{"id":292925,"date":"2019-06-26T15:25:12","date_gmt":"2019-06-26T18:25:12","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=292925"},"modified":"2019-06-27T18:57:42","modified_gmt":"2019-06-27T21:57:42","slug":"lagunas-modeladas-por-el-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/lagunas-modeladas-por-el-tiempo\/","title":{"rendered":"Lagunas modeladas por el tiempo"},"content":{"rendered":"<p>Alrededor de 10 mil lagunas configuran un ambiente \u00fanico y cautivante en el sur del bioma brasile\u00f1o del Pantanal. Con formato circular o el\u00edptico, las mismas poseen una profundidad promedio de 2 metros (m) y hasta 1.000 m de extensi\u00f3n. Se encuentran distribuidas en un \u00e1rea de 24 mil kil\u00f3metros cuadrados conocida con el nombre de Nhecol\u00e2ndia, cercano al municipio de Corumb\u00e1, en el estado de Mato Grosso do Sul. Existen otras regiones del globo, tales como Canad\u00e1 y Finlandia, que ofrecen paisajes compuestos por m\u00faltiples lagunas. Sin embargo, ninguna ostenta caracter\u00edsticas qu\u00edmicas y biol\u00f3gicas tan diversas como las de Nhecol\u00e2ndia. All\u00ed, la mayor\u00eda de las lagunas son de agua dulce, abastecidas principalmente por agua de lluvia. Otras, de coloraci\u00f3n negra o verdosa, son de aguas salinas y extremadamente alcalinas. Desde hace d\u00e9cadas, los ge\u00f3logos intentan desentra\u00f1ar c\u00f3mo se formaron esas lagunas y de qu\u00e9 modo algunas se tornaron ricas en sales. Ahora, un grupo de cient\u00edficos brasile\u00f1os y estadounidenses coordinado por el ge\u00f3logo Mario Assine, del Instituto de Geociencias y Ciencias Exactas de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), campus de Rio Claro, parece haber hallado algunas respuestas al interrogante de los peculiares paisajes de Nhecol\u00e2ndia. En dos art\u00edculos que publicaron este a\u00f1o en las revistas <em>Quaternary Research<\/em> e <em>Hydrobiologia<\/em>, plantan que las lagunas de esa regi\u00f3n habr\u00edan surgido hace unos 5.000 a\u00f1os y que algunas de ellas se tornaron salinas hace aproximadamente 900 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Assine y sus colaboradores estudian desde hace dos d\u00e9cadas las transformaciones que afrontaron los ambientes del Pantanal, el mayor humedal del planeta. En ese lapso, verificaron que las lagunas salinas de Nhecol\u00e2ndia, a diferencia de las de agua dulce, est\u00e1n rodeadas por cordones de arena de 3 a 5 m de altura cubiertos de una vegetaci\u00f3n propia de la sabana. Esos inmensos bancos de arena, conocidos con el nombre de cordilleras, funcionan como barreras que impiden a las lagunas de agua salada conectarse con las de agua dulce durante las crecientes, as\u00ed como su abastecimiento con las vertientes que drenan las aguas de lluvia. \u201cEn el verano, cuando la evaporaci\u00f3n es m\u00e1s intensa y el nivel del agua disminuye, los iones de magnesio, potasio y calcio se concentran provocando que sus aguas se tornen a\u00fan m\u00e1s salinas y alcalinas\u201d, explica el ge\u00f3logo. Cuando vuelve a llover, las lagunas se alimentan entonces con el agua proveniente de la napa fre\u00e1tica, que contiene m\u00e1s sales.<\/p>\n<div id=\"attachment_292936\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/058_Nhecolandia-A_261.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-292936 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/058_Nhecolandia-A_261.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"853\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/058_Nhecolandia-A_261.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/058_Nhecolandia-A_261-250x178.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/058_Nhecolandia-A_261-700x498.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/058_Nhecolandia-A_261-120x85.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Lucas Leuzinger<\/span><\/a> Durante la estaci\u00f3n seca, el nivel del agua disminuye, exponiendo sedimentos ricos en materia org\u00e1nica (<em>gris oscuro y negro<\/em>)<span class=\"media-credits\">Lucas Leuzinger<\/span><\/p><\/div>\n<p>En el transcurso de los \u00faltimos 70 a\u00f1os, se esbozaron muchas hip\u00f3tesis en un intento por explicar la formaci\u00f3n de los paisajes de Nhecol\u00e2ndia, llamada as\u00ed en alusi\u00f3n a uno de los primeros propietarios de tierras en esa regi\u00f3n, Nheco, mote con el que se lo conoc\u00eda a Joaquim Eug\u00eanio Gomes da Silva (1856-1909). Una de dichas hip\u00f3tesis sosten\u00eda que las lagunas de Nhecol\u00e2ndia surgieron a partir de depresiones formadas por la acumulaci\u00f3n de granos de arena fina transportados por el viento en ciertos per\u00edodos secos del final del Pleistoceno, entre 20 mil y 15 mil a\u00f1os atr\u00e1s. Otra propone que la formaci\u00f3n de las lagunas se habr\u00eda desencadenado al comienzo del Holoceno, hace unos 11 mil a\u00f1os, a partir de cambios bruscos y constantes en el curso de los r\u00edos de la regi\u00f3n, un fen\u00f3meno al que se conoce como avulsi\u00f3n fluvial. Seg\u00fan opina Assine, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2015\/01\/19\/rios-con-voluntad-propia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">la acumulaci\u00f3n de sedimentos m\u00e1s gruesos y pesados bloquea con frecuencia el cauce de los r\u00edos, causando que sus aguas desborden las barrancas escurriendo por las \u00e1reas adyacentes<\/a>. Con todo, a pesar de los estudios llevados a cabo en las \u00faltimas d\u00e9cadas, era dif\u00edcil comprobar cu\u00e1l de esas hip\u00f3tesis era m\u00e1s consistente, dado que los estudios sobre la formaci\u00f3n de las lagunas se basaban tan s\u00f3lo en la interpretaci\u00f3n de im\u00e1genes satelitales y de radar. Hac\u00edan falta datos que indicaran el origen de los sedimentos de las lagunas.