{"id":298818,"date":"2019-07-30T18:18:18","date_gmt":"2019-07-30T21:18:18","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=298818"},"modified":"2024-06-05T15:41:42","modified_gmt":"2024-06-05T18:41:42","slug":"los-misterios-de-ser-macho-o-hembra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-misterios-de-ser-macho-o-hembra\/","title":{"rendered":"Los misterios de ser macho o hembra"},"content":{"rendered":"<p>Cuando el bi\u00f3logo Thiago Gazoni examin\u00f3 por primera vez los cromosomas de una rana de la especie a la que se conoce en Brasil como <em>jia-da-floresta<\/em>, la rana esfumada de la selva (<em>Leptodactylus pentadactylus<\/em>), en el curso de sus estudios de maestr\u00eda, obtenida en 2011 en la Universidade Estadual Paulista (Unesp) en Rio Claro, no imaginaba que iba a registrar al vertebrado con la mayor cantidad de cromosomas hasta ahora encontrada, tal como lo describi\u00f3 en un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado al final del mes de enero en el sitio web de la revista <em>Chromosoma<\/em>: son 12 de esos paquetes de ADN que, en esa especie, se acomodan en forma de anillo durante la divisi\u00f3n celular, como si bailaran una ronda. Se trata de un sistema muy diferente al del X e Y que determina si un humano es var\u00f3n o mujer. La plusmarca anterior la registraba el ornitorrinco, con 10 cromosomas sexuales.<\/p>\n<p>\u201cMenos del 5% de los anfibios cuyos cromosomas se hayan descritos hasta ahora presenta cromosomas sexuales inmediatamente identificables\u201d, dice Gazoni, quien profundiz\u00f3 sus estudios en el doctorado que obtuvo en 2015. Esto significa que cuando se monta el cariotipo \u2013una forma de organizar y estudiar el conjunto de cromosomas de un individuo\u2013, la mayor\u00eda de las veces resulta imposible distinguir visualmente a aqu\u00e9llos que est\u00e1n relacionados con la determinaci\u00f3n del sexo. En realidad, es poco lo que se sabe acerca de los genes espec\u00edficos que definen que un anfibio sea macho o hembra, una funci\u00f3n que en los mam\u00edferos desempe\u00f1a el gen SRY.<\/p>\n<p>Hay un dato a\u00fan m\u00e1s curioso, las 13 ranas que se estudiaron (seis hembras y siete machos) poseen m\u00e1s cromosomas sexuales que no sexuales (los denominados autosomas o cromosomas som\u00e1ticos). Hay 12 cromosomas sexuales sobre un conjunto total de 22 cromosomas. \u201cAquello que define visualmente que sean cromosomas sexuales radica en que hay diferencias entre los cariotipos de los machos y los de las hembras\u201d, explica Gazoni. Los cromosomas exclusivos de un sexo ser\u00edan los responsables de definirlo. En el marco de la evoluci\u00f3n, lo que ocurre es que los autosomas van sufriendo alteraciones que pueden dar origen a los cromosomas con genes espec\u00edficos para uno de los dos sexos. Paulatinamente, otros genes pr\u00f3ximos al que determina el sexo van siendo inactivados, dando origen a cromosomas especializados. Las partes inactivadas quedan m\u00e1s condensadas y pueden reconocerse mediante m\u00e9todos adecuados de coloraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 2014, Gazoni pas\u00f3 tres meses en la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, en el laboratorio del genetista Malcolm Ferguson-Smith, para desarrollar una sonda que consiguiera marcar los cromosomas de las ranas y mapear el desplazamiento de los segmentos intercambiados entre cromosomas distintos. En el futuro, una de las metas es la identificaci\u00f3n y localizaci\u00f3n de los genes relacionados con la determinaci\u00f3n del sexo en esos anfibios.<\/p>\n<p>A\u00fan no se conoce el significado de los cromosomas sexuales m\u00faltiples\u201d, dice la bi\u00f3loga Patricia Parise-Maltempi, de la Unesp de Rio Claro, supervisora de Gazoni durante su doctorado, quien tuvo como codirector al zo\u00f3logo C\u00e9lio Haddad, de la misma instituci\u00f3n. Hace 10 a\u00f1os, la investigadora complet\u00f3 una pasant\u00eda de posdoctorado con Ferguson-Smith con el objetivo de aprender ciertas t\u00e9cnicas como la pintura cromos\u00f3mica, que posibilita la distinci\u00f3n de partes espec\u00edficas de los cromosomas y comparar cariotipos. Ella se especializ\u00f3 particularmente en peces, que tambi\u00e9n presentan cromosomas sexuales m\u00faltiples, aunque comenta que el conocimiento sobre la determinaci\u00f3n sexual a\u00fan es bastante acotado. Aparentemente, tanto en el caso de los peces como en el de la rana <em>L. pentadactylus<\/em>, <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2019\/05\/02\/silenciar-para-sobrevivir\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">los excedentes no quedan inactivados, tal como ocurre en el caso de las hembras de los mam\u00edferos<\/a>, que enrollan uno de los cromosomas X para mantener una actividad gen\u00e9tica equiparable a la de los machos, portadores de tan s\u00f3lo uno de ellos.