{"id":298622,"date":"2019-07-30T18:12:29","date_gmt":"2019-07-30T21:12:29","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=298622"},"modified":"2019-10-09T20:11:18","modified_gmt":"2019-10-09T23:11:18","slug":"algunos-efectos-de-los-alimentos-fabricados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/algunos-efectos-de-los-alimentos-fabricados\/","title":{"rendered":"Algunos efectos de los alimentos fabricados"},"content":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos a\u00f1os arreci\u00f3 la pol\u00e9mica concerniente a los alimentos industrializados, especialmente en cuanto a aqu\u00e9llos saturados de az\u00facares, grasas, sal y compuestos qu\u00edmicos que aumentan su durabilidad o le confieren m\u00e1s aroma, color y sabor. Por un lado est\u00e1n algunos grupos de nutricionistas y expertos en salud p\u00fablica que les atribuyen un rol importante a esos alimentos, el cual est\u00e1 empezando a poder calcularse, en el aumento del riesgo de desarrollar obesidad y diabetes, dos problemas de salud cada vez m\u00e1s frecuentes en el mundo. El consumo de esos alimentos, que en 2009 fueron clasificados como ultraprocesados por el epidemi\u00f3logo Carlos Augusto Monteiro, docente de la Facultad de Salud P\u00fablica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FSP-USP), es elevado en varios pa\u00edses ricos, en los cuales la tasa de individuos con su peso por encima de lo que se considera saludable es alta, y viene creciendo en forma acelerada en los pa\u00edses cuyas poblaciones tienen ingresos medios y bajos. Por otro lado, investigadores del \u00e1rea de ciencia y tecnolog\u00eda de los alimentos consideran imprecisa a esa clasificaci\u00f3n. Tambi\u00e9n sostienen que el consumo de este tipo de alimentos, que le permite a una parte de la poblaci\u00f3n tener acceso a un m\u00ednimo diario de la energ\u00eda necesaria para mantenerse vivos, es tan s\u00f3lo uno de los m\u00faltiples factores que deben tenerse en cuenta para darles una explicaci\u00f3n a esos problemas.<\/p>\n<p>Y estudios recientes alimentan el debate ya que, inicialmente, ofrecen evidencias de que un consumo mayor de este tipo de alimentos industrializados puede tener un impacto nocivo sobre la salud. En el mes de febrero de este a\u00f1o, la revista <em>British Medical Journal<\/em> public\u00f3 el resultado de un estudio que se llev\u00f3 a cabo en Francia y que, por primera vez, sugiri\u00f3 que existe una relaci\u00f3n entre un mayor consumo de alimentos ultraprocesados y un aumento en el riesgo de c\u00e1ncer. El trabajo del grupo franc\u00e9s se bas\u00f3 en el an\u00e1lisis de informaci\u00f3n sobre un conjunto de 104.980 personas con edades comprendidas entre 18 y 72 a\u00f1os que forman parte del proyecto NutriNet-Sant\u00e9. Los investigadores separaron a los voluntarios, inicialmente todos sin c\u00e1ncer, en cuatro grupos, que difer\u00edan solamente en cuanto al consumo de ultraprocesados. Los productos industrializados y listos para el consumo correspond\u00edan al 8,5% de las calor\u00edas ingeridas diariamente entre los participantes que menos consum\u00edan de esos alimentos y representaban el 32,3% de la energ\u00eda asimilada por el grupo m\u00e1s adepto a los ultraprocesados, que en general incluyen pasteles, bebidas endulzadas y cereales para el desayuno.<\/p>\n<p>Luego de cinco a\u00f1os de estudio, un peque\u00f1o porcentaje de cada grupo desarroll\u00f3 c\u00e1ncer. Cuando se descartaron los efectos protectores ante el riesgo de aparici\u00f3n de un tumor (ser m\u00e1s joven o la pr\u00e1ctica de actividad f\u00edsica) y los agravantes (fumar o tener un historial de c\u00e1ncer en la familia, entre otros), los cient\u00edficos verificaron que un incremento de 10 puntos porcentuales en la participaci\u00f3n de los ultraprocesados en la dieta elev\u00f3 en un 12% la probabilidad de desarrollar c\u00e1ncer.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1385\" class=\"alignright size-full wp-image-298644\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-1.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-1-250x433.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-1-700x1212.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-1-120x208.