de ondas gravitacionales que se hallan en funcionamiento en la Tierra. Ni bien se registrase una se\u00f1al con buenas posibilidades de ser ondas gravitacionales, la red de colaboradores ser\u00eda informada, por medio de una circular, de la masa y la luminosidad estimada de los objetos celestes que podr\u00edan ser la fuente de tal evento y recibir\u00edan un mapa del firmamento con la probable localizaci\u00f3n del fen\u00f3meno. Su misi\u00f3n ser\u00eda la detecci\u00f3n en el espacio de una emisi\u00f3n de radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica, alguna forma de luz, liberada por el mismo evento c\u00f3smico que origin\u00f3 las ondas gravitacionales.<\/p>\n<p>Hasta mediados del mes de agosto de este a\u00f1o, se hab\u00edan confirmado cuatro registros de ondas gravitacionales. Todos ellos proven\u00edan de fusiones de pares de agujeros negros, un tipo de fen\u00f3meno que no emitir\u00eda ninguna forma de luz. Tal como se sospechaba, la red de colaboradores del Ligo-Virgo no detect\u00f3 que se generara radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica en ning\u00fan caso. El evento que tuvo lugar el 17 de agosto fue diferente a todos los precedentes. Tuvo caracter\u00edsticas \u00fanicas, que propiciaron su detecci\u00f3n, localizaci\u00f3n y observaci\u00f3n minuciosa. Por primera vez, los astrof\u00edsicos registraron las firmas c\u00f3smicas generadas por la colisi\u00f3n y fusi\u00f3n de un par de estrellas de neutrones.<\/p>\n<div id=\"attachment_286255\" style=\"max-width: 1986px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/027_CAPA-Astrofisica_261-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-286255 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/027_CAPA-Astrofisica_261-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1976\" height=\"872\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/027_CAPA-Astrofisica_261-1.jpg 1976w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/027_CAPA-Astrofisica_261-1-250x110.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/027_CAPA-Astrofisica_261-1-700x309.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/027_CAPA-Astrofisica_261-1-120x53.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1976px) 100vw, 1976px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ASA\/ ESO<\/span><\/a> Mapa estelar que muestra el \u00e1rea donde probablemente se produjo la colisi\u00f3n de estrellas, seg\u00fan los datos recabados por los sat\u00e9lites de rayos gamma Integral (<em>en gris oscuro<\/em>) y Fermi (<em>en rojo<\/em>) y por los detectores Ligo y Virgo (<em>en naranja<\/em>). La estrella dentro del \u00e1rea anaranjada representa a la galaxia NGC 4993<span class=\"media-credits\">ASA\/ ESO<\/span><\/p><\/div>\n<p>De acuerdo con datos te\u00f3ricos, ese fen\u00f3meno deber\u00eda generar, y realmente produjo, dos tipos de emisiones casi simult\u00e1neas: las tan esquivas ondas gravitacionales seguidas de una explosi\u00f3n energ\u00e9tica visible en el rango lum\u00ednico de los rayos gama. \u201cEra previsible que se registraran las ondas gravitacionales antes de la explosi\u00f3n de rayos gama\u201d, explic\u00f3 el f\u00edsico Salvatore Vitale, del Instituto de Tecnolog\u00eda de Massachusetts (MIT), uno de los cient\u00edficos del Ligo, en el material de divulgaci\u00f3n del hallazgo. \u201cEn primera instancia, las estrellas de neutrones se fusionan y, posteriormente, la materia se calienta y por lo tanto surge la radiaci\u00f3n\u201d. Luego de la explosi\u00f3n de rayos gamma, el primer tipo de luz que emana del fen\u00f3meno, tambi\u00e9n se generar\u00edan otras formas de radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica, tales como luz en el espectro visible, rayos ultravioleta y ondas de radio. Pero para detectar esas otras manifestaciones de radiaci\u00f3n se necesitaba localizar previamente el origen del fen\u00f3meno en el espacio.<\/p>\n<p>La pista inicial de que hab\u00eda acaecido una colisi\u00f3n de estrellas de neutrones en alg\u00fan lugar del Cosmos lleg\u00f3 a la Tierra a las 12 horas, 41 minutos y 4 segundos del 17 de agosto, seg\u00fan el huso horario internacional de referencia, que entonces estaba adelantado cuatro horas a la hora de Brasilia. Los tres detectores del consorcio Ligo-Virgo, dos de ellos ubicados en Estados Unidos y uno en Europa, registraron claras se\u00f1ales de lo que podr\u00edan ser ondas gravitacionales que, en apariencia, estar\u00edan originadas por el proceso de fusi\u00f3n de dos estrellas de neutrones. El Virgo, emplazado en los alrededores de la ciudad de Pisa, en Italia, que acababa de atravesar un proceso de remodelaci\u00f3n y se encontraba funcionando desde hac\u00eda poco m\u00e1s de dos semanas, fue el primero en captar la anomal\u00eda, en forma muy d\u00e9bil. Veintid\u00f3s milisegundos despu\u00e9s, el detector del Ligo en Livingston, en el estado de Luisiana, tambi\u00e9n registr\u00f3 las ondas gravitacionales y, 3 milisegundos m\u00e1s tarde, fue el turno del detector gemelo del Ligo, en Hanford, en el estado de Washington, en captar la emisi\u00f3n. El observatorio de Hanford, el \u00faltimo que registr\u00f3 el fen\u00f3meno, fue el que capt\u00f3 la se\u00f1al en forma m\u00e1s intensa y dio el primer aviso autom\u00e1tico de que se hab\u00eda detectado un evento con posibilidades de generar ondas gravitacionales.