{"id":297806,"date":"2019-07-29T17:35:28","date_gmt":"2019-07-29T20:35:28","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=297806"},"modified":"2019-07-30T18:34:40","modified_gmt":"2019-07-30T21:34:40","slug":"peter-lees-pearson-de-lo-micro-a-lo-macro-un-buscador-de-soluciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/peter-lees-pearson-de-lo-micro-a-lo-macro-un-buscador-de-soluciones\/","title":{"rendered":"Peter Lees Pearson: De lo micro a lo macro, un buscador de soluciones"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"1435\" class=\"alignright size-full wp-image-297812\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264-250x359.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264-700x1005.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264-120x172.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves<\/span><\/a>El genetista ingl\u00e9s Peter Pearson conserva una peque\u00f1a colecci\u00f3n de microscopios antiguos, como un tributo al instrumento responsable de buena parte de su trayectoria. Gracias a su talento para descubrir patrones invisibles a simple vista, se especializ\u00f3 en cromosomas y descubri\u00f3 ciertos aspectos de los cromosomas sexuales que lo impulsaron a estudiar las causas de la infertilidad. Lleg\u00f3 a sugerirse el nombre de \u201ccorp\u00fasculo de Pearson\u201d para denominar a la visualizaci\u00f3n que \u00e9l describiera del cromosoma Y, crucial para el diagn\u00f3stico del sexo fetal. Tambi\u00e9n desarroll\u00f3 m\u00e9todos para el estudio del ADN y administr\u00f3 un banco de datos del Proyecto Genoma Humano en Estados Unidos, entre 1989 y 1995. Durante un per\u00edodo de 18 a\u00f1os ocup\u00f3 el cargo de jefe del Departamento de Gen\u00e9tica Humana en la Universidad de Leiden, en Holanda, y particip\u00f3 en la organizaci\u00f3n de los estudios de investigaci\u00f3n gen\u00e9tica en aquel pa\u00eds.<\/p>\n<p>Durante ese periplo conoci\u00f3 a la genetista brasile\u00f1a Carla Rosenberg, docente del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IB-USP), con quien se cas\u00f3. Cuando se jubil\u00f3, en la Universidad de Utrecht, Holanda, se mud\u00f3 a Brasil, donde ahora se dedica a la ciencia en forma m\u00e1s libre. Imparti\u00f3 clases de ingl\u00e9s para estudiantes de posgrado, mantiene colaboraciones espor\u00e1dicas e interviene en la elaboraci\u00f3n de proyectos y art\u00edculos cient\u00edficos, principalmente en el Centro de Estudios del Genoma Humano, uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) financiados por la FAPESP. Pearson es uno de los cient\u00edficos m\u00e1s citados del pa\u00eds, con un \u00edndice H de 71.<\/p>\n<p>As\u00ed y todo, \u00e9l considera que su mayor logro en los 13 a\u00f1os que lleva en Brasil es haber terminado el velero cuya construcci\u00f3n le demand\u00f3 20 a\u00f1os de trabajo, con alguna ayuda de estudiantes. El barco surc\u00f3 el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico cinco veces a bordo de buques cargueros antes de poder navegar siquiera un mil\u00edmetro por cuenta propia. Ahora \u00e9l invita a sus antiguos alumnos europeos a realizar paseos por el mar de Ilhabela, cerca de las costas paulistas.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 79 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<\/strong><br \/>\nGen\u00e9tica humana y citogen\u00e9tica<br \/>\n<strong>Estudios<\/strong><br \/>\nGraduado en la Universidad de Liverpool (1962) y doctorado en la Universidad de Durham (1967), ambas en el Reino Unido<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<\/strong><br \/>\nUniversidad de S\u00e3o Paulo (USP)<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n cient\u00edfica<\/strong><br \/>\nAlrededor de 400 art\u00edculos cient\u00edficos, 3 libros compilados y 11 cap\u00edtulos<\/div>\n<p><strong>Recientemente usted hall\u00f3 una manera de colorear la triple h\u00e9lice de ADN. \u00bfC\u00f3mo lo hizo?