{"id":304832,"date":"2019-10-09T17:52:27","date_gmt":"2019-10-09T20:52:27","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=304832"},"modified":"2019-10-09T17:54:09","modified_gmt":"2019-10-09T20:54:09","slug":"la-busqueda-de-espacios-libres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-busqueda-de-espacios-libres\/","title":{"rendered":"La b\u00fasqueda de espacios libres"},"content":{"rendered":"<p>Durante los \u00faltimos 30 a\u00f1os, las ciudades brasile\u00f1as de mediano y gran porte han sido objeto de significativas transformaciones, que establecieron una ruptura con los modelos de formas y usos que prevalecieron en el siglo XX. Estudios realizados en 70 municipios de todas las regiones de Brasil revelan que durante ese per\u00edodo se produjo una proliferaci\u00f3n de los loteos y los condominios cerrados, al tiempo que tambi\u00e9n se expandi\u00f3 la apropiaci\u00f3n del espacio p\u00fablico. Desde 2006, el Laboratorio Marco de Paisajismo (Lab Quap\u00e1) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FAU-USP) realiza investigaciones de amplitud nacional para analizar de qu\u00e9 modo se desarrollan los espacios libres urbanos, proponi\u00e9ndoles directrices pr\u00e1cticas a las gestiones municipales acerca de c\u00f3mo mejorar su uso. \u201cUna de las constataciones indica que las poblaciones de distintas ciudades pasaron a ocupar esos espacios de diferentes maneras, para fines pol\u00edticos y religiosos, y para actividades f\u00edsicas y de esparcimiento\u201d, afirma Eug\u00eanio Fernandes Queiroga, docente de la FAU-USP y coordinador de un proyecto de investigaci\u00f3n sobre el tema.<\/p>\n<p>En dicha investigaci\u00f3n se trabaja con una concepci\u00f3n de los espacios libres que comprende no solamente las zonas de conservaci\u00f3n ambiental, sino que abarca tambi\u00e9n territorios sin edificaciones, tales como ciertas \u00e1reas de patios, pistas de aeropuertos, estaciones de tratamiento de agua y alcantarillado, calles y avenidas, por ejemplo. Durante la d\u00e9cada de 1970, de acuerdo con datos del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), la poblaci\u00f3n urbana brasile\u00f1a super\u00f3 a la rural: 56% de los habitantes pas\u00f3 a vivir en las ciudades. En esa \u00e9poca, seg\u00fan explica Fernandes Queiroga, los espacios libres de mejor calidad predominaban sobre todo en los barrios de la elite, tales como Casa Forte en la ciudad de Recife, Gra\u00e7a en Salvador o Jardim Am\u00e9rica en S\u00e3o Paulo. El sistema vial estaba concebido exclusivamente para la circulaci\u00f3n de veh\u00edculos automotores, sin contemplar a los peatones y a los ciclistas. \u201cEn el siglo XXI surge una b\u00fasqueda de una distribuci\u00f3n m\u00e1s ecu\u00e1nime de los espacios libres p\u00fablicos en el territorio\u201d, resume el investigador, quien recuerda que algunas directrices elaboradas en el marco de este proyecto y referentes al uso de los espacios libres se incorporaron al plan director de S\u00e3o Paulo en 2014.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador, a diferencia de lo que ocurr\u00eda en aquella \u00e9poca, hoy en d\u00eda los espacios libres comienzan a propagarse hacia otras \u00e1reas de las ciudades. Algunas caracter\u00edsticas son comunes a casi todos los municipios analizados, independientemente del tama\u00f1o, y est\u00e1n presentes en todas las capitales. Una de ellas indica que las calles funcionan como los principales elementos de los sistemas de espacios libres urbanos en el \u00e1mbito p\u00fablico, con excepci\u00f3n de Florian\u00f3polis y R\u00edo, en donde existe una fuerte presencia de \u00e1reas verdes. Junto con los espacios libres privados, constituyen la mayor\u00eda de los espacios no inhabilitados en las ciudades. \u201cPese a que a\u00fan son minoritarios en el paisaje urbano, constatamos la proliferaci\u00f3n de otras categor\u00edas de espacios libres p\u00fablicos de uso com\u00fan y compartido por toda la poblaci\u00f3n en distintas zonas de las ciudades, tales como parques, plazas, jardines, paseos y avenidas costaneras\u201d, sostiene el investigador.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/084-090_Espa\u00e7os-livres_271_Edicion1-0-IMG.