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lea:<\/strong><br \/>\n\u2022 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/06\/26\/cataclismo-cosmico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Cataclismo c\u00f3smico<\/a><br \/>\n\u2022 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/06\/26\/la-fuente-de-oro-y-la-regla-del-universo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La fuente de oro y la regla del universo<\/a><br \/>\n\u2022 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/06\/26\/marcelle-soares-santos-cazadora-de-colisiones\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Marcelle Soares-Santos: Cazadora de colisiones<\/a><\/div>\n<p><strong>Una fugaz explosi\u00f3n de rayos gamma<\/strong><br \/>\nMientras los detectores de ondas gravitacionales procesaban la se\u00f1al proveniente del espacio, dos sat\u00e9lites especializados en registrar explosiones de rayos gamma captaron un peque\u00f1o evento de este tipo. El Fermi, un telescopio espacial de la NASA que escanea todo el firmamento cada tres horas, detect\u00f3 una explosi\u00f3n de rayos gamma 1,7 segundos despu\u00e9s que los sensores del Ligo-Virgo registraron las ondas gravitacionales. Se emiti\u00f3 un alerta autom\u00e1tico de dicha medici\u00f3n. Cada a\u00f1o, el Fermi detecta alrededor de 240 explosiones de rayos gamma, de las cuales 40 son de corta duraci\u00f3n (menos de 2 segundos), como la del 17 de agosto. Esta breve explosi\u00f3n fue la m\u00e1s cercana a la Tierra que haya registrado ese instrumento de observaci\u00f3n. El sat\u00e9lite Integral, un proyecto de la Agencia Espacial Europea (ESA) en colaboraci\u00f3n con estadounidenses y rusos, tambi\u00e9n abocado a la detecci\u00f3n de este tipo de eventos energ\u00e9ticos, confirm\u00f3 la explosi\u00f3n observada por el Fermi. Esta casi concomitancia de los dos tipos de registros obtenidos, el de las ondas gravitacionales y el de la explosi\u00f3n de rayos gamma, dejaba pocas dudas de que, probablemente, ambos se habr\u00edan generado a partir de un mismo evento.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/018_INFO_INGLES2-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"818\" class=\"aligncenter size-full wp-image-286263\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/018_INFO_INGLES2-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/018_INFO_INGLES2-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/018_INFO_INGLES2-1-250x179.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/018_INFO_INGLES2-1-700x502.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/018_INFO_INGLES2-1-120x86.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a>A las 13 horas, 21 minutos y 40 segundos, luego de las detecciones autom\u00e1ticas, se inform\u00f3 a la comunidad de astrof\u00edsicos mediante una circular rubricada por el consorcio Ligo-Virgo que se hab\u00eda detectado una probable emisi\u00f3n de ondas gravitacionales. El texto incluso hac\u00eda menci\u00f3n de la explosi\u00f3n de rayos gamma registrada por el sat\u00e9lite Fermi. \u00c9se era el aviso que los colaboradores del Ligo-Virgo aguardaban para iniciar la b\u00fasqueda del lugar del Cosmos en donde se produjo la fusi\u00f3n estelar. Durante las horas siguientes, varias circulares actualizaron los datos al respecto del fen\u00f3meno.<\/p>\n<p><strong>Ayuda desde el punto ciego<\/strong><br \/>\nPero inicialmente, tan s\u00f3lo a partir de los datos registrados por los sat\u00e9lites Fermi e Integral, el \u00e1rea del Espacio en donde habr\u00eda ocurrido el evento era enorme, un obst\u00e1culo para determinar su ubicaci\u00f3n exacta. Cuando se ajustaron las mediciones del Ligo-Virgo, la zona probable de origen del fen\u00f3meno qued\u00f3 circunscripta a 28 grados cuadrados, el equivalente a 140 Lunas llenas vistas desde la Tierra. La distancia a la cual se produjo la colisi\u00f3n estelar tambi\u00e9n se conoci\u00f3 r\u00e1pidamente, alrededor de 130 millones de a\u00f1os luz.