<\/strong><br \/>\nEso fue algo divertido, que me hizo acordar cuando hace 30 a\u00f1os descubr\u00ed lo que estaba haciendo Eduardo Gorab, docente del IB-USP, con la triple h\u00e9lice de ADN. Al comienzo de la d\u00e9cada de 1970, me hallaba abocado a descubrir c\u00f3mo crear bandas en los cromosomas humanos [los modelos a franjas caracter\u00edsticos de esas estructuras que reflejan sus composiciones de bases]. Muchos de los compuestos que analiz\u00e1bamos eran mol\u00e9culas intercaladas en el ADN, algunas de ellas con base en naranja de acridina, un compuesto org\u00e1nico que se une a algunas estructuras de los cromosomas y adoptaba diferentes tonalidades y fluorescencia, seg\u00fan la acumulaci\u00f3n del colorante. Cuando descubr\u00ed que Gorab estaba trabajando con otro colorante para identificar la triple h\u00e9lice de ADN, aunamos esfuerzos. Creo que contribu\u00ed con su labor, los resultados tienen muchos usos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu trabajo previo era similar?<\/strong><br \/>\nMi aporte le sum\u00f3 un punto de vista diferente. Gorab me mostr\u00f3 una publicaci\u00f3n que establec\u00eda que la triple h\u00e9lice de ADN ten\u00eda gran afinidad con el colorante en soluci\u00f3n. Eso me hizo acordar del naranja de acridina, cuya coloraci\u00f3n var\u00eda dependiendo de la compactaci\u00f3n, cantidad y estructura del ADN. La triple h\u00e9lice de Eduardo Gorab parec\u00eda ser una variante de lo que yo hab\u00eda visto. Eso ocurri\u00f3 por casualidad, nos cruzamos un d\u00eda en el pasillo.<\/p>\n<p><strong>Los pasillos son muy importantes para la ciencia&#8230;<\/strong><br \/>\nEn realidad, las cafeter\u00edas. Las universidades de ac\u00e1 est\u00e1n organizadas de una manera muy diferente en relaci\u00f3n con las otras que conozco. Yo empec\u00e9 mi carrera en Inglaterra, despu\u00e9s me traslad\u00e9 a Holanda, luego a Estados Unidos y regres\u00e9 nuevamente a Holanda. Una vez que me jubil\u00e9, vine a Brasil, donde la USP es la s\u00e9ptima universidad en la que trabajo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 diferencia a la USP de las otras?<\/strong><br \/>\nLa organizaci\u00f3n dificulta bastante el trabajo. Cuando finaliz\u00f3 el gobierno militar, la USP, al igual que el resto de la esfera p\u00fablica, festej\u00f3 la conquista de la democracia y cre\u00f3 una cantidad de comisiones para administrar la universidad. La USP es un conglomerado de comisiones que necesitan mantenerse legalmente, por eso nadie pregunta si las mismas est\u00e1n funcionando bien. La carga burocr\u00e1tica y educativa de los docentes es enorme. No se necesita una comisi\u00f3n si esa funci\u00f3n pueden cumplirla dos personas responsables. Al margen de eso, algunas de las personas m\u00e1s ingeniosas e inteligentes se encuentran en la USP. El problema es que no est\u00e1n en el ambiente correcto. El Departamento de Gen\u00e9tica dispone de 35 docentes contratados mediante un proceso de concurso p\u00fablico en el que gana el postulante que hizo la mejor presentaci\u00f3n. Eso no significa que sea la mejor persona para ocupar el cargo en cuanto a c\u00f3mo se encaja en el departamento. Como resultado de ello hay 35 peque\u00f1os reinos. Cada uno tiene su propio laboratorio, un despacho, su propio grupo de posgraduandos, su grupo de caf\u00e9. Y nadie se toma un caf\u00e9 con otra gente.<\/p>\n<p><strong>Eso limita los encuentros casuales&#8230;<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es, son raros los casos, pero tienen su importancia. Muchos institutos de todo el mundo disponen ahora de sectores centrales con cafeter\u00eda y lo habitual es que la gente salga de sus laboratorios y despachos a determinada hora para desayunar o tomar el t\u00e9 a la tarde, o lo que sea. Eso en la USP no ocurre. Los grandes proyectos que organiza la FAPESP, como los Cepids, por ejemplo, se quedan a mitad de camino. La gente que interviene en esos proyectos no est\u00e1 acostumbrada a trabajar en grupo, entonces los coordinadores tienen grandes dificultades para juntar las piezas del rompecabezas. Hoy en d\u00eda, la investigaci\u00f3n ya no es una tarea individual. La realizan grupos de personas talentosas colaborando, algo dif\u00edcil de conseguir.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa suya era una familia de cient\u00edficos?