<\/p>\n<p>A\u00f1os atr\u00e1s, Assine y el ge\u00f3grafo Renato Lada Guerreiro, por entonces alumno suyo de doctorado, resolvieron recabar muestras de sedimentos de tres lagunas salinas, que ellos denominaron salina da Ponta, salina Baba\u00e7u y salina M\u00e1scara, respectivamente, ubicadas en el norte de Nhecol\u00e2ndia. Entre marzo y noviembre de 2014 y en marzo de 2015, ellos recorrieron el Pantanal matogrosense del sur en tractores, veh\u00edculos adaptados para atravesar \u00e1reas inundadas y en peque\u00f1os aviones. Ingresaban al agua, con frecuencia a la vista de los yacar\u00e9s que descansaban en las orillas y, vali\u00e9ndose de una maza, clavaban un cilindro de aluminio de 1,70 m de largo en el fondo de la laguna. Al extraerlo, el cilindro ven\u00eda cargado con una espesa capa de sedimento, un material que sirve para desentra\u00f1ar la historia de la formaci\u00f3n de esas lagunas.<\/p>\n<div id=\"attachment_292940\" style=\"max-width: 1210px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/058_Nhecolandia-B_261.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-292940 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/058_Nhecolandia-B_261.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"603\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/058_Nhecolandia-B_261.jpg 1200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/058_Nhecolandia-B_261-250x126.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/058_Nhecolandia-B_261-700x352.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/058_Nhecolandia-B_261-120x60.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Lucas Leuzinger<\/span><\/a> Laguna salada Cora\u00e7\u00e3o, en la finca Barranco Alto: sus aguas suelen alcanzar temperaturas de hasta 40 \u00baC<span class=\"media-credits\">Lucas Leuzinger<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los sedimentos se acumulan en capas horizontales en el lecho de las lagunas, donde las superiores son m\u00e1s recientes, y las inferiores, m\u00e1s antiguas. Cada capa contiene registros (isot\u00f3picos, geoqu\u00edmicos, sedimentarios o f\u00f3siles) de c\u00f3mo era el ambiente cuando se depositaron. \u201cA partir del an\u00e1lisis de esos sedimentos pueden estudiarse los cambios biogeoqu\u00edmicos que sufri\u00f3 el ambiente en el transcurso de miles de a\u00f1os\u201d, explica Guerreiro, que hoy se desempe\u00f1a como docente en el Instituto Federal de Educaci\u00f3n, Ciencia y Tecnolog\u00eda de Paran\u00e1.<\/p>\n<p>El estrato m\u00e1s profundo de los sedimentos estaba compuesto por arena fina, recubierto por una capa de lodo rica en materia org\u00e1nica, que conten\u00eda microf\u00f3siles de esqueletos de esponjas de agua dulce y paredes celulares de algas microsc\u00f3picas que abundan, sobre todo, en agua salada. Esos dos grupos de organismos viven en ambientes muy espec\u00edficos y sus ecolog\u00edas son conocidas. En el laboratorio, los investigadores llevaron a cabo la caracterizaci\u00f3n geoqu\u00edmica y granulom\u00e9trica de los sedimentos e identificaron a los microf\u00f3siles. Recurrieron a una t\u00e9cnica denominada luminiscencia por estimulaci\u00f3n \u00f3ptica para efectuar la dataci\u00f3n de los gr\u00e1nulos de arena. En tanto, las muestras con material org\u00e1nico, dispuestas en las capas m\u00e1s superficiales, fueron datadas vali\u00e9ndose del m\u00e9todo del carbono 14.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/056-059_Nhecolandia_261.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"1119\" class=\"aligncenter size-full wp-image-292944\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/056-059_Nhecolandia_261.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/056-059_Nhecolandia_261.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/056-059_Nhecolandia_261-250x245.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/056-059_Nhecolandia_261-700x687.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/056-059_Nhecolandia_261-120x118.