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"1405\" class=\"aligncenter size-full wp-image-298824\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info-250x308.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info-700x863.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info-120x148.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Un enigma evolutivo<\/strong><br \/>\nLa especie que ostentaba el r\u00e9cord anterior tampoco exhib\u00eda cromosomas desactivados: se trata del ornitorrinco, el extra\u00f1o animal australiano que, pese a tener patas con membranas entre los dedos, un pico achatado y poner huevos, no es un pato, sino un mam\u00edfero. Un mam\u00edfero peculiar que, junto al espinoso equidna, pertenece al orden de los monotremas, pero, pese a ello, alimenta a sus cr\u00edas con leche, aunque no posee mamas en el sentido estricto del t\u00e9rmino. Desde los a\u00f1os 1970 se sabe que esos singulares cazadores subacu\u00e1ticos poseen 52 cromosomas, de los cuales 10 son sexuales que se encuentran alineados durante la divisi\u00f3n celular. Hubo que aguardar alrededor de 30 a\u00f1os para disponer de las herramientas adecuadas para estudiar ese sistema, seg\u00fan explica el genetista alem\u00e1n Frank Gr\u00fctzner, de la Universidad de Adelaida, en Australia, quien desde 2002 se encuentra abocado a descifrar este enigma. \u201cYo hab\u00eda aprendido una t\u00e9cnica denominada hibridaci\u00f3n <em>in situ<\/em> por fluorescencia, mediante la cual pueden marcarse los cromosomas con colores diferentes\u201d, relata. \u201cQuedaba claro que la misma permitir\u00eda solucionar ese complejo sistema, pero fueron necesarios varios a\u00f1os de trabajo arduo para poder demostrar que <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info2.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">se trataba de cinco pares de cromosomas XX o XY, que se alternan en hilera durante la meiosis, en la divisi\u00f3n celular<\/a>\u201d.<\/p>\n<p>El descubrimiento de que esa cadena de cromosomas de los ornitorrincos posee genes t\u00edpicos de los cromosomas X de los mam\u00edferos y Z de las aves fue especialmente determinante para entender la evoluci\u00f3n de los sistemas de determinaci\u00f3n sexual, seg\u00fan consta en el art\u00edculo que public\u00f3 Gr\u00fctzner en 2004, en la revista <em>Nature<\/em>. Se trata de un indicio del origen com\u00fan entre esos sistemas que hasta ahora se consideraba que habr\u00edan surgido en forma independiente. Pese a ello, a\u00fan no est\u00e1 claro cu\u00e1l es el gen que determina el sexo en ese animal. Los trabajos de secuenciaci\u00f3n del genoma completo se encuentran en curso, con mayores dificultades en los que respecta al cromosoma Y. \u201cRecientemente, en forma conjunta con Henrik Kaessmann [de la Universidad de Heidelberg, en Alemania], descubrimos un candidato potencial, un gen AMH ligado al Y\u201d, describe. \u201cSe trata de un gen que tradicionalmente se encuentra relacionado con el desarrollo de los \u00f3rganos reproductivos, y ser\u00e1 interesante verificar c\u00f3mo puede incidir en la determinaci\u00f3n sexual en esa especie\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"659\" class=\"alignnone size-full wp-image-298828\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info2.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info2.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info2-250x145.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info2-700x405.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/058-060_cromossomos_265_info2-120x69.