<\/strong><br \/>\nNo, fui el primero de la familia que ingres\u00f3 a la universidad. Ellos eran agricultores y yo llegu\u00e9 a ser aceptado en una de las mejores universidades agr\u00edcolas del Reino Unido. Pero mi familia no pose\u00eda una finca propia, entonces tendr\u00eda que trabajar como gerente para alguien que tuviera tierras. Me decant\u00e9 por el camino m\u00e1s f\u00e1cil y entr\u00e9 a estudiar biolog\u00eda en la Universidad de Liverpool en busca de un rumbo.<\/p>\n<blockquote><p>En la actualidad, la investigaci\u00f3n cient\u00edfica la realizan grupos de personas talentosas trabajando en forma mancomunada, algo dif\u00edcil de afianzar<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfY lo hall\u00f3?<\/strong><br \/>\nMerced a mi inter\u00e9s y atracci\u00f3n por los microscopios descubr\u00ed que era bueno observando cromosomas. En mi \u00faltimo a\u00f1o estaba trabajando en el herbario, con plantas secas. Los investigadores intentaban usar el microscopio y ten\u00edan dos ojos izquierdos, no lo lograban. Yo hac\u00eda los preparados y usaba el microscopio, ten\u00eda aptitud para observar de prisa y hallar patrones. Finalmente me aceptaron para el doctorado en Durham, estudiando cromosomas vegetales. En ese entonces, la citogen\u00e9tica humana era incipiente y las t\u00e9cnicas de cultivo de c\u00e9lulas sangu\u00edneas, los microcultivos, requer\u00edan un compuesto denominado fitohemaglutinina para estimular el crecimiento. Para elaborar esa sustancia me val\u00eda de una receta: bastaba con dejar frijoles a remojo en agua salada toda la noche y luego aplastarlos y extraer lo flotante donde estar\u00eda la fitohemaglutinina. No ten\u00eda manera de esterilizarla y quedaba llena de contaminantes, entonces le agregaba un mont\u00f3n de penicilina y estreptomicina.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEso funcion\u00f3?<\/strong><br \/>\nFuncion\u00f3 muy bien y as\u00ed pude acercarme al estudio de los cromosomas humanos. Cuando acab\u00e9 el doctorado, el Medical Research Council me ofreci\u00f3 un puesto vacante en Oxford, en el departamento de gen\u00e9tica. Me present\u00e9 a la entrevista y obtuve el empleo. Ah\u00ed me qued\u00e9 durante siete a\u00f1os y realic\u00e9 varios descubrimientos escudri\u00f1ando los cromosomas, en parte debido a la intuici\u00f3n que desarroll\u00e9 en cuanto a la combinaci\u00f3n acertada de dispositivos para cada situaci\u00f3n. Ten\u00eda a disposici\u00f3n el mejor microscopio de fluorescencia que hab\u00eda en Oxford, la gente ven\u00eda a mi salita para poder usarlo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl descubrimiento sobre el cromosoma Y ocurri\u00f3 all\u00ed?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es, yo colaboraba con un colega, Martin Bobrow, y quer\u00edamos obtener un producto denominado mostaza de quinacrina. Un grupo de cient\u00edficos de Estocolmo hab\u00eda publicado que la misma te\u00f1\u00eda el extremo del brazo largo del cromosoma Y mediante fluorescencia. Era un compuesto dif\u00edcil de obtener, pero exist\u00eda un medicamento denominado hidroclorhidrato de quinacrina (Atebrin) disponible en las farmacias, que se produjo durante la Segunda Guerra Mundial para combatir el paludismo. Entonces compramos los comprimidos y los maceramos. En aquella \u00e9poca era usual el empleo de mucosa bucal o saliva para buscar los corp\u00fasculos de Barr, que se\u00f1alaban la desactivaci\u00f3n de uno de los cromosomas X. Las c\u00e9lulas femeninas ten\u00edan tan s\u00f3lo uno de ellos; cuando hay dos, algo anda mal. Examinamos l\u00e1minas te\u00f1idas con quinacrina y en la mitad de ellas observamos un punto brillante en el interior del n\u00facleo. \u00bfSer\u00eda algo similar al corp\u00fasculo de Barr en el cromosoma Y? Me fui a mi casa aquel viernes por la noche, el s\u00e1bado me despert\u00e9 temprano y tom\u00e9 muestras de los vecinos. Codifiqu\u00e9 cu\u00e1les eran varones y cu\u00e1les mujeres para no saberlo ni yo mismo siquiera. Luego las te\u00f1\u00ed y codifiqu\u00e9 aqu\u00e9llas que ten\u00edan el punto brillante. Cuando devel\u00e9 el