{"id":298762,"date":"2019-07-30T18:15:36","date_gmt":"2019-07-30T21:15:36","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=298762"},"modified":"2019-07-30T18:15:36","modified_gmt":"2019-07-30T21:15:36","slug":"el-vuelo-de-los-multimillonarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-vuelo-de-los-multimillonarios\/","title":{"rendered":"El vuelo de los multimillonarios"},"content":{"rendered":"<p>Casi 50 a\u00f1os despu\u00e9s de la llegada del hombre a la Luna, la carrera espacial ha ingresado en una nueva etapa. En lugar de superpotencias rivales, los protagonistas son empresarios financiados por inversiones p\u00fablicas y capital de riesgo compitiendo por la primac\u00eda de reinaugurar las misiones tripuladas hacia objetivos lejanos. Millones de personas fueron testigos de un hito de esta nueva etapa el 6 de febrero: el veh\u00edculo de lanzamiento Falcon Heavy, de la empresa privada SpaceX, parti\u00f3 con \u00e9xito desde el Centro Espacial Kennedy, la misma base de lanzamiento situada en Cabo Ca\u00f1averal, en el estado de Florida (EE.UU.), desde donde salieron las misiones Apolo en las d\u00e9cadas de 1960 y 1970.<\/p>\n<p>El Falcon Heavy, dotado con tres cohetes Falcon 9 en su primera etapa que, en conjunto, garantizan un impulso equivalente a 18 Boeing 747, tuvo un costo de desarrollo de 500 millones de d\u00f3lares y es el lanzador m\u00e1s potente en actividad. Tres minutos despu\u00e9s de la partida, dos de los cohetes se desprendieron y retornaron intactos al punto de partida en la pen\u00ednsula de Florida. As\u00ed, podr\u00e1n reutilizarse en misiones futuras. El tercer Falcon 9 deber\u00eda haber aterrizado en una balsa, pero err\u00f3 el blanco y fue dado por perdido. La reutilizaci\u00f3n de los cohetes constituye una de las recetas del bajo costo de SpaceX. Cada viaje del lanzador cuesta entre 90 y 160 millones de d\u00f3lares, frente a estimaciones de 1.000 millones de d\u00f3lares que costar\u00e1 el futuro cohete de la agencia espacial estadounidense (Nasa), el SLS.<\/p>\n<p>La segunda etapa del Falcon Heavy garantiz\u00f3 que la carga entrara en \u00f3rbita. No se trataba de un sat\u00e9lite o de un m\u00f3dulo de suministros para astronautas, sino de un ins\u00f3lito autom\u00f3vil deportivo con un mu\u00f1eco al volante. La idea es que el autom\u00f3vil, un modelo el\u00e9ctrico Roadster de la marca Tesla, cruce la \u00f3rbita de Marte. Eso deber\u00eda ocurrir reci\u00e9n despu\u00e9s de 2020 si la ruta no sufre ninguna desviaci\u00f3n. La transmisi\u00f3n por internet de la llegada del auto al espacio fue amenizada con la melod\u00eda de <em>Life on Mars?<\/em>, de David Bowie.<\/p>\n<p>El reto de ingenier\u00eda del vuelo experimental del Falcon Heavy y el espect\u00e1culo de <em>marketing<\/em> del autom\u00f3vil el\u00e9ctrico vagando por el sistema solar ubic\u00f3 a Elon Musk en el centro de la escena, el multimillonario graduado en f\u00edsica y econom\u00eda que naci\u00f3 hace 46 a\u00f1os en Sud\u00e1frica y se radic\u00f3 en Estados Unidos. Director ejecutivo y de tecnolog\u00eda de la firma SpaceX, presidente de la f\u00e1brica de autom\u00f3viles el\u00e9ctricos Tesla y de su empresa subsidiaria, SolarCity, de sistemas fotovoltaicos, Musk es un emprendedor con halo de visionario y un gran sentido del <em>marketing<\/em>: dice que va a instalar la primera colonia en Marte y afirma que el objetivo de sus negocios con energ\u00edas renovables es combatir el calentamiento global. En los \u00faltimos cinco a\u00f1os, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info3.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">lanz\u00f3 una serie de empresas para el desarrollo de nuevas tecnolog\u00edas, desde la excavaci\u00f3n de t\u00faneles para nuevos medios de transporte y el lanzamiento de cohetes hasta la interacci\u00f3n entre el cerebro y las m\u00e1quinas<\/a>.