{"id":298741,"date":"2019-07-30T18:15:33","date_gmt":"2019-07-30T21:15:33","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=298741"},"modified":"2019-07-30T18:15:33","modified_gmt":"2019-07-30T21:15:33","slug":"propagacion-desigual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/propagacion-desigual\/","title":{"rendered":"Propagaci\u00f3n desigual"},"content":{"rendered":"<p>La reutilizaci\u00f3n de datos en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica est\u00e1 creciendo, pero a\u00fan est\u00e1 lejos de consolidarse en este \u00e1mbito. Esta pr\u00e1ctica, que consiste en elaborar estudios a partir de los datos generados en experimentos anteriores llevados a cabo por otros cient\u00edficos, est\u00e1 efectivamente m\u00e1s difundida en las ciencias exactas y biol\u00f3gicas, mientras que afronta resistencias en las ciencias sociales. En general, los investigadores que trabajan con informaci\u00f3n recabada a partir de modelos computacionales o por monitoreo remoto se sienten m\u00e1s c\u00f3modos al reutilizar datos de terceros. \u00c9sta es una de las conclusiones a las que arrib\u00f3 un art\u00edculo elaborado por la analista de datos Renata Curty, de la Universidad Estadual de Londrina (UEL), en el estado de Paran\u00e1, que sali\u00f3 publicado en la revista <em>PLOS ONE<\/em>.<\/p>\n<p>Con base en las respuestas de 595 investigadores de diversas disciplinas y pa\u00edses, ella y sus colaboradores analizaron el grado de difusi\u00f3n de la reutilizaci\u00f3n de datos y la percepci\u00f3n de los factores que promueven o desalientan esa pr\u00e1ctica. Un dato curioso es que este an\u00e1lisis se bas\u00f3 en datos reutilizados. La fuente original fueron los m\u00e1s de mil\u00a0 cuestionarios respondidos por cient\u00edficos entre los meses de octubre de 2013 y marzo de 2014, en el marco del Data Observation Network for Earth (DataONE), un proyecto de la National Science Foundation (NSF).<\/p>\n<p>Curty estudia la percepci\u00f3n acerca del reciclado de informaci\u00f3n cient\u00edfica desde su doctorado, que realiz\u00f3 en la Universidad de Siracusa, en Estados Unidos. En esa \u00e9poca, la investigadora comprob\u00f3 que los cient\u00edficos de las ciencias sociales perciben consecuencias potencialmente perjudiciales asociadas a la reutilizaci\u00f3n de datos. \u201cMuchos consideran que eso ser\u00eda violar cuestiones \u00e9ticas o de confidencialidad pactadas entre los sujetos de estudio y los investigadores\u201d, explica. Otra de las preocupaciones reside en el riesgo de una mala interpretaci\u00f3n o el uso incorrecto de la informaci\u00f3n original. La opini\u00f3n de los investigadores de las ciencias sociales sobre el re\u00faso de datos tambi\u00e9n est\u00e1 muy influenciada por el propio campo de actuaci\u00f3n, que preconiza la producci\u00f3n de conocimiento nuevo. \u201cLos trabajos que reciclan datos se consideran menos aut\u00e9nticos y con menor impacto\u201d, afirma.<\/p>\n<p>El est\u00edmulo al reaprovechamiento de datos surge de varias fuentes. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/?p=298469\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Una de ellas es la preocupaci\u00f3n creciente con respecto a la reproductibilidad de los estudios<\/a>\u00a0y a la importancia de disponer las informaciones primarias recabadas para que otros puedan comprobar la precisi\u00f3n e importancia de los resultados. En Brasil, a partir de 2013, la revista <em>Brazilian Political Science Review<\/em>, de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Ciencia Pol\u00edtica, exige que los autores de los art\u00edculos cuyo contenido utiliza m\u00e9todos cuantitativos tornen accesible en el sitio web de la revista los datos en los cuales se bas\u00f3 el trabajo y tambi\u00e9n los <em>codebooks<\/em>, diccionarios que permiten la identificaci\u00f3n de las variables utilizadas para la obtenci\u00f3n de las informaciones. \u201cLa propuesta intenta viabilizar la r\u00e9plica de los procedimientos que condujeron a las conclusiones que presentaron los\u00a0 trabajos\u201d, dice la polit\u00f3loga Marta Arretche, del Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP) y editora de la revista.<\/p>\n<div id=\"attachment_298757\" style=\"max-width: 1010px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/044_reuso-de-dados04_265.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-298757 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/044_reuso-de-dados04_265.