{"id":297137,"date":"2019-07-22T15:55:57","date_gmt":"2019-07-22T18:55:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=297137"},"modified":"2019-07-24T13:04:45","modified_gmt":"2019-07-24T16:04:45","slug":"la-metropolis-y-la-ciencia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-metropolis-y-la-ciencia-2\/","title":{"rendered":"La metr\u00f3polis y la ciencia"},"content":{"rendered":"<p>Un estudio publicado en agosto en la revista <em>Journal of Informetrics<\/em>, en el cual se analizaron art\u00edculos producidos en 2.194 ciudades del mundo durante las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, detect\u00f3 un desplazamiento del volumen de la producci\u00f3n cient\u00edfica desde los pa\u00edses desarrollados hacia naciones emergentes. De acuerdo con ese trabajo, tal variaci\u00f3n muestra que pa\u00edses tales como China, India, Ir\u00e1n y Brasil pasaron a ocupar, en t\u00e9rminos cuantitativos, puestos destacados dentro de la ciencia global.<\/p>\n<p>Durante el per\u00edodo comprendido entre 1986 y 1995, entre las 15 metr\u00f3polis del mundo cuyos investigadores publicaron mayor cantidad de <em>papers<\/em>, predominaban ciudades de Estados Unidos y de Europa. En tanto, entre 2006 y 2015, el grupo de las ciudades con mayor producci\u00f3n cient\u00edfica se diversific\u00f3 algo m\u00e1s: Pek\u00edn, Se\u00fal, Teher\u00e1n y S\u00e3o Paulo tambi\u00e9n pasaron a figurar al tope de esa clasificaci\u00f3n. \u201cTodo induce a creer que no se trata de un fen\u00f3meno temporal sino de una tendencia consistente\u201d, afirma el autor de la investigaci\u00f3n, Gy\u00f6rgy Csom\u00f3s, docente del Departamento de Ingenier\u00eda de la Universidad de Debrecen, en Hungr\u00eda. \u201cEl impacto de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en esos nuevos polos todav\u00eda es inferior al de ciudades de Estados Unidos y de Europa, pero nuestro estudio no consider\u00f3 las citas\u201d, pondera.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/22.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"784\" class=\"aligncenter size-full wp-image-297153\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/22.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/22.png 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/22-250x172.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/22-700x481.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/22-120x83.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a>En el estudio se seleccionaron localidades en donde se produjeron al menos mil art\u00edculos indexados en la base de datos Scopus, de la editorial Elsevier, entre 1986 y 2015. El profesor Csom\u00f3s not\u00f3 que Tokio, en Jap\u00f3n, fue la ciudad m\u00e1s productiva entre 1986 y 2005, con 366.405 art\u00edculos publicados. A partir de 2006, la capital china asumi\u00f3 el liderazgo, y en el lapso de una d\u00e9cada, los cient\u00edficos de Pek\u00edn publicaron 664.414 art\u00edculos (<em>obs\u00e9rvese el recuadro<\/em>). \u201cLa creciente importancia de Pek\u00edn ha sido objeto de estudios en los \u00faltimos a\u00f1os. El caso chino tiene su reflejo en otras metr\u00f3polis emergentes\u201d, explica el investigador h\u00fangaro. En su opini\u00f3n, esto constituye una se\u00f1al indicativa de que la producci\u00f3n cient\u00edfica se est\u00e1 diseminando hacia nuevos polos.<\/p>\n<p>En otro estudio, en este caso publicado en julio por investigadores de Francia y Alemania en la revista <em>Scientometrics<\/em>, se analiz\u00f3 con base en publicaciones indexadas en la base Web of Science la cifra absoluta de citas recibidas seg\u00fan las ciudades en donde trabajaban los autores de <em>papers<\/em>. De los 30 municipios con mayor cantidad de citas en 2007, tan s\u00f3lo Pek\u00edn, Shangh\u00e1i y Se\u00fal pertenecen a pa\u00edses emergentes. Las restantes se encuentran en Estados Unidos, Jap\u00f3n, Australia, Canad\u00e1 y en pa\u00edses europeos. No figura ninguna ciudad latinoamericana entre las 30 mejor ubicadas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/23.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"511\" class=\"alignnone size-full wp-image-297157\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/23.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/23.png 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/23-250x112.png 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/23-700x314.png 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/23-120x54.png 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a>Entre los 60 municipios brasile\u00f1os evaluados por Csom\u00f3s, S\u00e3o Paulo es el \u00fanico que figura entre los 100 con mayor producci\u00f3n cient\u00edfica del mundo. La capital paulista ocupa el puesto 19\u00ba en ese <em>ranking<\/em>, con 190.171 art\u00edculos publicados entre 1986 y 2015, ubic\u00e1ndose por delante de Berl\u00edn, en Alemania, Montreal, en Canad\u00e1, y Kioto, en Jap\u00f3n, por ejemplo. \u201cEl relieve que cobra S\u00e3o Paulo en el estudio puede explicarse porque esta metr\u00f3polis concentra buena parte de la ciencia elaborada en Brasil\u201d, opina