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Los an\u00e1lisis revelaron que las capas profundas de los sedimentos estaban compuestas por una arena fina que comenz\u00f3 a depositarse en la regi\u00f3n de Nhecol\u00e2ndia hace alrededor de 11.500 a\u00f1os, durante la transici\u00f3n del Pleistoceno al Holoceno, un per\u00edodo predominantemente seco. Uno de los microf\u00f3siles de esqueletos de esponjas identificados por los cient\u00edficos pertenece a la especie <em>Heterorotula fistula<\/em>, t\u00edpica de aquellas lagunas ef\u00edmeras de agua dulce expuestas a extensos per\u00edodos de sequ\u00eda, similares a las que se hallaron en ambientes semi\u00e1ridos del interior de Australia. La presencia de f\u00f3siles de esos microorganismos indica que las lagunas de agua salada de Nhecol\u00e2ndia se llenaban con agua dulce y estaban sometidas frecuentemente a per\u00edodos estacionales de sequ\u00eda con gran variaci\u00f3n del nivel de agua. \u201cPor otro lado, en las capas superiores, las esponjas tambi\u00e9n eran de agua dulce, pero de especies t\u00edpicas de condiciones estables, con escasa variaci\u00f3n del nivel del agua, sugiriendo que se produjo una alteraci\u00f3n en el patr\u00f3n de lluvias durante el Holoceno Medio, hace aproximadamente unos 5 mil a\u00f1os\u201d, explica Guerreiro.<\/p>\n<p>A medida que fueron analizando las capas m\u00e1s superficiales de los sedimentos, verificaron una disminuci\u00f3n significativa de las esponjas de agua dulce y un incremento pronunciado de f\u00f3siles de diatomeas, como consecuencia, posiblemente, de la transformaci\u00f3n en un ecosistema con agua m\u00e1s salobre y alcalina. \u201cLa configuraci\u00f3n del dep\u00f3sito y preservaci\u00f3n de esas esponjas en los sedimentos funciona como un registro de las condiciones ambientales e hidrol\u00f3gicas y sugiere que se produjo una alteraci\u00f3n en las caracter\u00edsticas hidroqu\u00edmicas de esas lagunas, las cuales se tornaron m\u00e1s saladas y alcalinas\u201d, explica Guerreiro. \u00c9l opina que eso habr\u00eda ocurrido hace alrededor de 900 a\u00f1os, cuando se produjo un incremento en las temperaturas y en la humedad del Pantanal.<\/p>\n<blockquote><p>Un per\u00edodo con clima h\u00famedo que sobrevino hace 900 a\u00f1os torn\u00f3 salinas a las lagunas de Nhecol\u00e2ndia<\/p><\/blockquote>\n<p>Las conclusiones presentadas en el estudio apuntan que ciertos cambios ambientales que se produjeron a lo largo del Holoceno parecen haber sido bastante m\u00e1s importantes de lo que se pensaba para la conformaci\u00f3n de los paisajes de Nhecol\u00e2ndia. \u201cComprobamos que los indicadores de agua dulce en los sedimentos m\u00e1s remotos de las lagunas salinas datan de un per\u00edodo comprobadamente m\u00e1s seco del Pantanal, mientras que los registros sedimentarios salinos y alcalinos conservan las marcas de una etapa de clima h\u00famedo en toda Am\u00e9rica del Sur, incluyendo al Pantanal\u201d, destaca Guerreiro.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nAlteraciones paleohidrol\u00f3gicas, cronolog\u00eda de eventos y din\u00e1mica sedimentaria del cuaternario en la Cuenca del Pantanal (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/87027\/mudancas-paleo-hidrologicas-cronologia-de-eventos-e-dinamica-sedimentar-no-quaternario-da-bacia-do\/?q=14\/06889-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 14\/06889-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Apoyo a la investigaci\u00f3n \u2013 Regular. Programa de Investigaci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG); <strong>Investigador responsable<\/strong> Mario Luis Assine (Unesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 255.277,50<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nMcGLUE, M. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.cambridge.org\/core\/journals\/quaternary-research\/article\/holocene-stratigraphic-evolution-of-saline-lakes-in-nhecolandia-southern-pantanal-wetlands-brazil\/EFA744B5CB9C3741E1A8667D67AA60F8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Holocene stratigraphic evolution of saline lakes in Nhecol\u00e2ndia, southern Pantanal wetlands (Brazil)<\/a>. <strong>Quaternary Research<\/strong>. <em>On<\/em><em>line<\/em>. ago. 2017.<br \/>\nGUERREIRO, R. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s10750-017-3429-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Paleoecology explains holocene chemical changes in lakes of the Nhecol\u00e2ndia (Pantanal-Brazil)<\/a>. <strong>Hydrobiologia<\/strong>. <em>On<\/em><em>line<\/em>. 9 nov. 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Alteraciones clim\u00e1ticas ocurridas en los \u00faltimos 5.000 a\u00f1os colaboraron para delinear el paisaje de Nhecol\u00e2ndia, en el Pantanal brasile\u00f1o","protected":false},"author":346,"featured_media":292932,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[309,269],"coauthors":[662],"class_list":["post-292925","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-geologia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/292925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=292925"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/292925\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":294104,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/292925\/revisions\/294104"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/292932"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=292925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=292925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=292925"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=292925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}