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"748\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/044_reuso-de-dados04_265.jpg 1000w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/044_reuso-de-dados04_265-250x187.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/044_reuso-de-dados04_265-700x524.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/044_reuso-de-dados04_265-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Daniel Eisenstein\/ Sloan Digital Sky Survey  <\/span><\/a> La reutilizaci\u00f3n de datos sobre conglomerados de galaxias (<em>arriba<\/em>) est\u00e1 ampliando las perspectivas de estudio de los cuerpos celestes en la astronom\u00eda<span class=\"media-credits\">Daniel Eisenstein\/ Sloan Digital Sky Survey  <\/span><\/p><\/div>\n<p>La investigadora recuerda que la ciencia s\u00f3lo puede replicarse si los datos y herramientas utilizados en los experimentos, simulaciones y an\u00e1lisis quedan disponibles en forma abierta y libre. Sin embargo, ella subraya que es fundamental que ese conjunto de informaciones se encuentre acompa\u00f1ado de explicaciones sobre su origen. \u201cSi no se cuenta con datos bien documentados no se puede reproducir el experimento original o reutilizar los datos en otra investigaci\u00f3n\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Desde 2014, el grupo de peri\u00f3dicos cient\u00edficos <em>PLOS<\/em> comenz\u00f3 a <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2014\/04\/24\/una-ciencia-transparente\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">condicionar la aceptaci\u00f3n de art\u00edculos a la divulgaci\u00f3n de sus datos brutos en repositorios p\u00fablicos<\/a>. En las revistas de gen\u00e9tica y bioinform\u00e1tica, cuyos trabajos generan una avalancha de informaciones sobre secuencias de ADN y prote\u00ednas, hace tiempo que esa recomendaci\u00f3n se torn\u00f3 una exigencia. Eso les permiti\u00f3 a las genetistas Lygia da Veiga Pereira y Maria Vibranovski, del Instituto de Biociencias de la USP, explicar c\u00f3mo se desactiva una de las dos copias del cromosoma X en los embriones femeninos. Las investigadoras analizaron informaciones que dejaron disponibles en 2013 cient\u00edficos chinos y constataron que el gen <em>XIST<\/em>, que es el responsable de iniciar la inactivaci\u00f3n, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/05\/02\/silenciar-para-sobrevivir\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">estaba expresado en los embriones femeninos a partir de la fase de ocho c\u00e9lulas<\/a>. \u201cLos chinos hab\u00edan hecho toda la parte de laboratorio. Consiguieron los embriones humanos, separaron las c\u00e9lulas, extrajeron y secuenciaron el ARN, pero no se percataron de la desactivaci\u00f3n del cromosoma X\u201d, dijo Pereira, quien public\u00f3 el hallazgo en septiembre de 2017 en la revista <em>Scientific Reports<\/em>.<\/p>\n<p>Otro caso es el del grupo del parasit\u00f3logo Marcelo Ferreira y la bi\u00f3loga Priscila Rodrigues, ambos del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la USP. Desde hace alg\u00fan tiempo ellos estudian los modelos de dispersi\u00f3n global de los par\u00e1sitos causantes del paludismo. \u201cTomamos muestras del material gen\u00e9tico de los protozoarios disponibles en el GenBank, el banco de secuencias de ADN y amino\u00e1cidos del Centro Nacional de Informaci\u00f3n Biotecnol\u00f3gica de Estados Unidos\u201d, relata Rodrigues. Con base en esa pr\u00e1ctica se elaboraron al menos dos art\u00edculos en los \u00faltimos tres a\u00f1os: uno en 2016, publicado en la revista <em>Nature Genetics<\/em>, que resalta que el <em>Plasmodium vivax<\/em> acumul\u00f3 mutaciones que lo habr\u00edan diferenciado de las cepas africana y asi\u00e1ticas despu\u00e9s de arribar a Am\u00e9rica, otro en enero de 2018, que sali\u00f3 en la revista <em>Scientific Reports<\/em>, presentando nuevas evidencias al respecto del modo en que las migraciones humanas colaboraron para diseminar esos par\u00e1sitos por el continente americano.<\/p>\n<p>El incentivo a la reutilizaci\u00f3n de datos tambi\u00e9n proviene de las agencias de fomento, que est\u00e1n interesadas no s\u00f3lo en el reto de la reproducibilidad sino en racionalizar la asignaci\u00f3n de recursos p\u00fablicos en los proyectos que financian. \u201cLos datos utilizados en forma com\u00fan pueden redundar en una econom\u00eda de tiempo y recursos para el cient\u00edfico y as\u00ed se evitan tambi\u00e9n los estudios duplicados\u201d, resalta la ingeniera electricista Claudia Bauzer Medeiros, del Instituto de Computaci\u00f3n de la Universidad de Campinas (Unicamp) y coordinadora adjunta del programa eScience de la FAPESP. \u201cEstudios internacionales muestran que dicha pr\u00e1ctica incrementa el n\u00famero de cooperaciones, acelera descubrimientos cient\u00edficos y amplifica la visibilidad del conocimiento producido\u201d, afirma.