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"vertical aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/084-090_Espa\u00e7os-livres_271_Edicion1-0-IMG.jpg\" alt=\"\" \/><\/a><\/p>\n<p>De acuerdo con Fernandes Queiroga, pese a la que la verticalizaci\u00f3n constituye una impronta creciente del paisaje urbano, dada la construcci\u00f3n cada vez m\u00e1s frecuente de edificios de m\u00e1s de cuatro pisos, los municipios a\u00fan son fundamentalmente horizontales. Prevalecen en los territorios estudiados las construcciones de hasta tres pisos. \u201cAl contrario de lo que se imagina, en S\u00e3o Paulo, por ejemplo, en menos del 15% de las cuadras predominan los edificios de m\u00e1s de cuatro pisos\u201d, informa.<\/p>\n<p>La arborizaci\u00f3n de las ciudades no suele superar el 10% de los espacios vac\u00edos dentro de las cuadras, y las grandes extensiones de cobertura vegetal son comunes \u00fanicamente en parques, plazas, terrenos bald\u00edos y \u00e1reas de preservaci\u00f3n ambiental. \u201cAlgunas excepciones pueden hallarse en barrios de elite, que poseen aceras m\u00e1s anchas. Con ello se expande el espacio destinado al plant\u00edo de \u00e1rboles, a ejemplo de los barrios Jardins, en S\u00e3o Paulo, Jardim Oce\u00e2nico en R\u00edo de Janeiro y Jurer\u00ea, en Florian\u00f3polis\u201d, destaca. Por otra parte, en distritos perif\u00e9ricos ocupados fundamentalmente por la poblaci\u00f3n de escasos ingresos, tienden a prevalecer los espacios libres limitados a calles, peque\u00f1as plazas y canchas de f\u00fatbol.<\/p>\n<p>Otro movimiento com\u00fan registrado en el marco del proyecto comprende la expansi\u00f3n de loteos (la divisi\u00f3n de terrenos en parcelas o lotes destinados a la edificaci\u00f3n) y condominios cerrados, que contemplan las demandas de los estratos de ingresos medianos y altos de la poblaci\u00f3n. \u201cSin embargo, esta din\u00e1mica no significa necesariamente que la gente dej\u00f3 de frecuentar los espacios p\u00fablicos. Al contrario, lo que constatamos es que la misma se vio acompa\u00f1ada de una mayor apropiaci\u00f3n de esos espacios, tal como sucedi\u00f3 despu\u00e9s de junio de 2013, por ejemplo, cuando ocurrieron manifestaciones pol\u00edticas en las calles y plazas de ciudades de todos los portes\u201d, sostiene Fernandes Queiroga. En ese sentido, en el marco del proyecto se detect\u00f3 la creaci\u00f3n de nuevos espacios destinados al encuentro y a la convivencia p\u00fablica m\u00e1s all\u00e1 de las \u00e1reas convencionales, tales como plazas y parques.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/084-090_Espa\u00e7os-livres_271_Edicion1-1-IMG.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1900\" height=\"2400\" class=\"size-full wp-image-304861 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/084-090_Espa\u00e7os-livres_271_Edicion1-1-IMG.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/084-090_Espa\u00e7os-livres_271_Edicion1-1-IMG.jpg 1900w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/084-090_Espa\u00e7os-livres_271_Edicion1-1-IMG-250x316.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/084-090_Espa\u00e7os-livres_271_Edicion1-1-IMG-700x884.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/084-090_Espa\u00e7os-livres_271_Edicion1-1-IMG-120x152.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1900px) 100vw, 1900px\" \/><\/a>En S\u00e3o Paulo, por ejemplo, la Ordenanza Municipal n\u00ba 16.833, de febrero de este a\u00f1o, transform\u00f3 el paso elevado Jo\u00e3o Goulart, conocido tambi\u00e9n como Minhoc\u00e3o, en un parque municipal, con lo cual se ampli\u00f3 la ya existente restricci\u00f3n del tr\u00e1nsito de coches y el horario destinado al esparcimiento. Antes, en junio de 2016, y con base en la Ley Federal n\u00ba 2.587, promulgada en enero de 2012 con el objetivo de promover el desarrollo sostenible de la ciudad y asegurar la equidad en el uso de los espacios p\u00fablicos, la municipalidad paulistana hab\u00eda creado el programa Calles Abiertas. Mediante dicho programa, en calles y avenidas como la Paulista se pas\u00f3 a prohibir el flujo de coches en algunos domingos y feriados, una pr\u00e1ctica que hoy en d\u00eda funciona semanalmente e incentiva la circulaci\u00f3n de los transe\u00fantes, las actividades f\u00edsicas y la recreaci\u00f3n. \u201cLos viaductos o las avenidas que se transforman en parques sin perder su rol inicial, que es la circulaci\u00f3n de veh\u00edculos, expresan niveles de multifuncionalidad que no estaban previstos en sus dise\u00f1os iniciales\u201d, afirma Fernandes Queiroga.