c\u00f3digo era algo perfecto: los varones ten\u00edan el punto, las mujeres no. Lo llam\u00e9 a Bobrow y se lo mostr\u00e9. Luego llamamos al jefe del instituto, quien vino, a pesar de que era s\u00e1bado y a \u00e9l le gustaba ver partidos de <em>rugby<\/em> por televisi\u00f3n. La prueba final ser\u00eda detectar varones con dos cromosomas Y, y casualmente ten\u00edamos dos pacientes as\u00ed en la prisi\u00f3n de m\u00e1xima seguridad de Reading, a 65 kil\u00f3metros de Oxford. El lunes enviamos una enfermera a Reading, ella trajo las muestras y a la tarde confirmamos el hallazgo de los dos corp\u00fasculos. El martes redact\u00e9 el art\u00edculo, se lo envi\u00e9 a la revista <em>Nature<\/em> y lo publicaron dos semanas despu\u00e9s. La gente quer\u00eda llamarlo corp\u00fasculo de Pearson, pero yo no quise, entonces qued\u00f3 como corp\u00fasculo Y. Eso sucedi\u00f3 en 1970, y luego publiqu\u00e9 otros cuatro art\u00edculos en sinton\u00eda con ello en la revista <em>Nature<\/em>.<\/p>\n<p><strong>\u00bfYa se hac\u00eda el coloreado de cromosomas en franjas?<\/strong><br \/>\nNo, eso surgi\u00f3 despu\u00e9s que comenzamos a usar colorantes con quinacrina. Hay algo en la estructura de los cromosomas que provoca que tengan un patr\u00f3n de bandas caracter\u00edstico, y ese corp\u00fasculo puso al \u00e1rea en funcionamiento. En el mes de septiembre de 1970, se llev\u00f3 a cabo un congreso internacional de gen\u00e9tica humana en Par\u00eds. Yo figuraba en varias partes del programa a causa de los art\u00edculos publicados en la <em>Nature<\/em>. En la \u00faltima noche se celebr\u00f3 una fiesta, a la que asistieron todas las eminencias en gen\u00e9tica humana. En la mitad de la velada me trep\u00e9 sobre una silla y dije: \u201cLos que antes no me conoc\u00edan, ahora me conocen. Estoy pensando en salir de Oxford y, si alguien tuviera inter\u00e9s en ofrecerme empleo, podemos charlarlo durante el resto de la fiesta\u201d. Recib\u00ed tres propuestas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 quer\u00eda irse de Oxford?<\/strong><br \/>\nEse lugar era maravilloso y yo transitaba una par\u00e1bola de aprendizaje incre\u00edble. Al principio estuve en el British Medical Research Council, pero enseguida me convert\u00ed en lo que ellos denominan tutor de Oxford. Cada tutor tiene cuatro o cinco estudiantes con quienes se sienta, elijen un tema y lo someten a discusi\u00f3n. Ellos ven\u00edan a mi despacho los martes por la tarde y, a las 7 de la ma\u00f1ana yo ya estaba en la biblioteca para mantenerme informado. Luego tuve un cargo como novel docente. Fue sensacional haber comenzado mi carrera all\u00e1, pero en mitad de carrera uno se topa con toda una pol\u00edtica para convertirse en miembro del colegio adecuado, obtener derechos para cenar en la \u201cmesa alta\u201d, esas tonter\u00edas rituales de Oxford.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa propuesta en Holanda fue la mejor?<\/strong><br \/>\nMe decid\u00ed por Leiden porque ellos ten\u00edan un grupo de microscop\u00eda excelente. M\u00e1s tarde descubr\u00ed que la persona que hab\u00eda hecho posible la fabricaci\u00f3n de mi microscopio en Oxford era de all\u00e1. Un d\u00eda recib\u00ed una carta y el nombre del remitente, Ploem, me son\u00f3 familiar: \u00a1es que estaba grabado en el microscopio! \u00c9l vino a visitarme junto a otro holand\u00e9s y un australiano, empez\u00f3 a sacar filtros de los bolsillos y a cambiar partes de mi microscopio. La muestra que yo estaba examinando mientras los esperaba todav\u00eda estaba ah\u00ed, entonces mir\u00e9 de nuevo. Era la mejor imagen que hubiera visto nunca. Durante dos a\u00f1os colaboramos mucho. Gracias a eso perfeccionamos t\u00e9cnicas de hibridaci\u00f3n <em>in situ<\/em> para marcar segmentos espec\u00edficos del genoma.<\/p>\n<div id=\"attachment_297820\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264_03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-297820 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264_03.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"569\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264_03.