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a>Los autores evitan afirmar que los ultraprocesados provocan c\u00e1ncer. Uno de los motivos es que a\u00fan no se sabe cu\u00e1l es el componente de esos alimentos que podr\u00eda causar el desarrollo de tumores. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de que contienen niveles altos de sal, az\u00facar y grasas, los ultraprocesados tambi\u00e9n tienen aditivos y compuestos que se forman durante su procesamiento industrial y pueden tener impacto sobre la salud\u201d, explica la epidemi\u00f3loga Chantal Julia, investigadora de la Universidad Par\u00eds 13 y una de las autoras del estudio, en el cual particip\u00f3 Monteiro.<\/p>\n<p>\u201cLos ultraprocesados son un invento industrial reciente, que emplea ingredientes baratos para reducir la cantidad de alimentos <em>in natura<\/em> y abaratar el precio de los productos\u201d, dice Monteiro, m\u00e9dico epidemi\u00f3logo especialista en nutrici\u00f3n. \u201c<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-3.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En un alimento ultraprocesado, muchas veces queda poco o nada de los alimentos a partir de los cuales el mismo fue elaborado<\/a>\u201d. Monteiro fue quien en 2009 propuso una reclasificaci\u00f3n de los alimentos con base en su grado de procesamiento y ya no a partir de sus macronutrientes (prote\u00ednas, hidratos de carbono y grasas)\u00a0y espera que esa forma de clasificar a los alimentos, a la que le dio el nombre de Nova, ayude a explicar mejor el aumento en los problemas de salud asociados al desequilibrio nutricional. \u00c9se es el caso de la obesidad, que se duplic\u00f3 en 70 pa\u00edses entre 1980 y 2015 y actualmente afecta a 604 millones de adultos y 108 millones de ni\u00f1os en el mundo.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de ese estudio que se realiz\u00f3 en Francia, pocas investigaciones han logrado determinar una asociaci\u00f3n directa entre la aparici\u00f3n de problemas de salud y el consumo de alimentos ultraprocesados. Antes de estos trabajos, otros estudios hab\u00edan identificado una conexi\u00f3n entre el consumo de refrescos y bebidas endulzadas o de comidas ricas en az\u00facares o grasas y un mayor riesgo de desarrollar problemas metab\u00f3licos y cardiovasculares. Sin embargo, ninguno de ellos agrupaba a esos alimentos en una misma categor\u00eda, algo que, seg\u00fan algunos nutricionistas, eliminar\u00eda las distorsiones. \u201cEsta clasificaci\u00f3n permite contemplar atributos de los alimentos que van m\u00e1s all\u00e1 de su composici\u00f3n nutricional, tales como la hiperpalatabilidad, que provoca que las personas coman m\u00e1s all\u00e1 del punto en el que estar\u00edan satisfechas\u201d, dice In\u00eas Rugani Ribeiro de Castro, docente del Instituto de Nutrici\u00f3n de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj) y miembro del grupo de alimentaci\u00f3n y nutrici\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Salud Colectiva (Abrasco).<\/p>\n<p>Antes del art\u00edculo en el <em>British Medical Journal<\/em>, la nutricionista Raquel Mendon\u00e7a, quien en la actualidad cursa una pasant\u00eda de posdoctorado en la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), ya hab\u00eda publicado otros dos estudios vinculando el consumo elevado de alimentos ultraprocesados con trastornos en la salud. Durante su doctorado, que en parte realiz\u00f3 en Espa\u00f1a, Mendon\u00e7a trabaj\u00f3 con el equipo del epidemi\u00f3logo Miguel \u00c1ngel Mart\u00ednez-Gonz\u00e1lez, docente de la Universidad de Navarra y de la Escuela de Salud P\u00fablica de Harvard, en Estados Unidos. El investigador coordina un estudio de seguimiento de la salud con 22.500 adultos j\u00f3venes mediante el cual se propone averiguar las causas de la obesidad y de enfermedades cardiovasculares y metab\u00f3licas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1576\" class=\"alignleft size-full wp-image-298648\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-2.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-2.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-2-250x493.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-2-700x1379.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-2-120x236.