<\/p>\n<p>El sudafricano se hizo famoso por su capacidad para atraer inversiones que apuestan al potencial de mercados inexplorados. Parte del apoyo recibido fue p\u00fablico. Por un lado, sus empresas se beneficiaron indirectamente del fomento a la investigaci\u00f3n b\u00e1sica y aplicada efectuado por agencias tales como la Nasa y por el Departamento de Energ\u00eda, que hizo posible el desarrollo de tecnolog\u00edas de lanzamiento de cohetes y almacenamiento de energ\u00eda. \u201cEl gobierno de Estados Unidos invirti\u00f3 en investigaci\u00f3n b\u00e1sica y aplicada y tambi\u00e9n financi\u00f3 en forma concreta a empresas como en el caso de Tesla, realizando aquello que deber\u00eda estar haciendo el capital de riesgo si realmente desempe\u00f1ara el rol que dice desempe\u00f1ar\u201d, declar\u00f3 al peri\u00f3dico <em>Financial Times<\/em>, en 2017, la economista \u00edtalo-estadounidense Mariana Mazzucato, autora de <em>O Estado empreendedor <\/em>(Companhia das Letras, 2015), un libro en el cual sostiene que la inversi\u00f3n p\u00fablica en ciencia cumple una funci\u00f3n crucial en la producci\u00f3n de conocimiento, principalmente cuando ese proceso implica costos y riesgos elevados, que las empresas prefieren evitar.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el asesor de inversiones londinense Alex Graham, uno de los secretos de Musk es su habilidad para sacar provecho de \u201cm\u00e9todos creativos\u201d de financiaci\u00f3n. Un estudio del peri\u00f3dico <em>Los Angeles Time<\/em> en 2015 calcul\u00f3 que los tres negocios principales del empresario \u2013Tesla, SpaceX y SolarCity\u2013 hab\u00edan recibido hasta entonces 4.900 millones de d\u00f3lares de ayuda gubernamental. El estado de Nevada, por ejemplo, le concedi\u00f3 1.300 millones de d\u00f3lares en exenciones fiscales para la implementaci\u00f3n de una gigantesca f\u00e1brica de bater\u00edas con 5,5 millones de metros cuadrados que Tesla tendr\u00e1 lista para 2020 en la ciudad de Sparks, en colaboraci\u00f3n con Panasonic. El objetivo es la producci\u00f3n de bater\u00edas para abastecer a medio mill\u00f3n de veh\u00edculos el\u00e9ctricos por a\u00f1o.<\/p>\n<p>En tanto, el gobierno del estado de Nueva York realiz\u00f3 un aporte de 750 millones de d\u00f3lares a la unidad de SolarCity en la localidad de Buffalo. SpaceX no obtuvo beneficios de ese tipo de exenci\u00f3n fiscal, pero su cliente principal es el gobierno y cont\u00f3 con el apoyo de la Nasa para su creaci\u00f3n. Si no fuese por un contrato de 1.600 millones de d\u00f3lares que firm\u00f3 con la agencia espacial en 2008, la empresa habr\u00eda quebrado, dice Alex Graham. \u201cAunque los n\u00fameros sugieren que Musk recibi\u00f3 prebendas del gobierno, es necesario hacer un an\u00e1lisis m\u00e1s minucioso\u201d, escribi\u00f3 el consultor en un ensayo publicado en el sitio web de la <em>startup<\/em> Toptal. \u201cComo SpaceX y SolarCity se transformaron en jugadores importantes en el mercado de las energ\u00edas renovables, se descartaba el apoyo del gobierno. Y las f\u00e1bricas en Nevada y en Nueva York deber\u00e1n cumplir metas de desempe\u00f1o significativas, de lo contrario Tesla ser\u00e1 objeto de sanciones\u201d.<\/p>\n<p>Otra de las caracter\u00edsticas de Musk consiste en implicar a colaboradores en sus retos de investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D), reduciendo los riesgos. En 2014, Tesla anunci\u00f3 la apertura de los c\u00f3digos de sus patentes, en una invitaci\u00f3n para que empresas e investigadores participaran en las actividades de I&amp;D relacionadas con las bater\u00edas de iones de litio. La decisi\u00f3n se tom\u00f3 como respuesta al anuncio hecho por Toyota de invertir en veh\u00edculos impulsados a hidr\u00f3geno, que podr\u00eda debilitar el esfuerzo por viabilizar los veh\u00edculos el\u00e9ctricos. Musk tambi\u00e9n ide\u00f3 un nuevo medio de transporte, al que bautiz\u00f3 con el nombre de Hyperloop, que es una especie de tren de alta velocidad flotando en un tubo de baja presi\u00f3n. Para desarrollar esa idea, \u00e9l cre\u00f3 una competencia destinada a <em>startups<\/em> y grupos de investigaci\u00f3n interesados en solucionar escollos tecnol\u00f3gicos. Actualmente hay ocho empresas de varios pa\u00edses trabajando en prototipos del Hyperloop. Por otro lado, Musk est\u00e1 invirtiendo en un negocio paralelo: una empresa que se dedica a la construcci\u00f3n de t\u00faneles que ser\u00e1n esenciales para los trenes flotantes. Aparte de los m\u00e9todos creativos, las empresas de Musk tambi\u00e9n reciben financiaci\u00f3n de la manera tradicional. Tanto Tesla como SolarCity poseen acciones que se negocian en las bolsas de valores y SpaceX contempla emitir una oferta p\u00fablica de venta de acciones cuando maduren los planes para enviar una misi\u00f3n a Marte.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"787\" class=\"alignnone size-full wp-image-298771\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info2.