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264_03-250x178.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264_03-700x498.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264_03-120x85.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span><\/a> Pearson (<em>a la der.<\/em>) en la junta examinadora de un doctorado en Leiden, donde todo el proceso se realiza en idioma ingl\u00e9s<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo descubri\u00f3 el apareamiento de los cromosomas X e Y?<\/strong><br \/>\nEstaba realizando un estudio. Como estaba interesado en la infertilidad masculina, obtuve biopsias de test\u00edculos de varones est\u00e9riles y de algunos a los que les extrajeron biopsias por otros motivos. Mediante el uso de la quinacrina inmediatamente reconoc\u00ed el brazo largo del cromosoma Y, y not\u00e9 que el mismo se dispon\u00eda a la par del X. Luego, vali\u00e9ndome de una t\u00e9cnica que permit\u00eda localizar a los centr\u00f3meros de los cromosomas, observamos que el brazo corto del cromosoma Y se apareaba con el corto del cromosoma X.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY eso est\u00e1 relacionado con la infertilidad?<\/strong><br \/>\nEn efecto. Un porcentaje significativo de la infertilidad masculina se produce cuando ese apareamiento es err\u00f3neo. En una fase que se denomina diaquinesis, o metafase I, los dos cromosomas quedan completamente separados en un 5% de los varones inf\u00e9rtiles. Cuando eso ocurre en un n\u00famero alto de c\u00e9lulas, est\u00e1 asociado a un conteo de espermatozoides pr\u00e1cticamente nulo.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s adelante usted tambi\u00e9n estudi\u00f3 la infertilidad femenina.<\/strong><br \/>\nEso fue 30 a\u00f1os despu\u00e9s, en la Universidad de Utrecht. Ah\u00ed recib\u00ed una carta de un ginec\u00f3logo, Egbert te Velde. Me dec\u00eda que estaba interesado en colaborar conmigo. Mi art\u00edculo con mayor cantidad de citas, unas 900 veces, es uno que redact\u00e9 con \u00e9l sobre la infertilidad femenina. Nosotros quer\u00edamos encontrar marcadores que permitieran prever cuando una mujer se tornar\u00e1 inf\u00e9rtil. Antes de que lleguen a la menopausia es dif\u00edcil saberlo. La edad promedio de la menopausia es a los 50 a\u00f1os. Pero la edad promedio en que la mujer queda inf\u00e9rtil es 10 a\u00f1os antes. Demostramos que es una curva de Gauss que est\u00e1 determinada gen\u00e9ticamente. Al comparar hermanas, o madres e hijas, siempre hay correlaci\u00f3n: si una llega pronto a la menopausia, sucede lo mismo con la otra.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl conocimiento de los cromosomas lo convirti\u00f3 en un experto en reproducci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nAlgo as\u00ed, pero hubo otros casos. Bob Edwards [1925-2013], que invent\u00f3 la fertilizaci\u00f3n <em>in vitro<\/em> y recibi\u00f3 el Premio Nobel en 2010 por ello, necesitaba detectar el cromosoma Y en embriones para poder verificar la fusi\u00f3n entre los gametos y convalidar la fertilizaci\u00f3n. La primera beb\u00e9 \u201cde probeta\u201d, Louise Brown, naci\u00f3 en 1978. Edwards ya hac\u00eda eso ocho a\u00f1os antes. Eran unas bolas de c\u00e9lulas, algo p\u00e9simo para ver los cromosomas. Lo ideal es disponer de algo plano. \u00a1Pero Bob no me dejaba aplastar los embriones! Por eso no pude observar los cromosomas Y, pero estoy seguro de que estaban en la mitad de ellos.<\/p>\n<p><strong>Usted tambi\u00e9n particip\u00f3 en el Proyecto Genoma Humano, en Estados Unidos.