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/044-047_Re\u00faso-de-dados_265_info.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"846\" class=\"alignnone size-full wp-image-298749\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/044-047_Re\u00faso-de-dados_265_info.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/044-047_Re\u00faso-de-dados_265_info.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/044-047_Re\u00faso-de-dados_265_info-250x186.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/044-047_Re\u00faso-de-dados_265_info-700x519.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/044-047_Re\u00faso-de-dados_265_info-120x89.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a>La idea de que las investigaciones producidas con recursos p\u00fablicos deben franquear el acceso a sus resultados sin restricciones, incluso en relaci\u00f3n a los datos primarios recabados tambi\u00e9n se relaciona con el concepto de ciencia abierta, que implica el acceso libre a la informaci\u00f3n y a la construcci\u00f3n colectiva del conocimiento, dice Claudia Domingues Vargas, del Instituto de Biof\u00edsica de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). Ella es una de las cient\u00edficas involucradas en el Neuroscience Experiments System (NES), que permite el libre acceso a los datos primarios de los estudios en el campo de las neurociencias.<\/p>\n<p>La plataforma fue ideada en el \u00e1mbito del Centro de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n en Neuromatem\u00e1tica (NeuroMat), uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) financiados por la FAPESP. Involucra a investigadores de matem\u00e1tica, ciencias de la computaci\u00f3n, estad\u00edstica, neurociencia, biolog\u00eda, f\u00edsica y comunicaci\u00f3n de universidades brasile\u00f1as y del exterior. \u201cLa propuesta del NES consiste en un repositorio p\u00fablico que permita el acceso abierto a un amplio conjunto de datos neurofisiol\u00f3gicos, cl\u00ednicos y experimentales, as\u00ed como a los <em>software<\/em> utilizados en el an\u00e1lisis, procesamiento y generaci\u00f3n de esas informaciones\u201d, explica Claudia Vargas, que es una de las cient\u00edficas principales del NeuroMat.<\/p>\n<p>La disponibilidad de los datos cient\u00edficos avanza a ritmos diferentes dependiendo del \u00e1rea del conocimiento. En el \u00e1mbito de la astronom\u00eda es algo habitual, como dice la f\u00edsica Marcelle Soares-Santos, docente de la Universidad Brandeis e investigadora en el Fermi National Accelerator Laboratory, uno de los centros m\u00e1s importantes de f\u00edsica de part\u00edculas del mundo, en Estados Unidos. \u201cSaqu\u00e9 mucho provecho de esa pr\u00e1ctica durante mi doctorado\u201d, comenta. En esa \u00e9poca ella desarroll\u00f3 algoritmos para detectar c\u00famulos de galaxias a partir de informaciones del Sloan Digital Sky Survey sobre 500 millones de cuerpos celestes. La investigadora explica que en astronom\u00eda, los datos primarios son abundantes y raramente se los estudia en su totalidad. \u201cMuchos de los temas de la astronom\u00eda s\u00f3lo pueden estudiarse a partir del an\u00e1lisis de diversos datos cient\u00edficos obtenidos por otros grupos de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Una paradoja<\/strong><br \/>\nEl estudio publicado en la revista <em>PLOS ONE<\/em> remarca un dato peculiar que est\u00e1 relacionado con la percepci\u00f3n sobre la reutilizaci\u00f3n: los cient\u00edficos que m\u00e1s se preocupan por la credibilidad de los datos que pretenden utilizar son los que se muestran m\u00e1s dispuestos a reaprovechar los registros producidos por terceros. En tanto, los que casi nunca reutilizan afrontan mayores dificultades para comprender los beneficios de esa pr\u00e1ctica y analizar la calidad de la informaci\u00f3n disponible.