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info2.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info2-250x173.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info2-700x483.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info2-120x83.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Sostenible<\/strong><br \/>\nEl a\u00f1o pasado, Tesla super\u00f3 el valor de mercado de Ford, aunque haya producido alrededor de 100 mil autos en 2017, en comparaci\u00f3n con los 6,6 millones fabricados por la centenaria automotriz de Estados Unidos. Al demostrar la factibilidad de producci\u00f3n de los autos el\u00e9ctricos, la empresa de Musk les demostr\u00f3 a los inversores que su destino puede ser m\u00e1s prometedor y sostenible que el de los competidores basados en los motores a combusti\u00f3n. As\u00ed como el futuro se presenta pr\u00f3spero, Tesla se enfrenta a obst\u00e1culos en el presente. Un d\u00eda despu\u00e9s del lanzamiento del Roadster al espacio, la empresa anunci\u00f3 p\u00e9rdidas por 675,4 millones de d\u00f3lares en el \u00faltimo trimestre de 2017. Para el a\u00f1o completo, los ingresos fueron de 11.900 millones de d\u00f3lares y las p\u00e9rdidas, de 1.900 millones de la misma moneda. El mal desempe\u00f1o se atribuye a problemas en la escala de fabricaci\u00f3n de las bater\u00edas para el sed\u00e1n Model 3, la apuesta de Musk para proveer autom\u00f3viles el\u00e9ctricos al mercado de la clase media, en el cual, el precio de la versi\u00f3n b\u00e1sica es de 35 mil d\u00f3lares. Durante el trimestre anterior, prometi\u00f3 fabricar 1.600 autos, pero s\u00f3lo se entregaron 220. La lista de interesados en el Model 3 llega a 400 mil personas, que ya abonaron mil d\u00f3lares para reservar un ejemplar.<\/p>\n<p>La lentitud en la producci\u00f3n de las bater\u00edas en la planta de Tesla en Nevada es adjudicada a la necesidad de montar ciertos dispositivos en forma manual, lo que empuj\u00f3 a la empresa a utilizar mano de obra prestada por proveedores. \u201cPero tambi\u00e9n hay dudas al respecto de la capacidad de Tesla de importar sales de litio en cantidad suficiente como para producir autos en la escala y, consecuentemente, al precio que prometi\u00f3\u201d, dice Roberto Torresi, docente en el Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). El costo de las bater\u00edas de iones de litio est\u00e1 bajando, pero a\u00fan se necesitan avances significativos para que su uso se extienda en la econom\u00eda, principalmente para uso automotor. \u201cEse mercado se encuentra en ebullici\u00f3n. En 2017, una empresa china, BYD, cre\u00f3 un emprendimiento gigantesco, que almacena la energ\u00eda generada por usinas e\u00f3licas en una enorme cantidad de bater\u00edas de litio para garantizar estabilidad en la provisi\u00f3n de electricidad\u201d.<\/p>\n<p>Mark Spiegel, administrador de un fondo de inversiones en Nueva York y cr\u00edtico de Musk, se sum\u00f3 al coro de aqu\u00e9llos que consideran que Tesla est\u00e1 trabajando con precios impracticables. \u201cEl costo del modelo b\u00e1sico no ser\u00e1 inferior a 40 mil d\u00f3lares. E incluso cobr\u00e1ndolo m\u00e1s caro la empresa no estar\u00e1 ni cerca de la rentabilidad prometida\u201d, dijo, en declaraciones al noticiero de CNBC. \u201cSi logramos enviar un Roadster hacia el cintur\u00f3n de asteroides, probablemente lograremos resolver los problemas de producci\u00f3n del Model 3\u201d, replic\u00f3 Musk, al anunciar los resultados de la empresa.<\/p>\n<p>As\u00ed como Tesla est\u00e1 en n\u00fameros rojos, SpaceX, si bien no ha difundido resultados, es tenida como rentable, aunque en 2016 tuvo p\u00e9rdidas por 250 millones de d\u00f3lares, como resultado de la explosi\u00f3n de un cohete en Cabo Ca\u00f1averal. La empresa registra 4.200 millones de d\u00f3lares en contratos con la Nasa para enviar cargas e incluso astronautas hasta la Estaci\u00f3n Espacial Internacional (ISS, seg\u00fan su sigla en ingl\u00e9s). Musk invirti\u00f3 en ese nicho a expensas de la Nasa, que en los \u00faltimos 15 a\u00f1os promovi\u00f3 asociaciones privadas para reducir los costos de su programa de exploraci\u00f3n espacial. En 2006, Musk invirti\u00f3 100 millones de d\u00f3lares en la empresa de su propio bolsillo, luego de vender su participaci\u00f3n en PayPal, el famoso servicio de pagos <em>online<\/em>. Esos recursos se sumaron a los 396 millones financiados por la Nasa y a otros 354 millones que aportaron inversores privados. Antes de PayPal, Musk fund\u00f3 la compa\u00f1\u00eda Zip2, que produc\u00eda contenidos para portales de noticias.