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a>En uno de sus trabajos, Mendon\u00e7a analiz\u00f3 el patr\u00f3n alimentario de 8.451 participantes con edades comprendidas entre los 27 y los 49 a\u00f1os, un peso considerado saludable al inicio del proyecto y un \u00edndice de masa corporal (IMC) que variaba entre 18,5 y 25. Los voluntarios fueron separados en cuatro grupos, seg\u00fan el n\u00famero de raciones de ultraprocesados que consum\u00edan. Aqu\u00e9llos que com\u00edan menos de ese tipo de alimentos inger\u00edan, en promedio, una porci\u00f3n y media por d\u00eda, lo que corresponde a un peque\u00f1o trozo de hamburguesa. En el otro extremo, las personas consum\u00edan seis porciones, por lo general, carne industrializada, embutidos, galletas, chocolates, rosquillas y otras golosinas, adem\u00e1s de bebidas gaseosas y azucaradas. Este \u00faltimo grupo inger\u00eda un 40% m\u00e1s de calor\u00edas y un 6% m\u00e1s de grasas, pero un 10% menos de prote\u00ednas y un 18% menos de fibras alimentarias.<\/p>\n<p>Nueve a\u00f1os despu\u00e9s del comienzo del estudio, una parte significativa de cada grupo estaba con sobrepeso (un IMC entre 25 y 30) o con obesidad (un IMC superior a 30). Incluso despu\u00e9s de descontar el consumo extra de calor\u00edas y otros factores asociados con la obesidad, el grupo que consum\u00eda un mayor volumen de alimentos ultraprocesados presentaba un riesgo un 26% mayor de tener un peso superior al que se considera saludable que el grupo que inger\u00eda menos de ese tipo de alimentos, seg\u00fan consigna el art\u00edculo publicado en 2016 en el <em>American Journal of Clinical Nutrition<\/em>. En un tercer trabajo, Mendon\u00e7a not\u00f3 que el consumo de una mayor cantidad de ultraprocesados incrementa la probabilidad de desarrollar hipertensi\u00f3n, factor de riesgo asociado a las enfermedades cardiovasculares, que causan 10,4 millones de decesos por a\u00f1o en todo el mundo.<\/p>\n<p>Estos estudios suministran, por ahora, los \u00edndices m\u00e1s firmes del posible efecto nocivo de los ultraprocesados sobre la salud. \u201cEllos son efectivamente los \u00fanicos test verdaderos para la hip\u00f3tesis que afirma que los alimentos ultraprocesados podr\u00edan causar enfermedades\u201d, dice Barry Popkin, docente de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Popkin, graduado en econom\u00eda, se especializ\u00f3 en epidemiolog\u00eda y nutrici\u00f3n, y desde hace 40 a\u00f1os estudia en diversos pa\u00edses, Brasil inclusive, la influencia de los cambios en el est\u00e1ndar de alimentaci\u00f3n y de actividad f\u00edsica sobre la obesidad y otros problemas de salud. En su opini\u00f3n, todav\u00eda no puede saberse cu\u00e1l es la contribuci\u00f3n de los alimentos ultraprocesados para la obesidad.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1188\" class=\"alignright size-full wp-image-298652\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-3.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-3.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-3-250x371.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-3-700x1040.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_265-3-120x178.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a>\u00bfQu\u00e9 estar\u00eda faltando? M\u00e1s investigaciones como \u00e9sas, capaces de determinar si existe una relaci\u00f3n de causa y efecto entre el consumo de estos alimentos y el desarrollo de la obesidad. \u201cLos tres estudios son someros frente a la complejidad del planteo al que intentan dar respuesta\u201d, comenta el m\u00e9dico L\u00edcio Velloso, docente de la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas de la Universidad de Campinas (Unicamp) y coordinador del Centro de Investigaci\u00f3n en Obesidad y Comorbilidades, uno de los Centro de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) financiados por la FAPESP. Velloso, quien estudia los mecanismos bioqu\u00edmicos de la obesidad y de la diabetes, afirma: \u201cEs necesario llevar a cabo estudios con una cantidad mayor de individuos que tengan una composici\u00f3n gen\u00e9tica variada\u201d.