<\/p>\n<p>Y los ejemplos se repiten en otros lugares, informa Eneida Maria Souza Mendon\u00e7a, docente del Departamento de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Federal de Esp\u00edrito Santo (Ufes). Desde 2012, la alcald\u00eda de Vit\u00f3ria (la capital del estado), por ejemplo, restringe el acceso de los coches a una de las pistas de una avenida importante, situada en la playa de Camburi, con la finalidad de estimular las pr\u00e1cticas deportivas y de esparcimiento. En R\u00edo de Janeiro, las plazas, los paseos y fundamentalmente los viaductos, que brindan protecci\u00f3n contra el sol, tambi\u00e9n han sido utilizados para la realizaci\u00f3n de ferias y eventos y el dictado de clases, explica Vera Tangari, docente del Departamento de Proyectos de Arquitectura de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). La investigadora recuerda que, en R\u00edo, las periferias y los cerros, en donde se concentra la poblaci\u00f3n de bajos ingresos, crecieron m\u00e1s que las \u00e1reas centrales. Pero esa expansi\u00f3n no se vio acompa\u00f1ada por la creaci\u00f3n de nuevos espacios libres.<\/p>\n<p>En Florian\u00f3polis, las playas tambi\u00e9n cumplen una funci\u00f3n importante como espacios libres destinados al esparcimiento, sostiene Alina Gon\u00e7alves Santiago, docente del Programa de Posgrado en Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC). De acuerdo con la investigadora, las \u00e1reas libres, tales como plazas y parques, no llegan a representar el 1% del total del municipio. \u201cY la municipalidad justifica las escasas inversiones en espacios de esta \u00edndole debido a la existencia de las playas, que cumplir\u00edan la funci\u00f3n de ofrecerle espacios de esparcimiento a la poblaci\u00f3n\u201d, comenta. Pese a ello, la capital del estado de Santa Catarina dispone de una extensa \u00e1rea de preservaci\u00f3n ambiental, que cubre alrededor del 50% de su territorio. As\u00ed y todo, buena parte de ella se encuentra desconectada de la malla urbana y no brinda una estructura de acceso, consistente en calles destinadas al ingreso de coches, estacionamientos o sendas para la realizaci\u00f3n de caminatas.<\/p>\n<div id=\"attachment_304849\" style=\"max-width: 2290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-2280px-1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-304849 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-2280px-1-1.jpg\" alt=\"\" width=\"2280\" height=\"1517\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-2280px-1-1.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-2280px-1-1-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-2280px-1-1-700x466.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-2280px-1-1-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Laboratorio Marco de Paisajismo de la FAU-USP<\/span><\/a> Manaos (<em>estado de Amazonas<\/em>) mantiene parques para evitar inundaciones y sanear arroyos<span class=\"media-credits\">Laboratorio Marco de Paisajismo de la FAU-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>El siglo de los parques<\/strong><br \/>\nSi bien en Europa el siglo XIX se volvi\u00f3 conocido como el tiempo de la proliferaci\u00f3n de los parques urbanos, en Brasil el desarrollo de dichas \u00e1reas cobr\u00f3 impulso solamente a partir de la segunda mitad del siglo pasado. Fernandes Queiroga consigna que la creaci\u00f3n de parques constituye otra tendencia reciente en el pa\u00eds, e informa que esta din\u00e1mica surge de la Constituci\u00f3n Federal de 1988, que estipula la creaci\u00f3n de espacios de conservaci\u00f3n ambiental dentro de las ciudades. De acuerdo con el arquitecto, Goi\u00e2nia es la capital de estado que m\u00e1s \u00e1reas destin\u00f3 a la creaci\u00f3n de parques durante este siglo. \u201cLa profusi\u00f3n de parques se concret\u00f3 fundamentalmente en las capitales, que difundieron esa cultura urban\u00edstica y paisaj\u00edstica hacia ciudades menores\u201d, enfatiza; y recuerda que en el estudio se detect\u00f3 la existencia de parques incluso en municipios peque\u00f1os, como es el caso de Engenheiro Coelho, en la Zona Metropolitana de Campinas (interior de S\u00e3o Paulo), que tiene alrededor de 20 mil habitantes.