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"648\" class=\"alignnone size-full wp-image-298775\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info3.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info3.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info3-290x166.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info3-250x142.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info3-700x398.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/050_Elon-Musk_265_info3-120x68.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Ambiciones<\/strong><br \/>\nLa puja por el mercado de los cohetes involucra a otros multimillonarios, como son los casos del fundador de Amazon, Jeff Bezos, creador de la empresa Blue Origin, que ya dispone de un lanzador reutilizable, y del brit\u00e1nico Richard Branson, due\u00f1o de Virgin Galactic. \u201cLo novedoso es que esas empresas tienen ambiciones que van m\u00e1s all\u00e1 de los contratos gubernamentales\u201d, le dijo Casey Dreier, director de pol\u00edtica espacial de la Planetary Society, de Estados Unidos, al peri\u00f3dico <em>The Guardian<\/em>. Tanto SpaceX como Blue Origin desarrollaron lanzadores adecuados para misiones tripuladas. La empresa de Bezos trabaja en el cohete New Glenn, que es un poco mayor que el New Shepard que utiliza en la actualidad. En tanto, Musk est\u00e1 desarrollando el Big Falcon Rocket, con el que tiene ambiciones concretas de llevar al hombre a Marte. El desempe\u00f1o de la empresa de Musk despert\u00f3 el inter\u00e9s del Ministerio de Defensa brasile\u00f1o, que anunci\u00f3 que est\u00e1 negociando cooperar con SpaceX y con Boeing para franquearles el uso de la base de Alc\u00e2ntara, en el estado de Maranh\u00e3o. \u201cComo varias bases tienen lista de espera para el lanzamiento de sat\u00e9lites, Alc\u00e2ntara podr\u00eda utilizarse como una opci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida. Su infraestructura est\u00e1 actualizada\u201d, dice el brigadier mayor Luiz Fernando Aguiar, presidente de la Comisi\u00f3n de Coordinaci\u00f3n e Implementaci\u00f3n de Sistemas Espaciales de la Fuerza A\u00e9rea Brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Las perspectivas para SpaceX son favorables. La empresa gan\u00f3 competitividad en el mercado de lanzamiento de sat\u00e9lites, amenazando a United Launch Alliance (ULA), una <em>joint venture<\/em> de Lockheed y Boeing, que se asoci\u00f3 a Blue Origin.\u00a0 La contienda ser\u00e1 dura, ya que SpaceX cobra 4.653 d\u00f3lares por kilo de carga puesta en \u00f3rbita, mientras que los costos de ULA arrancan en 14 mil d\u00f3lares el kilogramo. El mercado posee espacio para varios competidores. Un informe del Bank of Am\u00e9rica vaticina que la industria espacial comercial crecer\u00e1 ocho veces en las pr\u00f3ximas tres d\u00e9cadas, generando un mercado de 2,7 billones de d\u00f3lares para 2045. \u201cEstamos asom\u00e1ndonos a una etapa rutilante de la era espacial. Se esperan m\u00e1s avances en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas que en toda la historia de la humanidad\u201d, reza el informe.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El autom\u00f3vil el\u00e9ctrico que la empresa SpaceX puso en \u00f3rbita marca el bautismo de la iniciativa privada en la carrera espacial","protected":false},"author":11,"featured_media":298779,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[294,303,297,312,331],"coauthors":[98],"class_list":["post-298762","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-economia-es","tag-financiacion","tag-ingenieria","tag-innovacion","tag-sostenibilidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298762","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=298762"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298762\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":298783,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298762\/revisions\/298783"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/298779"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=298762"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=298762"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=298762"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=298762"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}