<\/p>\n<p>No es nada sencillo comprobar una relaci\u00f3n de causalidades y resulta a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil en el caso de la obesidad, un problema cuyas causas pueden ser gen\u00e9ticas y ambientales. Uno de los requisitos para la identificaci\u00f3n de la causalidad consiste en demostrar que la supuesta causa antecede regularmente al fen\u00f3meno estudiado. Esto es posible en estudios longitudinales o de seguimiento, como son los de Espa\u00f1a y Francia. En ese modelo, los investigadores estudian a una poblaci\u00f3n inicialmente sin el problema y, peri\u00f3dicamente, registran los cambios que ocurrieron luego de una intervenci\u00f3n o exposici\u00f3n a un factor de riesgo. No obstante, la mayor\u00eda de los trabajos que intentan asociar el consumo de ultraprocesados con los problemas de salud se basa en estudios transversales. En esos casos, los estudiosos recaban los datos del desenlace y de la exposici\u00f3n en simult\u00e1neo, lo cual hace m\u00e1s dif\u00edcil confirmar que el resultado sobreviene por la exposici\u00f3n al fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>A partir de su propuesta de la nueva clasificaci\u00f3n de los alimentos, Monteiro y su equipo verificaron que la participaci\u00f3n de los alimentos ultraprocesados en <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2653-3.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">la mesa de los brasile\u00f1os se increment\u00f3 un 22% durante la d\u00e9cada pasada<\/a>\u00a0y que la disponibilidad de dichos alimentos es mayor en los hogares de aquellas personas con sobrepeso u obesidad. Tambi\u00e9n constataron que quienes consumen m\u00e1s de esos productos (m\u00e1s de un 35% de las calor\u00edas diarias) ingieren altos niveles de az\u00facares libres y con escasa fibra, lo que reduce la saciedad.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, el consumo de alimentos ultraprocesados es elevado en los pa\u00edses ricos, como por ejemplo Estados Unidos, Canad\u00e1 e Inglaterra, donde representan m\u00e1s de la mitad de las calor\u00edas que sus habitantes ingieren a diario. En esas naciones, empero, las ventas parecen haber alcanzado un punto de saturaci\u00f3n y se estancaron en la \u00faltima d\u00e9cada, seg\u00fan un an\u00e1lisis de las ventas efectuado entre 1998 y 2012 en 79 pa\u00edses, elaborado por Popkin, Monteiro y Jean-Claude Moubarac, de Canad\u00e1. En el estudio, que sali\u00f3 publicado en 2013 en la revista <em>Obesity Review<\/em>, los investigadores detectaron el avance de la industria transnacional de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de esos alimentos en naciones con poblaci\u00f3n de medianos y bajos ingresos. Durante el per\u00edodo mencionado las ventas aumentaron, en promedio, un 2,8% al a\u00f1o en Per\u00fa, M\u00e9xico, Brasil y Turqu\u00eda; y un 5,5% al a\u00f1o en China, Bolivia e Indonesia, entre otros. \u201cEsa industria es la fuerza que impone el modelo actual del sistema alimentario mundial\u201d, escribieron los investigadores.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2652.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"835\" class=\"aligncenter size-full wp-image-298656\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2652.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2652.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2652-250x261.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2652-700x731.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2652-120x125.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a>En las dos \u00faltimas d\u00e9cadas se ha venido acentuando entre los cient\u00edficos, las entidades m\u00e9dicas y los organismos de defensa del consumidor la convicci\u00f3n de que existe un costado nocivo en los alimentos ricos en sal, grasas, az\u00facares y compuestos sint\u00e9ticos, a los que Monteiro agrupa bajo la denominaci\u00f3n de ultraprocesados. En 2012, la revista <em>PLOS Medicine<\/em> public\u00f3 una serie de art\u00edculos intitulada \u201cBig Food\u201d, en la cual evaluaba el rol de la industria global de alimentos sobre la salud. En uno de ellos, el economista y soci\u00f3logo David Suckler, de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, y la nutricionista Marion Nestle, de la Universidad de Nueva York, en Estados Unidos, recuerdan que el mercado mundial de alimentos y bebidas se encuentra concentrado en las manos de unas pocas multinacionales. En esa \u00e9poca, las 10 mayores, las Big Food, tal como se las denomina, concentraban la mitad de las ventas en Estados Unidos y el 15% en el resto del mundo. Seg\u00fan Stuckler y Nestle, hab\u00eda evidencias de que empleaban estrategias similares a la industria del tabaco para huir de regulaciones e impuestos. \u201cEl aumento del consumo de productos de las Big Food acompa\u00f1a de cerca los niveles crecientes de obesidad y diabetes\u201d, afirmaron.