Renato Garcia, docente en el Instituto de Econom\u00eda de la Universidad de Campinas (Unicamp). El investigador recuerda que la ciudad alberga a dos campus de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), uno de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) y otro de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), adem\u00e1s de instituciones privadas que desarrollan investigaciones cient\u00edficas como la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo (PUC-SP) y la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas (FGV). Tan s\u00f3lo la USP, cuyo campus principal se encuentra en la capital paulista, concentra el 22% de la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a, seg\u00fan los datos de Web of Science. En un estudio presentado en 2015 por M\u00e9ric Gertler, el actual rector de la Universidad de Toronto, en Canad\u00e1, la Regi\u00f3n Metropolitana de S\u00e3o Paulo figuraba en el 4\u00ba puesto de una lista de conglomerados urbanos con mayor producci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>El estudio de Csom\u00f3s tambi\u00e9n menciona en un apartado a las disciplinas m\u00e1s productivas. En el caso de S\u00e3o Paulo, el campo con mayor cantidad de art\u00edculos publicados es la medicina. \u201cLa capital paulista cuenta con dos de las mejores facultades de medicina del pa\u00eds: USP y Unifesp, en las cuales existe un ambiente muy proclive a la investigaci\u00f3n\u201d, dice Renato Garcia. El investigador h\u00fangaro tambi\u00e9n evalu\u00f3 las colaboraciones internacionales. De los 60 municipios brasile\u00f1os contemplados, 57 tienen como colaboradores m\u00e1s frecuentes a investigadores de Estados Unidos, con las excepciones de Ouro Preto, donde predominan las colaboraciones con Australia, Feira de Santana, con el Reino Unido, e Itaja\u00ed, con Italia.<\/p>\n<div id=\"attachment_297149\" style=\"max-width: 1510px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/042-045_Cidades_263_05b.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-297149 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/042-045_Cidades_263_05b.jpg\" alt=\"\" width=\"1500\" height=\"867\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/042-045_Cidades_263_05b.jpg 1500w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/042-045_Cidades_263_05b-250x145.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/042-045_Cidades_263_05b-700x405.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/042-045_Cidades_263_05b-120x69.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">pixabay.com  <\/span><\/a> Entre 1996 y 2005, Tokio, en Jap\u00f3n, fue la ciudad que produjo m\u00e1s papers en todo el mundo<span class=\"media-credits\">pixabay.com  <\/span><\/p><\/div>\n<p>En la primera d\u00e9cada contemplada en el estudio, de 1986 a 1995, alrededor del 28% de la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a sali\u00f3 de S\u00e3o Paulo. Ese \u00edndice creci\u00f3 hasta un 35% entre 2006 y 2015. En 2011, el informe intitulado \u201cConocimiento, redes y naciones: La cooperaci\u00f3n cient\u00edfica en el siglo XXI\u201d, de la Royal Society, en Londres, ya citaba a la capital paulista como una de las ciudades prometedoras en cuanto a la ciencia y advert\u00eda que China, Brasil y la India iban emergiendo entre las potencias cient\u00edficas. \u201cUn factor que puede explicar el crecimiento de la producci\u00f3n cient\u00edfica paulistana es el que indica que los investigadores est\u00e1n publicando m\u00e1s art\u00edculos en revistas en idioma ingl\u00e9s, cosa que hace que la ciudad aparezca con mayor frecuencia en la base Scopus\u201d, sugiere Csom\u00f3s.<\/p>\n<p><strong>Peri\u00f3dicos indexados<\/strong><br \/>\nEl avance de la capital paulista y de otras ciudades de pa\u00edses en desarrollo coincide con la inclusi\u00f3n de una gran cantidad de peri\u00f3dicos cient\u00edficos de los pa\u00edses emergentes en bases de datos internacionales, tales como Scopus y Web of Science, dice Jacqueline Leta, docente del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). Esas revistas, mayoritariamente de acceso abierto, canalizaron la difusi\u00f3n de una parte significativa de la producci\u00f3n cient\u00edfica de esas naciones. \u201cLos investigadores que comienzan su carrera, presionados a publicar art\u00edculos, recurrieron a esos peri\u00f3dicos y ayudaron a impulsar el desempe\u00f1o de pa\u00edses como Brasil y China\u201d, destaca.