<\/strong><br \/>\nAh\u00ed administr\u00e9 un banco de datos inmenso, el primero que se estableci\u00f3 para el Proyecto Genoma Humano. Quiz\u00e1 usted se pregunte por qu\u00e9 un bi\u00f3logo ten\u00eda ese cargo. Yo ten\u00eda algunos conocimientos de computaci\u00f3n, pero lo principal era que conoc\u00eda los datos. En esa \u00e9poca, el Instituto M\u00e9dico Howard Hughes me hizo una propuesta dif\u00edcil de rechazar y yo estaba con problemas con mi primer matrimonio. Era una oportunidad para salir de Holanda. Despu\u00e9s de 18 a\u00f1os como jefe del Departamento de Gen\u00e9tica Humana en Leiden, me traslad\u00e9 a la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, para estructurar ese banco de datos. Era un trabajo aburrido. El instituto me pagaba el sueldo y se dieron cuenta de que pod\u00eda enloquecerme, entonces me dieron un laboratorio peque\u00f1o, con un microscopio de fluorescencia nuevo, donde pod\u00eda mantener a dos pasantes de posdoctorado. As\u00ed fue que conoc\u00ed a mi actual pareja. Cierto d\u00eda de 1990, el griego Stylianos Antonarakis, que realizaba un posdoctorado en el Johns Hopkins, me dijo: \u201cTodos los d\u00edas, en el laboratorio de Barbara Migeon, ella discute con una brasile\u00f1a, porque la brasile\u00f1a defiende a otros posdoctorandos y a ella misma. Creo que ser\u00eda ideal para su laboratorio\u201d. Migeon era una cient\u00edfica muy famosa all\u00e1, en un ambiente complicado para las mujeres. Entonces ella era muy intransigente. Yo no ten\u00eda tiempo para pensar en eso, pero esa misma semana mis colegas y yo recibimos un correo electr\u00f3nico de Migeon donde dec\u00eda que una brasile\u00f1a llamada Carla Rosenberg se iba de su laboratorio y bajo ning\u00fan concepto deber\u00eda recibirla otro profesor. Agarr\u00e9 el tel\u00e9fono en el acto: \u201c\u00a1Stylianos, tr\u00e1igame a esa brasile\u00f1a!\u201d El resto es historia, como suele decirse.<\/p>\n<div id=\"attachment_297816\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignleft vertical\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264_02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-297816 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264_02.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"752\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264_02.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264_02-250x235.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264_02-700x658.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/024_Pearson_264_02-120x113.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Silas Azocar<\/span><\/a> Pearson en Ilhabela, a bordo del velero Bruxa do Mar, que construy\u00f3 a lo largo de 20 a\u00f1os<span class=\"media-credits\">Silas Azocar<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfEntonces regres\u00f3 a Holanda?<\/strong><br \/>\nEntonces decid\u00ed irme del Proyecto Genoma, al cabo de seis a\u00f1os. Era aburrido, ten\u00eda un equipo integrado por 22 programadores. Yo era el director del banco de datos, donde no se almacenaban las secuencias, sino la ubicaci\u00f3n de los genes en los cromosomas. Cuando me fui, enseguida corri\u00f3 la noticia de que me hallaba disponible. La Academia Real de Ciencias de Holanda estaba presionando a la Universidad de Utrecht para que abriera un departamento de gen\u00e9tica humana y el jefe del tribunal del concurso me entrevist\u00f3 en el vest\u00edbulo del hotel en Montreal. Durante una hora conversamos en holand\u00e9s y \u00e9l me ofreci\u00f3 el empleo. Entonces mont\u00e9 el nuevo departamento y me qued\u00e9 all\u00ed por 10 a\u00f1os hasta jubilarme al final del mes en que cumpl\u00ed 65 a\u00f1os, algo que no era negociable seg\u00fan las leyes holandesas. Carla Rosenberg era docente en Leiden y le estaba yendo muy bien, por eso yo cre\u00eda que deb\u00eda seguir all\u00e1. Pero ella decidi\u00f3 regresar a Brasil por cuestiones familiares.<\/p>\n<p><strong>Usted mencion\u00f3 la importancia de contar con una base amplia de conocimiento.<\/strong><br \/>\nCuando estaba haciendo el doctorado, tuve la oportunidad de brindar mi primera conferencia internacional. Una noche en un bar, junto a estudiantes estadounidenses, ellos me asombraron con lo que sab\u00edan. Yo pensaba que sab\u00eda mucho, pero esos tipos me abrumaron por completo. El sistema educativo de ellos era diferente al brit\u00e1nico, en el cual uno empieza el doctorado y va a trabajar al laboratorio. En esa \u00e9poca no exist\u00edan carreras formales, ten\u00edamos que adaptarnos. Cuando regres\u00e9, resolv\u00ed ir a la biblioteca cada martes por la tarde y leer todo lo que pudiera para obtener informaci\u00f3n