<\/p>\n<p>Estos alimentos, generalmente formulados para ser m\u00e1s apetitosos, baratos y con amplia durabilidad, pueden ser transportados a trav\u00e9s de largas distancias. \u201cEl alimento industrializado es lo que les permite comer a buena parte de la poblaci\u00f3n mundial\u201d, subraya la bioqu\u00edmica Bernadette Dora Gombossy de Melo Franco, docente del Departamento de Alimentos y Nutrici\u00f3n de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas (FCF) de la USP y coordinadora del Centro de Investigaci\u00f3n en Alimentos (FoRC, por sus siglas en ingl\u00e9s), otro Cepid patrocinado por la FAPESP. \u201cHace algunas d\u00e9cadas no se lograba que los alimentos lleguen a regiones distantes en pa\u00edses como Brasil porque eran muy perecederos\u201d, comenta Eduardo Purgatto, docente de la FCF-USP e integrante del FoRC. \u201cEl procesamiento alter\u00f3 ese panorama\u201d.<\/p>\n<p>Para Velloso, de la Unicamp, es necesario que se comprenda el rol de la industria desde dos puntos de vista. \u201cPor un lado, la misma torna posible que parte de la poblaci\u00f3n en las regiones del planeta dependientes de una producci\u00f3n local, que puede fluctuar bastante, tenga cierta garant\u00eda en el acceso a los alimentos; por otro, el consumo excesivo de los mencionados alimentos, tal como ocurre entre la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre de las metr\u00f3polis, puede incidir sobre la salud\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2652-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"940\" class=\"aligncenter size-full wp-image-298660\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2652-2.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2652-2.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2652-2-250x294.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2652-2-700x823.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2652-2-120x141.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a>Aunque Monteiro demuestre en qu\u00e9 grado contribuyen los ultraprocesados para la obesidad, lo que es casi una certeza es que estos alimentos, por s\u00ed solos, no podr\u00edan explicarlo todo. Se conocen algunos genes aislados que, en caso de hallarse alterados, son suficientes para que una persona comience a engordar, pero existen m\u00e1s de 300 que regulan la acumulaci\u00f3n y el consumo de energ\u00eda. La complejidad biol\u00f3gica se ampli\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas debido al aumento de la oferta mundial de alimentos y a los cambios en el modo de cocinar. Al haber mayor disponibilidad de alimentos industrializados, sumado a la merma del precio de los aceites vegetales comestibles, la ingesta cal\u00f3rica promedio pas\u00f3 de 2.400 kilocalor\u00edas por persona y por d\u00eda en 1970 a 3.000 kilocalor\u00edas en 2015, seg\u00fan datos revelados por el Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura (FAO, seg\u00fan su sigla original en ingl\u00e9s). Tambi\u00e9n se registr\u00f3 una disminuci\u00f3n en la actividad f\u00edsica y cambios en el modo de preparaci\u00f3n de los alimentos. \u201cLa mitad de los chinos sufren sobrepeso porque dejaron de asar los alimentos o cocerlos al vapor y pasaron a fre\u00edrlos\u201d, comenta Popkin. \u201cEn otros pa\u00edses, la gente engord\u00f3 porque come mucho pan, tortillas y frituras, y no alimentos ultraprocesados\u201d. Bernadette Gombossy concuerda: \u201cEcharle la culpa a una sola causa, sin tener en cuenta la reducci\u00f3n de la actividad f\u00edsica y la forma de cocinar o, como en el caso brasile\u00f1o, el agregado de mucha sal y az\u00facar, explica una parte menor del problema\u201d.