<\/p>\n<p>A juicio del investigador, la creaci\u00f3n de \u00e1reas verdes urbanas genera entre otras consecuencias la valoraci\u00f3n de la idea de la conservaci\u00f3n ambiental en el seno de la sociedad. Sin embargo, para que dicha conservaci\u00f3n se plasme efectivamente, resulta fundamental que los espacios verdes ofrezcan estructura de acceso. \u201cDe nada sirve crear \u00e1reas verdes y dejarlas relegadas, tal como es el caso del mayor parque municipal de S\u00e3o Paulo, el parque Anhanguera: son 9 millones de metros cuadrados, pero su zona de visitas no llega a una tercera parte del tama\u00f1o del parque Ibirapuera. Por eso nadie lo conoce\u201d, analiza.<\/p>\n<p>En tanto, la creaci\u00f3n de jardines p\u00fablicos es producto de distintas motivaciones, las cuales var\u00edan seg\u00fan la ciudad. De este modo, municipios tales como Curitiba (estado de Paran\u00e1), Manaos (Amazonas), Rio Branco (Acre) y Sorocaba (S\u00e3o Paulo), seg\u00fan explica Fernandes Queiroga, desarrollaron sus parques con base en la necesidad de evitar inundaciones y sanear arroyos, mientras que en Campo Grande (Mato Grosso do Sul) y Maring\u00e1 (Paran\u00e1), esas instalaciones p\u00fablicas son producto de acciones de una planificaci\u00f3n urbana que reserv\u00f3 espacios libres previendo sus creaciones futuras. En Maring\u00e1, por ejemplo, los espacios libres se planificaron desde su fundaci\u00f3n en 1947, cuando se determin\u00f3 la construcci\u00f3n de aceras de entre 3 y 5 metros de ancho y se reservaron \u00e1reas para la arborizaci\u00f3n, adem\u00e1s de parques constituidos como estrategia de conservaci\u00f3n de los cursos de agua. Fernandes Queiroga recuerda que el C\u00f3digo Forestal Brasile\u00f1o, actualizado por la Ley Federal n\u00ba 12.727, de 2012, estipula que deben dejarse m\u00e1rgenes de 30 metros en las orillas de r\u00edos con menos de 10 metros de ancho. \u201cLa planificaci\u00f3n de Maring\u00e1 va m\u00e1s all\u00e1 y fija una reserva de m\u00e1rgenes de 60 metros, lo cual hace posible con el correr de los a\u00f1os la construcci\u00f3n de parques lineales en los espacios laterales a los r\u00edos\u201d, dice el investigador, al apuntar a Campo Grande como otra ciudad que cuenta con espacios libres bien planificados. Desde la d\u00e9cada de 1960, adem\u00e1s de las \u00e1reas reservadas a la creaci\u00f3n de parques, el municipio tambi\u00e9n concibi\u00f3 extensas avenidas o bulevares, con canteros centrales de hasta 20 metros, lo cual, con el tiempo, viabiliz\u00f3 la construcci\u00f3n de ciclov\u00edas y \u00e1reas exclusivas<br \/>\npara peatones.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-1840px-4-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1840\" height=\"967\" class=\"alignleft size-full wp-image-304841\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-1840px-4-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-1840px-4-1.jpg 1840w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-1840px-4-1-250x131.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-1840px-4-1-700x368.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-1840px-4-1-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1840px) 100vw, 1840px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Silvio Soares <\/span><\/a>Como contrapunto, Fernandes Queiroga sostiene que esas dos ciudades se distancian de Brasilia. En la capital federal, seg\u00fan constata el investigador, solamente la zona del plan piloto estuvo bien planificada. En la ciudad sat\u00e9lite de \u00c1guas Claras, por ejemplo, la mayor parte de la producci\u00f3n de nuevos espacios urbanos comprende la construcci\u00f3n de edificios de m\u00e1s de 20 pisos, que ofrecen recreaci\u00f3n interna y aceras angostas, inadecuadas para la circulaci\u00f3n de los transe\u00fantes. En la misma l\u00ednea, Belo Horizonte tambi\u00e9n posee espacios libres planificados, fundamentalmente en su \u00e1rea central, seg\u00fan afirma Sta\u00ebl de Alvarenga Pereira Costa, docente de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). \u201cPero en los barrios perif\u00e9ricos, las \u00fanicas \u00e1reas libres son las calles y las canchas de f\u00fatbol.