de fondo. Muchas veces, un conocimiento tangencial me permite identificar un problema y buscar soluciones en sitios insospechados. La gente me pregunta c\u00f3mo lo hago. La respuesta es que recab\u00e9 mucha informaci\u00f3n, no s\u00f3lo la que usaba en la investigaci\u00f3n. En la USP les pregunto a los doctorandos sobre la marcha de sus investigaciones y ellos me relatan cada proyecto minuciosamente. Pero no van un s\u00f3lo mil\u00edmetro m\u00e1s all\u00e1. Si trato de mostrarles que necesitan contar con una base m\u00e1s amplia, ellos no ven el por qu\u00e9. En ocasiones, mi carrera fue similar. Creo que tuve que reprogramarme unas cinco veces.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 sentido?<\/strong><br \/>\nTuve que cambiar la base de conocimiento. Comenc\u00e9 con los cromosomas, despu\u00e9s me aboqu\u00e9 a la citoqu\u00edmica con fluorocromos, luego hice conexiones con la estructura del ADN y obtuve resultados tales como la hibridaci\u00f3n <em>in situ<\/em>. Cuando arrib\u00e9 a Holanda, ellos decidieron organizar la investigaci\u00f3n gen\u00e9tica y nombraron una comisi\u00f3n nacional para delinear la propuesta. La comisi\u00f3n se reun\u00eda una vez por mes durante dos a\u00f1os, y la financiaci\u00f3n era pagada por compa\u00f1\u00edas de seguros, no por el gobierno. El jefe de la comisi\u00f3n, un muchacho brillante llamado Hans Galjaard, plante\u00f3 que ten\u00edamos un problema: \u00bfla gen\u00e9tica es medicina o ciencia? Si fuera medicina, deb\u00eda circunscribirse a los hospitales. Si fuera ciencia, a la universidad. Entonces organizamos fundaciones. Cada centro m\u00e9dico pose\u00eda una fundaci\u00f3n independiente que eleg\u00eda a su propio equipo. El ministerio lo acept\u00f3 y as\u00ed todo iba sobre ruedas, sin disputas entre universidades y hospitales. En dos a\u00f1os, la calidad en la atenci\u00f3n gen\u00e9tica de la salud lleg\u00f3 a ser la mejor del mundo. Ten\u00edamos la gente y el conocimiento, bastaba con organizarlo. Una d\u00e9cada despu\u00e9s lleg\u00f3 el turno de la parte molecular. A m\u00ed me gustaba estudiar cromosomas, pero cre\u00eda que se podr\u00eda contar cromosomas a partir de la hibridaci\u00f3n del ADN antes de que alguien lo publicara o que existieran t\u00e9cnicas. En 1979, sali\u00f3 un art\u00edculo de un chino llamado Y. W. Khan sobre la alfa talasemia, que afecta a dos copias del gen en cada uno de los cromosomas 16. \u00c9l hab\u00eda desarrollado un m\u00e9todo de hibridaci\u00f3n del ADN <em>in vitro<\/em> que permit\u00eda saber cu\u00e1ntas copias de los genes estaban afectadas. Resolv\u00ed hacer el conteo de los cromosomas as\u00ed. Junto a un t\u00e9cnico brillante que trabajaba conmigo, mont\u00e9 una biblioteca de pl\u00e1smidos, aislamos cromosomas mediante sondas espec\u00edficas. Obtuvimos una sonda para un segmento espec\u00edfico del cromosoma X y logramos detectar muchas variantes gen\u00e9ticas en esos cromosomas. Se trata de los RFLPs, la sigla que denomina al Polimorfismo de Longitud de Fragmentos de Restricci\u00f3n, que resultaban sensacionales comparados con lo que se usaba hasta entonces. Present\u00e9 ese hallazgo en el marco de un congreso en Utrecht y todos quedaron boquiabiertos. Yo dije que el punto estaba en el medio del brazo corto del cromosoma, probablemente cerca del gen de la distrofia muscular de Duchenne. Luego de eso, alguien que yo no conoc\u00eda vino a hablar conmigo y me invit\u00f3 para que investigara la distrofia muscular. Yo no pod\u00eda, era el jefe del departamento y all\u00e1 no hab\u00eda espacio para desarrollar otra l\u00ednea de investigaci\u00f3n. Pero \u00e9l me asegur\u00f3 recursos\u00a0 monetarios y disponibilidad para que contratara un equipo. Cuando incluso as\u00ed me resist\u00ed, \u00e9l me invit\u00f3 para que asistiera al festejo del d\u00eda de los pacientes en la Fundaci\u00f3n para la Distrofia Muscular de Holanda, que se realizar\u00eda el s\u00e1bado siguiente. Era una fiesta con la presencia de la reina, un <em>show<\/em> de alg\u00fan famoso de la \u00e9poca, una carpa de circo. Lo que me impresion\u00f3 fueron los cientos de pacientes, casi todos ni\u00f1os, en sillas de ruedas. Aqu\u00e9llos que contaban con mayores recursos dispon\u00edan de sillas motorizadas, al resto los empujaban las madres \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda rehusarme? Entonces, en 1983, comenc\u00e9 con un grupo de investigaci\u00f3n en la distrofia muscular de Duchenne, sum\u00e1ndolo a todo lo que ya hac\u00eda en Leiden. Llevamos a cabo una labor muy importante. Mapeamos el gen completo, que estaba formado por 2,5 millones de pares de bases.