<\/p>\n<p>Pese al registro bastante d\u00e9bil de ondas gravitacionales que efectu\u00f3, el Virgo result\u00f3 importante para determinar el sector del cielo del hemisferio sur en que el evento ocurri\u00f3. A partir de esos datos y los aportados por los otros dos detectores, pudo utilizarse la t\u00e9cnica de la triangulaci\u00f3n para delimitar el lugar de origen del fen\u00f3meno. \u201cLa amplitud y el momento en que registramos la se\u00f1al se utilizaron para localizar su fuente\u201d, comenta el f\u00edsico holand\u00e9s Jo van den Brand, de la Universidad Libre de \u00c1msterdam, portavoz del Virgo. Las ondas gravitacionales fueron captadas en forma tenue por el detector europeo porque la fusi\u00f3n de las estrellas de neutrones se produjo en una ubicaci\u00f3n que es uno de sus cuatro puntos ciegos. \u201cAhora bien, no podemos decir cu\u00e1l fue nuestro aporte m\u00e1s importante, pero sin el Virgo habr\u00eda sido m\u00e1s dif\u00edcil descubrir el lugar de origen de las ondas\u201d, subraya el holand\u00e9s.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/018_INFO_INGLES2-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"435\" class=\"alignnone size-full wp-image-286267\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/018_INFO_INGLES2-3.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/018_INFO_INGLES2-3.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/018_INFO_INGLES2-3-250x95.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/018_INFO_INGLES2-3-700x267.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/018_INFO_INGLES2-3-120x46.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Con las mejores coordenadas posibles para descubrir la fuente de las ondas gravitacionales y la explosi\u00f3n de rayos gamma, los grupos de astrof\u00edsicos con acceso a telescopios en el hemisferio sur se abocaron a la detecci\u00f3n del origen del fen\u00f3meno. La competencia la gan\u00f3 el equipo de la colaboraci\u00f3n One-Meter Two-Hemispheres (1M2H), bajo la coordinaci\u00f3n del astrof\u00edsico Ryan Foley, de la Universidad de California en Santa Cruz. El equipo, integrado por 17 cient\u00edficos que participaron en el descubrimiento, se especializa en el estudio de la luz proveniente de supernovas, explosiones de estrellas supermasivas. Menos de 11 horas despu\u00e9s de la detecci\u00f3n de las ondas gravitacionales, Foley y su equipo detectaron la imagen de un nuevo punto luminoso en la periferia de la galaxia NGC 4993, situada en la constelaci\u00f3n de Hidra. \u201cTen\u00edamos una estrategia bien definida: escrutar solamente donde hay galaxias, ya que es all\u00ed donde se encuentran las estrellas\u201d, relata Foley. \u201cLa suerte ampara a quienes se hallan preparados y nosotros lo est\u00e1bamos\u201d. Hab\u00eda unas 50 galaxias en el \u00e1rea por escudri\u00f1arse.<\/p>\n<p>La detecci\u00f3n se logr\u00f3 con el Swope, un peque\u00f1o y antiguo telescopio \u00f3ptico subvencionado por la Carnegie Institution, de Estados Unidos, en el Observatorio Las Campanas, ubicado a unos 600 kil\u00f3metros al norte de Santiago, la capital de Chile. El Swope, emplazado en la cima de una monta\u00f1a con casi 2.400 metros de altura, se inaugur\u00f3 en 1971 y dispone de un espejo de 1 metro de di\u00e1metro. No obstante, el campo visual de su c\u00e1mara es relativamente grande. El mismo permite observar una porci\u00f3n del cielo equivalente a 0,25 grado cuadrado, poco m\u00e1s que una Luna llena vista desde la Tierra. \u201cNo hab\u00eda forma de que no detectara [el punto]. Era como si uno pusiera un dedo delante de sus ojos\u201d, exagera Foley. Mediante el uso de un telescopio bastante m\u00e1s potente, el Blanco, instalado en Cerro Tololo, tambi\u00e9n en Chile, el equipo coordinado por <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/06\/26\/marcelle-soares-santos-cazadora-de-colisiones\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">la f\u00edsica brasile\u00f1a Marcelle Soares-Santos, de la Universidad Brandeis, tard\u00f3 10 minutos m\u00e1s que el grupo 1M2H en detectar el punto luminoso en la galaxia NGC 4993<\/a>.<\/p>\n<div id=\"attachment_286259\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/029_CAPA-Astrofisica_261-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-286259 size-full\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/029_CAPA-Astrofisica_261-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"1594\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/029_CAPA-Astrofisica_261-1.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/029_CAPA-Astrofisica_261-1-250x332.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/029_CAPA-Astrofisica_261-1-700x930.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/029_CAPA-Astrofisica_261-1-120x159.