\u201d<\/p>\n<p>Silvio Soares Macedo, de la FAU-USP y responsable de la coordinaci\u00f3n del proyecto de investigaci\u00f3n hasta 2016, comenta que para mapear la situaci\u00f3n de los espacios libres, el equipo utiliz\u00f3 im\u00e1genes satelitales disponibles en internet, que se incorporaron a un sistema de georreferenciaci\u00f3n. Le cupo el equipo del proyecto \u2013que solamente en S\u00e3o Paulo reuni\u00f3 a unas 25 personas entre docentes y alumnos de grado y posgrado\u2013 efectuar la identificaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas de cada cuadra de todas las ciudades analizadas, incluidos sus niveles de arborizaci\u00f3n y la presencia de edificios, jardines o aceras anchas.<\/p>\n<p>Con la cartograf\u00eda lista, el laboratorio de la FAU organiz\u00f3 m\u00e1s de 40 talleres en universidades asociadas y tambi\u00e9n con gestores del poder municipal. Como parte de las actividades, se realizaron sobrevuelos en las \u00e1reas investigadas, de manera tal de hacer posible un an\u00e1lisis m\u00e1s cercano a las zonas inicialmente mapeadas v\u00eda sat\u00e9lite. La articulaci\u00f3n con las alcald\u00edas abarc\u00f3 a las ciudades paulistas de Santos, S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, Sorocaba y S\u00e3o Paulo. \u201cEn esas reuniones, les demostramos a los profesionales encargados del desarrollo urbano c\u00f3mo pueden utilizar los datos recabados en el marco del proyecto para mejorar los sistemas de espacios libres de esas ciudades, mediante el dise\u00f1o de planes directores y la elaboraci\u00f3n de legislaciones municipales tendientes a regular la actuaci\u00f3n de los principales agentes de transformaci\u00f3n del territorio\u201d, comenta Fernandes Queiroga.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-2280px-0-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2280\" height=\"956\" class=\"alignright size-full wp-image-304845\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-2280px-0-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-2280px-0-1.jpg 2280w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-2280px-0-1-250x105.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-2280px-0-1-700x294.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/076-082_Espa\u00e7os-livres_271-2280px-0-1-120x50.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 2280px) 100vw, 2280px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Silvio Soares <\/span><\/a>Como resultado de esos encuentros con el poder municipal, uno de los principales logros se concret\u00f3 en 2014, con la inclusi\u00f3n en el plan director de S\u00e3o Paulo de conceptos referentes a los sistemas de espacios libres que van m\u00e1s all\u00e1 de la mera creaci\u00f3n de \u00e1reas verdes. \u201cLogramos que el plan paulistano, un instrumento b\u00e1sico de la pol\u00edtica de desarrollo urbano, estipulase la creaci\u00f3n de espacios de disfrute p\u00fablico en propiedades privadas, por ejemplo. Ahora los desarrollos inmobiliarios est\u00e1n obligados a reservar una parte de sus proyectos al uso p\u00fablico, mediante la creaci\u00f3n de \u00e1reas de paso o destinadas al descanso de los transe\u00fantes dentro de las construcciones que pongan en marcha, por ejemplo\u201d, dice el investigador. Este tipo de medidas, explica Fernandes Queiroga, contemplan la densificaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n, y permiten que las nuevas edificaciones tengan en cuenta la circulaci\u00f3n creciente de transe\u00fantes en el medio urbano.