<\/p>\n<blockquote><p>La relevancia de S\u00e3o Paulo puede explicarse porque concentra buena parte de la ciencia que se elabora en Brasil, dice Renato Garcia<\/p><\/blockquote>\n<p>La investigadora hace hincapi\u00e9 en la originalidad del trabajo de Csom\u00f3s. Al poner la mira en las ciudades y no en el pa\u00eds como un todo, ofrece una nueva perspectiva a aquellos estudios que analizan los aspectos cuantitativos de la producci\u00f3n del conocimiento\u201d, comenta. El investigador h\u00fangaro explica que al analizar la producci\u00f3n total de un pa\u00eds o de un continente, se pierde la dimensi\u00f3n de la diversidad acad\u00e9mica en el \u00e1mbito regional. \u201cLas ciudades difieren unas de otras, aunque formen parte de un mismo pa\u00eds. Y gracias a su naturaleza diversa, la producci\u00f3n cient\u00edfica tambi\u00e9n es peculiar en cada una de ellas\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Tal diversidad emerge con mayor claridad en los datos al respecto de las colaboraciones. El colaborador principal de las ciudades que se encuentran en el sector occidental de Suiza, tales como Ginebra, Lausana y Neuch\u00e2tel, es Francia. En tanto, las ciudades ubicadas hacia el norte del pa\u00eds, como en los casos de Z\u00farich, Basilea y Berna, colaboran mayormente con Alemania. En las que est\u00e1n localizadas cerca de la frontera italiana, por ejemplo, Bellinzona y Lugano, la cooperaci\u00f3n m\u00e1s intensa se da con Italia. \u201cEsto no aparece cuando se analiza la colaboraci\u00f3n internacional de Suiza como pa\u00eds, en general\u201d, dice Csom\u00f3s.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"796\" class=\"alignnone size-full wp-image-297161\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/21.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/21.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/21-250x175.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/21-700x489.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/21-120x84.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Lo gigantesco de las metr\u00f3polis de los pa\u00edses emergentes constituye uno de los factores que ayudan a explicar su ascenso en la producci\u00f3n cient\u00edfica global. Estas ciudades, sostiene el investigador, generalmente ostentan tama\u00f1os y poblaciones mucho mayores que las que pueden encontrarse en los pa\u00edses desarrollados. Tal es el caso de Boston, por ejemplo, en Estados Unidos, que es uno de los principales polos de ciencia y tecnolog\u00eda del mundo, pero cuenta con 673 mil habitantes y una superficie de 232 kil\u00f3metros cuadrados (km<sup>2<\/sup>), una escala que no puede compararse con la de Pek\u00edn, cuyos 21,7 millones de habitantes se distribuyen en un \u00e1rea de 16 mil km<sup>2<\/sup>. \u201cEn este caso, deber\u00edamos comparar a Pek\u00edn con el Gran Boston\u201d, sugiere Csom\u00f3s, en referencia al \u00e1rea metropolitana de esta \u00faltima ciudad, en donde viven 8,2 millones de personas en un territorio de 25 mil km<sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p>Para Renato Garcia, el trabajo del investigador h\u00fangaro ayuda a identificar aquellas localidades con mayor aptitud para lo que se acord\u00f3 denominar como \u2018efecto de derrame del conocimiento\u2019 [<em>knowledge spillover<\/em>], cuando empresas y otros sectores de la sociedad logran acceder al conocimiento cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico producido en institutos de investigaci\u00f3n y universidades. \u201cLas ciudades que ostentan alta producci\u00f3n cient\u00edfica probablemente logran transferir m\u00e1s conocimiento al conjunto de la sociedad\u201d, dice Garcia. No obstante, el investigador admite que el mero conocimiento de la cifra de art\u00edculos publicados en cada sitio no resulta suficiente para medir el potencial del mencionado derrame del conocimiento: \u201cTambi\u00e9n son necesarios estudios acerca del impacto de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en el sector privado y la colaboraci\u00f3n entre universidades y empresas en las metr\u00f3polis\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nCSOM\u00d3S, G. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1751157717301220\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">A spatial scientometric analysis of the publication output of cities worldwide<\/a>. <strong>Journal of Informetrics<\/strong>. On-line. ago. 2017<br \/>\nMAISONOBE, M. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s11192-017-2463-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">The global geography of scientific visibility: A deconcentration process (1999-2011)<\/a>. <strong>Scientometrics<\/strong>. On-line. jun. 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio que analiza <em>papers<\/em> de autores de 2.000 ciudades del mundo ubica a S\u00e3o Paulo entre las 20 con mayor producci\u00f3n cient\u00edfica","protected":false},"author":421,"featured_media":297145,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284],"coauthors":[740],"class_list":["post-297137","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297137","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/421"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=297137"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297137\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":297876,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297137\/revisions\/297876"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/297145"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=297137"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=297137"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=297137"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=297137"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}