<\/p>\n<blockquote><p>En el posgrado, los j\u00f3venes necesitan usar el idioma ingl\u00e9s en el laboratorio y en la redacci\u00f3n de proyectos<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfEse trabajo con la distrofia muscular redund\u00f3 en colaboraciones aqu\u00ed?<\/strong><br \/>\nNo precisamente. Yo quise estudiar el envejecimiento de las c\u00e9lulas madre aqu\u00ed, pero no contaba con financiaci\u00f3n. Me mantengo intelectualmente activo. Colaboro en la redacci\u00f3n de proyectos para el Cepid, como en el caso del Centro de Estudios del Genoma Humano, por ejemplo, y realic\u00e9 parte de la primera etapa de selecci\u00f3n de proyectos para el Instituto Serrapilheira.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda mejorarse la organizaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en Brasil?<\/strong><br \/>\nLos jefes de departamento tienen mandatos por dos a\u00f1os. En ese lapso no se puede hacer nada, por consiguiente nadie determina el rumbo del departamento de una manera estrat\u00e9gica. Se necesita pensar a futuro. En el estado de S\u00e3o Paulo, la FAPESP podr\u00eda organizar grupos en los cuales la gente pudiera establecer proyectos en colaboraci\u00f3n. Eso traer\u00eda cr\u00edticas para la mejora del proyecto y tambi\u00e9n eliminar\u00eda dualidades cuando m\u00e1s de un grupo quisiera dedicarse a lo mismo. Tendr\u00edan que unir fuerzas y hacerlo juntos. La producci\u00f3n cient\u00edfica aqu\u00ed se concibe en funci\u00f3n de la cantidad de art\u00edculos. Ocurre que los niveles de citas son m\u00e1s bajos que en otros pa\u00edses, incluso aunque no sean de habla inglesa. Elabor\u00e9 un gr\u00e1fico con las 400 mayores universidades del mundo, comparando el n\u00famero de citas con un \u00edndice de aptitud en ingl\u00e9s. Esa correlaci\u00f3n da una l\u00ednea recta, y Brasil est\u00e1 muy mal posicionado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor eso fue que usted inici\u00f3 el curso de ingl\u00e9s para la ciencia, el cual imparti\u00f3 en el posgrado hasta hace poco?<\/strong><br \/>\nAs\u00ed es. Ellos ten\u00edan que redactar un ensayo por semana y puse un l\u00edmite de 30 alumnos por curso. Podr\u00eda haber tenido 100, pero ya me llevaba toda la semana corregir y reescribirlos, para que ellos vieran c\u00f3mo hacerlo correctamente. Les gustaba mucho. A los j\u00f3venes en nivel de posgrado hay que estimularlos para que utilicen el ingl\u00e9s directamente en el laboratorio, en el trabajo y en los grupos de debate, as\u00ed como en la redacci\u00f3n de proyectos. Eso puede mejorar la capacidad de obtener financiaci\u00f3n y publicar art\u00edculos de calidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El genetista, experto en cromosomas, propone mejoras para las universidades brasile\u00f1as","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[295,306,316],"coauthors":[1601],"class_list":["post-297806","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-educacion","tag-genetica-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297806","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=297806"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297806\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":297825,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297806\/revisions\/297825"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=297806"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=297806"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=297806"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=297806"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}