<\/p>\n<p><strong>Un punto fuera de la curva<\/strong><br \/>\nA la ciudad de Macap\u00e1 no puede llegarse por v\u00eda terrestre: solo mediante las escasas l\u00edneas de aviones o barcos. Esto hizo que dicha ciudad experimentase con una menor intensidad las transformaciones que se registraron en otras regiones de Brasil. Fundada en el siglo XVIII con base en un plan director elaborado en el per\u00edodo colonial, se considera que la capital del estado norte\u00f1o de Amap\u00e1 constituye un punto estrat\u00e9gico, dado que se ubica en la entrada del r\u00edo Amazonas, y posee conexiones fluviales con Bel\u00e9m y Manaos, y acceso al oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico. Pedro Mergulh\u00e3o, docente de la carrera de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Federal de Amap\u00e1 (Unifap), afirma que los planes directores de la ciudad se elaboraron en sinton\u00eda con el primero, manteniendo el patr\u00f3n de ancho de las calles y cuadras perpendiculares al r\u00edo Amazonas.<\/p>\n<p>\u201cDe este modo, parte del paisaje urbano del per\u00edodo colonial se preserv\u00f3, incluso las plazas y las orillas ribere\u00f1as, a las cuales la poblaci\u00f3n tiene acceso, a diferencia de lo que sucede en Bel\u00e9m, en el estado tambi\u00e9n norte\u00f1o de Par\u00e1, una ciudad edificada de espaldas al r\u00edo\u201d, explica. A ejemplo de lo que sucede en la mayor parte del estado, y al contrario que en otras capitales de estados brasile\u00f1os, Macap\u00e1 a\u00fan cuenta con extensas \u00e1reas desocupadas, lo cual favorece la planificaci\u00f3n de espacios libres capaces de asegurarle una mejor calidad de vida a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p>La proliferaci\u00f3n de condominios cerrados se vio acompa\u00f1ada por una mayor ocupaci\u00f3n del espacio p\u00fablico<\/p><\/blockquote>\n<p>Soares Macedo, quien empez\u00f3 a investigar este tema a mediados de la d\u00e9cada de 1990, explica que en ese entonces los proyectos urban\u00edsticos tend\u00edan a valorar la creaci\u00f3n de \u00e1reas verdes. No obstante, el investigador afirma que tiene m\u00e1s sentido pensar el desarrollo urbano a partir de los espacios libres, en la medida en que son esos espacios los responsables de estructurar la calidad de vida en las ciudades, al determinar la incidencia de la luz y la circulaci\u00f3n del aire. Al analizar las ciudades a partir del desarrollo de los espacios libres, Vera Tangari acota que los estudios realizados en el Lab Quap\u00e1 ayudaron a crear una escuela brasile\u00f1a de morfolog\u00eda urbana. \u201cAntes, se interpretaba ese campo de estudios mediante an\u00e1lisis hist\u00f3ricos de la arquitectura, teniendo como par\u00e1metro el desarrollo de las ciudades europeas\u201d, dice. De acuerdo con la investigadora, los an\u00e1lisis basados en la evoluci\u00f3n de los espacios libres aportan una mejor comprensi\u00f3n de la configuraci\u00f3n de las ciudades brasile\u00f1as, m\u00e1s cercanas a los municipios latinoamericanos. Con base en esta constataci\u00f3n, los investigadores del proyecto pretenden crear un observatorio latinoamericano de paisajes urbanos.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Publicado en septiembre de 2018<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El desarrollo urbano reciente ha estado signado por contradicciones al respecto de la utilizaci\u00f3n de las \u00e1reas abiertas en Brasil","protected":false},"author":601,"featured_media":304853,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[272,1170],"coauthors":[1600],"class_list":["post-304832","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-arquitectura","tag-urbanismo-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/304832","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=304832"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/304832\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":307381,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/304832\/revisions\/307381"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/304853"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=304832"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=304832"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=304832"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=304832"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}