<\/p>\n<p>La propuesta que apunta a considerar a los ultraprocesados como una categor\u00eda aparte, agrupando a todos aquellos alimentos que son poco sanos, gener\u00f3 un debate polarizado. Quien que no est\u00e1 de acuerdo no le ve el fundamento. Para Gombossy, no existe una definici\u00f3n concreta acerca de lo que es un alimento ultraprocesado. Michael Gibney, de la University College Dublin, en Irlanda, dice que ser\u00eda necesario establecer los l\u00edmites de sal, az\u00facar, grasa y otros aditivos para poder definir a esos alimentos. El acad\u00e9mico, quien es miembro del comit\u00e9 cient\u00edfico de Nestl\u00e9, public\u00f3 un comentario en 2017 en el <em>American Journal of Clinical Nutrition<\/em> en el cual sostiene que todav\u00eda no existen evidencias de que los alimentos ultraprocesados sean cuasi adictivos.<\/p>\n<p>En otro comentario, que sali\u00f3 publicado en 2017 en la revista <em>EC Nutrition<\/em>, el ingeniero en alimentos Raul Amaral Rego y el bi\u00f3logo Airton Vialta, investigadores del Instituto de Tecnolog\u00eda de Alimentos (Ital), vinculado a la Secretar\u00eda de Agricultura y Abastecimiento del Estado de S\u00e3o Paulo y a la Agencia Paulista de Tecnolog\u00eda de Agronegocios, afirman que el sistema de Monteiro es fr\u00e1gil y entra en conflicto con las clasificaciones afianzadas. \u201cNo existe ning\u00fan sentido pr\u00e1ctico en intentar clasificar a los alimentos con base en su grado de procesamiento, dado que un mismo alimento puede procesarse de diferentes maneras, dependiendo del producto que se desee lograr\u201d, escribieron. Rego y Vialta declinaron manifestarse en este reportaje.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2653-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1692\" class=\"alignright size-full wp-image-298664\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2653-3.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2653-3.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2653-3-250x529.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2653-3-700x1481.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/020-027_Alimentos-ultraprocessados_2653-3-120x254.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a>En tanto, quienes est\u00e1n a favor sostienen que la nueva clasificaci\u00f3n puede servir de gu\u00eda para tomar medidas en pro de la salud de la poblaci\u00f3n. \u201cAl agrupar a un conjunto variado de alimentos en la categor\u00eda de los ultraprocesados, se cre\u00f3 un indicador s\u00edntesis, que permite un mayor conocimiento de la calidad de la dieta de la gente\u201d, sostiene In\u00eas Rugani Ribeiro de Castro, de la Uerj.<\/p>\n<p>Con base en la nueva clasificaci\u00f3n, el Ministerio de Salud elabor\u00f3 en 2014 la <em>Guia alimentar para a popula\u00e7\u00e3o brasileira <\/em>[Gu\u00eda alimentaria para la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a]. El documento, que se distribuy\u00f3 entre 60 mil profesionales de la salud y educadores, recomienda un consumo abundante de alimentos <em>in natura<\/em>, reduciendo la ingesta de\u00a0 comidas procesadas y evitar los ultraprocesados. Aunque no utilice el t\u00e9rmino \u201cultraprocesado\u201d, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), el organismo federal brasile\u00f1o que controla el registro de medicamentos y alimentos, intenta regular desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada la publicidad de alimentos y bebidas ricos en az\u00facares, sal, grasas y calor\u00edas entre el p\u00fablico infantil, prohibiendo su comercializaci\u00f3n en las escuelas, tal como ocurre en ciertas localidades de algunos estados. Se trata de un esfuerzo tendiente a combatir los \u00edndices de sobrepeso y obesidad crecientes en el pa\u00eds. Hoy en d\u00eda, el 15% de los ni\u00f1os y el 58% de los adultos ostentan un peso superior al que se considera saludable. Luego de debatir durante cuatro a\u00f1os con la sociedad y con la industria una propuesta rigurosa de control, la Anvisa public\u00f3 en 2010 una resoluci\u00f3n flexible, que luego qued\u00f3 en suspenso debido a las presentaciones judiciales interpuestas por el sector publicitario y el de alimentos.