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Alberto Molino<\/span><\/a> El telescopio T80 Sur, un proyecto brasile\u00f1o instalado en Chile, tambi\u00e9n registr\u00f3 el fen\u00f3meno<span class=\"media-credits\">Alberto Molino<\/span><\/p><\/div>\n<p>Entre los casi 70 instrumentos terrestres y espaciales que pudieron observar durante dos semanas la emisi\u00f3n de radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica derivada de la fusi\u00f3n de las estrellas de neutrones en diferentes longitudes de onda, otro telescopio peque\u00f1o, tambi\u00e9n instalado en el Cerro Tololo, cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de brasile\u00f1os. Se trata del T80 Sur, que posee un espejo de 0,8 metro de di\u00e1metro, pero dispone de una c\u00e1mara con un campo de visi\u00f3n ocho veces mayor que la del Swope. Eso lo torna ideal para barrer vastas \u00e1reas del firmamento en poco tiempo. \u201cObtuvimos los datos como parte de una red de peque\u00f1os telescopios, el consorcio Toros, que intenta localizar emisiones electromagn\u00e9ticas asociadas a eventos que producen ondas gravitacionales\u201d, explica la astrof\u00edsica Claudia Mendes de Oliveira, del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IAG-USP), mentora del T80 Sur.<\/p>\n<p>El telescopio detect\u00f3 la emisi\u00f3n \u00f3ptica generada por la fusi\u00f3n de las estrellas de neutrones reci\u00e9n durante la segunda noche, luego de que su equipo recibiera las coordenadas del objeto por medio de varias circulares, alrededor de 35 horas despu\u00e9s del primer aviso del Ligo-Virgo. \u201cTuvimos mala suerte. Durante la primera noche, escrutamos casi la mitad de esa \u00e1rea, pero comenzamos por el lado opuesto al que se encontraba la galaxia NGC 4993\u201d, relata Mendes de Oliveira. De todos modos, el T80 Sur efectu\u00f3 mediciones importantes y sus datos constan en dos art\u00edculos cient\u00edficos publicados al respecto de las emisiones electromagn\u00e9ticas generadas por la colisi\u00f3n de las estrellas de neutrones.<\/p>\n<p>El T80 Sur funciona rob\u00f3ticamente y su control puede realizarse en forma remota, a partir de cualquier sitio del planeta. El dispositivo comenz\u00f3 a funcionar regularmente hace seis meses, cost\u00f3 algo m\u00e1s de 2 millones de d\u00f3lares y fue financiado por la FAPESP y el Observatorio Nacional (ON). Su funci\u00f3n principal consiste en hacer un mapeo de los objetos celestes presentes en el hemisferio sur en 12 bandas espectrales diferentes, pero igualmente puede emple\u00e1rselo para otros fines u objetivos eventuales, tal como ocurriera en el caso de la luz proveniente de la colisi\u00f3n de las estrellas de neutrones. En el segundo semestre de 2018, cuando los tres detectores de ondas gravitacionales, que en la actualidad no est\u00e1n funcionando, vuelvan a operar, el T80 Sur y el resto de los colaboradores del Ligo-Virgo tendr\u00e1n una nueva posibilidad para detectar la radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica emanada de eventos explosivos que hayan ocurrido en alg\u00fan sitio del universo.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nEMU: Adquisici\u00f3n de un telescopio rob\u00f3tico para la comunidad astron\u00f3mica brasile\u00f1a (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/31415\/emu-aquisicao-de-um-telescopio-robotico-para-a-comunidade-astronomica-brasileira\/?q=09\/54202-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 09\/54202-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la Investigaci\u00f3n \u2013 Programa Equipamientos Multiusuarios; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Claudia Mendes de Oliveira; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 5.075.402,98<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nD\u00cdAZ, M. C. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/iopscience.iop.org\/article\/10.3847\/2041-8213\/aa9060\/meta\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Observations of the first electromagnetic counterpart to a gravitational-wave source by the TOROS Collaboration<\/a>. <strong>Astrophysical Journal Letters<\/strong>. v. 848, n. 2. 16 oct. 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La carrera para descubrir el origen del fen\u00f3meno involucr\u00f3 a 70 observatorios y el ganador fue un telescopio peque\u00f1o y antiguo","protected":false},"author":13,"featured_media":286251,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[274,304],"coauthors":[101],"class_list":["post-286242","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-astronomia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/286242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=286242"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/286242\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":293561,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/286242\/revisions\/293561"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/286251"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=286242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=286242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=286242"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=286242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}