<\/p>\n<p>En el estudio <em>How and why researchers share data (and why they don\u2019t)<\/em>, que llev\u00f3 a cabo en 2014 la editorial John Wiley &amp; Sons con casi 3 mil investigadores de diversas \u00e1reas y pa\u00edses, se verific\u00f3 que los alemanes son los m\u00e1s proclives a compartir datos, con el objetivo de aumentar la visibilidad y garantizar la transparencia de sus investigaciones. En tanto, los chinos son los menos propensos a compartir con otros las informaciones de sus estudios, especialmente porque ese no es un requisito para la financiaci\u00f3n. Los brasile\u00f1os se quejaron del trabajo extra para clasificar toda esa mara\u00f1a de datos, de los costos para guardarla y de las dificultades para hallar repositorios adecuados.<\/p>\n<p>En los estudios sobre la reutilizaci\u00f3n de los datos cient\u00edficos, los investigadores alegan con frecuencia que tienen reparos para proveer sus informaciones porque a\u00fan desean sacar provecho de ellas en nuevos estudios o porque temen no recibir los debidos cr\u00e9ditos por dicha cesi\u00f3n. Esos y otros temores tambi\u00e9n pudieron observarse en el informe <em>Open Data: The research perspective <\/em>[, de la editorial Elsevier. Pero el mismo estudio constat\u00f3 que el 73% de los entrevistados consideraban que el acceso a los datos cient\u00edficos de terceros podr\u00eda beneficiar a sus propios estudios y que el 64% de ellos se mostraron predispuestos a compartir informaciones con otros investigadores.<\/p>\n<p>El principal desaf\u00edo, seg\u00fan Claudia Bauzer Medeiros, consiste en promover el re\u00faso de informaciones cient\u00edficas, mostr\u00e1ndoles a los investigadores los beneficios de esta pr\u00e1ctica, y al mismo tiempo intervenir para combatir los casos de apropiaci\u00f3n indebida de datos. Otra estrategia deseable, seg\u00fan la investigadora, es la creaci\u00f3n de cursos que les ense\u00f1en a los investigadores y alumnos a preparar datos y experimentos para compartirlos. \u201cEste tipo de capacitaci\u00f3n ya constituye un modelo en varios pa\u00edses del mundo, y en algunos casos se ha tornado una exigencia en la formaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Renata Curty sostiene que es necesario invertir en sistemas que verifiquen la calidad de los datos disponibles y en recompensas para los cient\u00edficos que adopten esta pr\u00e1ctica. En Estados Unidos ya existen algunas iniciativas en ese sentido. <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/07\/22\/informacion-de-calidad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Una de ellas es la Plataforma Global de Informaci\u00f3n sobre Biodiversidad (GBIF)<\/a>, que aglutina casi 850 millones de registros de especies, 6 millones de ella oriundas de Brasil. Al registrar los datos primarios de sus estudios en la GBIF, los investigadores pueden generar un <em>Data Paper<\/em>, esto es, un documento que puede publicarse <em>online<\/em> en plataformas de acceso abierto enfocadas en la descripci\u00f3n de conjuntos de informaciones de investigaciones consideradas valiosas. Existen publicaciones dedicadas a difundir esos art\u00edculos de datos, seg\u00fan la investigadora de la UEL, tales como el <em>Biodiversity Data Journal<\/em>, el <em>Data in Brief<\/em>, de Elsevier, y el <em>Scientific Data<\/em>, del grupo Nature.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/strong><br \/>\nCURTY, R. G. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/journals.plos.org\/plosone\/article?id=10.1371\/journal.pone.0189288\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Attitudes and norms affecting scientists\u2019 data reuse<\/a>. <strong>PLOS ONE<\/strong>. v. 12, n. 12, p. 1-22. ene. 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La reutilizaci\u00f3n de la informaci\u00f3n cient\u00edfica a\u00fan es baja y var\u00eda de acuerdo con el \u00e1rea del conocimiento","protected":false},"author":346,"featured_media":298753,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[289,299],"coauthors":[662],"class_list":["post-298741","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-comunicacion","tag-etica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/346"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=298741"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298741\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":298761,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298741\/revisions\/298761"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/298753"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=298741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=298741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=298741"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=298741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}