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Como una huella dactilar<\/strong><br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 de las profundas implicaciones evolutivas del sistema de determinaci\u00f3n gen\u00e9tica del sexo, la configuraci\u00f3n de los cromosomas es muy utilizada como parte de la caracterizaci\u00f3n de especies, algo similar a una huella dactilar. \u00c9ste era uno de los objetivos de Gazoni durante su maestr\u00eda, que cont\u00f3 con la direcci\u00f3n de la citogenetista Sanae Kasahara, de la Unesp de Rio Claro, quien falleciera en enero de este a\u00f1o. \u201cHab\u00eda problemas taxon\u00f3micas mal resueltos en el g\u00e9nero y por eso los cient\u00edficos que en ese entonces trabajaban en el laboratorio de Haddad \u2013Olivia Araujo y Felipe Toledo\u2013 nos trajeron un ejemplar de <em>L. pentadactylus<\/em> macho capturado en la localidad de Parana\u00edta, en el estado de Mato Grosso\u201d, relata. \u201cInmediatamente notamos que hab\u00eda varios reordenamientos cromos\u00f3micos\u201d.<\/p>\n<p>El trabajo se diversific\u00f3 por otros caminos, pero la b\u00fasqueda de una clasificaci\u00f3n prosigue. \u201cNuestro trabajo reciente muestra que existen dos especies a las cuales actualmente se las denomina <em>L. pentadactylus<\/em>, y necesitamos saber cu\u00e1l de ellas es la verdadera\u201d, dice Gazoni. La idea es bautizar a la nueva especie en homenaje a su primera supervisora, quien dedic\u00f3 su carrera al estudio citogen\u00e9tico de los vertebrados.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Contribuciones para la comprensi\u00f3n del origen y evoluci\u00f3n de los cromosomas sexuales de los vertebrados, con base en el estudio de los ADNs repetitivos (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/96481\/contribuicoes-para-o-entendimento-da-origem-e-evolucao-dos-cromossomos-sexuais-de-vertebrados-basea\/?q=17\/00195-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 17\/00195-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda a la Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Patricia Pasquali Parise-Maltempi (Unesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 106.795,21<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Diversidad y conservaci\u00f3n de los anfibios brasile\u00f1os (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/85405\/diversidade-e-conservacao-dos-anfibios-brasileiros\/?q=13\/50741-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">n\u00ba 13\/50741-7<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; Programa Biota; <strong>Investigador responsable<\/strong> C\u00e9lio Fernando Baptista Haddad (Unesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 4.386.814,61<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><br \/>\nGAZONI, T.<em> et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s00412-018-0663-z\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">More sex chromosomes than autosomes in the Amazonian frog Leptodactylus pantadactylus.<\/a> <strong>Chromosoma<\/strong>. <em>Online<\/em>. 26 ene. 2018.<br \/>\nGR\u00dcTZNER, F. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/nature03021\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">In the platypus a meiotic chain of ten sex chromosomes shares genes with the bird Z and mammal X chromosomes<\/a>. <strong>Nature<\/strong>. v. 432, n. 7019, p. 913-7. 24 oct. 2004.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una rana amaz\u00f3nica es el vertebrado con la mayor cantidad de cromosomas sexuales registrada","protected":false},"author":3,"featured_media":298832,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,300,306,335],"coauthors":[1601],"class_list":["post-298818","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-evolucion","tag-genetica-es","tag-zoologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=298818"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298818\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":298839,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298818\/revisions\/298839"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/298832"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=298818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=298818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=298818"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=298818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}