<\/p>\n<p>Con un alarmante \u00edndice del 75% de su poblaci\u00f3n con un peso superior al que se considera saludable, Chile, en forma pionera, prohibi\u00f3 en noviembre de 2017 las propagandas de alimentos con exceso de calor\u00edas, sal, az\u00facar y grasas tanto en la televisi\u00f3n abierta como en la cerrada entre las 6 h y las 22 h. Una ley de 2016 ya hab\u00eda obligado a la industria a alterar los envases de los productos, retirando a personajes ic\u00f3nicos, como en el caso del tigre que ilustraba la caja de cereales azucarados para el desayuno y exhibiendo advertencias acerca de los niveles de aquellos ingredientes a los que se consideraba poco saludables, una disposici\u00f3n que actualmente afronta debates en Brasil.<\/p>\n<blockquote><p>Desde hace una d\u00e9cada, Brasil intenta regular la publicidad de los alimentos y bebidas ricos en az\u00facares, sal y grasas<\/p><\/blockquote>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la restricci\u00f3n de la publicidad y de la modificaci\u00f3n de los r\u00f3tulos, Popkin, Monteiro y otros expertos avalan el incremento en la carga impositiva sobre esos alimentos. \u201cLa remoci\u00f3n de los ultraprocesados de la dieta es el primer paso para promover h\u00e1bitos alimentarios sanos\u201d, dice Popkin.<\/p>\n<p>Purgatto, del FoRC, propone otra salida: que haya sectores del gobierno y de la sociedad que trabajen con la industria de los alimentos. \u201cS\u00f3lo la industria\u201d, sostiene, \u201cser\u00e1 capaz de producir alimentos procesados y ultraprocesados de mejor calidad, tal vez con mayor porcentaje de fibras y prote\u00ednas, y lograr que los mismos lleguen a buena parte de la poblaci\u00f3n a precios accesibles.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nConsumo de alimentos ultraprocesados, perfil nutricional de la dieta y obesidad en siete pa\u00edses (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/92613\/consumo-de-alimentos-ultraprocessados-perfil-nutricional-da-dieta-e-obesidade-em-sete-paises\/?q=15\/14900-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 15\/14900-9<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico; \u00a0<strong>Investigador responsable<\/strong>\u00a0Carlos Augusto Monteiro (USP);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 1.506.407,84<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nFIOLET, T. <em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.bmj.com\/content\/360\/bmj.k322.long\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Consumption of\u00a0ultra-processed\u00a0foods and cancer risk: Results from NutriNet-Sant\u00e9 prospective cohort<\/a>. <strong>British Medical Journal<\/strong>. 14 feb. 2018.<br \/>\nMENDON\u00c7A, R. D.<em> et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/ajcn\/article\/104\/5\/1433\/4564389\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Ultra-processed\u00a0food\u00a0consumption\u00a0and\u00a0risk of\u00a0overweight\u00a0and\u00a0obesity: The\u00a0University\u00a0of\u00a0Navarra follow-up\u00a0(SUN)\u00a0cohort study<\/a>. <strong>American Journal of Clinical Nutrition<\/strong>. v. 104, n. 5, p. 1433-40. nov. 2016.<br \/>\nMENDON\u00c7A, R. D. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/ajh\/article\/30\/4\/358\/2645510\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Ultra-processed food consumption and the incidence of hypertension in a Mediterranean cohort: The seguimiento Universidad de Navarra project<\/a>. <strong>American Journal of Hypertension<\/strong>. v. 30, n. 4, p. 358-66. 1\u00ba abr. 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un mayor consumo de alimentos ultraprocesados aumenta el riesgo de desarrollar obesidad, hipertensi\u00f3n y c\u00e1ncer; a\u00fan son necesarios estudios con una mayor cantidad de participantes para confirmar estos hallazgos","protected":false},"author":16,"featured_media":298640,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[320,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-298622","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tapa","tag-nutricion","tag-salud-publica","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=298622"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":299136,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298622\/revisions\/299136"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/298640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=298622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=298622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=298622"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=298622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}